Señor de Sipán, descubrimiento que marco un antes y un despues en Lambayeque, Perú

El descubrimiento del Señor de Sipán, acontecido el 21 de julio de 1987, marcó un antes y un después en la historia del departamento norteño de Lambayeque en Perú, sostuvo hoy Walter Alva, director el equipo de arqueólogos que dio cuenta de dicho hallazgo.

“Era un tarde entre fría y cálida; Luis Chero y los arqueólogos que estaban trabajando conmigo así como los obreros habíamos pasado varios sucesos difíciles y estábamos excavando lo que parecía una tumba importante de la cultura mochica”, explicó.

Señaló que, en esas circunstancias, fue informado de que había algo interesante y se acercó a la tumba y comenzó a levantar un grumo de tierra que cubría parte de lo que parecía ser una máscara.

“Siempre hago memoria de este instante (…) brotaba de esa tierra una mirada y era exactamente una premonición, era el rostro en miniatura de oro de la orejera que representaba al mismo Señor de Sipán”, refirió.

“Fue un momento eterno que jamás olvidaremos quiénes estuvimos allí. Este pequeño equipo de arqueólogos, tratando de rescatar del olvido a uno de los hallazgos más importantes de la arqueología”, subrayó.

Dijo que no solo ha sido una experiencia científica sino también humana “que ha dejado sus profundas huellas en quiénes hemos estado involucrados en esta investigación.

Mencionó que a la fecha se han realizado 22 exposiciones de la tumba del Señor de Sipán con piezas originales y 18 exposiciones con réplicas en 18 países del mundo.

Indicó que desde su inauguración, en 2002, el museo Tumbas Reales recibió un millón 574,221 personas, entre los que figuran personalidades del mundo científico, jefes de Estado, autoridades eclesiásticas y delegaciones culturales de diferentes países.

Alva expresó que la conmemoración de los 25 años del descubrimiento es importante porque permite mirar en la perspectiva del tiempo lo que ha significado este hecho: las gestiones para la construcción del museo y el impacto en la arqueología, la identidad y el desarrollo de Lambayeque.

“Yo creo que lo más importante es que Sipán ha pasado a convertirse en el gran ícono de nuestra región y el Perú”, declaró.

“Sipán generó un gran impacto académico, impulsó la investigación arqueológica en el norte y un impacto en la colectividad regional con el sustento de la identidad y por supuesto un impacto económico al convertir a Lambayeque en uno de los destinos turísticos más importantes del país”, enfatizó.

 

España: inauguran exposición Tesoros Preincaicos de la Cultura Mochica

La reina Sofía de España presidió hoy la inauguración de la exposición Tesoros preincaicos de la cultura mochica: el Señor de Sipán, la Huaca de la Luna y la Dama de Cao, que se expone en la Casa de Iberoamérica.

En la ceremonia, realizada al mediodía (hora local, 05:00 hora peruana), también participaron el ministro de Cultura de España, José Ignacio Wert; la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, y el embajador de Perú, Francisco Eguiguren, así como el arqueólogo Walter Alva, según informa la embajada de Perú en el país ibérico.

La exhibición forma parte del proyecto cultural Cádiz 2012 para la conmemoración del Bicentenario de la Constitución y permanecerá abierta al público hasta el 10 de setiembre, para partir luego al Museo Arqueológico Provincial (Marq) de Alicante.

Las 195 piezas que la componen pretenden presentar una visión amplia de la cultura Moche y la contextualizan más allá de las joyas y de su esplendor.

También se incluyen los trabajos que la universidad de Trujillo (Perú) realiza en el yacimiento Huaca de la Luna y los restos arqueológicos de Huaca de Cao.

En 1987, el arqueólogo peruano Walter Alva y un grupo de restauradores, estudiantes y obreros consiguieron rescatar de entre las profundidades de la tierra un conjunto de tumbas y un tesoro compuesto por más de un centenar de piezas.

Se trataba de joyas de orfebrería labradas en oro y otros materiales preciosos de la necrópolis del Señor de Sipán, santuario de uno de los personajes de la alta jerarquía de la cultura Moche.

Tres décadas fueron necesarias para recuperar estas tumbas funerarias y otros tesoros situados en la localidad de Lambayeque, donde se encontraban dos grandes pirámides de adobe a las que se accedía a través de rampas. En su interior, los arqueólogos hallaron la tumba del Señor de Sipán.

Importante pieza arqueológica de la Tumba del Señor de Sipan es recuperada en EE.UU. y devuelta a Perú.

Pieza Moche recuperada

Perú recuperó una pieza arqueológica perteneciente a la cultura Moche, que fue sustraída ilegalmente durante la década de los noventa como consecuencia del saqueo del entorno arqueológico de la tumba del Señor de Sipán, ubicada en Lambayeque.

La pieza, de características únicas, elaborada en oro macizo, representa a un mono y refleja el alto nivel de sofisticación metalúrgica alcanzado por la cultura Moche entre los años 200 y 800 de nuestra era.

