Resumen 2025: El año en que la tecnología y las mujeres reescribieron el antiguo Perú

El 2025 pasará a la historia no solo por la cantidad de hallazgos, sino por la calidad de la información recuperada. La tecnología (LiDAR e Inteligencia Artificial) y los nuevos enfoques de género nos han regalado una visión del Perú antiguo mucho más compleja y fascinante.

A continuación, el resumen exhaustivo de los descubrimientos que marcaron la pauta este año.

Por: Jaime Briceño Lozada

1. La Reina de Pañamarca: Un trono para el poder femenino

Sin duda, la joya de la corona de este año. En el valle de Nepeña, el Proyecto Arqueológico Pañamarca desenterró una sala del trono con evidencias claras de haber sido usada por una mujer gobernante (no solo una sacerdotisa). Los murales asociados muestran a una mujer sentada en el trono recibiendo visitantes, y el desgaste en el adobe, junto con hallazgos de cabello humano y cuentas de piedra verde, confirman su uso real.


2. Templo de las Garras en Zaña (5,000 años)

En el sitio arqueológico de Los Paredones de la Otra Banda – Las Ánimas (Lambayeque), se halló un templo ceremonial del periodo Formativo. Lo impresionante son los frisos de barro que muestran figuras antropomorfas con cabeza de ave, rasgos felinos y garras de reptil/ave.


3. La nueva pirámide de Chupacigarro (Caral)

Muy cerca de la Ciudad Sagrada de Caral, en el asentamiento de Chupacigarro, el equipo de Ruth Shady identificó un nuevo edificio piramidal y un geoglifo asociado. La estructura cuenta con grandes piedras («huancas») en las esquinas y escaleras centrales.


4. Nazca y la IA: 303 nuevos geoglifos

La colaboración entre la Universidad de Yamagata e IBM, utilizando modelos avanzados de IA, logró identificar 303 nuevos geoglifos figurativos en la pampa de Nazca en tiempo récord. Son figuras más pequeñas (tipo relieve) que muestran camélidos, escenas de decapitación y orcas con cuchillos, ubicadas cerca de antiguos senderos.


5. Gran Pajatén: Una metrópoli en la selva (LiDAR)

El World Monuments Fund reveló, gracias a la tecnología láser LiDAR, que el Gran Pajatén no está solo. Se detectaron más de 100 nuevas estructuras conectadas alrededor del sitio principal, revelando una red urbana densa oculta bajo la vegetación amazónica.


Otras menciones honoríficas del 2025

  • Peñico (Barranca): Se reportó como un centro urbano de 3,500 años clave para el intercambio costa-sierra.

  • Hallazgos en Lima (Cálidda): Nuevos entierros de las culturas Lima e Ychsma hallados durante instalaciones de gas, demostrando que Lima sigue siendo una huaca viva bajo el asfalto.

Gran Pajatén al descubierto: Tecnología LiDAR revela una inmensa metrópoli oculta bajo la selva

Durante décadas, el Gran Pajatén ha sido el «Dorado» inaccesible de la arqueología peruana. Ubicado en el corazón del Parque Nacional del Río Abiseo, se pensaba que este sitio era un enclave ceremonial aislado y solitario entre la bruma. Sin embargo, una nueva investigación liderada por el World Monuments Fund (WMF) ha derrumbado esa hipótesis: el sitio es mucho más grande de lo que imaginábamos.

Gracias al uso de tecnología láser (LiDAR) y fotogrametría avanzada, se han identificado más de 100 nuevas estructuras arqueológicas que permanecían invisibles bajo la densa vegetación amazónica. Este hallazgo multiplica exponencialmente el tamaño conocido del sitio, pasando de las 26 estructuras registradas en la década de 1980 a un complejo urbano masivo que redefine nuestro entendimiento de la cultura Chachapoyas.

Por: Jaime Briceño

Durante bastante tiempo, el imaginario arqueológico peruano concibió al Gran Pajatén como un santuario solitario, una suerte de «isla de piedra» perdida en el mar verde del Parque Nacional del Río Abiseo, compuesta por apenas 26 estructuras circulares. Sin embargo, esta visión ha quedado obsoleta.

