Los colosales monumentos de Marcahuamachuco

También conocida como la maravilla de la sierra norte, Marcahuamachuco es un sorprendente y enigmático recinto arqueológico con todas las condiciones para convertirse en el epicentro turístico complementario al Circuito Moche. Sus colosales construcciones de piedra se alzan sobre la cima de una montaña sobre los 3.600 metros snm rodeadas por abismos, extensas murallas y un panorama de gran impacto paisajístico.

Está ubicado a diez kilómetros de Huamachuco, una ciudad que cuenta con los servicios básicos y cierta prosperidad por los cercanos yacimientos mineros. Y se llega luego de un viaje de cuatro horas desde Trujillo.

Su historia alimenta el enigma. Desde comienzos del siglo pasado, Marcahuamachuco fue investigado por Max Ulhe y Julio C. Tello, ambos considerados los padres de la arqueología peruana. A mediados del siglo XX se realizaron investigaciones arqueológicas a cargo de Theodoro McCown y en los años 80 por los esposos Theresa y John Topic.

No obstante, sus orígenes siguen siendo un misterio y todo un atractivo para los arqueólogos. En su vecindad existen restos con influencia Chavín, pero los investigadores coinciden en la clara influencia Caxamarca, Recuay y Wari que dejan entrever sus construcciones.

Lo cierto es que cuando los incas llegaron a la zona, Marcahuamachuco ya era una reliquia, así como su vecino monumento Cerro Miraflores, mientras que Wiracochapampa fue un modelo de urbe prehispánico que nunca se llegó a poblar. Poco después llegaron los conquistadores españoles y casi no tocaron el recinto. Pero en las últimas décadas sus espacios fueron trastocados por agricultores y pastores.

Las cosas cambiaron con el nuevo siglo: desde el 2010 la Unidad Ejecutora 007 del Ministerio de Cultura viene realizando importantes obras de conservación y puesta en valor en Marcahuamachuco. Más recientemente las labores se aplicaron en los espacios conocidos como las Torres Rectangulares y Las Monjas, esta última llamada así porque existía el criterio popular de que se trataba de un acllahuasi o palacio dedicado a las elegidas del Inca.

“Por ahora las labores están referidas a recuperar estos sitios arqueológicos. Si bien se realizan campañas locales que buscan la identificación de los pobladores con los sitios arqueológicos, también se busca considerar el turismo como una posibilidad de desarrollo económico alterno a labores extractivas que son tan comunes en esta parte de la región”, nos dice el arqueólogo Marco López Cervantes, quien forma parte de los “agentes 007” encargados de las labores científicas en Marcahuamachuco.

Los vecinos se enorgullecen cuando presentan a Marcahuamachuco como la Machupicchu de la sierra norte del Perú, nadie se pone de acuerdo a la hora de explicar el por qué este enigmático y monumental recinto arqueológico no se ha convertido en el epicentro turístico del norte peruano.

Marcahuamachuco reúne todas las condiciones para convertirse en un gran atractivo turístico: sus colosales construcciones de piedra se alzan sobre la cima de una montaña sobre los 3.600 metros sobre el nivel del mar rodeadas por abismos naturales, extensas murallas y un panorama de gran impacto paisajístico.

Está ubicado a sólo tres kilómetros de Huamachuco, una ciudad que cuenta con los servicios básicos y cierta prosperidad por los cercanos yacimientos mineros. Y se llega luego de un viaje de cuatro horas desde Trujillo.

Sin embargo, Marcahuamachuco sólo recibió 13 mil visitantes durante el año pasado, de los cuales apenas el 1 por ciento eran extranjeros.

Su historia alimenta el enigma. Desde comienzos del siglo pasado, Marcahuamachuco fue investigado por Max Ulhe y Julio C. Tello -ambos considerados los padres de la arqueología peruana. A mediados del siglo XX se realizaron investigaciones arqueológicas a cargo de Theodoro McCown y en los años 80 por los esposos Theresa y John Topic.

