Arquitectura Inca como expresión de poder: Pachacamac

Introducción.

La arquitectura monumental del complejo de Pachacamac es un tema que ha sido tratado ampliamente. En este sentido, ha llamado la atención el desarrollo urbano y el carácter de asentamiento al interior de la primera y segunda muralla en la que confluyen grandes edificios desde periodos tempranos. Tal es el caso del Templo Viejo (Intermedio Temprano) abordado por Franco (1993a, 1993b), Franco y Paredes (2016); y el complejo de adobitos por Marcone (2001). El caso del Horizonte Medio es aún incierto a nivel de arquitectura que pueda marcar diferencias, debido a la falta de estudios concretos de edificios construidos propiamente para esta época, siendo solo abordado por Paredes (1985) y Franco y Paredes (2016) a través de fases superpuestas a los ya existentes Templo Viejo y Templo Pintado.

Caso contrario ocurre con los edificios denominados Pirámides con Rampa (Eeckhout 1995, 2000, 2003, 2010). Eeckhout basa sus estudios a partir de una caracterización de fundación y clausura de las Pirámides con Rampa, y sostenidas en base a fechados. Además, postula una propuesta teórica basada en la jerarquía entre los edificios y la sucesión de gobernantes principales que construyeron cada Pirámide-Palacio principal (concretamente PCR1, 2, 3, 7 y 12). Postula también que a la par de lo anteriormente descrito, se dio la presencia de ocupaciones transitorias de peregrinos, que ocuparon los espacios abiertos (patios) de estos edificios; remodelados en ciertos aspectos por una arquitectura en muros de quincha o muros ordinarios, dando paso a ocupaciones domésticas en los mismos (Eeckhout 2004; Eeckhout y Luján 2013a).

La arquitectura inca ha sido también un tema muy discutido para el complejo monumental de Pachacamac en estos últimos años. De acuerdo a las evidencias, se ha venido sosteniendo que muchos edificios fueron construidos en dicha época (Makowski 2015). Sin embargo, esto no parece ser del todo cierto, como bien pudimos argumentar en el ciclo de conferencia organizado por el Qapaq Ñan – Ministerio de Cultura y el simposio organizado por la FCS-EAPA de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Eeckhout y Luján 2016a, 2016b). Los cambios de una arquitectura sobre otra se observan claramente al interior del complejo monumental, lo cual se hace evidente en el edificio B15, el cual fue remodelado tras ser ocupado por los incas. Por lo tanto, el carácter formal de continuidad en el sitio se basa en remodelaciones y renovaciones de edificios particulares; en principio como consecuencia de procesos de coyunturas de poder político, la cual pudo darse en las esferas de las élites en Pachacamac a la llegada de los incas. Una vez transcurrido este hecho, el Estado inca (en el Horizonte Tardío) habría fortalecido su poder político con la construcción de edificios como el Templo del Sol, el Acllahuasi, etc.; esto como una cuestión necesaria para afianzar su legitimidad en la costa central, basada en una estructura orgánica (piramidal) social, política, económica y religiosa.

Dada entonces la naturaleza del poder inca en la costa central, sus manifestaciones se fueron dando de formas diversas. Una de estas fue la arquitectura bajo el prolegómeno de remodelaciones de edificios que cumplieron roles fundamentales de manejo del poder. Este fue el caso del edificio B15, absorbido y asimilado por principios religiosos y políticos que permitieron continuidad (control, manejo y uso) para actividades de tipo ritual, las cuales parecen tener su precedente en periodos anteriores. Estas se realizaban con el fin de fortalecer vínculos entre la esfera política (inca) y el oráculo (dioses), teniendo como intermediadores a los sacerdotes (o chamanes).

Arquitectura Inca como expresión de poder: alcances,
perspectivas y fases constructivas del edificio
B15 (Complejo Monumental de Pachacamac)
Autores: Peter Eeckhout y Milton Luján

Antecedentes

Muchos han sido los estudios desarrollados en Pachacamac. El pionero Uhle (1903) fue el primero en proponer un plano para monumento. Un siglo después, el Proyecto Ychsma logra desarrollar, como parte de su proyecto de investigación, un levantamiento topográfico y sistemático del complejo monumental de Pachacamac (Eeckhout 2010). Esto ha permitido tener un mejor conocimiento de la arquitectura y su diversidad, hecho que ha llevado al desarrollo de una propuesta tipológica de los diferentes edificios (Eeckhout 2012a), con el fin de diferenciar el grado de función, pudiendo ser: sagrado-religioso, palaciego, político-administrativo, etc.

