En Francia se subastan piezas arqueológicas de Perú pre-colombino

La empresa de subastas Drouot, localizada en el icónico Hôtel Drouot es un lugar de subastas líder en Francia, quienes el 27 de marzo del 2020 realizaron una subasta en la que incluyeron seis piezas arqueológicas peruanas  de arte precolombino. La subasta no tuvo pronunciamiento publico del gobierno peruano acerca de alguna acción para recuperar o impedir su venta o recuperación.

Existen muchas piezas de alto contenido artístico que han sido extraídos ilegalmente del Perú y que corresponden a varias épocas de nuestra historia, la mayoría de ellas fueron extraídas y sacadas fuera de contexto porque en su mayoría corresponden a saqueos  de sitios arqueológicos realizados por huaqueros.

El gobierno peruano debería ser mas activo y ejercer su soberanía sobre dichas piezas y solicitar su devolución o gestionar el retorno de las mismas.

Evidenciada la subasta, estas seis hermosas piezas ya deben haberse vendido y una vez mas habremos perdido el rastro de las mismas  lo cual dificulta su repatriación. Las piezas son cerámicas que pertenecen a las culturas Chavín, Chimú y Cupisnique.

Aquí te mostramos las piezas y la descripción consignada por la tienda en el catálogo publicado por la empresa de subastas.

 

Cultura Chimú en Huanchaco: hallan tocado y tabardo hechos con plumas de aves exóticas

Descubrimiento de contexto funerario se efectuó en zona de Pampa La Cruz, en Huanchaco

En el último día de excavación en Pampa La Cruz, el arqueólogo Gabriel Prieto Burméster y su equipo de investigadores hallaron los restos de un nuevo individuo chimú, enterrado con lujosas prendas en la cabeza y cuerpo, confeccionadas con plumas de aves exóticas.

Gabriel Prieto, director del Proyecto Arqueológico Huanchaco y quien dirige las excavaciones en Pampa La Cruz, zona ubicada en el distrito de Huanchaco, provincia liberteña de Trujillo, informó a la Agencia Andina que el cuerpo del individuo habría sido adornado con un tabardo, parecido a un poncho actual, de aproximadamente 1.10 centímetros de longitud que fue confeccionado con plumas rojas y amarillas, pero cuyo estado de conservación no ha sido el más óptimo.

Mientras que en la cabeza se halló un tocado muy vistoso, elaborado cuidadosamente con plumas de color azul, blanco, verde, negro y amarillo.

«Tenemos que hacer los estudios para saber a qué a tipo de ave le pertenecieron estas plumas, la técnica de manufactura, y porque estamos pensando que se usó una resina de color negra para asegurar los hilos y sogas del tocado, producto que actualmente se usa en la selva del país», anotó.

El investigador afirmó que la posición de cuclillas en la que fue hallada esta osamenta es similar a la encontrada en la temporada de excavación anterior, que al igual registró un tocado y tabardo de plumas.

Sin embargo, anotó que una de las pocas diferencias entre ambos hallazgos es que en el primero predominaban los colores azules, mientras que en este reciente hallazgo resalta el amarillo y rojos, blanco y negro.

«Este sitio siempre nos sorprende, porque primero habíamos encontrado ese tipo de tumbas en la parte alta de la huaca, entonces dijimos que eran de la élite chimú, y había relación, pero ahora hallamos otra con las mismas características en la parte baja, lo que hace que toda interpretación vuelva a foja cero», remarcó.

Gabriel Prieto afirmó que la tumba donde se encontró el primer tocado de plumas estaba junto a un individuo de unos 11 y 12 años, y que había muerto por un golpe fuerte en la cabeza; mientras que a este segundo aún se le debe hacer las pruebas de antropología física para saber la edad y la época en que murió.

«La importancia de este sitio se materializa con el hallazgo de estos elementos, que son especiales, porque imagínate que estamos hablando de casi 15 años de excavación en Chan Chan y no han encontrado ninguna de esas plumas y nosotros tenemos dos de estas piezas, entonces esto demuestra que los chimús decidieron enterrar estos artefactos naturales, coloridos y exclusivos en Pampa La Cruz”, aseveró.

Las piezas fueron llevadas al laboratorio donde tendrá que pasar por un riguroso proceso de conservación, debido a que su estado no es el más óptimo.

También será llevadas todas las piezas halladas durante estos seis meses de investigación, entre la que destaca el descubrimiento de una gran ofrenda marina moche, compuesta por varios peces grandes, entre ellos dos kogia, un tipo de cetáceo o cachalote pigmeo, que aún presentan un misterio para estos investigadores peruanos.

