Resumen 2025: El año en que la tecnología y las mujeres reescribieron el antiguo Perú

El 2025 pasará a la historia no solo por la cantidad de hallazgos, sino por la calidad de la información recuperada. La tecnología (LiDAR e Inteligencia Artificial) y los nuevos enfoques de género nos han regalado una visión del Perú antiguo mucho más compleja y fascinante.

A continuación, el resumen exhaustivo de los descubrimientos que marcaron la pauta este año.

Por: Jaime Briceño Lozada

1. La Reina de Pañamarca: Un trono para el poder femenino

Sin duda, la joya de la corona de este año. En el valle de Nepeña, el Proyecto Arqueológico Pañamarca desenterró una sala del trono con evidencias claras de haber sido usada por una mujer gobernante (no solo una sacerdotisa). Los murales asociados muestran a una mujer sentada en el trono recibiendo visitantes, y el desgaste en el adobe, junto con hallazgos de cabello humano y cuentas de piedra verde, confirman su uso real.


2. Templo de las Garras en Zaña (5,000 años)

En el sitio arqueológico de Los Paredones de la Otra Banda – Las Ánimas (Lambayeque), se halló un templo ceremonial del periodo Formativo. Lo impresionante son los frisos de barro que muestran figuras antropomorfas con cabeza de ave, rasgos felinos y garras de reptil/ave.


3. La nueva pirámide de Chupacigarro (Caral)

Muy cerca de la Ciudad Sagrada de Caral, en el asentamiento de Chupacigarro, el equipo de Ruth Shady identificó un nuevo edificio piramidal y un geoglifo asociado. La estructura cuenta con grandes piedras («huancas») en las esquinas y escaleras centrales.


4. Nazca y la IA: 303 nuevos geoglifos

La colaboración entre la Universidad de Yamagata e IBM, utilizando modelos avanzados de IA, logró identificar 303 nuevos geoglifos figurativos en la pampa de Nazca en tiempo récord. Son figuras más pequeñas (tipo relieve) que muestran camélidos, escenas de decapitación y orcas con cuchillos, ubicadas cerca de antiguos senderos.


5. Gran Pajatén: Una metrópoli en la selva (LiDAR)

El World Monuments Fund reveló, gracias a la tecnología láser LiDAR, que el Gran Pajatén no está solo. Se detectaron más de 100 nuevas estructuras conectadas alrededor del sitio principal, revelando una red urbana densa oculta bajo la vegetación amazónica.


Otras menciones honoríficas del 2025

  • Peñico (Barranca): Se reportó como un centro urbano de 3,500 años clave para el intercambio costa-sierra.

  • Hallazgos en Lima (Cálidda): Nuevos entierros de las culturas Lima e Ychsma hallados durante instalaciones de gas, demostrando que Lima sigue siendo una huaca viva bajo el asfalto.

Descubren 168 nuevas figuras en Nazca: así se utilizó la inteligencia artificial

La Universidad de Yamagata (Japón) e IBM explican cómo funciona la inteligencia artificial que permitió el hallazgo.

Hace dos semanas se hizo público el hallazgo de 143 nuevos geoglifos que representan a seres vivos y otros objetos sobre las pampas de Nasca, hito que fue posible gracias a un estudio de la Universidad de Yamagata (Japón) basado en la tecnología de inteligencia artificial (IA) de IBM.

¿Como fue posible?

Akihisa Sakurai, ingeniero de IBM y miembro de la Academia de tecnología de IBM, IBM Research – Tokio, señaló a la Agencia Andina que los investigadores desarrollaron un modelo de IA en el servidor IBM Power System AC922.

«Es la misma tecnología de hardware detrás de las supercomputadoras más poderosas del mundo, como la Summit del Departamento de Energía de Estados Unidos (que, desde junio de 2018, es considerada la más veloz del mundo, con una velocidad de 200 mil billones de operaciones por segundo) o Sierra (de la Administración Nacional de Seguridad Nuclear, con una velocidad de 125 mil billones de operaciones por segundo)», refirió.

Sakurai explicó que usaron algoritmos de Deep Learning o aprendizaje profundo para detectar figuras en el suelo. Esta técnica utiliza varias capas de análisis de información, en las que la información de ‘salida’ de una es la misma que la de ‘entrada’ de otra, permitiendo un análisis complejo y el reconocimiento de patrones.

«El aprendizaje emula la estructura del cerebro con redes neuronales implementadas entre ‘entrada’ y ‘salida’ (de información) del modelo de Deep Learning. Al repetir este proceso varias veces, las redes neuronales aprenden cómo deben conectarse entre sí, en base a parámetros de aprendizaje como las líneas que son parte de los geoglifos», agregó.

Combinando IA y Ciencias Sociales

Para el hallazgo de los nuevos geoglifos con inteligencia artificial se analizaron imágenes de la pampa de Nasca.

«Se usaron todo tipo de imágenes (de drones, aviones o satelitales), caso por caso», refiere Sakurai. Luego, los descubrimientos fueron validados con fotografías aéreas impresas y con visitas a la zona.

Para Sakurai, permitir que la información obtenida por inteligencia artificial sea usada en arqueología,  antropología y otras disciplinas es un objetivo plasmado en el uso de big data IBM PAIRS-Geoscope. Se trata de una plataforma para almacenar enormes volúmenes de información geoespacial y temporal sobre mapas, información satelital, clima, entre otros.

El profesor Masato Sakai, antropólo y arqueólogo líder del equipo de la Universidad de Yamagata (Japón) que realizó el descubrimiento junto con IBM, destacó a la Agencia Andina que su equipo lleva trabajando en la pampa de Nasca desde el 2010. Pero su interés en el tema data del 1994.

Admitió que es muy complicado identificar geoglifos solo a través de fotografías aéreas y drones. «Necesitamos caminar o realizar estudios en la pampa. Necesitamos más tiempo para conocer bien las líneas (de Nasca). Cuanto más sabemos sobre ellas, más conocemos sobre nuestra ignorancia», sostuvo.

Cabe señalar que la Universidad de Yamagata cuenta con el Instituto Universitario Yamagata de Nasca, que funciona en el país asiático gracias a un acuerdo con el Ministerio de Cultura del Perú, celebrado en 2015, para fomentar la investigación y protección de las líneas de Nasca.

Un misterio que sigue asombrando

El equipo dirigido por el profesor Sakai concluyó que los nuevos geoglifos datan de al menos 100 AC a 300 AC. En abril de 2018 se descubrieron más de 50 geoglifos en Palpa, cerca de la pampa de Nasca, con figuras como la danzante, el mono, la orca, el tumi o el reloj solar. Ahora se suman los 143 de este año.

Aquel descubrimiento fue posible gracias al uso de drones y al trabajo de un equipo de la Pontificia Universidad Católica del Perú. El arqueólogo del proyecto Nasca-Palpa (y parte del equipo descubridor), Johnny Isla, refirió entonces que las figuras serían, al parecer, más antiguas que sus hermanas de la cultura Nasca, y pertenecerían a la cultura Paracas.

En el libro sobre las líneas de Nasca de Eduardo Herrán (colaborador de María Reiche fallecido en 2015), que recopila investigaciones y descubrimientos pasados, se señala que figuras como el cóndor fueron hechas como ofrenda a los cóndores y como parte de un ritual para pedir agua a los dioses, una teoría afín con la del norteamericano Johan Reinhard quien, en 1988, postuló que los geoglifos tenían relación con el agua y la fertilidad.

Otras investigaciones revelan funciones ceremoniales ante la cercanía de las pirámides de Cahuachi. Aunque existen muchas explicaciones desde la academia sobre la construcción y simbología de los geoglifos, se sabe que fueron trazados por la cultura Nazca (el nombre de la provincia usa «s» y no «z», según precisa una ley de 2014).