La llamada “Cabeza de Mono Dorada” era un ornamento característico de los collares usados por las más altas autoridades del antiguo Perú.

“Esta pieza ha sido admirada por miles de visitantes mientras estuvo en exhibición en el Palacio de los Gobernadores, en Nuevo México, pero creo que la historia que la sustenta va a ser más legible cuando se ponga en el contexto de la cultura y el entorno que le dio origen”, dijo Frances Levine, directora del Museo de Historia de Nuevo México, durante la ceremonia de repatriación llevada a cabo en la sede de la embajada del Perú en Washington DC.

En setiembre de 1998, el FBI abrió una investigación sobre el probable ingreso ilícito de la pieza a los EE.UU., la cual se mantuvo en exhibición en el Museo “Palacio de Los Gobernadores” en Santa Fe, Nuevo México, como parte de la colección privada del ciudadano estadounidense John Bourne, desde mayo de 1998 hasta julio de 2008.

El FBI mantuvo la pieza bajo incautación provisional en el mismo Museo durante este período.

Antecedentes

El Gobierno peruano solicitó al Museo la repatriación de la pieza el 21 de noviembre de 1998, luego que el Dr. Walter Alva, Director del Museo de Tumbas Reales de Sipán, realizara un peritaje in situ de la pieza para verificar su origen. Y en 2011, el embajador del Perú dirigió una carta al Fiscal General de los EE.UU, Eric Holder, solicitando la asistencia del Departamento de Justicia para la repatriación de la Cabeza de Mono Moche al Perú, en el marco del Memorándum de Entendimiento de 1997 entre el Gobierno de los EE.UU y el Gobierno del Perú sobre la Imposición de Restricciones para las Importaciones de Material Arqueológico de las Culturas Prehispánicas y Cierto Material Etnológico del Período Colonial del Perú.

Pieza histórica

“El Perú celebra la repatriación de esta pieza, que es parte de su memoria histórica, y desde hoy la ofrece al mundo entero para propiciar la admiración universal de un período de su historia donde floreció el arte metalúrgico de los antiguos peruanos de la cultura Moche”, dijo el embajador del Perú en Estados Unidos, Harold Forsyth.

Gracias a la intervención solicitada al Departamento de Justicia por parte de la Cancillería peruana, en el presente año se logró acordar un Memorándum de Entendimiento entre el Gobierno del Perú y el Museo “Palacio de los Gobernadores” de Nuevo México para el retorno voluntario de la Cabeza de Mono Moche.

 

Fuente : RPP

Ventarrón: arrojando luces sobre evolución de culturas

Los descubrimientos en el complejo arqueológico Ventarrón, en Lambayeque, son un«capítulo importante para entender el proceso de evolución de las culturas desde los orígenes hasta la época de los incas», sostuvo el arqueólogo Walter Alva, director del museo Tumbas Reales de Sipán.

Señaló que el pequeño templo encontrado pertenece a la cultura Mochica, es decir, es contemporáneo a los descubrimientos de Sipán. “Nos está revelando datos importantes como la presencia de un estilo de cerámica típico de Lambayeque así como puntos de relación con la cultura Mochica del sur.»

«A pesar de que los mochicas fueron un solo pueblo, una sola tradición cultural, cada valle tenía su propia organización social y política y sus propios artistas; entonces, en algunos casos hay estilos de cerámica que son propios de Lambayeque dentro de la cultura Mochica y hay también, como hemos encontrado aquí, un caso de la vasija que está copiando el estilo del sur, pero hecho por artistas de la región de Lambayeque”, explicó.

El descubridor del Señor de Sipán puntualizó que los individuos hallados en las 14 tumbas son posteriores al Señor de Sipán, pero dentro de la cultura Mochica.

“No son de alto rango pero uno de ellos es un personaje que cumplió funciones rituales, puede ser un oficiante o un asistente de sacerdote, pues tiene copas, toda la parafernalia ritual que usaban los señores de la época mochica. Es posterior cronológicamente al Señor de Sipán, pero es un aporte significativo para entender cómo va evolucionando la cultura”, destacó.

El investigador manifestó que el complejo arqueológico Ventarrón-Collud-Zarpán es un “muestrario extraordinario de todo lo que es la evolución de las culturas en la región de Lambayeque y en el norte. Tenemos desde el origen (3,000 años antes de Cristo) hasta la época de los incas».

Agregó que «en la parte alta del cerro (Ventarrón) tenemos estructuras de la época Inca Imperial, un centro fortificado en excelente estado de conservación que vamos a comenzar a investigarlo porque tiene un potencial turístico extraordinario, es como tener una pequeña ciudadela en la cúspide de un cerro y está cerca a Chiclayo”.

Alva resaltó que los principales monumentos arqueológicos en Lambayeque son accesibles, pues están muy cerca a las ciudades.

“No se necesita desarrollar grandes proyectos y grandes inversiones en infraestructura vial. Basta con una buena pista afirmada y los visitantes podrían llegar aquí y tener otro atractivo importante”, finalizó.

