Arqueólogos descubren en Pachacámac 73 momias Huari con máscaras de madera

Imagen de dos coloridas cerámicas con la posible representación de un antepasado. Milosz Giersz / K. Kowalewski

Los hallazgos se produjeron en el Templo Pintado, uno de los principales complejos religiosos de Pachacámac. Las momias, que datan de la segunda mitad del período Horizonte Medio (800-1100 d.C.), se encontraban en fardos funerarios envueltos en telas de vivos colores y atados con cuerdas.

Algunos de los cuerpos lucían sobre su rostro una máscara tallada en madera y cerámica que se conoce como «cabeza falsa». Estas máscaras, que eran muy comunes en la cultura huari, se cree que tenían un significado ritual o religioso.

Además de las momias, los arqueólogos también encontraron dos bastones de madera que pertenecieron a altos dignatarios de la élite huari. Los báculos estaban decorados con motivos típicos de la cultura tiahuanaco, lo que sugiere que la población de Pachacámac tuvo algún tipo de contacto con esta civilización.

Los hallazgos de Pachacámac son un importante aporte al conocimiento de la cultura huari. Las momias, con sus máscaras y su buen estado de conservación, proporcionan una valiosa información sobre las costumbres funerarias de esta antigua civilización.

INFLUENCIAS DE TIAHUANACO

Imagen de los dos bastones de madera en los que se representa a dos altos dignatarios de la cultura huari. Juan Tió Idrogo

En el Templo Pintado, los arqueólogos descubrieron los restos óseos de 73 personas, hombres y mujeres, envueltos en telas de vivos colores y atados con cuerdas. Algunos de ellos portaban máscaras de madera y cerámica, conocidas como «cabezas falsas». Estas máscaras eran comunes en la cultura huari y se cree que tenían un significado ritual o religioso.

Además de las momias, los arqueólogos encontraron dos bastones de madera que pertenecieron a altos dignatarios de la élite huari. Los bastones estaban decorados con motivos típicos de la cultura tiahuanaco, una civilización que se estableció en lo que ahora es parte de Perú, Bolivia y Chile.

Los personajes representados en los bastones llevan tocados con forma de kero, un vaso ceremonial característico de Tiahuanaco. Esto sugiere que la población de Pachacámac tuvo algún tipo de contacto con esta civilización.

Interpretación

Los hallazgos de Pachacámac sugieren que la cultura huari tuvo una influencia significativa en la región. Las máscaras de madera y los bastones de madera decorados con motivos tiahuanacos indican que los huari importaron bienes y ideas de esta civilización.

También es posible que los huari hayan enviado colonos a Pachacámac. Esto podría explicar la presencia de personajes con tocados tiahuanacos en el sitio arqueológico.

Importancia

Los hallazgos de Pachacámac son un importante aporte al conocimiento de la cultura huari y su influencia en los Andes. Las máscaras de madera y los bastones de madera decorados con motivos tiahuanacos proporcionan nuevas pistas sobre las relaciones entre estas dos civilizaciones.

Máscara tallada en madera y cerámica conocida como «cabeza falsa» descubierta recientemente en el sitio arqueológico de Pachacámac. Programa de Arqueología PUCP «Valle de Pachacámac»

UNA MEJOR COMPRENSIÓN DE LA SOCIEDAD HUARI

Los hallazgos de Pachacámac brindan una oportunidad única para comprender mejor la cultura huari. Las máscaras de madera, los bastones de madera y los fardos funerarios ofrecen información sobre las creencias religiosas, las relaciones comerciales y la estructura social de esta antigua civilización.

Las máscaras de madera

Detalle de una de las telas encontrada en uno de los fardos funerarios. Milosz Giersz / K. KowalewskiLas máscaras de madera son un elemento característico de la cultura huari. Se cree que tenían un significado ritual o religioso, y que se usaban en ceremonias o rituales funerarios.

Las máscaras encontradas en Pachacámac son muy parecidas a la «el ídolo de Pachacámac», una pieza que representa a dos deidades unidas espalda con espalda. Esto sugiere que las máscaras de Pachacámac también representaban a deidades o espíritus.