No obstante, sus orígenes siendo siendo un misterio y todo un atractivo para los arqueólogos. En su vecindad existen restos con clara influencia Chavín, pero los investigadores coinciden en la clara influencia Caxamarca, Recuay y Wari que dejan entrever sus construcciones.

Lo cierto es que cuando los incas llegaron a la zona, Marcahuamachuco ya era una reliquia, así como su vecino monumentos Cerro Miraflores, mientras que Wiracochapampa fue un modelo de urbe prehispánico que nunca se llegó a poblar. Poco después llegaron los conquistadores españoles y casi no tocaron el recinto. Pero en las últimas décadas sus espacios fueron trastocados por agricultores y pastores.

Los agentes 007

Las cosas cambiaron con el nuevo siglo: desde el 2005 la Unidad Ejecutora 007 del Ministerio de Cultura viene realizando importantes obras de conservación y puesta en valor en Marcahuamachuco, Cerro Miraflotres y Wiracochapamapa. Más recientemente las labores se aplicaron en los espacios conocidos como las Torres Rectangulares y Las Monjas, ésta última llamada así porque existía el criterio popular de que se trataba de un acllahuasi o palacio dedicada a las elegidas del Inca.

“Por ahora las labores están referidas a recuperar estos sitios arqueológicos. Si bien se realizan campañas locales que buscan la identificación de los pobladores con los sitios arqueológicos, también se buscan considerar el turismo como una posibilidad de desarrollo económico alterno a labores extractivas que son tan comunes en esta parte de la región”, nos dice el arqueólogo Marco López Cervantes, quien forma parte de los “agentes 007” encargados de las labores científicas en Marcahuamachuco.

Añade que las labores de puesta en uso social continúan previo diseño de expedientes técnicos, labor que recae en la Oficina de Gestión de Proyectos y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto. “La primera diseña todos los aspectos técnicos del expediente técnico referidos al sector a intervenir, por ejemplo, las unidades de excavación, las propuestas en intervención de conservación en los muros, la planimetría, incluso el circuito de visitas, mientras la otra oficina hace los cálculos y estimaciones de los gastos que se realizarán”.

Lo cierto es que en paralelo a las tareas de conservación y puesta en valor del monumentos, Marcahuamachuco merecería la instalación de un teleférico siguiendo la exitosa experiencia de las telecabinas en Kuélap. Los turistas compartirían el asombro por el paisaje y por un monumento que se proyecta como el epicentro turístico de la sierra norte del Perú.

 

 

Fuente: Diario La República

Ejecutarán acciones de conservación de emergencia en sitios arqueológicos de Marcahuamachuco y Wiracochapampa

Trabajos buscan conservar estado de las estructuras arqueológicas en riesgo de colapso.

El Ministerio de Cultura, a través de la Unidad Ejecutora 007 Marcahuamachuco, anunció la ejecución de actividades de conservación de emergencia en diferentes sectores de los sitios arqueológicos Marcahuamachuco y Wiracochapampa, ubicados en La Libertad. Con estos trabajos se busca conservar las estructuras arqueológicas que se encuentran en riesgo de colapso por agentes naturales y/o actividades humanas.

El jefe de la Oficina de Investigación, Conservación y Puesta en Valor, Cristian Vizconde García, detalló que los trabajos consistirán, principalmente, en eliminar o neutralizar las fallas estructurales de los muros. “Esto se efectuará mediante la técnica de anastilosis, que consiste en desmontar y montar la sección del muro afectada previo registro detallado”, señaló.

Adicionalmente se realizará el desbroce del área de trabajo, limpieza de paramentos (cara de los muros), tratamiento de cabeceras y recomposición estructural de los forados y elementos líticos perdidos. Vizconde García indicó que en Marcahuamachuco los puntos identificados para la intervención están distribuidos en todo el sitio arqueológico.

Asimismo, se tiene programado realizar acciones de emergencia en Wiracochapampa, fundamentalmente en las murallas sur y oeste que rodean al sitio, además de la calle principal.

Cabe precisar que para la ejecución de estos trabajos se tienen destinados alrededor de un millón de nuevos soles.

