Santiago Uceda Castillo

El doctor Santiago Evaristo Uceda Castillo (Santiago de Chuco, 12 de octubre de 1954 – † Trujillo, 14 de enero de 2018), reconocido como Personalidad Meritoria de la Cultura Peruana, nació en Santiago de Chuco, provincia y departamento de La Libertad. Hijo del profesor Enrique Uceda Paredes y de doña Donatila Josefina Castillo Murga, fue el séptimo de ocho hermanos. Eminente docente del Departamento de Arqueología y Antropología de la Universidad Nacional de Trujillo, el Dr. Uceda realizó estudios de doctorado en Francia. Hasta su deceso, dedicó su carrera a la investigación de la sociedad Mochica, especializándose en el estudio de su urbanismo, así como en la arquitectura pública y doméstica. Su labor fue fundamental en los programas de conservación y puesta en valor del complejo arqueológico Huacas del Sol y de la Luna (Huacas de Moche), legado por el cual es ampliamente recordado.

🎓Formación Acádemica de Santiago Uceda Castillo

Primeros años

La excelencia académica de Santiago Uceda Castillo se manifestó desde sus primeros años. Inició sus estudios primarios en la Escuela Primaria de Varones N° 271, conocida como “Centro Viejo” (hoy I.E. N° 80520) en su natal Santiago de Chuco, y los concluyó en 1966 con notas sobresalientes en la Escuela Ricardo Palma de Trujillo (I.E. N° 80010).
Su formación secundaria se desarrolló en el emblemático Colegio Nacional “San Juan” de Trujillo, entre los años 1967 y 1972. Durante esta etapa, destacó al ocupar los primeros puestos, siendo honrado como brigadier general y recibiendo el premio de excelencia.

Estudios Superiores en Perú y Francia:

Universidad Nacional de Trujillo (UNT)
– Cursó la carrera de Ciencias Sociales, obteniendo el grado de Bachiller en Ciencias Sociales en 1979.
– Posteriormente, en el mismo año, recibió el título de Licenciado en Arqueología.

Universidad de Burdeos I (Université de Bordeaux I), Francia

– De 1982 a 1983, completó el Diploma de Estudios Avanzados (D.E.A.) en Géologie du Quaternaire.
– Desde 1983 hasta 1986, realizó sus estudios de doctorado, obteniendo en 1986 el grado de Doctor en Ciencias. Su tesis doctoral, titulada “El paijanense de la región de Casma (Perú): industria lítica y sus relaciones con otras industrias precerámicas”, fue una contribución fundamental al conocimiento de las industrias precerámicas en Perú.
– En 2006, revalidó su grado de doctor en Perú.

💼Experiencia Laboral de Santiago Uceda Castillo

La trayectoria profesional de Santiago Uceda Castillo se distingue por su dedicación a la arqueología, la docencia y la gestión cultural, dejando un legado significativo en la investigación de las culturas prehispánicas de Perú.

Trabajo en el Instituto Nacional de Cultura (INC)

Su experiencia laboral comenzó en 1977 en el Instituto Nacional de Cultura (INC), predecesor del actual Ministerio de Cultura. Desempeñó varios cargos en las filiales de Áncash, Lambayeque y La Libertad, enfocándose en la elaboración, ejecución y supervisión de proyectos arqueológicos. Entre sus roles destacados se encuentra el de Jefe del Departamento de Arqueología de 1976 a 1990. También fue:

  • Director del Museo Brüning de Lambayeque (1981-1982).
  • Director del Proyecto Arqueológico Chavimochic (1987-1991), un programa de rescate arqueológico en los valles de Santa, Chao y Virú.
Roles en la Universidad Nacional de Trujillo (UNT)

El Dr. Uceda fue una figura central en la Universidad Nacional de Trujillo, donde no solo impartió clases sino que también ocupó importantes puestos administrativos.

  • Docencia: Se unió al Departamento de Arqueología y Antropología en 1987 como Profesor Auxiliar. Posteriormente, fue ascendido a Profesor Asociado en 1993 y a Profesor Principal en 1998, compartiendo su conocimiento con innumerables estudiantes.
  • Gestión Académica:
    • Director de la Sección de Postgrado de la Facultad de Ciencias Sociales (1990-1994).
    • Jefe de la Oficina de Intercambio Universitario (1992-1994).
    • Director Académico del Museo de Arqueología, Antropología e Historia (1995-2001).
    • Decano de la Facultad de Ciencias Sociales en dos periodos (2005-2008 y 2016-2018).
    • Coordinador de la Maestría en Arqueología Sudamericana.
Investigación y Reconocimiento Internacional

El trabajo del Dr. Uceda lo llevó a la cúspide de la arqueología, particularmente como Director del Proyecto Arqueológico Huaca de la Luna (1991-2018). Su investigación se centró en la sociedad Mochica, investigando el urbanismo y la arquitectura.

Su prestigio se extendió internacionalmente, siendo un profesor y conferencista invitado en diversas instituciones y eventos científicos de renombre:

  • Europa: Universidades en Sevilla (Universidad Pablo de Olavide), Barcelona (Universidad Autónoma de Barcelona) y Rennes (Université de Rennes 1) en Francia.
  • América del Norte: Universidades como Harvard, Yale, Austin, Rochester y Dumbarton Oaks en los Estados Unidos, y la Universidad Autónoma de México.
  • América del Sur y Asia: Eventos y conferencias en La Paz (Bolivia), Río de Janeiro (Brasil) y Santiago (Chile), además de su participación en el Foro de Arqueología de Shanghái en China.
Cronología de Experiencia Laboral de Santiago Uceda Castillo
20088 de agosto 2008 Jefe de Departamento de Arqueología y Antropología
2005-2008Marzo 2005 al 28 febrero 2008, decano de la Facultad de Ciencias Sociales
2004Profesor invitado en los ciclos doctorales de la Universidad Autónoma de Barcelona.
2001 – 2008Profesor invitado en los ciclos doctorales de la Universidad Pablo de Olavide – Sevilla.
1998 –Profesor principal en la Universidad Nacional de Tru­jillo. Facultad de Ciencias Sociales, Programa Académico Profesional de Arqueología.
1996-Profesor de la Escuela de Postgrado de la UNT.  Mención en Arqueología y Mención en Turismo.
1995-2001Desde setiembre, director académico Museo de Arqueología, Antropología e Historia de la UNT.
1993-1998Profesor asociado en la Universidad Nacional de Trujillo. Facultad de Ciencias Sociales, Programa Aca­démico Profesional de Arqueología.
1992-1994Desde junio hasta diciembre, Jefe de la Oficina de Intercam­bio Universitario.
1991Desde mayo a la actualidad. Director del Proyecto Arqueológico Huaca de la Luna
1990-1994Desde setiembre hasta julio, Director de la Sec­ción de Post Grado de la Facultad de Ciencias Sociales.
1987-1993Profesor auxiliar en la Universidad Nacional de Tru­jillo. Facultad de Ciencias Sociales, Programa Aca­démico Profesional de Arqueología.
1986-1991Arqueólogo del Departamento de Monumentos Ar­queoló­gicos de La Departamental del INC / La Libertad.
1987-1991Dirección del Proyecto Arqueológico Chavimo­chic. Programa de Rescate Arqueológico, valles de Santa, Chao y Virú.
1981-1982Museo Bruning Lambayeque ‑ Instituto Nacional de Cultura.‑ Filial Lambayeque. Encargado de la Direc­ción del Museo.
1980-1981Museo de Sitio de Sechín, Instituto Nacional de Cul­tura. Filial Ancash. Actividades: Super­visión de Monumentos Arqueológicos, Supervi­sión de Proyectos Extranjeros, elaboración de Proyectos Arqueológicos entre otras.

