Resumen 2025: El año en que la tecnología y las mujeres reescribieron el antiguo Perú

El 2025 pasará a la historia no solo por la cantidad de hallazgos, sino por la calidad de la información recuperada. La tecnología (LiDAR e Inteligencia Artificial) y los nuevos enfoques de género nos han regalado una visión del Perú antiguo mucho más compleja y fascinante.

A continuación, el resumen exhaustivo de los descubrimientos que marcaron la pauta este año.

Por: Jaime Briceño Lozada

1. La Reina de Pañamarca: Un trono para el poder femenino

Sin duda, la joya de la corona de este año. En el valle de Nepeña, el Proyecto Arqueológico Pañamarca desenterró una sala del trono con evidencias claras de haber sido usada por una mujer gobernante (no solo una sacerdotisa). Los murales asociados muestran a una mujer sentada en el trono recibiendo visitantes, y el desgaste en el adobe, junto con hallazgos de cabello humano y cuentas de piedra verde, confirman su uso real.


2. Templo de las Garras en Zaña (5,000 años)

En el sitio arqueológico de Los Paredones de la Otra Banda – Las Ánimas (Lambayeque), se halló un templo ceremonial del periodo Formativo. Lo impresionante son los frisos de barro que muestran figuras antropomorfas con cabeza de ave, rasgos felinos y garras de reptil/ave.


3. La nueva pirámide de Chupacigarro (Caral)

Muy cerca de la Ciudad Sagrada de Caral, en el asentamiento de Chupacigarro, el equipo de Ruth Shady identificó un nuevo edificio piramidal y un geoglifo asociado. La estructura cuenta con grandes piedras («huancas») en las esquinas y escaleras centrales.


4. Nazca y la IA: 303 nuevos geoglifos

La colaboración entre la Universidad de Yamagata e IBM, utilizando modelos avanzados de IA, logró identificar 303 nuevos geoglifos figurativos en la pampa de Nazca en tiempo récord. Son figuras más pequeñas (tipo relieve) que muestran camélidos, escenas de decapitación y orcas con cuchillos, ubicadas cerca de antiguos senderos.


5. Gran Pajatén: Una metrópoli en la selva (LiDAR)

El World Monuments Fund reveló, gracias a la tecnología láser LiDAR, que el Gran Pajatén no está solo. Se detectaron más de 100 nuevas estructuras conectadas alrededor del sitio principal, revelando una red urbana densa oculta bajo la vegetación amazónica.


Otras menciones honoríficas del 2025

  • Peñico (Barranca): Se reportó como un centro urbano de 3,500 años clave para el intercambio costa-sierra.

  • Hallazgos en Lima (Cálidda): Nuevos entierros de las culturas Lima e Ychsma hallados durante instalaciones de gas, demostrando que Lima sigue siendo una huaca viva bajo el asfalto.

Rincones poco explorados de Perú que puedes visitar más allá de Machu Picchu

La zona arqueológica de Machu Picchu en Perú está considerada como otra de las Siete Maravillas del Mundo Moderno que debes conocer en tus viajes por el continente americano, un destino fascinante que nos ayuda a comprender la cultura de los incas que habitaron esta región desde tiempos ancestrales, el cual se ha convertido en un destino preferido por los viajeros.

Sin embargo, más allá de estos vestigios antiguos, Perú cuenta con otros lugares sorprendentes y poco explorados a los que puedes viajar para disfrutar lo mejor de su cultura y el día de hoy visitaremos estos sitios que se convertirán en tus espacios predilectos y querrás visitar en más de una ocasión, así que arma tu itinerario y ven a disfrutar lugares inigualables en tu ruta por este país.

1. Valle sagrado de los incas
El río Urubamba es el nexo entre un hermoso paraje que se tiñe de verde en el cual los incas dejaron a la vista sus impresionantes conocimientos sobre arquitectura, astronomía o agricultura y al conocer este espacio con antiguas ciudades y yacimientos arqueológicos impresionantes que se localizan cerca de Cuzco, podrás maravillarte con todo lo que envuelve a esta antigua civilización, un sitio imperdible en tu itinerario por Perú.

2. Montaña de los siete colores
La Vinicunca o Montaña de siete colores es uno de los lugares naturales más impresionantes que puedes conocer en Perú. Destaca por contar con unas hermosas líneas de arenas de colores que le dan parecido a un arcoíris, de donde proviene su nombre, un sitio que se hizo famoso entre los turistas que desean experimentar un sendero lleno de bellos paisajes acompañados de llamas y una hermosa vista.

3. Lago Titicaca
Este lago es el lugar navegable a mayor altura en todo el planeta, ya que se localiza a 3,812 metros sobre el nivel del mar y comparte sus aguas casi a partes iguales entre Perú y Bolivia en un 44 y 56 por ciento respectivamente. Una leyenda afirma que, de la Isla del Sol, en Bolivia, nació el imperio inca. Se trata de un punto impresionante que no te puedes perder en tu próximo viaje hacia esta nación rica en gastronomía.

4. Dunas de Huacachina
Si viajas por la ruta Panamericana puedes llegar hasta Ica, una ciudad renació de entre los escombros tras ser azotada por fuertes terremotos e inundaciones. En este sitio podrás realizar algunas excursiones para saltos en paracaídas, navegar por las Islas Ballesteras y visitar las Dunas de Huacachina, un desierto de arena con un oasis para deslizarte en sanboard.

5. Líneas de Nazca
Son cientos de líneas kilométricas de hace miles de años que dibujan patrones apreciados únicamente desde el aire donde se muestran varias formas geométricas o algunas representaciones de animales y algunas criaturas un tanto extrañas que han causado intriga entre los investigadores que se ubica entre las poblaciones de Nasca y Palpa, una zona catalogada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Lineas de Nazca, datos que debes conocer

En Perú existe uno de los lugares más misteriosos del planeta, ahí se encuentran unas enigmáticas figuras de gran dimensión dibujadas sobre la tierra que pueden ser vistas desde las alturas. Se les conoce como las líneas de Nazca. ¿Quién las hizo?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿para qué? Encontrarás las respuestas a esas preguntas y a otras más a través de este artículo.

¿Cual es la ubicación de las Lineas de Nazca?

Se localizan en las pampas de Jumana, en el desierto de Nazca, entre las poblaciones de Nazca y Palpa, en el departamento de Ica (Perú).

¿Que son las Lineas de Nazca?

Son antiguos geoglifos, los cuales se definen como figuras construidas en laderas de cerros o en planicies. Para hacerlos se usa una técnica que rellena los trazos con piedras para crear un contraste de color que más tarde es cubierto por la arena, y así se obtiene un efecto duradero.

¿Quien hizo las Lineas de Nazca?

La teoría oficial afirma que la cultura nazca, la cual se desarrolló básicamente en los valles del actual departamento de Ica, alrededor del siglo I y entró en decadencia en el siglo VII. Fueron trazadas por la cultura nazca y están compuestas por varios cientos de figuras que abarcan desde diseños tan simples como líneas hasta complejas figuras zoomorfas, fitomorfas y geométricas que aparecen trazadas sobre la superficie terrestre. La cultura nazca, con semejantes coordenadas de desarrollo que la de Paracas que había florecido entre los años 700 a. C. y 200 d. C., abarca un marco temporal entre los años 100 d. C. y 600 d. C.

¿Cual es la extensión del área ocupada por las Lineas de Nazca?

En el Perú, a 450 kilómetros al sur de Lima y cerca del océano Pacífico, se encuentran las pampas de Ingenio, Nazca, Palpa y Socos. Entre Palpa y Nazca, en la pampa de Socos, se ubican estas líneas trazadas en el suelo, cuyo ancho oscila entre los 40 y los 210 centímetros. Es una tierra entre negruzca y rojiza que se torna violácea al anochecer. Un semicírculo de cerros en la lejanía conforman un gigantesco anfiteatro natural abierto hacia el poniente. En esta región miles de líneas se extienden por 520 km², y algunas incluso se prolongan hasta un área de 800 km². Las longitudes de las líneas son variables. Algunas pueden llegar a medir hasta 300 m de largo.

¿Cual fue el propósito de hacer las Lineas de Nazca?

Existen diversas teorías. Algunas aseguran que eran utilizadas por la cultura Nazca como referente astronómico. Otras fuentes afirman que eran una ofrenda para los dioses. Incluso, algunas personas creen que es una creación extraterrestre.

Las Figuras que conforman las Lineas de Nazca.

Son numerosas, pero las más representativas son de aves, un mono, una araña, un caracol, una ballena, un perro, un lagarto, una iguana, una lagartija y una serpiente.

La figura de ¿Astronauta? en las Lineas de Nazca.

Es, probablemente, la figura que causa mayor controversia. Los creyentes en historias alienígenas afirman que es un astronauta, pero en realidad se le llama Hombre-Búho. Mide 32 metros de longitud y fue descubierta en 1982.

La figura de Araña en las Lineas de Nazca.

