Descubren nuevo camino inca que conduce al santuario de Machu Picchu

Un camino inca de más de cuatro kilómetros, paralelo al tradicional que conduce a Machu Picchu, fue descubierto por un grupo de especialistas y técnicos de la Dirección Regional de Cultura (DRC) de Cusco, que realizaba trabajos de conservación, anunciaron hoy especialistas.
Oscar Montufar La Torre, arqueólogo residente del Camino Inca a Machu Picchu, señaló que se trata de una vía empedrada de 1.70 metros de ancho, que se bifurca en el sector Chaquiccocha (kilómetro 24 del tradicional Camino Inca a Machu Picchu) y llega al conjunto arqueológico de K’antupata.

Se vuelve a unir al camino tradicional a la altura del kilómetro 33, entre los conjuntos arqueológicos de Inti Punku y Wiñayhuayna (de este último al santuario de  Machu Picchu hay 3.7 kilómetros de distancia).

A lo largo de la ruta hay muros de contención de hasta diez metros de altura, muros de retención, un túnel de diez metros con 28 escalinatas, estribos de un puente de cinco metros, drenajes, canales, escalinatas y miradores, detalló.

Destacó que el tramo descubierto, de cuatro kilómetros y 31 metros lineales, a más de 3,600 metros sobre el nivel del mar, mantiene intactas sus características originales en un 70 por ciento, aunque cubierto de musgo y varias especies de orquídeas y helechos.

30 por ciento restante fue dañado por deslizamientos de tierra y la espesa vegetación de la zona, indicó.

Para Montufar La Torre, el hallazgo evidencia la existencia de una gran red vial, que tuvo fines reales, administrativos y militares, “es por eso que se evidencian varios caminos en un mismo lugar”, acotó al precisar que este tramo está dentro del parque arqueológico de Machu Picchu.

“El hallazgo es muy importante porque se da después de 500 años; esto reafirma que las construcciones arquitectónicas de los incas fueron firmes y se mantuvieron. Es importante también para fortalecer el proyecto Qhapaq Ñan”, resaltó.

K'antupata

K’antupata es un complejo arqueológico descubierto en la década de los ochenta del siglo pasado, que registra pinturas rupestres, sectores urbanos y agrícolas, fuentes de agua, plazas hundidas, una plaza triangular y escalinatas.

El director del parque arqueológico de Machu Picchu, Fernando Astete Victoria, adelantó que solicitarán autorización al Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) para retirar la vegetación que cubre el referido camino y trasladar las especies endémicas. Este trabajo demoraría un año.

Luego de ello, dijo, se formulará un proyecto de investigación y, posteriormente, se procederá a la puesta en valor, que tardaría un año y medio.

“Es muy importante para el parque arqueológico poner en valor y mostrar este nuevo camino a la comunidad científica, con ello estamos demostrando que los incas fueron grandes constructores de redes viales”, finalizó Astete Victoria.

 

Fuente: Andina

Unesco evaluará conservación de Machu Picchu

La Unesco examinará el estado de conservación del santuario de Machu Picchu, ícono turístico peruano, durante la 36ª reunión del Comité del Patrimonio Mundial, que se llevará a cabo desde este domingo hasta el 6 de julio en San Petersburgo, Rusia
Una misión de la Unesco, formada por cinco expertos, llegó a Perú en mayo pasado para evaluar la preservación y la conservación del parque arqueológico de Machu Picchu, ubicado en el departamento surandino de Cusco.

Tras recorrer el sitio mixto (por poseer valores naturales y culturales), los especialistas sugirieron la aplicación de medidas de emergencia en la zona de amortiguamiento del santuario y el distrito de Machu Picchu, conocido como Aguas Calientes.

Durante la cita cultural en Rusia se evaluará el estado de 105 sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco, informó el organismo internacional en su portal.

Además, el Comité examinará los avances en el estado de conservación de 35 sitios actualmente inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, entre los cuales figura Chan Chan, en el departamento peruano de La Libertad.

Los expertos del Comité también evaluarán 33 candidaturas de inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco.

Dicha lista, creada en virtud de la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial (natural y cultural), cuenta con 936 sitios inscritos por su “valor universal excepcional”: 725 sitios culturales, 183 naturales y 28 mixtos en 153 estados partes.

Por primera vez, el público y los medios de comunicación podrán seguir los debates mediante una retransmisión en vivo por internet.