Fuente: Andina

Cultura Chimú en Huanchaco: Hallan 250 niños y 40 guerreros sacrificados

Hasta tres ceremonias de sacrificio de niños hubo en Pampa La Cruz. Arqueólogos que trabajan en zona arqueológica de La Libertad investigan por qué los Chimú sacrificaban infantes.

Hasta tres ceremonias de sacrificio de niños chimú, que datan desde el Chimú Medio (1200-1250 D.C.) hasta la época Inca (1500-1520 D.C.), se habrían registrado en la zona arqueológica Pampa La Cruz, ubicada en el distrito trujillano de Huanchaco, región La Libertad.

Así lo reveló el director del Proyecto Arqueológico Huanchaco, Gabriel Prieto Burméster, quien sostuvo que la superposición de los cuerpos, la forma de entierro, los telares y artefactos hallados refuerzan esa hipótesis.

Arqueólogos investigan por qué los Chimú sacrificaron niños, el bien más preciado de la sociedad.

El investigador nativo de Huanchaco halló junto a su equipo los restos óseos de 95 niños de entre 6 y 15 años, los cuales sumados a los 132 encontrados la temporada 2018 hacen un total de 227.
Precisó que el primer evento de sacrificio se habría registrado entre el 1200 y 1250 D.C., el segundo entre los años 1400 y 1450 D.C., mientras que el tercero y último se habría dado entre los 1500 a 1520 D.C.
El arqueólogo señaló que, hasta el momento, no se ha encontrado evidencia de su relación con algún fenómeno natural como El Niño, por lo que se cree que los sacrificios fueron una ofrenda a la diosa del mar o para celebrar alguna victoria.
 

Conquistas

“Hemos encontrado artefactos de estilo Lambayeque y que por esa misma época aproximadamente los Chimú están conquistando los territorios del norte; entonces, es una posibilidad de que estos sacrificios hayan sido para propiciar buenas batallas o conmemorar triunfos”, explicó.
Lo que aún es un gran misterio para Prieto y su equipo es descifrar por qué los Chimú sacrificaban niños y en qué momento inicia esta tradición.
“Los niños son el bien más preciado de la sociedad, porque representan el futuro de la misma; sin embargo, lo que queremos saber es qué cambió en los Chimú para empezar a sacrificar niños, porque los Moche sacrificaban adultos, pero menores no”, subrayó.
Para el investigador, la respuesta a esta interrogante está en Pampa La Cruz, donde se halló el sacrificio más antiguo de un niño Chimú (1250 D.C.) de todo el valle de Moche, e incluso mucho mayor que los hallados en Huanchaquito.
Tras estos nuevos hallazgos, Prieto destacó la necesidad de construir un museo para Huanchaco, donde se muestren todo lo encontrado durante cada etapa de excavación, pero también parte la cultura viva de la ciudad trujillana.

Fuente: Andina

Las imágenes divinas en textiles de menores sacrificados, son inéditas en Perú

El hallazgo arqueológico de textiles que contienen imágenes de divinidades de la civilización Chimú, que cubrían a los menores que fueron sacrificados colectivamente hace 550 años, constituye un hecho inédito en el Perú, sostuvo el arqueólogo Gabriel Prieto, quien lidera el equipo encargado de esta investigación. ANDINA
El hallazgo arqueológico de textiles que contienen imágenes de divinidades de la civilización Chimú, que cubrían a los menores que fueron sacrificados colectivamente hace 550 años, constituye un hecho inédito en el Perú, sostuvo el arqueólogo Gabriel Prieto, quien lidera el equipo encargado de esta investigación.

El hallazgo arqueológico de textiles que contienen imágenes de divinidades de la civilización Chimú, que cubrían a los menores que fueron sacrificados colectivamente hace 550 años, constituye un hecho inédito en el Perú, sostuvo el arqueólogo Gabriel Prieto, quien lidera el equipo encargado de esta investigación.

“Esto es algo novedoso para los arqueólogos, y creo que para toda la comunidad, porque es la primera vez que encontramos divinidades de la civilización Chimú representados en los textiles que han sido encontrados arqueológicamente”, subrayó el también catedrático de la Universidad Nacional de Trujillo mientras muestra un ejemplar de uno de estos textiles en su gabinete de trabajo donde se analizan las osamentas y elementos descubiertos.

Refirió que si bien se conocen algunos ejemplares de textiles Chimú en colecciones privadas, no se había encontrado en un contexto arqueológico; es decir, como parte de un trabajo de investigación en campo. En esta ocasión las zonas de intervención son Huanchaquito-Las Llamas y Pampa La Cruz, separadas por un kilómetro y medio de distancia.

Respecto al textil que tiene como diseños a divinidades Chimú, Prieto comentó que se trata de un vestido que perteneció a una adolescente que habría tenido de 17 años.

