Hallan construcción de adobes mas antigua de América

La Libertad: Restos arqueológicos demuestran que el Valle de Chao presenta la arquitectura de adobes más antigua de América.

Edificación fue hallada en el sitio Los Morteros en el Valle de Chao y sería más antigua que Caral. «Lo que hemos descubierto es el inicio de la tecnología constructiva del adobe», asegura la arqueóloga Cecilia Mauricio.

Un nuevo descubrimiento arqueológico que podría cambiar la historia del Perú se produjo en el sitio Los Morteros en el Valle de Chao, región La Libertad. Una investigación halló construcción monumental de adobe más antigua de América. Con una data de 5500-5100 años de antigüedad, sería anterior a Caral.

Un reciente estudio publicado en la reconocida revista científica PNAS y Nature, ha documentado la evolución desconocida de los adobes andinos prehispánicos. El proyecto liderado por la arqueóloga Ana Cecilia Mauricio y un equipo de investigadores de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y la Universidad de Maine de Estados Unidos, iniciaron la investigación en 2012 obteniendo resultados favorables para la historia del Perú.
“Vengo investigando el Valle de Chao desde 2012, como parte de las excavaciones se halló en el sitio Los Morteros los restos de construcciones de adobes. Desde un principio me llamó la atención que hubiese construcciones en un sitio con más de 5,000 años de antigüedad. Empezamos a investigar y descubrimos que estaban hechos de adobe, fabricados solamente con arcilla, no piedra, ni cal”, manifestó Mauricio.
Las construcciones de adobe
Panoramica Los Morteros

En el estudio titulado “The earliest adobe monumental architecture in the Americas”, se resalta que los adobes o ladrillos de barro, son elementos constructivos presentas en las principales arquitecturas de los Andes peruanos a lo largo de miles de años.

Ana Cecilia Mauricio señala que la importancia de este sitio se debe a que contiene información clave para entender el origen de las construcciones monumentales y de la tecnología constructiva de adobes.
El análisis llevado a cabo demostró que los restos de un edificio monumental situado en el sitio de Los Morteros, registró 5,100 años de antigüedad. Además, la composición única de los adobes en arcilla, llevo a cuestionar a los investigadores de dónde provenía el material.
La arqueóloga, junto a su equipo investigador, trabajó durante meses en ubicar la fuente de arcilla. Tras la búsqueda, hallaron un depósito natural de arcilla cerca al río Chao. Los análisis arrojaron un 90 % de comparación con el adobe encontrado en las edificaciones.
“Vimos que coincidía la composición de esa arcilla nueva con los adobes de Los Morteros. Con esto concluimos que estos adobes antiguos se dieron por el aprovechamiento de un deposito natural formado por El Niño. Es interesante porque nos llevó a pensar que en ese tiempo para los pobladores era positivo el fenómeno de El Niño, mientras que, en la actualidad, resulta negativo para la población”, agregó.
La composición única, estructura interna y cronológica de los adobes de Los Morteros, se puede definir como la construcción del edificio monumental de adobe más antiguo de América.

Más antigua que Caral

Vista aérea del sitio arqueológico Los Morteros

Con el descubrimiento de sus más de 5,000 años de antigüedad, su relación con Caral, la civilización más antigua del Perú, presenta un proceso evolutivo tras mil años de diferencia en sus construcciones.

Sus edificaciones tenían las mismas funciones que Caral, ceremonias, reuniones, entre otras; pero a menor escala, considerando los años de diferencia.
“Es casi mil años antes de Caral, sus construcciones son más pequeñas, porque también en esa época había menos gente. Si bien se trata de lugares que funcionaron como reunión, ceremonias, es bastante diferente en escala, Caral es mucho más extensa porque tenían más personas, mejores recursos, más desarrollo económico y una organización definida”, detalló la arqueóloga.
Mauricio afirma que Los Morteros es importante para el desarrollo de Caral, puesto que, eran los primeros en realizar ciertas actividades que fueron mejorando a través de los años, hasta el surgimiento de Caral. Además, resaltó que sus construcciones eran a base de piedra, más no de adobe.
Las pirámides Moche y la antigua ciudad de Chan Chan, en la época prehispánica, son los recintos peruanos elaborados a base de adobe. Sin embargo, se trata de un adobe compuesto con otros elementos, manteniendo total diferencia con el adobe de Los Morteros.
El origen del adobe

El adobe fue el material preferido de construcción para algunas civilizaciones que dominaron la costa del Antiguo Perú y que perfeccionaron esta tecnología, como los chimú y su capital Chan Chan, la mayor ciudad de barro de América, o los mochica, que aún siguen maravillando a quienes visitan la Huaca del Sol y de la Luna.

“Hay todo un proceso de evolución y desarrollo de conocimiento sobre la tecnología del adobe. No se originó de un momento a otro por las grandes sociedades costeras como los mochica, sino que viene de atrás y nosotros hemos encontrado aparentemente ese punto de inicio”, destaca Mauricio.

Gracias a radares se pudo detectar esta estructurada soterrada con ambientes de 10 metros de longitud por 7 de ancho, y una altura de unos 2 metros, y después de desenterrarla dejó asombrados a Mauricio y sus compañeros por tratarse de muros de adobe, algo inédito para su época.

Efecto de ‘El Niño’
Vista panorámica de ubicación del sitio arqueológico Los Morteros

Más llamó la atención todavía que fueran bloques hechos únicamente de barro, sin mezclar con ningún otro material que le dé mayor solidez, lo que denotaba que se trata de una de las primeras experiencias arquitectónicas de este tipo.

 

La construcción de adobe más antigua de América. Foto: cortesía Cecilia Mauricio

Los investigadores determinaron que las inusuales inundaciones que provoca El Niño con sus torrenciales lluvias sobre desierto costero de Perú fueron aprovechadas por los antiguos habitantes del valle de Chao para inventar una nueva forma de construcción que crease grandes espacios de reunión social.

“Para nosotros El Niño significa muerte y catástrofe, pero estos fenómenos pudieron haber sido entendidos de otra manera en épocas prehispánicas y aprovechados, porque al fin y al cabo es agua en el desierto y los depósitos de arcilla también son buenos fertilizantes para la tierra”, señala Mauricio.

Continúan las investigaciones
Trabajos en Los Morteros

En la búsqueda de más respuestas, Mauricio y su equipo continúan trabajando en la zona del Valle de Chao. Tras la pandemia del covid-19 se tuvo que suspender las actividades, pero fueron retomadas este año, realizando su última excavación el pasado mes de julio.

