Incas siguieron técnica de trabajo de Caral para construcción de Machu Picchu, sostienen

Los incas siguieron la técnica del trabajo de la piedra en canteras, aplicado en la ciudad sagrada de Caral, para construir monumentos arqueológicos como Sacsayhuamán y Machu Picchu, según un estudio del Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet).

Víctor Carlotto, director de Geología Regional del Ingemmet, explicó que al estudiar la edificación de las pirámides de Caral se determinó que hubo un trabajo en canteras, donde se aprovechaban las condiciones de las rocas para sacar y transportar los bloques útiles y necesarios.

Similar acción se llevó a cabo en el Tahuantinsuyo, sólo que con una diferencia de 4,500 años, para levantar sus monumentos.

“En Caral está la partida de nacimiento del trabajo en piedra que después evolucionó en Machu Picchu y Sacsayhuamán, con la utilización de canteras”, manifestó el especialista.

El trabajo en canteras para construir las pirámides de Caral, civilización con más de 5,000 años, la más antigua de América, se desarrolló cerca de la ciudad sagrada, comentó.

Durante la investigación también se estableció que las rocas utilizadas tienen aproximadamente 100 millones de años, entre ellas destacan las de tipo dioritas y volcánicas.

Además, se clasificaron algunos materiales que la civilización de Caral empleó para su vida cotidiana y actividades religiosas, como las sodalitas, que posiblemente procedían de Bolivia, donde se encuentran los últimos yacimientos.

“Al parecer hubo bastante comunicación con otras zonas, pues también se han encontrado minerales propios de Ecuador”, refirió.

El estudio científico en Caral estuvo a cargo de un equipo del Ingemmet y se desarrolló en virtud de un convenio con el Proyecto Especial Arqueológico Caral-Supe (PEACS).

Carlotto expuso los alcances de esta investigación durante el XV Congreso Peruano de Geología, realizado en la ciudad de Cusco.

Hallan objeto ceremonial en conjunto arqueológico de Salapunku en Cusco

Un tupu ceremonial, de 10 centímetros y que posiblemente sea de bronce, fue encontrado por personal profesional y técnico a cargo de la obra de restauración y puesta en valor del conjunto arqueológico de Salapunku, ubicado dentro del santuario histórico de Machu Picchu, informó hoy el Instituto Nacional de Cultura (INC) de Cusco.

El tupu (alfiler de metal empleado para sujetar prendas) presenta en el extremo circular un orificio en la parte media baja. Fue hallado cuando hacían movimiento de tierra en el canal prehispánico que se ubica al noreste del conjunto arqueológico de Salapunku.

Francisco Huarcaya Quispe, arqueólogo residente de la obra, manifestó que el objeto encontrado probablemente haya sido parte de una ofrenda al apu Waqaywillka, hoy conocido como el nevado La Verónica, considerado divinidad por los incas.

El conjunto arqueológico de Salapunku se encuentra a 2,631 metros sobre el nivel del mar, en el kilómetro 83 de la línea férrea Cusco-Machu Picchu.

Para el presente ejercicio presupuestal, el INC Cusco programó recursos destinados a ejecutar trabajos de investigación arqueológica en Salapunku, ubicado en la margen derecha del río Urubamba y en las faldas del nevado La Verónica, para luego dar paso a las labores de restauración y puesta en valor.

Machu Picchu

Al arribar al abra, una construcción cierra el paso; allí debió ser muy estricto el control, y allí también debieron cumplirse ciertos ritos previos al ingreso en la zona sagrada. El camino se ha hecho directo,con parapetos, como para no poder desviarse y desembocar de todos modos en el edificio de la entrada,imponente con sus altos y gruesos muros de toscos bloques, con sus cinco vanos de acceso. Al asomarse a uno de ellos, aparece de golpe, en deslumbrante panorama, la legendaria ciudad.La vemos extendida a nuestros pies, teniendo como fondo el monte Wayna Pijchu, y en el abismo, el hilo plateado del río; más lejos, en el contorno (en primer plano), el Putukusi o Media Naranja, con un puño en alto, en contraste con las aguzadas puntas de las demás montañas. Se distingue al centro de la urbe un espacio abierto, una gran plaza que se despliega en dos niveles; a uno y otro lado, variadas construcciones: a la izquierda, en la parte más alta, el observatorio solar, al cual se llega por una escalinata que comienza detrás de un edificio abierto, de solo tres lados, cuyo frente se abre a otra plaza más pequeña: es el templo principal; hacia el este, otro conjunto del mismo estilo […]; el lado opuesto está libre y se puede contemplar plenamente el ocaso. […]Si la visión de Machupicchu, desde la altura, nos ofrece un cuadro de composición armónica, perfecta, alhacer su recorrido se va percibiendo cada detalle que confirma la certeza de que todo fue construido conun solo ritmo y que no hubo interrupciones.

Introduccion

Machu Picchu (del quechua machu, viejo, y picchu cima, es decir, «cima vieja») es el nombre contemporáneo de la antigua llacta (poblado) inca de piedra (cuyo nombre original habría sido Picchu o Picho) construido principalmente a mediados del siglo XV en el promontorio rocoso que une lasmontañas Machu Picchu y Huancayna Picchu en la vertiente oriental de los Andes Centrales, al sur del Perú.