Mide aproximadamente 46 metros de largo. Desde su descubrimiento fue relacionada con la constelación de Orión. Algunas teorías afirman que sus creadores la hicieron para evitar tiempos de sequías.

Las figuras de aves en las Lineas de Nazca.

Las aves más populares en las líneas de Nazca son llamadas el Pájaro Fragata, el Pájaro Gigante y el Colibrí, todas con distintos significados.

¿Que tamaño tienen las figuras de las Lineas de Nazca?

Se trata de figuras de gran dimensión. Las longitudes de las líneas son variables, pero algunas pueden llegar a medir hasta 300 metros de largo.

¿Como trazaron las Lineas de Nazca?

Técnicamente las líneas de Nazca tienen una desviación pequeña. Probablemente, los nazcas usaron cuerdas para no desviarse en el trazo de las cerca de 1.000 rectas (algunas de varios kilómetros de largo) y dibujaron las cerca de 800 figuras animales mediante la traslación de modelos realizados a escala a grandes cuadrículas hechas con estacas y cordeles. Luego, el excepcional clima de la región (donde prácticamente no llueve) premió el ingenio de aquellos humanos preservando su obra. La profundidad de las líneas nunca excede 30 cm y algunas son simples rasguños en la superficie, pero aun así pueden ser reconocidas cuando el sol está bajo y el relieve se acentúa.

¿Quien descubrió las Lineas de Nazca?

La primera referencia a estas figuras pertenece al conquistador Pedro Cieza de León en 1547. Varios años después, pilotos militares y civiles peruanos las redescubrieron.

En 1932 los arqueólogos Julio César Tello y Toribio Mejía Xesspe realizaron la primera investigación científica sobre las líneas. Tello conjeturaba que se trataba de simples caminos. En 1942 prosigue sus investigaciones el historiador estadounidense John Rowe, quien las considera “centros de adoración”. Este enigma le entusiasmará hasta su muerte en 1969. Su discípulo, el matemático Max Uhle, que dedicó 60 años al estudio de los geoglifos, aventuró la hipótesis de que dichos dibujos tenían un significado esencial, podía tratarse de un gigantesco calendario.

Paul Kosok, antropólogo norteamericano que investigó las líneas de Nazca desde la década de 1930 hasta fines de los 50, determinó mediante la técnica del Carbono-14 su antigüedad en 550 años d. C. y en 1941 propuso la hipótesis que las líneas eran signos calendáricos y astronómicos. Llamó a las líneas “El calendario de mayor escala en el mundo”. Después que regresó a su país en 1949, su compañera la alemana María Reiche siguió sus investigaciones sobre las líneas de Nazca, esta dedicó el resto de su vida al estudio, conservación y difusión de este legado de la cultura nazca. Kosok y Reiche adelantaron una de las primeras explicaciones dadas sobre las líneas de Nazca, que estas tuvieron como propósito apuntar al sol y a los cuerpos celestes en el lejano horizonte. Henri Stierlin en su libro Nazca. La solución de un enigma arqueológico (1983) plantea que las rectas funcionaban como telares y las figuras tenían un carácter protector. Aunque la hipótesis no ha sido demostrada, la obra es una aproximación sensata al enigma de nazca.

El primer estudio de campo sistemático sobre estos dibujos se debe, tras cinco temporadas de trabajo de campo, al equipo arqueológico de la Fundación Suiza Liechtenstein para las Investigaciones Arqueológicas en el Exterior, encabezado por los arqueólogos Markus Reindel y Johny Isla Cuadrado desde 1996. Han documentado y excavado más de 650 yacimientos y han conseguido trazar la historia de la cultura que generó estos dibujos, además de darles un sentido científico.

El misterio de las Lineas de Nazca.

Lo sorprendente de estos geoglifos radica en lo complejo que pudo significar hacerse desde el suelo, porque son figuras estilizadas y realizadas a un solo trazo. Casi todos los dibujos fueron hechos en la superficie llana; solo hay unos pocos en las laderas de las colinas. Casi todas las figuras que se sitúan en las laderas representan hombres. Algunos están coronados por tres o cuatro líneas verticales que quizás representen las plumas de un tocado ceremonial (algunas momias peruanas llevaban tocados de oro y plumas).

Lineas de Nazca, Patrimonio de la Humanidad.

Estas misteriosas líneas de arte geoglifo sobre el desierto son Patrimonio de la Humanidad, sin embargo en los últimos años han sufrido graves daños.

Daños a las Lineas de Nazca en tiempos recientes.

La minería informal y los saqueos han ido deteriorando estas invaluables figuras. Los últimos daños son:

En 1928, se inició la construcción de una pista de aterrizaje de lo que sería el primer caso de daño documentado.
En 1938, debido a la construcción de la carretera Panamericana Sur la figura cola del Lagarto es dividida en dos partes.
En febrero de 2009, un corrimiento de tierra dañó la figura de la mano, ala delta, el árbol y las aves marinas.9
En el 2010, se inició la posesión de invasores sobre las figuras de un trapecio y tres líneas paralelas.​
En el 2013, durante la realización del Rally Dakar de 2013, los asistentes causaron daños.
El 8 de diciembre de 2014, durante la celebración de la XX Conferencia sobre Cambio Climático, la organización ambientalista Greenpeace intervino con la colocación de grandes pancartas con la frase «Time for Change! The future is renewable, Greenpeace»(¡Tiempo de cambio! El futuro es renovable, Greenpeace) alrededor de la figura denominada colibrí.​ La intervención produjo daños en la figura indicada, específicamente, las huellas de su paso y la aparición de una «línea» alrededor de la figura declarada zona restringida,16​ por lo que, el 9 de diciembre, el ministerio de cultura denunció a la organización ante la fiscalía.
En septiembre de 2015 un individuo ingresó y escribió su nombre en uno de los geoglifos. El hombre fue detenido y puesto a disposición de la fiscalía.
El 27 de enero de 2018 a las 18:00 (hora local), un camión, luego de desviarse de la carretera Panamericana con la supuesta intención de evitar el pago de un peaje (según el camionero, se desvió como medida de emergencia luego de una falla mecánica), ingresó a la zona de las líneas de Nazca, dañando una superficie de 100 metros de largo por 50 metros y «parte de tres geoglifos de líneas rectas».​ La fiscalía de Perú lo acusó del delito de atentado contra el patrimonio cultural, pidiendo nueve meses de prisión para él.

La ayuda del clima caliente en la preservación de las Lineas de Nazca.

El excepcional clima de la región, muy cálido y seco, favorece a las líneas se mantengan, debido a que el aire caliente obliga al viento a cambiar de dirección. Las pampas de Jumana están situadas a una altura de 330 msnm y mantienen una temperatura media anual de 25 grados centígrados en una de las zonas más secas del planeta, lo que ayuda a conservar los dibujos. El aire caliente actúa como un «colchón» que impide que las líneas se borren porque obliga al viento a cambiar su dirección.

La Teoria Extraterreste de las Lineas de Nazca.

La llamada arqueología fantástica o Pseudoarqueología afirma que este misterioso lugar está vinculado con seres de otros planetas.

Las diversas figuras de las Lineas de Nazca.

Muchos de estos antiguos geoglifos, ubicados dentro del desierto de Nazca, se encuentran mezclados con líneas y espirales.

Figuras similares a las Lineas de Nazca en otros lugares del Perú.

Nazca no es el único lugar donde se pueden observar estas colosales figuras. Palpa, una provincia del departamento de Ica, a 50 kilómetros aproximadamente de Nazca, conserva cerca de mil símbolos.

Julio C. Tello y las Lineas de Nazca.

Julio César Tello, arqueólogo peruano, describió este enigma como “carreteras sagradas” en 1929.

¿Solo es apreciable desde el aire las Lineas de Nazca?

Contrariamente a la creencia popular, las líneas de Nazca no son apreciables solo desde el aire, sino que pueden ser fácilmente vistas desde las colinas circundantes. De hecho fueron redescubiertas por el arqueólogo peruano Toribio Mejía Xesspe, que las divisó mientras hacía senderismo en la zona en 1927

Fuente: MSN, Wikipedia
Fotos: Getty

El misterio de las Líneas de Nazca

Existe en el sur del Perú, un pequeño pueblo llamado Nazca, o Nasca, localizado aproximadamente a unos 450 Kilómetros al sur de la ciudad de Lima, en medio de uno de los paisajes más áridos de la tierra, no muy lejos del océano Pacifico, rodeado por interminables extensionesde arena, arcilla, calcita y soledad, camino hacia la frontera con Chile, este pueblo, alberga uno de los mayores misterios arqueológicos de todos los tiempos. Hasta aquí llegan diariamente visitantes de todo el mundo –turistas, científicos, escritores y místicos, entre otros ávidos por admirar, o intentar desentrañar este, hasta ahora, insondable misterio del pasado que apasiona a todos, y más aún luego de que su inclusión dentro de la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, en el año 1994, le proporcionara definitivamente fama universal.