❤️Legado

👨‍🏫 Formación de generaciones
Mentor de arqueólogos que hoy lideran proyectos en Perú y el extranjero.
Promotor de la ética profesional, el rigor científico y el compromiso social en la arqueología.

🏛️ Transformación institucional
Modernizó el Museo de Arqueología de la UNT, convirtiéndolo en un centro activo de investigación y divulgación.
Defensor de la autonomía universitaria y la meritocracia académica.

🌄 Gestión cultural descentralizada
Fundador del Patronato Huacas de Moche, que articuló esfuerzos públicos, privados y comunitarios.
Generó empleo, identidad y orgullo cultural en las comunidades locales.
Su modelo fue replicado en otros sitios arqueológicos del país.

📢 Revalorización de la identidad peruana
Organizó exposiciones, conferencias y publicaciones accesibles al público general.
Acercó la historia prehispánica a escolares, turistas y ciudadanos.
Su frase más recordada:“La historia y cultura de nuestro país son nuestra mejor riqueza.”

🧠 Visión ética y humanista
Rechazó el uso comercial del patrimonio sin sustento técnico ni respeto cultural.
Defendió la investigación científica como herramienta de desarrollo nacional.

En sus palabras:“El pasado no es solo memoria, es también futuro. Si lo entendemos, podemos construir un país más justo y consciente.”

🏅Honores recibidos por Santiago Uceda Castillo

El año 2005 el gobierno francés le concede las Palmas Académicas en la Orden de Caballero.

En el 2006 recibe el IV Premio Reina Sofía de Conservación (Proyecto Huacas del Sol y de la Luna; 10 mejores proyectos de investigación arqueológica en el Mundo).

En el año 2013 y como director del Proyecto  “Huacas del Sol y de la Luna”, Santiago Uceda Castillo fue condecorado por el Ministerio de Cultura del Perú, como «Personalidad Meritoria de la Cultura» por su importante labor profesional.

DistinciónDescripciónPaísFecha premiación
Profesor invitado de la Universidad Nacional de Huamanga – AyacuchoPERÚAgosto 1998
Premio Creatividad Empresarial. Universidad de Ciencias Aplicadas (Proyecto Huacas del Sol y de la Luna)PERÚJunio 2001
Reconocimiento como asesor temático del Atlas Ambiental de la ciudad de Trujillo, Municipalidad Provincial de TrujilloPERÚOctubre 2002
Palmas Académicas en la orden de CaballeroFRANCIAAgosto 2005
Medalla de honor del Congreso de la supublica del PerúEn reconocimiento a su destacada labor en la investigación y por la conservación y puesta en valor de la HUaca e la Luna; y por su aporte científico y académico al Museo de las Huacas de Moche.PERÚJunio 2010
Diploma y medalla de honorEn mérito a su brillante trayectoria personal, profesional y a su valiosa contribución a la investigación, Conservación y puesta en valor de nuestro patrimonio cultural.PERÚSetiembre 2010
Personalidad meritoria de la culturaDistinción por el aporte dado en favor de la conservación y gestion del patrimonio cultural y los resultados logrados en el proyecto huaca de la Luna desde 1991.PERÚDiciembre 2013
10 mejores proyectos arqueológicos en el MundoSelección por un comite internacional de los 10 proyectos arqueologicos que han brindado aporte internacional a la disciplina.CHINAAgosto 2013

📘Algunas publicaciones de Santiago Uceda Castillo

Uceda Castillo cuenta con más de 80 publicaciones entre Libros, Artículos, Editoriales, etc.