Documentos de mediados del siglo XVI sugieren que Machu Picchu habría funcionado como una de las residencias de Pachacútec o Inca Yupanqui (primer emperador inca, 1438-1470). Sin embargo, algunas de sus mejores construcciones y el evidente carácter ceremonial de la principal vía de acceso a la llacta demostrarían que ésta fue usada como santuario religioso. Ambos usos (palacio y santuario) no habrían sido incompatibles. Se ha descartado, en cambio, un supuesto carácter militar (por lo que los populares calificativos de «fortaleza» o «ciudadela» han sido superados)

Machu Picchu es considerada al mismo tiempo una obra maestra de la arquitectura y la ingeniería []. Sus peculiares características arquitectónicas y paisajísticas y el velo de misterio que ha tejido a su alrededor buena parte de la literatura publicada sobre el sitio, lo han convertido uno de los destinos turísticos más populares del planeta []. Machu Picchu está en la Lista del Patrimonio de la humanidad de la UNESCO desde 1983.

Ubicación Geográfica

Vista de norte a sur, desde la cumbre del cerro Huayna Picchu. El zigzaga la izquierda es la carretera de acceso a las ruinas, que parte de la estación detren de Puente Ruinas, en el fondo del Valle. En lo alto, atravesando la ladera del cerro Machu Picchu, se puede ver el último tramo del Camino Inca

· El emplazamiento

Se encuentra a 13º 9′ 47″ Latitud sur y 72º 32′ 44″ longitud oeste. Forma parte del distrito del mismo nombre, en la provincia de Urubamba, en la Región Cusco, en Perú. La ciudad importante más cercana es Cusco, actual capital regional y antigua capital de los incas, a 130 km de allí.

Las montañas Machu Picchu y Huayna Picchu forman parte de una gran formación orográfica conocida como Batolito de Vilcabamba en la Cordillera Central de los Andes peruanos. Se encuentran en la ribera izquierda del llamado Cañón del Urubamba (conocido antiguamente como Quebrada de Picchu). Al pie de los cerros y prácticamente rodeándolos corre el río Vilcanota-Urubamba. Las ruinas incas se encuentran a medio camino entre las cimas de ambas montañas, a 450 metros de altura por encima del nivel del nivel del valle y a 2438 metros sobre el nivel del mar. La superficie edificada es aproximadamente de 530 metros de largo por 200 de ancho contando con 172 edificios en su área urbana.

Las ruinas propiamente dichas están dentro de un territorio intangible del Sistema Nacional De Áreas Naturales Protegidas por el Estado llamado Santuario Histórico de Machu Picchu que se extiende sobre una superficie de 32.592 hectáreas, (80,535 acres o 325.92 km²) de la cuenca del río Vilcanota-Urubamba (el Willka mayu o «río sagrado» de los incas). El Santuario Histórico protege una serie de especies biológicas en peligro de extinción y varios establecimientos incas entre los cuales Machu Picchu es considerado principal.

· Formas de acceso

La zona arqueológica en sí solo es accesible, o bien desde los caminos incas que llegan hasta ella, o bien utilizando la carretera Hiram Bingham (que asciende la cuesta del cerro Machu Picchu desde la estación de tren de Puente Ruinas, ubicada al fondo del cañón).

La mencionada carretera, sin embargo, no está integrada a la red nacional de carreteras del Perú. Nace en el pueblo de Aguas Calientes al que a su vez sólo se puede acceder por ferrocarril (unas 3 horas desde Cusco) o helicóptero (30 minutos desde Cusco). La ausencia de una carretera directa al santuario de Machu Picchu es intencional y permite controlar el flujo de visitantes a la zona, que dado su carácter de reserva nacional, es particularmente sensible a las muchedumbres.

Para llegar a Machu Picchu por el principal Camino Inca se debe hacer en una caminata de unos 3 días. Para ello es necesario tomar el tren hasta el km 82 de la via férrea Cusco – Aguas Calientes desde donde parte el recorrido a pie.

Algunos visitantes toman un autobús local desde Cusco hasta Ollantaytambo (vía Urubamba) y de ahí toman un transporte hasta el mencionado km 82. Una vez allí recorren las vías del tren hasta cubrir los 32 km que hay hasta Aguas Calientes.

Album: Machu Picchu

Machu Picchu

Machu Picchu (en quechua, «Montaña Vieja») es el nombre contemporáneo que se da a una llaqta —antiguo poblado andino— incaica construida antes del siglo XV, ubicada en la Cordillera Oriental del sur de Perú, en una cadena montañosa a 2,430 metros (7,970 pies) sobre el nivel del mar. Está ubicado en la Región Cusco, Provincia de Urubamba, Distrito de Machupicchu, sobre el Valle Sagrado de los Incas, que está a 80 kilómetros al noroeste de la ciudad de Cuzco y por donde fluye el río Urubamba, que atraviesa la Cordillera y se origina un cañón con clima de montaña tropical. Según muchos estudiosos su nombre original habría sido Llaqtapata.

Machu Picchu: descubren ofrendas ceremoniales inca

23 Julio 2010. Durante los trabajos de investigación que se realizan en la ciudadela de Machu Picchu, un grupo de arqueólogos del Instituto Nacional de Cultura (INC) halló ofrendas ceremoniales enterradas y que serían de la época incaica.

