Se realizó capacitación sobre Pucará, tesoro arqueológico por descubrir

El pasado 1 de agosto, la directora de la Institución Educativa Alfonso Villanueva Pinillos, ubicada en el distrito de Pucará (provincia de Jaén, Cajamarca), convocó a profesionales de Trujillo para fortalecer los conocimientos del plantel sobre identidad y patrimonio cultural.

El colegio, bajo la dirección de Rosario López Manosalva y con el apoyo del profesor Orlando Estela Reyes, ha destacado por sus logros educativos y su compromiso con la comunidad. Su proyecto ‘Villanuevinos promotores de un turismo sostenible’ los ha llevado a ganar el concurso FONDEP 2024,

Durante la visita, tuvieron la oportunidad de explorar el enigmático complejo arqueológico de Pucará Viejo, considerado el cerro tutelar del distrito. Sus laderas están adornadas con impresionantes construcciones de piedra labrada, vestigios de las primeras civilizaciones que habitaron este lugar. Estas estructuras, que se cree sirvieron como viviendas y tumbas, nos transportan a un pasado remoto. Sin embargo, la belleza de este sitio se ve empañada por los signos evidentes de excavaciones clandestinas, un triste recordatorio de la constante amenaza que enfrentan nuestros tesoros arqueológicos.

La capacitación abordó temas como identidad y patrimonio cultural, a cargo del arqueólogo Daniel Castillo Benítez, y la elaboración de guiones museográficos, dictado por el historiador y gestor cultural Luis Sánchez Gavidia. El evento contó con la presencia del director de la UGEL de la provincia de Jaén, doctor Manuel Delgado Olivera.

 

Exponen sobre identidad y patrimonio en Laredo, La Libertad, Perú

En el desarrollo de la celebración de la Expansión Territorial de Laredo, realizada el día 17 de junio por la Municipalidad de Laredo, se contó con las ponencias de Pablo Namay quien resumió la gestión de la creación política de Laredo. Por su parte el arqueólogo Daniel Castillo Benítez, toco el tema “Conociendo la Prehistoria de Laredo”, dio cuenta de un elemento recurrente dentro de este espacio territorial, todo indica que sus hombres en el pasado siempre se sobrepusieron a las desavenencias hidro climáticas de la naturaleza y su sentido de pertenencia les impulso a erigirse y luego expandirse.

Castillo, menciono el aporte de las investigaciones arqueológicas hasta la fecha, que reafirman la ocupación en el valle Santa Catalina desde los 12 mil años a.C., sostuvo que fueron los descendientes de los Cupisnique de Cerro Blanco (500 a.C.) que se desplazaron al valle Moche y edificaron Huacas del Sol y La Luna, decoraron sus pinturas murales el templo de Huaca de La Luna. Posteriormente cuando el fenómeno del niño destruyo completamente a los mochicas, a pesar de los sacrificios humanos, se desplazaron a la localidad de Galindo, donde se evidencian testimonios de cambios suscitados, indicadores diagnósticos que se fueron gestando en el valle de Santa Catalina y se ven reflejados posteriormente en Chan Chan.

Respecto al patrimonio e identidad, el arqueólogo fue puntual sobre la importancia de preservar los recursos arqueológicos y la necesidad existente de fomentar identidad en dicha jurisdicción a fin de tener un sentido de pertenencia con su pasado milenario. Preciso que la Ley de Municipalidades, establece que para uso turístico es prioridad la investigación, Conservación y Uso Social de los sitios arqueológicos, dichas actividades son de vital importancia para afianzar el desarrollo económico social de los pueblos, comparten ese sentir la actual gestión del alcalde Sergio Vílchez Neira que apuestan, que ello traerá impacto positivo para Laredo, entendiéndose que esta localidad es la despensa para el turista por estar estratégicamente inmediato a Trujillo y por mucho tiempo ha estado en el olvido.

Entre la afluencia de asistentes estuvieron los estudiantes de colegios locales invitados. El arqueólogo preciso respecto a la importancia de conocer este pasado, así como proyectarse con los recursos que aún se mantienen en pie, porque Laredo alberga un potencial de recursos que le permite ser una reserva para el turismo, sin embargo, se tiene que actuar hoy para no perderlos; sea por invasiones, ampliación de campos de cultivo o por actividades de huaqueo, menciono que hace 20 años que se ausento de Trujillo, que nada ha cambiado ni mejorado, solo se ofertan dos sitios; Chan Chan y huaca de la Luna, los turistas lo visitan en la mañana o en la tarde y por la noche abandonan la ciudad de Trujillo. Existe la necesidad de mayores inversiones por parte del estado y el empresariado, y se tiene que apostar por el turismo sostenible y solo un trabajo articulado podrá hacer de Laredo un referente turístico refirió el reconocido arqueólogo. Cabe destacar que Castillo es uno de los pocos arqueólogos que se proyecta a la comunidad y estudiantes.

Cultura Bagua : hallan ceramios entregados como ofrendas en entierro colectivo

Hace 57 años, los padres del entonces niño Narciso Moya Ñique dejaron Cartavio (Ascope, La Libertad) y se adentraron en la espesura de la selva amazonense, su tierra prometida. En Bagua se abocaron al cultivo de arroz, panllevar y otros. Y, como era costumbre o pasatiempo de los pobladores, huaqueaban en busca de “entierros”, especialmente en Semana Santa, inclusive llegaba gente de la costa con estos fines.

A inicios de este año se empezaron los trabajos arqueológicos en el sitio de Las Juntas, en la región Amazonas. Daniel Castillo Benítez, director de este proyecto, indicó que han encontrado una gran variedad de restos de objetos de cerámica usados de forma ritual. El especialista explicó  que durante los primeros meses del año descubrieron numerosos vestigios de platos y vasos de estilo de la local cultura Bagua, pero también de otras regiones como Chavín.

Hace pocos días el arqueólogo Castillo anunciaba que se habían encontrado miles de piezas de cerámica, pero a esta cantidad impresionante de restos artesanales se suma una tumba colectiva. El profesional explicó que este nuevo descubrimiento ha sido una sorpresa. “Nos encontrábamos ya cerrando el proyecto de investigación arqueológica hasta que dimos con una abertura sellada.

Hasta que los trabajos de prospección arqueológica de Ruth Shady entre 1975 y 1976 les dieron luces de la importancia histórica de este sitio. Entonces, emerge el afán de proteger ese legado y evitar el huaqueo. Dan los primeros pasos organizativos a instancias del comunero Alex Chunga, hasta que entre 2010 y 2012 el arqueólogo Quirino Olivera Núñez excava en Casual, Quebrada Seca y Las Juntas. Entre todos los hallazgos sorprendieron los coloridos murales descubiertos en Las Juntas, cuya noticia atrajo la atención de cientos de estudiantes, especialistas, turistas y curiosos que solo en dos meses superaron los 2.500.