Escribe: Roque Daniel Favale

Muy cerca del pintoresco poblado, en una superficie que abarca cerca de 50 kilómetros de longitud y unos 15 de ancho, se encuentra un terreno conocido como “la pampa”, que es el escenario propiamente dicho de este misterio. Se trata de un complejo sistema de geoglifos de enormes dimensiones, grabados sobre la superficie de la tierra, comúnmente conocido con el
nombre genérico de “Líneas de Nazca», que comprende una enorme cantidad de líneas y dibujos de figuras geométricas perfectas, espirales, laberintos, impresionantes diseños de animales marinos y terrestres de diversos orígenes, y vegetales, muchos de los cuales sorprendentemente sólo pueden ser apreciados desde el cielo.

Primeras referencias y estudios científicos

A pesar de lo impresionante que resulta la presencia de estas líneas y dibujos colosales y el misterio que representan, tanto por su propósito, como por su origen y la forma en que fueron realizadas, la humanidad, -o al menos la de nuestros días- recién tomó conocimiento de ellas hace relativamente poco tiempo.

La primera referencia a dichas figuras de que se tiene conocimiento, pertenece a una relación escrita por el español Cieza de León en 1547, en la época colonial, aunque en ese momento no se había llegado a identificar los dibujos, debido a que, por su tamaño excepcional, que en algunos casos llega a cientos de metros de diámetro, sólo pueden ser apreciados desde el cielo. Así, el español se refiere a la existencia de ciertas líneas sobre la pampa desértica al citar: “señales en algunas partes del desierto que circunda Nazca… para que las comunidades puedan encontrar el camino que deben seguir” Sobre ellas, algunos años más tarde, en 1568, el corregidor de su majestad, de las provincias de Rucanas y Soras, Luis de Monzón, en un intento por explicar su existencia las definió como carreteras trazadas por los indígenas del pasado. Por tal motivo, sólo a finales de la década de 1930, las líneas de Nazca fueron formalmente redescubiertas y presentadas al mundo
moderno.

En efecto, recién fue en el año 1926, que el arqueólogo Toribio Mejía Xesspe, (1896-1983) quien fuera discípulo de Julio César Tello (1880-1947), considerado el padre de la arqueología peruana, tuvo conocimiento de la presencia de líneas o trazos grabados prolijamente sobre la superficie del desierto de la pampa de Nazca, pero luego de realizar algunos estudios y
haber formulado una hipótesis, sobre las líneas, a las que identificó como antiguos caminos por los cuales los naturales se desplazaban durante la celebración de ritos religiosos a manera de procesión, honrando a sus dioses, y que fuera presentado en el XXVII Congreso Internacional de Americanistas reunido en Lima en la década del ’30, aparentemente no se les habría asignado mayor trascendencia ya que en la época se estaba trabajando sobre otros yacimientos arqueológicos a los que se les estaba dedicando todos los esfuerzos disponibles, por tratarse de restos de importantes ciudades que deslumbraban a los científicos de la época -también a los de la actualidad- como Chavín, Chan-Chan y, especialmente, Machu Picchu.

Tiempo más tarde, en 1939, la zona salió del olvido en que había caído, cuando arribó a Nazca el investigador e historiador estadounidense Paul Kosok, (1896 -1959), de la Universidad de Long Island, quien llegó al Perú junto a su esposa, con la misión de realizar estudios sobre los antiguos sistemas de regadío de las culturas precolombinas locales. El investigador se habría sentido atraído en un principio por este misterioso legado, cuando al detenerse al borde de una colina para hacer una observación, detectó la presencia de múltiples líneas de diversas formas, tamaños y orientaciones, esparcidas a ambos lados de la carretera, hoy en día la panamericana. Así, comenzó pacientemente a estudiar estas líneas que, al igual que
como le sucediera siglos atrás a Cieza de León, no les encontraba mayor sentido.

Cierto día, durante el desempeño de sus tareas de investigación, en una tarde en que sobrevolaba la zona, descubrió los primeros indicios de que las líneas, no eran sólo eso, sino que también existían descomunales dibujos grabados sobre la superficie de la pampa. Seducido por esas misteriosas figuras, tomó la decisión de dedicarse tiempo completo a investigar las líneas, y todo lo que pudiera saber sobre las antiguas culturas que las hubieran realizado. Como resultado de sus estudios, fue descubriendo uno a uno las líneas y dibujos, y llegó a la conclusión de que las Líneas de Nazca constituían el “mapa astronómico más grande del mundo”, cuya función era registrar los movimientos de los astros y constelaciones, como un calendario, con un sentido místico-religioso, así como también para conocer las diferentes épocas del año con el objeto de
facilitar sus tareas de cosecha y siembra, y agradecer por ellas a los dioses.

Esta teoría, expuesta por Paul Kosok a comienzos de la década del ’40, sería la primera teoría científica propuesta específicamente sobre los dibujos y, aunque adolecía de algunas carencias para explicar cada una de las incógnitas que proponía la existencia de estas líneas sobre la pampa de Nazca, tuvo el enorme valor de presentar al mundo por primera vez esta auténtica maravilla de la arqueología universal, y el comienzo de lo que sería la labor de protección y conservación de las mismas. Por otra parte, esta teoría sería la iniciadora de una corriente que jamás abandonaría esta línea de investigación hasta nuestros días.

Tiempo después, Kosok debió continuar con sus tareas en su país y partió de la zona, pero a pedido suyo, en 1949, lo sucedió una astrónoma y matemática alemana que se encontraba residiendo en el Perú, María Reiche (1903-1988), que sostuvo las teorías de Paul Kosok, y se dedicó durante más de 50 años a apoyarlas y desarrollarlas, así como también a proteger las
líneas y a crear conciencia de la importancia de este legado ancestral y de su conservación.

María Reiche, “La dama del desierto”

Durante el lapso de 50 años que duró su labor, María Reiche identificó nuevas líneas y diseños que no habían sido descubiertos, tomó medidas, trazó mapas, y elaboró nuevas teorías que apoyaban y enriquecían la de su mentor, en el sentido de profundizar el razonamiento de que lo que yacía sobre la árida superficie de la pampa de Nazca era un gigantesco calendario astronómico desarrollado en sucesivas épocas por las civilizaciones Paracas y Nazca, a lo largo de un período de unos mil años, aproximadamente entre el año 500 a.C. y el 500 de nuestra era.. Además concluyó que los trabajos realizados por los antiguos naturales en la pampa, eran algo así como un gigantesco templo al aire libre donde se realizaban determinadas ceremonias relacionadas con los acontecimientos astronómicos, y el tamaño de los geoglifos se debían a la
esperanza de que fueran vistos por los dioses desde su morada en el cielo.

María Reiche se propuso librar una batalla personal y quijotesca contra la ignorancia y la desaprensión que se traducía en el deterioro permanente del legado arqueológico. Desde el momento mismo de su llegada a la zona, se enamoró del lugar y del profundo misterio de las líneas de Nazca, y luchó con ahínco por su estudio y preservación dejando su vida en ello. A
mediados de la década del ’80, siendo una anciana inválida, no podía con su genio, y en su pobre condición física, -prominente ceguera y mal de Parkinson- se hacía llevar cargada por algún colaborador para seguir visitando la zona de la pampa, y así mantenerse en contacto con “sus” líneas.

En el año 1985, cuando ya se sentía cerca de encarar su último viaje, decidió buscar una sucesora, y pasar, de alguna manera, la posta que décadas atrás le había pasado el estadounidense Paul Kosok. Así, ofreció la responsabilidad a la astrónoma e investigadora Phyllis Pitluga, del Planetario y Museo Astronómico Adler, de la ciudad de Chicago, Estados Unidos, quien se
comprometió a continuar su labor y se manifestó orgullosa de haber sido depositaria de la fe de María Reiche..

Falleció en el año 1988, y en la actualidad, el moderno pueblo de Nazca, le rinde tributo como a la mujer que dedicó su vida entera a ellos y a su patrimonio, sin moverse por un interés económico, ni político, ni de ninguna otra naturaleza, a no ser por su interés en la labor científica y por su encomiable amor por la gente del pueblo donde decidió permanecer hasta el fin de sus días. Durante sus conversaciones con su biógrafa, Clorinda Caller llegó a manifestar: “¡Todo era por Nazca!. Si cien vidas tuviera, las daría por Nazca. Y si mil sacrificios tuviera que hacer, los haría, si por Nazca fuera”.

Las Líneas de Nazca son hoy en día lo que son gracias a su invalorable labor, sin la cual este inestimable patrimonio de la humanidad se encontraría en la actualidad seguramente en un estado de total deterioro irrecuperable.