Sostuvo que los análisis de las osamentas revelan que la causa de la muerte de esta adolescente fue un dislocamiento de cuello, como parte del ritual de ofrenda a los dioses, en las que también fueron inmolados otros 268 menores. Junto a ella fue descubierto la osamenta de un niño.

Otro textil con similares características, y que también fue usado por una menor, fue descubierto en la parte más elevada de la zona de intervención arqueológica. Para Prieto, ello significaría que la adolescente que vestía dicha prenda habría pertenecido a la élite gobernante y habría sido la persona de mayor importancia en el ritual masivo.

“Alrededor de esta menor giraban todas las ofrendas de los otros niños sacrificados”, remarcó.

Spondylus y otros objetos valiosos

Además de los restos óseos y textiles fueron encontrados diversos objetos considerados sagrados por las culturas prehispánicas, como Spondylus, un tipo de molusco que habita en el mar tropical de Ecuador.

“Hemos encontrado varios paquetes de Spondylus que provienen de Ecuador y que era un bien muy preciado por la civilización Chimú. La calidad de su conservación es bastante buena”, afirmó.

Gabriel Prieto también destacó el hallazgo de semillas de Ishpingo, un tipo de árbol amazónico peruano, que está presente en uno de los tocados que llevaban puesto algunos niños al momento de su sacrificio y que, a pesar de haber transcurrido 550 años, conservan su belleza.

Dicho tocado lleva también plumas de guacamayo, un ave que vive de forma silvestre en la Amazonía, y está elaborado con un telar de algodón nativo que al extenderse tiene una longitud de dos metros y ha sido colocado en tres paños.

“Tiene un penacho de plumas y unas fibras que, posiblemente, tengan origen amazónico dado que se ha detectado adherido a ella restos de una resina que pertenece a una palmera que solo crece en la Amazonía peruana. La información preliminar que podemos mostrar hasta ahora revela la fastuosidad de los Chimú, una de las sociedades prehispánicas más importantes de la costa peruana”, manifestó.

Dado que aún falta mucho por explorar en las zonas de trabajo arqueológico y de investigar en la medida que se van encontrando cada vez más objetos de estudio, Prieto consideró fundamental construir un museo de sitio y centro de investigación. Al respecto, se cuenta con un terreno de 2,800 metros cuadrados, ubicado al ingreso del distrito de Huanchaco, el cual fue donado por la municipalidad distrital.

“Estos materiales merecen un espacio adecuado para que la población los pueda ver y apreciar, así como para continuar las investigaciones”, enfatizó.

El Niño Costero

Respecto a las causas de este homicidio ritual y sistemático, la hipótesis de Prieto sugiere que tendría relación con El Niño Costero, fenómeno climático que se manifiesta en el Perú y cuyo impacto negativo llega a alcanzar niveles de destrucción catastróficos.

Explica que el grosor del barro en el que fueron encontradas las osamentas revela la presencia de lluvias muy intensas. Y esa magnitud de precipitaciones pluviales en la árida costa solo se producen cuando acontece El Niño Costero en dimensiones extraordinarias, como la que azotó el Perú a inicios de 2017.

Para aplacar la “furia de los dioses”, el estado teocrático que tenía la civilización Chimú ejecutó un sacrificio masivo infantil y de animales, que fue el alto precio a pagar para no seguir sufriendo los estragos de la naturaleza que amenazaba la estabilidad del régimen y la sobrevivencia de la población.

Prieto sostiene que este alto número de niños y de animales habría sido la ofrenda más preciada porque representan el futuro de la sociedad y que se consideró necesaria en nombre del Estado para que cesen las torrenciales lluvias e inundaciones.

Las indagaciones tienen pendiente de absolver preguntas referidas a si las víctimas de este macabro rito prehispánico fueron forzadas a morir o si hubo algún tipo de condicionamiento que relajó su voluntad, como consumir alguna sustancia contenida en chicha o algún brebaje propio de esa época. Lo cierto es que se encontró en la zona huellas de pisadas que evidenciarían un traslado en procesión rumbo al punto de sacrificio.

La encomiable labor de los arqueólogos que lidera Gabriel Prieto, gracias al apoyo y difusión de National Geographic, provocó que la arqueología mundialvuelve a dirigir su mirada en el norte del Perú. Sorprendida con el nuevo hallazgo de 132 restos óseos de niños sacrificados hace 550 años en el litoral del distrito de Huanchaco, provincia de Trujillo, en la región La Libertad.

Con este hallazgo suman, hasta ahora, 269 las víctimas del mayor sacrificio ritual de menores en la historia mundial. Y las investigaciones continúan.