La reunión del Comité, un órgano independiente formado por 21 estados partes en la Convención del Patrimonio Mundial (1972), estará presidida por Eleonora Mitrofanova, embajadora y delegada permanente de la Federación de Rusia en la Unesco.

 

Descubren escenario de sacrificios humanos moche en Cerro Campana

Uno de los altares de sacrificios humanos más antiguos de Perú, que habría levantado la sociedad moche hace más de 1,000 años, fue hallado en la cumbre del cerro Campana de Trujillo, reveló hoy el arqueólogo Régulo Franco Jordán.

La estructura tiene aproximadamente un metro y medio de altura, está formada por tres escalones de 50 centímetros de longitud y tiene una roca en la superior, semejante al Intihuatana de la ciudadela inca de Machu Picchu, explicó.

Dicho altar está en la parte más alta de la montaña, a 1,002 metros, justo en el pico central que da hacia el precipicio.

“Hemos descubierto el escenario en donde se decapitaba a los hombres sacrificados para luego arrojarlos hacia al abismo, como parte de los rituales que se practicaban hace más de 1,000 años”, dijo Franco.

Agregó que la hipótesis planteada coincide con la representación encontrada en antiguos ceramios moche, en los que se aprecia una gran montaña de varios picos con personajes que parecen caer.

El especialista sostuvo que el descubrimiento permite conocer más sobre los ritos que se realizaban en el antiguo Perú, por lo que invocó el apoyo al sector público y privado para continuar con las investigaciones y la protección del sitio.

Dijo que investigaciones anteriores permitieron descubrir elementos arqueológicos de importancia como geoglifos antropomorfos y geométricos en la llanura desértica; el templo del águila, un lugar de adoración a esta ave, cercana a un cementerio precolombino, y las andenerías, usadas como campos de cultivo.

El cerro Campana se encuentra a 16 kilómetros del centro de Trujillo, capital del departamento norteño de La Libertad.

 

Fuente: Andina

 

Machupicchu cumple 31 años como Área Natural Protegida

Este 8 de enero, el Santuario Histórico de Machupicchu, Área Natural Protegida (ANP) que conserva en su interior a una de las maravillas del mundo, celebra su 31 aniversario de recibir esta designación.

Sin bien el Santuario de Machupicchu es internacionalmente reconocido por laciudadela inca, su importancia para el mundo va más allá de ello, pues debido a sus ecosistemas alberga la mayor cantidad de especies de orquídeas de todo el Perú y es hábitat de especies emblemáticas como el oso de anteojos y el gallito de las rocas.

Además, es el hábitat de 2350 especies de plantas, 423 especies de aves, 53 de mamíferos, 22 de reptiles, 13 de peces, 12 de anfibios, 125 familias de artrópodos, 300 mariposas diurnas y 400 nocturnas.

Por ello, se ha organizado un programa de actividades para celebrar este importante día. Se realizarán conferencias “Machupicchu: Diversidad Biológica y conservación” y “Diversidad y Patrimonio en el Santuario Histórico de Machupicchu”, una exposición fotográfica, un desfile cívico, y otras actividades en las que se espera la participación local.

Como se sabe, en el mundo existen sólo 23 sitios que expresan esta simbiosis natural-cultural, de los cuales 6 están en Sudamérica y Machupicchu es el principal, por lo que elServicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado-SERNANP a través de la jefatura del Santuario diseña diferentes estrategias para conservar y proteger este legado para la humanidad.

El Santuario Histórico de Machu Picchu, ubicado en la provincia de Urubamba (Cusco), cumple 31 años de reconocimiento como Área Natural Protegida por el Estado Peruano.

Su extensión comprende 32 mil 592 hectáreas de atractivos turísticos y variados ecosistemas con diversidad de flora y fauna silvestre.

El santuario de Machu Picchu es una reserva natural mixta protegida por el Estado Peruano y se ubica en una posición geográfica privilegiada, donde se combinan magistralmente elementos climáticos del ande con la amazonía, un gran cañón y la cuenca hidrográfica del río Vilcanota.

Todo esto hace posible que entre los 1.800 y 5.700 metros sobre el nivel del mar existan 13 zonas de vida donde habitan 423 especies de aves, 53 de mamíferos, 22 especies de reptiles y 2 mil 350 tipos de flores.

