Las piedras de plastilina

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Figura 22
Figuras 22 y 23. El navegante de la bruma. El noruego Thor Heyerdahl, que duda cabe, trastocó por completo nuestra forma de percibir el pasado gracias a sus osadas travesías marinas y valientes teorías arqueológicas. En la siguiente imagen, la legendaria Kon Tiki zarpa del Callao para su histórico periplo a la Polinesia. Fotos del portal PlayasPerú.

En torno a esta ciudad se han vertido las más alucinadas suposiciones.Mientras Heyerdahl pensaba que los primeros colonizadores usaban balsas, yno creía en la posibilidad de una intervención extraterrestre. Erich vonDaniken, en cambio, afirmaba que los seres de cuatro dedos (¿?) cuyos rasgos aparecen grabados en algunas piedras de Tiahuanaco son retratos deantepasados que llegaron desde el espacio. Pero, con todo esto, el reto quetiene la arqueología es demostrar que las explicaciones convencionales sonfactibles. Se ha sugerido, incluso, organizar el transporte de un bloque talladode 100 toneladas por un terreno irregular (bosques y ríos incluidos) desde unadistancia de 160 km., cosa harto difícil para nuestras capacidades técnica. Aesto se suma el hecho, más que probable, de que transportar semejantesmonolitos, aunque se descubra el sistema empleado, no dará respuesta alenigma del origen de esta desconcertante ciudad de piedra.

Figura 24. El dios Kon Tiki –¿el mismo Tiki Viracocha?—, que inspiró a Thor Heyerdahl su aventura marina. Obsérvese la barba que lleva este personaje. Ilustración del portal PlayasPeru.

6.1. La metrópoli del tiempo perdidoRecorrer estas ruinas es enfrentarse con un pasado incomprensible. A comienzos del siglo XX, las ruinas fueron sometidas a un expolio sistemático por parte de lugareños de la zona, lo que llamó la atención de ArthurPosnansky (14), arqueólogo de la Universidad de La Paz, quien logró detenerlos saqueos y comenzó a investigar el pasado de Tiahuanaco. En su libro:Tiahuanaco, la cuna del hombre americano, cree que la última civilización deTiahuanaco apareció unos 14.000 años antes de C. y que en algún lejano momento se produjo un fenómeno geológico de proporciones dantescas quefraccionó la cordillera de los Andes. Posteriormente, según este mismo autor,se produjo una elevación de la región del lago Titicaca hace unos diez mil años tras un hundimiento de amplias regiones de tierra (Mu, Atlántida).

Se trata de una postura que, ciertamente, muchos especialistas se niegan aaceptar, aunque éstos tampoco encuentran respuestas a muchos de losmisterios que plantean estas construcciones pétreas, como, por ejemplo, la yamencionada presencia de los rostros esculpidos de diferentes razas en el muraldel templo semi-subterráneo. Por otro lado, muy pocos explican el porqué,coincidentemente con la teoría lanzada por Posnansky, se han encontradoconchas de moluscos petrificados y fósiles de animales marinos en losalrededores de la meseta del Collao -algo que se repite por toda la geografía andina-, además de restos de lo que pudieron haber sido playas o litorales marinos a más de 4.000 metros de altitud en la meseta del Collao.

Figura 25
Figuras 25 y 26. El Arqueólogo Arthur Posnansky tuvo el mérito de salvar lo que quedaba de Tiahuanaco. En la otra foto, los muros y bloques pétreos tirados por el suelo dan una idea de la grandeza de esta ciudad. Imágenes de los portales South American Pic y Crystalink.

Pero fuera de conjeturas, para nadie es un secreto el asombro que causan las enormes construcciones de esta ciudad, verdaderos rastros de una tecnología inexplicable. Aquí todo es gigantesco, hasta las escaleras. Las piedras son muestra de un arte lítico sin parangón en ninguna otra parte del mundo. Una de las estatuas, por ejemplo, es un bloque tallado de una sola pieza que tiene más de siete metros de altura y pesa unas 10 toneladas, mientras que otra piedra, de casi nueve toneladas, es un monolito de tres metros de altura, que tiene unas desconcertantes muestras esculpidas en sus seis caras. Son docenas de estatuas de mirada impasible que parecen burlarse de la lógica y deltiempo…, y de las más extravagantes teorías, habida en cuenta de que la cantera más cercana a Tiahuanaco está a más de 100 Kilómetros de distancia,y los arqueólogos se rompen el coco por saber cómo es que aparecieron allí.

De igual modo sorprenden también sus pórticos -puertas por donde sopla labrisa gélida de la puna desolada, entradas mágicas por donde se cuelan lasestrellas de las noches infinitas-, como la célebre Puerta del Sol, increíblemonolito de 3 metros de altura, 4 de anchura, medio metro de grosor, y talladoen una sola piedra; en esta estructura maciza, la puerta y las falsas ventanashan sido cortadas con el cincel, y las esculturas del friso -que aparececoronado por el altorrelieve de un ignoto personaje flanqueado por una seriede figuras talladas a ambos lados, que algunos han visto como una escrituradesconocida o un misterioso “calendario venusino”- están esculpidas en lamisma roca y su peso es de más de 10 toneladas. Otra estatua, de una solapieza, tiene 8 metros de alto, 1 de espesor y pesa 20 toneladas. Pero esto no esnada comparado con aquellos bloques que se resisten a la lógica.

