Los Khipus de Pachacamac

Ubicado a 31 kilómetros al sur de la ciudad de Lima, Pachacamac era, a la llegada de las huestes españolas, el santuario más importante de la costa peruana. El lugar estaba relacionado con el poderoso oráculo del mismo nombre. Las crónicas del periodo colonial coinciden en relevar su importancia simbólica y ritual pues «de los templos que se han hallado en las Indias», según Juan de Acosta 1, dos fueron los más importantes y «para todos los reinos» uno fue el Coricancha en Cuzco, y el otro era Pachacamac. La fama del oráculo trascendió el tiempo durante la época Inca; congregó a peregrinos procedentes de distintos lugares del imperio y su influencia, le valió ser uno de los primeros centros ceremoniales destruidos por los conquistadores españoles. En la historia andina no existe ningún otro santuario ni otro culto a alguna divinidad que haya tenido, a través de diferentes culturas, la vida milenaria de Pachacamac.

Autores:
Denise Pozzi-Escot
Susana Abad
Rommel Ángeles

El renombre del templo y la concepción de Pachacamac como una divinidad poderosa, abarcó un amplio territorio, que trascendió las diferencias étnicas. Se trata de un culto panandino, que convocó a multitudes de peregrinos, pues Pachacamac -«alma de la tierra, el que anima el mundo»era, según narran los cronistas, un acertado oráculo capaz de predecir el futuro y controlar los movimientos de la tierra 2•

Plano del santuario arqueológico de Pachacamac.

En las 465 hectáreas que abarca hoy se conserva gran parte de lo que debió ser este importante centro religioso, delimitado por cuatro murallas que organizaban el ingreso al sitio. De las cuatro que existían, la cuarta muralla habría sido la más externa que conectaba con el camino a la sierra, en la ruta que unía Pachacamac con Xauxa, pasando por el Apu Pariaccaca ubicado a más de 4000 metros de altura. La tercera muralla permitía el acceso desde el norte, y se conectaba con el camino de la costa que venía desde Armatambo, Atocongo y Surco. Esta aún conserva una portada inca, con sus bases de piedra y doble jamba, alineada perfectamente con el ingreso de la calle Norte-Sur. Cruzando este ingreso se llegaba a una gran explanada donde, al parecer, se alojaban los peregrinos antes de ingresar a la zona sagrada central 3• La primera y segunda muralla se encuentran dentro de lo que hoy se considera el área monumental, donde existen más de cincuenta edificios construidos en diferentes periodos, resaltando sobre todo dieciséis pirámides con rampa (en adelante, PCR), edificadas durante la ocupación tardía del sitio, inmediatamente antes del dominio inca 4• Por último, en el espacio sagrado, que está delimitado por la primera muralla, se encuentran los principales templos asociados a diferentes épocas: Templo Viejo, Templo Pintado y Templo del Sol, todos edificados en adobe y piedra, donde el tipo de adobe varía según las sucesivas ocupaciones 5 (fig. 61).

El dominio inca transformó el sitio, se clausuraron accesos, se habilitaron otros, y se construyeron nuevos edificios como el Templo del Sol y el Acllawasi 6•

Durante el domino inca acudían al santuario de Pachacamac, habitantes de diversas regiones de los Andes en busca de soluciones a sus problemas o respuestas a sus dudas: »Viene a este diablo en peregrinación de trescientas leguas con oro y plata y ropa» 7• Por ello, durante la expan sión del Tawantinsuyo, Pachacamac constituyó un eje fundamental en el dominio religioso y político de la costa y del Chinchaysuyo 8•

La importancia del santuario durante la expansión del Tawantinsuyo se refleja también en la cantidad de khipus encontrados en las diferentes excavaciones llevadas a cabo en el sitio. La mayoría de los hallazgos de khipus o fragmentos de khipus provienen de estructuras que se encuentran fuera del área ceremonial, salvo un ejemplar de color blanco hallado en el Templo del Sol 9.

Gary Urton 10, co-editor de este volumen, ha revisado las diferentes colecciones de Pachacamac, además la que se encuentra de otras colecciones, como la del Museo Etnológico de Berlín, y que han sido descritas, analizadas y publicadas Khipu Database Project n_ A partir de sus estudios, Urton plantea la existencia de una «amplia gama de variación en tamaños, características estructurales, patrones de color y otras particularidades» 12, diferenciados posiblemente por la presencia de peregrinos de diferentes regiones, que registraban las ofrendas que llegaban al sitio procedentes de sus distintos lugares de origen, lo que «parece resultar de diferentes tradiciones de elaboración de quipus de todo el imperio» 13•

LOS KHIPUS DE PACHACAMAC

Los khipus de Pachacamac están confeccionados en algodón 14• Urton ha establecido tablas muy precisas de cantidades registradas y colores utilizados en la fabricación de las cuerdas, lo que le ha permitido señalar que hay un mayor uso de algodón de color blanco 15• Los colores naturales del algodón varían desde el blanco hasta el marrón rojizo, destacando también los tonos marrones, como sucede en algunas cuerdas que han sido elaboradas en algodón marrón oscuro a tonalidad rojiza, conocido como «tifo», que aún se cultiva en la costa norte. Pocas cuerdas de khipus presentan tonalidades azul o verde oscuro.

La revisión sistemática de los khipus de Pachacamac realizada por Urton en estos últimos años, ha sido import ante para el conocimiento del sistema contable en Pachacamac. Pozzi-Escot y Ángeles concluyeron en el 2014 que la colección de khipus del museo de sitio Pachacamac sumaba cuarenta y ocho ejemplares (diecinueve completos, veintitrés incompletos y siete grupos de cuerdas sueltas). Posteriormente, Susana Abad y Rommel Ángeles realizaron el inventario de los últimos hallazgos en Pachacamac, además de incluir los khipus o fragmentos de khipus encontrados por Peter Eeckhout estos últimos años 16, haciendo un total de sesenta y un ejemplares entre khipus completos e incompletos además de varios cordones sueltos. Igualmente, ellos observan características técnicas de confección que contribuyen a la discusión sobre el tema.

DESCRIPCIÓN DE LOS KHIPUS DE PACHACAMAC

La colección de Pachacamac incluye khipus enteros, incompletos -con parte de la cuerda principal y los cordones colgantes- y fragmentos de cuerdas colgantes con nudos (figs. 62, 63, 64 y 74 y tabla 4 en Anexo); solo un ejemplar tiene en la cuerda principal una borla de lana roja 17• Las cuerdas principales presentan los hilos doblados al inicio y anudados al final, mientras que los cordones colgantes miden por lo general entre 15 y 78 centímentros de largo.

