El erotismo gráfico del antiguo Perú

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3.3.2. Kinsey: una vista de médico a la arqueología peruana

Creo que conviene recalcar que antes que la idolatría se coloca a la sodomía y al bestialismo como vicios que combatir .

Lógicamente Kinsey vino al Perú -lo hizo a fines de 1954 y visitó la colección de huacos de don Rafael Larco Herrera, que en esa época estaba en la hacienda Chiclín- . Ahí pudo observar centenares de huacos, considerándolos como el “más franco y detallado documento de costumbres sexuales jamás dejado por ningún pueblo antiguo” .

Aquí su comentario: “Quiero estudiarla (la colección), porque aquí tenemos una documentación completa, sobria y realista de la vida sexual de un pueblo sin las inhibiciones que inhiben la vida sexual del pueblo de los Estados Unidos .

Los Mochicas no fueron condicionados en sus hábitos y actitudes sexuales por las costumbres, principios y prejuicios cristianos, como estamos nosotros . Mi investigación entre esos huacos me dirá más acerca de lo que es natural en el sexo, comparativamente, tanto como la investigación que llevo a cabo entre el hombre y la mujer Americanos” (3) .

Cuidadosamente, recalcó que no sacaría conclusiones acerca de las costumbres tradicionales y maneras de actuar de los Mochicas, dado que sus estudios estaban centrados en la vida sexual de los norte americanos modernos .

La visita de Kinsey fue realizada junto con el Dr . Paul H . Gebhard y el fotógrafo William Dellemback . A la muerte de Kinsey, Gebhard asumió la dirección del “Institute for Sex Research”, a la vez que era Profesor de Antropología de la Universidad de Indiana . El estudio que hizo Gebhard de los huacos con motivos sexuales de las colecciones de Larco Hoyle, el Museo Nacional de Arqueología y Antropología, el Museo Prado y el Museo de Trujillo, la Colección Wassermann- San Blas y otras privadas, se basó en un total de unos 800 huacos de las culturas Vicus, Salinar, Gallinazo, Nazca, Maranga, Recuay, Moche, Tiahuanaco, Huaura, Huari, Ica, Lambayeque, Chancay, Chimú, Chimú-Ica e Inca . La versión traducida que hemos utilizado es la publicada por el Dr . Denegri (24) .

3 .3 .3 . La humanidad de la arcilla I De esos huacos, el mayor número de especimenes corresponde a la cultura Moche con 450, le sigue la Chimú con 111, Lambayeque con 37, Chimú-Ica con 27, Vicus y Recuay con una docena .

De las otras culturas estudió contadas muestras . Señaló que de la Inca no hay cerámica representacional y si geométrica, concluyendo que esa cultura era contraria a las representaciones sexuales .

En el estudio que Gebhard hace, resalta lógicamente el de Moche, cultura que sabemos comenzó a desarrollarse del año 300 a .
C . al 700 d . C . , época en la que Alejandro Magno conquista Persia y Egipto . Acababan de morir Platón y Sócrates y todavía enseñaba Aristóteles . Al mismo tiempo, los galos saqueaban Roma y se construía la Gran Muralla China . Termina la Moche poco después de la entrada de Mahoma en la historia, en la época de Carlomagno . Abarca lo que los arqueólogos llaman Periodo Intermedio Temprano y la mitad inferior del Horizonte Medio .

El 8% de los huacos de la cultura Moche corresponden a representaciones en que no hay actividad sexual manifiesta, como vasijas o artefactos que cumplen la función de cantimploras terminadas en glandes .

Gebhard clasifica como humorísticos a un 15% de los huacos que sirvieron para que se bebiese el líquido que contenían; tenían que hacerlo por los órganos sexuales externos, especialmente por el pene . También hay un 4% de ceramios con penes enormes en general, que representan masturbación exclusivamente masculina . Nunca ha sido reconocida por ningún autor un huaco en que se represente una masturbación femenina . Uno se pregunta si es que también culturalmente, aquí, se hizo un escotoma del placer sexual femenino, como sucede corrientemente en muchas culturas .

En otro 8% están las representaciones en que se muestran genitales exagerados en tamaño y a predominio femenino .
Es interesante anotar que los mochicas hicieron un reconocimiento cuidadoso del clítoris, hecho que no es usual en otras culturas tanto locales como foráneas .

3 . 3 . 4 . La humanidad de la arcilla II

Existe un hecho que llama la atención . Es la presencia de personajes que unos llaman “cadáveres” los que por lo general representan a hombres que se masturban o manosean el órgano sexual de una mujer, o, no actúan cuando están en grupo de tres, no existiendo el de cuatro o más personas .

Tampoco encontró ceramios en que se representen caricias a las mamas, ni manuales ni bucales . Sí es curiosa la frecuencia de la caricia al mentón de la mujer por el hombre .

El 8% de las piezas estudiadas representan la felatio . Pero llama la atención que hasta ahora no se ha encontrado la representación del cunnilinguis en la cerámica del Antiguo Perú .

No es de extrañar que el coito heterosexual fuera el tema más tratado por los ceramistas mochicas . Abarca el 39% de los huacos estudiados por Gebhard . Le llama la atención el escaso número de posturas para ejecutar el coito, éstas son ocho, en las cuales no se representan por lo general más de dos personas .

En los casos en que hay un tercer personaje, ese parece que duerme y es una criatura, la que a veces mama normalmente de la madre. Estos representan la cuarta parte de este tipo de huacos . No encontró coitos de pie, ni sentados . La mujer está generalmente desnuda y el hombre con vestimenta . No hay besos ni caricias .

Los coitos son entre seres vivos y, en sólo dos casos, se representa al “hombre cadáver” .