Con casi 10 años de investigación arqueológica, el proyecto cuenta con financiamiento que ayuda a los profesionales a seguir descubriendo nuevos restos en los diferentes puntos del Valle.
“Esperamos más adelante publicar un libro en idioma español, porque es importante la difusión a nivel local. La difusión nos ayuda a la conservación del sitio, preservar los restos arqueológicos que son patrimonio para nuestra nación”, puntualizó.
INVESTIGACIÓN DE PUCP Y U. MAINE ES PUBLICADA EN PNAS, Y CITADA POR NATURE
Publicar en la revista PNAS, una de las más influyentes a nivel mundial, ha difundido la investigación del equipo multidiscplinar que lidera la docente PUCP Dra. Cecilia Mauricio. Nature y otras publicaciones ya hablan de estas construcciones de adobe de entre 5,100 y 5,500 años de antigüedad.
Investigadores de la PUCP y de la Universidad de Maine (EE.UU.) han documentado la estructura de adobes más antigua de América en un artículo científico publicado en la prestigiosa revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) -la cuarta más citada en su categoría a nivel mundial-. La construcción, de entre 5,100 y 5,500 años, es más antigua que Caral y se encuentra en el valle de Chao, La Libertad. Y el paper que la describe ha sido citado por Nature y otras publicaciones alrededor del mundo.
PNAS es el journal oficial de la National Academy of Sciences (EE.UU.). En el 2020, tuvo un CiteScore en Scopus de 16.2 y fue la cuarta revista científica más citada en la categoría Ciencias Multidisciplinarias a nivel mundial.

«PNAS es una de las revistas científicas más importantes en el mundo, y esta investigación y publicación ha pasado por un riguroso proceso de revisión por pares. Publicar aquí es un reconocimiento importante a nuestra investigación como científicos», nos dice la Dra. Cecilia Mauricio, docente de la Sección Arqueología PUCP y directora de la investigación. «Cabe resaltar que esta fue hecha mayoritariamente en el Perú y, principalmente, en la PUCP. Ser publicada en una de las revistas científicas más importantes que existe es un reconocimiento a su calidad, nivel de contribución del trabajo e impacto que ha tenido», comenta.

El artículo publicado, «The earliest adobe monumental architecture in the Americas”, fue elaborado por la Dra. Mauricio en conjunto con Rolf Grieseler, Andrew R. Heller, Alice R. Kelley, Francisco Rumiche, Daniel H. Sandweiss y Willem Viveen, investigadores de la PUCP y de la Universidad de Maine.

Esta investigación fue hecha principalmente en la PUCP. Ser publicada en una de las revistas científicas más importantes es un reconocimiento a su calidad, nivel de contribución del trabajo e impacto que ha tenido».
Dra. Cecilia Mauricio

Docente de la Sección Arqueología PUCP y directora de la investigación

Impacto internacional

PNAS es el journal oficial de la National Academy of Sciences (EE.UU.), que lo publica regularmente desde 1915. En el 2020, tuvo un CiteScore en Scopus de 16.2, lo que la convierte en la cuarta revista científica más citada en la categoría Ciencias Multidisciplinarias a nivel mundial. Además, según el el Journal Citation Reports de Clarivate Analytics, en 2020 tuvo un factor de impacto de 11.205.

Así, no es de sorprender que la también prestigiosa revista Nature citara prontamente la publicación. A su vez, la Agencia Efe elaboró un reportaje con la profesora Mauricio que ha llegado a publicaciones de Chile, Argentina y México. En Perú, la agencia Andina también publicó esta noticia como un «fabuloso hallazgo» y tradujo la nota periodística al inglés. El trabajo sostenido por casi 10 años de la Dra. Mauricio y del equipo que dirige es una contribución relevante a nivel académico y un ejemplo divulgación e impacto.

Este hallazgo propone que el comienzo de la arquitectura de adobe en los Andes está asociado con la construcción de estructuras monumentales para las ceremonias comunales y el surgimiento de la complejidad social.
Los primeros adobes de América: descubrimiento milenario y colaborativo

Esta investigación geoarqueológica realizada en el sitio Los Morteros, valle de Chao, ha descubierto la arquitectura de adobes más antigua de América. Lo novedoso es la confirmación -hecha con equipos y en laboratorios PUCP- de que el inicio de la tecnología constructiva de adobes se vincula al uso de depósitos naturales de arcilla creados por inundaciones causadas por el fenómeno de El Niño. Además, propone que el comienzo de la arquitectura de adobe está asociado con la construcción de estructuras monumentales para las ceremonias comunales y el surgimiento de la complejidad social. «Este sitio contiene información clave para entender el origen de las construcciones monumentales y de la tecnología constructiva de adobes», destaca la Dra. Mauricio.

Llegar a estas conclusiones supuso un intenso trabajo de colaboración entre la PUCP y la Universidad de Maine. «La ciencia impacta más y se desarrolla mejor cuando es colaborativa, no solo entre instituciones sino entre distintos profesionales», resume la profesora Mauricio. Arqueólogos, geoarqueólogos, geólogos, ingenieros de materiales y físicos han aportado a este logro.

Asimismo, la arqueóloga destaca que la mayor parte de la investigación se hizo en el Perú: «Fue liderada desde la PUCP. Los análisis geológicos y de materiales se realizaron en los laboratorios de nuestra Universidad, si bien otros procesos, como los fechados radiocarbónicos y los análisis de imagen, se hicieron fuera».

Queremos impulsar la conservación del sitio para que la comunidad del valle de Chao lo integre y le dé un uso social».
Dra. Cecilia Mauricio

Docente de la Sección Arqueología PUCP y directora de la investigación

Divulgación e impacto progresivo

Ya en 2019, destacamos el trabajo realizado en el Centro de Caracterización de Materiales de la PUCP. «Siempre encontré las puertas abiertas entre mis colegas PUCP de otras disciplinas para sacar adelante esta investigación», apunta la profesora Mauricio. La experta considera que, en el ámbito científico, este trabajo multidiscplinario está redefiniendo «lo que sabíamos sobre el adobe, sus orígenes, y su transformación en la historia andina y del continente». Y su trabajo está lejos de terminar.

Por un lado, el complejo ceremonial aún tiene zonas de excavación e investigación. La Dra. Mauricio añade que, en paralelo, impulsarán la difusión de resultados en las zonas que lo rodean. «Queremos impulsar la conservación del sitio para que la comunidad del valle de Chao lo integre y le dé un uso social. Queremos que sea una contribución al desarrollo», finaliza.