Esta afluencia determinó que los pobladores de Las Juntas se organicen para garantizar la protección de este patrimonio, no solo de los huaqueros sino también de los fenómenos naturales y gestionaron la construcción de un techo sobre las estructuras que acogen a los murales. En vista que el apoyo de las autoridades les fue negado, organizaron diversas actividades para recaudar fondos e instalar la cobertura. Tenían claro que su pasado histórico constituye un enorme potencial turístico y se consolidan como Asociación Arqueológica Caserío Las Juntas, que adquirió la categoría de Punto de Cultura.

Desde entonces no han cesado en persistir ante las autoridades locales, regionales, nacionales y académicas, proyectos para la continuación de las investigaciones y la puesta en valor del sitio. En 2015 ganaron un concurso, cuyos fondos habilitaron el campamento con iluminación y la adquisición de cámaras fotográficas. Luego accedieron a otro fondo con el que se agencian de un proyector, mesas, sillas, ecran, equipo de sonido y otros. Para hacer cada fechado se necesita una cifra cercana a los 3,000 dólares. Están viendo cómo gestionar el apoyo económico para esta fase de la investigación. Reconoció la ayuda que le brinda la Asociación del Caserío Arqueológico Las Juntas, algunas autoridades locales y la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza de Amazonas. También destacó la ayuda de apoyo de lac de Bagua.

Cruce en la ruta

Castillo Benítez indicó que lo desenterrado hasta el momento confirma la descripción que hiciera hace alrededor de cincuenta años la doctora Ruth Shady sobre el estilo Bagua. Por ejemplo, se repite el patrón los platos de grandes dimensiones y el decorado. También el estilo de construcción en el que se usan cantos rodados y morteros de barro, y las edificaciones tienen forma rectangular. No obstante, menciona que en el lugar se ha encontrado fragmentos propios de otras culturas como Chavín o Kotsh o de otras zonas como la costa y la selva. “Hemos encontrado fragmentos de cerámica bien temprana, serían del horizonte formativo medio”, menciona Castillo. Otra curiosidad que da es que se ha descubierto ocupaciones esporádicas del espacio. “Es todo un rompecabezas”, añade. Indicó que hace un par de semanas han iniciado su segunda temporada de excavación. Han hecho un corte largo para relacionar dos espacios.

“Es un lugar de culto. Estamos encontrando fragmentos quemados, fogones, quelas –en forma de pinza– de cangrejo de mar, roedores, caracoles de tierra. Bien interesante lo que estamos encontrando”, añadió el profesional.Un dato que destacó es que por el volumen de material arqueológico que se está recuperando, es urgente hacer fechados. “Al menos de cuatro piezas”, declaró.

Vuelco a la historia

A fines del 2022, la asociación logró que la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Amazonas autorice las excavaciones en la explanada que era utilizada como campo deportivo. Esto, a partir del proyecto elaborado por el arqueólogo trujillano Daniel Castillo Benites junto a sus colegas Omar Ventocilla y Martín Serquén.

Tras las excavaciones, en enero de 2023, el hallazgo fue revelador, salió a la luz una plaza rectangular inconclusa, construida con canto rodado y argamasa de 11 metros de largo por 6 de ancho y unos 30 centímetros de altitud. Al exterior de la misma, dos fogones con quemas sucesivas, evidencia de actividades rituales simbólicas en distintos periodos, con residuos de aves, venados, y en el contorno miles de fragmentos de cerámica de variados estilos: locales, regionales, inclusive de la costa, que, a decir de los especialistas, se trata de ofrendas a sus deidades, pero seccionadas, conforme era la costumbre.

Castillo Benites estima que este asentamiento data del 1800 a.C. (formativo medio), es decir que tiene más de 3 mil 800 años y sería contemporáneo con los Cupinisque de la costa liberteña, según datos de Larco Hoyle. Este fechado está en función de las características de la cerámica, cuya confirmación depende de los futuros análisis de carbono 14 que se harán en lo sucesivo.

La importancia de este yacimiento radica en su ubicación geográfica, un lugar de encuentro de grupos procedentes de la Amazonia, del Ecuador a través del río Chinchipe, de la sierra y la costa. Precisamente recibe el nombre de Las Juntas porque aquí confluyen el río Utcubamba y la quebrada La Peca, un valle privilegiado para la agricultura. Se trataba de sociedades que interactuaban permanentemente. Eso explica que en Cupisnique se encontraran residuos de aves y alimentos propios de la selva (monos, aves, tintes y otros).

“Con estos hallazgos se destierra la idea de que en la selva solo habitaron organizaciones tribales (formativo tardío), sino que alcanzaron un desarrollo cultural correspondiente al periodo del formativo medio (Cupinisque Pacompampa, Kunturwasi, Chavín y otras). Esto es lo más antiguo en la selva y corrobora con los patrones culturales que llegan a la costa de manera perfeccionada”, sostiene Castillo Benites.

Nuevas investigaciones
Para Castillo Benites, la arquitectura preinca excavada en la explanada Las Juntas se torna en antesala a los espacios sagrados, dedicados a rituales de mayor envergadura en áreas elevadas y con murales. Se trata de contextos que determinan las ocupaciones del espacio por distintos grupos culturales; por eso es prioritario mirar a la cultura Bagua como unidad, la civilización que pobló el nororiente peruano. Esto amerita la ampliación del proyecto, en una tercera etapa, que está en marcha para establecer la correlación de los hallazgos de la parte baja con el montículo, donde están los murales.

“En las posteriores investigaciones proyectadas buscamos reafirmar la antigüedad del lugar y correlacionar esta investigación con las distintas etapas cronológicas constructivas que se dieron en el montículo para cohesionar y tener algo sumamente valioso para compartir en futuras publicaciones”, acotó el experto.

Liderazgo comunal
Estos resultados son posibles con la activa participación de los miembros de la comunidad, a través de Asociación Arqueológica Caserío Las Juntas que provee a los profesionales alimentos, estadía, movilidad, mano de obra; además de alianzas con distintas instituciones públicas y privadas.

Las entidades que se sumaron al proyecto son la Universidad Toribio Rodríguez de Mendoza, Universidad Nacional Intercultural Fabiola Salazar Leguía, Gerencia Subregional de Amazonas y la Municipalidad Provincial de Bagua, cuyos representantes garantizan la continuidad del proyecto.

El propósito de la asociación es poner en valor el sitio para abrirlo al turismo bajo condiciones óptimas, con un museo y salas de interpretación, y de esa manera diversificar la oferta turística de Amazonas. En sus planes está la publicación de un libro en tres idiomas: español, inglés y awajún con financiamiento de la Universidad Fabiola Salazar.