Uno de los hallazgos de khipus más importantes en los andes peruanos fue realizado por Alberto Bueno en 1976, cuando se realizaban trabajos de adecuación del circuito vehicular dentro de la zona monumental. Los khipus se encontraron en un pequeño recinto cuadrangular, muy cerca de lo que hoy conocemos como la «Casa del Quipu», bautizada así por su cercanía al lugar del hallazgo. Se trata de una estructura de adobe y tapia asociada a la ocupación inca del santuario ubicado muy cerca al edificio de Taurichumpi y a la PCR 3, dentro de lo que se considera como la zona administrativa, fuera de la muralla que encierra otros edificios y templos principales.

l. ARCHIVOS INCAS

El hallazgo consistió en un paquete de cuero de venado (ver fig. 75) con los restos de nueve khipus enrollados y envueltos en forma de espiral, fragmentos de khipus y cuerdas sueltas, una red de fibra vegetal, dos valvas de Spondylus sp., semillas de Nectandra sp., dos pequeños caracoles marinos y restos de cabello humano 18. La asociación entre estos restos asigna una importancia particular al hallazgo, pues el Spondylus era ofrenda a los dioses y la Nectandra es una semilla psicotrópica.

En 1965, en el lado oeste de la cuarta terraza del Templo del Sol, se encontró un khipu de algodón blanco completo pero que difiere de la mayoría de los encontrados en Pachacamac 19• Presenta la cuerda superior con un apéndice, y cuatro grupos de cuerdas colgantes: los tres primeros grupos son de cuatro cuerdas y el último es de tres cuerdas, haciendo un total de diecisiete cuerdas colgantes. Lo particular de este khipu es que todos los grupos de sus cuerdas presentan nudos largos en la parte media o superior. Asimismo, la distancia entre los niveles de nudos es diferente a los demás khipus encontrados (fig. 65).

Fig. 62
Khipu inca procendente de la Casa de los Quipus. Torsión y anudado. 72 x 89 cm. Museo de Sitio de Pachacamac. Ministerio de Cultura del Perú. RN 87702.

Fig. 63
Khipu inca procendente de la Casa de los Quipus. Torsión y anudado. 78 x 50 cm. Museo de Sitio de Pachacamac. Ministerio de Cultura del Perú. RN 5644.

Fig. 64
Khipu inca procendente de la Casa de los Quipus. Torsión y anudado. 32 x 30 cm. Museo de Sitio de Pachacamac. Ministerio de Cultura del Perú. RN 9027.

Fig. 65
Khipu blanco procedente del Templo del Sol. Museo de Sitio de Pachacamac. Ministerio de Cultura del Perú. 83852.

En la superficie entre los edificios B15 y B12, Eeckhout 20 encontró en el 2008 un khipu de algodón envuelto. Presentaba un cordón principal con un extremo completo y el otro en forma de una prolongación que envolvía todos los cordones colgantes. Estos presentan una retorsión en S (2Z), con un grosor aproximado de 2 mm a excepción de un solo cordón que es más grueso, de color marrón-blanco (bícromo) y un nudo por debajo del nudo de la unidad, resaltando entre los demás también por el grosor de sus nudos (fig. 68). En este khipu no todos los cordones colgantes presentan nudos y algunos de éstos aparecen por debajo del nudo de la unidad, similar a aquel encontrado en el Templo del Sol, a los cordones de los fragmentos de khipus procedentes del edificio ES, y al fragmento de cordón con nudos procedente del acceso sur delAcllawasi. La mayoría de los cordones colgantes se encuentran completos y con nudo final. Estos tipos de khipus difieren del khipu numérico.

Asociado a este khipu se encuentra un grupo de cordones doblados por la mitad que habrían sido enrollados, pero no presentan cordón principal y no registran nudos. En efecto, algunos cordones no parecen haber estado atados a un cordón principal, ya que no presentan los dobleces de la atadura, y existe además un grupo de tres cordones atados entre sí. Todos los cordones colgantes son de algodón blanco y marrón claro, y tienen retorsión en S (2Z).

KHIPUS Y DEPÓSITOS

En Pachacamac se ha logrado identificar una serie de recintos rectangulares considerados como posibles depósitos, por lo general asociados a los edificios administrativos del periodo Intermedio Tardío de la costa central, cuando se edificaron las pirámides con rampa 21•

Figs. 66 a y b

Al igual que culturas anteriores, la administración inca impuso el acopio de productos que estaba sujeto a un registro estatal detallado de lo entregado a los centros administrativos. Esa era la función de los khipus como sustento de una política administrativa intensiva en Pachacamac y en todas las regiones conquistadas, en las cuales se construyen importantes centros administrativos con una gran cantidad de depósitos. En Pachacamac se ha identificado un sistema de depósitos que probablemente servían para almacenar los bienes en las inmediaciones de la Plaza de los Peregrinos, aledaña a la Pirámide con Rampa 13, detrás de la Pirámide con Rampa 1 y en la parte noreste de la zona monumental (fig. 67).

En la estructura ES, ubicada al este del sitio y relativamente cerca de la «Casa del Quipu» y del edificio de Taurichumpi en el extremo noreste del sitio, Eeckhout reportó el hallazgo de nueve khipus incompletos, enrollados y en mal estado de conservación. En esta estructura de recintos cuadrangulares asociados a un patio, se encontraron una serie de materiales asociados a los khipus como «un cubo con varios apéndices y un agujero central redondo [. .. ]. Dos de los apéndices muestran cuatro agujeros pequeños, tal vez diseñados para suspender o colocar cuerdas finas mientras se están haciendo nudos atados de quipus [. .. ].No sabemos su propósito … Otra posibilidad es que se utilizó para mantener quipus»22 (fig. 66a y b).

Fig. 67 Vista panorámica del sistema de depósitos asociada a la Plaza de los Peregrinos, Pachacamac

Vista exterior e interior de cubo de cerámica con agujero y apéndices laterales asociado a la estructura E8, recuperado por el Proyecto Ychsma. Museo de sitio de Pachaca· mac. Ministerio de Cultura del Perú.

Fig. 68 Khipu procedente de la superficie entre los edificios B15 y B12, recuperado por el Proyecto Ychsma. Museo de sitio de Pachacamac. Ministerio de Cultura del Perú. s/n.