Tres objetos cerámicos o aríbalos en miniatura, cubiertos de lajas de piedra (apachetas) en forma circular, que serían ofrendas ceremoniales utilizadas en ritos de pago a la tierra, fueron hallados en Machu Picchu durante trabajos de investigación arqueológica realizados por un grupo de expertos del Instituto Nacional de Cultura

En comunicación telefónica con elcomercio.pe, el arqueólogo Rubén Maqqe precisó que se trata de tres objetos cerámicos o aríbalos en miniatura, cubiertos de lajas de piedra (apachetas) en forma circular.

“Este tipo de ofrendas corresponde a un rito ceremonial de pago a la tierra o pachamama. Hasta el momento son únicos en su tipo”, añadió.

NO SERÍA CEMENTERIO
Maqqe señaló que el hallazgo se produjo en el sector conocido como Cementerio, donde hay nueve tipos de rocas traídas de diferentes partes del Cusco por los obreros incas que construyeron la ciudadela.

“Vamos cuatro días de exploraciones y casi en la superficie hemos encontrado este pago, explicó Maqqe.

En el lugar no se encontró restos óseos, lo que destierra la hipótesis de que alguna vez fue un cementerio incaico. Ahora cobra vigencia la teoría de que se está frente a un sitio exclusivamente ceremonial.

El arqueólogo detalló que para este año cuenta con un presupuesto de 350 mil nuevos soles para llevar a cabo las excavaciones que se realizan en Machu Picchu.

Cusco, 23 Julio 2010, El Comercio

Santuario Histórico de Machu Picchu

Fecha de Inscripción: 09/12/1983
7ª Sesión del Comité del Patrimonio Mundial, Florencia,
05 – 09 / 12 / 1983
Bien mixto natural y cultural

Descripción

El Santuario Histórico de Machu Picchu está ubicado en el departamento del Cusco, provincia de Urubamba, distrito de Machu Picchu, abarca un área de 32,592 hectáreas. Se ubica entre los ríos Cusichaca y Aobamba, ambos tributarios del Río Vilcanota. Adicionalmente a la Ciudadela Inca de Machu Picchu, el Santuario alberga casi 200 sitios arqueológicos, incluyendo andenes, centros ceremoniales, caminos, canales, etc.

Está considerado como la creación urbana más asombrosa del Imperio de los Incas y uno de los sitios patrimoniales más importantes del mundo. Está enclavado en lo alto de una montaña, a 2,430 msnm, en plena selva tropical, ofreciendo un paisaje espectacular con una importante diversidad biológica endémica de flora y fauna.

El sitio está conformado por recintos, plazas, templos, mausoleos, cuartos para almacenar alimentos, canales de piedra y escalinatas y andenes, que se distribuyen sobre la topografía de la montaña trabajada de un modo inigualablemente en su diseño urbano. El monumento, construido en el siglo XV (1438-1493), sirvió al mismo tiempo, como centro de culto y de observación astronómica, y como hacienda de la familia real del Inca Pachacutec.

El Santuario Histórico Machupicchu fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial en el año 1983 bajo los siguientes Criterios C y N de la Convención:

Machu Picchu, Cultura Inca - Arqueologia del Peru
Machu Picchu, Cultura Inca – Arqueologia del Peru

Criterios culturales:

(I) El trabajo de la montaña, al pie del Huayna Picchu, es un logro artístico único y una absoluta pieza maestra de la arquitectura.

(II) El aporte de Machupicchu, junto con Cusco y otros sitios arqueológicos del valle de Urubamba (Ollantaytambo, Runcuracay, Sayacmarca, Phutupatamarca, Wiñay Wayna, Intipuku)  son un testimonio único de la civilización Inca.

Criterios naturales:

(I) Ejemplo representativo de procesos ecológicos y biológicos en curso en la evolución y el desarrollo de los ecosistemas y las comunidades de vegetales y animales terrestres.

(II) Representación de fenómenos naturales y áreas de belleza natural e importancia estética excepcional.

Importancia

El conjunto del territorio del Santurio Histórico Machu Picchu está lleno de significado cultural sagrado. Sus diversos sitios, complejos, monumentos y ciudadelas están entrelazados entre sí y con su entorno natural. No es posible reducir el carácter arqueológico de Machu Picchu a la Ciudad Inca. Todo el espacio es cultural – sagrado y se relaciona uno con el otro, incluyendo en su significado al ambiente natural en que está construido. Existen solo 23 sitios en el mundo y seis en Sudamérica, que expresan esta simbiosis naturaleza – espacio construido, y Machu Picchu es el principal de América.

Con sus 32,592 hectáreas, el Santuario Histórico de Machu Picchu es apenas un 0,025% de la superficie del Perú (1.29 millones de Km2) pero contiene aproximadamente el 10% de la fauna y 22% de la flora del Perú. Sobresale por ser una de las pocas regiones de montaña que cuentan con abundante información disponible sobre la flora y fauna local. Se han contabilizado 401 especies de aves, 19 de reptiles, 10 de anfibios, 13 de peces, 300 mariposas diurnas y 400 nocturnas; registra 309 especies de orquídeas del total de 1,625 especies existentes en el país, estimándose que existen 200 especies adicionales no registradas. Estas y otras características excepcionales hicieron que el año 1983 el Santuario Histórico de Machu Picchu sea inscrito por la UNESCO en la Lista del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural.

