Postulan al Qhapaq Ñan (Camino Inca) ante Unesco como patrimonio mundial

El Estado peruano busca preservar el Qhapaq Ñan o Camino Inca mediante la postulación ante la Unesco y una eventual designación como patrimonio mundial, sostuvo hoy la directora general de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, Paloma Carcedo.

Tras la presentación del expediente técnico que será entregado próximamente al referido organismo internacional, la funcionaria señaló que un reconocimiento de ese tipo permitirá garantizar la protección del camino para futuras generaciones y promocionarlo.

Remarcó que se trata de una postulación novedosa en el mundo porque involucra, además de Perú, a Ecuador, Colombia, Bolivia, Chile y Argentina, quienes trabajan también en sus respectivos expedientes para formar uno solo.

“Latinoamérica está marcando la pauta, pues es un caso especial. Nunca antes se habían juntado seis países para una sola candidatura, y esto se da porque el Camino Inca llegaba a todos estos países”, declaró.

Carcedo señaló que el Qhapaq Ñan comprende, paralelamente al camino en sí, la riqueza inmaterial que poseen las comunidades por las que cruza, como sus costumbres, tradiciones y arte.

Recordó que la Unesco se reúne en junio de cada año para elegir a los patrimonios, y la evaluación del camino tomaría aproximadamente 12 meses, por lo que recién a mediados de 2013 entraría en competición.

 

Cerrarán Camino Inca en Febrero por Labores Habituales de Mantenimiento

Del 15 de enero al 31 de marzo se ejecutarán trabajos de mantenimiento y conservación en la red de caminos incas que conducen a la ciudadela de Machu Picchu y, como es habitual, se cerrará el acceso de visitantes durante febrero, informó hoy una autoridad regional.

El director del parque arqueológico de Machu Picchu, Fernando Astete, señaló que las labores estarán a cargo de 60 obreros conservacionistas, quienes dirigidos por especialistas de la Dirección Regional de Cultura de Cusco, realizarán labores de estabilización y consolidación de los tramos del Camino Inca que fueron impactados por el tránsito de visitantes.

Asimismo, precisó que se hará tratamiento de pisos deteriorados, arreglo de terrazas, mantenimiento de áreas de camping, limpieza y mantenimiento de drenajes, corte de vegetación, mantenimiento y repintado de casetas de control y servicios higiénicos, entre otras labores.

“Todo está listo para este arduo trabajo. Contamos con los equipos, herramientas y material necesario para esta labor”, sostuvo Astete, tras recordar que del 1 al 29 de febrero no habrá ingreso de turistas a la red vial prehispánica.

“Vamos a establecer un control estricto en los puntos de acceso ubicados en los kilómetros 82, 88 y 104 de la línea férrea, por lo cual invoco a los operadores turísticos a que acaten esta restricción”, dijo Astete.

El encargado de la protección de la maravilla del mundo también indicó que en la ciudadela de Machu Picchu se concluyó el trabajo de limpieza y mantenimiento de drenajes, además, del tratamiento de pisos y cabeceras de muros para evitar que las lluvias de la época causen daños al conjunto monumental.

 

Fuente: Peru21

Nuevos hallazgos en el templo de Pachacámac, Lurín

Un grupo de estudiosos a cargo de la arqueóloga Katiusha Bernuy, acaba de descubrir la entrada a la Calle Norte-Sur del templo de Pachacámac, en Lurín, y que sería el ingreso original de este centro pehispánico.

De acuerdo a los trabajos de exploración, que forman parte del Proyecto del Plan de Manejo de Pachacámac, la Calle Norte-Sur data de 1380 a 1440 de nuestra era. Se espera abrir el espacio a los visitantes en el 2013.

Desde esta calle de los peregrinos uno empieza a imaginar cómo pudo haber sido la vida allí en tiempos prehispánicos: la vista da exactamente a la puerta de la tercera columna, a varios cientos de metros de distancia, interrumpida hoy por la carretera, en lo que fue la puerta principal de ingreso en la era Ichma, y tal incluso hasta tiempos de los incas.