Estos khipus han sido elaborados en algodón y tienen la retorsión en S (2Z), el grosor promedio de los cordones es 2 milímetros. Los colores varían en tonalidades de marrón, blanco o crema, azul, azul-marrón (bícromo), blanco-marrón (bícromo). La mayoría tiene cordón principal y los nudos de los cordones colgantes son simples y largos, aunque algunos de estos se encuentran incompletos y en mal estado de conservación por lo que no se puede precisar si tuvieron nudos o no. Un khipu estaba asociado a un pequeño unku de algodón blanco en miniatura sin costura lateral, en tejido llano, con algunas manchas de color rojizo, posiblemente cinabrio. Otro khipu estaba asociado a restos vegetales y a un pequeño fragmento de tejido llano burdo en fibra de camélido, hilado en torsión Z, así como también restos de plumas. Además, asociados a los fragmentos de khipus se encontraron restos de madera, maíz, cerámica, fibra vegetal y restos de carbón.

En el año 2000 se encontró en la estructura ES un khipu incompleto de algodón blanco, con un cordón principal de S centímetros de largo y extremos incompletos. Presenta treinta cordones colgantes de diferentes grosores, aparentemente sin nudos, y cuerdas subsidiarias colocadas en diferentes direcciones, con grosores que varían de 1,5 a 4 milímetros 23 (fig.69).

En el acceso sur del Acllawasi, Janet Oshiro encontró en 2016 un fragmento de cordón colgante incompleto de 24 centímetros de largo y 2 milímetros de grosor, elaborado en fibra de algodón en color blanco-crema (bícromo), con torsión en S (2Z), extremo inicial incompleto y extremo final completo, con tres nudos largos, uno de cinco vueltas y dos de cuatro vueltas. Ambos fragmentos fueron registrados en forma consecutiva y a poca distancia uno de otro, muy cerca de un contexto de basura inca 24 (fig. 70).

l. ARCHIVOS INCAS

Fig. 69 Khipu procedente de la superficie entre los edificios B15 y B12, recuperado por el Proyecto Ychsma. Museo de sitio de Pachacamac. Ministerio de Cultura del Perú. s/n.

Las excavaciones llevadas a cabo por el equipo del Museo de sitio Pachacamac en el patio frontal de la PCR 13, cerca de la Plaza de los Peregrinos, permitieron recuperar tres fragmentos de khipus de algodón (el primero con una cuerda principal de 3, 7 centímetros de grosor con veinte cordones colgantes hacia abajo y seis cordones hacia arriba, el segundo de 8,5 centímetros con treinta y dos cuerdas colgantes y el tercero de 13,5 centímetros con once cuerdas colgantes), así como una serie de cuerdas sueltas con nudos asociados a restos de una importante quema -posiblemente colonialde restos disturbados que probablemente formaron parte de una ofrenda funeraria. Las cuerdas son de tonalidades crema y marrón, con excepción de aquel con la cuerda de 8,5 centímetros, que presenta un cordón azul. De ese conjunto destaca el fragmento de khipu con cuerdas colgantes hacia arriba, que constituye el único ejemplar de ese tipo reportado en las colecciones del Museo de sitio Pachacamac (figs. 71 y 72).

 

COMENTARIOS

Como ya lo señalaran Bueno y Eeckhout, la mayoría de khipus en Pachacamac han sido hallados en edificios cercanos a la Plaza de los Peregrinos y en la zona este del santuario, considerada como la zona urbana o administrativa donde existen varios depósitos aun no excavados. En el área ceremonial del santuario sólo se ha encontrado un khipu hasta la fecha. Esta información concuerda con los hallazgos arqueológicos de otros khipus en centros administrativos inca del imperio.

Asimismo, debido al mal estado de conservación de los khipus, que cuentan con cordones muy frágiles, ha sido difícil hacer un estudio de los diferentes colores ya que se encuentran en proceso de oxidación.

Fig. 70 Fragmento de cuerda con nudos procedente del acceso sur al Acllawasi. Museo de Sitio de Pachacamac. Ministerio de Cultura del Perú. s/n.

Según Urton «hay una amplia gama de variación en tamaños, características estructurales, patrones de color y otras particularidades» 25• Por ejemplo, en la estructura E8 encontramos, en uno de los khipus completos, cordones largos y cortos, estos últimos asociados a cordones gruesos. Algunas cuerdas subsidiarias están orientadas indistintamente a la derecha o a la izquierda. Por otro lado, dentro de la colección no existe un cordón grueso que permita separar los cordones colgantes en grupos, como ocurre en otras colecciones.

 

Un khipu de Pachacamac que pertenece a la colección de Berlín posee un objeto rectangular de madera en la parte superior con agujeros y diseños escultóricos en los extremos, de donde penden los cordones 26• Curiosamente en la colección del museo existe un instrumento de madera similar que probablemente tuvo la misma función que la de Berlín. Se trata de un artefacto de madera procedente de la Plaza de los Peregrinos de 23 centímetros de largo y 3, 7 centímetros de altura, tallado y con la forma de una barra rectangular de cua – tro caras con nueve pares de agujeros diagonales dispuestos en cada esquina. Cada agujero mide aproximadamente 0,5 centímetros y se encuentran distanciados unos de otros por 1,5 centímetros. El artefacto presenta ranuras en dos caras opuestas y culmina en dos mangos pequeños en los extremos. Presenta siete pares de pequeños orificios en una de las caras (ver fig. 101). Esta madera rectangular provista de orificios diversos permitía, según referencias coloniales, el recuento, a través de los nudos, de las cantidades registradas de ingresos y egresos de productos en los almacenes oficiales 27•

l. ARCHIVOS INCAS

Fig. 71 Dos fragmentos de khipus procedentes del patio delantero de la PCR 13. Museo de Sitio de Pachacamac. Ministerio de Cultura del Perú. s/n.

Recordemos que todos los khipus o fragmentos de khipus de Pachacamac están hechos en algodón y tienen retorsión en S (2Z); por lo general presentan cuerdas colgantes delgadas, aunque hay unos pocos que presentan cuerdas gruesas. El grosor promedio de los cordones es de 2 milímetros y los nudos presentan generalmente una orientación en Z. Se ha observado un patrón consistente en la ubicación de los nudos de todos los khipus, dispuestos en cuerdas paralelas en posiciones similares, con una distancia generalmente de 3 centímetros -desde la cuerda principal hacia abajopara los millares o centenas, 9 centímetros para las decenas y 18 centímetros para las unidades, patrón de separación que concuerda con el ancho promedio de un puño adulto. Hasta el momento, esta observación es muy consistente y repetitiva en el 90% de la muestra revisada.

 

Tal como hemos dicho anteriormente, varios de los khipus de Pachacamac no presentan nudos, pues solo poseen la cuerda principal y las cuerdas colgantes anudadas a esta con colores diferenciados, un solo color, bícromos o moteados. Es muy probable que se trate de cuerdas preparadas para registrar luego las cantidades en nudos, es decir, fueron guardadas antes de ingresar información en ellos.