Tipo de ProducciónTítuloAño de ProducciónTítulo de la fuente
LIBRO EDITADOMoche: Propuestas y Perspectivas1994Libro
LIBROInvestigaciones Huaca de la Luna 19951997Libro
LIBROInvestigaciones Huaca de la Luna 19971997 Libro
LIBROInvestigaciones Huaca de la Luna 19961998 Libro
OTROS“Proyecto Arqueológico Huaca de la Luna. Evaluación técnica año 1997”. Universidad y Desarrollo 2 (3): 100-105. Trujillo, Universidad Nacional de Trujillo1998Universidad Nacional de Trujillo
OTROSInvestigaciones en Huaca de la Luna: una síntesis preliminar. Trabajo de habilitación para ascenso a profesor principal. Trujillo, Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Trujillo.1998Universidad Nacional de Trujillo
OTROS“La secuencia constructiva de la Huaca de la Luna, valle de Moche”. Ciencias Sociales 5: 203-232, Trujillo, Universidad Nacional de Trujillo.1998Universidad Nacional de Trujillo
OTROS“Culto a los muertos y a los ancestros: escenas en miniatura y una maqueta en la época Chimú”. Arkinka 49: 72-83. Lima, Arkinka S. A.1999Arkinka S. A.
OTROS“Esculturas en miniatura y una maqueta en Madera: El culto a los Muertos y a los Ancestros en la época Chimú”. En : Beiträge zur allhemeinen und vergleichenden archäologie. Vol. 19:  259-311. Mainz, Verlag Philipp von Zabern1999Verlag Philipp von Zabern
OTROS“El centro urbano de las Huacas del Sol y de la Luna”. En: Perú: dioses, pueblos, tradiciones, págs. 22-34. Finistère, Catálogo de la exposición en la Abadía de Daoulas (12 de mayo a 31 de octubre de 1999).1999Catalogo
OTROS“Los ceremoniales en Huaca de la Luna: un análisis de los espacios arquitectónicos. Investigaciones en Huaca de la Luna 1997. [Uceda, S.; E. Mujica y R. Morales ed.], pp. 205-214. Trujillo,2000Universidad Nacional de Trujillo, Unión de Cervecerías Backus & Johnston y Municipalidad Provincial de Trujillo.
OTROS“La cronología Moche: problemática y alternativas actuales”. En: PACT Trujillo 2000, documentos de trabajo: resumen de intervenciones y objetivos, pags: 17-18, Pour la préservation et la valorisation de l’heritage culturel seminaire. 29 enero -1 febrero 2000,2000Hotel El Gran Marquez, Trujillo – Perú.
OTROS“Das stagtgelände der kurplätze Huacas del Sol y de La Luna”. En: Peru: versunkene kulturen, pags: 23-26,2000Leoben, Stadgemeinde Leoben.
OTROS“La Arqueología en el norte peruano en la década de los noventa”. En: Sepia VIII. Mesas regionales Impacto de “El Niño” e Investigaciones Arqueológicas en la costa norte. Felipe Morales y José Canziani edit. Pp. 204-226. Lima, Sipia, .2000World Relief, Predes y el International Research Institute de Columbia University de new York
OTROS“Puesta en valor del patrimonio cultural prehispánico”. Patrimonio cultural del Perú, Tomo I, pp: 131-161. Lima,2000Fondo Editorial del Congreso del Perú.
OTROS“Investigations at Huaca de la Luna, Moche valley: An example of Moche religious architecture”. En: Moche Art and Archaeology in Ancient Peru, Joanne Pillsbury, editora, págs. 47-67. Studies in the History of Art 63.2001Center for Advanced Studies in the Visual Arts, Symposium Papers XL. Washington, D.C., National Galery of Art.
OTROS“El nivel alto de la Plataforma I de Huaca de la Luna: un espacio multifuncional”.2001Arkinka. Revista de Arquitectura, diseño y construcción.  67: 90-95. Lima.
OTROS“El complejo arqueológico religioso Moche de Huaca de la Luna: el templo del dios de las Montañas”.2001Revista Arqueológica Sian 11: 10-17. Trujillo
OTROS“Investigations at Huaca de la Luna, Moche valley: An exemple of Moche religious architecture”. En Moche Art and Archaeology in Ancient Peru. Joanne Pillsbury, editora, págs. 47-67. Studies in the History of Art 63.2001Center for Advenced Studies in the Visual Arts, Symposium Papers XL. Washington, D.C., National Galery of Art.
CAPÍTULO DE LIBROInvestigations at Huaca de la Luna, Moche Valley: An exemple of Moche Religious Architecure2001Libro
OTROS“14b: Primera civilizaciones” En: Atlas Ambiental de la ciudad de Trujillo. Pp.50-512002Municipalidad Provincial de Trujillo. Lima, Quebecor World Perú, Lima.
OTROS“15a: Atlas Cultura – Cultura Moche” En: Atlas Ambiental de la ciudad de Trujillo. Pp.52-532002Municipalidad Provincial de Trujillo. Lima, Quebecor World Perú, Lima.
OTROS“15b: Huaca de la Luna” En: Atlas Ambiental de la ciudad de Trujillo. Pp.542002Municipalidad Provincial de Trujillo. Lima, Quebecor World Perú, Lima.
LIBRO EDITADOMoche: hacia el final del milenio2003Libro
OTROS
  • “La cultura Moche: a manera de introducción”.En: Desarrollo Arqueológico Costa Norte del Perú. Luis Valle, editor. Vol. 1, págs: 147-158. Trujillo, V&D Color. Diciembre 204
2004Desarrollo Arqueológico Costa Norte del Perú. Luis Valle…
OTROS“El complejo arquitectónico religioso de Huaca de la Luna: el templo de la divinidad de la Montaña”. En: Investigaciones en Huaca de la Luna 1998-9, S. Uceda, E. Mujica y R. Morales, editores, págs. 367-375.2004Proyecto Arqueológico Huacas del Sol y la Luna. Facultad de Ciencias Sociales, Universidad Nacional de Trujillo.
OTROS“El nivel de planificación urbana y del estado Moche: el caso del sitio de las Huacas del Sol y de la Luna”. Arkinka, Revista de Arquitectura, Diseño y Construcción 100: 108-115. Lima, Arkinka S. A.2004Arkinka S. A.
OTROS“Los sacerdotes del Arco Bicéfalo: Tumbas y ajuares hallados en Huaca de la Luna y su relación con los rituales Moche”. (II Parte). Arkinka, Revista de Arquitectura, Diseño y Construcción 99: 92-99. Lima, Arkinka S. A.2004Arkinka S. A.
OTROS“Los sacerdotes del Arco Bicéfalo: Tumbas y ajuares hallados en Huaca de la Luna y su relación con los rituales Moche”. (I Parte) Arkinka, Revista de Arquitectura, Diseño y Construcción 98: 96-104. Lima, Arkinka S. A.2004Arkinka S. A.
LIBROInvestigaciones en la Huaca de la Luna 1998- 19992004
OTROS“La Huaca de la Luna au Pérou: le temple du dieu des montagnes”. En: Artes & Culturas. Pp,   124-143.2006Publicación de las asociaciones de los amigos de los Museos Barbier-Muller (Ginebra). Ginebra, Musée Barbier-Miller. 2006
OTROS“El Nivel alto de la plataforma I de Huaca de la Luna: un espacio miltifuncional”. Investigaciones en Huaca de la Luna 2000. [Uceda,S.; E. Mujica y R. Morales ed.], pp. 225-232. Trujillo,2006Universidad Nacional de Trujillo, Unión de Cervecerías Backus & Johnston y Municipalidad Provincial de Trujillo.
OTROS“El Nivel alto de la plataforma I de Huaca de la Luna: un espacio miltifuncional”. Investigaciones en Huaca de la Luna 2000. [Uceda,S.; E. Mujica y R. Morales ed.], pp. 225-232. Trujillo,2006Universidad Nacional de Trujillo, Unión de Cervecerías Backus & Johnston y Municipalidad Provincial de Trujillo.
ARTÍCULO MAGAZINELA HUACA DE LA LUNA: EL TEMPLO DEL DIOS DE LAS MONTAÑAS2006Artes & Culturas. Pp, 124-143. Publicación de las asoc…
OTROSLA SECUENCIA OCUPACIONAL EN HUACAS DEL SOL Y DE LA LUNA.2006Arkinka, Revista de Arquitectura, Diseño y Construcción…
ARTÍCULO EN REVISTA CIENTÍFICADES PIÈCES ESQUILLÉES GÉANTES DANS LE PAIJANIEN DE LA RÉGION DE CASMA2007Synergies, Pérou, Identitè purielle : regards croisés la…
LIBRORELACIONES SOCIALES, POLÍTICAS Y ECONÓMICAS ENTRE LOS HABITANTES EN EL NÚCLEO URBANO DE LAS HUACAS DEL SOL Y DE LA LUNA2007Mapa cultural y educación en el Perú. Selección y notas …
ARTÍCULO EN CONGRESOENTRE EL SOL Y LA LUNA: LA CIUDAD CAPITAL DE LOS MOCHICAS DEL SUR2007Pueblos, provincias y regiones en la historia del Perú, …
LIBROLA INDUSTRIA LÍTICA DE YANACOCHA2007Arqueología en Yanacocha; nuevos aportes para la arqueol…
LIBROLOS MOCHES Y LOS CHIMÚS: UNA RUTA POR DESCUBRIR”; “THE MOCHES AND CHIMU: AN ROUTE RIPE FOR DISCOVERY2008Perú Arqueológico, pp: 48-87. Lima, Perú Secreto.
LIBROEN BUSCA DE LOS PALACIOS DE LOS REYES MOCHE2008Señores de los reinos de la Luna. Compilador Krzysztof M…
LIBRORITUALES FUNERARIOS DE LOS REYES EN UNA MAQUETA CHIMÚ2008Señores de los reinos de la Luna. Compilador Krzysztof M…
ARTÍCULO EN CONGRESOTHE PRIESTS OF THE BICEPHALUS ARC: TOMBS AND EFFIGIES FOUND IN HUACA DE LA LUNA AND THEIR RELATION TO MOCHE RITUALS2008The Art and Archaeology of the Moche An Ancient Andean S…
OTROSLA HUACA DE LA LUNA, VALLE DE MOCHE: UNA REEVALUACIÓN DEL SITIO”. (II PARTE)2008Arkinka, Revista de Arquitectura, Diseño y Construcción …
OTROSLA HUACA DE LA LUNA, VALLE DE MOCHE: UNA REEVALUACIÓN DEL SITIO”. (I PARTE)2008Arkinka, Revista de Arquitectura, Diseño y Construcción …
LIBRO EDITADOInvestigaciones en la Huaca de la Luna 20012008Libro
LIBRO EDITADOInvestigaciones en la Huaca de la Luna 20022008Libro
CAPÍTULO DE LIBROAn urban Pottery Workshop at the Site Of moche2008Libro
CAPÍTULO DE LIBROA mochica ritual Garment2008Libro
LIBROA MOCHICA RITUAL GARMET2009Gold in the Ameritas. Pp. 107-111. Editado por Hélène Di…
CAPÍTULO DE LIBROThe Gallinazo at Huacas de Moche: Style or Culture2009Libro
LIBROTHEOCRACY AND SECULARISM: RELATIONSHIPS BETWEEN THE TEMPLE AND URBAN NUCLEUS AND POLITICAL CHANGE AT THE HUACAS DE MOCHE2010New Perspectives on Moche Political Organization. Jeffre…
CAPÍTULO DE LIBROHuacas del Sol y de la Luna: cien años después de los trabajos de Max Uhle2010Libro
BOLETIN“Los contextos urbanos de producción artesanal en el complejo arqueológico de las huacas del Sol y de la Luna”. Boletín del Instituto Francés de Estudios Andinos. 39(2): 243-297. Lima, Instituto Francés de Estudios Andinos.2010Libro
CAPÍTULO DE LIBRO“Huacas del Sol y de la Luna: cien años después de los trabajos de Max Uhle”. En: Max Uhle (1856-1944). Evaluaciones de sus investigaciones y obras. P. Kaulicke, M. Fischer, P. Masson y G. Wolff editores, pp: 175-204. Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.2010Libro
LIBRO EDITADOInvestigaciones en la Huaca de la Luna 20032012Libro
CAPÍTULO DE LIBROLe culte des ancêtres dans le Pérou ancien2012Libro
ARTÍCULO BOLETÍN“Marine radiocarbon reservoir age variation in Donax obeselus shells from northern Peru:2013Geology
LIBRO EDITADOInvestigaciones en la Huaca de la Luna 20042013Libro
ARTÍCULO EN CONGRESOLos Templos Moche en el complejo arqueológico Huacas del Sol y de la Luna, valle de Moche, Per˙.2013
ARTÍCULO EN CONGRESOHuacas del Sol y de la Luna Project: Inclusion of Local and Regional Social Development2013
ARTÍCULO EN CONGRESOEl urbanismo Moche, el surgimiento del estado territorial Moche sureño y la ciudad en los Nades Centrales2014
ARTÍCULO EN CONGRESO“La Plataforma 2 del Nucleo Urbano Moche: De la destrucción a un hallazgo sorprendente”2014
ARTÍCULO EN REVISTA CIENTÍFICAA rare case of os odontoideum from an Early Intermediate period tomb at the Huacas de Moche, Peru2015International Journal of Paleopathology
ARTÍCULO EN CONGRESOEL ORIGEN DEL ESTADO EN LA COSTA NORTE DEL PERU: LOS MOCHES2015
ARTÍCULO EN CONGRESONuevos descubrimientos y sus implicancias en el Complejo Arqueológico Huacas del Sol y de la Luna2015
CAPÍTULO DE LIBROHuacas del Sol y de la Luna Project2016Libro
LIBRO EDITADOInvestigaciones en la Huaca de la Luna 20002016Libro