 

Restauran segundo par de brazaletes del Señor de Sipán

Un equipo de restauradores lambayecanos, encabezados por Segundo Gonzales Rumiche y asesorados por el investigador Walter Alva, consiguió una verdadera hazaña. Logró concretar una tarea con la que no pudieron, ni siquiera, reconocidos expertos en Alemania: recuperar en su integridad el segundo par de brazaletes de oro hallado en la imponente tumba del Señor de Sipán en 1987.

La pieza, que fue presentada ayer en Lambayeque, estuvo guardada por partes durante más de veinte años.

La historia es la siguiente: luego de analizar fotografías tomadas hace 24 años en la tumba del gobernante mochica, los especialistas del laboratorio de restauración del Museo Tumbas Reales de Sipán se dieron cuenta de que entre la arena consolidada con insumos químicos había dos pares de barras delgadas de oro de 18 kilates, así como miles de cuentas del mismo metal. También diminutas turquesas, conchas Spondylus y piedras preciosas en miniatura de color lila, conocidas como godatas.

Entonces no se tenía claro qué pieza formaban todos estos elementos, por lo que Rumiche se dio la tarea de estudiar la iconografía mochica, especialmente las escenas en las que aparecen personajes del más alto rango usando brazaletes con diseños de triángulos escalonados de diversos colores.

Armándose de mucha paciencia, el restaurador chiclayano se dio cuenta de que tenía que armar un rompecabezas con unas 10.000 cuentas (de 1,5 mm y 2,5 mm) de metales y piedras.

A decir de Walter Alva, luego de tres meses se logró recientemente el armado final del par de brazaletes que en vida usó el Señor de Sipán. Estos han sido considerados más complejos, de mayor valor, calidad artística y extraordinaria belleza, que los que actualmente exhibe el gobernante mochica en el Museo Tumbas Reales de Sipán.

Alva también informó que las joyas serán incorporadas a las exposiciones de ese recinto.

En julio de 1987 se dio a conocer la tumba del Señor de Sipán, hasta hoy uno de los hallazgos arqueológicos más importantes en la historia del país.

Fuente: El Comercio

Ruta Moche: atractivos imperdibles para el turista

La “Ruta Moche” tiene como objetivo promover la investigación, conservación y uso público del patrimonio cultural arqueológico en la costa norte del Perú, para generar un polo de desarrollo de la actividad turística, complementario al del sur, que está cada vez más saturado.

La Ruta Moche muestra los principales legados de una de las culturas prehispánicas más influyentes, que se desarrolló entre los siglos I a.C. y VII d.C.

Huaca del Sol y de la Luna

Se ubica a 15 minutos de Trujillo. La información encontrada en estos templos permitió reconstruir la cosmovisión Moche. Destacan los coloridos murales y frisos, los cuales muestran a personas, animales y objetos celestes.  El complejo arqueológico Huacas del Sol y de la Luna incluye dos grandes pirámides truncas, la Huaca Las Estrellas, Huaca del Cerro Blanco, geoglifo de la Araña y otras construcciones ubicadas en la costa norte del Perú, en un paisaje caracterizado por la imponencia del Cerro Blanco, la vegetación que crece gracias a las aguas del río Moche y la cercanía al mar.

Ambas huacas constituyeron el centro del poder del milenario pueblo mochica, que se desarrolló entre los año 100 y 900 después de Cristo. Actualmente el complejo arqueológico, también conocido como Huacas de Moche, abarca unas 60 hectáreas de extensión.

 

El Brujo

A 60 kilómetros al norte de Trujillo. Está compuesto por tres zonas: Huaca Prieta, Huaca Cortada y Huaca Cao. En esta última se halló a la Señora de Cao, mujer gobernante del siglo IV que fue momificada y enterrada con piezas de oro, piedras preciosas y otros objetos. El Brujo es uno de los complejos arqueológicos más importantes y antiguos de la costa norte del Perú. Esta ubicado en el valle del rio Chicama, en el distrito de Magdalena de Cao, provincia de Ascope, departamento de la Libertad.

 

 

Huaca Rajada

A 30 kilómetros de Chiclayo. Es una zona en la que se enterró a los principales personajes moche. Aquí se halló, en 1987, al Señor de Sipán. Sipán es un término Muchick que significa Casa o Templo de la Luna o Casa de los Señores, destinado a la realeza de la sociedad Mochica

El monumento Arqueológico de Sipán, conocido como Huaca Rajada , consiste en dos grandes y erosionadas estructuras piramidales de adobe que hoy parecen montañas de barro emergiendo entre los cultivos agrícolas de la zona.

En 1987, se descubrió la tumba del más famoso de todos ellos. Se trata del Señor de Sipán, una de las principales atracciones del lugar. Y esto se debe a que la importancia y el excelente estado de conservación en que fue hallado permitieron conocer grandes detalles acerca de la cultura mochica.