Riesgos y amenazas

Agentes naturales

  1. Machu Picchu se ubica en el piso ecológico de ceja de selva, las constantes lluvias de la zona hacen que la vegetación crezca con mucha rapidez, y al ser cortados crecen o retoñan más fuertes.
  2. Para preservar limpio el monumento, el personal del sitio arqueológico tiene que eliminar constantemente la vegetación en los diferentes sectores y con mayor incidencia en las áreas abiertas y los andenes. Dicho trabajo se efectúa al menos tres veces al año.
  3. Las continuas lluvias deterioran las cubiertas de los muros, infiltrándose por el mortero y debilitando el aglutinante para filtrarse en la estructura misma de los muros, lo que ocasiona el colapso de los mismos, ya sea en el paramento interior, en el exterior o en la estructura de los muros en general.

Agentes humanos y sociales

  1. La presencia de turistas en exceso, sobrepasando la capacidad de carga del monumento, y la falta de señalización adecuada para el desplazamiento de los visitantes, origina que muchos recintos aún no intervenidos por arqueólogos y conservadores, corran el riesgo de deteriorarse.

Implementación de las recomendaciones de UNESCO

Las recomendaciones emitidas por la Misión de Monitoreo Reactivo UNESCO/ICOMOS/IUCN efectuado en el 2007 al Santuario Histórico Machu Picchu y adoptadas por el Comité del Patrimonio Mundial-UNESCO en su Decisión 31 COM 7B.45 tuvieron una atención prioritaria por parte de la Unidad de Gestión del Santuario Histórico Machu Picchu, cuya Presidencia fue asumida por el Instituto Nacional de Cultura en julio 2007 por el período de un año.

En el transcurso del  período (julio 2007-julio2008) se realizaron y obtuvieron importantes avances y logros en la implementación de las recomendaciones, siendo los más significativos, los siguientes:

  1. Reactivación de la Unidad de Gestión del Santuario Histórico Machupicchu, en julio 2007 luego de más de dos años de inactividad y fortalecimiento de la gestión intersectorial del Santuario lo que permitió abrir espacios de concertación con los sectores públicos y privados a favor de la protección y salvaguarda del Santuario Histórico Machu Picchu creando consensos sobre la gestión y conservación de sus valores universales excepcionales.
  2. Estrategia para el control del acceso oeste al Santuario Histórico Machu Picchu: i) Plan de Urgencia Machu Picchu-Implementación de una estrategia de manejo de visitantes en la ciudadela Machu Picchu para anticipar el incremento de turismo como consecuencia de su declaración como una de las siete maravillas del mundo; ii) formulación del Reglamento para el Uso Controlado de la Carretera Santa Teresa – Collpani – Central Hidroeléctrica; iii) cierre de la boletería de ferrocarriles ubicada en la Central Hidroeléctrica Machu Picchu; iv) restricción del ingreso de buses al Santuario; entre otros.
  3. Concertación y establecimiento del compromiso de la Municipalidad del distrito Machu Picchu para la actualización del Plan de Ordenamiento Urbano del Pueblo Aguas Calientes. Implementación de la Oficina de Planificación Urbana.
  4. Descolmatación del río Aguas Calientes.
  5. Cartilla de Riesgos y Zonas de Seguridad para visitantes, operadores y la comunidad de Aguas Calientes a fin de informar sobre los riesgos de la pernoctación en el pueblo.
  6. Formulación de los Términos de Referencia para los estudios:
    1. Plan de Uso Público (Estudio de Capacidad de carga y Límite de Cambio Aceptable del Santuario Histórico de Machu Picchu; Plan de Uso Turístico; Reglamento de Ordenamiento del Transporte de Buses en el Santuario Histórico Machu Picchu;
    2. Plan de Prevención de Riesgos: Estudios de impacto ambiental respecto a los medios de transporte (helicópteros, tren, buses) en el Santuario Histórico de Machu Picchu.
    3. Plan Maestro del Santuario Histórico Machu Picchu (Actualización).
  7. Implementación del Plan Integral de Prevención de Incendios para el Santuario Histórico de Machu Picchu.
  8. Establecimiento de los compromisos de las autoridades locales para el manejo y eliminación de desechos sólidos del Santuario Histórico de Machu Picchu. Adquisición de terreno para uso como relleno sanitario de la jurisdicción por la Municipalidad de Urubamba.
  9. Jornadas, charlas y talleres de sensibilización para las comunidades del Santuario Histórico Machu Picchu.
  10. Investigación, conservación y puesta en valor de áreas no intervenidas de la ciudadela Machu Picchu y de los sitios arqueológicos del Santuario Histórico de Machu Picchu, para salvaguardar el patrimonio y diversificar los lugares de visita turística y se controle y evite el congestionamiento por un eventual incremento de visitantes.

Estos avances fueron ampliamente reconocidos por el Comité del Patrimonio Mundial-UNESCO en su 32° Sesión 2008 Quebec-Canadá, quién decidió no inscribir al Santuario Histórico Machu Picchu en la Lista en Peligro, y aplicar el mecanismo de Monitoreo Reforzado para colaborar estrechamente con el Estado Parte en la implementación de las recomendaciones para el 2010.

La zona arqueológica monumental de Machu Picchu se encuentra ubicada en el distrito del mismo nombre, provincia de Urubamba, a 112,5 km al noroeste de la ciudad del Cusco, mimetizada entre los bosques tropicales de neblinas a 2 490 metros sobre el nivel del mar.

El clima de esta zona comprendida dentro de la ceja de selva cusqueña, presenta durante el año, dos estaciones muy marcadas: una seca, de abril a octubre y otra lluviosa, con nubosidad permanente, de noviembre a marzo.