Por otro lado, las intervenciones de Tello, hoy conocidas a través de los Cuadernos del Archivo Tello (2007, 2009, 2012), nos han brindado una idea clara sobre los edificios tardíos, aspecto fundamental para entender el posicionamiento de los incas en el Oráculo de Pachacamac. Desde estas fuentes es posible hacer una lectura y entender el rol que desempeñó cada edificio, pudiendo distinguir su importancia en el último Horizonte. Los recientes trabajos en diferentes sectores y edificios en el sitio, desarrollados por el Museo de Sitio de Pachacamac (MSP), ayudan también a enriquecer nuestros conocimientos, especialmente los concernientes al área monumental (Bueno 1982; Franco 1993a, 1993b, 2016; Jiménez Borja 1985; Marcone 2001; Paredes 1988; Pozzi y Bernuy 2010).

Otro de los aspectos importantes para entender

Pachacamac, son los edificios, los cuales sintetizan particularidades funcionales para las épocas tardías. Los estudios abordados por el proyecto Ychsma (Eeckhout y Luján, 2013a, 2014) fundamentan de manera concreta, no solo procesos sociales sino, procesos de cambio en la arquitectura, tales como las remodelaciones o renovaciones. Por lo tanto, cada estudio, a partir de una visión no sesgada, ayuda a ampliar las bases fundamentales para una explicación de los procesos que pudieron desarrollarse al interior de los edificios.

Desde esta lectura un tanto generalizada, se puede explicar entonces los roles protagónicos desempeñados, de manera particular, en edificios como el B15 en época inca. Un claro ejemplo de esto nos lo brinda el caso del edificio 8, el cual por sus características, ayuda a entender y esclarecer aspecto de complementariedad económica en Pachacamac (Eeckhout, 2012b; Eeckhout y Luján 2013a, 2013b; Luján y Eeckhout, 2016).

Cuestiones como estas sustentan procesos de cambio a nivel de arquitectura, que se regulan y complementan a través de las evidencias de hallazgos in situ al interior de los edificios, y expresan así roles protagónicos al interior del complejo monumental. Esta visión se amplía y complementa con la presencia de representaciones iconográficas que forman parte de los murales hacia la etapa final de ocupación en Pachacamac. Un ejemplo de ello se evidencia en el edificio B15 (Eeckhout y Luján 2014) cuyas representaciones iconográficas indican tanto las relaciones o influencias de otras sociedades, así como la existencia de contenido simbólico sagrado. Estas representaciones también se encuentran plasmadas en el Templo Pintado (Muelle 1939).

Es así que la naturaleza de los murales merece nuestra atención y discusión. El caso del edificio B15 ha sido solo abordado dentro de procesos de renovación

Figura 1. Localización del sector B15 entre la segunda y tercera Muralla.

de las pinturas murales en espacios específicos. Por otro lado, el tema de la iconografía puede ser vista de manera más amplia desde su aspecto formal, entendiendo los murales de los templos y su relación con la religión, la cual fue originada posiblemente desde periodos tempranos en el Templo Viejo. Este tema ha sido abordado superficialmente por Franco y Paredes (2016) en el Templo Viejo; y por Uhle (1903), Bonavía (1985) y Marcone (2003) en el Templo Pintado. Finalmente, no trataremos dicha cuestión en este ensayo, al margen que el templo del sol muestre únicamente pintura monocroma (lo cual es una característica de la época tardía).

Localización

El Complejo Monumental de Pachacamac está ubicado a la altura del km 30 de la Panamericana Sur, margen derecha del rio Lurín y próximo a su desembocadura en el océano Pacifico. El edificio (B15) se localiza al noreste del Templo Viejo, Templo Pintado y el Templo del Sol, encontrándose aislado de las pirámides, edificios, plazas y otros. En términos de localización espacial, el edificio se encuentra entre la primera y segunda muralla. Su ubicación entonces permite sugerir una relación directa con los templos y edificios de diferentes épocas (Figura 1), aun, cuando no se ha evidenciado pasajes o calles que permitan conectar a

estos espacios. Esto se deba posiblemente a la presencia del actual circuito turístico, el cual podría haber cortado las antiguas vías, tema que queda por resolver.