Pero, eso no es lo único. En sus bellos parajes se registran además, 13 especies de peces, 12 especies de anfibios, 125 familias de artrópodos, 300 mariposas diurnas y 400 nocturnas.

Incluye además 309 especies de orquídeas del total de las 1 625 existentes en el Perú, estimándose que actualmente existan 200 especies adicionales que no fueron identificadas.

Cuando uno se desplaza encuentra a su paso árboles nativos como el aliso, el intimpa, el cedro, el pisonay, así como helechos y coloridas begonias.

Si nos pusieramos a caminar por el bosque nos encontraríamos con osos de anteojos, venados, un gallito de las rocas, la pava del monte, un venado enano, el lobo del río. Quizás veríamos también tucanetas y patos de los torrentes, cóndores, sihuayros, zorros, entre otros.

A la riqueza natural excepcional se suma la joya arqueológica más conocida del imperio incaico, la ciudad inca de Machupicchu, enclavada en lo alto de sus montañas.

Cabe señalar, que en todo el ámbito, es decir a nivel de las 32 mil hectáreas, existen 196 sitios arqueológicos, de los cuales 17 han sido tipificados como complejos por ser extensos, pero menores en importancia a la maravilla del mundo.

Estos son: Patallaqta, Wiñaywayna, Intipata, Killapata, Chaskapata, Sayaqmarca, phuyupatamarca, Choquesuysuy, Chachabamba, Salapunku, Inkaraqay, Huaynapicchu, Qantupata, Huayllabamba, Machuqente, Huaynaqente, Kanamarca, Torontoy, Intihuatana, Aqomoqo (Tunasmoqo).

La gestión del Santuario Histórico de Machu Picchu, por ser un  área de conservación mixta, se efectúa en el marco del plan maestro elaborado el 2004, el mismo que debe ser actualizado el presente año para garantizar una adecuada gestión a fin de conservar el monumento, así como el ecosistema natural.

Entre estas instituciones encargadas de impulsar este trabajo figuran el Servicio Nacional de Aéreas Protegidas por el Estado (Sernanp), los Ministerios de Cultura, Medio Ambiente, Comercio Exterior y Turismo, el Gobierno Regional del Cusco, la Municipalidad Distrital de Machu Picchu, y otros.

¿Sabía qué?

El oso de anteojos o “ukuku” (Tremarctos ornatus) es la única especie de úrsido que existe en Sudamérica, y se encuentra en el Santuario Histórico de Machu Picchu. Él recorre las montañas y tiene hábitos diurnos, solitarios y trepadores, con una alimentación predominantemente vegetariana.

Es de tamaño mediano, mide aproximadamente 1,30 m y 1,90  m de alto, y pesa en entre 80 kilos y 125 kilos. El macho es más grande que la hembra, su coloración es uniforme, negra o café negruzca, con pelo áspero.

¿Sabía que de las 74 áreas naturales protegidas por el Estado solo el Santuario Histórico de Machu Picchu cuenta con guardaparques especializados y certificados como bomberos forestales?

Ellos realizan la prevención y control de incendios en distintos  tipos de ambientes como pajonales, matorrales y bosques, además de dar capacitaciones a otras Áreas Naturales Protegidas.

Dato

En el mundo existen solo 23 áreas naturales de conservación con característica mixta, es decir que expresan la simbiosis natural cultural, de los cuales 6 están en Sudamérica y una en Machu Picchu

 

Fuente: La Republica, El Comercio

Regresan 8000 osamentas de Machu Picchu

El próximo jueves 15 llegarán al puerto del Callao 8,000 mil piezas enviadas por la Universidad de Yale, anunciaron voceros del Ministerio de Cultura.

La responsable de la organización del Museo Machu Picchu en la ciudad del Cuzco, Lucy Salazar, explicó que entre las osamentas se ha identificado a ‘individuos’ de la cultura Chimú, Cañaris y Chachapoyas, señalaron hoy medios locales.

Estos personajes eran, al parecer, ‘mitimaes’, es decir individuos de diversas culturas locales que fueron trasladados por los incas hasta Machu Picchu para que cumplan diversas tareas, desde artesanales hasta agrícolas.

‘Ninguna de las osamentas pertenecen a personajes de elite inca, sino al grupo de los mitimaes’, aseguró Salazar, quien precisó que entre los restos se encuentran desde esqueletos completos hasta otros que se conservan en parte.