Otra hipótesis sugiere que estos khipus sin nudos guardaban una información basada en los colores de las cuerdas, y por lo tanto podrían contener otro tipo de información, si bien en un registro mucho más simple que los khipus anudados, puesto que solo se utilizan los colores como variable de interpretación.

Fig. 72 Fragmento de khipu hallado en del patio delantero de la PCR 13. Museo de Sitio de Pachacamac. Ministerio de Cultura del Perú. s/n.

Asimismo, los khipus procedentes de la estructura ES, PCR 13 y el Templo del Sol son pequeños, mientras que los khipus provenientes de la ofrenda de khipus de la «Casa del Quipu» son más largos, de cordones más finos y con un patrón en el grosor de las cuerdas colgantes. Los khipus de ES utilizan cuerdas gruesas siendo de una confección más irregular. El khipu del Templo del Sol, el fragmento de khipu del acceso sur del Acllawasi y algunos khipus de ES presentan un patrón distinto a la calificación de khipus numéricos, ya que la ubicación de los nudos largos no ocurre en el nivel que correspondería a las unidades de acuerdo al planteamiento de Ascher y Ascher 28•

 

Como hemos visto, los hallazgos de khipus en Pachacamac han sido abundantes, y su presencia se ha centrado principalmente en las áreas administrativas donde existen depósitos, hecho que respalda la propuesta de que Pachacamac no solo funcionaba como un gran oráculo costeño, sino que, por lo menos durante el imperio inca, los bienes que llegaban a esos depósitos eran registrados gracias a un adecuado y meticuloso control por parte de la burocracia establecida en el santuario. Los hallazgos arqueológicos de otros khipus en centros administrativos inca del imperio permitirán comprender mejor esta propuesta de vinculación entre el manejo estatal de productos entregados y el complejo sistema de khipus requerido para su control y manejo.

1. De Acosta 1987: 336.
2. Cieza 1977, Cobo: 1964, Fernández de Oviedo 1945[1549], Ávila 1966 y Acosta 1940 [1590].
3.Fernández de Oviedo 1945[1549].
4.Pozzi-Escot 2017 y Uhle 1903.
5.Pozzi-Escot 2017.
6.ldem.
7.Xerez 1985.
8.Pozzi-Escot 2017.
9.Clindaniel y Urton 2017, Urton 2014.
10.Urton 2014b.
11.https://khipukamayuq.fas.harvard. edu/KGMiscellaneous.html
12.Urton 2014b.
13.Idem: 37.
14.Ibídem: 32.
15.ldem.
16.Clindaniel y Urton 2017.
17.Pereyra 2006: 161-162.
18.Bueno 1990.
19.Pozzi-Escot y Ángeles 2014.
20.Eeckhout 2012b.
21. Pozzi-Escot y Ángeles 2014, Eeckhout 2012b.
22.Eeckhout 2012b.
23.ldem.
24.Oshiro comunicación personal 2016.
25.Urton 2014b: 37.
26.Urton 2017a.
27.Urton 2015.
28.Ascher y Ascher 1978.

Los Khipus Wari

Los wari forjaron el primer imperio en América del Sur, que incorporó a casi todo el actual territorio peruano. Su imperio duró del 600 d.C. al 1000 d.C., un periodo también conocido como Horizonte Medio. El Museo Americano de Historia Natural, en Nueva York, alberga tres khipus, y uno recientemente donado a Dumbarton Oaks (khipu PC.WBC.2016.068), cuya datación por carbono 14 ha sido determinada en 779- 9811. Existen varios khipus en la colección del Museo Amano y un khipu excavado por Ruth Shady en la Huaca San Marcos, que han sido asociadas a tumbas y piezas de cerámica del Horizonte Medio 2. Estos son los khipus más antiguos que se conocen y están claramente asociados a este periodo, lo que sugiere que los khipus serían una invención wari.

Los Khipus Wari
Autor: Jefffrey Splitstoser

KHIPUS
TIPOS DE KHIPUS WARI

Solo se conoce la existencia de alrededor de una docena completa o casi completa de khipus wari en colecciones y museos del mundo. Cuando se añaden fragmentos de khipus al conjunto, algunos de los cuales quedan una sola cuerda, el número aumenta a unos cuarenta ejemplares, que sigue siendo una muestra muy pequeña. En su forma más básica, los khipus wari están formados por una cuerda principal con cuerdas colgantes (secundarias) ancladas a la cuerda principal con nudos de tipo «presilla de alondra» (cow-hitch) (fig. 13). Las cuerdas colgantes tienen cuerdas subsidiarias, y las cuerdas subsidiarias pueden tener sus propias subsidiarias y así sucesivamente, todas atadas con nudos tipo «presilla de alondra». La cuerda principal es generalmente más gruesa que sus cuerdas colgantes y, en el caso del khipu de Dumbarton Oaks PC.WBC.2016.068 (ver fig. 21) está trenzada. La cabeza de la cuerda principal suele empezar con un lazo y terminar con una larga cola.

l. Cherkinsky y Urton 2014.
2. Shady Salís et al. 2000.
3.Splitstoser 2014.
4.Idem.
5.Arnold y Espejo 2012; Rowe 2007.
6.Cereceda 1986.
7.Mackey 2002; Mackey 1970.
Fig. 13 Representación de tipos de khipus wari.

Los khipus wari presentan al menos tres estilos: lazo y ramal, colgante y entorchado. En los khipus de lazo y ramal, las cuerdas colgantes se anclan directamente a un lazo que se forma con una cuerda separada más gruesa que la cuerda principal. Los khipus de estilo colgante son muy parecidos a los khipus colgantes inca, con una cuerda principal más gruesa que las cuerdas colgantes, con colgantes que se anclan directamente a la cuerda principal. Todos los khipus colgantes y los khipus con la cuerda principal entorchada que se encuentran completos empiezan con un lazo que es, a veces, una cuerda separada y otras, una extensión de la cuerda principal. Los khipus de tipo entorchado se diferencian de los khipus de tipo colgante porque tanto su cuerda principal como la sección entre el lazo y el primer colgante se encuentran entorchadas además de que esta última, es más compleja que en cualquier otro segmento de este estilo de khipu.

 

ORÍGENES DEL KHIPU

La idea de que los wari desarrollaron los primeros khipus es lógica, considerando la necesidad de administrar un imperio grande y complejo, y tomando en cuenta el hecho de que, hasta la llegada de los europeos, las civilizaciones andinas no tuvieron ningún sistema de escritura. Sin embargo, tenían otras formas de transmitir información. Una que consistía en bandas de colores, cuyo ancho y tonalidades tenía significados. De hecho, en el arte Paracas Tardío y Nasca Temprano se muestra con frecuencia a personas sosteniendo cabezas humanas en una mano y varas en la otra. Estas varas están decoradas con bandas de color que el autor considera emblemáticas, relacionadas con la práctica de cortar cabezas que también aparece al final del Horizonte Temprano 3.

