Las piedras de plastilina

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1.2.1. La planta maravillosa

Los mapuche dicen que el Pitiwe es un pájaro muy inteligente pero también muydiscreto en torno a su relación con cierta hierba que sólo él conoce y cuyaspropiedades han intrigado a la arqueología desde hace mucho tiempo. En Talagante(sur argentino) corre la volada de que, si una piedra le obstruye a un Pitiwe la entradaa su nido, que ha construido en el interior del tronco de un árbol o un hueco en unapared rocosa, éste irá a buscar una hierba y con ella frotará y destruirá la piedradisolviéndola con los jugos de la planta.

“Diego de Rosales –cuenta Aukanaw—, en su obra: “Historia General del Reynode Chile”, describiendo las plantas medicinales mapuche, habla de una hierballamada Pito que es de las más raras encontradas en todo el mundo y tienegran valor medicinal. Dice que esta planta, pequeña de tamaño y que crecepegada al suelo, recibe su nombre de un pajarito que los mapuche llaman Pitoporque come la planta. Los españoles le dieron el nombre de Pájaro Carpintero.La planta pulverizada disuelve el hierro.

“Algunos presos han usado esta propiedad de la planta para huir de la prisión.
“Hay otros pájaros carpinteros, que llaman: Pito, del cuerpo de untordo: son pintados de negro, blanco y burilado y de ellos se derivó ala yerba el nombre de yerba del Pitu, porque usan más de ella que losotros pájaros.
“Tienen el pico tan fuerte, que rompen, y barrenan cualquier árbol, así para sacar y comer los gusanos, que se crían en sus entrañas, como para edificar sus nidos, abriendo una concavidad, en que se alojan con toda su familia.
“Se han hecho célebres por la yerba, que con natural instinto hallaron,para que se quebrante, y desmenuce el hierro, en que se han hecho muchas experiencias, y adquirido su conocimiento con notable maña.

Figura 3. El padre Diego de Rosales. Ilustración del portal chileno Icarito.

“Porque advirtiendo cuando sacan sus polluelos y salen a buscarles de comer, les cierran con una plancha de hierro la puerta del nido los que quieren hacer experiencia de la virtud de la yerba del Pito, y llegando el pájaro carpintero, y hallando cerrado el nido, y que sus polluelos pían dentro, y que no puede entrar, y al punto revuelve a buscar la yerba, que llaman: pitu, y refregando con ella la plancha, la rompen, y deshacen como si fuera de papel, que es de las raras virtudes, que se conocen de yerbas, y maravilloso el instinto de este pájaro.”

“Oreste Plath (10) en su clásico libro “El Lenguaje de los Pájaros Chilenos”anota lo siguiente:

“Botánicos analizan la planta kechuca(Nota 1), que produce un jugoque hace gelatina las piedras. Abunda allá en el Perú, Cuzco, por encima de los 4.500 metros.”
“Un dibujo en un huaco -prosigue Aukanaw-, es decir, la repetición deuna ramita graficada en los cántaros de arcilla, llevó al antropólogo adescubrir que la kechuca era la rama que portaba el pájaro jakkacllopito, el que anida en pequeñas oquedades de las rocas y le da forma a su nido con esta yerba, la que con el calor del cuerpo produciría una secreción que tiene fuerza excavadora.(Nota 2)
Y hay otra planta llamada el punco-punco, (¿Pinko-pinko [Ephedraandina]?. Nota de Aukanaw)(Nota 3) a la que también se atribuye el poder de disolver piedras, que crece más arriba, a 5.000 metros. Separece a la caña brava. Animales que la comen o la confunden con la caña brava se hinchan y sus huesos se ablandan hasta hacerse unamasa amorfa.
La antropología dirá si en los grandes templos del incanato, susgigantes piedras fueron alisadas con estas pastas o jugos quepermitieron los ensambles y ajustes; y los investigadores de labotánica y de la medicina informarán qué empleo reductor, fundidor,tendrá el futuro medicamento.”

“Anotemos otras referencias interesantes:

Existen en Bolivia, en el museo (de Arqueología – N. de VA) de Cochabamba,”piedras amasadas”. Es decir, rocas generalmente graníticas, en las que los inkas podían, por simple presión, imprimir la huella de sus manos o de suspies, como si el granito hubiese sido tan blando como la manteca. (11)Tales improntas se encuentran en los roquedales de las montañas del Perú ytambién en Tahití donde, según la tradición, el dios Hiro, había puesto su pie.

En la tradición Mapuche el Mareupuantü y los werken sagrados (mensajeros)han dejado sus huellas impresas en la piedra en muchos lugares, por ejemploen la “Piedra Santa” (paraje El Morado, dpto. Ñorkín, Neuken); en el valle delrío Uco (Mendoza), etc., etc. (…)

Otro fenómeno en correlación con el precedente es el de los enormes bloquesde piedra que forman las murallas de las ciudades fortificadas de los inkas,principalmente Saksawaman, cerca de Cuzco.

Estos bloques están tan sabiamente tallados y ajustados entre sí, a veces con rebordes, que se ensamblan exactamente unos en otros, lo cual hace pensarque los constructores no tallaban la piedra, sino que la trataban químicamente para poderla amasar a continuación como arcilla.

En junio de 1967 se sabía que un sacerdote católico peruano (ver capítulo 1),Jorge Lira, había descubierto el procedimiento de los inkas, que consistía en unzumo de una hierba capaz de convertir aquel duro material en sustancia maleable a voluntad.

Lira había efectuado con éxito experimentos macerando piedrecitas en el líquido extraído de la maravillosa planta, planta de la que todavía no se conoceel nombre.