 

Marcahuamachuco, la joya de Huamachuco, La Libertad

Marcahuamachuco es uno de los sitios arqueológicos más importantes y extensos del Perú. Situado a 3650 m.s.n.m., se extiende sobre la cumbre de un gran cerro cubriendo unas 240 ha. Se ubica muy cerca de la ciudad de Huamachuco y está rodeado por los fondos de valles pertenecientes a los ríos Grande de Huamachuco, Sanagorán y Vado. Tradicionalmente está dividido en cuatro grandes sectores, de sur a norte son: Cerro del Castillo, que ocupa casi la mitad del sitio; Cerro de las Monjas, Cerro de los Corrales y Cerro Viejo, en el extremo norte.

La historia de Marcahuamachuco se remonta hacia los 350 d.C., cuando aparecen las primeras manifestaciones de ocupación humana en los extremos del sitio arqueológico. Sin embargo, en los alrededores Huamachuco se han hallado evidencias muy antiguas que datan aproximadamente los 950 a.C. Esto indica que la posibilidad de que debajo de las construcciones que hoy se ven en Marcahuamachuco existan estructuras muy antiguas.

El apogeo y magnificencia de Marcahuamachuco tiene su origen en los antiguos pastores y agricultores de hace cuatro mil años, quienes habitaban la región y cuando ésta estuvo relativamente aislada. Sin embargo, desde estas épocas los grupos humanos empezaban a tejer la red de intercambio y comercio que se complejizaría siglos después. Aunque la zona de Huamachuco no muestra el grado de desarrollo en aquellas épocas como se observa en Moche, Chavín, etc., es sorprendente que a inicios del primer milenio después de Cristo se dé un gran salto cualitativo.

Hacia el año 300 d.C. empieza una divergencia entre las poblaciones contemporáneas de la parte norte (sierra y costa) del Perú. Las sociedades muestran en sus manifestaciones culturales una identidad y modo de hacer las cosas. Es reconocible la influencia y contactos de Marcahuamachuco con las culturas Cajamarca y Recuay, principalmente. Es muy probable que desde esta época ya empiece la arquitectura monumental y el patrón urbanístico del área de Huamachuco, expresado como símbolo de la civilización en Marcahuamachuco.

Poco después, hacia los 650 d.C., antes de llegada al área de Huamachuco de la influencia de una de las civilizaciones más importantes de los andes, los Wari de Ayacucho, el sitio arqueológico Cerro Amaru fue el centro más importante. Incluso cuando los Wari, en su expansión hacia la sierra norte, ofrendaron muchos objetos en este centro ceremonial y de peregrinaje. Pero, esta influencia se encontró con una sociedad igual de fuerte, tanto así que probablemente muchas de las características arquitectónicas de los Huamachuco hayan sido adoptadas por ellos y que su dominio se basara principalmente en un control comercial.

No se conoce bien la relación de los Huamachuco y Wari en esta región; pero no hubo una coerción militar. Empieza a construirse en este contexto la ciudad de Wiraqochapampa como enclave posiblemente de autoridad. Su planeamiento en conjunto revela una arquitectura lógica y de manejo de formas geométricas ortogonales (esquinas tipo escuadra), característico de los Wari pero con detalles de construcciones pertenecientes a la tradición arquitectónica Huamachuco, las galerías y los salones con nichos.

Finalizada la presencia Wari y su repentino abandono de la construcción de Wiraqochapampa, hacia los 800 d.C. Marcahuamachuco vuelve retomar su presencia hegemónica, continuando siglos después aunque es posible que ya no se planificara la arquitectura monumental de antaño. Los grandes edificios como los de Cerro del Castillo y Cerro de las Monjas empiezan a ser abandonados y cubiertos por rellenos de tierra, los cuales podrían tratarse de un entierro ritual o una gran remodelación inconclusa. Lo cierto es que a la llegada de los incas a la región, Marcahuamachuco estaba abandonado y muchos de sus grandes construcciones en ruinas o reocupadas por pastores o agricultores eventuales.