Una ambiciosa investigación multidisciplinaria liderada por el World Monuments Fund (WMF), ejecutada entre 2022 y 2024, ha confirmado mediante tecnología LiDAR que la selva ocultaba una compleja red urbana. Se han identificado más de 100 nuevas estructuras arqueológicas, un hallazgo que cuadruplica la extensión conocida del sitio y redefine nuestra comprensión sobre cómo la cultura Chachapoya dominó la Amazonía andina.

A continuación, desglosamos todos los detalles de esta expedición que combinó la ingeniería de punta con el respeto a los caminos ancestrales.

1. La Travesía: Cruzando la cordillera por el Qhapaq Ñan

Para entender la magnitud del hallazgo, primero hay que entender lo difícil que es llegar allí. Según detalla el informe de PuntoEdu (PUCP), el Gran Pajatén no es solo remoto geográficamente, es un desafío físico.

El equipo de investigadores no llegó en helicóptero directo a la zona. La logística implicó seguir las huellas de los propios Chachapoya e Incas:

El equipo tuvo que cruzar el abra que divide las cuencas hidrográficas del Pacífico y el Atlántico.

Caminaron por un antiguo ramal del Qhapaq Ñan, el sistema vial andino, que aún serpentea por estas montañas.

La etapa final requirió un ascenso extenuante de siete horas entre la densa vegetación del bosque de neblina hasta alcanzar los muros.

Esta dificultad de acceso ha sido, históricamente, el mejor guardián del sitio, protegiéndolo del saqueo masivo pero también manteniéndolo oculto a la ciencia integral… hasta ahora.

2. Antecedentes: Los pioneros peruanos (1960-1980)

Es vital reconocer que este descubrimiento se apoya en hombros de gigantes. La Agencia Andina ofrece una cronología precisa que reivindica el esfuerzo nacional:

El hallazgo civil (Años 60): El sitio no fue «descubierto» por académicos extranjeros, sino por pobladores de la provincia de Pataz (La Libertad). Fue el alcalde de dicha localidad, Carlos Torrealva, quien lideró una audaz expedición con machete en mano, enfrentando condiciones climáticas adversas para revelar las ruinas al Perú y al mundo.

La primera intervención oficial (1965): El arquitecto Víctor Pimentel dirigió la primera expedición científica del Estado, enfocándose en la limpieza y el desbroce de la vegetación que devoraba las piedras.

Las excavaciones de Bonavia: Poco después, el renombrado arqueólogo Duccio Bonavia realizó las primeras excavaciones sistemáticas, definiendo la cronología inicial.

El estancamiento (Años 80): Hacia la década de 1980, se había logrado documentar y consolidar las famosas 26 estructuras del sector principal (datadas en el siglo XIV). Paralelamente, el Dr. Federico Kauffmann Doig investigaba los mausoleos cercanos de Los Pinchudos, pero la densa selva impidió ver la conexión entre ambos sitios.

3. El Salto Tecnológico: «Sin LiDAR, hubiéramos visto solo diez más»

La selva alta es engañosa. Uno puede estar parado a dos metros de un muro monumental y no verlo por la espesura del follaje. Aquí es donde entra la tecnología de 2025.

El proyecto utilizó LiDAR (Light Detection and Ranging), un sistema que dispara pulsos láser desde el aire (drones) y escáneres terrestres. Estos pulsos penetran los huecos entre las hojas, rebotan en el suelo y regresan al sensor, permitiendo «borrar» digitalmente los árboles y revelar la topografía exacta del terreno.

Juan Pablo de la Puente Brunke, director ejecutivo de WMF Perú, explicó a la PUCP la importancia crítica de esta herramienta:

«Gracias a la exploración arqueológica tradicional más el registro LiDAR, se ha identificado que hay más de 100 estructuras. Sin la nueva tecnología, habríamos avanzado diez o veinte estructuras, nada más, pero el LiDAR te permite ver a través de la cobertura vegetal».