Videos acerca de Los Morteros

 

 

Fuente: PUCP, Medios de prensa

Las imágenes divinas en textiles de menores sacrificados, son inéditas en Perú

El hallazgo arqueológico de textiles que contienen imágenes de divinidades de la civilización Chimú, que cubrían a los menores que fueron sacrificados colectivamente hace 550 años, constituye un hecho inédito en el Perú, sostuvo el arqueólogo Gabriel Prieto, quien lidera el equipo encargado de esta investigación. ANDINA
El hallazgo arqueológico de textiles que contienen imágenes de divinidades de la civilización Chimú, que cubrían a los menores que fueron sacrificados colectivamente hace 550 años, constituye un hecho inédito en el Perú, sostuvo el arqueólogo Gabriel Prieto, quien lidera el equipo encargado de esta investigación.

El hallazgo arqueológico de textiles que contienen imágenes de divinidades de la civilización Chimú, que cubrían a los menores que fueron sacrificados colectivamente hace 550 años, constituye un hecho inédito en el Perú, sostuvo el arqueólogo Gabriel Prieto, quien lidera el equipo encargado de esta investigación.

“Esto es algo novedoso para los arqueólogos, y creo que para toda la comunidad, porque es la primera vez que encontramos divinidades de la civilización Chimú representados en los textiles que han sido encontrados arqueológicamente”, subrayó el también catedrático de la Universidad Nacional de Trujillo mientras muestra un ejemplar de uno de estos textiles en su gabinete de trabajo donde se analizan las osamentas y elementos descubiertos.

Refirió que si bien se conocen algunos ejemplares de textiles Chimú en colecciones privadas, no se había encontrado en un contexto arqueológico; es decir, como parte de un trabajo de investigación en campo. En esta ocasión las zonas de intervención son Huanchaquito-Las Llamas y Pampa La Cruz, separadas por un kilómetro y medio de distancia.

Respecto al textil que tiene como diseños a divinidades Chimú, Prieto comentó que se trata de un vestido que perteneció a una adolescente que habría tenido de 17 años.

Sostuvo que los análisis de las osamentas revelan que la causa de la muerte de esta adolescente fue un dislocamiento de cuello, como parte del ritual de ofrenda a los dioses, en las que también fueron inmolados otros 268 menores. Junto a ella fue descubierto la osamenta de un niño.

Otro textil con similares características, y que también fue usado por una menor, fue descubierto en la parte más elevada de la zona de intervención arqueológica. Para Prieto, ello significaría que la adolescente que vestía dicha prenda habría pertenecido a la élite gobernante y habría sido la persona de mayor importancia en el ritual masivo.

“Alrededor de esta menor giraban todas las ofrendas de los otros niños sacrificados”, remarcó.

Spondylus y otros objetos valiosos

Además de los restos óseos y textiles fueron encontrados diversos objetos considerados sagrados por las culturas prehispánicas, como Spondylus, un tipo de molusco que habita en el mar tropical de Ecuador.

“Hemos encontrado varios paquetes de Spondylus que provienen de Ecuador y que era un bien muy preciado por la civilización Chimú. La calidad de su conservación es bastante buena”, afirmó.

Gabriel Prieto también destacó el hallazgo de semillas de Ishpingo, un tipo de árbol amazónico peruano, que está presente en uno de los tocados que llevaban puesto algunos niños al momento de su sacrificio y que, a pesar de haber transcurrido 550 años, conservan su belleza.

Dicho tocado lleva también plumas de guacamayo, un ave que vive de forma silvestre en la Amazonía, y está elaborado con un telar de algodón nativo que al extenderse tiene una longitud de dos metros y ha sido colocado en tres paños.

“Tiene un penacho de plumas y unas fibras que, posiblemente, tengan origen amazónico dado que se ha detectado adherido a ella restos de una resina que pertenece a una palmera que solo crece en la Amazonía peruana. La información preliminar que podemos mostrar hasta ahora revela la fastuosidad de los Chimú, una de las sociedades prehispánicas más importantes de la costa peruana”, manifestó.

Dado que aún falta mucho por explorar en las zonas de trabajo arqueológico y de investigar en la medida que se van encontrando cada vez más objetos de estudio, Prieto consideró fundamental construir un museo de sitio y centro de investigación. Al respecto, se cuenta con un terreno de 2,800 metros cuadrados, ubicado al ingreso del distrito de Huanchaco, el cual fue donado por la municipalidad distrital.

“Estos materiales merecen un espacio adecuado para que la población los pueda ver y apreciar, así como para continuar las investigaciones”, enfatizó.

El Niño Costero

Respecto a las causas de este homicidio ritual y sistemático, la hipótesis de Prieto sugiere que tendría relación con El Niño Costero, fenómeno climático que se manifiesta en el Perú y cuyo impacto negativo llega a alcanzar niveles de destrucción catastróficos.

Explica que el grosor del barro en el que fueron encontradas las osamentas revela la presencia de lluvias muy intensas. Y esa magnitud de precipitaciones pluviales en la árida costa solo se producen cuando acontece El Niño Costero en dimensiones extraordinarias, como la que azotó el Perú a inicios de 2017.

Para aplacar la “furia de los dioses”, el estado teocrático que tenía la civilización Chimú ejecutó un sacrificio masivo infantil y de animales, que fue el alto precio a pagar para no seguir sufriendo los estragos de la naturaleza que amenazaba la estabilidad del régimen y la sobrevivencia de la población.

Prieto sostiene que este alto número de niños y de animales habría sido la ofrenda más preciada porque representan el futuro de la sociedad y que se consideró necesaria en nombre del Estado para que cesen las torrenciales lluvias e inundaciones.

Las indagaciones tienen pendiente de absolver preguntas referidas a si las víctimas de este macabro rito prehispánico fueron forzadas a morir o si hubo algún tipo de condicionamiento que relajó su voluntad, como consumir alguna sustancia contenida en chicha o algún brebaje propio de esa época. Lo cierto es que se encontró en la zona huellas de pisadas que evidenciarían un traslado en procesión rumbo al punto de sacrificio.

La encomiable labor de los arqueólogos que lidera Gabriel Prieto, gracias al apoyo y difusión de National Geographic, provocó que la arqueología mundialvuelve a dirigir su mirada en el norte del Perú. Sorprendida con el nuevo hallazgo de 132 restos óseos de niños sacrificados hace 550 años en el litoral del distrito de Huanchaco, provincia de Trujillo, en la región La Libertad.

Con este hallazgo suman, hasta ahora, 269 las víctimas del mayor sacrificio ritual de menores en la historia mundial. Y las investigaciones continúan.

Prieto y su equipo, que actualmente cuentan con el apoyo de National Geographic, podrán continuar este año esta fabulosa investigación arqueológica, con el financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec).

Sin embargo, dado que aún falta mucho por investigar, Prieto seguirá postulando a fondos públicos y privados para cubrir los costos que demandan este tipo de estudios, cuyos extraordinarios logros primigenios han vuelto a colocar a la arqueología peruana en la palestra internacional.