Prieto y su equipo, que actualmente cuentan con el apoyo de National Geographic, podrán continuar este año esta fabulosa investigación arqueológica, con el financiamiento del Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica (Concytec).

Sin embargo, dado que aún falta mucho por investigar, Prieto seguirá postulando a fondos públicos y privados para cubrir los costos que demandan este tipo de estudios, cuyos extraordinarios logros primigenios han vuelto a colocar a la arqueología peruana en la palestra internacional.


Fuente: Andina

Descubren restos óseos y vasijas que pertenecerían a la cultura Chimú

El descubrimiento de los fragmentos humanos y objetos, que tendrían entre 500 y mil años de antigüedad, se dio a un costado de la iglesia de esa jurisdicción.

Unas 15 tumbas con restos óseos, vasijas y collares que pertenecerían a la cultura Chimú fueron halladas en el distrito de Huanchaco, en Trujillo. El descubrimiento de los fragmentos humanos y objetos, que tendrían entre 500 y mil años de antigüedad, se dio a un costado de la iglesia de esa jurisdicción.

Gabriel Prieto, arqueólogo a cargo de las investigaciones, indicó que las excavaciones se iniciaron hace dos semanas, como parte del programa ‘Innóvate Perú’ del Ministerio de la Producción y el vicerrectorado de Investigaciones de la Universidad Nacional de Trujillo.

“De las 15 tumbas, unas cinco están intactas. Parece que se trata de un cementerio inca que existió antes de la construcción de la iglesia colonial”, indicó el arqueólogo.

El alcalde de Huanchaco, José Ruiz, en tanto, aseguró que la comuna facilitará un proyecto para crear un museo de sitio en la zona, lo que ayudará a preservar estos hallazgos e impulsar el turismo. Recordó que, en junio de 2015, también se descubrió en el sector Las Lomas restos humanos, de camélidos y tejidos de la cultura Salinar.

Los extraños siameses de la cultura Chimú

Parejas teniendo sexo en diversas posiciones, hombres con grandes penes que fácilmente les chocaría contra la frente, animales domésticos en pleno apareamiento, madres dando de lactar a sus hijos, entre otras, son las escenas de la vida diaria plasmadas en las famosas cerámicas de las culturas Moche y Chimú. Pero también hay vasijas con representaciones de siameses muy poco conocidas.

Ceramicas siamesas mochica
Cerámicas precolombinas de gemelos siameses del Museo Larco (Lima, Perú)

Se estima que uno de cada 75.000 nacimientos puede resultar en gemelos siameses. Las causas por las cuales los gemelos univitelinos no logran separarse durante el desarrollo embrionario aún son desconocidas. Lo cierto es que la mayor parte de los casos se dan en mujeres, principalmente, del tipo toracópago (unidos por el tórax). En lo varones es común el tipo parápago (unidos lateralmente por la pelvis) y parasitario (donde uno es más pequeño y depende del otro).

Lo que no es común es la duplicación craneofacial (también llamada diprosopia), en el cual el siamés presenta dos caras —parciales o totales— en un cuerpo con el tórax y las extremidades normales. Esta condición sólo aparece en el 0,4% de los casos y dependiendo del grado de duplicación, la frecuencia puede ser mucho menor. Por ejemplo, solo se han reportado en la literatura médica siete casos en el mundo de diprosopia con duplicación de la boca.

El labio leporino y paladar hendido son malformaciones congénitas que se dan en uno de cada mil nacimientos. Una de las variantes —bastante rara, por cierto— es el labio leporino bilateral, que se da cuando la hendidura se presenta en ambos lados del labio afectando la nariz. Y ¿qué tiene que ver todo esto con los siameses y la cultura Chimú? Ahora lo entenderán…

A dos cuadras de la plaza principal de Lambayeque se encuentra el Museo Arqueológico Nacional Brüning donde se conservan y exhiben cerca de 1400 piezas arqueológicas de las culturas Lambayeque, Moche, Chimú, entre otras. En el museo hay una pieza muy particular. Se trata de una vasija de la cultura Chimú (900 – 1470 dC) que presenta a gemelos siameses con duplicación craneofacial, labio leporino y paladar hendido bilateral.

Vasija retrato de la cultura Chimú que posiblemente representa a gemelos siameses con duplicación craneofacial y labioleporina y paladar hendido bilateral. Fuente: Pachajoa, H. et al. (2014).
Vasija retrato de la cultura Chimú que posiblemente representa a gemelos siameses con duplicación craneofacial, labio leporino y paladar hendido bilateral. Fuente: Pachajoa, H. et al. (2014).

¿Qué probabilidades hay de que un recién nacido tenga todas estas extremadamente raras malformaciones congénitas a la vez? Una revisión en la literatura médica arroja ningún resultado.