Con él, se encontraron muestras de orfebrería (en especial, máscaras funerarias), y numerosas piezas que recubrían su esqueleto: el pectoral, los brazaletes, el cetro de mando, además de la vestimenta y la joyería de oro.  Todos estos artefactos pueden ser admiradas en el museo existente en el sitio.

Chan Chan

A 10 minutos de Trujillo. Conocida por ser la ciudadela de barro más extensa del continente y la segunda a nivel mundial. Destaca por sus murales, así como sus calles, casas y palacios. Unesco lo declaró Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1986. Chan Chan se ubica en el valle de Moche, frente al mar, a mitad de camino entre el balneario de Huanchaco y la ciudad de Trujillo, capital del departamento de La Libertad en la costa norte del Perú El sitio arqueológico cubre un área aproximada de 20 kilómetros cuadrados. La zona central esta formada por un conjunto de 10 recintos amurallados (llamados «ciudadelas») y otras pirámides solitarias. Este conjunto central, cubre un área de 6 kilómetros cuadrados, aproximadamente. El resto, está formado por una multitud de pequeñas estructuras mal conservadas, veredas, canales, murallas y cementerios.

Museo Tumbas Reales del Señor de Sipán

Destacado atractivo turístico y cultural de la ruta. En este museo se conservan más de dos mil piezas de oro, las cuales se obtuvieron de la tumba del famoso gobernante moche del siglo III.  que vivió en la época de mayor esplendor de esa civilización en el siglo III. En 1987 los arqueólogos Walter Alva Alva y Luis Chero Zurita hallaron la tumba de el Señor de Sipán, que contaba distintas piezas funerarias marcando así un hito en los descubrimientos ya que fue el primer gobernante en ser encontrado hasta el momento revelando toda la majestuosidad de su rango en el lecho funerario.

El Museo Tumbas Reales del Señor de Sipán fue inaugurado en 2002 en el departamento de Lambayeque al norte del Perú con el propósito de rescatar el patrimonio cultural de esa nación y presentarlo al mundo. Fue diseñado en forma de pirámides truncas semejantes a las construidas por la cultura Mochica y alberga alrededor de 2000 piezas de oro, además de joyas, cerámicas y ajuares funerarios.

Túcume

A media hora de Chiclayo. Es un complejo arquitectónico conformado por 26 pirámides. Fue usado por los moche, luego por los sicán, después por los chimú y, finalmente, por los incas. Sobre las plataformas superiores de las pirámides se realizaban diversos rituales religiosos.

 

 

 

 

DATOS

La cultura Moche se desarrolló entre los siglos I a.C. y VII d.C. Dio origen a la cultura Sicán y, luego, a la Chimú.

La Organización Mundial de Turismo (OMT) otorgó el Premio Ulises 2011 a la Ruta Moche, que suele otorgarse a los destinos más innovadores.

Descubren tumba en Santuario de Pachacamac que pertenecería a personajes de élite

El reciente descubrimiento de una tumba con cinco restos óseos pertenecientes a niños y adultos, posiblemente miembros de una élite preinca, abre las puertas hacia nuevos e importantes hallazgos que colocan al Santuario de Pachacamac en el centro de estudio del mundo arqueológico.

“La tumba fue descubierta durante los trabajos de excavaciones y recuperación de una calle principal que data del periodo preinca”, informó la directora del Museo de Sitio de Pachacamac, Denise Pozzi-Escot.

Los restos estaban envueltos en fardos funerarios con  finos textiles y bellos objetos de cerámica entre ellos un elaborado kero que afianzaría la teoría de que los personajes enterrados pertenecerían a una élite que residió en ese recinto.

En esta zona costeña se desarrolló, entre 1200 y 1450 d.C., la cultura Ichma, quienes construyeron los primeros templos y pirámides del santuario ceremonial, considerado como el más influyente de la costa peruana.

“Recién se ha descubierto esta tumba que, lamentablemente, ha sido disturbada (huaqueada) en la época colonial y se sigue trabajando para encontrar otros vestigios que nos permitan conocer las características de los personajes” señaló

Pozzi-Escot no descartó que en el inmenso santuario de 465 hectáreas, ubicado a 31 kilómetros al sur de Lima, se hallaran en algunas de las 17 pirámides de adobe existentes, los restos de algún personaje de élite, como ocurrió en el complejo de Huaca Rajada con el Señor de Sipán.

“Sólo se han realizado estudios en tres pirámides y los trabajos de investigación datan de 1896. Desde ese año a la fecha, sólo se ha estudiado entre 25 y 30 por ciento del complejo. Aún falta mucho por desentrañar y por descubrir en Pachacamac”, aseguró.

El hallazgo de la última tumba se realizó hace unas semanas cuando el equipo de arqueólogos del Santuario realizaba excavaciones y limpiaba una calle principal pre inca cubierta de adobes. En una de las zonas adyacentes, estaba la tumba con fardos funerarios y cráneos diseminados de niños y mujeres.