La ciudadela inca de Machu Picchu se yergue sobre el batolito de Vilcabamba, formación natural compuesta por rocas intrusivas de aproximadamente 250 millones de años de antigüedad, rasgo que la convierte en un lugar, en gran medida, invulnerable a la actividad sísmica.

La roca más extensa y abundante del batolito es el granito gris blanco, compuesto de cuarzo, feldespato y mica, cuya composición química y estructura, resultan muy apropiadas para edificaciones de este tipo.

El complejo arqueológico de Machu Picchu está constituido por un sector que los antiguos ocupantes dedicaron a la actividad agrícola y otro que fue un centro urbano.

Es este último el que alberga los mayores elementos arquitectónicos de la ciudadela y en el que se observa el asombroso talento de sus constructores.

En este sector destaca el Cementerio Alto, destinado a los sacerdotes y nobles; el Templo Principal, la Plaza Sagrada, la Roca Sagrada, el Templo del Sol, la Casa del Sacerdote, el Templo de las Tres Ventanas y el Intiwatana, entre otros atractivos.

La función exacta para la que fue construido aún está en debate.

¿Fue tal vez un adoratorio para el culto al Inca Pachacútec? Parece que él lo mando “construir”.

Lo cierto es que por su ubicación en una zona de difícil acceso, permaneció oculta entre los bosques hasta su descubrimiento en la segunda década del siglo pasado.

Existen varias teorías sobre el descubrimiento de este complejo arqueológico.

Sin embargo, la mayoría de investigadores atribuye el descubrimiento científico al profesor norteamericano de la Universidad de Yale Hiram Bingham, quien a comienzos del siglo XX se interesó en la cultura inca y sus caminos, emprendiendo una expedición científica al Valle Sagrado de los incas.

Al llegar a Mandorpampa, Bingham hace contacto con el campesino Melchor Arteaga, quien le informa sobre la existencia de las ruinas de una antigua ciudad en las alturas.

Luego de una penosa caminata cerro arriba, encontraron dos familias campesinas que trabajaban la tierra de algunos andenes de la parte baja al oeste de las ruinas; pero es un niño, el hijo de una de estas familias, quien finalmente les guía y conduce hasta el centro mismo de los restos arqueológicos.

De esta manera, luego de permanecer oculta por una espesa vegetación durante varios siglos, el 24 de julio de 1911, Machu Picchu (voz quechua que significa “pico viejo” o “cerro viejo”) era mostrada al mundo con todo su esplendor arquitectónico.

Posteriormente el Estado peruano asumió la conservación de este sitio arqueológico y, en la actualidad es el Instituto Nacional de Cultura (INC) la institución que realiza las labores de preservación y mantenimiento.

Sin embargo, como Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad, el Santuario Histórico de Machu Picchu circunscribe, por un lado al complejo arqueológico, que comprende la ciudadela inca, los otros monumentos diseminados en los territorios circundantes y el Camino Inca; y por otro, a una gran extensión de bosques de neblina en los que sobreviven a la depredación humana una gran variedad de especies arbóreas, de orquídeas y de animales como el gallito de las rocas, el quetzal y el oso andino.

Por lo que, tanto el INC como el Instituto Nacional de Recursos Naturales (INRENA), tienen competencias y responsabilidades compartidas en el aspecto arqueológico y ecológico, respectivamente.

Con respecto a la revisión del Plan Maestro, por ejemplo, ya se cuenta con un cronograma de actividades dirigidas a este objetivo, aprobado por las entidades responsables del manejo del Santuario Histórico.

Asimismo, entre los avances debemos destacar la elaboración de la Propuesta de zonificación y de la zona de amortiguamiento del Santuario, así como de la Propuesta para el análisis y revisión del Plan Maestro.

Se ha tenido en cuenta también la incorporación de las Guías de Manejo para los sitios sagrados dentro del Santuario, con el fin de regular la obras de infraestructura con el apoyo del INC e INRENA, con una inversión de alrededor de S/.

3 400 000.

El INC aportó para estas obras un monto de S/.

887 989 que se destinaron a la Plaza de los Artesanos y al mejoramiento del acceso vehicular.

Como parte de las acciones preventivas, se han puesto en marcha varios estudios geológicos y de suelos, tanto en la ciudadela como en sus alrededores, para determinar las posibilidades de deslizamientos en el futuro; y ya se tienen avances significativos en la conformación de un Comité Asesor Técnico Multidisciplinario integrado por el INC, el Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (INGEMMET), el Instituto Geofísico del Perú (IGP), INRENA, el SENAMHI y la UNSAAC para trabajar coordinadamente con el Consorcio Internacional de Deslizamientos (ICL), integrante de la UNESCO.

En octubre de 2003 visitaron el Santuario los científicos del Proyecto de la Universidad de Kyoto, representado por el profesor Kyoji Sassa, el grupo italiano de la Universidad de Florencia y el Politécnico Nacional de Torino.

También estuvieron los representantes del Centro de Investigación de la Dinámica de la Tierra de la Universidad de Charles, República Checa, quienes comenzaron con la ubicación de los puntos de control para instalar los equipos para el monitoreo tanto satelital como de control terrestre.

Para el mes de marzo de 2004 se tiene prevista la llegada de una delegación de la Geological Survey of Canada, representada por el profesor Peter Bobrowsky.