El estilo de las máscaras también es similar al de la iconografía documentada en el sitio arqueológico de Castillo de Huarmey. Esto sugiere que la cultura huari tenía una tradición artística compartida en toda su área de influencia.

Los bastones de madera

Los bastones de madera encontrados en Pachacámac están decorados con motivos típicos de la cultura tiahuanaco, una civilización que se estableció en lo que ahora es parte de Perú, Bolivia y Chile.

Esto sugiere que la cultura huari tuvo contacto con la cultura tiahuanaco. Es posible que los huari hayan importado bienes y ideas de esta civilización, o que incluso hayan enviado colonos a Pachacámac.

Los fardos funerarios

Los fardos funerarios encontrados en Pachacámac brindan información sobre la estructura social de la cultura huari. Los investigadores están analizando los fardos para determinar la posición social de los individuos enterrados.

Los bioarqueólogos de la Pontificia Universidad Católica del Perú Andrew Nelson y Lucía Watson están utilizando tomografía computarizada no invasiva en 3D para estudiar los fardos. Este método les permite ver el interior de los fardos sin dañarlos.

Los investigadores creen que los análisis de los fardos les permitirán determinar la edad, el sexo, la salud y la dieta de los individuos enterrados. También podrán identificar los objetos que estaban enterrados con ellos, lo que les dará información sobre su posición social.

Conclusiones

Los hallazgos de Pachacámac son un importante aporte al conocimiento de la cultura huari. Las máscaras de madera, los bastones de madera y los fardos funerarios brindan información sobre las creencias religiosas, las relaciones comerciales y la estructura social de esta antigua civilización.

El análisis de estos hallazgos continuará en los próximos años, y los investigadores esperan aprender aún más sobre la cultura huari.

Huaca Melena: hallan textiles con finos acabados de la Cultura Wari

Sorprende las miniaturas que revelan pasajes de la vida diaria de dicha civilización

A una hora y media de la ciudad de Lima se halla la huaca Malena. Esta fue construida alrededor del siglo VII y abandonada cerca del siglo X. Posteriormente, fue usada como cementerio por la cultura Wari.

Rommel Ángeles, vocero del museo de Sitio de esta huaca, explica que los contextos funerarios descubiertos en el lugar cuentan con bellos ejemplos de textiles de la cultura Wari.
Importancia
De acuerdo con el portavoz, entre los hallazgos sobresalen los tapices hechos en fibra de camélido y algodón con representaciones de personajes con báculos pertenecientes al estilo Wari.
Asimismo, se desenterraron tejidos de lana correspondientes a vestidos de mujer, así como varios tocados y túnicas masculinos. Los tocados fueron elaborados en plumas de aves amazónicas, también hay vinchas femeninas, gorros, cintas y adornos en cola de zorros.
“Hay muchos tejidos con representaciones de caballitos de totora en miniatura que deben ser las embarcaciones utilizadas en esa época”, comentó a la Agencia de Noticias Andina.
Ángeles lamentó que en la huaca Malena haya ocurrido un intenso saqueo en busca de los bellos tejidos asociados a los contextos funerarios”.
Añadió que son los más finos ejemplares de su tipo descubiertos en la costa central.
Hallaron complejo inca en el distrito de Huachis, provincia de Huari

Un equipo de arqueólogos del Ministerio de Cultura del Proyecto Qhapaq Ñan hizo un importante hallazgo en el distrito de Huachis, en la provincia ancashina de Huari, cuna de la cultura Chavín (Áncash).

En efecto, en recientes excavaciones, junto a una parte del Camino Inca que atraviesa dicha jurisdicción, los investigadores encontraron vestigios de un centro ceremonial inca (Ushno) donde se depositaron como ofrendas humanas a una mujer y a un niño, los cuales previamente habrían sido sacrificados. Así lo informó Nilton Ríos Palomino, jefe de la unidad de investigación del proyecto Camino Inca, tramo Huamachuco (La Libertad)-Áncash-Huánuco Pampa.
Agregó que los cuerpos estaban cubiertos con mantas y que al costado se encontró restos de cerámica.

