Con motivo del aniversario de Andahuaylas, en la región Apurímac, la municipalidad distrital de Pacucha presentó la décimo octava edición del Sóndor Raymi.
En la actividad participaron 800 actores. Ellos escenificaron la llamada «epopeya Chanca», que inicia con la salida del poderoso Osccovilca, quien representa a la deidad Chanca, de la laguna de Pacucha.
La escenificación se realiza en dos de los lugares turísticos de la provincia, como son el complejo arqueológico de Sóndor y los márgenes de la laguna de Pacucha.
Este año, el Sondor Raymi contó con la presencia de autoridades como el alcalde provincial de Lamas (San Martín), lugar en el cual los Chankas se habrían refugiado luego de la batalla con los Incas, así como del alcalde provincial, Narciso Campos y del alcalde distrital de Pacucha, Claudio Velasque.
El día central del aniversario es el 21 de junio. Este año la provincia cumple 190 años de creación política.
El complejo arqueológico de Sóndor y la Laguna de Pacucha, en Andahuaylas, se han convertido en dos destinos obligados para todo visitante que llegue a esta provincia de Apurímac y que quiera entablar un contacto directo con la naturaleza y la legendaria historia de la cultura Chanka.
En primer término, Sóndor se ubica en el distrito de Pacucha, a 30 minutos de la ciudad de Andahuaylas, cuyos muros de piedra son testigos de la historia de la cultura Chanka y de los Incas.
Está formado por varios sectores donde se encuentran explanadas, andenes, plataformas, muros, habitaciones y pequeños recintos de piedra que se utilizaron con fines religiosos y como los explican los guías del lugar también fue usado con fines militares.
Las más altas plataformas son Muyu Muyu y Pukacorral que tienen escalinatas y terrazas por donde el visitante pueda ascender hacia otros espacios, donde existen andenes y otros vestigios de la cultura Chanka que deslumbra a los visitantes que llegan a Apurímac.
En este complejo se observa el estilo de construcción de los antiguos chancas usando el «mortero de barro» que es arcilla pelo de llama y sábila. Precisamente, esta estructura fue edificada también de manera estratégica cerca a la laguna de Pacucha.
En junio de cada año, en el conjunto arqueológico de Sóndor, se realiza la escenificación de Sóndor Raymi, donde se representa el origen, expansión y consolidación de los legendarios Chankas y el gran enfrentamiento y conquista de los Incas.
Laguna de Pacucha
Cerca a Sóndor, los visitantes también pueden disfrutar de la Laguna de Pacucha donde existe una flora y fauna única, que todo amante de la naturaleza disfruta luego de conocer el complejo arqueológico.
Allí se puede realizar paseos en bote sobre sus aguas azules, paseos a caballo o alquilar bicicletas para recorrer el circuito alrededor de la laguna, donde se puede ejercitar y respirar el aíre de la serranía de la provincia de Andahuaylas.
Para los amantes de los deportes de aventura, también pueden acceder a volar en parapente, para tener una vista privilegiada de todo el valle y ver la imponente infraestructura del complejo arqueológico de Sóndor desde otra perspectiva.
La laguna de Pacucha se encuentra circundada por la ciudad del mismo nombre, a 3,200 metros sobre el nivel del mar y está rodeada de paisajes y montañas características que le dan una singular belleza.
Nuevo y espectacular destino turístico ubicado a solo tres horas de camino desde la ciudad de Andahuaylas, en la región Apurímac. Un paisaje pétreo único en su género que sorprende a los turistas.
Uno puede pensar que las rocas echaron raíces y fueron creciendo con el tiempo, como viejos árboles de un bosque que no se detienen en busca del firmamento.
Pero los antiguos pobladores afirman que no es así, que aquellos filudos tallos de piedra no han crecido ni un centímetro y se mantienen inmóviles.
“Se calcula que estas misteriosas formaciones rocosas conocidas como Bosque de Piedras Pampachiri se originaron hace tres millones de años, con el material volcánico expulsado junto con el magna de los cerros Qarwarasu y Sotaya, los cuales están cercanos a este lugar”, comenta Jaime Caballero, jefe de la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo de Andahuaylas.