Las Líneas de Nasca fueron inscritas como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 1994.

Tecnología al servicio de la historia

El descubrimiento de los 143 nuevos geoglifos fue posible gracias a un acuerdo entre IBM Power Systems y la Universidad de Yamagata, cuya primera etapa concluyó en 2018 y fue renovada para continuar con la investigación.

Narciso Lema, CTO en IBM Perú, precisó que la división de investigación y desarrollo de IBM  lleva un buen tiempo explorando tecnologías, técnicas de inteligencia artificial y machine learning (aprendizaje de máquinas), cuyas posibilidades de uso son enormes e incluyen, por supuesto, investigaciones arqueológicas e históricas, además del desarrollo de estudios sobre temas de salud y tecnología.

«Creemos que la IA transformará el mundo de manera dramática en los próximos años. También estamos trabajando para acelerar la investigación de IA a través de la colaboración con instituciones y personas que comparten nuestras mismas ideas para empujar los límites de la inteligencia artificial más rápido, en beneficio de la industria y la sociedad», dijo.

Descubren 168 nuevas figuras en Nazca

Científicos japoneses han descubierto 168 nuevos geoglifos al sur de Perú, cerca de las líneas de Nazca. Este equipo de académicos de la Universidad de Yamagata, liderado por Masato Sakai, encontró las figuras con ayuda de arqueólogos locales. Como se puede ver en el vídeo que acompaña esta noticia, utilizaron drones para capturar imágenes aéreas de las laderas y cerros de la zona. Gracias a este sistema lograron localizar estos nuevos dibujos de gran tamaño que, según la Universidad de Yamagata, están considerados Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco desde 1994. “En total hemos encontrado 168 figuras: unas 50 humanas, así como de aves, felinos, serpientes y también muchas figuras lineales y trapezoides”, ha dicho Sakai, que ha destacado que también se han encontrado distintas cerámicas

La Universidad de Yamagata anunció el 8 de diciembre que descubrió 168 nuevos geoglifos de Nazca cerca de la meseta de Nazca y el área urbana de Nazca en Perú, América del Sur. Como resultado de una investigación conjunta con un arqueólogo peruano, los geoglifos se descubrieron mediante levantamientos aéreos con láser, levantamientos de campo con drones (realizados entre junio de 2019 y febrero de 2020) y análisis de datos.

Se cree que los geoglifos descubiertos esta vez se dibujaron entre el 100 a. De los geoglifos descubiertos, se dice que 36 fueron encontrados en el distrito de Aja, que está muy cerca de la ciudad de Nazca.

Se dice que los geoglifos que descubrieron se crearon quitando las piedras negras de la superficie del suelo para exponer la arena blanca debajo. Hay dos tipos de métodos de producción, un tipo que quita piedras en una línea y un tipo que quita piedras en un plano. De los geoglifos descubiertos esta vez, solo 5 eran del primer tipo y 163 eran del segundo tipo. En particular, este último era un geoglifo pequeño de menos de 10m, y tendía a estar distribuido a lo largo del camino.

En 2013-2014, se encontraron un total de 41 geoglifos en el distrito de Aha. En 2017, se estableció un parque arqueológico en el distrito de Aha para proteger estos geoglifos. Este hallazgo reveló que en el Parque de las Ruinas se concentran un total de 77 geoglifos.

Un equipo de investigación de la Universidad de Yamagata obtuvo oficialmente el permiso para la investigación del Ministerio de Cultura de Perú, y se dice que es el único en el mundo que lleva a cabo una investigación académica en la Meseta de Nazca. Entre 2004 y 2018, se descubrieron 190 geoglifos y, en 2012, se estableció el Instituto de Investigación de Nazca de la Universidad de Yamagata en la ciudad de Nazca. Los resultados de esta investigación se utilizarán para estudios de distribución y actividades de conservación de las Líneas de Nazca utilizando IA.

 

Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa – Patrimonio de la Humanidad

Inscripción

Los Geoglifos de Nasca y Pampas de Jumana (Perú) (C 700) fueron inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la Convención de la UNESCO de 1972 como bien cultural bajo los criterios (i) (iii) (iv), en la 18ª Sesión del Comité del Patrimonio Mundial, realizada en Phuket, Tailandia, el 17 de diciembre de 1994.

En la 40ª Sesión 2016, realizada en Estambul, Turquía, el Comité del Patrimonio Mundial aprobó el cambio de nombre del bien por Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa.

Significado Cultural

Distribuidas sobre la árida planicie costera peruana, a unos 400 km al sur de Lima, las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa constituyen una de las zonas arqueológicas más impresionantes del mundo y un ejemplo excepcional del sistema de creencias de las sociedades prehispánicas que habitaron la costa sur del Perú entre el siglo VIII a.C. y el siglo VIII d.C. Ubicados en las llanuras desérticas de la cuenca del río Grande de Nasca, sobre una extensión de 75358.47 hectáreas, los antiguos pobladores de la región dibujaron sobre el suelo desértico miles de figuras zoomorfas, antropomorfas y líneas o barridos de gran escala, variedad y precisión geométrica sobresaliente. Con ellas transformaron un extenso territorio yermo en un paisaje cultural con alta connotación simbólica, ritual y social. Estas figuras son testimonio del genio creativo de los antiguos pobladores americanos y representan una notable manifestación de una religión común y una homogeneidad social que duró un período de tiempo considerable.

Son el grupo de geoglifos más destacado de todo el mundo y no tienen parangón en su alcance, magnitud, cantidad, tamaño, diversidad y tradición antigua a cualquier trabajo similar en el mundo. La concentración y la yuxtaposición de las líneas, así como su continuidad cultural, demuestran que esta fue una actividad importante y permanente, que duró aproximadamente mil años.

Las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa fueron diseñados aprovechando una característica singular que presenta el tablazo desértico. Este tablazo tiene una superficie llana, cubierta por cascajo y totalmente ennegrecida por la fuerte incidencia de los rayos del sol. Raspando esta superficie aparece, a pocos centímetros, una capa de sedimentos consolidados de color claro. Las líneas y geoglifos fueron trazados explotando este contraste natural de tonalidades, excavando estrechas zanjas para formar figuras que resaltan contra el suelo oscuro calcinado de la pampa.

El repertorio de figuras conocidas comprende dos grandes grupos: aquellas de carácter figurativo y aquellas de carácter geométrico. Las primeras representan, en forma esquemática, imágenes de plantas, animales (aves, peces, arañas, monos, etc.) y humanas, aparentemente consideradas sagradas por los antiguos habitantes de la región. Es notable la armonía en forma, estilo y proporción que alcanzan los diseños naturalistas cuando fueron ejecutados a gran escala, considerando especialmente que sus creadores no contaban con mayor apoyo visual que el que permite una perspectiva desde el suelo o laderas de montañas cercanas. Las figuras geométricas, por su parte, comprenden líneas que forman triángulos, espirales, rectángulos, entre otras, así como líneas rectas que se extienden por varios kilómetros cruzando la pampa en distintas direcciones. Dentro de este grupo se circunscriben también los llamados barridos, que son grandes espacios llanos de forma trapezoidal que parecen haber sido concebidos para realizar procesiones rituales con un gran número de personas.