Fuente: Andina

Album: Descubren en Perú el más grande sacrificio masivo de niños de América

Evidencias del más grande sacrificio masivo de niños de América – y probablemente de la historia mundial -, ha sido descubierto en la costa norte de Perú, según informaron arqueólogos de National Geographic.

Más de 140 niños y 200 llamas jóvenes parecen haber sido sacrificados en el marco de un ritual, en un evento que ocurrió hace unos 550 años en un acantilado azotado por el viento, con vista al océano Pacífico, a la sombra de lo que en ese entonces era la capital en crecimiento del Imperio Chimú.

Fuente: National Geographic, Andina

Descubren sacrificio masivo de niños en el antiguo Perú

Gabriel Prieto lidera el equipo interdisciplinario de investigación. (Foto: National Geographic)

Un nuevo hallazgo arqueológico sorprendió loal equipo de investigadores que desde hace ocho años estudia los vestigios de la civilización Chimú en el distrito de Huanchaco, provincia de Trujillo. Se trata de 132 restos de niños y 260 llamas jóvenes que fueron encontrados en Pampa La Cruz, una zona recientemente excavada que se ubica en la entrada del balneario trujillano.

Con nuevo hallazgo aumenta a 269 los restos óseos de niños sacrificados hace 550 años. Ritual masivo practicado por la civilización Chimú habría buscado aplacar la furia de El Niño Costero.

Este descubrimiento se suma al hallazgo de los restos de 137 niños y 206 llamas jóvenes en la zona de Huanchaquito-Las Llamas (a 1,5 kilómetros de Pampa La Cruz), que fue presentado en abril del 2018 y es considerado, hasta la fecha, como el sacrificio masivo de niños más grande de América, “y probablemente de la historia mundial”, según la “National Geographic”.

“En este caso se trata de cuatro eventos de sacrificios, que van desde el año 1200 a 1520; es decir, uno cada 100 años, que se realizaron durante todo el apogeo de la civilización Chimú. Esto nos demuestra que incluso con la conquista inca, los chimúes continuaron con sacrificios humanos”, precisa a El Comercio el arqueólogo peruano Gabriel Prieto, quien desde el 2011 lidera el equipo de investigación que en los últimos años recibió el financiamiento de National Geographic Society.

Algo que sorprendió a los investigadores, en este nuevo hallazgo, es la presencia de textiles con representaciones de deidades y ornamentas en buen estado de conservación.

“Lo extraordinario es que hemos encontrado un conjunto de 10 tumbas y aparentemente de niños de la élite Chimú porque fueron enterrados con artefactos y vestidos pintados. Incluso hemos encontrado semillas de ishpingo y tocados con plumas de aves exóticas de la selva en excelente estado de conservación”, detalla Prieto.

Este es el cuchillo ceremonial usado para los sacrificios chimúes. (Foto: National Geographic)

Para los especialistas, la presencia de semillas y plumas de aves del oriente peruano son muestra de la relación, aparentemente un comercio muy activo, entre las sociedades costeñas y selváticas.

El antropólogo John Verano de la Universidad de Tulane, parte del equipo investigador y especialista en sacrificios humanos, precisa que no hay evidencias científicas de sacrificios de niños de esta magnitud en otras civilizaciones, incluso ni en imperios como el inca, maya o azteca.

“En todo el mundo hay evidencia de sacrificios, pero en números no se comparan con los realizados por los chimúes. En este caso los estudios han determinado que los niños, cuyas edades van entre los 5 y 14 años, estaban en buen estado de salud, lo que nos indica con certeza que se trataba de un sacrificio de gran valor”, afirma.

Verano agrega que los indicios apuntan a la presencia de más vestigios de la cultura Chimú en esta zona de Huanchaco. “Este es un ejemplo de cómo la arqueología no deja de sorprendernos. Lo más probable, estoy seguro de eso, es que encontremos más restos arqueológicos, especialmente en Pampa La Cruz”, indica el antropólogo.

El sueño de un museo


Gabriel Prieto, también docente de la Universidad de Trujillo, cuenta que sostener este proyecto de investigación fue todo un reto, pues tanto él como miembros de su equipo debieron tocar puertas de instituciones públicas y privadas y postularon a becas de financiamiento para continuar con los estudios desde el 2011 hasta la fecha.

“La investigación continúa y este 2019 será financiada con una beca del Concytec [Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica]. Nos encantaría contar con un fondo fijo por parte del Gobierno, pero aun así nos sentimos muy orgullosos de haber logrado estos resultados tras postular y ganar becas muy competitivas”, comenta.

Sin embargo, el sueño de Prieto y del equipo que lo acompaña es contar con un museo y centro de investigación en el balneario de Huanchaco. Para ello la municipalidad distrital cedió un terreno de 2.800 m2 ubicado en la entrada del distrito.

“Con los hallazgo del año pasado, la ministra de Cultura [Patricia Balbuena] vino a Huanchaco y manifestó su predisposición de construir este museo, pero hasta donde sabemos el proyecto no avanzó”, cuenta el arqueólogo.

“Estos descubrimientos nos siguen dando más luz de la cultura Chimú y promoverán más el interés. Tenemos áreas no excavadas que se encuentran muy cerca. No sabemos dónde va a terminar”, agrega Verano.

Así informa del hallazgo National Geographic

Evidencias del más grande sacrificio masivo de niños de América – y probablemente de la historia mundial -, ha sido descubierto en la costa norte de Perú, según informaron arqueólogos de National Geographic.

Más de 140 niños y 200 llamas jóvenes parecen haber sido sacrificados en el marco de un ritual, en un evento que ocurrió hace unos 550 años en un acantilado azotado por el viento, con vista al océano Pacífico, a la sombra de lo que en ese entonces era la capital en crecimiento del Imperio Chimú.

Las investigaciones científicas del equipo interdisciplinario internacional liderado por el explorador peruano de National Geographic Gabriel Prieto, de la Universidad Nacional de Trujillo, y John Verano, de la Tulane University (Universidad Tulane), se encuentran en curso. El trabajo está financiado por la National Geographic Society.

Aunque se han registrado incidentes de sacrificios humanos entre los aztecas, los mayas, y los incas en las crónicas españolas de la era colonial y se han documentado en excavaciones científicas modernas, el descubrimiento de un evento de sacrificios de niños a gran escala en la poco conocida civilización precolombina Chimú es un hallazgo sin precedentes en América, sino en todo el mundo.

Los asentamientos humanos a lo largo de la costa norte de Perú son susceptibles a las interrupciones climáticas causadas por los ciclos climáticos de El Niño. FOTO DE SOREN WALLJASPER, NG STAFF
En el transcurso de un día, arqueólogos descubrieron los restos de más de una docena de niños preservados en arena seca durante más de 500 años. La mayoría de las víctimas del ritual tenían entre 8 y 12 años cuando murieron.