Las imágenes representando a personas sosteniendo varas con bandas de colores aparecen tempranamente (500 a.C.), en el sitio de Cerrillos, en el valle alto de lea (fig. 14), diez muestras de varas decoradas con bandas de colores fueron excavadas en una tumba Paracas Tardío4 (fig. 15). Sujetas a las varas había cuerdas entorchadas, que se asemejan a las cuerdas entorchadas de los khipus wari, tanto en forma como en estructura (fig. 16), lo que ha llevado a los investigadores a pensar que estas varas y cuerdas entorchadas halladas en Cerrillos indican una conexión en el desarrollo de khipus.

INTRODUCCIÓN

Fig. 14 Representación de personaje sosteniendo varas en una mano y en la otra una cabeza humana.

No sabemos cómo las varas y cuerdas entorchadas de Cerrillos fueron usadas; sin embargo, se ha observado que algunas comunidades indígenas de los Andes utilizan hasta el día de hoy palos envueltos con bandas similares a las encontradas en el sitio de Cerrillos 5• Llamados musa waraña, son usados por los tejedores para recordar los patrones de bandas tejidos en la vestimenta de las personas que se identifican como miembros de determinadas comunidades indígenas. Las comunidades poseen los patrones y la musa waraña ayuda a los tejedores a llevar la cuenta de la urdimbre y la configuración de mallas. En la actualidad, los tejedores indígenas del pueblo de Isluga tejen bolsas de semillas con franjas cuyo color, brillo y diferencias en los grosores permiten identificar los tipos de semilla o cultivos que se guardan en las bolsas 6

 

Las telas con coloridas franjas diagonales y bandas fueron de uso extendido en la región Paracas-Nasca durante el periodo Intermedio Temprano, y los habitantes del valle de Ayacucho, hogar de los wari, mantenían fuertes lazos con estas prácticas así que es muy probable que estuvieran familiarizados con el propósito, si es que no con el significado de estos patrones. Es posible que los wari desarrollaran los khipus y los coloridos patrones de entorchado que los definen a partir de sus conocimientos sobre franjas y bandas de color, así como de sus prácticas de entorchado.

Es probable que los khipus representen la fusión de antiguas prácticas de entorchado multicolor, que tenían un significado emblemático, con el anudado, que representaba metafóricamente el acto de vinculación o de compromiso. El artefacto resultante funcionaba a todos los efectos y propósitos como un sistema de escritura, cuya efectividad queda clara por el hecho de que los khipus han seguido siendo usados por los incas y sus descendientes hasta el día de hoy, a pesar de la introducción de la escritura y los números. De hecho, algunos pastores de la sierra continúan usando khipus en la actualidad para monitorear su ganado 7

KHIPUS
EL COLOR EN LOS KHIPUS WARI

Fig. 15 Vara con cuerdas entorchadas, hallada en Cerrillos, valle alto de lea.

Los khipus wari son los más coloridos de todas las tradiciones de khipus, posiblemente como reflejo de su conexión con antiguas prácticas de entorchado con color. De hecho, los khipus wari se distinguen por sus cuerdas subsidiarias colgantes y de colores brillantes. La mayoría de cuerdas e hilados entorchados en los khipus wari son de algodón, natural y teñido, si bien se añadía fibra de camélido teñido cuando se requería determinados colores o brillo. Todos los khipus wari tienen cuerdas entorchadas, una característica que no se ha encontrado en los khipus inca, excepto en un tipo de khipus coloniales, que se conocen como khipus de estilo Canuto, que tienen cuerdas entorchadas y cuya estructura es como la de las cuerdas entorchadas de Cerrillos, donde el color es añadido a través del entorchado. La mayoría de cuerdas colgantes son de algodón natural o blanco, y la mayoría de cuerdas subsidiarias adquieren color usando fibras naturales y/o teñidas.

 

El color aparece en todos los niveles de elaboración de khipus. Incluso los nudos eran ocasionalmente envueltos con hilos de colores (fig. 17). Los colores de las cuerdas pueden ser sólidos, visualmente semejantes a los «poste de barbero» o moteados (dos o más colores), y segmentados (o unidos), donde hilados de diferentes colores se entretejen para crear un cambio de color. Los khipus wari suelen incorporar aproximadamente entre cuatro y seis colores básicos, además de sus matices o tonalidades.

Para entender la importancia del color en los khipus, debemos imaginar vivir en una sociedad donde el color no era simple decoración, como es concebido en la actualidad. Esto no significa que el color no tenga significado en la sociedad occidental, pero el color se escoge sobre todo por razones estéticas, excepto en circunstancias especiales, como cuando se usa metafóricamente, por ejemplo, en las luces de los semáforos o los cordones en el servicio militar. En una sociedad que no conocía la escritura, sin embargo, es probable que el color tuviera una importancia mucho mayor de la que tiene hoy en día. Es muy probable que el uso semiótico del color, donde el color representa arbitrariamente una categoría de información, sea una práctica muy antigua en los Andes.

INTRODUCCIÓN

COLGANTES DE COLORES EN BANDAS, SERIACIÓN Y PATRÓN ALEATORIO

Fig. 16 Detalle de la técnica del entorchado.

Lo que sabemos sobre los khipus wari se infiere, en gran medida, de los khipus inca, aunque también de los khipus coloniales y republicanos. Los colores hallados en las cuerdas wari forman patrones que en los khipus inca pueden ser de bandas, seriados o aleatorios. En los khipus de colores en banda, un conjunto de cuerdas del mismo color o secuencia de colores forma un grupo, que es seguido por otro grupo de cuerdas con colores diferentes y así sucesivamente. Los khipus seriados tienen colgantes con secuencias generalmente de cinco o seis cuerdas de color separadas por espacios vacíos.

 

En los khipus en bandas inca y post-inca, cada color (es decir, cada banda) representa a un miembro del ayllu listado, ya sea, por orden de edad o momento en que se unió a la comunidad. Los khipus seriados representan información agregada, donde la información de los khipus en bandas habría sido resumida y representada en un nivel superior. Cada unidad social estaría representada por una cuerda de color, y cada serie de grupo representaba obligaciones presentadas en un orden memorizado 8• El patrón aleatorio, donde los colores no parecen seguir ninguna pauta, todavía no se entiende muy bien, pero podría representar información narrativa en los khipus inca.