TENGA EN CUENTA

El perímetro del Ushno es de 15 por 12 metros y tiene una altura de 4 metros. El ancho de los muros es de 1 metro con 39 centímetros.
Las evidencias encontradas, según Ríos Palomino, coinciden con lo escrito en las crónicas de Felipe Huamán Poma de Ayala.

Por Magno Nava Flores
Fuente: Peru21

Llama Corral, un enigmático sitio arqueológico en Ancash

Pasaron casi 1,300 años (horizonte medio) para que arqueólogos Peruanos e Italianos ubiquen esta ciudadela arqueológica, el sitio arqueológico se encuentra ubicado a unos tres mil quinientos dieciséis metros sobre el nivel del mar (3,516 msnm.), sureste de la bella Laguna de Purhuay, en el Callejón de los Conchucos, la zona más alta del poblado andino de Acopalca, en la provincia peruana de Huari en el departamento de Ancash al norte de Lima.

La ciudadela descansa sobre una gran superficie, con tres muros concéntricos que rodean un pozo, esto muy semejante a las edificaciones de la cultura Caral (ubicada en el valle de Supe, en la provincia de Barranca, en la costa de Lima y declarada Patrimonio de la Humanidad), es por ello que la bautizaron como “El pequeño Caral de los Andes”.

Allí sobresale una construcción de más de 12 metros de alto en forma de espiral, los arqueólogos efectúan excavaciones, porque se cree que el sitio tiene una conexión con la Laguna de Purhuay mediante canales y ductos, los cuales estarían relacionados con el culto al agua.

El jefe del proyecto arqueológico, Bebel Ibarra Ascencios, explicó que la configuración de las paredes del recinto llama la atención por su inclinación y la forma cónica, semejante a un embudo en forma de espiral, como si fuera modificada por la acción del agua. Este sería el denominado ‘Nutrimiento de las Huacas’, para que estas ‘manden’ la lluvia.

Para llegar al ‘Pequeño Caral de Los Andes’ hay que cruzar la laguna en bote o kayac hasta Acopalca y subir por un camino de piedra.

Llamacorral es conformado por tres estructuras circulares concéntricas, cada una de las cuales con su propia entrada. Las tres entradas se hallan perfectamente alineadas entre si y tienen un ancho promedio de 50 cm. (Fig. 2).Los muros presentan una mampostería muy refinada y el uso de la técnica de lahuancapachilla. En el primer cerco interior se halla un espacio circular hundido. El estado de conservación de la estructura es muy bueno tal es así que algunas de las lajas que habrían constituido el techado de la estructura misma aún se encuentran en su posición original. Esto nos permitió establecer la altura integral de los muros y averiguar que el muro exterior era más alto del mediano y el mediano del inferior. Este dato es muy importante en relación a las actividades que se desarrollaban en el sitio, porque, según la hipótesis interpretativa que se formula con la doctora Orsini, la altura variada de las paredes pudiera servir para sustentar un techo inclinado hacia el centro para recolectar el agua de la lluvia en la parte hundida de la estructura.

En la temporada de excavación 2006 en el complejo de Llamacorral se han realizado 9 sondeos, denominadas con letras mayúsculas, ubicándose 8 en el interior de la estructura y 1 en el exterior. De los 8 interiores cinco (C,D G, F e I) han sido excavados en el segundo cerco, A y H en el primero y B en la área hundida. El sondeo E, el único en el exterior, se ubicó próximo a una piedra de grandes dimensiones al frente de la entrada del tercero cerco y lamentablemente su excavación nos no proporcionó datos útiles. Cada uno de los demás sondeos ha evidenciado una sola secuencia estratigráfica, compuesta por dos unidades: La UE 1 es un nivel formado después del abandono de la estructura, que es constituido por el depósito natural y por el resultado del colapso parcial del techo y de las paredes, y la UE 2 es un apisonado de tierra, el cual representa el nivel de ocupación del edificio.