No hay un orden evidente en la disposición y distribución de las figuras. Por el contrario, las líneas se concentran y yuxtaponen,llevando a pensar que su creación fue producto de un comportamiento que se repitió a lo largo de varios siglos. Estudios estilísticos de los geoglifos que han incidido en comparaciones con la iconografía producida por distintas tradiciones culturales, han permitido establecer paralelos confiables con manifestaciones artísticas de las culturas locales Paracas (700 a.C. a 200 d.C.) y Nasca (200 a 700 d.C.). Esta evidencia permite concluir que el arte de las pampas es una obra original que tiene más de 1400 años de antigüedad. Dada su extensión, magnitud, cantidad y diversidad de diseños y larga tradición, las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa constituyen el conjunto de geoglifos más notable del mundo, siendo incomparables frente a cualquier obra similar producida por el hombre prehistórico.

Criterio (i): Las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa forman un logro artístico único y magnífico de la cultura andina que no tiene rival en su extensión, dimensiones, diversidad y larga existencia en cualquier parte del mundo prehistórico.

Criterio (iii): Las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa, a través de la forma única del uso de la tierra, son testimonio excepcional de la cultura, la tradición mágico-religiosas y las creencias de las sociedades que se desarrollaron en la América del Sur precolombina entre los siglos VIII a.C. y VIII d.C.

Criterio (iv): El sistema de líneas y geoglifos, que ha sobrevivido intacto durante más de dos milenios, evidencia una forma inusual de utilizar la tierra y el entorno natural que representa un paisaje cultural de alta expresión simbólica, utilizando una tecnología de elaboración que les permitió diseñar figuras a gran escala con una sobresaliente precisión geométrica.

Condiciones de Integridad y Autenticidad El área de protección de las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa, que totaliza 75358.47 hectáreas, está bien definida e incluye todos los atributos físicos que expresan el Valor Universal Excepcional del bien. Estos atributos incluyen su entorno paisajístico inmediato, con el que conforma una unidad indisociable y mantiene una relación armónica que ha sobrevivido virtualmente inalterada a lo largo de siglos.

La terraza aluvial pleistocénica que soporta las figuras presenta algunas quebradas y cauces secos que se activan muy raramente, especialmente durante los eventos inusualmente severos del Fenómeno El Niño – Oscilación Sur (ENSO). El bajo índice de lluvias registrado en el territorio (uno de los más bajos del mundo), determina las condiciones de aridez extrema que han favorecido la conservación de las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa a lo largo de siglos. Con excepción de la construcción de la carretera Panamericana en la década de 1960, la cual cruza las pampas de sureste a noroeste, son muy escasas las actividades antrópicas que han generado algún tipo de daño directo sobre el bien, por lo que los geoglifos y el paisaje cultural han permanecido intactos durante casi dos milenios, desde su diseño en el siglo VIII a.C. hasta nuestros días. Los trabajos de limpieza y conservación realizadas en el sitio no han afectado la integridad de las líneas y figuras, sino que, por el contrario, han promovido su conservación.

La autenticidad de las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa es indiscutible. El método empleado en su creación, que consistió en remover la capa superficial de la pampa para exponer el substrato más claro del terreno, es tal que su autenticidad está asegurada. La creación, diseño, morfología, tamaño y variedad de los geoglifos y líneas corresponden a los diseños originales producidos durante la evolución histórica de la región y se han mantenido sin cambios. La ideología, el simbolismo y el carácter sagrado y ritual de los geoglifos y el paisaje están claramente representados, y su significado permanece intacto incluso hoy en día.

La concentración y la superposición de líneas y figuras proporcionan una clara evidencia de una larga e intensa actividad en el territorio, reflejando la milenaria tradición mágico-religiosa de esta actividad por parte de las sociedades prehispánicas y la continuidad histórica en la cuenca del río Grande de Nasca.

La propiedad también muestra diferentes etapas del proceso social. Varias fuentes e investigaciones históricas confirman la originalidad de la propiedad y el entorno paisajístico original que aún se conserva en perfecto estado y sin alteraciones.

Aunque ha habido algunos impactos causados por factores naturales y humanos, estos han sido mínimos y los geoglifos mantienen su autenticidad y expresan su alto valor simbólico e histórico incluso hoy en día.

Gestión

Las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa fueron declaradas monumento nacional por la Ley 6634 de junio de 1929. Actualmente el bien se encuentra protegido por la Constitución Política del Perú (artículo 21°) y por la Ley N° 28296, Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación, promulgada en julio de 2004.

La Resolución Jefatural N° 421/INC, de julio de 1993 y la Resolución Directoral Nacional N° 654/INC, de agosto de 2009, definen los límites del Área de Reserva de las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa, declarándola, al mismo tiempo, zona intangible y Patrimonio Cultural de la Nación. No obstante, al momento de su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial, en el año 1994, se recomendó redefinir esos límites de acuerdo con las líneas y la distribución real de los geoglifos en el campo y presentar una nueva propuesta al Comité del Patrimonio Mundial; las investigaciones y registros efectuados hasta el momento vienen ofreciendo información muy importante sobre la existencia de notables geoglifos dentro de los límites establecidos.

Desde el año 1941, científicos nacionales y extranjeros, entre los que destaca la matemática alemana María Reiche, han desarrollado actividades de investigación, conservación y mantenimiento de las líneas y geoglifos. Estos investigadores han trabajado en coordinación con la oficina local del entonces Instituto Nacional de Cultura encargado, sobre todo, de garantizar la conservación y protección legal de la zona arqueológica.

La gestión y protección actual del sitio está cargo del Ministerio de Cultura, que ha aprobado el Plan de Gestión: Sistema de Gestión para el Patrimonio Cultural y Natural del Territorio de Nasca y Palpa, mediante Resolución Ministerial N° 019-2015- MC, de enero de 2015. Este documento, que es fundamental en la protección de las líneas y geoglifos, establece los principios, estrategias, líneas de acción y una zonificación del territorio para ser gestionado mediante programas y proyectos de investigación, documentación, conservación y promoción de este importante patrimonio cultural. Desde el 2015 se ha instalado una oficina de coordinación de la Dirección Desconcentrada Cultura de Ica en Nasca para la implementación del sistema de gestión.

Dado al alto interés que concitan las Líneas y Geoglifos de Nasca y Palpa en el medio científico internacional, los proyectos de investigación y conservación nacionales y extranjeros continúan, esta vez auspiciados por universidades de Japón y Europa y el Fondo del Embajador de la Embajada de los Estados Unidos de Norteamérica en el Perú.

Galería Fotográfica de Nasca y Palpa

 

Mapa de ubicación de Nasca y Palpa

El Gran Templo del Centro Ceremonial de CAHUACHI

Textil Cahuachi

Entre los numerosos sitios Nasca que se encuentran dispersos en la cuenca del Río Grande, sobresale Cahuachi, el cual tuvo una ocupación continua del año 400 a. C al 450 d. C. Hoy en día  deshabitado, el sitio de la antigua capital de los Nazca cubre una superficie de 24 km2. Está situado a 360 msnm y a 40 km de la costa pacífica, en las coordenadas 14º 49’S y 75º 07W. Se ubica a 500 km al sur de Lima, en el departamento de Ica, 18 km al oeste de la ciudad de Nazca

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Lineas de Nazca, datos que debes conocer

En Perú existe uno de los lugares más misteriosos del planeta, ahí se encuentran unas enigmáticas figuras de gran dimensión dibujadas sobre la tierra que pueden ser vistas desde las alturas. Se les conoce como las líneas de Nazca. ¿Quién las hizo?, ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿para qué? Encontrarás las respuestas a esas preguntas y a otras más a través de este artículo.

¿Cual es la ubicación de las Lineas de Nazca?

Se localizan en las pampas de Jumana, en el desierto de Nazca, entre las poblaciones de Nazca y Palpa, en el departamento de Ica (Perú).

¿Que son las Lineas de Nazca?

Son antiguos geoglifos, los cuales se definen como figuras construidas en laderas de cerros o en planicies. Para hacerlos se usa una técnica que rellena los trazos con piedras para crear un contraste de color que más tarde es cubierto por la arena, y así se obtiene un efecto duradero.