Las autoridades peruanas están coordinando con los diferentes grupos internacionales los trabajos de investigación geológica necesarios para la ciudad inca, el centro poblado de Machu Picchu y el Santuario Histórico, y paralelamente se está desarrollando una tesis denominada Estudio Geotécnico de la Carretera Hiram Bingham.

A través del Consorcio Internacional de Deslizamientos se está realizando una investigación sobre el potencial de deslizamientos en la carretera de acceso a Machu Picchu, con participación de la Universidad de Florencia.

Además, dentro del proyecto del profesor Sassa, se tiene contemplado el estudio del de- visita del público en general, de las comunidades tradicionales y de los grupos de turismo místico; todo esto, dentro de la actualización del Plan Maestro.

Esta regulación responde a los fundamentos que se aplican a nivel mundial en lo relacionado con la protección y conservación de sitios arqueológicos.

Acceso al Santuario Histórico y servicios para visitantes En cuanto a medidas relacionadas con la capacidad de carga y acceso de visitas al Santuario Histórico y a sus diferentes monumentos arqueológicos, se cuenta con un estudio del Límite de Cambio Aceptable (LAC), elaborado el año 2001 para el Camino Inca, y un estudio de capacidad de carga de la ciudadela inca, del año 1998; considerados como documentos oficiales por las autoridades peruanas.

Se convocó también a una consultoría con el fin de elaborar un estudio sobre el desarrollo de estándares de operación para agencias de turismo y lineamientos para la certificación en el Camino Inca del Santuario.

Esto permitirá contar con mayores instrumentos para la capacitación de diversos grupos como operadores de turismo.

Como parte de diversas actividades se desarrolló el “I Curso de actualización para guías de turismo que operan en la red del Camino Inca” entre el 22 de noviembre y el 4 de diciembre de 2003.

Este evento tuvo como objetivo capacitar a los guías profesionales de turismo que están operando en el ámbito de la red del Camino Inca y de la ciudad inca del Santuario Histórico de Machu Picchu, brindándoles información científica, arqueológica y conceptos básicos del Patrimonio Cultural y Natural.

El curso fue organizado por la Unidad de Gestión de Machu Picchu mediante un convenio entre la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco (UNSAAC) y el INRENA; y se tiene proyectado realizar eventos similares cada año.

Inversiones y estudios científicos En el marco del Plan de Ordenamiento Urbano que se está aplicando en el poblado de Aguas Calientes, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, a través del Plan COPESCO, ha ejecutado diversas obras de infraestructura con el apoyo del INC e INRENA, con una inversión de alrededor de S/.

3 400 000.

El INC aportó para estas obras un monto de S/.

887 989 que se destinaron a la Plaza de los Artesanos y al mejoramiento del acceso vehicular.

Como parte de las acciones preventivas, se han puesto en marcha varios estudios geológicos y de suelos, tanto en la ciudadela como en sus alrededores, para determinar las posibilidades de deslizamientos en el futuro; y ya se tienen avances significativos en la conformación de un Comité Asesor Técnico Multidisciplinario integrado por el INC, el Instituto Geológico Minero y Metalúrgico (INGEMMET), el Instituto Geofísico del Perú (IGP), INRENA, el SENAMHI y la UNSAAC para trabajar coordinadamente con el Consorcio Internacional de Deslizamientos (ICL), integrante de la UNESCO.

En octubre de 2003 visitaron el Santuario los científicos del Proyecto de la Universidad de Kyoto, representado por el profesor Kyoji Sassa, el grupo italiano de la Universidad de Florencia y el Politécnico Nacional de Torino.

También estuvieron los representantes del Centro de Investigación de la Dinámica de la Tierra de la Universidad de Charles, República Checa, quienes comenzaron con la ubicación de los puntos de control para instalar los equipos para el monitoreo tanto satelital como de control terrestre.

Para el mes de marzo de 2004 se tiene prevista la llegada de una delegación de la Geological Survey of Canada, representada por el profesor Peter Bobrowsky.

Las autoridades peruanas están coordinando con los diferentes grupos internacionales los trabajos de investigación geológica necesarios para la ciudad inca, el centro poblado de Machu Picchu y el Santuario Histórico, y paralelamente se está desarrollando una tesis denominada Estudio Geotécnico de la Carretera Hiram Bingham.

A través del Consorcio Internacional de Deslizamientos se está realizando una investigación sobre el potencial de deslizamientos en la carretera de acceso a Machu Picchu, con participación de la Universidad de Florencia.

Además, dentro del proyecto del profesor Sassa, se tiene contemplado el estudio del denominado Bloque 1 que constituye la ladera de acceso a Machu Picchu, cuyos resultados se esperan obtener durante el año 2004.

Conservación del Patrimonio Cultural Como resultado de los talleres multisectoriales y del trabajo de campo realizados en varias oportunidades, se elaboró un diagnóstico de los sitios de campamento en la red del Camino Inca, según este diagnóstico se determinó la capacidad de carga recomendable para la red y se redujo a quinientos el número de personas (entre turistas y porteadores) que ingresan al Camino Inca diariamente, lo que ha repercutido en un mejor uso de la vía, que hace tres años soportaba un flujo de 1200 personas diarias.

La cifra que se maneja actualmente ha permitido evitar la sobrecarga.