La información fue confirmada a la agencia oficial Andina por Cayo García Miranda, miembro de la comisión de traslado y del Centro Internacional para el Estudio de Machu Picchu y la Cultura Inca, quien destacó la importancia que tendrá esta entrega para el conocimiento del legado de Machu Picchu.

‘Es fundamental contar con estos objetos. Hoy por hoy muestran gran parte de nuestra historia. A través de pruebas de ADN pueden mostrarnos las características genéticas, patológicas, anatómicas. Se trata de los antiguos peruanos’, indicó.

Miranda dijo que los restos óseos llegarán primero a Lima y de ahí serán trasladados el jueves en un avión de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) hasta el Cuzco.

Los restos integran el segundo lote de piezas arqueológicas extraídas hace un siglo de Machu Picchu y que ahora son devueltos a Perú, tal como se aprobó en un Acta de Entendimiento suscrita entre el pasado gobierno de Alan García (2006-2011) y las autoridades de Yale.

Un primer lote, con piezas de metal, restos óseos y cerámica, llegó a Perú en junio pasado y el tercero deberá ser enviado fines de 2012, con piezas líticas y cerámicas.

 

 

Colocan primera piedra de lo que será el Museo del Tahuantinsuyo en Cusco

La ministra de Cultura, Susana Baca, colocó hoy la primera piedra de lo que será el Gran Museo del Tahuantinsuyo, que albergaría las piezas arqueológicas recuperadas de Machu Picchu y otras de la cultura incaica para convertirse así en un recinto emblemático.

El recinto estará ubicado sobre un terreno de más de cuatro hectáreas en el distrito de Oropesa, en la provincia de Quispicanchi, a 25 minutos de la Ciudad Imperial.

“Es una mañana llena de alegría, estar acá en este lugar de lo que será el museo del Tahuantinsuyo. Cusco es el centro de todo el mundo, todas las personas tienen que venir a Oropesa, pues ahora su gente se apodera de una valiosa herencia cultural”, declaró durante la ceremonia.

El museo estará ubicado a un kilómetro y medio de la zona de la casona colonial del marqués de Valleumbroso y a dos kilómetros del parque arqueológico de Tipón. Es un sitio que destaca por su basta vegetación y microclimas cálidos.

Como parte del proyecto, el Ministerio de Cultura firmó un convenio de colaboración interinstitucional con diversas entidades, las cuales se comprometen a agilizar y facilitar los trámites para ceder, de manera definitiva, el terreno donde se construirá el museo.

El documento fue suscrito por la municipalidad de Oropesa, las direcciones regionales de Vivienda y Cultura, el grupo de de agricultores Virgen Estrella de Oropesa y el  colegio Justo Barrionuevo Álvarez N° 50499.

El sector Cultura efectuará las gestiones del caso, a través de la DRC Cusco, para elaborar los estudios técnicos para la construcción del museo, así como el proyecto de preinversión e inversión para el financiamiento del mismo.

El director regional de Cultura de Cusco, David Ugarte, adelantó que convocará especialistas del Museum of the American Indian para que brinden asesoramiento ténico en la construcción y adecuación del recinto cultural.

El Gran Museo del Tahuantinsuyo se acoplará al circuito turístico que ofrece la zona como el complejo arqueológico de Tipón, que está dotado de recintos reales y fuentes de agua, así como una iglesia colomial que forma parte del circuito turístico religioso del Cusco.

El lugar también destaca por su variada e exquisita red gastronómica, en la que sobresalen los potajes preparados con carne de cuy y gallina.

Dicho museo también albergaría los tesoros devueltos por Yale, en tanto, se exhiben provisionalmente en el museo de la Casa Concha, ubicado en la calle Santa Catalina, a media cuadra de la plaza de Armas de la Ciudad Imperial.

Las reliquias de Machu Picchu llegaron a Perú procedentes de Estados Unidos el 30 de marzo de 2011, y del 5 al 24 de de abril fueron exhibidas al público en Palacio de Gobierno.

Tras una exhibición exitosa, en la que casi 250 mil visitantes peruanos y extranjeros apreciaron las joyas, estas fueron trasladadas al Cusco el 22 de junio, donde fueron recibidos en medio de júbilo por autoridades y pobladores.

 

Exhiben muestra de piezas de Machu Picchu en el Cusco

La Casa Concha albergará en forma temporal las más de 360 piezas arqueológicas de Machu Picchu devueltas por la Universidad de Yale, las cuales serán exhibidas desde este lunes en diez salas.