Bernuy fue quien descubrió la calle misma escondida en la arena en 2009. “Las paredes de piedra estaban siete metros debajo de la superficie, estas se prolongaron con arena”, explica la especialista.

Recientemente hallaron una tumba “de un personaje importante, con deformación craneana, rodeado de mujeres, con un kero ceremonial, así como textiles y vasijas”, revela la arqueóloga.

Asimismo, diseños de ave tallados en piedra. También una spondylus gigantesca, y un hueso tallado con un rostro felino.

En la Calle Norte-Sur no se realizan trabajos de reconstrucción, sino de preservación, para respetar la estructura original. Y se viene preparando la musealización de la calle, es decir, presentarla de manera didáctica y entretenida al visitante. Por ejemplo, se ha dejado visible parte del suelo original a través de un vidrio.

Por ese sendero, donde se cruzaban el camino inca de la sierra con el de la costa, llegaban miles de peregrinos a consultar el oráculo de Pachacámac, un espacio de encuentro entre varias culturas.

Lo que llevaban, lo que hacían y cómo eran recibidos, está por descubrirse con el trabajo de Bernuy y su equipo.

Andina.

El proyecto Qhapaq Ñan camina.

A la fecha, alrededor de diez mil kilómetros del sistema vial inca han sido recorridos.
Se han registrado 65 cuencas y 735 sitios arqueológicos asociados al camino.
Más de 16 mil comunidades han sido identificadas.
Aproximadamente 17 mil fotografías y unos 120 mapas técnicos grafican los tramos ya reconocidos.
La matemática resulta alentadora.
La historia ha puesto los pies sobre 50 mil kilómetros cuadrados de tierra.

VIAJE A LOS INICIOS

Hace 500 años la sociedad inca utilizó un gran sistema vial que permitió la integración de pueblos distintos y lejanos.

A lo largo de 23 mil kilómetros, extendidos sobre uno de los terrenos más accidentados del planeta, esta importante red, que surcó tierras argentinas, bolivianas, chilenas, ecuatorianas y peruanas, representó algo más que un conjunto de caminos por el que transitaron apurados pobladores.

El Qhapaq Ñan fue la expresión del poder inca y un constante recordatorio de su dominio.

Pero no sólo eso.

Vestigio de la más impresionante obra de ingeniería precapitalista, el gran camino es sólo comparable con la calzada romana y la muralla china.

Sorteando todo tipo de terrenos, climas, gentes y lenguas, esta enorme red logró integrar los centros administrativos y religiosos del mundo andino y permitió así el manejo efectivo del Estado más importante de la América precolombina.

Este régimen caminero, de trazos claramente delimitados y efectiva señalización, implicó una generosa política de abastecimiento: descanso, vestido y comida esperaban en los «tambos» al exhausto caminante.

Así, chasquis y peregrinos atravesaron longitudinalmente la cordillera, salvaron las pendientes con el uso de escalinatas, burlaron quebradas a través de puentes e hicieron posible el paso donde los macizos exigían túneles o tramos extensos de camino.

Pero no sólo los antiguos peruanos lo recorrieron.

En 1532, durante las campañas de conquista, Francisco Pizarro y sus huestes cabalgaron por el Qhapaq Ñan y destruyeron muchos de sus tramos.

Ignoraban que el gran camino inca había sido creado sólo para caminantes.

Transitándolo a pie, los gobernantes podían contemplar sus dominios y conocerlos de cerca.

A pesar de ello, durante la segunda mitad del siglo XVI los caminos fueron olvidados y su destrucción se hizo inevitable.

Todos miraron a la costa y un nuevo sistema vial fue impuesto en el país.

PROYECTO EN MARCHA En el 2001, el Proyecto Integral Qhapaq Ñan planteó la realización de una intensiva investigación multidisciplinaria que definió las posibilidades de este valioso recurso cultural, olvidado durante largos siglos.

