El caso Challapampa

En la Comunidad de Challapampa, ubicada en el distrito de Juli, provincia de Chucuito, Región Puno, existe un templo llamado Capilla de San Pedro de Challapampa, declarado Monumento integrante del Patrimonio Cultural de la Nación mediante Resolución Suprema N° 2900-72-ED en 1972.

En dicha iglesia destacaba por su belleza un retablo, también conocido como “Retablo de Bitti” en alusión a su autor, el sacerdote jesuita y artista Bernardo Bitti.

Se trata de un altar retablo tallado en madera de cedro y maguey, de acabado policromado y elaborado entre 1575 y 1591.

Esta obra es una importante muestra del estilo manierista del siglo XVI Fue en enero del año 2002 que la Dirección Regional de Cultura de Puno del INC fue informada del robo del retablo y se instruyó a las autoridades comunales para que sentaran la denuncia policial correspondiente.

No se tuvo noticia del bien cultural robado hasta enero del año 2003 cuando a través de la Embajada del Perú en Washington se recibió información de que se había localizado un retablo de similares características en la ciudad de Nuevo México, Estados Unidos.

Luego del intercambio de información correspondiente se determinó que se trataba del altar robado en Challapampa.

Se designó para realizar una pericia que verificara la autenticidad del mismo al Director Regional de Cultura de Puno, Rolando Paredes Eyzaguirre, quien viajó a Texas, gracias al apoyo de la Embajada de los Estados Unidos y el Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú.

La diligencia de verificación se realizó en las instalaciones de la galería Joseph Bender Art and Antiques de El Paso, Texas, donde se encuentra actualmente el retablo debidamente resguardado por la policía estadounidense.

Se espera que una vez concluidas las investigaciones y el proceso judicial que se sigue en Estados Unidos, el altar de Challapampa sea repatriado y vuelva a su templo de origen, el que viene siendo restaurado actualmente con intervención del Instituto Nacional de Cultura.

Recuperación de Bienes Culturales

recuperacion_de_bienes_culturalesLas acciones para frenar la comercialización en el extranjero de bienes culturales, así como las coordinaciones para repatriar dichos objetos son parte de las actividades que desarrolla el INC para la defensa del Patrimonio Cultural de la Nación.

A ese efecto, dentro de la nueva estructura, se ha constituido una Dirección de Defensa del Patrimonio Histórico, encargada de esta fundamental tarea.

Paralelamente a la lucha contra el tráfico ilícito de patrimonio, el INC ha podido intervenir en numerosos casos de repatriación de bienes, gracias al establecimiento de una fluida coordinación y comunicación con autoridades y entidades pertinentes en el Perú y otros países, a fin de concretar el retorno al país de estos objetos salidos ilegalmente de territorio peruano.

Ante los indicios de comercia-lización de presuntos bienes culturales peruanos –en subastas que realizan las casas de arte o galerías– en el extranjero, el Instituto Nacional de Cultura se comunica de inmediato con la Cancillería a fin de que esta se ponga en contacto con nuestra representación diplomática en el país donde se ubicó el bien para que solicite información y alerte que puede tratarse de objetos que salieron ilegalmente del Perú.

Asimismo, se informa a la oficina de Interpol en Lima para que a través de sus similares en el exterior pueda intervenir recabando mayor información.

Acción coordinada De esta manera, y una vez comprobada la autenticidad de la pieza o piezas, se siguen los procedimientos que permitan que estas retornen.

Esto en virtud de convenios binacionales firmados con países como Chile, México, Costa Rica, entre otros, lo que los convierte en importantes aliados.

Existe también un Memorandum de Entendimiento con Estados Unidos a este respecto.

Todo ello ha permitido cada vez mayores logros en el campo de la recuperación de bienes.

Del mismo modo, gracias a la rápida acción y a la coordinación con la Cancillería e Interpol se ha logrado que las subastas de bienes culturales peruanos no prosperen y no se vendan las piezas.

No obstante, una de las dificultades que surgen para la recuperación es el no poder determinar en muchos casos cuándo salió el patrimonio del Perú y la ausencia de registros de estos bienes.

Esto último sobre todo es fundamental: el registro es una forma de protección, pues prueba la propiedad del objeto y permite al Estado peruano ejercitar acciones concretas para repatriarlo.

El problema de fondo es que en muchos sectores no se toma conciencia de que en estos casos se está no ante uno, sino varios delitos penados por las leyes peruanas: la excavación clandestina, la extracción del país de bienes culturales y, finalmente, la comercialización ilegal.

Asimismo, se priva al Perú de parte de su Patrimonio Cultural.

Fuente: Gaceta INC