El nuevo asentamiento se hallaba en lo que hoy es la ciudad de Huamachuco y es allí donde los incas establecieron su centro de poder, fundando la provincia incaica, el denominado “Reino de Huamachuco”, a la llegada de los españoles. De Marcahuamachuco y los demás sitios monumentales como Cerro Miraflores, Cerro Sazón, Cerro Amaru, entre otros, los cuales habían formado la red de un complejo urbanístico importante de varios siglos de permanencia; solamente quedaba el recuerdo y el respeto hacia una civilización que dominó una extensa región, otrora un centro poderoso.

 

Fuente: Unidad Ejecutora 007

A 2,8 km al norte de la ciudad de Huamachuco se encuentra Wiraqochapampa, uno de los sitios arqueológicos más importantes y enigmáticos de la región. Emplazado sobre un área relativamente plana a 3050 m.s.n.m., abarca aproximadamente 33 ha. Wiraqochapampa presenta una planta casi cuadrada definida por cuatro muros perimétricos que alcanzan hasta un ancho de 1,8 m. La planificación del sitio revela que está dividido en dos grandes sectores por una avenida central de 5 metros de ancho que cruza el sitio de Sur a Norte.

Los edificios que conforman Wiraqochapampa están formados por esquinas rectas de 90 grados y se arreglan en conjuntos arquitectónicos principalmente con galerías y salones con nichos, los cuales encierran patios internos.

La misma distribución orinal de sus áreas hace que el sitio arqueológico pueda ser dividido en nueve sectores. De todo ellos, los que se encuentran en el centro del asentamiento y próximos a la avenida principal, son los más densos en edificios.

La historia de Wiraqochapampa es corta pero no menos importante dado que fue un centro urbano que nunca fue terminado ni ocupado para la finalidad que fue construido. Su origen se ubica entre los años 650 d.C. y 800 d.C., dentro del contexto de la influencia Wari en la región. No se conoce el rol que pudo haber tenido en esos tiempos ni la razón de parecer un enclave. En su relación con las sociedades de Huamachuco no parece haber sido militar o conflictiva, aunque se requiere de mayor investigación.

Los primeros interesados como viajeros que visitaron Wiraqochapampa coincidieron que las características arquitectónicas fueron resultado de una planificación concebida solamente por especialistas en arquitectura e ingeniería de la época Inca, como lo sostuvo Max Uhle. Charles Wiener publicó un plano del sitio aunque no con la exactitud de lo que se conoce ahora; poco tiempo después lo hizo Ernst W. Middendorf, quien sugirió que fue construido en la época colonial temprana por los españoles.

Theodore McCown en 1945 elaboró un plano bastante próximo a la realidad y se puede apreciar su correspondencia con una foto aérea de 1962. Pensaba que el sitio era de la época incaica mientras que John Rowe y otros investigadores de su tiempo, vincularon a Wiraqochapampa con Pikillaqta del Cusco, sitio al que también se le adjudicaba una datación incaica. McCown, en sus excavaciones no pudo encontrar evidencias que modifiquen esta hipótesis, de modo que el sitio fue considerado una construcción incaica hasta la década del 60’ en que, sobre todo por comparaciones con Pikillaqta y Wari, se llegó a la conclusión de que era un asentamiento pre inca de la época Wari.

Luego de varias temporadas de excavaciones en distintos sitios como Marcahuamachuco, Cerro Amaru, Cerro Sazón y Wiraqochapampa, el investigador John Topic señala, a modo de balance general, que las funciones principales de Marcahuamachuco habrían estado ligadas a lo ceremonial, sin algún tipo de coerción política y/o militar en la región; por extensión, esto invalidaría la presencia de una organización tipo imperial Wari. Desde este punto de vista, Wiraqochapampa también fue señalado como un centro ceremonial de menor escala que estaba en proceso de construcción. Dicha postura se sustenta en las características de la arquitectura como los salones con nichos, que fueron interpretados como áreas especiales de actividades rituales asociadas básicamente al culto a los ancestros.

 

Fuente: Unidad Ejecutora 007

Investigan qué función cumplió sector Las Monjas de fortaleza Marcahuamachuco

Arqueólogos del Ministerio de Cultura, a través de la Unidad Ejecutora Nº 007, buscan determinar la función que cumplió el sector Cerro Las Monjas de la antigua fortaleza Marcahuamachuco, en la provincia liberteña de Sánchez Carrión, se informó hoy.

