El Pueblo Viejo de Omas, Yauyos, Lima

 

El pueblo de Omas de 174 viviendas (según Censo-2007) es la capital del Distrito de Omas, Provincia de Yauyos, Departamento de Lima, Perú.

Uquira, sitio administrativo Inca en la localidad de Coayllo (Horizonte Tardío)

Está ubicado a 1549 msnm en el km 52 de la via LM-124 que parte de la Panamericana Sur (PE-1S) a la altura del km 100 y sube paralelo al río Omas, pasando por los pueblos de Asia, Coayllo (km 18), Cata, Esquina de Omas llegas a Omas. Luego continua a San Pedro de Pilas (km 70), el abra Tres Cruces (3653 msnm), Huampara, Quinches y finalmente Huañec.

Bonito pueblo con una pintoresca plaza central, un restaurante y un hospedaje.

En el camino encontraran el sitio arqueológico de Uquira (km 23) que se encuentra en buen estado de conservación y esta al lado del camino.

Según María Rostworowski (1980), los Coayllo fueron el grupo étnico que habitaba el valle a la llegada de los incas; habrían estado relacionados a los yauyos quienes al parecer establecieron buenas relaciones diplomáticas con los incas, quienes les dieron tierras en Cañete luego de la derrota de los Huarco. Efectivamente, los sitios ubicados en Coayllo incluyen, en algunos casos, la presencia de cámaras funerarias rectangulares similares a las que se hallan en la localidad de Omas.

Los Coayllo eran naturales del valle de Asia y habitaban la chaupiyunga de la cuenca del río Asia u Omas. Cuando se creó la Villa de Cañete, una amplia zona en el contorno de lo que es hoy San Luis, estaba habitada por indígenas de Coayllo.

Sitio Arqueológico Pueblo Viejo de Omas

De acuerdo con María Rostworowski, el valle de Asia originalmente era denominado Oclla u Ocsa, siendo unos de sus últimos curacas don Juan Coyllo, cacique del valle de Oclla y don Francisco de Ocsa. Otras maneras de referirse a Coayllo fueron Cosillo, Oquilla, Socsa u Ocsa.

De acuerdo con Antonio Coello (1998), los Coayllo se extendieron por el este desde La Muralla (sitio arqueológico que se encuentra ubicado en Esquina de Omas, provincia de Yauyos) hasta el litoral por el oeste, ocupando el valle bajo y medio del río Asia. Por el sur se encontraban limitando con los guarco y por el norte con los calango y los mala.

A inicios del s. XV aproximadamente, los incas inician una serie de conquistas entre las que se incluyen el dominio de los valles de Mala, Asia y Cañete. En Mala, los sitios más representativos son La Vuelta, que incluye un gran asentamiento y un edificio de carácter religioso con entradas de doble jamba y pintura roja en las paredes de claro estilo Inca; Salitre, que se caracteriza por ser un extenso sitio habitacional con cementerios. En la cima del cerro se ubica un edificio de planta rectangular con hornacinas Inca; probablemente se trata del Uscovilca o centro ceremonial principal. En el valle de Asia destacan Paredones, Corralón y Uquira, además de Pueblo Viejo, en Omas. En el valle de Cañete destacan Huarco en el litoral de Cerro Azul, Incahuasi en Lunahuaná y Huacones en San Luis

La Ceramica

Sitio Arqueológico Pueblo Viejo de Omas

A partir de las observaciones de superficie podemos indicar que la cerámica del periodo Inca incluye la tradición previa de vasijas llanas en pasta naranja y marrón así como el desarrollo del estilo Puerto Viejo tricolor. Ciertamente el material observado corresponde a las mismas formas y pastas de la cerámica descrita por Bonavia y que son abundantes en el valle de Mala.

La cerámica Puerto Viejo se distribuye desde el litoral (cementerios ubicados frente a la playa), hasta las localidades de Esquina de Omas, es decir, llega hasta 30 kilómetros en el valle. Ésta incluye dos tipos de pastas principales, una de grano y alisado fino con decoración tricolor, que incluye cantaros cara gollete con asas laterales y cántaros de cuello expandido, con diseños de peces estilizados y diseños geométricos; se ha observado también fragmentos de vasijas escultóricas y de figurinas. Las vasijas llanas corresponden a cántaros de forma ovoide y base pequeña, presentan un acabado alisado y restregado, y la pasta contiene bastante arena. Asociado a este se reporta una cerámica llana color naranja donde predominan los cántaros de cuerpo globular, asas laterales y cuello expandido.