No sabemos si los khipus en bandas o en seriación de color tenían el mismo significado en los khipus wari e inca. El propósito del patrón aleatorio es incluso menos claro. La seriación y el patrón aleatorio son más comunes que las bandas en los khipus wari. De hecho, la seriación se encuentra presente incluso en las cuerdas subsidiarias wari, donde se repiten las secuencias de color en todas las cuerdas subsidiarias de cada cuerda colgante en un grupo de cuerdas colgantes. Las bandas de color son muy raras en los khipus wari, solo conocemos solo un ejemplar que se encuentra en las colecciones del Museo Americano de Historia Natural en Nueva York (41.2/7678).

8. Hyland s.f, 2016; Medrana y Urton 2018.
9. Por ejemplo, Hyland 2014.
10.Idem.
11.Hyland 2015.
12.Medrana y Urton 2018.

ATRIBUTOS SIGNIFICATIVOS

Fig. 17 Diagrama de nudo envuelto simple.

La información en los khipus wari está codificada en el color y otros atributos, incluyendo la torsión final (por ej., S/Z), torsión del nudo (por ej., S/Z), y la cuerda de anclaje (recto/ verso). Estos atributos son ideales para codificar información binaria como ayllu (por ej., arriba/abajo), masculino/ femenino, etc. Urton sugiere que en los khipus inca una de las dos categorías binarias marcan objetos como fuera de lo común o usual. Por ejemplo, la mayoría de hilos inca tienen una torsión en Z, retorcidos en S, y la mayoría de khipus inca tienen una torsión final en S. Los hilos torcidos en Z, entonces, representarían la categoría marcada, porque no son lo esperado o deseado 9. La mayoría de cuerdas de los khipus wari, al igual que las cuerdas inca, empieza con una torsión en Z, pero son retorcidos varias veces en S para una torsión final en Z, que es una categoría sin marcar en khipus wari. La mayoría de cuerdas wari (91%) tienen una torsión en Z.

Un ejemplo del uso de la marcación puede ser encontrado en el estudio de Uhle de un khipu de pastoreo de Cutusuma, donde la norma son cuerdas torcidas en Z, retorcidas en S. Las cuerdas con torsión en S no estaban marcadas y se referían a la categoría no marcada, las ovejas (hembras), que son deseadas. Las cuerdas con torsión en Z se referían a la categoría marcada, que es menos deseable, machos castrados 10• La mayoría de nudos wari (78%) tienen una torsión en S, convirtiéndose en la categoría no marcada. Por el contrario, la afiliación a un ayllu, que debería ser dividida relativamente equitativa entre «arriba» y «abajo», es representada por una torsión de nudo en un tablero de khipu de Mangas 11 (ver fig. 135), y está marcado por una torsión en la cuerda de los khipus coloniales del valle del Santa 12• En los khipus wari, el anclaje de cuerdas, en «recto» representa el 51 % y en «verso» el 49%, casi idénticos, lo que sugiere que la afiliación del ayllu podría ser registrada con este atributo.

En resumen, los atributos como el grosor de la cuerda y otros como la torsión final, color y grado de torsión pueden arrojar luces en torno a los procesos y prácticas relacionados con la confección de khipus. Por ejemplo, además de revelar posibles categorías marcadas, el grosor de la cuerda está influido por la estructura de la cuerda, y un estudio detallado de estructuras y color de cuerdas permitió deducir que el gran khipu wari de Dumbarton Oaks fue hecho por varias personas y varios recipientes para el teñido. El estudio de la estructura de las cuerdas, sin embargo, deja la pregunta abierta en relación a si el khipu fue armado en un solo momento o a lo largo del tiempo. Un estudio sobre torsión de nudos aclaró la respuesta: la mitad de los nudos del khipu tienen una torsión en S, que corresponde a las primeras cincuenta y dos cuerdas, mientras que la otra mitad tiene una torsión en Z, lo que sugiere que todo khipu fue probablemente hecho al mismo tiempo; de lo contrario los nudos no serían necesariamente tan uniformes. Estudios sobre otros khipus wari, sin embargo, sugieren que fue elaborado por una sola persona. En otras palabras, hay enormes variaciones en las prácticas de hacer khipus.

KHIPUS

SISTEMAS DE ANUDADO, POSICIÓN Y NÚMERO

Sabemos muy poco sobre los sistemas numéricos de los khipu wari, salvo el hecho de que si estos khipus funcionaban de manera similar a los khipus inca o coloniales, los números eran registrados usando nudos y posición pero, al parecer, funcionan de modo muy distinto a los khipus inca y coloniales. Los nudos en los khipus inca contienen información cuantitativa; sin embargo, seguimos sin comprender a cabalidad las funciones de los nudos en los khipus wari.

Por ejemplo, a diferencia del estilo Inca, los khipus tipo colgante, donde los nudos son ubicados en registros que denotan jerarquía numérica, y el tipo de nudo (simple, «de ocho» y largo) y la posición en una cuerda determina su valor, los nudos wari siempre se amarran inmediatamente después del anclaje o entorchado de una cuerda, y se usaban sobre todo nudos simples, aunque también se observan nudos dobles, triples y otros (de hasta ocho veces, como puede verse en el khipu de Dumbarton Oaks PC.WBC.2016.068). Dicho esto, las prácticas de anudación wari se parecen hasta cierto punto a las de los khipus modernos, algunas de las cuales han sido usadas hasta épocas recientes, en haciendas y lugares de pastoreo. Los khipus modernos podrían proporcionar importantes claves para entender la aritmética básica wari. Por ejemplo, los khipus modernos, al igual que los wari, no usan «nudos de ocho» o largos, pero «los nudos propiamente dichos, su posición y su relación espacial en una cuerda registra información numérica» 13 en un sistema de numeración decimal, si bien es dudoso que algo parecido sucediera en los khipus wari.

Mackey 14 descubrió que el grosor de la cuerda servía como una estrategia nemotécnica para indicar las posiciones numéricas de los nudos en los khipus, donde las cuerdas más delgadas representan unos («1»), las cuerdas de grosor medio representan dieces («10»), cienes («100»), etc., hasta que la cuerda más gruesa representa el mayor múltiplo de diez (por ejemplo, 1000s). No sabemos si los wari usaron un sistema de posición y numeración decimal que incorporaba

el concepto del cero, como en los khipus inca, o si usaron un sistema como el que se encontró en algunos khipus modernos; en todo caso, los khipus wari tienen diversos grosores de cuerdas, donde las cuerdas colgantes son más gruesas que las subsidiarias y estas presentan a menudo dos grosores y varias estructuras de cuerdas. Es posible que el grosor de las cuerdas tuviera algún significado en relación a la jerarquía numérica; sin embargo, es más probable que las potencias de diez fueran expresadas con varios nudos simples y entorchados.