En medio de gran algarabía se inauguró el museo de la Casa Concha, que albergará en forma temporal las más de 360 piezas arqueológicas de Machu Picchu devueltas por la Universidad de Yale, las cuales serán exhibidas desde este lunes en diez salas para los cusqueños, turistas e investigadores.

El recinto, que también comprende un Centro Internacional para el Estudio de Machu Picchu y la Cultura Inca, fue inaugurado por las autoridades de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco, que administra dicho lugar; y de la Universidad de Yale de Estados Unidos.

La ceremonia se inició con un ritual incaico, desarrollado en el patio principal de la Casa Concha, a cargo del actor Nivardo Carrillo, quien interpretó al inca Pachacútec y evocó la apertura del lugar que recibe el nombre de museo Machu Picchu.

Cayo García Miranda, catedrático de la UNSAAC y presidente de la comisión de implementación del museo, indicó que las piezas de Machu Picchu se exhiben en diez salas, ubicadas en el primer y segundo nivel, bajo un guión museográfico al igual que los grandes museos del mundo.

Precisó que cada sala cuenta con equipamiento de alta calidad en seguridad, audio, vídeo, exhibición, sistema de electricidad, controles remotos y almacenamiento.

Los visitantes podrán apreciar objetos cerámicos, líticos, metálicos (cintas, tumis, pinzas, cuchillos, espejos, plomadas de construcción, aríbalos) y restos óseos como un esqueleto casi completo de un varón de entre 23 y 25 años.

Una maravilla que brilla en medio de la oscuridad

El asunto es redescubrir. Para ver Machu Picchu de otra forma no solo basta variar el dónde, sino el cuándo. No muchos son los que han tenido la oportunidad de estar en la ciudadela inca más famosa del mundo cuando el sol ya se ocultó. Enrique Cúneo es uno de esos pocos y, como no podía ser de otra forma, capturó a nuestra maravilla del mundo en sus imágenes. Pero la reformuló y, al hacerlo, lo que uno logra ver es otro Machu Picchu, uno más sugestivo y menos trillado.

“Siempre quise tomar fotos en Machu Picchu de noche y no se daba –cuenta Cúneo–, cuando por fin conseguí entrar se me ocurrió delinear ciertas partes con la linterna. Hice pruebas y me gustó. Entonces, traté de marcar las principales líneas, luego descubrí en cada toma que podía mejorar y abarcar más líneas”. Así, Enrique ha tramado una suerte de calco de la ciudadela. La técnica no es nueva, pero eso no merma en nada el resultado de este proyecto que, insiste el autor, aún está lejos de haber acabado.

Él sabe que esto no se habría podido cristalizar sin la ayuda tanto de las autoridades del Parque Arqueológico de Machu Picchu como de los guardianes, quienes lo asistieron pacientemente con las linternas durante varias noches. “Una coreografía de luciérnagas”, diría luego Enrique al recordar el trabajo que se hacía para cada toma.

Otra cosa que Enrique quiere dejar claro es que acá el trabajo es a la antigua. Sin mayores apoyos en programas de computación. Es adrede: le gusta pensar en esto como un tributo a Machu Picchu y como un trabajo artesanal.

La elocuencia habrá que dejársela a las fotos. Fernando Astete, jefe del parque arqueológico, guarda sus mejores elogios para Machu Picchu durante la noche. “Cuando hay luna llena es como una ciudad de mármol. Es algo realmente hermoso”, dice. Porque una cosa es Machu Picchu con toda esa gente colorida y afanada caminando, con todas sus cámaras y con todos los rumores de los guías y otra, muy distinta, cuando ya no queda un alma y las nubes se tiñen de ese dorado-rosado-lila mientras el sol se marcha. Y de pronto, la oscuridad. El imparable vaivén de idiomas, risas y explicaciones desaparece y queda, por fin, solamente el arrullo del río allá abajo, serpenteante, inagotable.

Roberto Ccahua, trabajador del parque desde hace 25 años, recuerda con un sentimiento que transita del respeto al temor sus noches en la ciudadela. Cuando pasaba por los templos de la parte central procuraba hacerlo con el mayor sigilo. A veces le parecía escuchar pasos. O recuerda que le parecía escuchar pasos, que es lo mismo. La sensación escapa a sus explicaciones. “Francamente no sé cómo explicarlo –dice Ccahua–, simplemente es otra cosa”.