Otras teorías (algunas muy disparatadas)

Muchos investigadores, algunos muy importantes, y algunos otros quizá no demasiado serios, discreparon con la teoría del “Libro astronómico más grande del mundo”, entre los que se destacó el astrónomo americano Gerald Hawkins (1928-2003), mundialmente célebre por sus estudios sobre la alineación astronómica de las ruinas de Stonehenge, en Gran Bretaña. Este
destacado científico se trasladó en 1968 al Perú con el propósito de comprobar las teorías de Kosok y Reiche, y luego de hacer estudios para la National Geographic Society de los Estados Unidos, opinó que no existían las necesarias coincidencias para relacionar de alguna forma a las líneas de Nazca con los astros. Más tarde, en el año 1973, realizó un trabajo con una sofisticada computadora y un programa de cálculo, con el cual estudió una selección de 186 líneas. Su estudio le permitió descubrir que tan sólo en un 20 % alguna línea de Nazca coincidía con un acontecimiento astronómico importante, y determinó que un promedio tan bajo se debía sólo al azar, lo que tornaba inadmisible la teoría del mapa astronómico.

Existen otras innumerables teorías, muchas de las cuales tienen que ver con lo religioso para explicar el propósito de su construcción, como la del investigador alemán Hans Horkheimer (1901-1965), apasionado estudioso del pasado peruano. Él consideró que las líneas y figuras geométricas estaban dedicadas al culto funerario, y cumplían la función de senderos sagrados que eran recorridos por los naturales durante la celebración de las ceremonias religiosas en honor a los dioses, mientras se llevaban a cabo los ritos. Al realizar todos los actos rituales, los naturales creían, de acuerdo a esta teoría, que las ánimas de los difuntos los visitaban durante las celebraciones y desplazamientos en las líneas o dibujos, por lo que
Horkheimer llegó a catalogar a las líneas como “caminos de ánimas”.

En sintonía con la teoría del investigador alemán, el explorador y cineasta británico Tony Morrison, defiende una teoría muy similar, con diferencia sólo en algunos aspectos. De acuerdo a sus estudios él cree que cada línea debe haber pertenecido a una diferente familia o clan quienes debían cuidarlas y mantenerlas en perfecto estado, para que siempre estuvieran en condiciones de cumplir con su función: albergar multitudinarias reuniones durante ciertas festividades religiosas, en las cuales se debían cumplir ritos de adoración a los dioses locales. De esta forma, habría sido una especie de proyecto comunitario. Las figuras de animales debían estar relacionados con el culto a los muertos.

Otro investigador alemán, el bávaro Georg A. Von Breunig, (1934- ), tuvo conocimiento de la existencia de las líneas, durante la década del setenta, cuando se encontraba trabajando en la ciudad de Rio de Janeiro, Brasil. De inmediato se sintió apasionado por el tema, y se trasladó al Perú para visitar la zona de Nazca. Luego de sus estudios, que se basaron en mediciones de las líneas, creyó descubrir que estas se distribuían sobre el terreno en una forma perfectamente asimétrica. Con este dato, el alemán elaboró una curiosa teoría según la cual las líneas habrían sido construidas para ser utilizadas por los naturales como pistas de carreras en competencias similares a los antiguos juegos olímpicos, probablemente con fines religiosos, durante varios siglos. Algo así como las competencias entre los mayas, que se enfrentaban por equipos en diversos juegos, especialmente de pelota, pero no con fines deportivos, sino con fines rituales. Esta teoría también fue apoyada por el profesor alemán Hoimar von Ditfurth, (1921-19898).

En la década del 80, el célebre escritor británico de ciencia-ficción Arthur C. Clarke (1917- ), realizó una serie de televisión de 13 capítulos para la televisión británica llamada Mysterious World, y uno de los capítulos estuvo dedicado a las Líneas de Nazca. Si bien en el programa se enfatizaba sobre el misterio que representaba el hecho de que los dibujos sólo
pueden ser identificados desde las alturas, y quienes las construyeron no podían volar, él consideró que las líneas habían sido realizadas solamente por causa de un natural deseo del ser humano por dejar su huella en la tierra.

En otra línea argumental, la exploradora francesa Simone Waisbard, que ha escrito algunas obras sobre las líneas de Nazca , a las cuales, para enojo de varios científicos, denomina “pistas de Nazca”, expone una teoría de acuerdo a la cual se trata de un gigantesco calendario meteorológico dibujado sobre la superficie de la tierra, y su objetivo es la determinación de las
épocas e intensidad de las precipitaciones pluviales. La constante superposición de las líneas se debería a que los calendarios se habrían confeccionado una y otra vez a través del tiempo. Ella estima que las figuras zoomórficas encuentran conexión con profecías meteorológicas pertenecientes al sistema de creencias de la cultura Nazca. En las líneas de forma trapezoidal se
habrían juntado a los animales sagrados antes de sacrificarlos en ceremonias rituales, o habrían sido caminos comunicados con altares, observatorios o acueductos subterráneos, por los que se desplazaban los miembros de los diferentes clanes durante las celebraciones.

En los últimos tiempos, se ha dado mucho crédito a las teorías que relacionan las líneas con el agua y el culto a la fertilidad. Quizá la más destacada en este sentido es la que propone el afamado antropólogo y explorador estadounidense Johan Reinhard, (1943- )Investigador Asociado del Field Museum of Natural History de Chicago, explorador residente de la National
Geographic Society , famoso por sus numerosos hallazgos de momias incaicas en los Andes, y autor de una obra sobre el tema, titulada Las líneas de Nazca, un nuevo enfoque sobre su origen y significado, editado en 1987.

De acuerdo con su criterio de investigación, al ser la zona de Nazca un área en extremo desértica, el agua debe haber sido el elemento más importante para sus habitantes, especialmente por haberse tratado de una sociedad agrícola. Así, obedeciendo a creencias en antiguos mitos que convertían a montañas y cerros en dioses generadores de la lluvia, y por lo tanto, de la
fertilidad de los campos, las líneas no debían apuntar a astros celestes en el firmamento, sino a esas montañas y fuentes de agua divinas. De esta forma, estas líneas debían ser algo así como senderos sagrados hacia los dioses generadores de la fertilidad, a quienes se les rendía culto en determinadas ocasiones y se les ofrecían ofrendas. En este sentido, se han encontrado en algunos sectores, restos de pequeños altares de piedra con ofrendas de conchas de mar.

Esta teoría se relaciona en la actualidad directamente con la existencia de un extenso sistema de canales subterráneos para irrigación que fueron construidos por los antiguos nazcas, y muchos de los cuales aún hoy se continúan utilizando. Hay quienes asocian las líneas y dibujos justamente con estos canales y estiman que los trazados tienen relación con la dirección que corren esos acueductos. Desde la antigüedad se difunde la tradicional leyenda de que la fuente del agua que corre por los acueductos, no viene de los rios, sino que proviene de una misteriosa laguna que existe en el interior del Cerro Blanco, que es la mayor duna de arena que existe en el Perú.

Otra teoría sobre el agua, ha sido propuesta por el Dr. Anthony Aveni (1938- ), distinguido profesor estadounidense de astronomía, antropología y estudios americanos de la Universidad de Colgate, Estados Unidos, quien estudió las líneas durante los últimos 30 años, y las ha catalogado como “la octava maravilla del mundo”.

A través de los años, se convirtió en una de las máximas autoridades del mundo científico sobre este tema, y ha comunicado sus conocimientos y teorías en numerosas conferencias en congresos, museos y universidades de diversos países del mundo. Su investigación sobre el significado de las líneas también lo llevó a una teoría relacionada con los recursos hídricos.

Aveni descubrió, a través de sus reconocimientos aéreos y trabajos en campo, que muchas de las líneas rectas, más de ochocientas, estaban direccionadas hacia pequeños lechos de ríos y canales de irrigación de las elevaciones circundantes, y que en casi la totalidad de los 62 puntos donde las líneas se unen, pasan por lugares donde el agua surge de las montañas. Está convencido este investigador que las líneas se construyeron para caminar sobre ellas y para suplicar a los dioses del agua para que hiciera fértil la tierra. Manifiesta que, durante los ritos y desplazamientos, que se realizaban en determinadas épocas del año, la mentalidad de los antiguos pobladores les hacía sentir que estaban practicando magia. Sobre los diseños de las figuras, ha dicho que podrían ser figuras totémicas de culto, que eran adoradas durante la celebración de ceremonias rituales.

En un sentido menos científico, el escritor suizo de lengua alemana Erich von Däniken (1935- ), fue uno de los principales opositores a la línea de investigación y teorías de Paul Kosok y María Reiche, y fue el primero que, aunque con teorías aparentemente descabelladas, proporcionó fama internacional a las líneas, al publicar sus ideas en famosos libros como Recuerdos del futuro y El mensaje de los dioses, que se convirtieron en best sellers en todo el mundo. Von Daniken, afirma en sus obras que en épocas antiguas la zona de Nazca fue escenario de la visita de seres extraterrestres que se encontraban realizando viajes interplanetarios, y que las líneas, se construyeron precisamente como pistas de aterrizaje para las naves alienígenas, que realizaron los naturales para que los “dioses” volvieran a honrarlos con su visita, luego de que estos misteriosos visitantes partieran sin haber vuelto jamás. Los antiguos naturales habrían construido estas líneas siguiendo los surcos y rastros dejados por las naves extraterrestres en ocasión de los aterrizajes durante sus visitas. Además, deseosos por verlos regresar habrían diseñado los gigantescos geoglifos a manera de ofrenda para ellos, y lógicamente que el colosal tamaño de las figuras se debería a que esperaban que así pudieran ser contempladas desde el espacio.