Por ejemplo, el número de nudos hechos en las cuerdas individuales de un khipu wari varía entre uno y diez, aunque casi el 70% de ellos no tiene nudos o solo uno, lo que sugeriría quizás la presencia de dos prácticas de contabilidad: una donde un grupo de cuerdas lleva los números del cero al diez y otro grupo de cuerdas que tiene ya sea cero o uno, o cero, uno o dos nudos. La mayoría de khipus wari tiene cuerdas con ambos patrones numéricos.

Con pocas excepciones, las cuerdas no suelen tener más de nueve nudos, por lo que resulta desconcertante entender cómo representaban los wari números mayores que diez. Deben haberlo hecho, ¿pero cómo? Solo dos khipus (R-2689 del Museo Amano y T-1508-A de Castillo de Huarmey) tienen cuerdas con diez nudos simples. Suponiendo que estos khipus usen el sistema numérico decimal, es probable que estas cuerdas representaran ejemplos donde el khipukamayuq -si es que existía ese cargo en el imperio Wari- simplemente representaba el número diez con diez nudos, si bien debe señalarse que en los khipus modernos diez nudos simples representan 10015.

Solo hay otros dos khipus cuyas cuerdas individuales presentan más de diez nudos. En ambos casos, se observa dos tipos de nudos. Una de estas cuerdas (khipu 1932.08.0002 del Museo de la Cultura del Mundo, Gotemburgo) tiene dos nudos simples con torsión en S y ocho nudos simples con torsión en Z, representando 28 si asumimos que el registro superior representa los dieces y el inferior los unos.

El otro espécimen (khipu T-1532 de Castillo de Huarmey) tiene siete nudos simples dobles (torsión S+S), seguidos por nueve nudos simples con torsión en S, y estos son seguidos por una banda de entorchado y luego cuatro nudos simples dobles con torsión en S+S y tres nudos simples son torsión en S. Este valor numérico es especialmente confuso. ¿Los cuatro números representan potencias de diez representando 7000+900+40+3? ¿O el entorchado crea dos números separados, 79 y 43? Independientemente de esto, estas cuatro cuerdas ofrecen pistas sobre la forma en que los wari representaban números mayores que diez.

INTRODUCCIÓN

Los nudos entorchados también se encuentran en los khipus wari. De hecho, alrededor de un tercio de los nudos de los khipus wari son entorchados o dobles, triples simples, etc. Considerando el gran número de nudos complejos, parece posible, incluso probable, que los nudos entorchados wari, nudos con torsión inversa, y diversos nudos simples representarían potencias de diez, aunque esto todavía no ha sido comprobado.

RESUMEN

Esta ha sido una breve introducción a lo que conocemos sobre los khipus wari, una iniciativa que todavía está dando sus primeros pasos, en parte porque existen muy pocos ejemplares. Ni siquiera sabemos qué idioma hablaban los wari, aunque muchos especialistas creen que era aymara 16• Cabe también señalar que probablemente nunca lleguemos a entender los khipus wari al mismo nivel que los khipus inca y los posteriores, pues en estos últimos casos tenemos relatos en español e informes etnográficos escritos por personas que los usaron o que fueron testigos de su uso. De hecho, lo que conocemos de los khipus wari se deduce en gran parte de nuestros conocimientos sobre los khipus inca, coloniales y modernos. Dicho esto, quizás los resultados del detallado estudio sobre los khipus wari realizado por el autor, permita más adelante a los especialistas comparar las semejanzas y diferencias entre los khipus wari, inca y posteriores, que podría ayudarnos a entender mejor las diversas tradiciones que existieron relacionadas con los khipus.

13.Mackey 2002:325.
14.Mackey 2002.
15.Idem.
16.Urton 2012.

En base a asociaciones arqueológicas y al método de datación por carbono 14, es claro que los khipus wari aparecieron primero durante el Horizonte Medio. Probablemente, fueron inventados por los wari como una herramienta para mantener su imperio, el primero que se desarrolló en los Andes. Los wari crearon los khipus combinando sistemas existentes de bandas de colores y haciendo entorchados con nudos, probablemente porque los nudos implicaban metafóricamente obligaciones de carácter vinculante, y sabemos que muchos khipus inca registraban obligaciones laborales como la mit’a.

Los khipus wari son mucho más coloridos que los khipus inca y posteriores, que no son entorchados. La tradición de entorchar parece haber desaparecido después del Horizonte Medio, pero esto podría deberse a un muestreo sesgado y/o a problemas de preservación. El entorchado reaparecería recién durante la Colonia, en los khipus tipo «canuto». Muchas de las prácticas wari relacionadas con los khipus se mantuvieron en los khipus inca y coloniales, como el uso de atributos como la torsión del nudo, torsión de la cuerda y la de anclaje para transmitir información. El verdadero significado de estos atributos, sin embargo, parece haber cambiado con el tiempo, de una tradición a otra.

Donde más se diferencian los khipus wari de los inca y aquellos posteriores es en sus prácticas de anudado y numéricas, las que todavía no se llegan a entender del todo para el caso Wari. Los conocimientos básicos de aritmética incluían, aparentemente, dos tipos de contabilidad -una consistía sobre todo de unos y ceros que representaban presencia y ausencia, y otra incluía números del cero al, incluyendo, el diez, que posiblemente representaba sumas de tabulaciones binarias. Más aún, si bien parece casi seguro que se registraban números mayores que diez, su mecanismo se ha perdido, pero podría hallarse en su uso de complejos nudos simples para indicar potencias de diez, aunque esto todavía no se ha confirmado, así que aun queda aún mucho por descubrir.

 

Imperio Incaico: Los Quipus

Los Quipus, en quechua: khipus (conjuntos de nudos de colores), eran un instrumento nemotecnico utilizado para la comunicación y también como un registro de expedientes mnemónicos de los gobernantes Incas. Los Quipus consistian en uniones de cordones en forma de cadenas que podian ser de color, y podrían tener adornos como plumas y huesos, donde cada nudo en un lugar tenía un significado o mensaje distinto.

Los quipus constituyeron un original sistema de registro de datos que se desarrollo en el periodo arcaico en el antiguo Perú. De hecho, algunos ejemplares de Quipus pueden remontarse a varios miles de años como uno encontrado en la ruinas de la civilización de Caral, 4500 años atrás.

Los Quipus son conocidos sobre todo por su utilidad para la Administración en el imperio Inca. Lo utilizaban para la gestión de todos los aspectos económicos y sociales del Imperio. El Quipucamayoc (especialista que elaboraba, leía y archivaba los quipus y estaba dotado de una memoria prodigiosa) presentaban datos de localización, demográficos y económicos de las poblaciones de la comunidad, estos datos eran enviados a los centros administrativos del imperio inca para permitir el control de las comunidades. Así, podrían redistribuir los excedentes a las comunidades menos prósperas.