El análisis de esta unidad estratigráfica realizada en partes distintas de la estructura permitió observar que el piso de la estructura debe haber tenido una inclinación igual a la del perfil natural de la colina donde se ubica el sitio, como demostraron sus cotas. Respecto a los sondeos D, G y F, que están ubicados en el secundo cerco: D se encuentra en correspondencia de la parte más baja de la colina y tiene una cota inferior en aprox. un metro en comparación con las cotas F y G. Mientras en el sondeo I se evidencia un desnivel de 50 cm entre los dos extremos de la Unidad 2 y al final de la UE 2 en el sondeo C presenta en su parte central un área hundida de 30 cm de ancho que podría ser una canalización. Se infiere que dicha inclinación haya tenido la función de favorecer la circulación del agua hacia el interior del edificio y de encanalarla hacia afuera, como sugieren los resultados de la excavación en el sondeo C. El piso apoyado sobre un relleno de piedras grandes ha sido denominado UE 3 y es considerado como un nivel de preparación funcional al piso (Orsini – Ibarra 2006)

 

(Peru21, Proyecto Arqueológico Huari-Ancash)

Crearán Unidad Ejecutora en sitio arqueológico Wari

El viceministro de Cultura, Luis Jaime Castillo Butters, en compañía del presidente regional de Ayacucho, Wilfredo Oscorima Núñez y el congresista José Urquizo, supervisó la ejecución del proyecto: “Mejoramiento de la Conservación del Sitio Arqueológico Wari” y anunció que a través de una alianza estratégica entre el Gobierno Central, Gobierno Regional y la Universidad Nacional San Cristóbal de Huamanga (UNSCH), próximamente se creará una unidad ejecutora que permita realizar trabajos permanentes en la zona durante por lo menos 25 años.

Castillo Butters, destacó que esta unión interinstitucional permitirá que el GRA y el Gobierno Central cofinancien el proyecto, mientras que la UNSCH proporcionará a los investigadores y estudiantes de arqueología, para realizar trabajos permanentes al igual que con las culturas de la costa norte del Perú.

El responsable del proyecto: “Mejoramiento de la Conservación del Sitio Arqueológico Wari”, José Ochatoma Paravicino, mostró las últimas excavaciones, donde se encontró una galería subterránea de 17 metros hechos con piedra labrada y donde se evidencia que estos trabajos fueron realizados primero por los waris y luego asimilados por los incas.

“Estos nuevos descubrimientos, que impulsa el Gobierno Regional a través de la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo, servirán para enriquecer la historia Wari y además fortalecerá la afluencia del turismo en la región”, indicó Ochatoma Paravicino.

Por su parte, el mandatario regional, señaló que el GRA invertirá un mayor presupuesto en el Sitio Arqueológico de Wari, a fin de brindar mayores condiciones para recuperar este atractivo turístico que cuenta con una ingeniería de gran nivel y se espera que con la creación de una unidad ejecutora se logre conocer el esplendor del imperio Wari, en su real magnitud.

Bolsa de cultura WARI

Este objeto singular, es llamativo y está hecho de camélido y con cabellos humanos que no son típicos de la producción artística Wari. Sin embargo, los patrones y los colores pintados en la cara y la túnica de la representación humana vinculan estrechamente la bolsa de Wari a sus tradiciones y prestigiosos textiles, lo que indica que la bolsa pertenecía o representa un personaje de élite. Bolsas de este tipo, por lo general que usan el cuero en lugar del tejido, fueron utilizados por los antiguos habitantes de los Andes para guardar y transportar una pequeña cantidad de hojas de coca, y de hecho esta práctica continúa hoy en día en todos los Andes.

Las personas del Ande tienen una larga tradición de masticar hojas de coca y se basa en la propiedades botánicas de la planta. La Coca es un estimulante de la energía, como la cafeína, con el beneficio añadido de estimular la circulación de la sangre a través del cuerpo. El aumento de la circulación de la sangre favorece la absorción de oxígeno en el cerebro y los músculos, la lucha contra el mal de altura y lo que es más fácil vivir en las alturas de la sierra andina. Con el tiempo, la coca ha desarrollado un lugar importante en la cultura andina, llegando a ser tan importante para sus usos ceremoniales como por sus beneficios nutricionales y medicinales. La bolsa se encontró con hoja de coca en su interior, como si se acabara de utilizar.