En suma el coito en estos casos, es esencialmente genital, sin manifestaciones faciales placenteras o de excitación, lo que no sucede en las representaciones de la masturbación, En el 21% el coito es anal, lo cual algunos explican como medida anticoncepcional .

Gebhard y otros autores, se refieren a que hay sólo dos ceramios entre los cientos de estudiados en que se representa la homosexualidad masculina . La femenina, no se encontró .

Encuentra sólo un caso de relación sexual de una mujer con un ave, que por el tema recuerda a Leda y el cisne, que como se sabe fue tratado por Leonardo y otros artistas . Otro huaco que está en el Museo de Arte de Chicago representa a una mujer con un perro .
Este caso Larco Hoyle lo discute y para él representa a una mujer atacada y derribada por el perro .

En cambio hay una gran cantidad de huacos de coitos entre animales, 27% son entre cuadrúpedos: Llamas y roedores, un 19% entre sapos y criaturas que clasifica como mitológicas .

Entre estas representaciones hay autofelaciones en las que el personaje tiene un pene enorme .

La cultura Chimú dice Gebhard, “recogió la antigua tradición erótica de los mochicas”, y en menor cuantía las de Huaura y Lambayeque .

En la Chimú, en un 50% se trata de coitos heterosexuales, en que la mujer está en actitud pasiva, sin la representación de cadáveres .
Después de la conquista Inca todavía quedan rezagos de estas representaciones sexuales, para durante el imperio incaico desaparecer, posiblemente porque no quisieron recibir influencias de los vencidos .

En el resto de las culturas, en las que Gebhard encuentra representaciones sexuales, en una buena parte, sólo se trata de desnudos o coitos, cuya descripción detallada creo que sobrepasaría los alcances de este artículo .

Por todo lo expuesto puede concluirse que por ahora es casi imposible tener una idea precisa del comportamiento sexual del antiguo habitante de lo que hoy es el Perú . Hace falta un estudio integral del tema, ya que no se trata simplemente de describir con palabras lo que se puede ver en los huacos mismos .” (13)

4 . Templos de la fertilidad andina

“Se mantienen de pie, algunos maltrechos o mutilados, otros indemnes y aún poderosos; pero eso sí, todos lucen atrevidamente erguidos, mofándose del pudor con su pétrea obscenidad y atrapando miradas por la audacia y desvergüenza de sus formas .
” Rolly Valdivia Chávez (25) .

4 .1 . “Inca Ullu”: los falos del Collao

Hace miles de años, Europa y Asia también se vieron inundadas por representaciones gráficas en piedra o cerámica de las locuras de Eros . Así, el culto a la diosa Madre y la fertilidad fueron un común denominador entre pueblos como íberos, celtas y britanos, y aún de otros mucho más antiguos . Extraños templos edificados al aire libre y montículos artificiales fueron el escenario de curiosas formas de culto a la fecundidad y la fertilidad . Entre los alineamientos de Carnac, en Francia, los que se encuentran en la península ibérica o entre los menhires que se extienden por toda Europa central y del norte, además del archipiélago Británico y las mediterráneas islas de Malta, las Baleares, Córcega y Cerdeña, aún se alzan ciertas piedras que muchas veces llegan a superar largamente la estatura de un hombre medio y pesar varias decenas de toneladas, cuya existencia ha sido objeto de la polémica y las más diversas teorías acerca de su antigüedad, origen y la forma en que fueron colocados en sus actuales emplazamientos .
La arqueología los llama “menhires fálicos” (Nota 9) por su forma tan evocadora…alargadas como columnas y con una especie de “sombrero”, una suerte de prepucio lítico, en su parte superior; estos menhires se yerguen desde hace miles de años, al aire libre, como queriendo simbolizar una hipotética unión sexual entre el cielo y la tierra .

Figura 10. Menhires del conjunto megalítico de Evora (Portugal), complejo prehistórico hoy considerado como parte del Patrimonio Cultural de la UNESCO. Foto del portal de turismo de aventura “Bikeiberia.com”.

Entre este paisaje tan común en la antigüedad europea y las montañas del Perú hay un trecho larguísimo para llegar al gran altiplano donde nos espera una sorpresa . Al otro lado del “charco”, como le dicen los argentinos al Océano Atlántico, en el sur del Perú, en la región andina del lago Titicaca, en la ciudad de Chucuito, capital de la provincia peruana del mismo nombre, existe una extraña construcción que parece haber desafiado al tiempo y a los extirpadores de idolatrías de la época colonial .

Se trata del llamado “Inca Ullu”, también conocido como “Templo de la Fertilidad” .

Esta construcción, de origen muy anterior a los incas, se levanta muy cerca de la iglesia principal de Chucuito, construida por los jesuitas en el siglo XVII, una circunstancia por cierto insólita pues en su interior unos 90 monolitos con forma de falo retan todavía el pudor público . Se trata de un templo donde la fertilidad se encuentra presente hasta en la puerta del recinto, que está flanqueada por dos pequeños falos . En lo que podríamos llamar “la nave” de este templo, decenas de estas piedras se extienden en todas direcciones . De vieja data, los lugareños, entre la burla y la superstición, han llamado a este recinto “Inca Ullu” o “Inca Uyo”, que en la lengua aimara tiene el revelador significado de “miembro viril del inca”, aunque es muy probable que a ninguna inca se le haya ocurrido entrar para sentarse allí, que sepamos…

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One Comment

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    Hola muy interesante lo que corresponde a las representaciones gráficas sobre las ideas y prácticas sobre la sexualidad y el erotismo en el área del Perú. En México existen diversos invetigadores que abordan este tema en mesoamerica como Noemí Quezada. Valga comentar que existen algunas similitudes y muchas diferencias entre ambas regiones.

    Un gusto leer este texto.

    René

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