La investigación arqueológica contempla excavaciones en los edificios B y D de la referida zona, a fin de conocer las características de los restos arquitectónicos y desenterrar ceramios, elementos líticos y restos óseos.

Unas 88 personas, entre especialistas y obreros, trabajan en ambos edificios; las obras se extenderán durante siete meses. Estas acciones permitirán, además, iniciar las labores de conservación y puesta en valor del sitio, uno de los más atractivos del complejo que según algunas investigaciones fue una fortaleza militar. La Unidad Ejecutora 007 destacó que, respetando las recomendaciones establecidas en las cartas internacionales para la conservación de sitios arqueológicos, se buscará estabilizar las estructuras afectadas por el tiempo y las condiciones climáticas. Las labores contemplan, además, señalizar el sitio para mayor comodidad de los turistas que visitan el monumento. La inversión total es cercana a los cuatro millones de nuevos soles. Marcahuamachuco se encuentra en la ciudad de Huamachuco, capital de Sánchez Carrión,  a 3,200 metros sobre el nivel del mar y a ocho horas de la ciudad de Trujillo. Se presume que fue un importante centro económico y militar. Algunas de sus murallas de piedra se elevan por encima de los diez metros sobre una meseta de cinco kilómetros cuadrados.

 

Fuente: Andina

Escolares de la Libertad, Perú conocen sobre su patrimonio arqueológico con historietas

Escolares de 16 colegios de las provincias de Sánchez Carrión y Santiago de Chuco, en La Libertad, Perú conocen más sobre su patrimonio arqueológico gracias a la distribución de la historieta “El tesoro de la Huamachucos”, informó hoy la Unidad Ejecutora 007: Marcahuamachuco.
La distribución, que se inició el 26 de octubre y culminó el 6 de noviembre, incluyó a instituciones educativas como La Arena, Raumate, La Calzada, Yamobamba, La Ramada, Peña Colorada, La Unión, Agua Blanca, La Florida, entre otras.

Directores y profesores de estos planteles saludaron la iniciativa al considerar que ofrece nuevos soportes para la enseñanza del patrimonio cultural.

Blademiro Yupanqui Baca, creador de la historieta y especialista en educación patrimonial, indicó que el objetivo de su trabajo es sensibilizar a la población escolar rural y urbana sobre el valor del patrimonio.

Además, dijo, se busca que los estudiantes incorporen este conocimiento de manera entretenida a sus saberes.

“El tesoro de los Huamachucos” es una propuesta creativa que utiliza el cómic como soporte visual educativo. En sus 40 páginas los personajes muestran las riquezas arqueológicas de la zona.

La distribución de esta publicación se realizó con apoyo de la empresa privada.

Torres de Marcahuamachuco habrían sido mausoleos para importantes personajes

Cobra fuerza la hipótesis de que las cuatro torres de la fortaleza de Marcahuamachuco, en La Libertad, fueron mausoleos destinados para los cadáveres de importantes personajes de la época, informó hoy el arqueólogo peruano Nilton Ríos.
El especialista, responsable de las excavaciones emprendidas por la Unidad Ejecutora Nº 007, encargada de la conservación y restauración del sitio, explicó que el diseño y acabado especial de las estructuras rectangulares hacen presumir ello.

“Observamos que para construir este lugar hubo una inversión importante de tiempo y trabajo, por eso presumimos que su edificación, diferenciada de otras estructuras del sitio, sirvió para algo importante. Tal vez para guardar algo que querían”, señaló.

Las primeras excavaciones en los alrededores permitieron identificar algunos cráneos y restos óseos, pero en pésimo estado de conservación por las lluvias y otros factores.

Ríos dijo que, de ser acertada la hipótesis de la función funeraria del sitio, existen algunas posibilidades de encontrar evidencias del entierro de importantes personajes; sin embargo, detalló que el lugar probablemente haya sido saqueado o intervenido luego por otras ocupaciones.