El cerámico fue analizado en profundidad por un grupo de investigadores colombianos del Centro de Investigaciones en Anomalías Congénitas y Enfermedades Raras, liderados por el Dr. Harry Pachajoa, que entre los años 2011 y 2013 llevaron a cabo un proyecto multidisciplinario para investigar las enfermedades representadas en el arte prehispánico en las costas de Sudamérica. El análisis comparativo se pudo hacer gracias a un caso similar reportado en un congreso latinoamericano sobre malformaciones congénitas realizado en Brasil en el 2013. Se trataba de un feto de 28 semanas de desarrollo que fue abortado debido a todos los problemas congénitos que presentaba. Los resultados fueron publicados el pasado lunes en Twin Research and Human Genetics.

[Las fotografías del feto son muy fuertes y preferí no ponerlas].

Muchas malformaciones antropomórficas han sido retratadas artísticamentepor diferentes culturas peruanas, especialmente por los Moche. Pero los siameses con duplicación craneofacial ya aparecen en algunas esculturas de Tlatilco, una antigua civilización mexicana que vivió hace más de 2500 años, quienes los representaban como monstruos de dos cabezas.

No obstante, los investigadores son prudentes al dar sus conclusiones ya que podría tratarse de gemelos normales, retratados uno junto al otro, pero sí con presencia de labio leporino y paladar hendido bilateral. “Si bien reconocemos que es posible que esta antigua vasija artística podría ser la representación de un defecto de la línea media en gemelos por lo demás normales, aún así nos gustaría pensar que es una evidencia real de un evento mucho más raro”, concluyen los autores del estudio.

Referencia:

Pachajoa H, Hernandez-Amaris MF, Porras-Hurtado GL, Rodriguez CA. Siamese Twins With Craniofacial Duplication and Bilateral Cleft Lip/Palate in a Ceramic Representation of the Chimú Culture (Peru): A Comparative Analysis With a Current Case. Twin Res Hum Genet. 2014; 1-4. doi: 10.1017/thg.2014.20

Fuente: El Comercio

Hallan cerámicas de cultura Chimú durante obras de saneamiento en Casma, Ancash, Perú

El Ministerio de Cultura ha solicitado al Gobierno Regional de Áncash que paralice las obras de alcantarillado que se ejecutan en la ciudad de Casma, tras el hallazgo de cerámicas y osamentas que pertenecen a la cultura Chimú.

La presencia de vestigios fue descubierta el último viernes cuando un grupo de obreros del Consorcio Casma, empresa que realiza los trabajos, cabaron una zanja en la intersección de las calles Nepeña y Mejía y Mejía, donde encontraron vasijas, huacos y esqueletos.

El arqueólogo de la Municipalidad Provincial de Casma, Juan Carlos Yarlequé expresó que al parecer se trata del lugar donde fue sepultado un noble de la cultura Chimú, por lo que, dijo que es necesario cercar la zona para investigar las características del entierro.

Personal de las instituciones entendidas en esta materia continúan haciendo más hallazgos de vasijas y restos óseos, los cuales han sido trasladados al museo Max Uhle.

 

Fuente: RPP

Chimú: Una sociedad de sacrificios

El mayor sacrificio humano y animal, que se ha encontrado en el Perú, fue descubierto recientemente en un pequeño pueblo de pescadores.

¿Por qué el pueblo Chimú del antiguo Perú ofrecio lo más valioso que tenian?.

Cada año, la tecnología utilizada por los arqueólogos para localizar los sitios se vuelve más sofisticada. Las imágenes de satélite, Google Earth, y un radar de penetración de tierra se combinan con métodos más tradicionales, como las encuestas de superficie y las trincheras de prueba para determinar cómo y dónde los arqueólogos deben excavar. Pero a veces una de las mejores fuentes de información sobre un área, y que con frecuencia se pasa por alto, es el conocimiento de la población local que vive allí y cuyas familias han estado allí durante generaciones. Tal es el caso de un sitio en la pequeña ciudad costera peruana de Huanchaquito que ha llegado a ser denominado por los lugareños como Las Llamas. Es un sitio que tiene mucho que contar sobre la cultura andina Chimú y sus prácticas religiosas y de sacrificios.

Llama sacrificada

El arqueólogo Oscar Gabriel Prieto se crió en la ciudad de Huanchaco, al lado de Huanchaquito. Allí, desde que él tenía seis años, caminaba alrededor de los sitios de la zona. Recientemente ha vuelto a excavar Pampa Gramalote, un pequeño pueblo de pescadores que data de entre 2000 y 1200 aC. Mientras trabajaba allí un día de agosto de 2011, Prieto fue abordado por un residente de Huanchaquito que le preguntó si él era un arqueólogo. Cuando Prieto respondió que sí, el hombre dijo: «Entonces tienes que venir conmigo. A tan sólo 300 metros de aquí, hay otra zona llena de huesos humanos, incluidos cráneos. Sé que estas cosas son importantes.»