Asimismo, se clausuraron varios sitios de campamento en las zonas de Patallaqta, Yuncachimpa, Pacaymayu Alto y Chaquicocha, entre otros.

Simultáneamente, se concluyó la señalización de la red del Camino Inca y los distintos sitios de campamento.

Hay que destacar también que en el 2003 se construyeron servicios higiénicos en los campamentos de Wayllabamba y Wiñaywayna con el fin de mejorar los servicios para la actividad turística, y a lo largo de este año se construirán las estructuras faltantes en otros campamentos.

Del mismo modo, se ha ejecutado la construcción de servicios higiénicos composteros en su primera etapa, y otros con pozos sépticos.

Se ha ejecutado también, un puente en el kilómetro 107, conexión vial que permite mejorar la fluidez en el tránsito de los porteadores del Camino Inca, evitando así que ellos ingresen a la ciudadela.

Mayor y mejor control En el planteamiento de un Plan de uso público para Machu Picchu, el INC ha considerado necesario identificar los puntos con menor vulnerabilidad, que deberán estar ubicados fuera del área del Santuario Histórico, con el fin de brindar los servicios más adecuados y más seguros a los visitantes.

Esto complementará las disposiciones vigentes, especialmente la que prohíbe el sobrevuelo de cualquier tipo de aeronave, motorizada o no, sobre la ciudad inca de Machu Picchu, constituyendo un ilícito administrativo su incumplimiento.

Esta medida incluye la prohibición de filmaciones o tomas fotográficas desde el aire.

En cuanto a filmaciones en tierra, no está permitido el ingreso de equipos pesados a los ambientes cerrados o a los sitios restringidos del monumento.

También se están evaluando una serie de nuevas disposiciones en cuanto al comportamiento de los visitantes en el Parque Arqueológico.

Recientemente el Comité Ejecutivo del Consejo Regional de Cultura, del que forma parte el Director Regional del INC-Cusco, David Ugarte, presentó una “Propuesta para la elaboración de los lineamientos del Plan Maestro del Parque Arqueológico y el Santuario Histórico de Machu Picchu”.

Esta propuesta, además de trabajos arqueológicos de puesta en valor, mantenimiento, restauración y conservación considera otros aspectos como el valor de la cultura andina en las actuales poblaciones del Cusco, la identidad nacional peruana y la armonía de la construcción social integrada al ambiente natural.

Finalmente, por ser Machu Picchu, parte integrante del Patrimonio Mundial, su conservación es una tarea de interés nacional que requiere del compromiso de todos los niveles del gobierno.

El INC, como organismo especializado, viene desarrollando esta labor de conservación y mantenimiento en coordinación con otras instituciones y entidades nacionales e internacionales.

Pachacamac – Ciudad de Dios

Desde hace dos mil años, mientras los primeros cristianos esparcían sobre el mundo conocido la fe que siglos después tendría como epicentro la ciudad de Roma, sede de peregrinación y culto, generaciones de anónimos hombres de una costa incognoscible para los europeos edificaban con barro el centro religioso más importante e influyente de aquello que mucho después sería conocido como el nuevo mundo.

El santuario llevaba el mismo nombre de la divinidad temible y avizora que lo inspiraba, un Señor de los Temblores cuya ira se manifestaba en los más destructivos movimientos terráqueos y cuyo conocimiento del futuro abarcaba la eternidad: Pachacamac, al que sus fieles, en sus trances místicos, llamaban Pachacoyochi.

En efecto, Pachacacamac, el santuario arqueológico ubicado actualmente a apenas 31 kilómetros de Lima, la céntrica capital del país, tuvo para nuestra América o para los hombres que la poblaron hace ya algunos siglos la misma importancia que para los musulmanes La Meca o para los actuales cristianos El Vaticano.

O acaso más.

La ciudadela enclavada en el desierto era estratégica para contener la ira del dios mediante los oficios y para conocer de primera fuente lo que deparaba el destino a los hombres.

Pachacamac era un oráculo poderoso y una divinidad impía.

La fama de ambas características se extendió rápidamente por todo el continente.

Por todo ello su culto se mantuvo intacto a pesar de los cambios históricos que acaecieron sobre el Perú antiguo, tal como explican María Rostworowski y Antonio Zapata: «Dominar las fuerzas telúricas le valió una amplia difusión en todo el espacio del antiguo Perú.

Pachacamac no fue solamente un dios local sino que se levantó hasta alcanzar la categoría de panandino.

Peregrinos de cuatro partes del mundo entonces conocido lo visitaban en grandes ocasiones, cuando se cumplían sus principales rituales.

En esas circunstancias miles de personas, incluyendo numerosos curacas y principales acudían al santuario de Pachacamac a rendirle tributo.

Sus poderes le valieron una larga continuidad histórica.

De hecho, fue venerado por mil quinientos años, desde comienzos de nuestra era hasta la llegada de los españoles».

El dios de los Yungas –u hombres de la costa–, entonces, no declinó jamás ante la fuerza de divinidades como Wiracocha o el Sol; sólo empezó a eclipsar ante la labor de los extirpadores de idolatrías españoles.

Su santuario fue respetado por todas las civilizaciones que se aposentaron en la zona durante los quince siglos previos a la llegada de Francisco Pizarro y sus huestes.

Fueron los hombres de la cultura Lima, a comienzos de nuestra era, quienes iniciaron la edificación del santuario.

Los huari, algunos siglos después, y los habitantes del señorío Yschma luego de que la influencia huari declinara, respetaron el centro religioso tanto como el imperio inca.