«Si las bases de las torres están intactas es posible que allí hagamos importantes hallazgos», sostuvo tras señalar que las excavaciones al interior de las estructuras rectangulares empezarán en algunas semanas.

Según explicó, antes algunos estudiosos habían formulado varias hipótesis como que las torres sirvieron de almacenes o lugares de vigilancia. También propusieron la función funeraria.

«Aunque estos planteamientos se realizaron sin ningún tipo de intervención física», aclaró.
Presencia inca

Lo que está casi confirmado es que el lugar construido por los huamachucos fue ocupado posteriormente  por los incas, ya que se han encontrado ceramios típicos de esta sociedad.

No obstante, refirió que no hay ninguna evidencia hasta ahora de edificaciones.
“Probablemente, fue una ocupación temporal”, apuntó.

Otro dato importante es que las primeras evidencias encontradas señalan que las cuatro torres fueron construidas en diferentes momentos y que la central en la más antigua.

También se han hallado evidencias culturales que corresponden a otras zonas como los spondyllus, oriundos de la costa ecuatorial. Este hecho refuerza la ocupación posterior de otras sociedades.

El sector Las Torres, conformado por cuatro estructuras rectangulares y dos muros perimetrales, se ubica en el extremo sur de Marcahuamachuco.

Es la primera vez que se desarrollan excavaciones arqueológicas allí. Actualmente, los trabajos tienen un avance de 21 por ciento.

 

Encuentran pequeños personajes de metal en fortaleza de Marcahuamachuco

Diez pequeños personajes de metal y otros elementos ornamentales, que serían parte de una ofrenda, fueron encontrados en el sector Las Torres de la fortaleza Marcahuamachuco, en la provincia de Sánchez Carrión, en La Libertad, reveló hoy el director de la Unidad Ejecutora Nº 007, Guillermo Rebaza.

Las pequeñas figuras representan a personas de sexo masculino, ataviadas con gorros, orejeras y prendas de vestir, indicó tras señalar que algunos están sentados con las piernas cruzadas.

Se presume que para su fabricación se usaron moldes macizos de madera o piedra, sobre los que se vertió la lámina delgada de metal.

También se encontraron pendientes laminados, cuentas y otros ornamentos que quizá formaron parte de collares adheridos a una especie de estandarte u otra superficie de tela.

Las primeras investigaciones indican que estos objetos fueron parte de una ofrenda hecha por la construcción de la primera torre que se localiza en el sector.

Para el arqueólogo Guillermo Lumbreras, el estilo de estas piezas denota rasgos derivados de una de las sociedades clásicas del norte peruano como la Moche, desarrollada en lo que actualmente es el departamento de La Libertad.

Sin embargo, señaló que puede observar también cierta influencia de la sociedad Recuay (de Áncash) y algunas características preponderantes de la sociedad Wari (de Ayacucho).

El descubrimiento se suma al hallazgo previo de spondylus, objetos provenientes de la costa ecuatorial, y de obsidianas, rocas volcánicas oriundas de la sierra sur-central, lo que permite plantear la hipótesis de que los huamachucos establecieron redes de intercambio a grandes distancias.

Rebaza sostuvo que estos hallazgos brindan un nuevo panorama en el proceso histórico del área de Huamachuco y en las relaciones establecidas durante el Horizonte Medio (500 d. C.-900 d. C.).

Además, aseguró que da la oportunidad de examinar una etapa poco conocida en el proceso histórico de Huamachuco, dado que las piezas halladas serían parte de una transición entre lo que correspondería a la sociedad local y el establecimiento de Wari.

Por último, Rebaza destacó la importancia del proyecto de inversión pública que se ejecuta con el respaldo del Ministerio de Cultura. “Esperamos continuar con este apoyo para ejecutar este año dos proyectos más en el sector Cerro de las Monjas”.

Marcahuamachuco se encuentra en la ciudad de Huamachuco, a 3,200 metros sobre el nivel del mar y a ocho horas de la ciudad de Trujillo.

Se presume que fue un importante centro económico y militar. Algunas de sus murallas de piedra se elevan por encima de los diez metros sobre una meseta de cinco kilómetros cuadrados.