 

Imagen © The Cleveland Museum of Art

Lectura sugerida:
Wari: Lords of the Ancient Andes
http://www.amazon.co.uk/Wari-Lords-Ancient-Susan-Bergh/dp/0500516561

Serpientes en el museo

A solo unas cuadras de la plaza de Armas del distrito de Chavín de Huántar (Áncash), un imponente edificio de piedra impacta al visitante. Su plaza circular, similar a la del monumento arqueológico, recibe diariamente centenares de turistas. Sepa de qué se trata.

Inaugurado en julio de 2008 y con siete salas en su haber, el Museo Nacional Chavín ofrece un fascinante viaje imaginario por el mundo de los chavinos, que habitaron la zona hace más de 3,000 años. Su primera sala está destinada a los dioses menores, plagada de enormes piezas líticas, entre las que destaca la Estela del Dios sonriente o medusa, deidad que se repetirá en todas las culturas prehispánicas.
Las piezas representan los animales recurrentes del mundo chavino: el jaguar, la serpiente, el águila o el lagarto, que son el sello de las gigantescas piedras halladas en el vecino templo y que ahora están bien resguardadas en el museo.

Continuamos por la Sala de los Pututos, donde se agrupan algunas de las caracolas encontradas en 2001 dentro del templo Chavín. Eran 20 conchas de caracol cuidadosamente talladas, usadas por los sacerdotes de la época para las más importantes ceremonias
religiosas y políticas. El Strombus galeatus es un molusco de aguas calientes que habita las aguas del norte de Ecuador, y su presencia en los Andes mostraría la intensa relación comercial entre los pueblos del continente.

Mediante cerámicas, orfebrería y otras piezas culturales de la sala de su dominio Chavín, el visitante conocerá que su poder se dejó sentir en otras regiones, como Lima, Ica, Cajamarca y hasta Puno. “Hay cerámicas con influencia Chavín encontradas en casi todo el territorio peruano. El gran centro ceremonial de la época fue el templo, que recibía peregrinos de todas partes, que traían sus ofrendas y se llevaban imágenes para expandir el culto”, indica Marcela Olivas, directora del museo.

Como su nombre lo indica, la Sala de las Cabezas Clavas presenta 47 piezas con rostro humano y rasgos de felinos y atributos de serpientes. Esculpidas en roca areniscas y granito de canteras vecinas, quizá sirvieron para infundir temor a los fieles que visitaban al dios del Lanzón. “Todas las piezas son originales. Existe un ambiente nuevo donde hemos traído las cabezas clavas guardadas en el monumento”, agrega Olivas.

Las tres joyas La sala Julio C. Tello exhibe una de las tres piezas emblemáticas de la cosmografía Chavín: el Obelisco Tello. Las otras son el Lanzón Monolítico, enclavado en el mismo templo, y la Estela Raimondi, expuesta en el Museo de Antropología
y Arqueología de Pueblo Libre.

El obelisco Tello muestra la regeneración de la vida. Representa dos seres zoomorfos, con rasgos de lagartos, vestidos con un complicado y lujoso atavío, cuyos cuerpos están rodeados de productos agrícolas y marinos. En medio de estos seres se aprecia la chakana o  cruz andina.

La sala de la Arquitectura encontrará una maqueta explicativa de cómo se construyó y fue evolucionando el Monumento Arqueológico de Chavín.

“En los 2,000 a.C., los pueblos de los valles de Lurín y Huaura construyeron edificios en forma de u. Sin embargo, a
partir de los 1,200 a. C. su arquitectura se volvió chavinoide. Se empezó con las pirámides truncas para luego pasar a plazas
cuadradas o redondas”, refiere la directora del museo.

Esta aventura incluye también la sala de los investigadores. En los últimos tres años se ha descubierto una nueva galería, dos nuevas cabezas clavas, una nueva lápida, con lo cual hay mayores detalles de cómo era su trabajo arquitectónico subterráneo
y desarrollo a nivel de ingeniería hidráulica.