Figura 27

El cronista de origen luso, Diego de Alcobaza, que visitó Tiahuanaco pocodespués de la Conquista española, escribió: “entre los edificios de Tiahuanacoa orillas del lago existe una plaza de 24 metros cuadrados, tiene adosada a unode sus lados una sala de 14 metros de longitud. Tanto la sala como la plazaestán formadas de una sola pieza. Una verdadera obra maestra tallada en laroca… hay también muchas estatuas de hombres y mujeres, los cuales son derasgos tan perfectos que parecen vivos”.

Figuras 27 y 28. Una estatua de impenetrable mirada. Nadie sabe cuando dejó de ser una columna de alguna sala enorme o si representa a alguno de aquellos hombres blancos de la leyenda, pero lo cierto es que desde hace siglos contempla el horizonte. En la otra foto, la maravillosa Puerta del Sol parece el ingreso mágico a lo desconocido. Imágenes obtenidas de los portales de arqueología trumpfheller/bo19.htm y Crystalinks.

6.2. “Remaches” prehispánicosPor su parte, el naturalista español Marcos Jiménez de la Espada (17), quienestuvo en el Altiplano peruano – boliviano a fines del siglo XIX-, anotó que uno de los edificios de la ciudad es una de las maravillas del mundo. Grandesbloques de piedra de 37 pies de largo por 15 de ancho, estaban unidos sin calni mortero, con precisión tal que sus límites apenas se advertían a simple vista.Otra singularidad de esta ciudad convierte a los antiguos pobladores deTihuanaco en verdaderos genios de la fontanería y de la ingeniería hidráulica.La ciudad disponía de una complicada red de traída y recogida de aguas por laque se abastecía de agua fresca de las alturas, y disponía de otras canalizaciones que se supone servían para regar jardines.

También se han encontrado huellas de una metalurgia muy avanzada. Fundían el cobre puro con el que fabricaban clavos y grapas para sujetar los bloques delas construcciones, lo que hoy llamaríamos remaches, cosa que no se ha vistoen ninguna parte de los Andes. Notable fue también su habilidad en el pulido ybruñido del metal, la fundición de molde perdido, la soldadura y el plateado,además del martilleo y el repujado. Todo lo que se encontró en Tiahuanaco y loque se conserva en museos, prueba plenamente que esta gigantesca ciudadfue crisol de civilizaciones.

Figura 29. Plano de Tiahuanaco. Imagen obtenida del portal Crystalinks.

Hay investigadores que han querido darle a Tiahuanaco dimensiones cósmicasy tratan de explicar el enigma de sus piedras. Es el caso de Louis Pawels yJaques Bergier, los desaparecidos autores de El Retorno de los Brujos,(Nota 8)quienes citan al historiador estadounidense A. Hyatt Verrill, quien dedicó 30años de su vida a estudiar las civilizaciones desaparecidas de la AméricaCentral y del Sur, que escribe: “la altiplanicie de Bolivia y del Perú evoca otroplaneta… aquello no es la Tierra, es Marte. La presión del oxígeno es allí la mitad de la del nivel del mar. Algunas precisiones recientes se inclinan a pensar que allí vivían hombres hace treinta mil años. Seres humanos quesabían trabajar los metales, que tenían observatorios y poseían una ciencia queles capacitaba para efectuar obras que son casi imposibles con los mediosactuales; algunas de las obras de irrigación serían a duras penas realizables con nuestras perforadoras eléctricas. Y ¿porqué unos hombres que no utilizaban la rueda construyeron grandes carreteras pavimentadas?. Creo quelos grandes trabajos de los antiguos no fueron realizados con útiles de tallarpiedra, sino con una pasta radioactiva”.

Los viejos aimara y los Uros del Titicaca todavía recuerdan a los dioses blancos que un día vinieron para enseñar civilización y luego se marcharon con lapromesa de regresar. Desde entonces ellos pasaron a ocupar el panteón de susrelatos más fantásticos. Para las leyendas, los dioses eran blancos, altos,rubios, con barba y ojos azules, y construyeron la ciudad más vieja de América y tal vez del mundo.

Y cuando el curtido pastor de llamas observa el cielo y siente la llegada delviento y la lluvia que anuncian el fin de la estación seca, evoca al creador de su mundo andino, y exclama… ¡viene Viracocha!

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3 Comments

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    Un misterio inexplicable, pero el artículo habla que los españoles usaron dinamita! Cuidado eso es un error pues la dinamita es un invento del siglo XX. Alfred Bernhard Nobel (Estocolmo, 21 de octubre de 1833-San Remo, 10 de diciembre de 1896) fue un químico, ingeniero, inventor y fabricante de armas sueco, famoso principalmente por la invención de la dinamita y por crear los premios que llevan su nombre.

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