“Aún no estamos cien por ciento seguros si los personajes pertenecen a la élite, pero los objetos que se han encontrado podrían señalar que esta tumba no era de una persona común” afirmó.

Finos telares

En el interior de la fosa funeraria se hallaron finos telares que envolvían a uno de las esqueletos y diversas vasijas, entre ellos un kero finamente labrado y diversos cráneos y textiles.

“Suponemos que los adultos son mujeres porque hay una canasta de hilos y agujas y tienen telares únicos como si fueran el ajuar de una mujer de la época” refirió. Los cráneos y objetos descubiertos han sido trasladados al laboratorio del museo. Allí, un equipo de especialistas estudia y analiza cada una de las piezas arqueológicas”, manifestó.

Fuente: Andina

Cada día de trabajo, los restauradores del Museo Tumbas Reales de Sipán hallan sorprendente información sobre la cultura Mochica. Esto sucede especialmente cuando tienen entre sus manos joyas de incalculable valor histórico como las del Señor de Ucupe un importante personaje que gobernó tierras lambayecanas antes que el Señor de Sipán, hace más de 1.700 años.

En julio del 2008, cuando los directores del proyecto, Steve Burget y Bruno Alva Meneses, desenterraron la tumba, pensaron que los ornamentos se parecían a otros extraídos de los numerosos contextos funerarios excavados científicamente en la región. Sin embargo, luego de año y medio de someterlos objetos a procesos de restauración y conservación, se dieron cuenta de que la mayoría de joyas eran de plata pura y de cobre plateado.

En sus casi treinta años de labor, el jefe del laboratorio de conservacióny restauración del Museo Tumbas Reales de Sipán, Fidel Gutiérrez, no había visto algo parecido. Este hallazgo revela detalles de la majestuosidad que tuvo este personaje que gobernó el valle de Zaña, en la época de los señores Sipán.

El director del Museo Tumbas Reales de Sipán, WalterAlva, indicó que el Señor de Úcupe es contemporáneo-o habría gobemado en la épocas al Viejo Señorde Sipán y al Sacerdote Guerrero.

«De acuerdo con los ornamentas y armas que se le encontró, este habría sido una persona que tuvo funciones de guerrero sacerdote. Sería un siglo más antiguo que el Señorde Sipán», sostuvo mientras, con su equipo de trabajo, mostraba los resultados de la labor científ ica que consiste en la restauración y conservacion de 38 joyas que no fueron dañadas por la corrosión.

Según Alva, el color plateado hace referencia a la Luna, al mundo dual y mágico-religioso de los mochicas. Este cobre plateado marca diferencia con el uso del oro y cobre dorado de otros personajes de esta cultura.

Sin embargo, este era un gobernante. El codirector del Proyecto Úcupe, Bruno Alva Meneses, recordó que estilisticamente existe una fuerte relación de los objetos del Señor de Ucupe con los ornamentos de las Tumbas Reales del Señor de Sipán, tal como las máscaras, nariguera objetos de cerámica de fina calidad en los que se representa a los mismos dignatarios.

El Comercio 13.08.2010

Descubren tumba de un adolescente de la dinastía Sipán

Los restos del nuevo personaje fueron hallados en un ataúd de caña con ofrendas, cerámica y una corona de cobre.

A diez metros de la tumba del Señor de Sipán, en la sección sur de la plataforma funeraria del Complejo Arqueológico Huaca Rajada Sipán, los arqueólogos descubrieron una tumba de un adolescente de aproximadamente 1.600 años de antigüedad.

Los restos del nuevo personaje, que sería la tumba 16, fueron hallados en un ataúd de caña. Con él fueron enterradas varias ofrendas, entre ellas, cerámica muy fina, una corona de cobre dorado con forma de media luna, dos ollas globulares, un canchero y los restos de una llama completa.

EXCAVACIÓN VA EN UN 20 POR CIENTO
Se trataría del acompañante de un personaje principal que aún no ha sido identificado. El arqueólogo Luis Chero Zurita informó que aún no se pueden conocer más detalles porque la excavación de la tumba aún presenta un avance del 20 por ciento.

El nuevo contexto estaría asociado a la tumba 14 del personaje guerrero o a la época de los guerreros de la dinastía Sipán.

El Comercio, Jueves 12 de agosto de 2010

Antón Roeckl: millonario alemán que tiene un museo con piezas peruanas saqueadas

Hablar de los tesoros del Señor de Sipán o del Señor de la Mina es referirse al legado histórico que enorgullece a cualquier peruano. Además, toda esta riqueza cultural debería servir para incrementar el circuito turístico del Perú.

Sin embargo, la realidad es otra y nos muestra cómo, durante años, sujetos inescrupulosos se han dedicado al saqueo de piezas arqueológicas. Así, miles de piezas de invaluable valor económico e histórico han sido trasladadas y vendidas a distintos coleccionistas en el mundo, a muchos de los cuales no les importa su procedencia ilegal.