El sitio situado al lado de Huanchaquito.

Juntos caminaron hasta el sitio y allí Prieto vio una serie de cráneos humanos dispersos y huesos de animales. Nadie, salvo los habitantes del pueblo, jamás antes habían visto o sabian sobre el sitio. Los fuertes vientos del invierno peruano había hecho volar la arena de la superficie y ello habia expuesto los restos.  Después de llamar a las autoridades arqueológicas locales y contratar los servicios de varios de sus alumnos de las Pampas Gramalote, Prieto rápidamente se puso a trabajar. En menos de cinco horas, el equipo había expuesto 20 cuerpos humanos y los muy bien conservados restos de 30 camélidos, que incluye llamas y alpacas. «De inmediato me di cuenta de la magnitud del descubrimiento», dice Prieto. Poco después, añadió a su equipo un ilustrador profesional, un zooarqueólogo, y un antropólogo físico, así como pudo reunir las herramientas necesarias, como carretillas, cajas de cartón, palas, un poco de fondos de la ciudad, y una carpa para cubrir el sitio. Durante las próximas dos semanas, bajo la atenta mirada de los habitantes de Huanchaquito, Prieto excavó un total de 43 esqueletos humanos y 76 de llamas. Él había descubierto el mayor sacrificio humano y animal, que se ha encontrado en el Perú.

El arqueólogo Oscar Gabriel Prieto

El descubrimiento atrajo inmediatamente a la televisión nacional e internacional, el periódico, y la cobertura de Internet, que a su vez, atrajo a los saqueadores que llegaron al lugar disfrazados de turistas. Para proteger tanto a Prieto y al equipo de excavación, el alcalde de Huanchaco envió a miembros de la policía local a velar por el sitio de día y de noche. «El Perú en agosto es muy frío, ventoso y con niebla», dice Prieto. «Estoy muy agradecido a ellos.»

Para preservar los restos y protegerlos de los saqueadores, Prieto trasladó los esqueletos al Museo de Chan Chan, donde el equipo comenzó a estudiar de inmediato. Hasta el momento, se han analizado los huesos de 15 niños de entre seis y ocho años, y de 12 y 15, años de edad, cada uno de los cuales habían sido asesinados con una barra fuerte a través del esternón. Sus costillares rotos sugieren que sus pechos se había abierto y retirado sus corazones.

El esqueleto de un niño con una caja torácica rota

En lugar de sentir rechazo por la forma violenta de la muerte de los niños y los animales, Prieto cree que el trabajo de un arqueólogo es averiguar porqué y como sucedió estas cosas en el pasado y lo que significaba en términos de la situación política, social y económica en ese momento. «No hay duda en mi mente», dice Prieto, «que estos niños, y las llamas, fueron sacrificados como parte de un ritual de ofrecimiento que data de aproximadamente de entre 1200 a 1400 aC., cuando el reino Chimú dominaba esta parte de la costa norte de Perú.»

En el apogeo de su cultura, los Chimú tenían un estado sofisticado que controlaba un territorio de unos 550 kilómetros cuadrados entre lo que hoy es la frontera de Perú y Ecuador en el norte y el valle de Supe en la costa norte-central del Perú. Los Chimú fueron bien conocidos por su habilidad en la construcción de extensos campos agrícolas irrigados por complejos sistemas hidráulicos, así como por ser maestros de la orfebrería y los textiles y la fabricación de cerámica. La capital del antiguo reino Chimú fue la ciudad de Chan Chan, que fue probablemente la ciudad pre-hispánica mas grande de América del Sur que abarcó unos siete kilómetros cuadrados. Chan Chan se encuentra a sólo una milla y media de Huanchaquito.

Los arqueólogos trabajan en Las Llamas

A pesar que los hallazgos en Las Llamas son más amplios que los de cualquier otro sacrificio andino identificado, este tipo de evento ritual no es único en el corazón de la civilización Chimú, según Prieto. En 1968, como parte de un proyecto de estudio de gran tamaño que estudió por primera vez la zona, el arqueólogo Christopher Donnan descubrio evidencias de un evento similar junto a la iglesia de la época colonial de Huanchaco. Allí encontró a 17 niños y 20 llamas, y llegó a la conclusión de que habían sido deliberadamente sacrificados y enterrados juntos como parte de un ritual religioso Chimú. De acuerdo con Prieto, los niños y los animales habían sido parte de las ofrendas rituales desde los inicios de las sociedades complejas en los Andes Centrales. Aunque en Las Llamas Prieto ha encontrado sólo camélidos, en muchos otros sitios arqueólogicos han encontrado restos de loros, aves marinas, monos, cobayas y perros. Sin embargo, la magnitud del descubrimiento en Las Llamas sugiere a Prieto que el sacrificio se hizo con algún propósito extraordinario.