“Personalmente, no lo esperaba”, reconoce Verano, un antropólogo físico que ha trabajado en la región durante más de tres décadas. “Y creo que nadie más se lo podría haber imaginado”, agrega.

Los investigadores están en el proceso de enviar un informe con los resultados científicos del descubrimiento a una publicación científica revisada por pares.

Un saldo sorprendente y un final trágico

El lugar de los sacrificios, conocido formalmente como Huanchaquito-Las Llamas, se encuentra ubicado en un acantilado bajo, a poco más de 300 metros sobre el nivel del mar, en medio de un complejo de viviendas residenciales en expansión, en el distrito de Huanchaco, al norte de Perú. A menos de un kilómetro al este del lugar, se encuentra el sitio declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, Chan Chan, el antiguo centro administrativo chimú, y más allá de sus paredes, la capital provincial moderna de Trujillo.

En su pico, el Imperio Chimú controlaba un territorio de aproximadamente mil kilómetros de largo que se extendía por la costa del Pacífico y los valles interiores desde la frontera moderna entre Perú y Ecuador hasta Lima.

Los asentamientos humanos a lo largo de la costa norte de Perú son susceptibles a las interrupciones climáticas causadas por los ciclos climáticos de El Niño.

Para cuando finalizaron las excavaciones en Las Llamas en 2016, se habían descubierto en el sitio más de 140 restos de niños y 200 llamas jóvenes. Por medio de datación con radiocarbono, se determinó que las sogas y los productos textiles que se encontraron en las tumbas se remontaban a una época que podría estar entre el 1400 y el 1450.

Los restos esqueléticos de los niños y los animales muestran evidencias de cortes en el esternón, así como también dislocaciones de las costillas, lo que sugiere que el pecho de las víctimas se abrió y se separó, quizás para facilitar la extracción del corazón.

Durante la ceremonia, a muchos de los niños se les embadurnó el rostro con un pigmento rojo a base de cinabrio antes de que se les abriera el pecho, probablemente para quitarles el corazón. Las llamas de los sacrificios parecen haber tenido el mismo destino.
Las pruebas de estos sacrificios incluyen un cráneo teñido con pigmento rojo a base de cinabrio, una costilla humana con marcas de cortes y un esternón cortado por la mitad.

Los restos de tres adultos -un hombre y dos mujeres-, se encontraron cerca de los niños y los animales. Los signos de traumatismo posiblemente realizados con un objeto romo en la cabeza y la falta de objetos en las tumbas de los cuerpos adultos, han llevado a los investigadores a sospechar que podrían haber tenido un rol en el evento de los sacrificios y se les dio muerte poco después.

Los 140 niños sacrificados tenían edades que iban desde los 5 hasta los 14 años; y la mayoría tenía entre 8 y 12 años. En mayor medida, fueron sepultados mirando hacia el oeste, hacia el mar. Las llamas tenían menos de 18 meses de edad y por lo general se enterraron mirando hacia el este, hacia los altos picos de los Andes.

El arqueólogo peruano Gabriel Prieto, el segundo desde la izquierda, excava el lote costero donde el ritual tuvo lugar hace más de 500 años. Su labor es formar a los estudiantes que se convertirán en la próxima generación de científicos para documentar la historia de Huanchaco.
Huellas esparcidas congeladas en el tiempo

Los investigadores creen que todas las víctimas -seres humanos y animales- fueron sacrificadas en el marco de un ritual, en un único evento, según la evidencia obtenida de una capa de lodo seco encontrada en la zona oriental, menos revuelta, de casi 700 metros cuadrados. Ellos creen que la capa de lodo alguna vez cubrió toda la duna arenosa donde el ritual tuvo lugar, y se revolvió durante la preparación de las fosas de entierro y el acto de sacrificio subsiguiente.

Los arqueólogos descubrieron huellas de sandalias de adultos, perros, niños descalzos y llamas jóvenes preservadas en la capa de lodo, con marcas profundas de frenadas que ilustran dónde se las puede haber obligado a enfrentas su fin.

Un análisis de sus huellas también puede permitir a los arqueólogos reconstruir la procesión ritual. Aparentemente, se guió a un grupo de niños y llamas al sitio, desde los extremos norte y sur del acantilado, reuniéndolos en el centro del lugar, donde se los habría sacrificado y enterrado. Los cuerpos de algunos niños y animales simplemente se dejaron en el lodo húmedo.

¿Un evento sin precedentes?
El arqueólogo peruano Gabriel Prieto, el segundo desde la izquierda, excava el lote costero donde el ritual tuvo lugar hace más de 500 años. Su labor es formar a los estudiantes que se convertirán en la próxima generación de científicos para documentar la historia de Huanchaco. FOTO DE GABRIEL PRIETO

Si la conclusión de los arqueólogos es correcta, Huanchaquito-Las Llamas puede constituir evidencia científica convincente del mayor evento de sacrificio masivo de niños conocido en la historia mundial.

Hasta ahora, el más grande del cual se cuenta con evidencia es el sacrificio y entierro de forma ritual de 42 niños en el Templo Mayor en la capital azteca de Tenochtitlán (actualmente, Ciudad de México).

Con el apoyo de National Geographic, Gabriel Prieto, arriba, y John Verano, abajo, han pasado varias temporadas excavando el sitio de sacrificios de Las Llamas.
FOTO DE JOHN VERANO

El descubrimiento de niños víctimas de sacrificio individuales, obtenido de los rituales incas en la cima de la montaña, también ha captado la atención mundial.

Fuera de América, los arqueólogos en sitios como la antigua ciudad fenicia de Cartago debaten si los restos de niños allí encontrados constituyen un sacrificio de forma ritual y, de ser así, si dichos actos rituales tuvieron lugar a lo largo de décadas o incluso siglos.

Verano hace énfasis en que, sin embargo, es extremadamente difícil encontrar en contextos arqueológicos tal evidencia contundente de actos de sacrificio masivo deliberado y único, como aquellos evidenciados en Las Llamas.

Prieto y Verano dedicarán muchas más temporadas a la investigación en el laboratorio, analizando restos e intentando explicar las posibles motivaciones detrás de este evento sin precedentes en la historia de la humanidad. FOTO DE GABRIEL PRIETO

El análisis de los restos de Las Llamas muestra que se sacrificaron niños y llamas con cortes transversales congruentes y eficientes a lo largo del esternón. La falta de cortes vacilantes (“inicio erróneo”) indica que fueron realizados por una o más manos entrenadas.

“Se trata de un sacrificio en forma de ritual, y es muy sistemático”, asegura Verano.