Cada grupo humano lo afirmó y lo administró en su momento, añadiéndole estilos arquitectónicos, modelos de gestión, diversos mitos y relatos que finalmente hicieron del actual complejo arqueológico un muestrario de lujo para entender las mutaciones y estadios del vasto recorrido cultural que el hombre prehispánico trazó en estas tierras.

Para el afortunado visitante Pachacamac supone un viaje temporal fascinante a través de edificaciones erigidas con varios siglos de distancia.

La Huaca de los Adobitos (típicas del Intermedio Temprano), el Templo Viejo (cuya remodelación corresponde a la expansión del horizonte Huari), el Templo Pintado (que según Rostworowski corresponde al Intermedio tardío) y el Templo del Sol o el Aclla Huasi de las Mamacunas, de construcción eminentemente incaica y muestra más «moderna» de este complejo arqueológico, se suceden ante la vista del atento visitante como elementos de un palimpsesto en que se manifiestan los alcances de la mentalidad prehispánica y su paulatino desarrollo.

Pachacamac es, por estas mismas características, una verdadera joya para los investigadores y estudiosos de ese recorrido cultural en la historia del Perú.

LA CIUDAD AHORA

Hoy, acosada por el paso del tiempo pero sobre todo por la amenaza constante de invasiones sobre su zona arqueológica, declarada «intangible» mediante Resolución Ministerial N° 740-83-DE del 4 de julio de 1983, el complejo religioso continúa siendo una de las más importantes reservas arqueológicas con las que cuenta el país.

Pachacamac es visitado, según estadísticas del Museo de Sitio –órgano fundado el 21 de noviembre de 1965 por el doctor Arturo Jiménez Borja con el fin de preservar y exponer el santuario y los numerosos materiales encontrados durante las investigaciones– por un promedio de 75,000 visitantes por año.

Su importancia histórica no es menor de la que detentan Chan Chan o el complejo Sipán en la costa del Perú; sin embargo en torno a ella no existe una atención turística similar a la que rodea a lo complejos anteriores.

Ello, ciertamente, bajo cierta perspectiva, resulta difícil de entender.

En el mes de febrero, un grupo nutrido de invasores –cerca de 2,000 personas– intentó asentarse una vez más en el sector noroeste del complejo, parte de la «zona intangible» que en el momento de esplendor de la ciudadela era el espacio en que descansaban o esperaban turno y purificación los viajeros que acudían al oráculo en pos de revelación.

El Instituto Nacional de Cultura emprendió rápidas medidas para frenar este intento.

Gracias al apoyo de la Policía Nacional del Perú se logró desalojar a los invasores.

La atención de la prensa y la opinión pública general sirvió para que el INC hiciera un llamado enérgico a la sociedad civil a fin de unir esfuerzos y recuperar e impulsar el santuario de Pachacamac.

Inmediatamente se procedió a realizar una jornada de limpieza en la zona y a plantear soluciones para cercar el área amenazada por los invasores.

Por otro lado el Museo de Sitio de Pachacamac tiene nueva responsable.

Ella es Luisa Díaz, quien en el año 2001 integró la Comisión del Plan de Manejo del Santuario de Pachacamac y es una de las principales propulsoras de una acción sostenida en torno a la problemática de este patrimonio nacional.

A través de ella se pondrán en ejecución una serie de pasos en el corto, mediano y largo plazo.

Pocos saben que Pachacamac forma parte de la llamada Lista Indicativa de la UNESCO, suerte de lista de espera de aquellos monumentos que podrían ingresar a la selecta Lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad –a la que ya pertenecen Machu Picchu, Chan Chan, el Centro Histórico de Lima y las Líneas de Nazca–, con lo que ganaría una serie de beneficios de cooperación técnica, inversión e interés a nivel mundial.

Para ello es necesario contar con un Plan de Manejo, un documento valioso que reúne el plan operativo para administrar el complejo en las tareas de investigación, conservación, puesta en valor e interacción con el ecosistema, y que establezca los lineamientos mediante los cuales sea sostenible una gestión eficiente en concordancia con el desarrollo local, regional y de los distritos implicados en la expansión turística del santuario.

El Plan de Manejo de Pachacamac y su ingreso en la lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad es el objetivo medular de la estrategia.

Los pasos previos se han emprendido ya, a través de una serie de mesas de trabajo entre personal técnico del INC y las autoridades de la zona, a fin de recoger puntos de vista, necesidades y criterios para plantear un primer esbozo de ese plan operativo que se verá cristalizado más adelante en un documento de trabajo inicial: los Lineamientos.

Para el INC es fundamental integrar a los sectores cercanos al santuario –gobiernos locales, empresas, comités populares– a participar de este trabajo en pos de un manejo equilibrado y sostenible del complejo arqueológico.

Para ello se estudian diversas maneras de relación fluida y sostenida con el entorno.

Una de las ideas centrales es potenciar la zona aun no cercada del santuario a través de la dotación de una infraestructura cultural al servicio de la comunidad, donde un nuevo museo será el eje dinamizador.

Las ideas empiezan a implementarse paso a paso.

Mientras tanto la ciudadela permanece allí, silente, inmutable, a la espera de que una vez más la gente acuda a ella desde distintos puntos del mundo conocido.

Porque Pachacamac sólo ha estado durmiendo un sueño de siglos.