¿Quien hizo las Lineas de Nazca?

La teoría oficial afirma que la cultura nazca, la cual se desarrolló básicamente en los valles del actual departamento de Ica, alrededor del siglo I y entró en decadencia en el siglo VII. Fueron trazadas por la cultura nazca y están compuestas por varios cientos de figuras que abarcan desde diseños tan simples como líneas hasta complejas figuras zoomorfas, fitomorfas y geométricas que aparecen trazadas sobre la superficie terrestre. La cultura nazca, con semejantes coordenadas de desarrollo que la de Paracas que había florecido entre los años 700 a. C. y 200 d. C., abarca un marco temporal entre los años 100 d. C. y 600 d. C.

¿Cual es la extensión del área ocupada por las Lineas de Nazca?

En el Perú, a 450 kilómetros al sur de Lima y cerca del océano Pacífico, se encuentran las pampas de Ingenio, Nazca, Palpa y Socos. Entre Palpa y Nazca, en la pampa de Socos, se ubican estas líneas trazadas en el suelo, cuyo ancho oscila entre los 40 y los 210 centímetros. Es una tierra entre negruzca y rojiza que se torna violácea al anochecer. Un semicírculo de cerros en la lejanía conforman un gigantesco anfiteatro natural abierto hacia el poniente. En esta región miles de líneas se extienden por 520 km², y algunas incluso se prolongan hasta un área de 800 km². Las longitudes de las líneas son variables. Algunas pueden llegar a medir hasta 300 m de largo.

¿Cual fue el propósito de hacer las Lineas de Nazca?

Existen diversas teorías. Algunas aseguran que eran utilizadas por la cultura Nazca como referente astronómico. Otras fuentes afirman que eran una ofrenda para los dioses. Incluso, algunas personas creen que es una creación extraterrestre.

Las Figuras que conforman las Lineas de Nazca.

Son numerosas, pero las más representativas son de aves, un mono, una araña, un caracol, una ballena, un perro, un lagarto, una iguana, una lagartija y una serpiente.

La figura de ¿Astronauta? en las Lineas de Nazca.

Es, probablemente, la figura que causa mayor controversia. Los creyentes en historias alienígenas afirman que es un astronauta, pero en realidad se le llama Hombre-Búho. Mide 32 metros de longitud y fue descubierta en 1982.

La figura de Araña en las Lineas de Nazca.

Mide aproximadamente 46 metros de largo. Desde su descubrimiento fue relacionada con la constelación de Orión. Algunas teorías afirman que sus creadores la hicieron para evitar tiempos de sequías.

Las figuras de aves en las Lineas de Nazca.

Las aves más populares en las líneas de Nazca son llamadas el Pájaro Fragata, el Pájaro Gigante y el Colibrí, todas con distintos significados.

¿Que tamaño tienen las figuras de las Lineas de Nazca?

Se trata de figuras de gran dimensión. Las longitudes de las líneas son variables, pero algunas pueden llegar a medir hasta 300 metros de largo.

¿Como trazaron las Lineas de Nazca?

Técnicamente las líneas de Nazca tienen una desviación pequeña. Probablemente, los nazcas usaron cuerdas para no desviarse en el trazo de las cerca de 1.000 rectas (algunas de varios kilómetros de largo) y dibujaron las cerca de 800 figuras animales mediante la traslación de modelos realizados a escala a grandes cuadrículas hechas con estacas y cordeles. Luego, el excepcional clima de la región (donde prácticamente no llueve) premió el ingenio de aquellos humanos preservando su obra. La profundidad de las líneas nunca excede 30 cm y algunas son simples rasguños en la superficie, pero aun así pueden ser reconocidas cuando el sol está bajo y el relieve se acentúa.

¿Quien descubrió las Lineas de Nazca?

La primera referencia a estas figuras pertenece al conquistador Pedro Cieza de León en 1547. Varios años después, pilotos militares y civiles peruanos las redescubrieron.

En 1932 los arqueólogos Julio César Tello y Toribio Mejía Xesspe realizaron la primera investigación científica sobre las líneas. Tello conjeturaba que se trataba de simples caminos. En 1942 prosigue sus investigaciones el historiador estadounidense John Rowe, quien las considera “centros de adoración”. Este enigma le entusiasmará hasta su muerte en 1969. Su discípulo, el matemático Max Uhle, que dedicó 60 años al estudio de los geoglifos, aventuró la hipótesis de que dichos dibujos tenían un significado esencial, podía tratarse de un gigantesco calendario.

Paul Kosok, antropólogo norteamericano que investigó las líneas de Nazca desde la década de 1930 hasta fines de los 50, determinó mediante la técnica del Carbono-14 su antigüedad en 550 años d. C. y en 1941 propuso la hipótesis que las líneas eran signos calendáricos y astronómicos. Llamó a las líneas “El calendario de mayor escala en el mundo”. Después que regresó a su país en 1949, su compañera la alemana María Reiche siguió sus investigaciones sobre las líneas de Nazca, esta dedicó el resto de su vida al estudio, conservación y difusión de este legado de la cultura nazca. Kosok y Reiche adelantaron una de las primeras explicaciones dadas sobre las líneas de Nazca, que estas tuvieron como propósito apuntar al sol y a los cuerpos celestes en el lejano horizonte. Henri Stierlin en su libro Nazca. La solución de un enigma arqueológico (1983) plantea que las rectas funcionaban como telares y las figuras tenían un carácter protector. Aunque la hipótesis no ha sido demostrada, la obra es una aproximación sensata al enigma de nazca.

El primer estudio de campo sistemático sobre estos dibujos se debe, tras cinco temporadas de trabajo de campo, al equipo arqueológico de la Fundación Suiza Liechtenstein para las Investigaciones Arqueológicas en el Exterior, encabezado por los arqueólogos Markus Reindel y Johny Isla Cuadrado desde 1996. Han documentado y excavado más de 650 yacimientos y han conseguido trazar la historia de la cultura que generó estos dibujos, además de darles un sentido científico.

El misterio de las Lineas de Nazca.

Lo sorprendente de estos geoglifos radica en lo complejo que pudo significar hacerse desde el suelo, porque son figuras estilizadas y realizadas a un solo trazo. Casi todos los dibujos fueron hechos en la superficie llana; solo hay unos pocos en las laderas de las colinas. Casi todas las figuras que se sitúan en las laderas representan hombres. Algunos están coronados por tres o cuatro líneas verticales que quizás representen las plumas de un tocado ceremonial (algunas momias peruanas llevaban tocados de oro y plumas).

Lineas de Nazca, Patrimonio de la Humanidad.

Estas misteriosas líneas de arte geoglifo sobre el desierto son Patrimonio de la Humanidad, sin embargo en los últimos años han sufrido graves daños.

Daños a las Lineas de Nazca en tiempos recientes.