Protegerán monumentos arqueológicos de tres regiones del Perú por lluvias

Marcahuamachuco

El Ministerio de Cultura del Perú declaró y aprobó acciones de emergencia para proteger los monumentos arqueológicos prehispánicos en tres departamentos del norte peruano y mitigar los daños ante las intensas lluvias que soportan, informó hoy el sector.

La Resolución 015-2012 del Viceministerio de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales comprende al complejo arqueológico Chan Chan y los sitios arqueológicos de Wiracochapampa y Marcahuamachuco, en La Libertad; y Chavín de Huántar, en Áncash.

De Lambayeque están incluidos en la medida el santuario histórico Bosque de Pómac y los sitos arqueológicos asociados de la cuenca de La Leche, Huaca Las Ventanas y Lercaniech, el complejo arqueológico Ventarrón.Collud-Zarpán y la huaca Santa Rosa-Pucalá.

Asimismo, los complejos arqueológicos Chotuna-Chornancap, Túcume, La Pava, Huaca Bandera, Jotoro, Huaca Rajada-Sipán y Murales de ücupe.

La norma argumenta que es una política gubernamental prever que los fenómenos climáticos no causen daños al patrimonio cultural, evitando mayores gastos financieros y presupuestarios futuros para su restauración».

Guillermo Rebaza, director de la la Unidad Ejecutora Nº 007: Marcahuamachuco, señaló que tras la declaratoria de emergencia se espera recibir el presupuesto necesario para intervenir de inmediato en los sitios arqueológicos.

La Agencia Andina informó en febrero que unos diez muros del complejo arqueológico Wiracochapampa, ubicado en la provincia de Sánchez Carrión, estaban en peligro de colapsar a consecuencia de las precipitaciones pluviales y, por ello, la Unidad Ejecutara Nº 007 envió un proyecto de emergencia al Ministerio de Cultura.

Rebaza dijo que esta intervención, junto a los trabajos en la fortaleza Marcahuamachuco, demandan un presupuesto aproximado de 850 mil nuevos soles, que contemplan la construcción de un sistema de drenaje, estabilización de muros y tratamiento de cabeceras, y la limpieza de vegetación.

La resolución precisa que las acciones de emergencia, que como medida de protección y mtigación se ejecuten, deberán observar los procedimientos legales que la normatividad legal establezcan.

 

Fuente: Andina

 

Rescatan murallas de complejo arqueológico Marcahuamachuco en La Libertad, Perú

La Unidad Ejecutora Nº 115 realiza trabajos de mantenimiento en las antiguas murallas de piedra, en peligro de colapsar, del complejo arqueológico Marcahuamachuco, ubicado en la provincia de Sánchez Carrión, departamento de La Libertad.

Guillermo Rebaza, director de dicha institución, dijo que estas labores consisten en el apuntalamiento con madera de los muros deteriorados por el tiempo y la eliminación   de vegetación y maleza en la zona monumental.

Precisó que las acciones de conservación se realizan en los sectores Las Torres, Las Monjas y El Castillo, de la fortaleza Markahuamachuco, y en los muros de Viracochapampa, sitio que forma parte del complejo.

Detalló que esto corresponde a una primera etapa del proyecto de conservación y restauración del sitio para su puesta en valor y mayor apertura al turismo.

De otro lado, Rebaza indicó que entregaron nuevos implementos básicos de seguridad a los pobladores del caserío de Wiracochapampa que se desempeñan en las labores de conservación como auxiliares de campo.

La entrega consistió en dos docenas de guantes, chalecos, cascos de protección y un botiquín de primeros auxilios.

Marcahumachuco se encuentra en la ciudad de Huamachuco, a 3,200 metros sobre el nivel del mar, a ocho horas de la ciudad de Trujillo (capital departamental).

Fue un importante centro económico y militar. Presenta varias etapas de ocupación: sus murallas de piedra se elevan sobre una meseta de cinco kilómetros cuadrados, donde se distinguen torres de planta circular, cuya altura sobrepasa los 10 metros