Para cerrar con broche de oro este recorrido por la historia prehispánica, el visitante tiene una sala de lectura, donde niños y adultos pueden revisar interesante bibliografía sobre la cultura Chavín, su arquitectura, glaciares, así como la geografía de la región. Un regalo de principio a fin.

En Huari

Hallan tumba de un guerrero en Chavín, Callejón de Conchucos, Huari, Ancash

Nuestra historia se sigue escribiendo día tras día en cada rincón del Perú. Esta vez, un nuevo descubrimiento nos lleva hacia el Callejón de Conchucos, en la provincia de Huari. Allí, un grupo de investigadores encontró la tumba de un importante guerrero preínca cuando realizaban excavaciones en el monumento arqueológico de Chavín.

De acuerdo con los especialistas, este hallazgo se produjo cerca del denominado muro norte del complejo precolombino, donde seis tumbas líticas fueron abiertas para su estudio. Lo sorprendente es que en una de ellas se encontró los restos de un guerrero con una lanza incrustada en el pecho.

“Este es solo un primer paso para revelar la verdadera y fantástica historia de la cultura Chavín. Por ello es que, para este año, tenemos financiado un proyecto de excavación mayor. Cabe señalar que, durante nuestras pesquisas en el monumento arqueológico, también hemos hallado evidencias funerarias de la cultura Recuay, la misma que está asentada sobre una zona ceremonial de la época Chavín, (500 a 1,000 años antes de nuestra era)”, indicó el director del Proyecto de Investigación y Conservación de Chavín, John Rick.

Agregó que en el recinto arqueológico hay múltiples pruebas de diversos entierros. En lo que concierne a los restos del guerrero, dijo que posiblemente este haya sido enterrado cuando se encontraba herido tras librar alguna batalla.

EXCAVACIONES. Sobre los trabajos de excavación, Rick precisó que estos se desarrollan en ocho sectores del complejo arqueológico. “Quiero agregar que cerca de la portada de Chavín se descubrió, además, seis cráneos y varios fragmentos de vasijas de barro”, manifestó. Asimismo, el especialista sostuvo que en la entrada del templo también se ubicó un mosaico hecho a base de piedra laja y al que los arqueólogos llaman “Los Murales de Chavín’.

Según informó, los trabajos de excavación durarán aproximadamente 13 semanas, los cuales vienen siendo realizados por un grupo de 23 arqueólogos, entre peruanos y norteamericanos, con la finalidad de mostrar al mundo el importante legado de la cultura Chavín.

El hallazgo de la tumba de un guerrero pre inca se registró cuando los arqueólogos realizaban excavaciones en el monumento arqueológico de Chavín.

Este importante hallazgo post Chavín fue ubicado en el muro norte del edificio del lugar arqueológico donde seis tumbas líticas fueron abiertas y en una de ellas el guerrero fue encontrado con una lanza incrustada en el pecho.

“Bueno este año tenemos un proyecto de excavación mayor para revelar la historia de Chavín, donde hemos encontrado evidencias funerarias de la época Recuay, la misma que está asentada sobre una zona ceremonial de la época Chavín, (500-1000) antes de nuestra era” indicó el Director del Proyecto de Investigación y Conservación de Chavín, John Rick.

Los trabajos de excavación durará 13 semanas y son realizados por 23 arqueólogos entre peruanos y norteamericanos con la finalidad de dejar ante la vista del mundo esta importante obra del ingenio chavinense.