👨‍🏫Última actividad en el extranjero de Santiago Uceda Castillo

Santiago Uceda acababa de organizar como curador y antes de su deceso,  la exposición « Perú, antes de los Incas » en el Museo de Quai Branly – Jacques Chirac en Francia la que se realizó desde el 14 de noviembre del 2017 al 01 de abril del 2018 (https://www.rfi.fr/es/ciencia/20171117-el-peru-antes-de-los-incas-en-el-quai-branly-cupisnique-moche-lambayeque-chimu).

 

Album Fotográfico de Santiago Uceda Castillo

1991 – Los inicios en Huaca de la Luna

1992 – Trabajos en la Plataforma Principal de Huaca de la Luna

2010 – Convocatoria de artesanos de Moche para su integración a proyecto de tiendas


Visita a planta de cerveceria BACKUS – benefactor de Proyecto Huaca de la Luna




Supervisión de trabajos en Huaca de la Luna

Con estudiantes partipantes de concurso de cerámica Huacas de Moche





Con participantes de concurso artistico en homenaje a Pedro Azabache

Dictado de Curso Bioarqueológia 2011

Visita de campio a Huaca del Sol de Chris Donnan

Reunion de evaluación y monitoreo del proyecto huacas de moche

Registro de hallazgos en Huaca de la Luna

2017 – Con visitantes a la Huaca de la Luna

Fondo rombo

Exposición sobre Huaca de la Luna en Austria

2010 – Inauguración del Museo Huacas de Moche por el Presidente de la Republica Alan Garcia

2011 – Inauguración de pasarelas en Museo de Sitio Huaca de la Luna

Visita a Huacas de Moche

Varios sobre reconocimientos y visitas a proyecto Huacas de Moche

Visitantes de BACKUS observando la limpieza de hallazgo

Plaza 1 2011 FRONTIS NORTE supervición MC

2010 – Hallazgo de ofrendas en Huaca de la Luna

Niños participantes de talleres en Museo de Sitio Huacas de Moche

Visitantes al Museo de Sitio Huacas de Moche

Reunión con profesionales visitantes del hermano pais de México

2004 – Con visitantes a la Huaca de la Luna

2008 – Visita de los Reyes a Huaca de la Luna y reconocimiento al modelo de gestion.

Visita de representantes del Ministerio de Economia y Finanzas del Perú y del Fondo contravalor Perú-Francia

Visita a la Huaca de la Luna del Presidente de la República Alberto Fujimori

Visita del reconocido chef de la cocina peruana Gaston Acurio

Visita a Huaca de la Luna  de la primera vicepresidenta Mercedes Araoz

Visita del renombrado director estadounidense de escena de vanguardia y dramaturgo Robert Wilson

v

Diversas fotos de nuestro querido Santiago Uceda

Vistas del Museo Huacas de Moche que hoy lleva el nombre de nuestro querido Santiago Uceda Castillo, en homenaje a su valiosa trayectoria y su inmenso aporte a la cultura peruana.

Fuente de fotos:
santiagoucedacastillo.org
Proyecto Huacas de Moche
arqueologia516004619.wordpress.com

España: inauguran exposición Tesoros Preincaicos de la Cultura Mochica

La reina Sofía de España presidió hoy la inauguración de la exposición Tesoros preincaicos de la cultura mochica: el Señor de Sipán, la Huaca de la Luna y la Dama de Cao, que se expone en la Casa de Iberoamérica.

En la ceremonia, realizada al mediodía (hora local, 05:00 hora peruana), también participaron el ministro de Cultura de España, José Ignacio Wert; la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, y el embajador de Perú, Francisco Eguiguren, así como el arqueólogo Walter Alva, según informa la embajada de Perú en el país ibérico.

La exhibición forma parte del proyecto cultural Cádiz 2012 para la conmemoración del Bicentenario de la Constitución y permanecerá abierta al público hasta el 10 de setiembre, para partir luego al Museo Arqueológico Provincial (Marq) de Alicante.

Las 195 piezas que la componen pretenden presentar una visión amplia de la cultura Moche y la contextualizan más allá de las joyas y de su esplendor.

También se incluyen los trabajos que la universidad de Trujillo (Perú) realiza en el yacimiento Huaca de la Luna y los restos arqueológicos de Huaca de Cao.

En 1987, el arqueólogo peruano Walter Alva y un grupo de restauradores, estudiantes y obreros consiguieron rescatar de entre las profundidades de la tierra un conjunto de tumbas y un tesoro compuesto por más de un centenar de piezas.

Se trataba de joyas de orfebrería labradas en oro y otros materiales preciosos de la necrópolis del Señor de Sipán, santuario de uno de los personajes de la alta jerarquía de la cultura Moche.

Tres décadas fueron necesarias para recuperar estas tumbas funerarias y otros tesoros situados en la localidad de Lambayeque, donde se encontraban dos grandes pirámides de adobe a las que se accedía a través de rampas. En su interior, los arqueólogos hallaron la tumba del Señor de Sipán.

Ventarrón: arrojando luces sobre evolución de culturas

Los descubrimientos en el complejo arqueológico Ventarrón, en Lambayeque, son un“capítulo importante para entender el proceso de evolución de las culturas desde los orígenes hasta la época de los incas”, sostuvo el arqueólogo Walter Alva, director del museo Tumbas Reales de Sipán.

Señaló que el pequeño templo encontrado pertenece a la cultura Mochica, es decir, es contemporáneo a los descubrimientos de Sipán. “Nos está revelando datos importantes como la presencia de un estilo de cerámica típico de Lambayeque así como puntos de relación con la cultura Mochica del sur.”

“A pesar de que los mochicas fueron un solo pueblo, una sola tradición cultural, cada valle tenía su propia organización social y política y sus propios artistas; entonces, en algunos casos hay estilos de cerámica que son propios de Lambayeque dentro de la cultura Mochica y hay también, como hemos encontrado aquí, un caso de la vasija que está copiando el estilo del sur, pero hecho por artistas de la región de Lambayeque”, explicó.