 

Los restos de un niño sacrificado y una llama enterrados juntos

«Este fue un ritual muy costoso», dice Prieto, «y literalmente, fue sacrificado el futuro de la sociedad.»
Tanto los niños y las llamas, que también eran jóvenes y eran una fuente importante de alimentos, lana, y el transporte a través del territorio de gran Chimú, representan la riqueza de esta sociedad. Son los más preciosos dones que se pueden dar a la naturaleza y los elementos a cambio del don de la vida. «Prieto cree que el sacrificio era parte de una ofrenda ritual realizado en el océano durante una crisis climática que afectó negativamente a los Chimú y su economía. «Creo que estaban tratando de satisfacer al océano durante un evento de lluvia de gran alcance, ofreciendo lo mejor de su civilización.»

 

Las fuertes lluvias son muy inusuales en la costa peruana, y cuando se producen, se considera un fenómeno llamado El Niño. Este aumento cíclico en la temperatura del agua de la superficie del océano podría haber causado lluvias prolongadas que podrían haber dañado la pesca y la agricultura de la que los Chimú dependían para su forma de vida. Prieto encontró una gruesa capa de sedimento que deja en claro que las fuertes lluvias cayeron justo antes del sacrificio, así como durante el ritual. Tanto Donnan y Prieto creen que el otro sitio de sacrificio, descubierto originalmente en 1968, está relacionado con el mismo evento.

Un niño enterrado solo

PRIETO está en el proceso de creación de un mapa digital del sitio, de la orientación, disposición, y la distribución de los niños y las llamas con el fin de entender cómo fue organizado el sacrificio. Por ejemplo, algunos niños fueron enterrados junto a las llamas, algunos de ellas con las llamas en la parte superior, y algunas otras con las llamas por debajo. En otros casos, las llamas fueron enterrados por separado. Prieto ha establecido que los enterramientos se han organizado a lo largo de este a oeste y de los ejes norte-sur, a pesar de la importancia de estos modelos, todavía no está claro. En el futuro, el equipo llevará a cabo el análisis de los huesos y los dientes infantiles para determinar su sexo, a que tipo de dieta tuvieron acceso, si pertenecieran al mismo grupo genético o incluso la misma familia, y si fueran locales o vinieron de otra región. A Prieto también le gustaría saber si las llamas eran locales, o traídas desde otro lugar, y si los camélidos son exclusivamente llamas, o si algunas podrían ser alpacas. Hay poca evidencia de la presencia de alpacas en la costa norte peruana, y las alpacas fueron considerados más valiosas que las llamas. Pruebas especializadas de cabello de los niños determinará si fueron envenenados antes de que se sacrificaron y qué tipo de veneno podrían haber utilizado.

En el verano de 2012 el equipo de Prieto volverá a Las Llamas en busca de más restos de niños y llamas. Mientras tanto, el sitio está constantemente controlada por los guardias locales y la policía.  Prieto y su equipo están siempre caminando alrededor de la zona para mantenerlo a salvo de los saqueadores y otros peligros.

En muchos sentidos fue casualidad que Prieto, un lugareño, fuera el arqueólogo llevado al sitio. «Siempre me ha fascinado», dice, «por cómo la gente reaccionó a situaciones especificas y cómo trató de explicar el cosmos. Los Chimú, cuya existencia estaba amenazada por las fuerzas de la naturaleza fuera de su control, optaron por sacrificar las cosas más valiosas que tenían.»

 

Fuente: Archeaology

Antiguos peruanos habrían realizado sacrificios humanos similares a los aztecas y mayas

Estudios de antropólogos en zona de hallazgo en La Libertad

Los restos de 33 niños y adolescentes y 63 camélidos, con una antigüedad de 800 años, pertenecientes a la cultura Chimú y hallados en el norte del país, evidenciarían la práctica de sacrificios humanos en los rituales de los antiguos peruanos, como lo hacían los aztecas y mayas.

El arqueólogo encargado de las excavaciones, Gabriel Prieto, sostuvo que la antropóloga física del equipo forense peruano, Katia Valladares, quien desarrolló trabajos en el lugar durante la última semana, determinó que los restos humanos presentan una incisión horizontal en el esternón.

El corte para extraer el corazón, hecho poco antes de morir, habría provocado un sangrado intenso y por reacción química ha quemado la zona torácica de las personas sacrificadas, cuyas edades fluctúan entre los 6 y 18 años, refirió.