Los quipus también parece haber sido una herramienta de comunicación en el antiguo Perú, el cronista Garcilaso de la Vega, Hijo de una princesa inca y un soldado español, se informó de las pruebas de tal uso. El transporte de los quipus se realizó por medio de mensajeros rápidos «Los Chasquis», que recorrian los caminos incaicos con los quipus que contenían la información que debía ser transmitida a los gobernantes incas para la administracion del Imperio Inca.

La mayoría de los quipus fueron destruidos por los conquistadores españoles en el siglo XVI. En la actualidad hay en todo el mundo unos 800 quipus aproximadamente que han sido encontrados. El Museo Etnológico de Berlín tiene alrededor de 289 quipus y por lo tanto la colección más grande de su tipo que datan de los siglos XVy XVI.

El enigma relativo acerca de los Quipus

Actualmente los quipus no han sido totalmente descifrados, y de hecho hay una gran variedad de teorías sobre el tipo de información que realmente llevan.

Estructura y utilidad de los Quipus

Los Quipus eran hechos de cadenas de lana hechas con llama, Alpaca o de algodón. La posición de los nudos, así como la cantidad, indicaban los valores numéricos en un sistema decimal. Los colores de la médula, a su vez, indicaba el artículo que se cuentan, y para cada actividad (agricultura, militar, de ingeniería, etc.) Hubo una simbología de los colores.

Marcia y Robert Ascher, después de analizar varios centenares de quipus, han demostrado que la mayoría de la información sobre los quipus es numérico

Se usaban 3 tipos de nudos:
Simples se encuentran en la parte media y superior de la cuerda y simbolizan las cifras altas (decenas, centenas y millares)
Flamencos se encuentran en la parte inferior de las cuerda y representan las cifras bajas (unidades)
Compuestos

Los colores tambíen contenian informacion:

Color Sector
Pardo Gobierno
Carmesí Inca
Morado Curaca
Verde Conquista
Rojo Guerrero
Negro Tiempo
Amarillo Oro
Blanco Plata

El problema de los quipus

Los quipus, cuerdecitas de diferentes colores y nudos, cuyo empleo estuvo muy difundido entre los incas, constituyen sin lugar a duda uno de los problemas más difíciles que puedan presentarse al investigador de la antigua cultura peruana. Estas cuerdas anudadas, llamaron poderosamente la atención desde el momento mismo de la conquista del Tahuantinsuyo y fueron después señaladas o descritas por casi todos aquellos cronistas que con sus informaciones contribuyeron al mejor conocimiento de los incas y sus costumbres.

Desgraciadamente, este lento, pero seguro proceso de recopilación de noticias, que hubiera permitido resolver felizmente el problema de los quipus, se detuvo en el siglo XVIII, en que, con excepción de unas cuantas citas curiosas de viajeros, todo lo publicado al respecto no fue sino repetición, adulterada las más de las veces, de lo que ya habían dicho los antiguos cronistas. Además, en ese mismo momento, los literatos se apoderaron del tema y lo convirtieron en el argumento predilecto de sus obras. Todo estudio serio fue imposible y los quipus llegaron a ser, para los crédulos hombres del setecientos, ese perfecto sistema gráfico del idílico Estado incaico que permitiera a la bellísima peruana Zilia —protagonista de una famosa novela de Madame de Graffigny— enviar, mediante cuerdas y nudos, sus conmovedoras cartas de amor al adorado Aza, heredero del imperial trono del Cuzco.

Esta manera de estudiar los quipus perduró también en el siglo pasado, en que lo novelesco asumió manifestaciones aún más peligrosas. Las nuevas publicaciones revistieron, en efecto, una aparente austeridad científica, pues, su contenido fue, según se pretendía, el resultado de la consulta de quipus interpretados con la ayuda de una clave conocida por supuesto, solamente por el autor de la obra. Esta es la época de la publicación de las numerosas «Quipolas» (PHAIR 1827), que con sus quipus apócrifos sembraron no poca duda y desconcierto. Contadísimos fueron en esos momentos los investigadores que, como J. J. Tschudi por ejemplo (1846), proporcionaron datos fidedignos de los quipus encontrados por ellos en excavaciones de ruinas famosas.

Es solamente en los últimos años del pasado siglo que se inició, podemos decir, la investigación científica de los quipus. Fue la publicación de dos ejemplares modernos que llevó al estudio y descripción de los antiguos. Dichos especímenes, fabricados por pastores de la sierra peruana, fueron expuestos por Bastian (1895) y Uhle (1897), quienes lo compararon con los datos que contienen las viejas crónicas. Poco tiempo después, investigadores de prestigio, animados por el ejemplo de estos dos sabios alemanes, decidieron estudiar el quipu arqueológico y arrancarle su secreto: ellos fueron, principalmente, el norteamericano Locke, el sueco Nordenskiöld, el italiano Cipriani y el argentino Altieri.

Empero, si bien es cierto que el estudio científico del quipu ha tenido ya sus manifestaciones, aún no se han conseguido con él los resultados deseados. Poco se ha avanzado en la investigación, y no se ha logrado desterrar siquiera las interpretaciones románticas que recuerdan a madame de Graffigny y sus cartas. En nuestros días se continúa discutiendocon la misma improvisación de los polemistas del siglo XVIII; hoy como ayer, el quipu apasiona más bien al dilettante del saber que al verdadero investigador. Es necesario, entonces, que el hombre de ciencia dedique al quipu mayor atención y lo estudie valiéndose no sólo de la fuente histórica sino también de la arqueológica, hasta ahora por desgracia demasiado descuidada.

Es verdad que en cuanto a investigación arqueológica, hay que admitirque en América se está todavía en la etapa inicial: una etapa que hace recordar aquella que atravesaban los estudios de la antigüedad clásica hace aproximadamente unos dos siglos; hasta entonces, en efecto, había imperado en la investigación del mundo greco-romano, la erudición, la cual se servía de la filología como única fuente auxiliar de la historia. La arqueología aún no había nacido y el estudio de los monumentos estaba reducido a la actividad del anticuario que recolecta y describe sin método alguno. Fue preciso que apareciera Winckelmann y su escuela para que, por fin, los sabios se decidieran a emprender la verdadera conquista del mundo clásico; fue preciso llegar al siglo XIX para que se comprendiera que es necesario editar, o sea, describir y publicar los monumentos, si se quiere interrogarlos como seguros testimonios históricos y descifrar, gracias a ellos, las incógnitas del pasado. Este es el momento en que se comenzó a aplicar el método arqueológico que se basa, como se sabe, en tres etapas sucesivas: del hallazgo, de la descripción y de la interpretación del monumento.

Galeria Khipus