El descubridor del Señor de Sipán puntualizó que los individuos hallados en las 14 tumbas son posteriores al Señor de Sipán, pero dentro de la cultura Mochica.

“No son de alto rango pero uno de ellos es un personaje que cumplió funciones rituales, puede ser un oficiante o un asistente de sacerdote, pues tiene copas, toda la parafernalia ritual que usaban los señores de la época mochica. Es posterior cronológicamente al Señor de Sipán, pero es un aporte significativo para entender cómo va evolucionando la cultura”, destacó.

El investigador manifestó que el complejo arqueológico Ventarrón-Collud-Zarpán es un “muestrario extraordinario de todo lo que es la evolución de las culturas en la región de Lambayeque y en el norte. Tenemos desde el origen (3,000 años antes de Cristo) hasta la época de los incas”.

Agregó que “en la parte alta del cerro (Ventarrón) tenemos estructuras de la época Inca Imperial, un centro fortificado en excelente estado de conservación que vamos a comenzar a investigarlo porque tiene un potencial turístico extraordinario, es como tener una pequeña ciudadela en la cúspide de un cerro y está cerca a Chiclayo”.

Alva resaltó que los principales monumentos arqueológicos en Lambayeque son accesibles, pues están muy cerca a las ciudades.

“No se necesita desarrollar grandes proyectos y grandes inversiones en infraestructura vial. Basta con una buena pista afirmada y los visitantes podrían llegar aquí y tener otro atractivo importante”, finalizó.

 

La Señora de Cao: Una “dama de hierro”  en el Perú prehispánico

La primera gobernante conocida del Perú prehispánico vivió hace 1.700 años en la costa norte del país y dirigió al pueblo mochica con mano firme. El hallazgo de sus restos hace sólo un lustro supuso una verdadera revolución para la arqueología.

Desnudos, en fila india y con la soga al cuello, los prisioneros avanzan cabizbajos y fuertemente custodiados hacia una muerte segura. Desde lo más alto, sentada sobre una litera cargada por sirvientes, una mujer ataviada con sus mejores galas los observa imperturbable. Su rostro, rematado por una cegadora corona dorada y semioculto tras una enorme nariguera, infunde auténtico terror a los presentes. ¿Cómo podrá si no apaciguar los ánimos y restaurar el orden tras los desastres causados por las fuertes lluvias? Consciente de que el dios Ai-Apaec –“el Decapitador”– observa cada uno de sus movimientos, sabe que, una vez más, deberá mostrarse implacable para satisfacerle. En un momento dado de la ceremonia, arranca la masacre y los cautivos son ejecutados, uno tras otro; algunos también desmembrados. Como colofón, la sangre de todos ellos se entrega, según exige el ritual, a la deidad castigadora.

Esta dantesca escena podría formar parte de cualquier película gore, pero es (mejor dicho, fue) muy real y hay que situarla a unos 50 kilómetros de la actual ciudad peruana de Trujillo alrededor de 1.700 años atrás. Por entonces, la hoy llamada Señora de Cao regía con mano de hierro los destinos de los mochicas (o moches), asentados en la costa septentrional de Perú (a lo largo de más de 500 kilómetros) entre los siglos I y VIII d. de C. Nos referimos a la (hasta el momento) primera y única gobernante conocida del Perú prehispánico, de cuya existencia no se tuvo noticia hasta hace sólo un lustro. Pero empecemos por el principio… y para ello hemos de retroceder veinte años y trasladarnos al hoy conocido como Complejo Arqueológico El Brujo, en el distrito de Magdalena de Cao, departamento de La Libertad. El peculiar nombre del enclave responde a la tradicional afluencia de chamanes que escogen practicar aquí sus rituales. De hecho, se trata de un gran centro ceremonial con tres complejos: Huaca El Brujo, Huaca Cao Viejo y Huaca Prieta, que forman un triángulo al que se atribuye un gran poder mágico y donde debió asentarse la elite mochica que ostentaba la autoridad en el valle de Chicama. El término huaca alude en Perú a cualquier yacimiento arqueológico, en especial a una tumba.

Bajo el embrujo de El Brujo

Cuando el arqueólogo Régulo Franco Jordán, director del Proyecto Arqueológico El Brujo, y Guillermo Wiese de Osma, de la Fundación Wiese (que financia dicho proyecto), llegaron aquí en 1990 debieron por fuerza desmoralizarse. El terreno en que se asentaban montículos informes cubiertos de arena, antaño magníficas construcciones de adobe, estaba modelado por cientos de agujeros y parecía más lunar que terrestre. Además, había fragmentos de ceramios (como se denomina a las piezas de alfarería), textiles y metales desperdigados por doquier. Aquellos “cráteres” eran las huellas del delito, las excavaciones ilegales realizadas por los saqueadores de tumbas (huaqueros) que desde los años 70 habían sucumbido a una especie de fiebre del oro y campaban a sus anchas en busca de piezas valiosas que ofrecer al mejor postor, sin que la autoridad interviniese. Aun así, en ese negro panorama, aquellos hombres vislumbrarían un rayo de esperanza. Recorrían la zona en busca de indicios sobre la vida cotidiana de los mochicas cuando se toparon con un descubrimiento inesperado. Un habitante de Magdalena de Cao, Arturo Carrera, les reveló los rumores sobre la existencia de frisos pintados en Huaca Cao Viejo. Y les condujo hasta un colorista relieve que exhibía dos personas con un chinchorro, instrumento de pesca aún usado en Chicama. Estaban contemplando los primeros relieves mochicas policromos en una pirámide (hasta entonces sólo se habían visto pinturas). “Este hallazgo nos ‘embrujó’ hasta el punto de dedicarle toda nuestra vida a la investigación y conservación del sitio”, reconoce Régulo Franco. Intuyeron que bajo aquel terreno habría algo grande… y no se equivocaban.

Ese mismo año de 1990 iniciaron las excavaciones. Eso sí, antes convencieron a los huaqueros para que olvidasen el saqueo y trabajasen para ellos. No tardaron en encontrar en un muro fragmentos perturbadores: una mano con un cuchillo ceremonial y unas patas de arácnido. Presos del entusiasmo, limpiaron y limpiaron hasta confirmar que se trataba del Decapitador. La cosa prometía cada vez más.

A dos metros bajo tierra

Pero tuvieron que pasar catorce años, hasta 2004. Durante un trabajo rutinario, en la esquina noroeste de la pirámide, los arqueólogos detectaron unos ladrillos de adobe con más restos de pintura. Pasadas algunas semanas, habían desescombrado un recinto rectangular, en la altura intermedia de la edificación, con escenas relacionadas con el mundo mochica. El icono más abundante era el life (Trychomicterus sp.), un pez de cabeza semicircular rematada en varios apéndices, con cuerpo sinuoso terminado en una cola trapezoidal. Franco nos remarca cual fue su sorpresa “al encontrar en los muros seres sobrenaturales que sólo se podían observar en las pictografías de la cerámica, inclusive se empezaba a descubrir un recinto más pequeño pintado con la imagen de un ser sobrenatural, inédito en la iconografía”. Todo señalaba a que aquel había sido el escenario de ceremonias. Pero habían de asegurarse.

La pista definitiva fue la figura de un felino (quizá un puma) que, de algún modo, Régulo Franco ya había visto tiempo atrás. Guiado por su maestro espiritual, el chamán Kúntur (Arturo Cervantes), y ayudado por el poder alucinógeno de la conocida como planta de San Pedro (cactus abundante en la región), al arqueólogo se le apareció, en ese mismo punto, “un felino tierno recostado apaciblemente; mi maestro me dijo que ahí encontraríamos lo que estábamos esperando… y así fue”, añade con total naturalidad.