Con el apoyo de National Geographic, Gabriel Prieto, arriba, y John Verano, abajo, han pasado varias temporadas excavando el sitio de sacrificios de Las Llamas.

Prieto y Verano dedicarán muchas más temporadas a la investigación en el laboratorio, analizando restos e intentando explicar las posibles motivaciones detrás de este evento sin precedentes en la historia de la humanidad.

El sacrificio humano se ha practicado en casi todos los rincones del mundo en varias épocas, y los científicos creen que el ritual puede haber tenido un rol importante en el desarrollo de sociedades complejas, a través de la estratificación social y el control de población por parte de las clases sociales de élite.

Las pruebas de estos sacrificios incluyen un cráneo teñido con pigmento rojo a base de cinabrio, una costilla humana con marcas de cortes y un esternón cortado por la mitad.
FOTO DE JOHN VERANO

Sin embargo, la mayoría de los modelos sociales que practican el sacrificio humano, se basan en el sacrificio de forma ritual de adultos, apunta Joseph Watts, un investigador postdoctoral de la University of Oxford (Universidad de Oxford) y del Max Planck Institute for the Science of Human History (Instituto Max Planck de Ciencias de la Historia de la Humanidad).

“Creo que es claramente más difícil explicar el sacrificio de niños”, reconoce… “También a nivel personal”, agrega después de una pausa.

Negociación con fuerzas sobrenaturales

El sacrificio masivo de solamente niños y llamas jóvenes que ocurrió en Las Llamas, sin embargo, parece ser un fenómeno que antes era desconocido en los registros arqueológicos, y que inmediatamente hace que se formule la siguiente pregunta: ¿Qué podría motivar a los chimú a cometer un acto semejante?

El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es un patrón climático que calienta y enfría el océano Pacífico tropical. Durante una fase cálida de El Niño, las temperaturas de la superficie (en rojo) se extienden a lo largo del ecuador, provocando lluvias torrenciales y causando estragos en las pesquerías costeras. Los investigadores sugieren que el evento de sacrificio en Las Llamas pudo haber sido un intento de apaciguar a los dioses y mitigar los efectos de un gran evento de ENOS que ocurrió alrededor de 1400 1450 d. C.
El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es un patrón climático que calienta y enfría el océano Pacífico tropical. Durante una fase cálida de El Niño, las temperaturas de la superficie (en rojo) se extienden a lo largo del ecuador, provocando lluvias torrenciales y causando estragos en las pesquerías costeras. Los investigadores sugieren que el evento de sacrificio en Las Llamas pudo haber sido un intento de apaciguar a los dioses y mitigar los efectos de un gran evento de ENOS que ocurrió alrededor de 1400 1450 d. C. FOTO DE NOAA

Prieto admite que esta es generalmente la primera pregunta con la que se encuentra cuando comparte su investigación realizada en Las Llamas

con colegas científicos y con la comunidad local.

“Cuando la gente escucha lo que ocurrió y su magnitud, lo primero que siempre me preguntan es el por qué”, admite.

La capa de lodo que se encontró durante las excavaciones puede proporcionar una pista, dicen los investigadores, quienes sugieren que fue el resultado de lluvias e inundaciones intensas en la línea costera, generalmente árida, y probablemente asociadas a un evento climático relacionado con El Niño.

Las temperaturas marinas elevadas características de El Niño, probablemente alteraron la pesca marina en el área, mientras que las inundaciones costeras podrían haber desbordado la extensa infraestructura de canales de agricultura de los chimú. Estos, sucumbieron a los incas sólo décadas después de los sacrificios en Las Llamas.

Las excavaciones en Pampa La Cruz se iniciaron el año pasado y fueron financiadas por la National Geographic Society. (Foto: National Geographic)

Haagen Klaus, un profesor de antropología en la George Mason University (Universidad George Mason), ha excavado algunas de las primeras evidencias de sacrificios infantiles en la región, de los siglos X a XII en el sitio de Cerro Cerillos en el Valle de Lambayeque, al norte de Huanchaco. El bioarqueólogo, quien es miembro del proyecto Las Llamas, sugiere que las sociedades a lo largo de la costa del norte de Perú pueden haber recurrido al sacrificio de los niños cuando el de adultos no fue suficiente para ahuyentar las molestias repetidas causadas por El Niño.

“La gente sacrifica aquello que considera más preciado”, explica. Y añade: “Es posible que hayan visto que [el sacrificio de adultos] no era eficaz. Seguía lloviendo. Quizás era necesario pensar en un nuevo tipo de víctima para los sacrificios”.

Los investigadores continúan desentrañando los eventos en Las Llamas, y esperan finalmente explicar por qué y cómo los humanos apelaron a lo sobrenatural en un intento de controlar un mundo natural impredecible.

“Es imposible saberlo sin una máquina del tiempo”, dijo Klaus, y agregó que el descubrimiento de Las Llamas es importante porque se suma a nuestro conocimiento sobre violencia ritual y variaciones de sacrificios de seres humanos en los Andes.

“Existe la idea de que los sacrificios de forma ritual son contractuales, que se realizan para obtener algo de las deidades sobrenaturales. Pero en realidad es un intento mucho más complicado de negociación con esas fuerzas sobrenaturales y su manipulación por parte de los vivos”, adhiere.

Historias futuras de las víctimas del pasado

Ahora, el equipo científico que investiga los sacrificios de Las Llamas está realizando el trabajo meticuloso de descubrir las historias de vida de las víctimas, como quiénes eran y de dónde podrían haber venido.

Aunque es difícil determinar el sexo de acuerdo con los restos esqueléticos de tan corta edad, los análisis preliminares de ADN indican que tanto los niños como las niñas eran víctimas, y el análisis isotópico indica que no todos provenían de poblaciones locales, sino que probablemente eran de diferentes grupos étnicos y regiones del Imperio Chimú.

Las evidencias de modificaciones del cráneo, practicadas en algunas áreas de las tierras altas de esa época, también corroboran la idea de que los niños eran llevados hasta la costa desde áreas alejadas de la influencia chimú.

Desde el descubrimiento en Las Llamas, el equipo de investigación ha encontrado evidencias arqueológicas alrededor de Huanchaco en sitios contemporáneos similares de sacrificios de niños y llamas, que son objeto de investigaciones científicas en curso con el apoyo de National Geographic Society.

“Las Llamas ya es un lugar único en el mundo, y hace que uno se pregunte cuántos otros sitios como este puede haber en el área para futuras investigaciones”, apunta Prieto. “Esto podría tratarse solamente de la punta del iceberg”, concluye.