El alemán Antón Roeckl es un ejemplo de ellos. Este millonario –que vivió en el Perú en la década del sesenta– posee nada menos que un museo en su casa con cientos de piezas peruanas, muchas de ellas adquiridas ilegalmente durante cuarenta años.

Fernando Lucena, colaborador del diario El Comercio de Perú en Londres, habló con Roeckl, quien se jactó de haber adquirido de manera sistemática las piezas peruanas que –según él– se encuentran a buen recaudo en su casa.

Expertos arqueólogos, consultados por el diario peruano, bajo condición de mantenerse en el anonimato, dijeron que no hay un cálculo sobre el valor de las piezas peruanas que tiene Roeckl en su vivienda cerca de Múnich, pero se trata de millones de dólares.

Para incrementar sistemáticamente su colección de arte peruano, el alemán, miembro de una familia de empresarios de curtiembres, contó con el apoyo de contactos dentro y fuera de nuestro país.

Uno de ellos fue el peruano Raúl Apesteguía, quien en los años 80 convocaba a Roeckl a Lima para mostrarle –por ejemplo– novedades de saqueos en Sipán. Estas piezas luego eran trasladadas a Alemania, donde se pagaban contraentrega.

En 1987, Apesteguía le mostró a Roeckl algunos de los tesoros extraídos de La Mina, sitio arqueológico ubicado en Jequetepeque (Lambayeque). Roeckl adquirió tocados, máscaras, collares y piedras preciosas de oro y plata. Todo le fue entregado en Alemania.

¿Cómo salieron las piezas del país? Es un misterio que aún no se resuelve.

Historia de un gran saqueo

El millonario alemán prácticamente posee un museo de objetos peruanos. Durante cuatro décadas adquirió ilícitamente piezas precolombinas

La Convención sobre las Medidas que Deben Adoptarse para Prohibir e Impedir la Importación, la Exportación y la Transferencia de Propiedad Ilícitas de Bienes Culturales, es un tratado de la Unesco firmado en París en noviembre de 1970, éste prohíbe el tráfico del patrimonio cultural. Como era de esperarse, los países firmantes y los que ratificaron el mencionado tratado son los mismos que se ven afectados directamente como fuentes de saqueo, mientras que los países que tradicionalmente han cumplido el rol de destinatarios de las piezas aun hoy en día no han ratificado el referido acuerdo. Alemania y el Reino Unido están entre las naciones que no han ratificado la convención de 1970.

No obstante haber sido uno de los primeros en firmar la referida convención, el Perú se demoró varios años en aplicar las medidas que ayudarían a disminuir el referido tráfico.

En 1995, la Unesco elaboró otro tratado con la finalidad de complementar la Convención de 1970. La Convención Unidroit sobre los Bienes Culturales Robados o Importados Ilícitamente tiene como finalidad contribuir con la implementación de reglas para la restitución y repatriación de objetos de valor cultural entre los países firmantes. Una vez más, Alemania no se encuentra entre los países que ratificaron el tratado.

Según Antón Roeckl, en 1992 se promulgó en Alemania una ley de amnistía que protege todas las piezas de valor histórico o artístico que, a la fecha de promulgación, se encontrasen en territorio alemán, sin importar cómo dieron a parar allí, ni la legitimidad de su adquisición.

Ulrike Koschtial, experta asociada de la División del Patrimonio Cultural de la Unesco, afirma nunca haber escuchado de tal ley, y agrega que estaría muy sorprendida de que el Gobierno Alemán haya amparado una disposición de tal índole, dado que los objetos robados no pueden ser protegidos. No obstante, reitera que Alemania aún no ha ratificado las convenciones de 1970 y 1995.

Todas las piezas provenientes de La Mina que fueron adquiridas por Roeckl a Raúl Apesteguía son ilegales y materia de un saqueo y posterior operación de contrabando, de acuerdo con las leyes del Perú y al margen de los tratados internacionales que otros países hayan ratificado o no.

Roeckl, al escoger las piezas en el Perú y ofrecer dinero contraentrega en Alemania a Raúl Apesteguía, estaba promoviendo un tráfico ilegal, criminalizado y que contraviene no solo las leyes del Perú, sino los tratados internacionales de 1970 y 1995. Además, las leyes alemanas prohíben el comercio de objetos robados.

Sipán se descubrió en 1987 y La Mina fue saqueada ese mismo año. Por ende, la posesión de los objetos provenientes de estos sitios arqueológicos, ejercida por ‘coleccionistas’ extranjeros, es ilegítima.

El empresario Antón Roeckl

El prominente millonario alemán posee un museo privado en su domicilio, en Bavaria, en el cual se exhiben cientos de tesoros que fueron saqueados en el Perú. El empresario Antón Roeckl (69) se jacta de haber adquirido, de manera sistemática, centenares de piezas arqueológicas las últimas cuatro décadas.