Este aporte a la arqueología contribuye a fortalecer la identidad de esta comunidad al ofrecerles la posibilidad de conocer su pasado, a través de talleres de sensibilización a dictados a niños y adolescentes.

“Lo elogiable de las Juntas es que la comunidad organizada es la que gestiona los proyectos y los recursos. Nosotros apoyamos desde la parte técnica con la elaboración de los expedientes y orientarlos. Han asumido, con firmeza, ese desafío desde el principio a favor de su pueblo”, destaca Castillo Benites.

Se trata de un modelo de gestión que nace porque la mayoría de ellos trabajó en el proyecto del 2010 y el 2012 y les sorprendió la paralización de las labores. Por eso, no ocultan su satisfacción ante los resultados de los hallazgos que hoy admiramos por la antigüedad que revelan. Este compromiso garantiza la sustentabilidad del proyecto.

El fundador de la asociación, Wilder Cajo, recuerda que en solo 15 días concurrieron a este sitio más de 2,500 visitantes y eso les demostró que la población se beneficiaba al vender refrescos, anticuchos, comida.

“Nos dimos cuenta que era tan importante proteger este sitio porque generaba desarrollo socioeconómico a través del turismo y comenzamos a proteger el patrimonio cultural que era destruido porque la población desconocía su valor. Evitamos el huaqueo y difundimos nuestra historia entre los pobladores, que la mayoría somos campesinos”, puntualiza.

Datos

12,000 restos de piezas de cerámica se han hallado en las excavaciones de Las Juntas.

Fuente: Infobae, El Peruano

Declaraciones de Daniel Castillo Benites, director del proyecyo, sobre el hallazgo:

Versión audiovisual de la noticia:

Descubren pinturas rupestres en la quebrada del Higuerón, Casa Grande, La Libertad, Perú

Mediante el uso de un moderno programa de computación denominado DStretch-ImageJ, un equipo de arqueólogos peruanos, liderados por Daniel Castillo Benites y en el que participa la argentina Susana Barrau (funcionaria del Parlamento de su país), ha descubierto una cantidad adicional de pinturas rupestres en la quebrada del Higuerón, a tres horas de camino del centro poblado Mocan, en el distrito de Casa Grande.

“En la cuenca del río Chicama existe abundantes sitios con arte rupestre, de tal manera que la existencia de geoglifos, promontorios y abrigos rocosos, conteniendo evidencias pictográficas constituyen parte de las evidencias arqueológicas aún desconocidas en nuestro medio”, explica Castillo Benites. “En dirección noreste del centro poblado Mocan, entre los límites geográficos de la parte baja del valle Chicama y las primeras estribaciones andinas se ubica este sitio arqueológico. El lugar tiene una vegetación arbustiva que sobrepasa el metro y medio de altura observándose la proliferación de sapotes (Capparis sp.), destacando la presencia de “higuerones” (Ficus urbaniana), cuyas raíces cuelgan en uno de los principales acantilados, de allí su nombre”, acotó.

Si bien estos restos arqueológicos fueron reportados en 1992, la tecnología ha permitido vislumbrar la existencia de mayor cantidad de pinturas rupestres. “A través de una cámara digital y con este software que fue usado inicialmente por la NASA, podemos avizorar más pinturas que estaban ocultas al ojo humano. Hasta el momento, sólo hemos registrado un 50%”, precisó. “Es un arte plasmado al aire libre, que tiene que ver más con el culto a la naturaleza, al agua, a los cerros, a los apus, a diferencia de las pinturas rupestres de Altamira que es un arte mayormente encerrado”, precisó.

El arqueólogo destacó la importancia de la participación de los gobiernos locales en la puesta en valor de estos recursos arqueológicos, en coordinación con el Ministerio de Cultura. “La Ley de Desarrollo Turístico enfatiza el rol de las municipalidades en el desarrollo del turismo, con el personal preparado y adecuado. La parte neurálgica es la búsqueda de financiamiento para la puesta en valor de estos sitios. Las municipalidades pueden involucrar a las entidades privadas en la preservación de nuestro patrimonio”, exhortó Castillo Benites

Otra de las tareas de los gobiernos es coordinar con la comunidad y establecer planes de concientización a nivel de centros educativos a fin que las nuevas generaciones se sientan orgullosos de nuestro pasado. “En Poro Poro-Udima- Catache- Cajamarca lugar que también fue visitado, la comunidad misma se ha organizado para evitar la depredación de sus recursos arqueológicos”, acotó.

 

Publican nuevo libro sobre Arte Rupestre

El arqueologo Daniel Castillo Benitez acaba de publicar un nuevo libro sobre Arte Rupeste, el cual representa una sintesis de los aportes y conocimientos impartidos en el II Simposio Nacional de Arte Rupestre celebrado del 28 de octubre al 2 de noviembre del 2006 en la ciudad de Trujillo, este magno evento cientifico-academico logro convocar a mas de 360 asistentes entre investigadores nacionales de Lima, Lambayeque, Cajamarca, Amazonas, Ancash, San Martin, Arequipa, Ayacucho, Cusco, Tacna e Internacionales de Argentina, Venezuela, Colombia, Estados Unidos, Francia. Siendo tambien un evento esperado por jovenes estudiantes de arqueologia provenientes de diversas partes de nuestro territorio, ansiosos de nuevos conocimientos. En el desarrollo de esta actividad se impartieron ponencias de diversas regiones del Peru, así como tambien aquellas resultantes con la llegada de investigadores internacionales mostrándonos el legado de sus pueblos y la manera como estudiar la nuestra. Por ello, que es difícil escoger un tema de arte rupestre entre los expuestos en este evento,  para la siguiente edicion, sin embargo se ha seleccionado aquellas significativas en la labor academica por distintas y variadas razones de interes colectivo, considerando los postulados teoricos, estudios de la cultura material, uso de herramientas específicas de análisis e hipotesis de trabajo, o temas que dan cuenta de aportes ineditos a la fecha y aquellos que no hayan sido divulgados pre y post evento.

Si bien, el “arte rupestre” esta apenas iniciado en nuestro medio, el lector percibirá la necesidad de mayores estudios, que aborden y profundicen en el futuro las bases de un analisis que integre aspectos contextuales, espaciales y cronológicos. La presencia de estos testimonios simbólicos e ideologicos, no han sido aun abordados por la arqueología, dejandolo abandonado y restandole importancia a esta savia proveniente de las profundas raíces milenarias. Cabe entender que estos espacios conteniendo arte rupestre, fue una necesidad para aquellos grupos que venían conformando la estructura de creencias y una escala de valores, donde las deidades tenían que mediar con la naturaleza, por ello la concepcion andina estaba generalizada en dichas creencias, concibiendose que algunas de sus deidades moraban en las conformaciones de cerros, cuevas, lagunas y en otros rasgos de su enigmática geografía.