Obviamente estas teorías son rechazadas de plano por los arqueólogos e investigadores científicos especializados en la zona, quienes casi sienten pudor por discutir sobre ellas, ya que no parece una teoría seria, sino más bien un argumento extravagante solamente ideado para vender libros y obtener enormes ingresos económicos. Si a alguien le quedaba alguna duda sobre esto, el mismo Daniken se ha encargado de despejarlas cuando en el año 2003, inauguró en la localidad suiza de Interlaken, -una de las mecas del turismo en aquel país- el mega parque temático Mistery Park, que, a manera de un parque de Disney, cuenta con siete pabellones que aluden a los supuestos mayores misterios de la antigüedad, de los cuales uno está dedicado íntegramente a las líneas de Nazca. El parque, en su primer año recibió la visita de cerca de medio millón de turistas que, además de consumir alimentos, bebidas y souvenirs, pudieron conocer algo sobre Nazca y, si bien no es probable que esto contribuya a aclarar las incógnitas que hasta el día de hoy persisten sobre las líneas, sirve, a su manera, para que esta maravilla peruana continúe creciendo más en la consideración mundial.

En definitiva, de todas las líneas de razonamiento, científico o no, que recorren innumerables teorías propuestas por decenas de científicos y habladores de todo el mundo, ninguna deja de tener lagunas. Es decir, con ninguna de las teorías propuestas cierran todos los enigmas, aunque últimamente, parecen tomar más fuerza las teorías que relacionan la construcción de las líneas y dibujos con el culto al agua y la fertilidad, y su función de gigantesco templo al aire libre, escenario de celebraciones religiosas.

Líneas y dibujos colosales

El escenario donde se encuentran las Líneas de Nazca, es una superficie árida de unos 50 kilómetros de longitud por 15 de ancho, -500 km cuadrados aproximadamente- localizado entre etros 419 y 465 de la carretera Panamericana Sur. El espacio que ocupa es genéricamente conocido como pampa, pero toda esa superficie posee varios sectores con nombres distintos: Palpa, Ingenio, Jumaná Nazca y Socos.

En este lugar se puede apreciar un enorme campo de geoglifos y líneas en todas direcciones, con todo tipo de formas y tamaños. No es algo inusual este tipo de manifestaciones de antiguas culturas de las zonas andinas, incluso en otras zonas del mundo también pueden encontrarse algunos restos arqueológicos similares, pero lo que distingue a las Líneas de Nazca de otras, es básicamente sus características únicas, que han causado el asombro de los especialistas de todo el mundo.

Hay dos tipos de figuras grabadas en la superficie. En primer término, las líneas: Se trata de una compleja red rayas que se cruzan unas a otras en todas direcciones, y se diferencian entres por poseer diferente anchura, largo o formas geométricas, como rectángulos, triángulos, trapezoides y espirales colosales, siempre con una asombrosa precisión en su trazado, de las que se han llegado a registrar varios miles. Llegan a medir desde unos pocos centímetros de ancho hasta varias decenas de metros, y varios kilómetros de largo, una de ellas alcanza los 65 km de longitud en línea recta. En medio de toda esta maraña que ofrece un panorama absolutamente increíble, se aprecian sectores en donde parecen converger multitud de líneas, especialmente sobre colinas o pequeñas elevaciones.

Como intentando salirse de entre las líneas, aparecen decenas de dibujos gigantescos –son cerca de setenta- que representan figuras de animales, vegetales y formas abstractas no identificadas hasta el momento. Algunas son colosales, como el lagarto, que mide cerca de doscientos metros de longitud., y el Pelícano, que mide 285 m. Algunos de los más famosos son la Araña, de 45 metros de largo; el Mono, de 142 m, la Orca de 30 m el Colibrí de 97 m y el Perro de 49 m. También existen representaciones de plantas, y escasas, casi nulas representaciones antropomórficas, de las cuales la más conocida es una extraña figura humana de unos 30 m, conocida como El Astronauta, o El Extraterrestre, que se encuentra como recostada en la ladera de una colina, algo alejado del grueso de los dibujos.

En razón de su tamaño descomunal y sus complejos diseños, la gran mayoría de estos dibujos solamente pueden ser apreciados desde una gran altura, únicamente accesible mediante el sobrevuelo de la zona, lo que ha llamado poderosamente la atención de los investigadores y los ha llevado a proponer múltiples teorías que aún no han podio explicar este enigma. Por otra parte, también sorprende sobremanera algunos detalles de los descomunales diseños, más allá de la perfección de su trazado y lo sofisticado de su diseño, -algunos, como el Colibrí, la Araña o el Chaucato, parecen realizados por un moderno artista de la actualidad en su mesa de dibujo-, como la representación de la Araña, que de acuerdo a los estudios, representaría a un ejemplar del género Ricinulei, uno de los más raros del mundo, que sólo habita en pocos lugares inaccesibles del Amazonas, y cuyo dibujo incluiría el órgano sexual femenino adosado a una pata, cosa solamente visible a través de un microscopio.

“El astronauta”, la misteriosa figura de 30 m de altura, trazada en la ladera de un cerro “El mono”, geoglifo de 142 m que se cree que podría representar alguna constelación. La asombrosa figura de la araña, que tiene 45 metros de largo.

El Cóndor, también conocido como“El chaucato”, de 142 m. Representación de un colibrí, el ave más pequeña del mundo que mide 97 m de largo Impresionante panorama desde el aire con líneas, dibujos y formas geométricas El geoglifo “Las manos” . Pueden apreciarse el mirador y la carretera Panamericana

¿Quiénes, cuándo y cómo las construyeron?

Si bien persisten a través de los siglos innumerables misterios sobre las Líneas de Nazca, no existe tanta diversidad de opiniones sobre la identidad de quienes las construyeron, al menos entre los miembros de la comunidad científica. Sus constructores habrían sido los miembros de la cultura precolombina llamados Nazcas, sobre quienes muy poco se sabe, aunque iniciada por otra cultura anterior a ellos, originarios de la zona de Paracas.

Esta cultura pre inca habitó largas extensiones de la región de la costa del sur del Perú, especialmente en torno a los valles de los ríos Pisco, Ica, Naca, Chincha y Acari, .y alcanzó un alto grado de desarrollo que los llevó a construir pirámides templos y ciudades de adobe, pero no dejaron demasiadas evidencias de su paso por la historia ni ningún material escrito. Todo lo que se sabe de ellos es a través del estudio de sus vasijas, sus tumbas, y de las líneas de la pampa de
Nazca. Era un pueblo eminentemente agricultor y aparentemente sin demasiados problemas, a no ser por la dura supervivencia en un medio natural hostil por su clima en extremo árido, que expresaban su arte a través de la alfarería y las telas, aunque habrían tenido una inclinación por la violencia, traducida en un marcado carácter militarista y sacrificios humanos, en la última etapa de su evolución, que comprende cuatro: Temprano, Medio, Tardío y Final, y que tuvo su desarrollo entre el año 300 a. C. y el 800 d. C..

Los diseños de Nazca habrían sido realizados dentro de un período de algo más de mil años, entre el 500 a. C. y el 500 . C., y se cree probable que se hayan realizado en dos etapas, primero las figuras, y luego las líneas, aunque todas estas suposiciones son muy relativas ya que, debido a las características del suelo es extremadamente difícil poder fechar con cierta seguridad el período en que fueron construidas, especialmente por las dificultades para aplicar el sistema de
datación del carbono 14, que ha dado pocos resultados satisfactorios. Así, los científicos han debido valerse de otros métodos, como identificar los dibujos y hacer comparaciones con motivos encontrados en alfarería de la cultura Nazca. Esto ha dado lugar a dudas sobre la exactitud de las conclusiones a las que se ha arribado hasta ahora, en cuanto a la antigüedad de
las líneas, lo que ha derivado en teorías que les asignan una mucho mayor antigüedad que la que se les asigna tradicionalmente.

En este sentido, en un reciente congreso internacional realizado en Bonn, Alemania, entre el 14 y 15 de junio de 2007, fueron presentados los resultados de un proyecto multidisciplinario de investigación de carácter internacional sobre las líneas de Nazca, organizado por el Instituto Alemán de Arqueología, en el cual se anunció que uno de los datos comprobados, fue que las
Líneas de Nazca tienen una antigüedad mucho mayor de lo que se creía. El Dr. Markus Reindel, coordinador del proyecto, estima que los primeros trabajos sobre la confección de los geoglifos, estuvieron a cargo de la cultura Paracas, antecesora de los Nazcas, y habrían tenido lugar en la zona de Palpa, durante la etapa Inicial de esta cultura, entre el 1500 y el1800 a. de C., e incluso algunos cientos de años antes, durante la etapa del período Arcáico.