La famila Roeckl, de Múnich, posee una de las fábricas de guantes más grandes del mundo. El negocio existe desde 1839 y ha durado seis generaciones. La empresa también se dedica a la fabricación de otros accesorios y prendas de vestir.

Según él mismo narró a este corresponsal, antes de incorporarse al negocio familiar, Antón Roeckl se dedicaba a labores técnicas relacionadas con la producción de cerveza. Fue así como en 1964 se mudó al Perú, con la finalidad de realizar trabajos de mejoramiento en la planta cervecera de la empresa Arequipeña.

Entre 1964 y 1965, Roeckl laboró en Arequipa, al servicio de otro alemán, quien ya superaba los 70 años y había adquirido una particular afición por las piezas de arte precolombino.

En esos años su veterano compatriota le infundió su afición por estas piezas de arte. Como ese señor, debido a su avanzada edad, ya no estaba en condiciones de aventurarse por los parajes recónditos en los que se huaquean las piezas, le daba instrucciones específicas al joven Antón a fin de que este se encargara de recolectar los objetos y los trasladara a Arequipa.

Fue así como Antón Roeckl desarrolló ese gusto personal por los tesoros pertenecientes a una cultura con la que no tenía mayor relación ni vínculo.

Una vez finalizada su labor en la cervecería, Roeckl viajó por el Perú. Así, recorrió gran parte del país y apreció las distintas manifestaciones culturales e interactuó con los pobladores; además apiló una significativa colección personal, compuesta por nuestro patrimonio cultural.

El uso del Holocausto

Al regresar a Alemania, Antón Roeckl se incorporó al negocio familiar, que contaba con diversas curtiembres en las cuales se procesaba el cuero con el que se fabricaban los guantes.

Los Roeckl habían logrado amasar una cuantiosa fortuna, especialmente durante la Segunda Guerra Mundial, cuando emplearon mano de obra esclava, proveniente de los campos de concentración nazis.

Según información compilada por International Tracing Service, una organización establecida inicialmente en 1944 por los aliados con la finalidad de ubicar a la gente desaparecida durante la guerra, Roeckl Handschuhe GmbH & Co. figura en la lista de empresas que emplearon mano de obra de esclavos judíos.

En 1999, el periódico alemán «New Germany» incluyó a la firma en una lista de 2.493 empresas que explotaron mano de obra forzosa en plena guerra.

Recientemente, la empresa Roeckl Handschuhe GmbH & Co. se ha incorporado a un fondo creado por la fundación alemana Recuerdo, Responsabilidad y Futuro. El objetivo es pagar una compensación financiera y proporcionar asistencia humanitaria a aquellos pocos sobrevivientes que fueron explotados en los campos de concentración.

De acuerdo con Michel Van Rijn, el autoproclamado ex traficante de bienes arqueológicos que ahora se describe como un cazador de aquellos que aún se dedican a dicha actividad, la mano de obra forzosa empleada por la empresa Roeckl Handschuhe se destinaba a la producción en serie de máscaras de gas.

Estas máscaras, fabricadas con el cuero de las curtiembres Roeckl, habrían sido empleadas por el ejército del Fuhrer con la finalidad de protegerse de distintas sustancias que se usaban en los campos de batalla europeos.

De regreso al Perú

Luego de haber regresado a Alemania, Antón Roeckl volvió al Perú para implementar dos curtiembres en Arequipa. Pero también aprovechó para adquirir más tesoros precolombinos, los mismos que tranquilamente trasladaba a Alemania en su valija de Lufthansa, dado que –como él manifiesta– en esa época el control del tráfico arqueológico era casi inexistente.

Cual personaje de una novela de Camus, Roeckl tranquilamente narra su historia sin advertir inmoralidad en su actuar y explica cómo, durante décadas, extrajo del Perú cientos de piezas de incalculable valor histórico.

Para él, los años transcurrieron entre viajes y más viajes al Perú. Así logró expandir su colección, al punto de implementar un museo personal en su casa, en Bavaria.

Luego llegaron los años 80 y, antes de que en el Perú no quedara ningún huaco que contemplar, las autoridades, finalmente, empezaron a actuar para contener el saqueo en masa.

Roeckl afirma que ya no se podía sacar piezas libremente por el aeropuerto, motivo por el cual tuvo que ingeniarse otras alternativas para continuar con su gusto.

Durante sus numerosos viajes a nuestro país, Roeckl había conocido al ahora difunto Raúl Apesteguía, con quien entabló gran amistad y compartieron la afición por admirar y coleccionar piezas arqueológicas.

Como se recuerda, Apesteguía era un coleccionista de arte precolombino que también se dedicaba al saqueo y tráfico de bienes arqueológicos en gran escala. Dichas actividades lo llevaron a relacionarse con peligrosas mafias y también a la muerte, cuando, en 1996, fue brutalmente asesinado por dos sicarios en su domicilio de la Residencial San Felipe.

Tras ultimarlo, los atacantes robaron una cantidad indeterminada de piezas de incalculable valor histórico que Apesteguía guardaba en su casa.