La recurrencia y presencia del “arte rupestre”, deja entrever la influencia de dichas concepciones en las primigenias comunidades. Concibiendo diversas deidades, las que controlan no solo los fenomenos meteorológicos, sino que se enseñoreaban de la riqueza biologica y faunistica. Por lo cual nos permite rastrear dichos lugares bajo el concepto de “espacios ex profeso para practicas rituales”, con distintos propositos simbolicos, a fin de aplacar la ira de sus dioses o buscar su gracia a fin de asegurar el bienestar colectivo. Entendian que dualmente podian obrar en forma negativa, infligiendo daños o castigos a la comunidad con el avenimiento de enfermedades e infertilidad de sus cultivos o animales, sea por alteraciones hidroclimáticas u otras, estableciendo la necesidad de cumplir ritos ceremoniales en estos lugares, considerandose que estas serian sus primeras huacas o centros de adoracion al aire libre.

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Pictografías en la Quebrada del Higuerón Valle Chicama, Perú

Resumen

Las Pictografías en la Quebrada del Higuerón son las primeras que se reportan para el valle Chicama, las imágenes manifiestan la dualidad de personajes así como ideografías cargadas de concepciones que fueron plasmadas en color rojo y negro. Su ubicación en las primeras estribaciones andinas y la costa, reviste de importancia para comprender concepciones que dejan entrever aspectos de origen simbólico y mitológico; probablemente manifiesta deidades masculinas o ancestros divinizados, así como una simbología ampliamente difundida en la parte norte de Perú.

Daniel S. Castillo Benites

INTRODUCCIÓN

La diversidad de sitios con Arte Rupestre en la cuenca del Chicama son abundantes, de tal manera que la existencia de geoglifos, promontorios y abrigos rocosos, conteniendo evidencias pictográficas constituyen parte de las evidencias arqueológicas aún desconocidas en nuestro medio.

El periodista Gustavo Alvarez Sánchez (1974), pregonaba la necesidad de tomar conciencia y la importancia de inventariar o tener un mapa de Arte Rupestre para La Libertad, entendiéndose que el de cristalizarse constituiría un importante aporte para ubicar con exactitud la existencia de pictografías, petroglifos y geoglifos, los que ubicarían a La Libertad en el primer lugar en el norte del País (Alvarez 1974: 64).

El Dr. Jorge Zevallos (1990), teniendo en cuenta esta situación hizo una deferencia en lo significativo de esta formidable documentación prehistórica que alberga nuestra región; reconocía que era sumamente desconocida y apenas estaba iniciada. Sin embargo como investigador de trayectoria, preveía, que esta representaba por sí ya una necesidad imperante de estudio, básico en extremo para la problemática de la arqueología Nor Peruana (Zevallos 1990: 7).

A inicios de 1990 se recoge la primera información verbal de campesinos, referencias que fueron verificadas en zonas como: Cafetal, Playa Cuculí, en la Jurisdicción de Pampas de Jagüey, y otros lugares en Shimba, Colón, correspondientes para San Benito, lugares con petroglifos que fueron reportados preliminarmente en el Boletín de Lima (Castillo 1994: 27-31).

La presente investigación forma parte de la importancia de poder contar con un registro y documentación para la cuenca del Chicama; es parte de programa de registro fotográfico que fuera gestionado con el expediente 306-93 INCLL/21 abril de 1993. Lográndose la identificación de diversos sitios rupestres, muchos de ellos cargados con un universo de representaciones significativas para la comprensión de las antiguas culturas en esta parte norte del Perú. No se coloca la ubicación UTM, a fin de preservar estos lugares, y asegurar la conservación del sitio para futuros estudios, sin embargo ponemos a vuestro alcance los dibujos y fotografías como el resultado de esta labor pionera que a durado algo más de diez años, tiempo en que se ha venido verificando las referencias recogidas de pastores, docentes y campesinos, e incluso de cazadores de venados siendo estos últimos los que condujeran al lugar (Diario El comercio 1999 y La Industria 2000). Sin embargo a lo largo de la vertiente y colectores del río Chicama, se han compilado diversos lugares con vestigios rupestre sea petroglifos (Castillo 1997: 97), pictografías, geoglifos para la cuenca, publicación que aún se encuentra en prensa.

Figura Nº 1. Mapa del Valle Chicama y los sitios reportados para Quebrada del Higuerón.

El Sitio Arqueológico Se ubica en dirección Noreste del centro poblado de Mocan, entre los limites geográficos de la parte baja del valle Chicama y las primeras estribaciones andinas, perteneciendo a la Provincia de Ascope. Limitando por el Norte con la parte alta de la Quebrada de Cupisnique, por el Oeste con playa de Mocan, por el Sur y Este con los Cerros San Juan (Ver Figura Nº 1).

En los alrededores del lugar se evidencia huellas de una fuerte escorrentía de agua, lo cual ha dejado un terreno fuertemente marcado y árido, en la formación de caja de río e ingresando en la Quebrada del Higuerón; existen afloramientos de grandes bloques líticos, así como también denota la presencia de un drenaje interno de agua cuyo cause se pierde a unos 60 m. de la unión de los principales colectores. El lugar tiene una vegetación arbustiva que sobrepasa el 1.50 m. de altura observándose también la proliferación de sapotes (Capparis sp.), destacando la presencia de “Higuerones” (Ficus urbaniana), cuyas raíces cuelgan en uno de los principales acantilados.

La geomorfología del lugar esta compuesta a través de un conjunto de cerros poco accesibles encerrando una conformación de caja de río, en la cual destaca comparativamente una elevación central de menores proporciones en cuyas laderas opuestas se hallan las evidencias rupestres; la primera en un promontorio y la segunda en un abrigo rocoso.

Promontorio Rocoso Figura Nº 2. Personajes antropomorfos, contrastan en la dualidad de posición sus brazos como en la expresión de sus colores.