Los científicos especializados en la cultura Nazca, opinan en general que la construcción de los geoglifos debe haber representado un importante esfuerzo comunitario, posible gracias al tipo de organización política de esta sociedad, basada en una fuerte estratificación y un gobierno totalitario, similar a otras importantes culturas agrícolas con este tipo de organización y grandes obras, como los incas, egipcios o babilónicos, capaces de movilizar grandes masas humanas como fuerza de trabajo.

Sobre la forma en que fueron construidas, no parece haber gran disparidad de criterios en cuanto a cómo fueron grabadas en el suelo. Existe una opinión ya generalizada de que se hicieron simplemente raspando la capa superficial de tierra oscura, hasta dejar al descubierto la tierra amarilla que se encuentra debajo, y acumulando le pedregullo sobrante a los costados del
surco, dándole una profundidad de varios centímetros. También se cree que podría haber sido una tarea manual, ya que no se han encontrado restos de algún tipo de máquina o huellas de
animales de tiro.

A pesar de estos datos, igualmente existen teorías que apuntan directamente a que las líneas fueron construidas por alienígenas mediante el uso de algún tipo de rayos láser, sin los cuales jamás podrían haber cortado la piedra con tal precisión, pero todas estas dislocadas teorías pierden sentido ante el más mínimo conocimiento de las características topográficas de la superficie de la pampa de Nazca.

Justamente por estas características del suelo, la sequedad de un ambiente donde puede llover un promedio de 25 mmm por año, y las condiciones climáticas en general, una vez que se hace una huella en esta superficie, puede quedar impresa allí para siempre, a no ser que sea quitada en forma artifical, y es por ello que se han mantenido hasta nuestros días, y podrán seguir
existiendo si se preservan de la acción humana sobre ellas.

Otra cosa diferente es la forma en que lograron plasmar con tal precisión y sin error alguno esos gigantescos dibujos en el suelo, sin que pudieran verlos jamás en su totalidad ya que sólo pueden verse desde el aire la mayoría de ellos. Para muchos científicos, esto permanece también en el terreno del misterio, pero no para todos.

Para María Reiche no existía misterio alguno sobre la forma en que fueron construidas. Ella nunca dudó que habían sido realizadas por los aborígenes naturales, simplemente clavando postes y tensando cuerdas entre ellos, y que estas mismas estacas con cuerdas amarradas girando a su alrededor, podrían haberse utilizado como compases.

Se han encontrado numerosos restos de estacas y cuerdas en diversos sectores de las líneas que la alemana vio como pruebas de esto. Aunque su teoría ha sido rechazada por muchos investigadores, que encuentran imposible que las líneas puedan mantener la asombrosa precisión que ofrecen, si hubieran sido confeccionadas de este modo. Ante esta postura, María Reiche
tenía un gran convencimiento en supuestas capacidades especiales que podrían haber tenido los antiguos peruanos, y por eso creía que los Nazcas poseían la facultad del pensamiento abstracto, tenían conocimientos de la aritmética y geometría y dominaban un método topográfico, además de manejar una unidad de medida basada en las del cuerpo humano, con las que elaboraron los dibujos.

Anthony Aveni también opina que la gente de Nazca hizo las líneas, hace siglos, limpiando de piedras la pampa dejando al descubierto la arena amarillenta que había debajo y amontonando la piedras en los márgenes para crear contornos rectos de hasta varias decenas de centímetros de altura , y se manifiesta maravillado al imaginar a los antiguos naturales moviendo manualmente toneladas de rocas y arena para confeccionarlas.

Una curiosa teoría fue propuesta por los estadounidenses Jim Woodman y Julian Knott, del Club de Exploradodres de Coral Gables, Florida, en 1975, cuando anunciaron a la comunidad científica internacional que los Nazcas habrían dominado la navegación aérea. Si bien en un principio pareció que se trataba de una teoría en consonancia con el estilo de investigación de Erich Von Daniken, luego de exponer sus estudios, recibieron al menos cierto crédito. Su teoría era que los ingenieros Nazcas podían construir globos aerostatos desde donde supervisaban la construcción de los geoglifos. Sus conclusiones se basaron en la decoración de piezas de alfarería, donde creyeron ver globos y en el hallazgo de restos de telas en tumbas nazcas, que eran impermeables y más livianas que las de los paracaídas, ideales para construir este tipo de transporte. Además, en algunos sectores de las líneas se encontraron unos pozos circulares ennegrecidos por el uso del fuego, que los entusiastas exploradores identificaron con el lugar donde calentarían el aire del artefacto, para lograr su elevación. Para comprobar la novedosa teoría, y ante la expectativa general, construyeron un aerostato con los elementos que supuestamente contaban los Nazcas en la época de construcción de las líneas, lo llamaron Cóndor I, y lo largaron al cielo de la pampa de Nazca, por donde estuvo desplazándose graciosamente durante 20 minutos, luego de alcanzar los 350 m de altitud y recorrer casi 5 kilómetros. Sin dudas un pintoresco suceso, pero poco valioso desde el punto de vista científico, de acuerdo con la opinión general de los especialistas.

Consideraciones

Siendo las propuestas teóricas más serias y fundamentadas las que ligan la construcción de las líneas a los astros celestes, y a los recursos hídricos y la fertilidad, ninguna de las dos consigue ofrecer respuestas definitivas. Tampoco los intentos por determinar la forma en que las líneas fueron construidas, y la época de la que datan han logrado resultados definitivos, lo que significa que con el correr del tiempo, mientras el viento continúa con su labor y el sol continúa calentando aquella pampa solitaria que añora el agua de lluvia a través de los siglos, se continuarán efectuando estudios que seguramente harán surgir nuevos elementos que complementen las teorías tradicionales, o nuevas propuestas hasta ahora desconocidas que
contribuyan a aclarar el misterio.

Aunque, ¿realmente alguna vez podrá aclararse el misterio de Nazca? La investigadora alemana manifestó: “Nunca tendremos todas las respuestas; precisamente en esto consiste un misterio”.

Roque Daniel Favale
* Fotos aéreas tomadas in situ por el autor
Bibliografía:
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Estados Unidos.1991
LONGHENA, María-ALVA, Walter. Perú antiguo. Folio. Barcelona, España. 2005
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Madrid-España. 1988
RAVINES, R. Panorama de la arqueología andina. Instituto de Estudios Peruanos, Lima- Perú.
1983
REICHE, María.. Mystery on the Desert: A Study of the Ancient Figures Near Nasca, Peru.
Lima. 1959
REINHARD, Johan Las Líneas de Nasca, Un Enfoque sobre su Orígen y Significado. Editorial
Los Pinos. Lima – Perú- 1988
RICHARDSON, J. People of the Andes..: Smithsonian Institution Press. Washington, D.CEstados
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SILVERMAN, Helaine. Cahuachi in the Ancient Nasca World. University of Iowa Press- Iowa
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VON DANIKEN, Erich. El mensaje de los dioses. C. de Lectores. Barcelona, España. 1973
WESTWOOD, Jennifer. Atlas de lugares misteriosos. Debate. Madrid-España. 1987
www.edhistorica.com
http://unmuseum.mus.pa.us/nazca.htm

Encuentran geoglifos anteriores a las líneas de Nazca


Mucho antes de que se levantaran las intrigantes figuras de Nazca en los desiertos del sur de Perú, otra cultura ya dibujaba con piedras líneas que señalaban al solsticio de junio. En la misma zona famosa por esos geoglifos que se pueden ver desde el espacio, un grupo de investigadores ha descubierto una serie de marcas igual de misteriosas y dibujadas en la tierra mucho antes.

Los investigadores, un equipo formado por arqueólogos estadounidenses y peruanos, centraron sus excavaciones en el valle de Chincha, 200 kilómetros al sur de Lima. La zona fue el centro de la cultura Paracas, previa a la de Nazca, y que tuvo su apogeo entre el 800 y el 100 antes de la Era Común. Durante tres años han estado excavando en una zona de unos 30 Km2 hasta encontrar todo un tesoro arqueológico formado por simples piedras.

Hallaron 71 líneas hechas con piedras de diferente tono que el terreno y otras 353 marcas como mojones, círculos y otras figuras rectangulares que no fueron construidas al azar ni de forma caprichosa. Entre todas tejen una red que conecta varios montículos que, como de puestos de observación, permitían ver algo más que el paisaje. Siguiendo las líneas con la mirada, los arqueólogos pudieron ver en junio de 2012 y el de 2013, en el solsticio de junio, el Sol se ponía entre varios pares de líneas casi con una precisión matemática.