Sin embargo, años antes de este trágico hecho, Roeckl ya había decidido cambiar su modus operandi y, en lugar de transportar las piezas en su equipaje personal, se limitaba a viajar a Lima para seleccionar objetos entre la enorme variedad que Apesteguía le ofrecía.

Luego era obligación del peruano entregar las piezas en Alemania, lo mismo que hacía con la ayuda de ‘couriers’ que trabajaban para él y se encargaban de cruzar las fronteras transportando los objetos en sus valijas.

Una vez que las referidas piezas llegaban a Alemania, Roeckl pagaba generosas sumas de dinero por ellas.

«De esta manera evité tener problemas con las autoridades aduaneras», explica Roeckl.

UNA VETA ENORME: EL SAQUEO A LA MINA

A finales de 1987, Apesteguía se comunicó una vez más con su buen amigo Antón Roeckl y lo conminó a que viajase al Perú porque tenía algo que mostrarle.

Roeckl no lo pensó dos veces y a los pocos días aterrizó en Lima, con gran expectativa por ver los últimos tesoros que su proveedor estrella le tenía.

Se trataba nada menos que de los objetos extraídos de La Mina, el sitio arqueológico ubicado en el desierto de Jequetepeque.

En ese lugar y en ese entonces acababa de ocurrir lo que el arqueólogo Walter Alva describe como «el saqueo más grande perpetrado en el Perú, desde la época de la Conquista«.

Antón Roeckl, como niño en tienda de dulces, no podía creer lo que yacía ante sus ojos y decidió adquirir todo lo que pudo, incluyendo imponentes tocados de oro, máscaras de oro y piedras preciosas, collares de oro y plata y tumis, entre otras piezas.

Como ya era práctica usual entre estos dos hombres, Apesteguía se comprometió a entregar los objetos en Alemania, donde Roeckl pagaría contraentrega.

Así sucedió y las imponentes piezas provenientes de la tumba del Señor de La Mina acabaron engrosando la ya vasta colección de objetos peruanos que Roeckl lucía en su museo personal.

A pesar de todo esto, Roeckl aún no logra entender por qué su peculiar ‘hobby’ es ahora tan criticado. Es como si, en su obsoleta lógica personal, Roeckl considerase haber hecho un bien, al ‘rescatar’ estos tesoros que, de otra manera, hubiesen podido caer en manos de los bárbaros e incivilizados peruanos, pues quién sabe qué hubiesen hecho con ellos.

EN PUNTOS

Las dudas sobre el Señor de La Mina

A. Según el arqueólogo Walter Alva, antes del descubrimiento de las tumbas de Sipán, en 1987, se pensaba que los moches, que se desarrollaron entre los siglos I y VI, habían sido gobernados por guerreros y sacerdotes. «Luego del descubrimiento de las tumbas reales se determina que había reyes como en las antiguas civilizaciones».

B. Así como el Señor de Sipán fue un gobernante de la nobleza moche, se cree que el Señor de la Mina habría sido un noble de igual o mayor jerarquía, que gobernó en el valle de Jequetepeque.

C. No se tienen mayores datos sobre este otro noble moche, dado que –como afirma Alva– «debido al saqueo, la información sobre su pensamiento religioso, su función dentro de la estructura social y sus características físicas se han perdido de manera irremediable». Añade que los objetos vistos de manera aislada y fuera del contexto completo de la tumba solo proporcionan una información arqueológica limitada.

Del consultor: No cuidamos el patrimonio

Del consultor: Ruth Shady Arqueóloga

La Mina se ubica en Jequetepeque y corresponde a períodos anteriores a Sipán; es decir, tiene un enorme valor. Alberga dos entierros: de uno, se han sacado piezas valiosas correspondientes al período formativo, más relacionado con la sociedad Cupisnique; y del otro, piezas que corresponden al período desarrollo regional, de la sociedad moche del norte o moche norteño.

La situación es bastante lamentable porque se sabe desde hace bastante tiempo que los entierros de La Mina son saqueados. No se han tomado medidas para evitar esta forma de vandalismo e impedir que continúe el tráfico.

Esperemos que lo sucedido en La Mina no se repita en otras zonas, aunque nos hemos enterado de que se han reanudado los saqueos en los cementerios del sur de la península de Paracas.

El registro y el inventario periódicos de piezas son una prioridad. No estamos cuidando el patrimonio ni supervisando qué está sucediendo con los sitios arqueológicos.

Algunos están desapareciendo porque tampoco hay control ni sanción. El INC debería coordinar con la policía para que actúe en aquellos sitios que se sabe están siendo saqueados, ya sea por la destrucción de los vándalos o por la ocupación de tierras.

La experiencia de La Mina nos demuestra que la ocupación de ruinas podría detenerse si se enseñara a los peruanos a valorar el patrimonio arqueológico y a conocer nuestra milenaria historia prehispánica.

Extractos Diario El Comercio (2007)
Fuente: http://www.naya.org.ar/