Resultados preliminares a nivel la arquitectura del edifico B15
Figura 2. Corte oeste – este relacionado a rasgos arquitectónicos.

El edifico B15 corresponde al “Tipo 4” (Eeckhout 2012a) de nuestra clasificación arquitectónica, es decir, a una estructura cuadrada rodeada por cuatro muros bastante anchos de cerca 2 m, a la que se accede por un solo ingreso de 0.90 m de ancho ubicado en la esquina noreste. Sus paredes se encuentran pintadas de color rojo intenso, similar al templo del sol.

La estratigrafía del edificio B15, a nivel de las dos primeras capas superficiales, cubrió componentes arquitectónicos como el muro perimétrico, relacionado con el ingreso principal; y los muros de la parte central, relacionados a accesos, pasadizos y otros rasgos arquitectónicos (pozas, estructuras en desnivel, banquetas, hoyos, enlucidos y pisos) (Figura 2), que estuvieron relacionadas a ofrendas de “abandono”. Por otra parte, se presentó superposición de muros, donde los muros perimétricos corresponden a la última época (Horizonte Tardío), y el muro por debajo de la base del anterior, estaría relacionado a una de las últimas fases del Intermedio Tardío.

La asociación de este conjunto de evidencias, junto con el registro sistemático, teniendo en cuenta la superposición y recurrencia de los hallazgos (Lumbreras 2005), nos ayuda a proporcionar una interpretación del edificio, estableciendo dos aspectos fundamentales para nuestra investigación: fases relacionadas con los últimos periodos en el edificio (Intermedio Tardío – Horizonte Tardío) y su función.

La caracterización del edificio busca resolverse a través de excavaciones en área, lo cual permitirá claridad con los eventos temporales (cortos o procesos largos), generados a través de las remodelaciones de los espacios, ya sean en el exterior o al interior del conjunto arquitectónico; así como renovaciones de rasgos particulares.

Figura 3. Distribución de las unidades excavadas en relación al plano de sector B15.

La unidad 124, excavada en un área de 300 m2, evidenció un conjunto de contextos de ofrendas de abandono perfectamente depositadas sobre el último piso de los recintos, pasadizos, pozas y nichos. Si bien esos hallazgos no son materia de este ensayo, estos serán referenciados sucintamente. La unidad 126, excavada en un área de 27 m2, mostró correlación con la arquitectura central a través de cambios arquitectónicos por superposición de muros y recurrencia de pisos, asociados a contextos de ofrendas. La unidad 127, acceso principal, fue excavada en un área de 18 m2. Esta se planteó para explorar el ingreso al edificio, así como posibles fases de superposición arquitectónica relacionada a épocas tardías.

Figura 8. Estructura en desnivel 2 (banqueta) con diseños de motivos de personajes y peces relacionados con la ocupación Inca.

La estratigrafía en el acceso estuvo conformada por dos capas relacionadas con la última ocupación: una superficie de arena eólica y una siguiente formada por tierra suelta beige, creada a partir parte de restos de adobes (de los muros perimétricos), los cuales cubrieron tanto remanentes de enlucido simple como con segmentos de pintura y motivos figurativos. Estos motivos presentaron decoración en color amarillo, crema y verde, encontrándose en los mismos adobes. Desde el borde interno del muro perimétrico, la capa presentó un desnivel con eje norte-sur hasta alcanzar una superficie horizontal, que se encontró alterada con material removido y relacionado a entierros disturbados de épocas más tempranas.

Al interior del acceso principal, el piso estuvo alterado, presentando ofrendas de figurinas marinas en nácar (Figura 6), asociado a un poste ubicado en la parte central. También se encontraron restos óseos de cuyes por debajo del último piso (que cubre una sucesión de pisos por renovación), el cual se encontró relacionado con la ocupación inca y quizá con la última fase del periodo Intermedio Tardío. La base del muro perimétrico presentó superposición en relación a un muro anterior. De igual manera, el uso de técnicas constructivas diferenciadas, tecnologías constructivas diferenciadas, así como el uso de diferentes tipos de adobes, supondría la existencia de dos diferentes fases constructivas (Figura 7).

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