El promontorio rocoso se encuentra ubicado en un pie de monte cuyo flanco de orientación Norte se va estrechando de su parte alta (en donde da origen a la naciente de unas quebradas en ambos lados), en la cual sobresale un bloque lítico de forma triangular que fuera parte de un desprendimiento geológico, la roca alcanza los 4 m. de altura y 6 m. de ancho, en su parte central presenta un desprendimiento en la cual los grabados se encuentran sobre la superficie de la parte desprendida (la hendidura ha permitido la protección de los diseños). Las imágenes fueron elaboradas con pigmentos de color rojo carmín, y color negro, de una aparente consistencia ligeramente pastosa, contrastan con las rocas de origen granodioritas de color ciena natural. La temática de las evidencias rupestres muestran a dos personajes antropomorfos; ocupan la parte central de la mencionada hendidura a la vez circundada por dos grietas naturales, la presencia de caracoles de tierra (Sculatus sculatus) se hallan distribuidos en los rincones de la roca; afectando en algunas partes a las pinturas bicromas. Las representaciones antropomorfas muestran una plástica desplegada en la que se ha conjugando la combinación de colores y en la que sus autores consideraron de trascendental importancia hacer resaltar los contrastes, de esta manera la bicromía esta reflejada como detalle tanto en la conformación lineal de los personajes, donde el color que delimita la imagen es diferente en cada uno de ellos, contrastando con el relleno de sus cuerpos (Ver Figura Nº 2).

En el primer personaje antropomorfo, prevalecen detalles como son la distribución de círculos concéntricos, probablemente como rezagos a una de las características zoomorfas y decorativas que evocan al felino que fue ampliamente difundido durante el Período Formativo (1200 a.C.-100 d.C.). Los círculos concéntricos fueron delineados en color negro y se encuentran distribuidos en la parte superior del cuerpo del personaje. Presenta los brazos flexionados en actitud litúrgica que le dan singularidad relacionándola con otras representaciones ampliamente difundidas en los andes. El motivo antropomorfo alcanza los 75 cm de altura y tiene un probable tocado de 5 puntas, así como algunos detalles alrededor de los ojos y nariz, presentando rezagos de líneas que tienen perdida en color negro. En la parte inferior de la cara, es notoria la ausencia de color dejando adrede aparentemente para darle mas vistosidad a la fisonomía, en la que se ha variado a través de líneas cortas de color rojo que no llegan a unirse a la boca de rectangular.

Respecto al segundo personaje, tiene menor proporción con relación al primero, usaron el color rojo para la delineación de la imagen, entre tanto que el empleo del color negro se utilizo para el relleno del cuerpo, existiendo rastros de perdida de este último color, sumándose también rezagos en uno de las partes de la cabeza. Otro detalle peculiar es la representación abstracta situada a la altura del pecho del personaje ostenta motivos geométricos, entre ellos una línea recta, un espiral en forma de “3” invertida y unida en su parte inferior con un espiral invertido a modo de “S”, el motivo tiene cierta similitud con un petroglifo observado en Playa Cuculí. Si embargo en el extremo opuesto, evoca un diseño frontal de apariencia zoomorfa, al cual coronan su parte superior cinco triángulos. A ello cabe mencionar la posición de los brazos; en lo que seria la palma de la mano uno de ellos delinea un diseño cuadrado unido en su centro, observada también en las dos manos del personaje principal. Finalmente la observación en superficie adyacente al lugar y no muy distante, fue notoria la presencia de dos ambientes pequeños cuadrados presentes en la pendiente vecina, dos de estos ambientes en mejores condiciones anteceden el ascenso hacia las pictografías, en cuya ladera se suman una considerable cantidad de pequeños tiestos de cerámica y fragmentos identificables a cuellos cortos expandidos también se observo algunos que tendrían una referencia cultural de influencia serrana (pequeños fragmentos de caolín, pintado de rojo oscuro en una parte de la superficie externa de grano fino muestra una mala cocción, además otros fragmentos en color marrón de grano un poco mas grueso) presentes en el Período Formativo (Ver Figuras Nº 10 y 12).

Abrigo Rocoso Fue ubicado con orientación Noreste a unos 900 m. donde se unen los riachuelos, el abrigo se encuentra situado en la ladera norte, en uno de los colectores que conforman la caja de río. En el área sobresale una enorme roca de granodiorita, en cuya parte baja se plasmaron pictografías, el abrigo se encuentra limitando en su parte Sur con un acantilado que alcanza los 10 metros de altura. En lo que respecta al espacio interno con relación al techo del abrigo alcanza una altura de 2.80 m. y el piso actual exhibe 1.60 m. la extensión de la ladera original, debido a que fue cortada verticalmente por un afluente actualmente seco, allí el acantilado tiene un desvío ligeramente con dirección Sur, se observó que a unos escasos 100 metros en el recorrido afloraba agua que va a unirse con el otro colector. En el interior del abrigo rocoso las presencia de pictografías se encuentran plasmadas en el techo como en el panel principal, el mismo que se encuentra dividido por algunas grietas naturales de la roca. Una descripción de derecha a izquierda de estas representaciones serian: 1. Parte derecha: cuatro formas romboidales en color rojo, una gran “S” invertida de líneas dobles anchas, se suman la asociación de puntos aparentemente ordenados, así también un par de círculos concéntricos de igual color, es observable una cara antropomorfa donde se ha combinado con el color negro en los ojos, boca y parte superior de la cabeza; bajo esta una conformación de línea doble delgada no muy apreciable en su forma total, debido a que la roca a sufrido excoriaciones (Ver Figuras Nº 3 y 4).

Figura Nº3. Rombos en color rojo

Figura Nº 4. Motivos presentes también en petroglifos

2. Parte centro: fue apreciable el diseño de cuatro círculos dobles concéntricos distribuidos ordenadamente de arriba, abajo y los costados, los mismos que están unidos por líneas dobles elaborados en color rojo oscuro, es notorio que hubo superposición de dibujos, debido a que se cuenta la presencia casi triangular y a manera de media luna, sumándose otras formas a maneras de círculos en color negro (Ver Figura Nº 5).

Figura Nº 5. Representación geométrica de círculos dobles concéntricos unidos bajo ello diseños triangulares en color negro sumándose motivos de círculos concéntricos en el mismo color.

3. Avanzando hacia la izquierda: se cuenta con la presencia de un motivo zoomorfo de una serpiente en perfil plasmada en color rojo (aparentemente similares a los de la cultura Moche), en el extremo final del panel se cuenta con formas de círculos concéntricos. Además se ha alternando el color negro para delinear un círculo concéntrico y el relleno en color rojo, otra presenta una coloración inversa siendo esta en forma de “U” teniendo el delineado en color rojo y relleno de la imagen en color negro (Ver Figura Nº 6).

Figura Nº 6. Serpiente en perfil, similar a las representadas en la cerámica moche.

4. En la parte baja del panel principal, a unos escasos 40 cm. respecto a lo que sería el piso natural (sobre una saliente de la misma roca), se plasmo la combinación de pinturas cuyo trazo tienen una modalidad geométrica a manera líneas quebradas o “zigzagueantes”, las que fueron distribuidas paralelamente en su elaboración alternado los colores rojo y negro.

Se notó que en la superficie del piso del abrigo rocoso, la existencia de algunos rasgos de ceniza y carbones (Ver Figura Nº 7).

Figura Nº 7. Motivos semejantes a los encontrados en el desierto de Cupisnique.