En el patio ceremonial encontraron otros indicios reveladores, unas vasijas de cerámica enterradas (sólo sobresalían las bocas) que supusieron habrían almacenado algún líquido sagrado empleado en los rituales. En un primer momento, optaron por no excavar con la intención de preservar el contexto. Pero, tras comprobar que uno de los recipientes tenía forma de búho (animal que para los mochicas transportaba a los muertos) cambiaron de opinión… afortunadamente.

Se empezó a extraer tierra justo bajo aquel “sospechoso” recipiente que parecía indicar un enterramiento, para proseguir arrancando uno a uno los ladrillos de adobe y levantar a continuación la cubierta de cañas. Una gran cantidad de ceniza probaba que allí habían tenido lugar incineraciones rituales. Al sacar, en última instancia, las vigas de madera de algarrobo que sellaban la cámara funeraria apareció ante sus ojos, a dos metros de profundidad, un gran fardo cubierto con un petate. Sobrepasaba los cien kilos de peso y alcanzaba los 1,80 metros de longitud. La cabeza de su ocupante estaba orientada al sur, al estilo moche, y en uno de los extremos un rostro humano bordado adornaba la primera de las 26 capas de tela que amortajaban el cuerpo (una de ellas, de 70 metros, le daba 48 vueltas). Se invirtieron seis meses en el desenfardo del misterioso personaje, en el que intervinieron arqueólogos, antropólogos, conservadores textiles y de metales, y médicos.

Luego vendría el trabajo de laboratorio. Los rayos X demostraron que el cráneo estaba tapado por varias coronas de oro. Habían, asimismo, 18 collares también de oro, más de cuarenta narigueras (con representaciones de prisioneros con la soga al cuello, del dios Decapitador, de pelícanos, alacranes, cóndores…) y collares de oro y plata, diademas de cobre dorado con rostros felinos, aretes de cobre con incrustaciones de turquesa, restos de algodón, lapislázuli y cuarzo, placas de metal que habían pertenecido a un vestido, 23 estólicas o propulsores de lanzas, dos porras de guerra (cetros de madera forrados de cobre). No había ningún resquicio de duda; los restos pertenecían a un gobernante.

Armas de mujer

La “bomba” cayó al comprobarse que no se trataba de un varón. ¿Cómo era aquello posible si, al menos hasta entonces, sólo se habían hallado instrumentos bélicos en tumbas masculinas? Tradicionalmente, la belicosidad se ha considerado un valor masculino, mientras el carácter pacifista se ha relacionado con la mujer.

Según Franco, esta especie de “ying/yang” pudo ser distinto en la época moche: “Sólo los hombres en la iconografía andina son representados en acciones de batalla, y no la mujer, claramente se esconde la imagen de la mujer en estos temas”, afirma categóricamente. Fuera como fuese, la tercera tumba real mochica encontrada hasta el momento, tras las de los señores de Sipán –padre e hijo– descubiertos por Walter Alva y su equipo en 1987 en la Huaca Rajada, pertenecía a una mujer Por supuesto que hay imágenes de mujeres en la iconografía moche, y muy abundantes –sobre todo en la cerámica–, pero siempre exhiben roles secundarios, ninguna aparece como líder. “El día que encontremos una sería fabuloso y tendríamos una evidencia más del poder de las mujeres en la Antigüedad”, señala un sonriente Franco. Por otro lado, el único hallazgo relevante de una sacerdotisa (ni siquiera de una regente) fue el de San José de Moro, en 1991. Pero el caso de la Señora de Cao era muy distinto: se había descubierto, sin resquicio de duda, la primera gobernante del Perú prehispánico. La noticia de aquel milagro –como lo denomina su descubridor– desató durante cierto tiempo la incredulidad. Y es que, como señala Franco, “nunca antes se había hallado la tumba de una soberana mochica. Los arqueólogos sólo habían descubierto entierros muy importantes como las tumbas de Sipán, pero no la de una mujer…”

Veneno en la piel

La ya bautizada como Señora de Cao era una mujer de unos 25 años, 1,48 centímetros de altura, complexión gruesa, cabello largo y… ¡tatuajes! (de ahí su sobrenombre de “Dama de los Tatuajes”). Antebrazos, manos y pies lucían, con total claridad, dibujos de serpientes y arañas que la simbología andina relaciona con la fertilidad de la tierra, y también de lifes. Éstos y otros elementos –marinos y celestes– indican que a la Dama de Cao se la tenía como mujer con poderes sobrenaturales, y que al morir debió ser elevada al grado de diosa o semidiosa. Probablemente ejerció de chamán, y entre sus habilidades estaba la de leer mensajes en el cielo según el movimiento de los astros. Régulo Franco se muestra rotundo al afirmar que tenía estatus de gobernante, puesto que sus insignias son comparables a los del señor de Sipán. Además, según él, los símbolos mágicos que ornan su piel le dan mayor rango en el mundo espiritual, razón por la que piensa que también tenía poderes sobrenaturales “para conciliar el desarrollo de su pueblo con los fenómenos naturales, quizás fue también adivina, curandera”, concluye este experto. La impactante imagen de su cuerpo, parcialmente decorado, dio la vuelta al mundo en la portada de National Geographic. Y que presentase tatuajes causó un gran asombro.

Pero lo que dejó realmente boquiabiertos a los expertos fue el excelente estado de conservación en que se hallaba el cuerpo, más aún teniendo en cuenta que no había sido embalsamado como era característico del pueblo moche. Existía una buena razón para ello: se había espolvoreado con un polvo rojizo, cinabrio (sulfuro de mercurio), que actuó como veneno repeliendo a las bacterias y evitando así el deterioro del cadáver. Otro factor clave que pudo influir en el mantenimiento de los restos fue su ubicación en el nivel intermedio de la huaca. Estar alejados de la superficie impidió que les afectase la humedad de la lluvia, mientras que estar alejados de la base evitó que la napa freática les alcanzase. Los arqueólogos debían estar ciertamente satisfechos… aunque no del todo. Ya tenían el quién, el dónde, el cómo y el cuándo.

Pero faltaba el por qué, así que el siguiente reto consistió en averiguar la causa de la súbita muerte, tras haber padecido fuertes convulsiones, de aquella joven veinteañera. Una vez examinada la momia, el antropólogo forense John Verano confirmó que no habían signos de ninguna patología, pues sólo detectó una muela picada. Descartada la enfermedad, la hipótesis más plausible era que falleció justo después de haber dado a luz. Así parecían confirmarlo su abdomen dilatado y las cicatrices.

De todos modos, una teoría alternativa posterior apuntó a que pudo sucumbir en una época de crisis de la sociedad moche, provocada por lluvias torrenciales que habrían causado estragos en la frágil pirámide de adobe. ¿Se trataría, en tal caso, de un suicidio o de un asesinato dirigidos a tranquilizar a los furibundos dioses? Cabe señalar, en este punto, que existen evidencias sobre rituales de sacrificios en tiempos de la Señora de Cao, con los que los mochicas pretendían restaurar el orden ante fenómenos climáticos tan devastadores como El Niño y las fuertísimas precipitaciones que éste conllevaba.

Una civilización “de barro”

Todo aquel que hoy se acerque al lugar de los hechos, puede comprobar in situ los devastadores efectos de las inundaciones que durante tantos siglos han ido mellando la Huaca Cao Viejo, la que fuera una espléndida “catedral” mochica, hasta convertirla en un amorfo montículo de barro. Por suerte, hoy se encuentra protegida gracias a una moderna estructura techada, una gran lona mimetizada con el color del desierto. Según los expertos, la pirámide escalonada empezó a construirse en el siglo I d. de C., fue remodelada hasta en siete ocasiones y entró en decadencia en el siglo VII . Estaba dedicada al principal dios mochica: Ai-Apaec. En su interior, se despliega un laberinto de habitaciones y terrazas decoradas con murales que narran una historia sangrienta de sacrificios humanos. Decenas de pirámides como esta salpicaron los valles del litoral norteño peruano, donde se asentaron comunidades agrícolas y pesqueras, una civilización “de barro”, un material tan noble para los mochicas como la piedra para los incas. Habilidosos arquitectos, albañiles e ingenieros, fueron capaces de transformar uno de los desiertos más áridos del planeta en un vergel.