La minería informal y los saqueos han ido deteriorando estas invaluables figuras. Los últimos daños son:

En 1928, se inició la construcción de una pista de aterrizaje de lo que sería el primer caso de daño documentado.
En 1938, debido a la construcción de la carretera Panamericana Sur la figura cola del Lagarto es dividida en dos partes.
En febrero de 2009, un corrimiento de tierra dañó la figura de la mano, ala delta, el árbol y las aves marinas.9
En el 2010, se inició la posesión de invasores sobre las figuras de un trapecio y tres líneas paralelas.​
En el 2013, durante la realización del Rally Dakar de 2013, los asistentes causaron daños.
El 8 de diciembre de 2014, durante la celebración de la XX Conferencia sobre Cambio Climático, la organización ambientalista Greenpeace intervino con la colocación de grandes pancartas con la frase «Time for Change! The future is renewable, Greenpeace»(¡Tiempo de cambio! El futuro es renovable, Greenpeace) alrededor de la figura denominada colibrí.​ La intervención produjo daños en la figura indicada, específicamente, las huellas de su paso y la aparición de una «línea» alrededor de la figura declarada zona restringida,16​ por lo que, el 9 de diciembre, el ministerio de cultura denunció a la organización ante la fiscalía.
En septiembre de 2015 un individuo ingresó y escribió su nombre en uno de los geoglifos. El hombre fue detenido y puesto a disposición de la fiscalía.
El 27 de enero de 2018 a las 18:00 (hora local), un camión, luego de desviarse de la carretera Panamericana con la supuesta intención de evitar el pago de un peaje (según el camionero, se desvió como medida de emergencia luego de una falla mecánica), ingresó a la zona de las líneas de Nazca, dañando una superficie de 100 metros de largo por 50 metros y «parte de tres geoglifos de líneas rectas».​ La fiscalía de Perú lo acusó del delito de atentado contra el patrimonio cultural, pidiendo nueve meses de prisión para él.

La ayuda del clima caliente en la preservación de las Lineas de Nazca.

El excepcional clima de la región, muy cálido y seco, favorece a las líneas se mantengan, debido a que el aire caliente obliga al viento a cambiar de dirección. Las pampas de Jumana están situadas a una altura de 330 msnm y mantienen una temperatura media anual de 25 grados centígrados en una de las zonas más secas del planeta, lo que ayuda a conservar los dibujos. El aire caliente actúa como un «colchón» que impide que las líneas se borren porque obliga al viento a cambiar su dirección.

La Teoria Extraterreste de las Lineas de Nazca.

La llamada arqueología fantástica o Pseudoarqueología afirma que este misterioso lugar está vinculado con seres de otros planetas.

Las diversas figuras de las Lineas de Nazca.

Muchos de estos antiguos geoglifos, ubicados dentro del desierto de Nazca, se encuentran mezclados con líneas y espirales.

Figuras similares a las Lineas de Nazca en otros lugares del Perú.

Nazca no es el único lugar donde se pueden observar estas colosales figuras. Palpa, una provincia del departamento de Ica, a 50 kilómetros aproximadamente de Nazca, conserva cerca de mil símbolos.

Julio C. Tello y las Lineas de Nazca.

Julio César Tello, arqueólogo peruano, describió este enigma como “carreteras sagradas” en 1929.

¿Solo es apreciable desde el aire las Lineas de Nazca?

Contrariamente a la creencia popular, las líneas de Nazca no son apreciables solo desde el aire, sino que pueden ser fácilmente vistas desde las colinas circundantes. De hecho fueron redescubiertas por el arqueólogo peruano Toribio Mejía Xesspe, que las divisó mientras hacía senderismo en la zona en 1927

Fuente: MSN, Wikipedia
Fotos: Getty

Descubren nuevos geoglifos y líneas en Nasca

Dos personajes con tocado y animales
Figuras de la cultura de Paracas: dos personajes con tocado y animales. En San Ignacio, en la provincia de Palpa.
Foto: Diego Ochoa

Arqueólogos peruanos, con apoyo de especialistas de Estados Unidos, descubrieron nuevos geoglifos y líneas en el desierto de Nasca, en la región Ica, revela un reportaje elaborado por el periodista Michael Greshko y publicado por la revista National Geographic.

Grabado en el alto desierto del sur de Perú hace más de un milenio, las enigmáticas líneas de Nasca siguen capturando nuestra imaginación. Más de mil de estos geoglifos (literalmente, ‘dibujos de tierra’) se extienden por el suelo arenoso de la provincia de Nasca, restos de prácticas rituales poco entendidas que pueden haber estado conectadas con la lluvia vivificante.

Ahora, arqueólogos peruanos armados con drones han descubierto más de 50 nuevos ejemplos de estos misteriosos monumentos desérticos en la provincia adyacente de Palpa, trazados sobre la superficie de la tierra en líneas casi demasiado finas para verse con el ojo humano. Además, los arqueólogos encuestaron geoglifos localmente conocidos con drones por primera vez, trazándolos en mapas con detalles nunca antes vistos.

Algunas de las líneas recién descubiertas pertenecen a la cultura Nasca, que dominó el área desde el año 200 hasta el 700 dC Sin embargo, los arqueólogos sospechan que las culturas anteriores de Paracas y Topará tallaron muchas de las imágenes recién descubiertas entre 500 a. C. y 200 d.

A diferencia de las icónicas líneas de Nasca, la mayoría de las cuales solo son visibles desde arriba, los antiguos glifos de Paracas fueron colocados en las laderas, haciéndolos visibles en los pueblos de abajo. Las dos culturas también persiguieron diferentes temas artísticos: las líneas de Nasca a menudo consisten en líneas o polígonos, pero muchas de las nuevas figuras de Paracas representan a los humanos.

Los antiguos peruanos crearon geoglifos como las líneas de Nazca colocando piedras para definir los bordes de las líneas y, a continuación, raspando la capa superior de tierra entre los bordes para revelar el suelo de un color más claro. FOTO POR FERNANDO G. BAPTISTA/NGM STAFF

“La mayoría de estas figuras son guerreros”, afirma el arqueólogo peruano Luis Jaime Castillo Butters , co-descubridor de los nuevos glifos. “Estos podían ser vistos desde cierta distancia, por lo que la gente los había visto, pero con el tiempo, fueron completamente borrados”.

Una vista desde el cielo y el espacio

Los nuevos geoglifos añaden datos cruciales sobre la cultura Paracas, así como la misteriosa cultura Topará, que marcó la transición entre los Paracas y los Nasca. Siglos antes de que se hicieran las famosas líneas de Nasca, la gente en la región estaba experimentando con la fabricación de geoglifos masivos.

«Esto significa que es una tradición de más de mil años que precede a los famosos geoglifos de la cultura Nasca, lo que abre la puerta a nuevas hipótesis sobre su función y significado», afirma el arqueólogo del Ministerio de Cultura, Johny Isla, jefe restaurador y protector de las Líneas de Nasca.

Irónicamente, el descubrimiento de los nuevos geoglifos solo fue posible debido a las amenazas a líneas previamente conocidas de Nasca.

En diciembre de 2014, el grupo ecologista Greenpeace organizó una protesta a escasos metros del famoso «colibrí» de Nasca, dañando el área. En el furor resultante, Perú recibió una subvención de los EE. UU. para ayudar a contratar a Isla y su equipo de restauración.

El trabajo de Isla es extraordinariamente difícil, y aún más difícil debido a los mapas irregulares. De los 100,000 sitios arqueológicos estimados en Perú, el arqueólogo Jaime Castillo, dice que solo unos 5,000 han sido debidamente documentados sobre el terreno. Incluso menos han sido mapeados desde el aire.

Castillo, profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú y ex viceministro de Patrimonio Cultural, ha defendido durante mucho tiempo el uso de drones y otras técnicas de cartografía aérea para catalogar sitios arqueológicos. Ahora, Isla y Castillo tienen mucha más información para trabajar, gracias a National Geographic Explorer y a la “arqueóloga espacial” Sarah Parcak.

Después de ganar el Premio TED en 2016, Parcak fundó la iniciativa GlobalXplorer, que capacita a científicos ciudadanos para analizar imágenes satelitales de sitios arqueológicos y signos de saqueo. El primer proyecto de la plataforma invitó a voluntarios a mirar fotos satelitales de Perú.