Fuente: National Geographic, El Comercio

Wiracochapampa: realizaran trabajos de conservación en complejo arqueológico

Especialistas de la Unidad Ejecutora 007 de Marcahuamachuco intervendrán el complejo arqueológico de Wiracochapampa, ubicado a 42 kilómetros de Huamachuco, en la provincia de Sánchez Carrión, región La Libertad, que era usado como un centro administrativo por la cultura Wari.

Así lo informó el responsable de esta institución, Hugo Deudor Yarasca, quien precisó que la zona a intervenir es conocida como 1-A, y para ello se invertirán 3 millones 354,000 soles en estos trabajos que terminarán el 27 de diciembre.

“Durante estos seis meses se harán trabajos de desbroce del área de intervención, excavaciones arqueológicas e intervenciones de conservación; todo con la finalidad de conocer a mayor detalle las funciones que habrían cumplido los recintos intervenidos y estabilizar asimismo las estructuras”, subrayó.

Hugo Deudor Yarasca informó que la población que vive alrededor del complejo arqueológico se beneficiará con estos trabajos de investigación y conservación.

“El 100% de la mano de obra no calificada será ocupado por la población aledaña, pero además generaremos empleos indirectos. Contaremos con la participación de 160 trabajadores en total”.

Por su parte, el jefe de Proyectos de la Unidad Ejecutora 007 de Marcahuamachuco, Cristian Vizcón, informó que la parte más difícil de esta intervención será remover los escombros acumulados por el tiempo.

“Según relatos de los primeros investigadores que llegaron a la zona cuentan que los muros de Wiracochampampa medían hasta 20 metros de altura, y por eso tenemos un volumen de escombros importante que tendremos que remover”, indicó.

Por otro lado, Vizcón explicó que los trabajos están enfocados en cuatro componentes: el arqueológico, que sirve para ampliar el conocimiento sobre el sitio; el de conservación, para preservar las estructuras.

Asimismo, también se encuentra el componente de la sensibilización, para que la población conozca el valor del sitio y el porqué de la importancia de conservarlo y protegerlo; y finalmente la puesta en valor, que busca promover el turismo hacia la zona.

Pago a la tierra

Antes de dar inicio a los trabajos en el complejo arqueológico de Wiracochapampa, se realizó una ceremonia de pago a la tierra, con la participación de la población y de los responsables y trabajadores de la Unidad Ejecutora 007 de Marcahuamachuco.

Los asistentes colocaron hojas de coca, alimentos, flores y dulces con la finalidad de pedir la autorización de los ancestros para el desarrollo de los trabajos, y así les permita descubrir todos los secretos posibles del sitio.

Esa es la muralla que quedó en pie. Al fondo queda un campo para arado Chiquitoy Viejo, antes de la destrucción

El día 8 de mayo el congresista por La Libertad Roberto Angulo (Dignidad y Democracia) constató que la ciudadela de barro de Chiquitoyap había sido destruida. Como narra en su página de Facebook, la ciudadela habría sido borrada del mapa por una empresa azucarera para convertir el resto inca en un campo arado para siembra.

El hecho es muy grave y ningún medio nacional ha cubierto la noticia.

El congresista Angulo mostrándole las fotos de la ciudadela destruida al viceministro de patrimonio cultural De La Puente Brunke

Además, se sabe que el Ministerio de Cultura ha tomado cartas en el asunto, según lo indica también la página de Angulo. A tal punto que la Dirección Descentralizada de Cultura de La Libertad hizo una inspección in situ el día jueves 14 de este mes constatando lo ocurrido. Han empezado los trámites para la denuncia penal.

Así ha quedado la ciudadela de barro

Lo más alarmante del asunto es que Chiquitoyap es la única ciudadela de barro hecha por los Incas en el norte del país. Esto es, han destruido una construcción muy importante para las investigaciones arqueológicas.

Para colmo, no es que no se supiera que el complejo no estuviese protegido, pues tiene aún en pie un muro del Ministerio de Cultura donde expresamente se señala la intangibilidad del terreno según R.D. N° 117/INC y R.D. N° 1826/INC. Todo ello amparado por la Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación y por el Decreto Legislativo 635-ED.

Solo esto quedó en pie
“Es lamentable que nadie pueda detener a la Empresa Agrícola Chiquitoy que,
cada día, avanza incontenible en la depredación del patrimonio. De ahí que invoco a la Fiscalía de Preveción del Delito a poner coto a estos hechos que perjudican la historia y el gran potencial turístico que encierra Chiquitoyap”, expresó el parlamentario Angulo Álvarez.

Fuente: LaMula.pe

Autoridades liberteñas conocerán riqueza natural y arqueológica de cerro Campana

Autoridades regionales y locales de La Libertad visitarán durante dos días los parajes naturales y arqueológicos que alberga el cerro Campana, en Trujillo, con el fin de adoptar medidas que coadyuven a su protección y conservación, se informó hoy.
El arqueólogo Régulo Franco, de la Asociación de Rescate y Defensa del sitio, dijo que durante la visita, programada para los días 15 y 16 de junio, habrá un conversatorio sobre la importancia del cerro Campana y los factores que amenazan su conservación.

Como parte del programa también se llevará a cabo, durante la noche y en la zona alta de la montaña, un ritual con la participación de los funcionarios públicos.

Se tiene prevista la presencia de la directora regional de Cultura, Teresita Bravo; el gerente regional de Turismo, Bernardo Alva; y el alcalde distrital de Huanchaco, Fernando Bazán.

“Con esta iniciativa buscamos que las autoridades conozcan el lugar y comprendan lo urgente que es protegerlo por su gran valor”, expresó al indicar que con ello se espera la ejecución de estrategias para proteger, investigar y poner en valor el sitio.

El especialista saludó que el Ministerio de Cultura evalúe declarar al cerro Campana como paisaje cultural y que se gestione ante el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) su declaración como área de conservación regional.

En abril se informó del descubrimiento de un altar de sacrificios humanos de la sociedad moche, situado a 1,002 metros de altura, justo en el pico central del cerro.

Según hipótesis de los arqueólogos, el altar sirvió para realizar sacrificios humanos tal y como se aprecian en varias cerámicas de la cultura Mochica.

El cerro Campana se encuentra a 16 kilómetros del centro de la ciudad de Trujillo, capital del departamento norteño de La Libertad.

 

Es necesario S/. 137 mil para proteger de las lluvias al complejo Wiracochapampa, La Libertad, Perú

Se requieren S/. 137 mil para realizar trabajos de encauce de las aguas de lluvia en el complejo Wiracochapampa, ubicada en la provincia liberteña de Sánchez Carrión, estimó el director de la Unidad Ejecutora 007, Guillermo Rebaza.

El funcionario precisó que este monto se ha solicitado ante la Dirección General de Patrimonio del Ministerio de Cultura tras un pedido de declaratoria de emergencia.