“De los 33 individuos humanos hallados hasta hoy, ocho han sido sometidos a estudios de laboratorio y todos presentan la misma característica”, indicó.

Para el especialista este ritual podría asemejarse al de otras sociedades como la azteca y la maya, las cuales, dijo, practicaban este tipo de cortes para extraer el corazón.

“Por el esternón no hay alguna arteria importante que puede generar la muerte del individuo al sufrir una herida cercana; por ese motivo podríamos presumir que esto (los chimúes) lo hicieron para sacar algún órgano vital, lo que sí es mortal”, señaló.

El arqueólogo especializado en fauna del Instituto Francés de Estudios Andinos, Nicolás Goepfert, dijo que “este es el más importante hallazgo de camélidos antiguos de la costa norte”, en el departamento de La Libertad.

El estudioso, quien desde hace algunos días trabaja en la zona, dijo que las llamas presentan también cortes en la zona del esternón, similares a los inferidos a los menores humanos, y que esto coincide con un ritual practicado hasta hoy, principalmente en Puno y Arequipa, para extraerle el corazón a la llama.

“Sin embargo, de dicha tradición no había un registro arqueológico, este sería el primer indicio de que ese ritual es ancestral”, sostuvo.

Goepfert, además, determinó que los camélidos sacrificados, que son en su mayoría crías, fueron encontrados con las patas atadas con soguillas y con gran parte de su pelaje en buen estado de conservación.

“En el estómago hemos hallado semillas, las que serán estudiadas en laboratorio para conocer más acerca de lo que comían estos animales”, dijo.

Puntualizó que las llamas vivían en la costa y que desaparecieron durante la llegada de los españoles, además indicó que algunos vegetales encontrados en su pelaje demuestran que vivían en las chacras de alrededores y no en la sierra, como lo hacen actualmente.

“Estas especies son distintas genéticamente, pero idénticas morfológicamente a las que ahora viven sólo en la sierra del país”, acotó.

Las osamentas de los 63 camélidos y 33 menores de alrededor de 800 años de antigüedad, pertenecientes al periodo Chimú, fueron hallados en el sector Huanchaquito del distrito trujillano de Huanchaco, en La Libertad, y presentados el pasado 17 de agosto.

Prieto dijo que continuarán los trabajos hasta levantar todos los cuerpos que encuentren en los 102 metros cuadrados del área descubierta y descartó que vayan a ampliar las excavaciones.

Destacó que está en conversaciones con funcionarios de la municipalidad distrital de Huanchaco para financiar la conservación de los restos hallados y seguir con las investigaciones.

Agregó que el Ministerio de Cultura deberá determinar si se declara esta zona como intangible.

Fuente: Andina

 

Declararán zona arqueológica, importante lugar donde hallaron restos óseos de la cultura Chimú en Huanchaco, La Libertad, Perú

Encuentran más restos óseos de menores y camélidos enterrados hace 800 años

Especialistas de la Dirección Regional de Cultura de La Libertad elaboran un proyecto que permitirá declarar como zona arqueológica, el lugar donde se hallaron los restos de niños y adolescentes, enterrados hace unos 800 años y correspondientes a la cultura Chimú, informó hoy su titular, Enrique Sánchez Maura. Dijo que se trata de un proyecto de emergencia, orientado a trabajar en la conservación y cuidado del lugar ubicado en la localidad de Huanchaquito, en el distrito trujillano de Huanchaco.

“Este sitio no estaba identificado como arqueológico, y ahora tendrá que hacerse una poligonal, así como la determinación de límites. Todo luego de que el Ministerio de Cultura apruebe nuestro proyecto”, refirió.

El viernes continuaron las labores de excavación y se hallaron más restos óseos de 20 menores (niños y jóvenes) y 40 camélidos, en los 120 metros cuadrados del área donde trabajan los especialistas, con ayuda de estudiantes de la Universidad Nacional de Trujillo.

El arqueólogo responsable, Gabriel Prieto, recalcó que la zona sería un lugar de ofrendas del periodo Chimú, por lo que descartó que se trate de un cementerio prehispánico por la posición de los cadáveres.

Tampoco se encontraron ofrendas de metal o en cerámica, y existe un patrón de la edad de los individuos, dijo.

Continuaran las labores de excavación en Las Llamas.

Prieto señaló que las labores arqueológicas se prolongarán por una semana para recuperar las osamentas y conservarlas en el almacén del Museo de Sitio de Chan Chan.

Destacó que algunos restos serán estudiados en laboratorio por el equipo de especialistas, a fin de determinar con mayor precisión sus características.

Estimó que habría restos en dos o tres hectáreas a la redonda del sitio donde se produjo el hallazgo.

 

Fuente: Andina