Cada uno a su manera –Enrique con sus fotos, Fernando con sus adjetivos, Ccahua con sus silencios– intenta transmitir qué es Machu Picchu de noche. Cómo descifrar esa sustancia que han conocido y que no logran comprender del todo. Coinciden en que la experiencia es única. No hay ni un solo motivo para dudar de ellos.

 

Fuente: El Comercio

CUSCO. Todas las mañanas las aves trinan en Machu Picchu. Benjamín Castro, el joven arqueólogo de la ciudad sagrada, las puede identificar por sus sonidos. A esas horas, un manto de nubes baja desde las montañas e impone un paisaje sobrenatural, conmovedor. “Yo me puedo imaginar al Inca Pachacútec caminando con su corte en el Templo del Sol”.

Como la mayoría de cusqueños, Benjamín llegó por primera vez a este lugar con una visita escolar. Tenía 14 años. “En Cusco vemos muchas construcciones de piedra, pero esto nos impresionó”. Tal vez en ese momento, sin saberlo, decidió convertirse en arqueólogo. Benjamín habla despacio, sonríe poco, camina rápido. Conoce cada espacio de Machu Picchu: incluso sus imperfecciones.

Nos lleva hacia un lugar prohibido para turistas y muestra una construcción, cerca del Templo del Sol. “Aquí los incas comenzaron a construir una habitación, levantaron una pared, pero no la terminaron, la ocultaron y construyeron otra sobre ella. Todo indica que hasta ellos se equivocaban”. Eso cree, y asegura que falta investigar mucho más. “Hay cosas que recién estamos conociendo”.

El año pasado los arqueólogos de Machu Picchu excavaron en la zona que Hiram Bingham llamó el cementerio. No encontraron restos óseos sino ofrendas. Se trataba en realidad de una plaza ceremonial. Hasta allí llegaban pobladores de diferentes partes del Tahuantinsuyo y ofrecían una pequeña piedra tallada como ofrenda. “Así se supo que la enorme roca que se encontraba en el lugar no era una piedra de sacrificio, sino una huaca”, explica Benjamín, aunque, unos metros más allá, los guías sigan contando la alucinante historia de los sacrificios humanos que sobre esta roca se habrían realizado.

Recorrer los caminos de Machu Picchu con un arqueólogo residente permite explorar los secretos más íntimos e inaccesibles de la ciudad sagrada de los incas. Una es la historia para el turista, otra la que los arqueólogos como Benjamín cuentan, despercudidos del mito y las exageraciones de la industria turística. El arqueólogo se ríe también cuando los guías colocan una brújula sobre una piedra, cerca del Templo de las Tres Ventanas, y dicen que ese lugar marca con exactitud los puntos cardinales. “Se pasan, eso ni siquiera se ha investigado”.

LA PIEDRA DE PIEDAD
Piedad Champi, la arqueóloga cusqueña residente en Machu Picchu desde el 2007 también ríe. “Algunos guías dan por sentado cosas que apenas se están investigando”. Se refiere a la roca sagrada, esa enorme y bella piedra que mira hacia la cordillera de Vilcabamba, y que los guías llaman maqueta porque su perfil coincide con los picos de montaña.

– ¿Cuánto falta por investigar en Machu Picchu?

– ¡Uy!, bastante.

Pese a los enormes recursos que se recaudan por los ingresos a Machu Picchu y al resto de complejos arqueológicos del Cusco, la inversión en investigación es todavía ínfima. Solo se ha excavado en el 20% de la ciudadela.

En el 2010, de los 40 proyectos financiados por la Dirección Regional de Cultura en toda la región Cusco, solo 20 correspondían a investigaciones arqueológicas. Dos de ellas, en Machu Picchu. Una cifra inadmisible si se tiene en cuenta que en toda la región hay 5.000 zonas arqueológicas. A esto se suma la pesada burocracia estatal. Los últimos días de mayo no había un solo proyecto de investigación arqueológica en marcha: el Ministerio de Cultura aún no aprobaba los financiamientos.

Pero eso no entristece a Piedad Champi. “Es imposible estar triste aquí. Machu Picchu te carga de buena energía, yo sí lo creo, cuando estoy acá no me siento cansada”. Machu Picchu fue construida sobre el batolito de Vilcabamba, una gigantesca roca que une la cadena montañosa que rodea la ciudadela. Las piedras graníticas –como cada uno de los miles de bloques que se usaron para construir esta ciudad– están compuestas hasta en una tercera parte de cuarzo. “El cuarzo es un catalizador de energía”, dice Piedad Champi.