El bosque se encuentra a 120 kilómetros de la ciudad de Andahuaylas. En auto propio el viaje dura 3 horas de recorrido por una carretera afirmada hasta el distrito de Pampachiri. Lo recomendable es un breve reposo antes de continuar el trayecto una hora más.
Mientras camino por la superficie, un cascarón pétreo desde el cual se elevan estos colmillos que pueden medir hasta 10 metros de alto, tengo la sensación de estar penetrando en las fauces de un gigante. Pero hay más que estas empinadas rocas, las sombras del atardecer juguetean en la superficie y uno puede imaginar rostros y cuerpos de animales deformes en las paredes.
Para conocer este atractivo natural, es necesario tomarse un día completo. Son aproximadamente 30 hectáreas de un fenómeno natural único en nuestro planeta. Está situado sobre los 3.600 metros sobre el nivel del mar pero el recorrido no exige un gran despliegue de destreza física.
El mejor momento del día para visitarlo es al atardecer: el viento es fresco y silba entre las rocas. Desde la cumbre del vecino cerro Páncula se tiene una vista panorámica del bosque. Provoca sentarse a meditar, contemplar e imaginar sobre la miles de imágenes que nacen en las sombras.
En agosto el clima garantiza una visita sin contratiempos. Además del bosque se puede permanecer todo un día en el pueblo Pampachiri y conocer las impresionantes cataratas del lugar.
De retorno, nada mejor para recuperar fuerzas como un paseo por las orillas de la laguna de Pacucha, símbolo de los destinos turísticos de la bella Andahuaylas.
El Distrito de Pampachiri es uno de los 19 distritos de la Provincia de Andahuaylas ubicada en el departamento de Apurímac, bajo la administración del Gobierno regional de Apurímac, en el sur del Perú.
A sólo tres horas desde Andahuaylas (130 km), el distrito de Pampachiri presenta uno de los paisajes más sorprendentes de nuestra sierra. Para llegar existen diversas empresas de transporte público, desde la misma ciudad de Andahuaylas.
En plena pampa de Pabellones, cientos de pináculos de origen volcánico adornan el paisaje. El viento, que durante siglos ha labrado las gigantes piedras, ha formado lo que muchos visitantes llaman un “paisaje lunar”. Las curiosas rocas tienen entre 6 y 8 metros de altura y tienen formas piramidales, de hongo, entre otras.
Desde este bosque de piedras, podemos realizar una ruta de trekking hacia la lagunilla de Roqrosqa, ubicada en la localidad conocida como Cabra Wasi. El camino tiene una duración aproximada de una hora y media, en la que podremos disfrutar de los hermosos paisajes. La laguna, de origen volcánico, tiene aguas frías y verdosas, color que aportan los minerales presentes en el agua.
Los amantes de las alturas tienen en Andahuaylas muy buenos paisajes y corrientes de aire, ideales para la práctica de parapente o ala delta. Los lugares más concurridos por los especialistas en estos deportes son el cerro San José, a las afueras de la ciudad; y Sondor, cuyas ruinas arqueológicas complementan un paisaje imponente.
Desde el Domingo de Ramos y durante estos días, gran cantidad de turistas visitan la Catedral San Pedro y los templos de Talavera y San Jerónimo, ubicados en el Valle del Chumbao, provincia de Andahuaylas (región Apurímac).
Los visitantes tienen también la oportunidad de gozar de los impresionantes lugares turísticos como el Bosque de Piedras de Pampachiri, donde las conformaciones pétreas asemejan a viviendas prehistóricas, los restos arqueológicos de Curamba en el distrito de Kishuará, un lugar ceremonial de la época Inka-Chanka; y la Pirámide Circular de Sóndor, que especie de Andenería cuya cúspide servía de adoratorio a los Apus.
Asimismo, se puede visitar la Laguna de Pacucha, una de las más bellas lagunas del Perú, que contiene una abundante flora y fauna y está rodeada de una exhuberante vegetación a 16 kilómetros de la ciudad de Andahuaylas y el Templo Colonial (Catedral San Pedro), en la Plaza Principal de la ciudad.