5. Finalmente en lo que respecta a la parte superior del techo del abrigo rocoso, se cuenta con las representaciones geométricas de círculos concéntricos elaborados básicamente en color rojo, existen también otros diseños de una aparente conformación lineal que probablemente evoquen alguna representación zoomorfa elaborada en color negro (Ver Figura Nº 8).

Figura Nº 8. Motivos plasmados en la parte del techo del abrigo rocoso.

Cabe destacar que en la parte externa como a unos 20 metros más abajo del abrigo, siguiendo un pequeño sendero se llega a un terreno de suave inclinación, cuya superficie rocosa y adyacente a la vegetación se observó que persistía la presencia de cuellos cortos expandidos semejantes al primer lugar (Ver Fig. Nº 13). El lugar presenta una superficie de concentración cuyos tiestos de cerámica por su tamaño, algunos fragmentos fueron identificados a la cultura Salinar, Moche y Chimú (Ver Fig. Nº 9 y 14).

Interpretación Las pictografías de quebrada el Higuerón, son las primeras que se reportan para la parte baja del valle Chicama, muestran una plástica desplegada en la que se han conjugando la bicromía de colores en algunos casos. Sin embargo las evidencias pictográficas por encontrarse estratégicamente ubicadas dentro de una conformación de una caja de río y estar exteriormente rodeada en su ingreso por una densa ocupación de sitios Paijanense (10,000 a.C.), es probable que este reducto fuese sagrado en el Período Formativo y estuviera relacionado con el culto al afloramiento de las fuentes de agua (Del Carpio et.al 2001: 95).

La ocupación de los primeros emigrantes que llegaran al Chicama y su modalidad ocupacional probablemente fue muy similar a las que ocurrieran en otras latitudes del territorio, donde la actividad de subsistencia de los cazadores-recolectores fue sumamente dura, cuya economía les obligaba a tener continuos desplazamientos para la adquisición de los recursos inmediatos que la madre naturaleza les otorgaba, el reconocimiento y su amplio radio de movilización entre montes, bosques de algarrobos, zapotes, espinos, así como los recursos que les brindaban la vegetación de lomas y su diversidad en alimento de origen animal; consideraron de suma importancia la trayectoria de los ríos, arroyos y fuentes que bajaban de las estribaciones andinas; gestando inconscientemente la asociación ideológica muy estrecha entre la relación del cerro y la planicie del valle, de allí que su mundo cosmogónico perpetuaría la organización de diversos espacios sagrados. Adoptaron las impresiones captadas de su medio, siendo la observación uno de los elementos innatos que les permitió asimilar contrastes de la naturaleza e incorporarlos sustancialmente en la trayectoria de su vida. Rick (1983), precisa que en el proceso ocupacional del Precerámico costeño existen evidencias de una fauna propia y de un hábitat mucho más húmedo que el desierto actual, dejando abierta la posibilidad de que hubiera existido permanentes riachuelos; validándose en la cita de Lemon y Churcher, quienes consideraban que se había dado un proceso de sequía progresiva e indicando textualmente que: «Es probable que debido al efecto de la corriente de Humboltdt, los llanos costeros fueron básicamente secos, pero la región interior gozaba de un clima más húmedo que hoy, abasteciendo con más agua a los riachuelos que iban hacia el oeste (1961: 420)” (Rick 1983:54).

Los contrastes de la madre naturaleza, entre ellas eclipses, movimientos telúricos así como las consecuencias hidroclimáticas, otorgaron conceptos que fueron incorporados sustancialmente en el inconsciente colectivo, siendo el inicio de una producción de símbolos y formas, singularidades gestadas dentro de la expresión, concepción y cosmovisión, formando parte del conjunto de elementos integradores de las antiguas sociedades, trayendo consigo concepciones utilitarias que agrandaron el espíritu de sus hombres, consolidando su reverencial sentido por la vida y naturaleza.

Por su parte Núñez plantea que las pictografías son una de las manifestaciones relevantes de los primitivos cazadores-recolectores, aunque por tradición se encuentra también entre las sociedades agrícolas (Núñez 1986:8).

Rick sugiere que el arte rupestre no fue realizado en el contexto de la vida cotidiana, sino mas bien en lugares alejados y que solo estaba restringido a ciertos miembros del grupo (Rick 2000:16).

De las investigaciones de Chauchat en parte alta de la quebrada de Cupisnique se reporta la presencia de un abrigo rocoso, conteniendo pinturas esquemáticas de color rojo y negro, los cuales tienen cierta semejanza zigzagueante, pero debido a la ausencia de tiestos de cerámica en el piso consideraron la posibilidad que se trate de pinturas Paijanense (Chauchat et.tal 1988: 81, citado por Guffroy 1999: 64).

Si bien es cierto no se puede reconstruir los aspectos ideológicos de las sociedades tempranas y poder ordenar las concepciones que la condujeron a plasmarla, sea en forma particular o dentro de la complejidad y multilaridad ideológica. Se tiene conocimiento que para el Arcaico Tardío (2200–1800 a.C.) en Huaca Prieta se produjo tejidos elaborados y otros artefactos portátiles adornados con lo que podrían ser figuras míticas o deidades, las cuales incluyen los tres elementos básicos de la naturaleza, entre ellos seres pertenecientes al elemento agua (peces, cangrejos); elemento aire (cóndores, loros y otras aves); y al elemento tierra (humanos, felinos y serpientes), los cuales evidencian una probable actividad ritual para esa época (Pozorski 1994:48).

Las representaciones antropomorfas de quebrada el Higuerón, evocan a una simbología pertenecientes al Período Formativo dejan entrever aspectos de origen simbólico y mitológico, los cuales probablemente dieran origen a deidades masculinas o ancestros divinizados que se difundieran en la parte norte de Perú, relacionadas a las nacientes y fuentes de aguas. Las pictografías de personajes antropomorfos, fueron plasmados con colores opuestos tanto en el cuerpo como para delinear la silueta, obedeciendo probablemente a una concepción diferencial que se ve reflejada en la posición de los brazos y la simbología incorporada en sus cuerpo.