“Cuando pensábamos en los países a los que iríamos … tenía que ser un país que todos en el mundo supieran que era importante, donde el Ministerio de Cultura estaría abierto a nuevas tecnologías, y donde la mayoría de los sitios estarían fuera a la vista y bastante fácil de detectar «, aseveró Parcak, arqueóloga de la Universidad de Alabama en Birmingham. “Perú definitivamente se ajusta a la ley”, subrayó.

Ocultos a plena vista

Una vez que los voluntarios de GlobalXplorer marcaron objetivos potenciales en los datos satelitales que podrían ser posibles sitios arqueológicos o casos de saqueo, Parcak luego entregó las ubicaciones objetivo a los arqueólogos peruanos. Con el apoyo de la Iniciativa de Preservación Sostenible, Castillo y tres de sus estudiantes se embarcaron en una expedición de verificación en el terreno financiada por la National Geographic Society.

Cuando el equipo de Castillo visitó las provincias de Nasca y Palpa en diciembre de 2017, no encontraron mucha evidencia de nuevos saqueos en los objetivos de GlobalXplorer. En su lugar, encontraron sitios de saqueos de décadas de antigüedad y la invasión alimentada por las florecientes minas de oro ilegales de la región.

Pero cuando los investigadores fotografiaron los sitios desde arriba con drones, encontraron algo nuevo e inesperado. Las imágenes de alta resolución contenían indicios de docenas de geoglifos antiguos, tallados en la corteza del desierto.

¿Cómo podrían ocultarse tantos geoglifos a la vista? Con el tiempo, muchas de las líneas y figuras se han reducido a débiles depresiones en el suelo, visibles solo en escaneos tridimensionales del terreno capturados por la perspectiva del ojo de águila proporcionada por los drones. Y a pesar del imponente poder de vigilancia de los satélites, no pueden ver todo.

El satélite más poderoso que utiliza GlobalXplorer puede ver un objeto de un pie de ancho desde 383 millas sobre la superficie de la Tierra. Eso es el equivalente a ver un solo cabello humano a más de 650 pies de distancia. Pero las líneas que trazan los geoglifos recién descubiertos son de apenas unos centímetros, demasiado finas para ser detectadas desde el espacio.

Los drones de vuelo bajo que operan a altitudes de 200 pies o menos, en contraste, pueden detectar objetos de menos de media pulgada de ancho. “La resolución [de la cámara de drones] es increíblemente alta”, dice Castillo.

Más para descubrir, más para proteger

Ahora que los investigadores han documentado las nuevas líneas, están ansiosos por protegerlas. Los nuevos geoglifos están dentro del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco que abarca las líneas de Nasca y Palpa, y según Isla, no están bajo amenaza inmediata.

Sin embargo, las líneas recién descubiertas aún no se han registrado en el Ministerio de Cultura del Perú. El codescubridor de las líneas, Fabrizio Serván, un estudiante de la Pontificia Universidad Católica del Perú, dice que actualmente se están redactando los mapas y dibujos necesarios.

Quizás las líneas pronto tendrán compañía. Los usuarios de GlobalXplorer han marcado cientos de sitios potenciales nuevos que los arqueólogos peruanos continuarán probando en el terreno este otoño e invierno.

“Los datos y la información obtenidos con el proyecto GlobalXplorer son extraordinarios en calidad y cantidad, y sobre todo en un período de tiempo relativamente corto”, subraya Isla. “Esto nos pone a la vanguardia en el registro de sitios arqueológicos y geoglifos en particular”, agrega.

“Damos la información a los expertos locales: este es su patrimonio cultural, son los interesados. Estamos proporcionando un recurso”, indica Parcak.

En el futuro, Parcak y Castillo afirman que los datos de GlobalXplorer pueden ayudar a proteger los sitios arqueológicos de invasiones urbanas y rurales no planificadas, que, más allá del saqueo y el ocasional camionero errante, son con mucho la mayor amenaza que enfrentan los geoglifos peruanos.

Castillo describe la usurpación continua como «tráfico de tierras»: un esfuerzo sofisticado dentro del Perú para forjar escrituras y construir viviendas ilegales por acre, borrando el patrimonio cultural del país en el proceso.

“No estamos luchando contra un saqueador con su pala, huyendo cuando suena un silbato; estamos luchando contra un ejército de abogados. Esta es una batalla constante, por lo que el trabajo que estamos haciendo -la documentación de los sitios, las referencias geográficas- es la mejor protección que podemos ofrecer a los sitios”, manifiesta.

Líneas de Palpa, en Perú: figuras de guerreros y otros nuevos geoglifos

Algunas de las nuevas líneas descubiertas pertenecen a la cultura nazca, pero la mayoría de las nuevas imágenes pertenece a las anteriores culturas de Paracas y Topará.

 

Fuente: Andina, National Geographic
Fotos: Luis Jaime Castillo Butters, Diego Ochoa

Did the Inca use a mysterious line of holes to collect TAX? Ancient empire may have used 6,000 pits to store and count tributes

  • Huge band of holes stretches several miles north from Peru’s Pisco Valley
  • Archaeologists estimate there may be up to 6,000 of the shallow pits
  • Aerial photographs have revealed they are arranged in regular patterns
  • Experts say they were used as part of a complex Inca accounting system

In an enormous band stretching several miles across an arid plateau in southern Peru, a mysterious line of shallow holes are perhaps one of the least well-known legacies of the Inca Empire.

The band of holes, which extends from north to south across the Pisco Valley in Nazca, Peru, like the world’s most uneven road, have baffled archaeologists for decades.

But archaeologists believe the narrow pockmarked piece of landscape may have been used to help the Inca rulers collect and collate their taxes.

A huge line of holes dug in a narrow band across the arid plateau above Peru’s Pisco Valley have baffled archaeologists for decades, but new research is suggesting they may have formed part of a complex tax collection system that allowed the Inca authorities to keep track of tributes paid to them

The rock-lined holes, which are around 3ft-wide (1 metre) and up to 40 inches (101 cm) deep, would have helped keep precious food cool and dry in the harsh climate, the researchers said.

Crucially, however, the holes would also have allowed the authorities to keep track of who or where the food tributes had come from.

Professor Charles Stanish, an archaeologist at the University of California Los Angeles, believes food in the holes was then allocated to people in the Inca state – a nearby storehouse called a colca.

Together with his colleague Henry Tantalean, he has found Inca pottery dating to shortly before the time when the Spanish invaded Peru in 1532.

Using drones, the team collected aerial images and have created a new map of the Band of Holes, which it estimate is made of more than 6,000 depressions before they peter out.

They found the layout of the holes was remarkably similar to the checkerboard pattern used in an Incan colca at Inkawasi, around 160 miles (258km) to the north.

Researchers there believe this was used to measure specific amounts of tribute owed by each farmer or family, which were then recorded a knotted string called a khipu.

The band of holes stretches several miles to the north of the Pico Valley before finally disappearing. From the ground it is hard to get a grip on the scale of the holes, but aerial photographs reveal their true extent (shown)

Professor Stanish said the band of holes also appears to be constructed alongside a road leading from the Pisco Valley floor to Tambo Colorado, a massive Inca administrative centre.

Speaking to Archaeology magazine, he said: ‘It’s the perfect place to stop, measure your produce and make sure you have the proper amount of tribute.

‘You may have had each social group come up and fill up their block with squash, maize or any other produce in front of the state’s accountants, who could have been keeping a tally with khipus.

‘The goods could have then been taken to Tambo Colorado or wherever else the authorities wanted to take them.’

While the team has yet to find any khipu at the band of holes, or remains of any crops that may have been stored in the holes, it believes its theory is compelling.

The band of holes has been largely overlooked by archaeologists in the past, partly because they look relatively unassuming from ground level.

However, viewed from the air, the band can be seen stretching for miles towards the north, over the rolling desert landscape.