Dominaron la alfarería; por fuerza, pues al carecer de escritura describieron su sociedad en cerámica. Según Franco, “la historia de Hatshepsut Hatshepsut es reconocida por la escritura que dejaron los egipcios, razón por la cual se sabe que gobernó algunos años, tuvo hijos, un amante y adoptó atributos de hombre para seguir gobernando, pero en el caso de la Señora de Cao no lo sabemos, quizá el día que encontremos algún tipo de escritura preincaica cambiará totalmente la arqueología sudamericana”.

Mientras no llega la ansiada “piedra de Rosetta”, se sigue trabajando con ahínco. Si a inicios del siglo XXI el gran reto de la egiptología es hallar la tumba de Cleopatra, el de la arqueología peruana es, hoy por hoy, dar con la tumba del Señor de Cao, gobernante mochica de una época posterior a su homóloga femenina. Hará falta paciencia. Si Zahi Hawass, Secretario General del Consejo Supremo de Antigüedades Egipcias, declaró a CLÍO en enero de 2007 que “sólo hemos descubierto el 30% de los restos arqueológicos del antiguo Egipto”, durante las dos décadas que se ha estado trabajando en El Brujo sólo se ha descubierto un 5%. Y es que desvelar 5.000 años de ocupaciones culturales ininterrumpidas –desde la etapa precerámica hasta la ocupación europea en el siglo XVI– lleva su tiempo. “Uno realmente no sabe lo que va a encontrar en nuestro trabajo diario. Aunque parezca mentira, la forma del Complejo Arqueológico El Brujo visto desde el aire tiene un gran parecido con el mapa de América del Sur”, dice Régulo Franco. Nos quedamos con esta imagen. Y nos encomendamos a Ai-Apaec para que nos desvele lo antes posible uno de los incontables secretos que esconde en sus entrañas la tierra de los mochicas

 

Fuente: CLIO

esnud os, en fila ind ia y con
la soga al cuello, los prisioneros
avanzan cabizbajos y fuertemente
custodiados hacia una muerte segura.
Desde lo más alto, sentada sobre una
litera cargada por sirvientes, una mujer ataviada
con sus mejores galas los observa imperturbable.
Su rostro, rematado por una
cegadora corona dorada y semioculto tras
una enorme nariguera, infunde auténtico
terror a los presentes. ¿Cómo podrá si no
apaciguar los ánimos y restaurar el orden
tras los desastres causados por las fuertes
lluvias? Consciente de que el dios Ai-Apaec
–“el Decapitador”– observa cada uno de
sus movimientos, sabe que, una vez más,
deberá mostrarse implacable para satisfacerle.
En un momento dado de la ceremonia,
arranca la masacre y los cautivos son
ejecutados, uno tras otro; algunos también
desmembrados. Como colofón, la sangre de
todos ellos se entrega, según exige el ritual,
a la deidad castigadora.
Esta dantesca escena podría formar parte
de cualquier película gore, pero es (mejor
dicho, fue) muy real y hay que situarla a
unos 50 kilómetros de la actual ciudad peruana
de Trujillo alrededor de 1.700 años
atrás. Por entonces, la hoy llamada Señora
de Cao regía con mano de hierro los destinos
de los mochicas (o moches), asentados
en la costa septentrional de Perú (a lo largo
de más de 500 kilómetros) entre los siglos
I y VIII d. de C. Nos referimos a la (hasta el
momento) primera y única gobernante conocida
del Perú prehispánico, de cuya existencia
no se tuvo noticia hasta hace sólo un
lustro. Pero empecemos por el principio… y
para ello hemos de retroceder veinte años
y trasladarnos al hoy conocido como Complejo
Arqueológico El Brujo, en el distrito
de Magdalena de Cao, departamento de La
Libertad. El peculiar nombre del enclave
responde a la tradicional afluencia de chamanes
que escogen practicar aquí sus rituales.
De hecho, se trata de un gran centro
ceremonial con tres complejos: Huaca El
Brujo, Huaca Cao Viejo y Huaca Prieta, que
forman un triángulo al que se atribuye un
gran poder mágico y donde debió asentarse
la elite mochica que ostentaba la autoridad
en el valle de Chicama. El término huaca
alude en Perú a cualquier yacimiento arqueológico,
en especial a una tumba.
Bajo el embrujo de El Brujo
Cuando el arqueólogo Régulo Franco Jordán,
director del Proyecto Arqueológico
El Brujo, y Guillermo Wiese de Osma, de
la Fundación Wiese (que financia dicho
proyecto), llegaron aquí en 1990 debieron
por fuerza desmoralizarse. El terreno en
que se asentaban montículos informes cubiertos
de arena, antaño magníficas construcciones
de adobe, estaba modelado por
cientos de agujeros y parecía más lunar que
terrestre. Además, había fragmentos de ceramios
(como se denomina a las piezas de
alfarería), textiles y metales desperdigados
por doquier. Aquellos “cráteres” eran las
huellas del delito, las excavaciones ilegales
realizadas por los saqueadores de tumbas
(huaqueros) que desde los años 70 habían
sucumbido a una especie de fiebre del oro
y campaban a sus anchas en busca de piezas
valiosas que ofrecer al mejor postor, sin
que la autoridad interviniese. Aun así, en
ese negro panorama, aquellos hombres vislumbrarían
un rayo de esperanza.
Recorrían la zona en busca de indicios
sobre la vida cotidiana de los mochicas
cuando se toparon con un descubrimiento
inesperado. Un habitante de Magdalena
de Cao, Arturo Carrera, les reveló los
rumores sobre la existencia de frisos pintados
en Huaca Cao Viejo. Y les condujo
hasta un colorista relieve que exhibía dos
personas con un chinchorro, instrumento
de pesca aún usado en Chicama. Estaban
contemplando los primeros relieves
mochicas policromos en una pirámide
(hasta entonces sólo se habían visto pinturas).
“Este hallazgo nos ‘embrujó’ hasta
el punto de dedicarle toda nuestra vida a
la investigación y conservación del sitio”,
reconoce Régulo Franco. Intuyeron que

Tres nuevos personajes ataviados con tocados de plumas, en la que destaca un majestuoso individuo flanqueado por dos báculos o estandartes fueron hallados en los nuevos murales polícromos del Palacio de Úcupe, en el departamento de Lambayeque.

El hallazgo se produjo tras el reinicio de las labores mantenimiento y conservación del complejo arqueológico del mismo nombre, ubicado a 39 kilómetros de la ciudad de Chiclayo.

El director del Museo Tumbas Reales de Sipán, Walter Alva, presentó hoy a los medios de comunicación dicho hallazgo descubierto en los últimos tres meses.

En los nuevos murales de Úcupe se observan a tres personajes que se suman a otros seis descubiertos hace 28 años, ataviados con suntuosos tocados de plumas y una especie de alas postizas que nos remiten a la imagen plasmada en una de las joyas de la orfebrería Lambayeque: el
Tumi de Oro así como a casi todas las imágenes que aparecen en el arte de la cultura Lambayeque.

Además se halló un escalón y una plataforma central que mira hacia la plaza. “En la cara frontal de esta plataforma fue plasmada la impresionante imagen de un majestuoso personaje flanqueado por dos estandartes que indica su más alta jerarquía, llevando en sus manos un vaso ceremonial”, destacó.

Dijo que al costado de la plataforma hay una rampa de acceso hacia el pórtico y hacia los lados dos escalones.