Burger sostiene que el “dualismo dinámico” o “oposición complementaria” formó parte del “ceremonial Andino” considera que sus raíces alcanzan al ceremonial de Chavín, en donde la noción de oposición dual no solo influyo en la forma en que ellos pensaron acerca de sus deidades y de su manera de obrar en el universo, sino también en sus acciones para adorarlos, destaca la posición de la deidad plasmada en el lanzón de Chavín, donde el brazo derecho esta levantado, mientras que el brazo izquierdo cuelga hacia abajo (Burger 1994:98). Finalmente la presencia de algunas estructuras temporales presentes en el lugar con recurrencia de cerámica que datan del mismo Período, permite inferir que existía un cierto control que antecedía al culto, de la misma manera ocurre como antesala con el abrigo rocoso, donde unos metros mas abajo y mucho antes en un claro de roca a modo de planicie, se concentran tiestos de cerámica identificadas tanto para el Período Formativo como para el Período de Desarrollos Regionales (100 –800 d.C.), estos tiestos permiten mantener la hipótesis de trabajo que estarían relacionados a la representación de una serpiente en perfil, semejantes a las representadas en la iconografía en la cultura Moche. La presencia de fragmentos identificados a la fase Chimú Temprano, observadas en la lomas cercanas a la unión de los colectores versan la importancia del lugar dentro de la cosmovisión de los pueblos asentados en esta parte del territorio y su larga trayectoria del culto al agua.

AGRADECIMIENTOS

Deseo expresar mi gratitud a los señores Pedro Alva, José Durán, Marco Miyahara, Gonzalo Lozada y Guillermo Muñoz, con quienes iniciáramos una larga caminata a través de las pampas áridas de Mocán en 1999, haciendo realidad la verificación del dato que había venido siguiendo por más de cinco años.

ANEXOS

Figura Nº 9. Vista panorámica del Abrigo Rocoso y a unos 20 metros antes una planicie como antesala al lugar en donde se ubicaron tiestos ceramográficos.

Figura Nº 10. Cuellos cortos y expandidos sin decoración, ubicados en la ladera del ascenso al promontorio rocoso (pictografías de personajes antropomorfos), asociados a pequeños ambientes de forma casi cuadrada.
Figura Nº 11. Cuellos cortos ubicados en la parte baja al promontorio rocoso. Figura Nº 12. Base plana ubicada un poco mas distante a los pequeños ambientes de forma casi cuadrada. Presenta orificios laterales.
Figura Nº 13. Cuellos hallado en la planicie a unos 20 metros antes del abrigo rocoso. Figura Nº 14. Cuello identificado con coloración amarillenta en la parte externa e interna del cuello pertenecientes a la cultura Salinar.

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Arte Rupestre
ALTO DE LA GUITARRA
CUENCA DEL RIO MOCHE

El «Alto de la Guitarra» se encuentra ubicado en la margen izquierda de la cuenca del río Moche, al fondo de una amplia y árida quebrada fósil del mismo nombre, dista unas 4 horas de camino desde Cerro Blanco, comprensión de Quirihuac (aproximadamente a 30 km de la ciudad de Trujillo, Región La Libertad, Perú, Sudamérica).

En la conjunción de las faldas de dos cerros, a manera de una explanada, distribuidas al azar, se encuentran numerosas piedras de gran tamaño, de superficie más o menos lisa, en las cuales se encuentran esculpidas o grabadas diversas figuras como: reptiles, aves, mamíferos, antropomorfos, figuras geometricas. Se encuentran agrupadas por grupos de representación esquematica, naturales y complejas, huellas que perennizaron la actividad humana de la cultura Cuspisnique (fecha antes de Cristo 1800 a.C.), tambien los hay culturas posteriores que florecieron en esta parte de la costa norperuana y ocuparon los valle Moche y Virú, ambas cuencas unidas por gran camino que aùn existe en la actualidad.

Representacion aves

Existen representaciones antropomorfas, personajes de perfil, así como guerreros ataviados sosteniendo cabezas trofeos, el reconocido ojo Chavín también esta presente; la asociación de estructuras arquitectónicas las cuales condujeron a varios autores sostener que estas tenían la función ceremonial y que probablemente se realizaban allí ritos; de ser así las futuras investigaciones permitirán reconstruir la relación contemporaneidad y presencia de grupos del Formativo asentados en el valle Moche, así como las constantes representaciones que estos dejaron teniéndose en cuenta los motivos; hombre, felino y ave representaciones de estructura simbólica en la base religiosa.

Rocas de Gran tamaño

Las enigmáticas representaciones de huellas de pies grabados como quien asciende una enorme roca, nos versan de una vieja tradición representada con algunas variantes en diversos lugares del Perú; una de ellas es la piedra de San Bartolo de Ascope en el Valle de Chicama. Probablemente hubo narraciones, leyendas de héroes, deidades que reforzaron la superestructura social, permitiendo modelar la conducta de un pueblo hacia el dominio de la agreste naturaleza.

Representación antropomorfa

Otro petroglifo que llama la atención al visitante es la representación de un personaje con cabeza felinica y cola de pez el cual tiene en la mano derecha sujeta un pez, a sido relacionado a la filiación chavín, la peculiaridad de estos grabados ha permitido que varios autores lo traten en sus comparaciones, así mismo los guerreros y/o danzantes de estas manera el sitio es importante en la arqueología peruana ya que existen fecundos e innovadores diseños que dejara el antiguo indígena también existen gran variedad de círculos concéntricos, círculos radiados a manera de rueda, diversas figuras geométricas, así como la cadena trófica; nos revela la presencia de pequeños roedores especies hoy desaparecidas, comparable con otros lugares de nuestra región, la confección de un registro de los diversos sitios permitirá conocer las formas coincidentes e imitativas de yacimientos importantes así como aquellos lugares con escasas evidencias pero con similitud de diseños.

Los restos arqueológicos de esta cultura se encuentran esparcidos en una superficie considerable del camino de la parte alta, expuestos a las inclemencias meteorológicas, especialmente del sol, viento y lluvias; poniendo en peligro los grabados por la constantes erosiones naturales y humanas. El medio ambiente reinante es sumamente árido durante el año; las quebradas, laderas y terrenos ondulantes, están cubiertas de herbazales y flora xerofítica, secuencia de las tórridas lluvias del reciente fenómeno de El Niño.

Representación personaje

Estos testimonios, grabados en piedras visuales se constituyen un genero especifico dentro de la arqueología; un verdadero registro histórico, sus posibilidades de información van mas allá de los restos materiales.

Indicamos algunos antecedentes del lugar: don Manuel Acosta Gutierres, extinto campesino de origen huamachuquino que vivió en el lugar de cerro Blanco, fue guía para muchos visitantes, proporcionó las primeras informaciones verbales, las cuales fueron expuestas al mundo científico destacando entre ellos Hans Horkheimer, Luis Torres Alva, entonces Inspector del Instituto Nacional de Cultura de La Libertad, quien expuso en el «II Congreso del Hombre y la Cultura Andina» (1974). En 1985, el Sr. Torres condujo al Alto de La Guitarra al Embajador Cubano Antonio Nuñez Jiménez, quien incluye calcos de los grabados pétreos en su libro «Petroglifos del Perú».