Some believe the holes may be a form of geoglyphic art, much like the famous Nazca Lines to the south, but recent research has shown the band of holes (pictured) runs close to an old Inca road

Professor Stanish himself knew nothing about the holes despite having spent nearly 30 years excavating a site in the nearby Chincha valley just 10 miles (16km) away.

It was only when a member of the public contacted him to ask about the holes and he looked it up on Google Earth that he realised something had been overlooked.

The site was first documented in 1931 by aerial photographers and the few archaeologists who visited the site concluded the holes had been dug to provide storage.

But the reason why this was done has remained a mystery and the holes have been largely overshadowed by the more famous Nazca Lines which can also be found in the area.

The band of holes stretches several miles to the north from the Pisco Valley in southern Peru (shown on map)

There are also some that claim the holes were initially dug by a more ancient culture up to 2,300 years ago but then were adapted for use by the Inca.

Some claim the holes were built as a form of geoglyphic art much like the Nazca Lines themselves.

Dr Jean-Pierre Protzen, who specialises in Inca architecture at the University of California, Berkeley, believes the holes predate the Inca and may have been used to store guano as a fertiliser.

But Professor Stanish added: ‘If I’m right, then we’re going to have to think differently about a lot of sites that have been regarded as strictly ritual.

‘We could be on the cusp of a whole new understanding of Inca accounting.’

THE NAZCA’S MYSTERY HOLES

Holes scattered across the arid valleys of southern Peru, known as puquios, are thought to have formed a sophisticated hydraulic system

Further to the south, close to the town of Nazca, strange spiraling holes dotted across the arid valleys of southern Peru have puzzled generations of archaeologists.

But researchers believe they may have solved the mystery of the holes, known as puquios, with the help of satellite images and data.

They claim the holes formed part of a ‘sophisticated’ hydraulic system that allowed the ancient Nazca civilisation to retrieve water from underground aquifers.

The Nazca culture, which flourished around 100BC to 800AD, were the same people who created the vast geoglyphs on the featureless landscape, also known as the Nazca lines.

It is thought they operated by channelling wind into the earth down the corkscrew holes and into a series of underground canals that carried water from aquifers.

This influx of air kept the water moving along the canals, forcing it out into the network of channels in areas where it was needed.

THE MYSTERY OF PERU’S NAZCA LINES

The geoglyphs, more commonly known as the Nazca Lines, were apparently first spotted in 1939 when a pilot flew over the Nasca planes of the Peruvian coastal highlands – although its likely they were seen by locals on hill tops much earlier.

Most of the lines are formed by a shallow trench with a depth of between four inches (10cm) and six inches (15cm), made by removing the iron oxide-coated pebbles that cover the surface of the Nazca desert to expose the light-coloured earth beneath

They were designated as a UNESCO World Heritage Site in 1994 and the area stretches 50 miles (80km) between the towns of Nazca and Palpa, about 250 miles (400km) south of Lima.

Some 700 geoglyphs are thought to have been drawn by the ancient Nazca people between the first and sixth centuries.

The Nazca Lines are drawn into lighter coloured strata which contrasts with darker gravels on the plain.

Many of the images also appeared on pottery and textiles of the region. Other drawings represent flowers, plants, and trees.
A second is made from lines and more basic shapes such as spirals, triangle and rectangles.

Archaeological surveys have found wooden stakes in the ground at the end of some lines, which support theory the ancient people used simple tools and surveying equipment to construct the lines.

In general terms, the geoglyphs fall into two categories: the first group, of which about 70 have been identified, are said to represent natural objects, such as animals, birds and insects

Most of the lines are formed by a shallow trench with a depth of between four inches (10cm) and six inches (15cm), made by removing the reddish-brown iron oxide-coated pebbles that cover the surface of the Nazca desert and exposing the light-coloured earth beneath.

This sublayer contains high amounts of lime which has down the years hardened to form a protective layer that shields the lines from winds and prevents erosion.

Contrary to the popular belief that the figures can only be seen from the air, they are actually visible from the surrounding foothills.

Paul Kosok, from Long Island University, is credited as the first scholar to seriously study the Nazca Lines.

He discovered that the lines converged at the winter solstice in the Southern Hemisphere.

Along with Maria Reiche, a German mathematician and archaeologist, Kosok proposed the figures were markers on the horizon to show where the sun and other celestial bodies rose.

Source: UNESCO

www.dailymail.co.uk

Thousands of aligned holes in Peru’s Pisco Valley have attracted the attention of archaeologists

Peru Band of Holes 1
(American Museum of Natural History) A 1931 aerial photograph is the first known documentation of Monte Sierpe, an ancient Peruvian site popularly known as the “Band of Holes.»
Members of the public regularly get in touch with Charles Stanish, an expert on Andean cultures at the University of California, Los Angeles. Two years ago, Stanish received a call from a man in Pittsburgh who had just seen a program claiming that aliens played a large role in the lives of ancient people. He was interested in getting Stanish’s take on a particular Peruvian site purported to be the handiwork of extraterrestrials. “I always try to be nice to people like that,” says Stanish. “For whatever reason, they are interested in the ancient past, and I share with them what archaeologists know about the subject.” In this case, the man asked Stanish what he thought about the idea of aliens constructing a strange alignment of pits, known popularly as the “Band of Holes,” in Peru’s Pisco Valley. Though he has worked in the area for more than 30 years, Stanish had never heard of the site. He and his colleague Henry Tantaleán took a look at its coordinates on Google Earth for themselves, and were surprised by satellite imagery showing that the Band of Holes is indeed a highly unusual artificial feature. It seemed to be made up of thousands of small depressions running upslope. “I’d never seen anything like it,” says Stanish. “It really seemed unique.” It was also only 10 miles from Stanish and Tantaleán’s own excavations in the nearby Chincha Valley. Intrigued, they decided to try to understand the curious site.

Together, Stanish and Tantaleán speculated as to what the Band of Holes might have been. They reasoned it could have been part of a defensive structure, or served as a marker for a trail, or might even be a geoglyph in the tradition of the nearby Nazca lines. In searching the archaeological literature, they found that the site had first been documented in 1931 by aerial photographer and geographer Robert Shippee. Since then, a few archaeologists had visited and described it as being made up of segments of shallow holes running a mile up a hill known as Monte Sierpe. The consensus seemed to be that the holes were made to store something, but exactly what remained unclear. Despite the fact that previous generations of archaeologists knew about the site, no excavations had been conducted, and no obvious artifacts had been found near the holes. There was no agreement on when it was built or by what culture. For Stanish and Tantaleán, the mystery was deepening.

Peru Band of Holes 2
(Courtesy Charles Stanish) The mile-long arrangement of depressions is visible here in a recent image taken from a drone.
 In the 2015 field season, Stanish set up his team in the Chincha Valley and then drove with Tantaleán to Monte Sierpe. From below, the row upon row of holes creeping up the slope made for an imposing view. “Really, it is very impressive,” says Tantaleán. “I’d never seen anything like it in my entire career.” They quickly found a small amount of pottery dating to just before the time the Spanish invaded Peru, when the Inca ruled this part of it. There were also other signs it could be an Inca site. “I began to suspect it dated to the Inca period because at the base of the site there are tombs similar to those in the Chincha Valley that date to the time of the Incas,” says Tantaleán.

A survey showed that most of the holes were about three feet across and 20 to 40 inches deep. They were made in various ways, some dug into artificial mounds of soil and others made up of small rock structures on the surface. None were dug into the hill’s volcanic bedrock, as some who believe in their extraterrestrial origin claim. The archaeologists also noted that the band is divided into several unique groupings, which they called blocks, each of which have different patterns of holes.