“Las líneas Chincha son similares en estilo de construcción a las de Nazca. Sin embargo, aquí no hay figuras de animales como en ésta. Casi todos los geoglifos de Chincha son lineales”, explica en un correo el arqueólogo de la Universidad de California Los Ángeles y director de las excavaciones, Charles Stanish.

Las hileras de piedra de varios kilómetros, algunas incompletas por el paso destructor de sucesivas civilizaciones, también son diferentes a las de Nazca porque tejen conectan entre sí varias construcciones que los investigadores creen que debían tener alguna función ceremonial, según explican en su estudio, publicado en PNAS.

“Los geoglifos eran parte de un gran paisaje teatral diseñado para recibir a las comunidades que lo visitaban”, sostiene Stanish. “Algunas líneas marcaban los solsticios y posiblemente otros fenómenos como los equinoccios. Otras eran como caminos a algunos complejos piramidales y algunas conectaban diferentes zonas de la pampa”, añade.

Para confirmar sus cálculos, los científicos usaron observaciones desde el aire y la posición por GPS de todo el entramado. Y para determinar su fecha ,y que son anteriores al Patrimonio de la Humanidad que son las líneas de Nazca, recurrieron al técnica de datación del carbono 14. Tomaron muestras de restos vegetales, en especial maíz y cañaveras, del mismo estrato de las construcciones que conectaban las líneas y comprobaron que algunas debieron ser tendidas hace 2.300 años, al menos tres siglos antes que las de Nazca.

En esta foto, un punto marcando el atardecer del Sol durante el solsticio

Por la fecha, sus constructores debieron pertenecer a la cultura Paracas, que desapareció misteriosamente casi al empezar la era presente y que, muchos consideran, precedió a la de Nazca. Aquella fue una sociedad agraria sin una casta sacerdotal como la que tendrían después los Incas y sin una estructura que asemejara un estado. Esto hace aún más intrigante quién y para qué dibujó esas líneas sobre la tierra.

“Lo que pensamos es que las comunidades, a través de un liderazgo basado en el parentesco, construyeron estas áreas ceremoniales de una forma similar a lo que encontramos en las ferias medievales de Europa y Asia. Fueron creadas para atraer y acoger a otras comunidades de las tierras altas en elaboradas ceremonias que incluían el intercambio económico y la competencia política”, explica el arqueólogo estadounidense.

En cuanto a su misteriosa función astronómica, Stanish recuerda que muchos siglos después, los incas usaban torres para marcar el solsticio. “Creemos que la gente en Chincha marcaba los períodos de tiempo para sus fiestas y ferias. En vez de torres, utilizaban líneas y montículos”.

 

 

 

Fuente: http://www.huffingtonpost.es/

Arqueólogos descubren 138 centros de líneas en Nasca

Se tratarían de marcas para señalar el camino hacia los templos principales. Hace unos días se anunció el hallazgo de dos nuevos geoglifos.

Un equipo de investigadores japoneses descubrió en las pampas de Nasca más de un centenar de centros de líneas. Un hallazgo sin precedentes en la región. Y más, si se tiene en cuenta que habrían sido una especie de mapas.

“Se trata de 138 montículos circulares de donde salen conjuntos de líneas en los que hemos encontrado, además, más de 8.000 fragmentos de cerámicas decoradas que fueron arrojadas y en algunos casos ligeramente enterradas y que muestran figuras geométricas y de plantas y animales, donde predominan los colores blanco, rojo, naranja y ocre”, explicaron el arqueólogo japonés Masato Sakai y el peruano Jorge Olano, codirector de este proyecto que auspicia la Universidad de Yamagata (Japón).

Tras el hallazgo de los 138 centros de líneas, el grupo de investigación, encabezado por Masato Sakai, estudia arduamente no solo la relación que estos tuvieron con las enigmáticas figuras y su principal centro de culto, sino también su posible significado. Por el tipo de dibujos y los colores de la cerámica encontrada, se puede deducir que pudieron ser diseñados entre Paracas Tardío (400 a.C.) y Nasca Temprano (200-600 d.C.).

“Si bien podemos determinar el probable período en que estos diseños fueron realizados, el estudio de laboratorio permitirá conocer también el eventual uso que les dieron. No descartamos que estos centros de líneas hayan sido utilizados para actividades ceremoniales, de tránsito y orientación [caminos] a sus templos principales e inclusive como probables indicadores de cursos de agua”, afirmaron.

Los investigadores habían anunciado antes el hallazgo de dos nuevas figuras, una con forma de cabeza humana y otra de un ser antropomorfo. Estos descubrimientos se ubicaron al extremo sur de esta zona monumental, muy cerca del templo ceremonial de Cahuachi.

CAMINOS A TEMPLOS
Los investigadores aseguran que este hallazgo constituye el mayor descubrimiento de este tipo en las pampas de Nasca. “Hasta antes de esta investigación y, desde que se iniciaron los primeros estudios de las líneas en 1927, por el arqueólogo Toribio Mejía Xesspe, los diferentes equipos de investigación solo habían podido ubicar y registrar 62 centros de líneas, los cuales ahora suman 200 con este nuevo aporte científico”, afirmaron.

Recordaron que el estudio de este equipo japonés, compuesto, además, por geólogos, biólogos, científicos informáticos y ocho arqueólogos peruanos, fue propuesto en el 2006 a la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Yamagata, luego de que analizaran y registraran con satélites toda la inmensidad de la pampa, y detectaran formas circulares. Luego del estudio de campo y recorrido, se constató que se trataban de estos sorprendentes centros de líneas.

Con relación a los dos nuevos dibujos encontrados, Sakai y Olano explicaron que una corresponde a una figura semejante a la cabeza humana de unos 4,2 m de largo y 3,1 m de ancho, en la que se pueden reconocer los ojos, la boca y la oreja derecha, mientras que el otro diseño tiene la forma de un animal aún no identificado de 2,7 m de largo y 6,9 m de ancho.

Confirmaron que ambos geoglifos no pudieron ser detectados antes desde el aire debido a que son pequeños en comparación con las conocidas figuras de Nasca, algunas de las cuales alcanzan 275 m de largo.

ESTUDIANDO A LOS NASCAS
El arqueólogo residente del Ministerio de Cultura de Nasca, Alberto Urbano, señaló que por las características estilísticas y morfológicas de las dos figuras y los centros de líneas, estas corresponderían a la fase final del período del Horizonte Formativo (Paracas para esta región) e inicios de Nasca. Urbano consideró importante la identificación de nuevas figuras y trazos para el estudio del desarrollo cultural de las diversas sociedades que habitaron el territorio Nasca-Palpa, y pidió, además, medidas urgentes que preserven y conserven estos dibujos y centros de líneas.

El historiador Josué Lancho señaló que estas nuevas figuras permitirán reconstruir las actividades domésticas, religiosas y culturales de los nascas.

EN PUNTOS
La zona trabajada por este equipo de investigadores japoneses fue recorrida anteriormente por los investigadores del Proyecto Antonini, como Giuseppe Orefici (1990), Clive Rugles (2004) y Masato Sakai (2006).

En las investigaciones que realizó el arqueólogo inglés Clive Rugles, se identificaron enormes trazos zigzagueantes que representarían figuras como las que se observan en las pampas de Nasca.

Las nuevas figuras encontradas se encuentran en la parte posterior de Cahuachi (vista frontal) y con dirección al suroeste, donde podrían existir otros dibujos y trazos que no se han identificado.

Descubren dos nuevos geoglifos en el desierto peruano de Nazca

Científicos japoneses descubrieron en la costa sur de Perú dos nuevos geoglifos cerca de las líneas de Nazca, consideradas desde 1994 por la Unesco Patrimonio Cultural de la Humanidad, informó hoy la Universidad de Yamagata (oeste de Japón).

En 2006, este equipo de académicos de la Universidad de Yamagata, liderado por Masato Sakai, ya había descubierto en esta árida zona situada a unos 450 kilómetros al sur de Lima un centenar de geoglifos en forma de rectas y triángulos.

Las nuevas figuras, que tienen forma de una cabeza humana y un animal, se encuentran cerca de un templo y a unos diez kilómetros de las gigantescas líneas de Nazca, creadas por la civilización preincaica del mismo nombre (siglos I y VI de nuestra era).

El decano de la facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Yamagata, Yoichi Watanabe, dijo que «es poco usual encontrar geoglifos de partes humanas vivientes» en el lugar donde se localizaron los dos nuevos diseños.

Watanabe explicó que en la figura de la cabeza humana, de unos 4,2 metros de largo y 3,1 metros de ancho, se pueden reconocer los dos ojos, la boca y la oreja derecha, según la agencia local Kyodo.

El otro diseño, que parece tener la forma de un animal aún no identificado, tiene 2,7 metros de largo y 6,9 metros de ancho.

El decano cree que ambos diseños no fueron detectados previamente desde el aire debido a que son pequeños, en comparación con las conocidas figuras de Nazca, algunas de ellas de casi 275 metros de largo.