Rebaza expresó que “las lluvias han afectado la parte más sustantiva del sitio que abarca una tercera parte del complejo arqueológico. El agua se ha empozado y la humedad permanente debilita las estructuras de las construcciones”.

En el complejo Wiracochapampa, conocido también como «Pampa de los Dioses», es considerado Patrimonio Monumental de la Nación donde se observan estructuras de piedra de arenisca blanca de la cultura Huamachuco 600 años d.C.

Chan Chan 25 años declarado «Patrimonio Cultural de la Humanidad». Chan Chan y la cultura Chimú orgullo del Perú

Chan Chan no tuvo un descubridor fueron los cronistas que relataron la existencia de este lugar. La cultura Chimú surge con la leyenda de Taykanamo que vino del mar en balsas. La ciudadela de Chan Chan inspira a urbanistas y arquitectos del siglo XXI.

El 28 de noviembre, el complejo arqueológico Chan Chan cumple 25 años de ser declarado por la Unesco  «Patrimonio Cultural de la Humanidad».

Escribir sobre Chan Chan emociona, pues recuerdo las visitas escolares, entre amigos y familiares. Pisar el palacio Nik-An (único abierto al turismo), es sentir energía, la brisa marina, escuchar el ruido del aire y ver sus muros en base a tierra que lo llevaron, alguna vez, a tener el tí­tulo de Ciudadela de Barro más grande del mundo.

El aspecto arquitectónico de Chan Chan es magní­fico y este detalle se le debe a la planificación urbana de lo que fue la cultura Chimú que surgió en el año 850 después de Cristo y se extinguió por el año 1470 con dominios territoriales por el norte hasta Tumbes, centro en Trujillo y por el sur hasta Carabayllo (Lima), según expresa Arturo Paredes, arqueólogo del Departamento de Conservación y puesta en valor del complejo arqueológico.

Para este estudioso de la cultura Chimú y Chan Chan desde 1980, existen hasta cuatro valores que destacar como son: valor histórico, porque la etnia Chimú fue dura con su oponente los Incas cuando estos buscaron conquistar sus tierras. Un hueso duro de roer, de no sometimiento, por lo que al caer los chimúes tuvieron que romper su unidad étnica.

valor artí­stico, la iconografí­a de sus muros y su planificación ornamental transmitieron su ideologí­a, además de su riqueza arquitectónica y orfebre.

valor social, pues tras ser declarada como Patrimonio Cultural de la Humanidad surge la identidad, pues los que habitan estas tierras (Trujillo) son culturalmente hijos de los chimúes. A esto se suma la dinamización de la economí­a turí­stica.

valor cientí­fico, que plantea la investigación y resultados del mismo para tener un conocimiento claro del aporte Chimú en el antiguo Perú.

Son estos valores que buscan de manera holística, según Arturo Paredes, la concepción de una cultura que surgió similar a los Incas cual leyenda (Manco Cápac) como la de Taykanamo, el primer emperador Chimú, que llegó a las costas de Huanchaco en balsas desde el mar fundando una dinastía que se extinguió con su último monarca Minchanzamán.

Lo peculiar del complejo arqueológico de Chan Chan es que no tuvo un descubridor pues su existencia se supo por cronistas de la época colonial. Abarcó 20 kilómetros cuadrados, constituida por 9 palacios cuya característica en su edificación es el barro que a diferencia de los adobes de paja de hoy en dí­a, eran combinación de barro y piedra o graba, razón por la cual se resistió a más de un sismo.

El arqueólogo, menciona sin embargo que el peor enemigo de Chan Chan son las lluvias, tanto así que el fenómeno de El Niño del año 1100 fue tan devastador que destruyó el palacio denominado Xllang Chic-An que abarcaba la áreas de los hoy conocidos distritos de La Esperanza y Huanchaco.

Relata que el adobe Chimú sirve para estudiar su periodo de inicio, su periodo medio y terminal. Haciendo hincapié que los muros de adobe (10 metros de alto), son sobre cimientos de piedra unidos con barro, más anchos en la base y angostos en la cima.

El lenguaje o dialecto de los Chimú fue el Quingnam que dio origen a su nombre según los cronistas españoles. Chan significa sol y esto se recogió de boca en boca hasta llegar a lo que hoy llamamos Chan Chan previo a pasar por otras denominaciones.

Cuando uno visita el palacio Nik-An es un breve resumen de las 14.5 hectáreas declaradas intangibles por el Estado Peruano, su iconografía a través de los frisos estuvo compuesta por elementos marinos graficados en sus extensos muros. Una ardilla de algarrobo también figura como elemento atractivo.

Lo llamativo, para el arqueólogo Arturo Paredes, los chimúes pese a depender de la agricultura no graficaron esos elementos en sus paredes por una visión de cosmogonía por su génesis como cultura emergente del mar.

En los últimos años el Proyecto Complejo Arqueológico de Chan Chan, encabezado por Cristóbal Campana ha rescatado de los palacios Velarde (Ñing An) y Bandelier (Ñain An) unas 29 estatuillas de madera hechas de algarrobo y que representan el ambos géneros: femenino que llevan una especie de mullo o concha spondylus que representa la eternidad y masculino que llevan un caracol

El oro elemento vital de las civilizaciones antiguas como Chimú, fue extraí­do por los conquistadores españoles e incluso por herederos como fue Antonio Chaiwac. El historiador Alberto Pinillos, en su libro «€œHuacas de Trujillo»€ gráfica en cifras lo que se extrajeron españoles de las tierras de Chan Chan que entre sumas y registros de Miguel Feijóo de Sosa, corregidor de Trujillo del siglo XVIII, asciende a 941 mil 54 castellanos de oro (moneda de esos tiempos) cuyo valor en la actualidad sería deslumbrante sumado a ello su valor histórico.

La magia de su arquitectura, de sus laberintos, salas de audiencias han servido de motivación para construir edificaciones innovadoras y similares a lo que es la ciudadela Chimú, por ejemplo el Tecsup (Filial Trujillo) edificó su infraestructura en analogí­a a Chan Chan.

Barro, frisos, iconografía, efigies de madera, oro, autoridad, rebeldía e inspiración que más podemos pedir a este elegante Ciudadela de Barro, solo agradecer a quienes preservan su entorno, denunciar a quienes no lo hacen y exigir al Gobierno mano dura contra las invasiones, culpables que el Patrimonio Cultural de la Humanidad este en riesgo.

*Datos: El dialecto de los chimúes fue el Quingnam, Nik-An (Casa del centro), Ñing An (Casa del mar), Ñain An (Casa de las aves), Xllang Chic-An (Casa del amanecer). El libro “Huacas de Trujillo” de Alberto Pinillos fue publicado 1977.

 

 

Fuente: RPP, Davinton Castillo