Ciudadela de Huari, Ayacucho

Entre montículos de roca, donde proliferan los tunales, corre el camino que lleva a la grandiosa ciudad de las turquesas: Wari. Desde Huamanga solo hay veinticinco kilómetros de distancia que se cubren en un santiamén, mientras para conocer la urbe haría falta varios días. Tan extensa es como importante fue hace 800 y 900 años. A simple vista apenas se perciben los muros que formaron parte de templos, palacios, casasy graneros, así como los espacios abiertos que debieron ser las plazas. Hace más de medio siglo el sabio Julio C. Tello encontró todavía en pie rastros de las majestuosas columnascon incrustaciones de lapislázuli que tuvo el palacio de su rey. Aún ahora al labrar la tierra de sus cercanías,los agricultores encuentran pequeñas turquesas. Su clima es tibio y se cultiva maíz, trigo, cebada, arvejasy papas. Wari fue realmente enorme, albergando miles de habitantes en su perímetro de cinco kilómetrosde largo por tres de ancho. Según una leyenda recogida por Néstor Cabrera, fue fundada por los atlantes,antiguos señores de un continente que se hundió entre las aguas de un mar remoto y desconocido.Populosa, centro de un tráfico intenso que abarcó en su radio de acción hasta el callejón de Huaylas,Moche, Cajamarca y Lambayeque por el norte; Nasca y Chancay en la costa central, y Sicuani en el sur, tuvo su época de apogeo y su decadencia antes de que llegaran los Inkas. El ejército quechwa que venció a los pokras solo encontró una ciudad fantasma que comenzaba a ser cubierta por la maleza.

La ciudadela Wari fue la capital del estado del mismo nombre, y para algunos arqueólogos fue el primer gran imperio andino (antes de los Incas). Fue un gran núcleo urbano cuya área de ocupación llegaría a las 2.000 hectáreas en su momento de mayor esplendor. Los investigadores han dividido la zona central del asentamiento (que abarca 18 kilómetros cuadrados) en 13 diferentes sectores, a saber:

1.- Cheqo Wasi. Lugar caracterizado por la presencia de múltiples cámaras de piedra finamente labradas de forma rectangular y tamaño variado. Probablemente fueron cámaras funerarias.

2.- Monqachayoc. En este sector se encuentran galerías subterráneas con techos formados por grandes bloques de piedra de una sola pieza y paredes recubiertas con lajas alargadas a manera de enchape, además de unos tubos labrados en piedras que se sospecha fueron usados para el transporte de agua a la ciudad.

3.- Capilla Pata. Sector formado por grandes muros dobles de entre 8 y 12 metros de altura. En la base tiene un ancho de 3 metros y en la cima entre 0,80 y 1,20 m, alcanzando 400 m de largo. Estos muros forman grandes cercados o ‘canchones’.

4.- Turquesayoc. Llamado así por la presencia de restos de turquesa, sea en cuentas de collar o pequeñas esculturas. Debido a la alta concentración de este material se cree que en este sector estuvieron los talleres dedicados al trabajo de este material.

5.-Yanapunta. Por toda el área se encuentran desperdigados abundantes restos de artefactos líticos, como puntas de proyectil, punzones y pedernales. La principal materia prima fue la obsidiana y el pedernal.

6.- Canterón. Llamado así porque se presume que este sector fue usado como cantera.

7.- Ushpa Qoto. Edificios diversos cercanos a una plaza. Tres murallas grandes corren de forma paralela, estructuras semicirculares y ambientes subterráneos.

8.- Robles Moqo. Esta área presenta una fuerte presencia de tiestos de cerámica y artefactos líticos fragmentados. Se supone que fue el barrio de los artesanos. Un estilo de cerámica característico de Wari toma el nombre de Robles Moqo, ya que fue aislado tomando en cuenta los fragmentos hallados en este sector por un guía local de apellido Robles.

9.- Campanayoq. Recintos circulares y trapezoidales. Están en mal estado de conservación, totalmente derruidos, solo se pueden identificar los cimientos.

10.-Trankaqasa. 16 petroglifos grabados en piedra. Se labraron surcos sobre superficies planas que luego fueron ligeramente pulimentadas. Se representan líneas concéntricas, volutas, serpientes, círculos y figuras geométricas.

11.- Ushpa. En el que se han encontrado figuras humanas moldeadas que delatarían áreas específicas de servicios, talleres y almacenes.

12.- Gálvezchayoq. Cavidad circular de 11 metros de diámetro y 10 de profundidad excavada intencionalmente. En el interior dos túneles cuidadosamente excavados tienen orientación norte y sur respectivamente.

13.- Churucana. Muros similares a los de Capillapata forman recintos trapezoidales y rectangulares.