El equipo de científicos japoneses, que se encuentra investigando en la zona desde agosto pasado, informará a las autoridades peruanas sobre el nuevo descubrimiento e investigará la relación entre estos geoglifos y el templo aledaño.

El antropólogo estadounidense Paul Kosok fue el primero en estudiar científicamente las líneas de Nazca en la década de 1930, pero fue la alemana María Reiche la que dedicó toda su vida a su estudio y cuidado.

Mientras Reiche consideraba que las líneas de Nazca eran un gran calendario astronómico, otros expertos creen que son figuras religiosas y algunos ufólogos sostienen que fueron pistas de aterrizaje de naves extraterrestres.

Las figuras más representativas son conocidas como la araña, el mono y el colibrí, además del cóndor, el pelícano, la gaviota, el caracol, la ballena, la serpiente y la llama, entre otras.

Pachacamac – Ciudad de Dios

Desde hace dos mil años, mientras los primeros cristianos esparcían sobre el mundo conocido la fe que siglos después tendría como epicentro la ciudad de Roma, sede de peregrinación y culto, generaciones de anónimos hombres de una costa incognoscible para los europeos edificaban con barro el centro religioso más importante e influyente de aquello que mucho después sería conocido como el nuevo mundo.

El santuario llevaba el mismo nombre de la divinidad temible y avizora que lo inspiraba, un Señor de los Temblores cuya ira se manifestaba en los más destructivos movimientos terráqueos y cuyo conocimiento del futuro abarcaba la eternidad: Pachacamac, al que sus fieles, en sus trances místicos, llamaban Pachacoyochi.

En efecto, Pachacacamac, el santuario arqueológico ubicado actualmente a apenas 31 kilómetros de Lima, la céntrica capital del país, tuvo para nuestra América o para los hombres que la poblaron hace ya algunos siglos la misma importancia que para los musulmanes La Meca o para los actuales cristianos El Vaticano.

O acaso más.

La ciudadela enclavada en el desierto era estratégica para contener la ira del dios mediante los oficios y para conocer de primera fuente lo que deparaba el destino a los hombres.

Pachacamac era un oráculo poderoso y una divinidad impía.

La fama de ambas características se extendió rápidamente por todo el continente.

Por todo ello su culto se mantuvo intacto a pesar de los cambios históricos que acaecieron sobre el Perú antiguo, tal como explican María Rostworowski y Antonio Zapata: «Dominar las fuerzas telúricas le valió una amplia difusión en todo el espacio del antiguo Perú.

Pachacamac no fue solamente un dios local sino que se levantó hasta alcanzar la categoría de panandino.

Peregrinos de cuatro partes del mundo entonces conocido lo visitaban en grandes ocasiones, cuando se cumplían sus principales rituales.

En esas circunstancias miles de personas, incluyendo numerosos curacas y principales acudían al santuario de Pachacamac a rendirle tributo.

Sus poderes le valieron una larga continuidad histórica.

De hecho, fue venerado por mil quinientos años, desde comienzos de nuestra era hasta la llegada de los españoles».

El dios de los Yungas –u hombres de la costa–, entonces, no declinó jamás ante la fuerza de divinidades como Wiracocha o el Sol; sólo empezó a eclipsar ante la labor de los extirpadores de idolatrías españoles.

Su santuario fue respetado por todas las civilizaciones que se aposentaron en la zona durante los quince siglos previos a la llegada de Francisco Pizarro y sus huestes.

Fueron los hombres de la cultura Lima, a comienzos de nuestra era, quienes iniciaron la edificación del santuario.

Los huari, algunos siglos después, y los habitantes del señorío Yschma luego de que la influencia huari declinara, respetaron el centro religioso tanto como el imperio inca.

Cada grupo humano lo afirmó y lo administró en su momento, añadiéndole estilos arquitectónicos, modelos de gestión, diversos mitos y relatos que finalmente hicieron del actual complejo arqueológico un muestrario de lujo para entender las mutaciones y estadios del vasto recorrido cultural que el hombre prehispánico trazó en estas tierras.

Para el afortunado visitante Pachacamac supone un viaje temporal fascinante a través de edificaciones erigidas con varios siglos de distancia.

La Huaca de los Adobitos (típicas del Intermedio Temprano), el Templo Viejo (cuya remodelación corresponde a la expansión del horizonte Huari), el Templo Pintado (que según Rostworowski corresponde al Intermedio tardío) y el Templo del Sol o el Aclla Huasi de las Mamacunas, de construcción eminentemente incaica y muestra más «moderna» de este complejo arqueológico, se suceden ante la vista del atento visitante como elementos de un palimpsesto en que se manifiestan los alcances de la mentalidad prehispánica y su paulatino desarrollo.

Pachacamac es, por estas mismas características, una verdadera joya para los investigadores y estudiosos de ese recorrido cultural en la historia del Perú.

LA CIUDAD AHORA

Hoy, acosada por el paso del tiempo pero sobre todo por la amenaza constante de invasiones sobre su zona arqueológica, declarada «intangible» mediante Resolución Ministerial N° 740-83-DE del 4 de julio de 1983, el complejo religioso continúa siendo una de las más importantes reservas arqueológicas con las que cuenta el país.

Pachacamac es visitado, según estadísticas del Museo de Sitio –órgano fundado el 21 de noviembre de 1965 por el doctor Arturo Jiménez Borja con el fin de preservar y exponer el santuario y los numerosos materiales encontrados durante las investigaciones– por un promedio de 75,000 visitantes por año.

Su importancia histórica no es menor de la que detentan Chan Chan o el complejo Sipán en la costa del Perú; sin embargo en torno a ella no existe una atención turística similar a la que rodea a lo complejos anteriores.

Ello, ciertamente, bajo cierta perspectiva, resulta difícil de entender.

En el mes de febrero, un grupo nutrido de invasores –cerca de 2,000 personas– intentó asentarse una vez más en el sector noroeste del complejo, parte de la «zona intangible» que en el momento de esplendor de la ciudadela era el espacio en que descansaban o esperaban turno y purificación los viajeros que acudían al oráculo en pos de revelación.

El Instituto Nacional de Cultura emprendió rápidas medidas para frenar este intento.

Gracias al apoyo de la Policía Nacional del Perú se logró desalojar a los invasores.

La atención de la prensa y la opinión pública general sirvió para que el INC hiciera un llamado enérgico a la sociedad civil a fin de unir esfuerzos y recuperar e impulsar el santuario de Pachacamac.

Inmediatamente se procedió a realizar una jornada de limpieza en la zona y a plantear soluciones para cercar el área amenazada por los invasores.

Por otro lado el Museo de Sitio de Pachacamac tiene nueva responsable.

Ella es Luisa Díaz, quien en el año 2001 integró la Comisión del Plan de Manejo del Santuario de Pachacamac y es una de las principales propulsoras de una acción sostenida en torno a la problemática de este patrimonio nacional.

A través de ella se pondrán en ejecución una serie de pasos en el corto, mediano y largo plazo.

Pocos saben que Pachacamac forma parte de la llamada Lista Indicativa de la UNESCO, suerte de lista de espera de aquellos monumentos que podrían ingresar a la selecta Lista de Patrimonio Cultural de la Humanidad –a la que ya pertenecen Machu Picchu, Chan Chan, el Centro Histórico de Lima y las Líneas de Nazca–, con lo que ganaría una serie de beneficios de cooperación técnica, inversión e interés a nivel mundial.

Para ello es necesario contar con un Plan de Manejo, un documento valioso que reúne el plan operativo para administrar el complejo en las tareas de investigación, conservación, puesta en valor e interacción con el ecosistema, y que establezca los lineamientos mediante los cuales sea sostenible una gestión eficiente en concordancia con el desarrollo local, regional y de los distritos implicados en la expansión turística del santuario.

El Plan de Manejo de Pachacamac y su ingreso en la lista del Patrimonio Cultural de la Humanidad es el objetivo medular de la estrategia.

Los pasos previos se han emprendido ya, a través de una serie de mesas de trabajo entre personal técnico del INC y las autoridades de la zona, a fin de recoger puntos de vista, necesidades y criterios para plantear un primer esbozo de ese plan operativo que se verá cristalizado más adelante en un documento de trabajo inicial: los Lineamientos.

Para el INC es fundamental integrar a los sectores cercanos al santuario –gobiernos locales, empresas, comités populares– a participar de este trabajo en pos de un manejo equilibrado y sostenible del complejo arqueológico.

Para ello se estudian diversas maneras de relación fluida y sostenida con el entorno.

Una de las ideas centrales es potenciar la zona aun no cercada del santuario a través de la dotación de una infraestructura cultural al servicio de la comunidad, donde un nuevo museo será el eje dinamizador.

Las ideas empiezan a implementarse paso a paso.

Mientras tanto la ciudadela permanece allí, silente, inmutable, a la espera de que una vez más la gente acuda a ella desde distintos puntos del mundo conocido.

Porque Pachacamac sólo ha estado durmiendo un sueño de siglos.