CAMINANTE DE HISTORIAS
Hace 16 años que Fernando Astete recorre los caminos de Machu Picchu con la misma fascinación del estudiante de arqueología que la visita por primera vez. Si hay alguien que puede andar en la ciudad inca con los ojos vendados, es él. “Creo que hasta podría dibujarla de memoria”, precisa el jefe del parque arqueológico, el jefe de Piedad y Benjamín.

Astete está convencido de que Machu Picchu era un centro administrativo, político y religioso, con plazas, canchas, centros ceremoniales, huacas, depósitos, zonas agrícolas y viviendas. Ocho caminos incas atravesaban esta ciudad cuya construcción la inició Pachacútec y continuó su hijo Túpac Yupanqui. “Si la catedral del Cusco se hizo en 100 años, y ya estaban las piedras, mucho más se habrán tardado en levantar Machu Picchu”.

¿Qué queda de lo dicho por Hiram Bingham? “Solo los nombres de los lugares, porque sus hipótesis han cambiado radicalmente. Él decía, por ejemplo, que los hermanos Ayar habían salido por el Templo de las Tres Ventanas”. Fernando Astete sonríe. Y es que de Machu Picchu se ha dicho y escrito mucho. Él, Benjamín y Piedad lo saben. Hace ya unos años se dijo, por ejemplo, que la ciudad se estaba hundiendo. Vinieron entonces italianos, canadienses, chinos, checos, eslovenos. Cada uno trajo su tecnología y sus profesionales. Al final, descartaron esa posibilidad. El batolito de Vilcabamba estaba firme e incólume. La perpetuidad yace en estas piedras.

 

Fuente: El Comercio 06.11

La riqueza animal en el Santuario Histórico de Machu Picchu

Tesoros naturales. Los osos de anteojos, una especie en extinción, llegan a la ciudadela de Machu Picchu muy temprano, entre las 5 a.m. y 6 a.m. Los biólogos del santuario estiman que habrían alrededor de 40 osos en la zona.

La perfección de la piedra labrada en Machu Picchu y su construcción, desafiante a la geografía, no son lo único que asombra al mundo. La ciudad levantada por el inca Pachacútec se encuentra en el corazón de una zona rica en flora y fauna.

Inquilinos. De las más de 528 especies de animales que se han identificado en el área, 423 corresponden a aves.

En las 32.592 hectáreas que ocupa el Santuario Histórico de Machu Picchu, en el Cusco, habitan, según el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Sernanp), un total de 528 especies de animales, entre mamíferos, aves, roedores y reptiles. De este total, 42 especies serían únicas en su género en el mundo.

En este grupo destacan el ave cucarachero real, roedores como ‘Lestoros inca’ y, en el grupo de reptiles, una especie de víbora venenosa llamada ‘Botros andianus’, que la población de la zona conoce como marianito.

Su hábitat. Con frecuencia los turistas logran ver a las vizcachas del complejo.

Otras de las especies que sobresalen son el inconfundible gallito de la rocas (‘Rupicola peruviana’), la pava del monte (‘Penélope montagnii’), el pato de los torrentes (‘Merganetta armata’) y el cóndor (‘Vultur gryphus’). Suman 423 las especies de aves.

De todos los mamíferos que el santuario cobija, probablemente el oso de anteojos, una especie en extinción, sea el engreído. Junto con él, aunque a mayor distancia y altura de la ciudad inca, convive el puma (‘Puma concolor’) y el venado enano (‘Mazama chunnyi’). La presencia de los reptiles y batracios es mucho más frecuente.

Refugio. Algunos especialistas sostienen que Machu Picchu alberga el 10% de la diversidad de todo el país.
Para el turista. Los auquénidos constituyen una atracción para los miles de visitantes de la ciudadela

Además de las variadas especies de animales, el Sernanp ha identificado 2.354 tipos de flora. Muchas de ellas orquídeas y plantas nativas como el intimpa, la llama llama y el aliso, que han comenzado a cultivarse en los alrededores del complejo arqueológico con fines de reforestación y para recuperar las zonas afectadas por los incendios forestales.

 

 

Fuente: El Comercio