El resultado es un nuevo mapa donde aparecen terrazas, muros de contención y, lo más importante, caminos prehispánicos que conectan el Gran Pajatén con asentamientos vecinos como La Playa y Papayas. Esto confirma que no era un sitio aislado, sino el nodo central de una red sociopolítica articulada.

4. Una expedición sostenible: «Cirugía fina» en la selva

Un aspecto que destaca PuntoEdu y que diferencia a esta expedición de las del siglo XX es su enfoque ambiental. Trabajar en el Parque Nacional del Río Abiseo (Patrimonio Mundial Mixto de la UNESCO) exigía un impacto cero.

Energía Limpia: Todo el campamento y los equipos tecnológicos operaron exclusivamente con energía solar, evitando el ruido y la contaminación de generadores a combustible.

Corredores Biológicos: El equipo incluyó no solo arqueólogos e ingenieros, sino también botánicos y especialistas ambientales. Ellos diseñaron las rutas de tránsito del personal para asegurar que no se cortaran ni interfirieran los corredores naturales por donde transita la fauna local (como el oso de anteojos o el mono choro de cola amarilla).

Intervención mínima: Se trató de una operación de «cirugía fina», removiendo vegetación solo donde era estrictamente necesario para la conservación, manteniendo el equilibrio del ecosistema.

5. Arquitectura y Conservación: Salvando la Estructura 1

Más allá del escaneo digital, el equipo realizó intervenciones físicas urgentes, especialmente en la icónica Estructura 1, famosa por sus frisos de piedra pizarra y arenisca con motivos antropomorfos (los «Pinchudos») y geométricos.

Según detalla Andina, el desafío era estabilizar un edificio sometido a lluvia perpetua. El equipo de conservación, liderado por el Dr. Ricardo Morales Gamarra, realizó:

Limpieza controlada: Retiro manual de raíces leñosas que estaban desplazando las piedras.

Tecnología de materiales: Se desarrolló una mezcla de arcilla y aglomerantes compatible con la original. Aquí fue clave la participación de artesanos de las comunidades locales, cuyo conocimiento tradicional se fusionó con la ciencia para crear morteros que resistan la humedad sin dañar la autenticidad del monumento.

Reforzamiento estructural: Se aseguraron las escaleras de acceso y los muros perimetrales que estaban en peligro de colapso inminente.

Conclusión: Un nuevo capítulo

Este hallazgo de 2025 nos obliga a reescribir los libros de historia. El Gran Pajatén ya no es esa «ciudad perdida» solitaria. Es una metrópoli que demuestra la capacidad de los Chachapoya para urbanizar y administrar uno de los terrenos más agrestes del planeta.

Aunque el acceso turístico sigue siendo restringido para proteger este frágil patrimonio mixto, la documentación digital obtenida permitirá, muy pronto, que el mundo recorra virtualmente esta maravilla sin romper una sola rama.

¿Se puede visitar?

Aunque el hallazgo es monumental, el acceso turístico sigue siendo restringido. El Parque Nacional del Río Abiseo es un Patrimonio Mundial Mixto de la UNESCO (natural y cultural) extremadamente frágil. La buena noticia es que toda esta documentación digital servirá para crear experiencias inmersivas y visitas virtuales que pronto estarán disponibles, permitiéndonos caminar por esta metrópoli de la selva sin dañar ni un solo musgo.

El Gran Pajatén ha despertado de su sueño de siglos, y tal parece que tiene mucho más que contarnos.


Fuentes consultadas:

Fuentes Consultadas para este Informe:

World Monuments Fund (WMF): «Discovery of Over 100 Archaeological Structures At Gran Pajatén» (Press Release, Mayo 2025).

PuntoEdu PUCP: «Descubrimiento en el Gran Pajatén: 100 nuevas estructuras…» (Información logística, ambiental y declaraciones).

Agencia Andina: «El Gran Pajatén: ¿Cómo se dieron los nuevos hallazgos…?» (Contexto histórico detallado y expediciones previas).

National Geographic Historia: Contexto cultural de los Chachapoya.

Galeria fotográfica y video del Gran Pajatén