“Estos elementos arquitectónicos también están decorados con imágenes de escenas que representan un desfile de personajes de menor rango llevando ofrendas como tocados, conchas spondylus, plumas y otros incluyendo un guacamayo”, indicó.

Alva resaltó asimismo el mural de una escena erótica poco conservada. “Es única en su género en los murales del antiguo Perú”, dijo.

Además se descubrió últimamente en otra cara de la plataforma una escena donde aparecen diversos personajes en una escena festiva o cortesana.

“Un acróbata parado sobre uno de ellos lleva banderas, una mujer tocando maracas y otros llevan ofrendas o banderolas”, mencionó al agregar que antes no se conocían este tipo de representaciones en el arte mural de la cultura Lambayeque.

Alva refirió que sorprende el derroche de movimiento y actividad que no resulta muy usual en el arte de Lambayeque donde siempre se presentan imágenes hieráticas y rígidas.

“El nuevo descubrimiento completa el discurso iconográfico del Palacio de Ucupe, facilitando la interpretación de este conjunto de imágenes que enriquecerán el conocimiento de la cultura Lambayeque”, destacó.

Además informó que las escenas parecen revelar capítulos de los usos y costumbres de los gobernantes de la época que incluirían en la parte superior una suerte de “retratos oficiales” de los dignatarios.

El investigador señaló que este conjunto reaviva la hipótesis que podría tratarse de escenas vinculadas al mítico Naylamp, el legendario héroe que fundó la dinastía de reyes de la región Lambayeque.

La estructura cuando terminó su función por alguna razón que desconocemos fue cuidadosamente cubierta.

“En el antiguo Perú no solamente se sepultaban los cuerpos de sus gobernantes, sino también los templos o palacios. Eran lugares sagrados que había que protegerlos y preservarlos  para la eternidad”, agregó.

Puntualizó que se trata de alrededor de 40 metros cuadrados de muros decorados con nuevas imágenes.

Alva indicó que se han encontrado restos de columnas de algunas almenas que decoraban el muro en su parte superior con imágenes alados.

Recordó que hace 28 años Susana Meneses y su persona, descubrieron el primer mural de Úcupe representando seis personajes de frente y tres de perfil que desde entonces se convirtió en la imagen representativa de la cultura Lambayeque desarrollada en esta región entre los Siglos VIII a XII de nuestra era.

“Hace 28 años conocíamos un solo muro y ahora tenemos una mayor idea de lo que había más abajo. Lo importante que en esa época no dimos cuenta que se trataba del mural polícromo más importante de la cultura Lambayeque”, destacó.

En los actuales trabajos de conservación de esta área labora el arqueólogo residente, Bruno Alva, acompañado de un equipo de profesionales y diez obreros de la comunidad de Úcupe.

Inversión del Estado
Por su parte, el director de la Unidad Ejecutora Nº005 Naylamp-Lambayeque, Celso Sialer, informó que en este proyecto de mantenimiento y exploración se han invertido 145 mil nuevos soles, en los que se incluye 30 mil nuevos soles destinado a trabajos de prevención en el sitio.

Mencionó que Lambayeque cuenta con expertos conservadores para realizar el trabajo de puesta en valor de los murales, sin embargo, se requiere de una partida especial para dicha tarea.

El Hallazgo

En pleno apogeo de una antigua civilización, hace 1.100 años y a dos kilómetros y medio de la desembocadura del río Zaña en el Océano Pacífico, se desarrolló una majestuosa ceremonia. Esta vez el ritual fúnebre no era para sepultar a un dignatario con sus ofrendas y concubinas, sino para enterrar un pequeño palacio sagrado, en el que los mejores artesanos del reino plasmaron varios rostros míticos, personajes semidivinos y escenas iconográficas en muros polícromos que abarcarían más de 40 metros cuadrados.

Los gobernantes de la época decidieron ocultar definitivamente un recinto que por varias décadas sirvió para rendir culto a Naylamp, personaje que, según la leyenda, habría poblado esta zona del Perú. Cubrir los recintos para que no sean utilizados por otros gobernantes era una tradición en la cultura Lambayeque.

Este era una especie de semidiós, cuyas expresiones, vestimentas, súbditos y ceremonias quedaron grabados con genialidad en muros multicolores de un recinto que hoy es develado en su integridad para conocer un poco más el real significado de la cultura Lambayeque.

Por tratarse de una estructura sagrada, los antiguos lambayeques creyeron que esta no debía ser reutilizada por otra gente, por lo que decidieron sepultarla y dejarla como un montículo de apariencia natural. Así permaneció varios siglos hasta que en 1983, en esta zona denominada Úcupe y ubicada en el distrito de Lagunas Mocupe, los arqueólogos y esposos Walter Alva y Susana Meneses descubrieron uno de los murales, pero fue guardado ante la falta de recursos económicos para desenterrarlo y conservarlo.

Casi 30 años después, Bruno Alva Meneses –quien tenía 1 año cuando sus padres descubrieron los primeros murales– y un equipo de investigadores del museo Tumbas Reales de Sipán hallaron nuevas pinturas murales y el resto de la estructura del palacio.

Con este trabajo que ha tomado tres meses, este complejo se convierte en el nuevo atractivo turístico de la región por la gran variedad de colores que posee y las míticas escenas que adornan la parte baja del valle de Zaña, en el paraje conocido como San Miguel, que perteneció a la antigua Cooperativa Agraria de Úcupe.

MÁS INVESTIGACIONES
El hallazgo que debió ser ocultado en 1983 fue impactante: se encontraron nueve personajes, de los cuales seis son principales y tres secundarios. Todos ellos representan retratos de importantes gobernantes ricamente ataviados con vistosos tocados, coloridos atuendos, brazaletes y distintivos reales.

Sin embargo, el trabajo reciente no solo permite conocer nuevos personajes, sino una rampa lateral decorada con escenas de súbditos llevando ofrendas, una especie de portada en la que un personaje de alta jerarquía con dos estandartes parece ofrecer una bienvenida, un muro lateral con escenas inéditas, además de otras pinturas en la parte inferior del muro donde hace 28 años se encontraron los primeros personajes.

Walter Alva, director del museo Tumbas Reales de Sipán, maneja varias hipótesis como la narrada al inicio del texto. Otra de ellas es que en los murales se representó a los gobernantes de la época, que ordenaron plasmar sus imágenes para demostrar su poder y hacer sentir su divinidad. Para esto se vestían con trajes llenos de diseños, dentro de una gran escena que evocaba momentos religiosos.

NUEVOS SIGNIFICADOS
Un hecho que llenó de expectativa a los investigadores es que, en los últimos días, desentrañaron otro paño mural en el que se aprecia a diversos personajes en una escena aparentemente festiva. En ella hay un acróbata parado sobre los hombros de otra persona que lleva en sus manos banderas, mientras una mujer toca maracas y otros cargan ofrendas. Según Alva, lo que quedó grabado en Úcupe es similar a las más finas cortes de Europa.

Alva considera que es sorprendente el movimiento y actividad en las escenas, lo cual no resulta muy usual en el arte de Lambayeque.

También se descubrieron imágenes como las del segundo nivel del muro principal. En él hay una secuencia de súbditos que desfilan llevando ofrendas, entre ellas un guacamayo con espectacular plumaje, un spondylus, plumas multicolores y objetos sagrados como vasos y tumis que luego fueron entregados al gobernante.

LA CIFRA
15%
AVANCES EN LA CONSERVACIÓN
El conservador de estructuras prehispánicas arquitectónicas José Delgado Castro dijo que se ha avanzado ese porcentaje del total del palacio. Ya se ha instalado un cobertor y se ha aislado la estructura para evitar malas condiciones del clima.

Andina,  El Comercio, Wilfredo Zandoval