Peru Band of Holes 3
(Courtesy Charles Stanish) The holes are on average about 3 feet wide and between 20 and 40 inches deep. They may have been used to measure produce being paid to the Inca state as tribute.
Using a drone, they collected aerial images and created a new, detailed map of the Band of Holes, which they estimate is made up of between 5,000 and 6,000 depressions. While others have maintained that the sheer number of holes makes it unlikely that prehistoric people could have constructed it on their own, Stanish calculates that if created all at once, the band could have been completed by a team of 100 workers in a month. A smaller group of 10 workers could have made it in perhaps 300 days, though it’s likely the holes were dug gradually over a long period of time. As impressive a feat as the Band of Holes appears, a well-organized group of people would have had no trouble creating it.

After surveying and studying the site, Stanish began to think that their initial hunch that it dated to the period when the Inca had conquered the area was right. They found not only the remains of an Inca road nearby, but also a series of colcas, Inca-period storage houses. Together with the discovery of Inca-period pottery near the band, these finds seem to suggest that the Band of Holes dates to sometime around the fifteenth century, after the Inca Empire conquered the Chincha people, who were native to the region. “It was all circumstantial,” says Stanish, “but it seemed to fit.” They also felt the holes were once used to store something, but just what and why still wasn’t clear

Peru Band of Holes 5
(Courtesy Alejandro Chu) The floor of a recently excavated Inca storehouse at the site of Inkawasi is divided into a checkerboard pattern used as a means of tallying tribute.
Back at UCLA, Stanish attended a lecture given by Harvard University archaeologist Gary Urton. Urton spoke about recent discoveries at the Inca site of Inkawasi, which is about 75 miles north of Monte Sierpe. The Peruvian archaeologist Alejandro Chu had found a number of the knotted-string recording devices known as khipus in colcas there. Many of the khipus were associated with the remains of various agricultural produce, such as peanuts and chilies, that had been laid out on a floor that was divided like a checkerboard. Farmers would have brought produce to the colcas as tribute to the Inca state. Urton and his colleagues speculate that each nine-by-nine-inch square in the checkerboard was used to measure the specific amount of tribute owed by each farmer or family. An official state accountant, known as a khipukamayuq, or a “khipu reader,” then recorded the tax on a string.

Stanish was impressed, and immediately saw a similarity between the Inkawasi checkerboard and the layout of the Band of Holes. “They had a really good explanation for how these squares would have been used to measure tribute,” says Stanish. “It seemed likely to me that the holes at Monte Sierpe could have been used to measure out tribute as well.”

The rest of the puzzle began to fall into place. Stanish notes that Monte Sierpe is only four miles from Tambo Colorado, a massive fifteenth-century Inca administrative center built above the agriculturally productive Pisco Valley. The Band of Holes is constructed along a road leading from the valley floor to Tambo Colorado. “It’s the perfect place to stop, measure your produce, and make sure you have the proper amount of tribute,” says Stanish. He thinks that each individual block of holes might have belonged to a different extended family, or ayllu, that would have been a distinct tax-paying group. “You may have had each social group come up and fill up their block with squash, maize, or any other produce in front of the state’s accountants, who could have been keeping a tally with khipus. The goods could have then been taken to Tambo Colorado, or wherever else the authorities wanted to take them.”

 

Peru Band of Holes 4
(Art Resource) An Inca official displays a khipu, or string-recording device, in this depiction from a Colonial-era chronicle of Andean history
If, in fact, the thousands of holes at the site were dug in order to measure tribute, the Band of Holes might be suggestive of the inner workings of the Inca Empire. “Troops were, of course, the blunt force of the state’s power,” says Urton. “But it was the khipukamayuqs who really established and maintained control over the regions.” Simply being conquered by the Inca didn’t make one a citizen of the empire, but paying taxes certainly did. And pouring beans and chilies into holes in front of state accountants would have brought the average farmer in the Pisco Valley face to face with the power of the state. “Inca accounting practices were the keys to maintaining control over the empire,” says Urton. “Khipukamayuqs really shaped the world of the Incas’ subjects.”

Stanish points out that as strong as the Inca state was, it was a far-flung empire, and its separate regions retained some autonomy. The fact that no exact parallel to the Band of Holes has yet been found may be because administrators in the Pisco Valley devised a local solution to the problem of measuring tribute. “The farther you get from the big Inca centers and Machu Picchu, the more local influences become apparent,” says Stanish. “Monte Sierpe may have satisfied a very local need.”

Stanish hopes to have a graduate student continue research at the Band of Holes, with excavation of carefully selected sections a priority. If the depressions were indeed used to measure produce, they could still hold pollen or even phytoliths, the telltale bits of silica in plant tissue that can allow archaeologists to detect the presence of particular species. “We need to find some phytoliths of maize, beans, squash, or peppers,” says Stanish. “That could help clinch it.”

Stanish will need to produce hard evidence to convince his fellow scholars. Jean-Pierre Protzen, a specialist in Inca architecture at the University of California, Berkeley, has his own theories about Monte Sierpe. Protzen has spent years working at Tambo Colorado, and feels the Band of Holes is not contemporaneous with the massive Inca center. “There are other, earlier major sites close to Monte Sierpe that could have been associated with it,” says Protzen. He thinks the holes may have been used to store guano, an important fertilizer. “It’s amazing visually,” says Protzen, “but we still don’t know much about it.”

Stanish agrees that his hypothesis needs to be tested. “Sure, it’s speculative,” he says. “But we could be on the cusp of a whole new understanding of Inca accounting.” He points out that other sites in the area with unusual alignments that have traditionally been considered religious might also have had roles in administering the tribute system. “If I’m right, then we’re going to have to think differently about a lot of sites that have been regarded as strictly ritual,” says Stanish. Should his theory about the site be proved, the Band of Holes will stand as a monument to the idea that for the Inca, too, death and taxes were the only certain things in life.

By ERIC A. POWELL
Eric A. Powell is online editor at ARCHAEOLOGY.

Source: http://www.archaeology.org/

Nazca Cahuachi complex welcomes around 150 visitors every day

Between July and August the Cahuachi Archaeological Complex, considered the largest abode ceremonial center and the most important landmark belonging to the Nazca culture, usually welcomes about 150 domestic and foreign tourists every day, it was announced.

This was revealed by Italian lead archaeologist Giuseppe Orefici, one of the researchers at the ceremonial center located in Peru’s Southern Nazca province (Ica region).

Cahuachi, situated 28 kilometers from the city of Nazca, was visited by 50-70 travelers every day during the preceding months. Most foreign visitors came from European countries, Orefici reminded.

«With better highways, an interpretation center and a cafeteria, we could easily welcome 200 tourists every day, who would stay overnight in Nazca and benefit from a range of services,» the researcher told Andina news agency.

Cahuachi site

Admission into the complex is free and visitors become amazed by gazing at the large group of buildings, surrounded by a perimeter wall, which protects them.

At the site the Great Pyramid, Orange Pyramid (tomb of the priestess girl), the Great Temple, the Staggered Temple and mounds stand out.

The main ceremonial worship pyramid is made of adobe. It is 28 meters tall and 100 meters wide. Likewise, it is attached to a hill. Inside, seven staggered platforms are to be seen. Other ceremonial squares and cemeteries complement the site.

It could not be considered a citadel because stoves, landfills or housing units are not to be found in the area. People lived on the outskirts of Cahuachi. They only met in the place for their ceremonies, Orefici indicated.

Concerning excavation, the Italian archaeologist mentioned works are currently carried out with the aim of enhancing the value of a small sector, which accounts for less than one percent of the entire area.

It must be noted the said compound is bigger than pre-Columbian Citadel of Chan Chan, built by Chimues and situated in La Libertad region.