En París hace ya algunos años atrás residía un mitómano, o farsante, llamado Beltrán García que empleaba el seudónimo “Gregori B.”, y decía serdescendiente de Garcilaso de la Vega y liderar la “religión del Sol Inca”. Estesujeto pasa por ser poseedor del secreto de la planta, pero con tres variedadesde vegetales.

Son muy interesantes las aplicaciones que los antiguos mapuche solían darle a esta plantita, y especialmente por sus fines medicinales. La capacidad de poderablandar temporalmente la materia ósea, tiene posibilidades insospechadas enel tratamientos de fracturas, especialmente craneanas, muy habituales en loscombates precolombinos.

Un misterio que se devela deja de ser misterio y en consecuencia pierde su encanto, ya hemos dicho demasiado…

Estos secretos son amigos de los espíritus simples y a la vez son esquivos para las complicadas mentes modernas.

Por eso amigo si quieres saber más sobre esta hierba, y si tus oídos están preparados para escuchar la voz de la Ñuke Mapu (Madre Tierra), no dudes enpreguntarle a su guardián, el sabio pájaro Pitiwe, y él sabrá responderte con su acostumbrada claridad:¡Pitiwe! ¡Pitiwe!”Y colorín, colorado… el cuento se ha acabado…

2. Tras las huellas de los ablandadores de piedras

En las alturas del Perú, los curtidos campesinos hablan desde hace generaciones deuna misteriosa hierba nativa de este país(Nota 4) y de un pajarillo al que llaman Pito.Si bien los ornitólogos han logrado identificar a un pájaro carpintero que recibe tal denominación no sólo en Perú sino también en Bolivia y Chile, los botánicos no hantenido la misma suerte con esta enigmática planta, hasta ahora desconocida para la ciencia.

Figura 4. La puna en Puno. Un típico paisaje de la región altoandina. Esta foto fue tomada por una turista sueca que visitó Perú. Foto obtenida de la Web personal Hot.ee (Suecia).

Pero los hombres del ande peruano insisten que hay una hierba de ramas y floresrojizas que crece entre la puna (5) y las selvas orientales y que era utilizada por los incas para ablandar las piedras. Según éstos, sus antepasados, grandes observadoresde la naturaleza, descubrieron que el pájaro llamado Pito utilizaba “la hierba del Pitu” para preparar sus nidos en las paredes rocosas, con cuya savia “derretía” laspiedras y hacia agujeros redondos en los oquedales(Nota 5).

2.1. Exploración Fawcett 1

En 1954, Brian Fawcett (12), hijo menor del famoso coronel inglés Percy H. Fawcett(1867 – 1925), decidió publicar una obra de su ilustre padre, quien se perdió sin dejarrastro en las selvas del Mato Grosso (Brasil) cuando estaba buscando El Dorado. Elcoronel Fawcett se hizo célebre a comienzos del siglo XX por sus expediciones a lasregiones más remotas de América del Sur, adonde viajaba constantemente, obsesionado por las leyendas doradas de los incas, como la del Paititi, la mítica ciudadperdida que nunca pudo alcanzar pero que estaba seguro existía.

Como producto de estos periplos amazónicos, Fawcett fundó la Royal NationalGeographic Society de Londres, hoy una prestigiosa organización mundial deinvestigación geográfica y divulgación científica, y publicó cientos de artículos de viajesy libros que reseñan sus aventuras por tierras aún inexploradas. Entre estos, su obrapostrera, Exploration Fawcett, con relatos, hasta ese entonces inéditos, además decomentarios y testimonios acerca de exploraciones científicas realizadas en América delSur, un fascinante contenido que se convirtió en un auténtico “best seller” durante losaños 50 y 60.

Figura 5. En este mapa del Perú se puede apreciar la llamada puna, el vasto territorio de altura que recorre el país de norte a sur. Ilustración del The National Museum of Natural History (Washington).

En éste libro, Percy Fawcett hace un pormenorizado memorial de sus aventuras por lasselvas más remotas del mundo. Sus descubrimientos lo convencieron no sólo de laexistencia de civilizaciones aún desconocidas en las profundidades de la florestaamazónica, sino también de un saber perdido y del hecho de que los incas no fueronlos primeros en conocer la técnica de ablandar las piedras, ni tampoco los autores demuchas maravillas arquitectónicas que salpican toda la geografía andina. De este librose han extraído algunos párrafos que son una verdadera sorpresa.

“Los Incas heredaron las fortalezas y ciudades construidas por una razaanterior y las restauró de la ruina sin mucha dificultad –escribe convencidoFawcett, al recordar sus viajes por el Perú—. Ellos construyeron con piedra en lasregiones dónde éste era el material más conveniente; en cambio, para elcinturón costero ellos usaron generalmente el adobe. Los viejos constructoresadoptaron las mismas e increíbles junturas que son características de losedificios megalíticos más viejos, pero los incas no hicieron ningún esfuerzopara usar la piedra grande, previamente amasada por sus predecesores. Yoescuché que los incas heredaron esta técnica y encajaron sus piedras gracias aun líquido que ablandó las superficies a ser unidas a la consistencia de arcilla.”

“¡yo no lo creo!” – dijo un amigo que había sido miembro de laExpedición peruana de Yale que descubrió Machu Picchu en 1911—.

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3 Comments

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    Un misterio inexplicable, pero el artículo habla que los españoles usaron dinamita! Cuidado eso es un error pues la dinamita es un invento del siglo XX. Alfred Bernhard Nobel (Estocolmo, 21 de octubre de 1833-San Remo, 10 de diciembre de 1896) fue un químico, ingeniero, inventor y fabricante de armas sueco, famoso principalmente por la invención de la dinamita y por crear los premios que llevan su nombre.

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