El conjunto de construcciones Wari permanece en su mayoría enterrado. Los trabajos de excavación realizados en el sitio son mínimos en relación con los múltiples conjuntos arquitectónicos existentes. A medida que fue creciendo su población, también creció en importancia como ciudad sede del poder político. Inicialmente la ciudad debió reducirse a un centro administrativo con funciones políticas y religiosas. Según la evidencia arqueológica, Wari declinó en importancia hacia el 1000 dc, desconociéndose a ciencia cierta cómo y por qué fue finalmente abandonada.

Ante la baja productividad de la tierra se realizaron importantes obras de canalización y drenaje y sobre todo se crearon terrazas agrícolas que ampliaron notablemente la superficie cultivable. Estos andenes, construidos en las laderas de los cerros, suelen ubicarse cerca de los complejos urbanos, principales y secundarios, ya que satisfacían las necesidades de consumo de estos.

¿QUÉ ES?

Es la ciudad Wari más importante del Horizonte Medio. Se localiza en el distrito de Pacaycasa, provinciade Huamanga, región Ayacucho.Presenta un trazo urbano irregular y dividido en barrios o sectores, cada uno de los cuales se encuentraseparado por murallas. La ciudad ha sido edificadaen barro y piedra, presenta edificios enlucidos y pintados de colores, con pisos compactados de tierra caliza. Resaltan los barrios Vegachayoq Muqu, Monqachayoq, Capillapata, Muraduchayoq, Cheqo Wasi e Infiernillo, definidos por conjuntos arquitectónicosde planta rectangular.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE?

Es considerada la capital del los wari y su arquitectura evidencia una clara planificación en las áreas deproducción y dominio del espacio, que se repitenindistintamente como modelo en los lugares dondedicha cultura hizo sentir su presencia. Los wari mantuvieron la ideología más influyente en los Andescentrales durante el Horizonte Medio y constituyeron, después de Chavín para su época, el segundocentro de irradiación cultural del área andina.

¿QUÉ RIESGOS CORRE?

Debido a su ubicación geográfica, el sitio está ex-puesto a la desestabilización de sus estructuras por elcrecimiento de vegetación arbustiva y la presenciade microorganismos. Además, constituyen un serioriesgo de destrucción las plantaciones de tunales enmedio de las estructuras arqueológicas y la presenciade ocupaciones ilegales en las áreas perimétricas dela zona arqueológica intangible, que afectan inevita-blemente su condición patrimonial.

Principales Culturas
Costa Sur
NASCA

La civilización Nasca se caracteriza por su extraordinaria cerámica, fácilmente reconocible por su riqueza de colores, formas variadas e iconografía de cáracter religioso. Se caracterizan por su asa puente, proveniente de Paracas.

Esta extraordinaria civilización se desarrolló en los valles de Chincha, Pisco Ica, Nasca (río Grande) y Acari (costa sur del Perú).
Los antecedentes más antiguos de Nasca, hacia el 50 despues de cristo, deben buscarse en la fase final de Paracas-necrópolis (ocucaje 10). El final de Nasca coincide con la declinación de su fina cerámica polícroma y con el dominio Huari hacia el 800 después de cristo.

En el valle de nasca, el yacimiento de Kawachi fue muy probablemente la capital del Estado, puesto que además de las casas de viviendas, habia edificios públicos que cumplían funciones ceremoniales y, también, administrativas.
Desarrollaron un exquisito nivel artístico en ellas tambien se representaron los felinos, los cuales cumplian un rol importante dentro del mundo religioso Nasca, sumandose a ello el halcón y la orca. Además las representaciones de las cabezas-trofeos aparecen en la cerámica representan un legado de creencias heredada de la cultura paracas.

Distinguiendose por su alfareria y tambien textileria, orfebrería sumando a ello el dominio tecnológico de los sistemas de irrigación ampliando la cobertura agricola.
Actualmente llama la atención y despierta el interes la complejidad de sus diseños los que se encuentran entre Nasca y Palpa, en las pampas de Ingenio, se encuentran una red compleja de lineas y diseños de gran proporción conocidos como «Geoglifos» alcanzando algunos de ellos hasta una dimensión de 300 metros. puede distinguirse desde los cerros mas cercanos y mucho mejor si se sobre vuela en avión