El objetivo principal ha sido desde entonces la revalorización y adecuada conservación del gran sistema vial inca, de sus paisajes y sus gentes.

Para ello el proyecto comprometió a las regiones y países a emprender procesos de desarrollo a través del uso racional del patrimonio cultural.

En junio del 2002, mediante el convenio FONCODES-INC, se delimitaron 42 sitios arqueológicos distribuidos en 11 regiones del país y se ejecutaron siete Proyectos de Puesta en Valor en cinco regiones del país –Vilcashuamán y Vischongo en Ayacucho, Armatambo y Huaycán en Cieneguilla y Quebrada de la Vaca en Arequipa– mediante labores de investigación arqueológica que permitieron obtener un primer diagnóstico del estado de conservación de los diversos sitios.

Las acciones apuntaron a la revalorización del patrimonio cultural y sobre todo a iniciar algunas tareas que a la postre permitieron el desarrollo de las comunidades colindantes.

En el 2003 se efectuó el proyecto de Levantamiento de Información del Sistema Vial Inca, para lo cual se dividió el territorio nacional en cuatro macro regiones.

Se recorrieron seis mil kilómetros de caminos, registrándose evidencias arqueológicas, antropológicas y medioambientales.

Mil sitios asociados al Qhapaq Ñan, tales como apachetas, tambos y centros administrativos, fueron identificados.

Así, se reconoció la variabilidad del camino, se estudiaron las particularidades de las comunidades aledañas a la red y se culminó la delimitación de 34 sitios del convenio FONCODES-INC.

LAS HUELLAS DEL 2004

Para el 2004 el equipo de Qhapaq Ñan, dividido en siete áreas de trabajo (arqueología, etnografía, geografía, museos, promoción y difusión, defensa del patrimonio y relaciones regionales), tiene planeado identificar y recorrer otros 7.

200 kilómetros de camino y continuar con las tareas arqueológicas, etnográficas y geográficas realizadas hasta la fecha.

También se ha propuesto el desarrollo de algunos proyectos especiales –como el que se ha iniciado en Vilcashuamán, Ayacucho– que permitirán conocer los problemas, necesidades, sentido de pertenencia, valores culturales y naturales de la comunidad en relación con su patrimonio.

Finalmente, además de promover el desarrollo descentralizado de las poblaciones, el INC se encarga de coordinar y encabezar, a través de la Cancillería, la propuesta para la declaratoria del Qhapaq Ñan como Patrimonio Cultural de la Humanidad, lo cual incentivará el peregrinaje de caminantes de otras partes del mundo.

Así pues, en términos de patrimonio arqueológico estamos frente al mayor monumento del continente americano.

El camino es largo, pero se avanza.

Los Caminantes

– En 1550 Pedro Cieza de León destaca los tres principales tramos del Camino Inca que recorrió desde Colombia hasta el Cusco: la cordillera del Pariacaca (Sierra de Lima), la Sierra de Piura y Apurímac.

(La crónica del Perú).

– En 1802 Alexander Von Humboldt no sólo describió los asentamientos incas dispuestos a los largo del Qhapaq Ñan entre Pasto y Cajamarca y estableció relaciones entre ellos sino que propuso también una secuencia expansiva del Estado Inca en el norte del Perú a partir de la ubicación altitudinal del Qhapaq Ñan y sus asentamientos.

(Sitios de las cordilleras y monumentos de los pueblos indígenas de América).

– En la década del 50, Víctor W.

Von Hagen documentó de manera novelesca varios tramos del Camino Inca.

(Los caminos del sol) – En 1984, John Hyslop exploró seis tramos del Camino Inca a lo largo de los cinco países que antaño conformaron el Tawantinsuyu.

(The Inca Road System) – Entre 1997 y 1999, Ricardo Espinoza y Joe Castro exploraron el Camino Inca entre Quito y La Paz.

Además recorrieron siete de los caminos transversales que unen la costa y la sierra.

(La gran ruta inca)