Según versiones del trujillano Alvaro Trelles (comunicación verbal de mayo de 1997), el renombrado periodista y fotógrafo Gustavo Álvarez Sánchez, en la década del 70, entre otros aspectos de interés arqueológico, publicó en el diario La Industria de Trujillo varios artículos relacionados con el arte rupestre del departamento de La Libertad, incluyendo los grabados del Alto de la Guitarra.

Representación antropomorfa

Para entender las culturas que ocuparon el Alto de la Guitarra es necesario comprenderlas dentro de un desarrollo propio y autogenerado de lo que fue la matriz para alcanzar la alta cultura; indudablemente, esto va mas allá de ser simples representaciones simbólicas, decorativas o artísticas; los aspectos temáticos nos conducen a penetrar en la nebulosa que cubrió el pensamiento social de aquel entonces, lo cual es muy difícil de descifrar.

La variedad de seres representados en las piedras y los misterios que los grabados encierran, constituyen un «lugar sagrado» de petroglifos con testimonios de los seres a quienes rendian culto o adoraban. Las representaciones lineales de diversos figuras zoomorfas y antropomorfas supera los restos materiales, puesto que tras ella está el pensamiento del hombre, su vida espiritual, su visión general del entorno, la relación con la vida, la muerte, sus deidades, y otros grados de simbolización ideológica.

Representación antropomorfa

Las evidencias en el Alto de la Guitarra se hallan asociados a caminos, estructuras arquitectónicas acentuando su procedimiento y elaboración: en su mayoría estos petrograbados están tallados con la técnica superficial, otros están realizados con la técnica del raspado superficial, hay un mínimo que presenta otra modalidad de elaboración. Actualmente las rocas tienen una pátina de color rojo intenso que de alguna forma está deteriorando las lineas talladas.

El acceso al lugar es difícil, tanto por la topografía accidentada del terreno como por lo lejos del centro poblado «Cerro Blanco»; sin embargo, por la plástica de sus diseños consideramos que constituye un poderoso atractivo turístico de carácter especializado y una fuente de investigación arqueológica que ayude a desentrañar los mensajes y misterios Cupisniques, así como para aumentar el bagaje de conocimientos de la culturas de la costa norte del Perú.
Textos: Daniel Castillo Benitez

Arte Rupestre
QUIRIHUAC
CUENCA DEL RIO MOCHE

petro

Estos Petroglifos ubicados en la parte media de la cuenca del río Moche toman la denominación del poblado de Quirihuac. Estos en su mayoría ubicados en las faldas de los cerros y en campos de cultivos, algunos asociados a canales y otros dispersos.

Despierta la atención la presencia de estos grabados ubicados en las margenes del valle existiendo un antiguo camino que unia el verdor del valle con las quebradas del Sur que conducen al yacimiento del Alto de las Guitarras. .

Aunque los petroglifos ubicados en Quirihuac, presentan una conformación de dibujos abstractos en la que se puede distinguir aves, elaboradas por el procedimiento del raspando simple no se han conformado estudios para determinar su antiguedad o su filiación cultural, o su relación con el camino que condujera antiguamente a otro centro ceremonial, muchas de estas evidencias esperan ser registradas y comparadas con otros lugares tanto en técnicas como elaboración y procedimiento.

Textos: Daniel Castillo Benitez

Arte Rupestre
CHUQUILLANQUI
CUENCA DEL RIO CHICAMA

Uno de los lugares poco estudiados es la parte alta de la cuenca del río Chicama; la cual alberga una gran cantidad de evidencias arqueológicas entre ellas; una múltitud de grabados que aún permanecen ignorados, sin conocerse siendo aún escasos los reportes y estudios que versan la trascendencia de la cuenca.
Hoy en día es imperiosa necesidad de documentarlo e ir profundizando su importancia para futuros estudios.

Estos restos abandonados ante los sofocantes rayos del sol; las fuerzas destructoras de los liquenes que cotidianamente van carmomiendo las caras líticas de la misma manera la meteorización y agentes naturales hacen que estas unidades sean menos notorias con transcurso del tiempo.
Uno de estos lugares existentes según los describe el Historiador Luis Rodriguez López, es Chuquillanqui el cual es de gran importancia ya que se encuentra en la confluencia de dos ríos.

Diseños Geometricos

Pero estos restos y otras zonas estan ubicadas a lo largo de todo la cuenca del río Chicama con cierta trayectoria del camino algunos, son tan amplios yacimientos otros encontrandose en diversas altitudes los hay; en expladanas, en la parte alta de los cerros, quebradas, cerca a construcciones y asociados a canales y aún en las partes más estrechas de la de la vertiente del Chicama, los cuales nos afirmarían; que estos lares fueron importante paso del intercambio de grupos etnicos entre la costa sierra y selva.
Sus variedades de estilos y técnicas así lo manifiestan y son los fragmentos de céramica los cuales nos permiten observar en superficie y sostener que hubo diversas ocupaciones y variados momentos ocupacionales: como Chimú, Cajamarca, Inca y otras aún otras por identificar.

Textos: Daniel Castillo Benitez

Arte Rupestre
PAMPAS DE JAGUEY

La presente investigación realizada a tráves de visitas esporádicas por más de 10 años ha permitido recopilar datos, fotografías, apuntes así como la ubicación de lugares; este articulo tiene la única intención dar cuenta de la importancia de los grabados y lo necesario que es un proyecto de investigación en esta zona del Alto Chicama.

La Firma del Diablo Pampas de Jaguey dentro de la literatura arqueológica solamente se detallaba la existencia de un solo petroglifo, el de «La Compartición « o más conocido como La firma del Diablo, así lo llamaban tambien: Disselholf 1940, Krickeberg 1949, Ishida 1955, quien lo mencionan como una piedra de contenido chavinesco.

Posteriormente en 1976, el Dr. Jorge Zevallos Quiñones lo fotografía para el archivo del museo de la U.N.T. El Cubano Antonio Nuñez Jimenez lo reporta como único en la zona en 1986, luego el historiador Luis Rodriguez López en 1991, lo identifica con filiación Cupisnique.

Una publicación en el Boletín de Lima en ese mismo año, el arqueólogo Rogger Rabines lo reporta bajo el título de » Un petroglifo del Alto Chicama».

En 1992, se reporta al Instituto Nacional de Cultura de La Libertad la existencia de 16 grabados en la zonas adyacentes (D.Castillo 1994).

Nuevos Hallazgos Actualmente el lugar requiere de mayor exploración; hoy les presentamos otro grupos de petroglifos hallados recientemente. Las técnicas empleadas van desde el raspado simple hasta el puntillado profundo dentro de ellos se puede reconocer grabados de cuadrupedos, abstraciones geométricas y diversas formas.

Nuevos Hallazgos

Nuevos Hallazgos

Textos: Daniel Castillo Benitez