Huamanmarca: maravilla turística en la provincia de Yauyos

El complejo arqueológico de Huamanmarca es una maravilla turística que fue edificado en lo alto del cerro del mismo nombre en territorio que hoy pertenece al distrito de Carania, en la provincia de Yauyos, en la sierra de Lima.

El sitio arqueológico se ubica a casi 4,000 metros de altitud, donde el clima es frío y que no fue obstáculo para que los antiguos pobladores de la cultura Yauyos se establezcan en este impresionante lugar en un número aproximado de 2,000.

A este lugar se accede, desde Huancayo, a través de un camino arqueológico de una longitud de cuatro kilómetros que tiene varias escalinatas de piedra, una de ellas en forma de caracol; antes de llegar a las chullpas se aprecia una especie de muralla defensiva donde no hay obstáculos naturales.

Las construcciones de piedra están enclavadas en zonas rocosas con pronunciada pendiente y grandes abismos; su ubicación estratégica sirvió a los antiguos pobladores Yauyos para defenderse de sus enemigos.

Las edificaciones muestran una influencia inca, y tenían un reservorio en la parte alta ubicado paralelamente al camino principal, que conduce agua desde la laguna Huilla ubicada en la falda del nevado Kipala.

“Estas construcciones datan aproximadamente de 1,200 d.C., son del intermedio tardío donde intervino la cultura Yauyos y también cuando los Incas expandieron su imperio, y también en el inicio de la invasión española”, declaró Hilario Miguel Clemente Reyes, secretario de la comunidad de Carania.

Remarcó, asimismo, que los antiguos pobladores de Carania fueron agricultores, pero también varios se dedicaban a la minería, “la mayoría eran obreros eventuales que llegaban a Huamanmarca desde Ñapahuasi, Chinchimarca y San Felipe, ellos trabajaban en las inmensas andenerías que estaban regadas gracias a las aguas que transporta el canal de regadío que llega de la cordillera de Kipala”, acotó.

En la parte baja de la ciudadela, se puede apreciar los andenes de Carhua, y el laboratorio inca de Huaytuya, así como morteros donde se procesaban minerales, vestigios que confirman que los antiguos moradores compartieron la actividad agrícola con la minería.

Los pobladores de Carania están dispuestos a recibir la visita de más turistas amantes de la naturaleza, para que disfruten del nuevo atractivo de la reserva Paisajística Nor Yauyos–Cochas, y a ello se suman los guardaparques de esta área protegida.

“Nosotros como personal del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado estamos promoviendo la visita a estos restos arqueológicos, queremos darle mayor impulso a todos los atractivos como la andenería y el nevado de Carania, este lugar tiene una cultura viva y posee muchos lugares para realizar turismo de aventura como trekking, rapel y un poco de alpinismo”, resaltó el guardaparque de Sernanp, Alan Quispe Auris.

 

Fuente: Andina
(FIN) PTM/MAO

TOMAS: Aires de grandeza

Cabalgata de Altura
La nostalgia, la loca idea de repetir una proeza de juventud, los juntó nuevamente en las pampas de Yauyos, treinta y dos años después. Ese día, la ilimitada geografía, la nívea luz del ande, que es especial encima de los 4,000 metros de altura, crearon el escenario para que los temerarios amigos reconstruyeran una historia de jinetes.

Era de mañana cuando descendimos de una camioneta todo terreno en este paraje extremo para dar comienzo a la cabalgata: la real, a caballo, conservada intacta en una alforja a través del tiempo; y la simbólica, la que se tradujo en un acto de colocación de un hito político en el abra de Negro Bueno, entre las regiones de Junín y Lima, para que los hijos yauyinos hagan libre uso de sus tierras y consoliden su derecho al desarrollo: ese que proyectan basado en la crianza de truchas, en el turismo; pero especialmente en la ganadería, porque en Tomas, su pueblo, las oportunidades también viajan a caballo.

Aires de grandeza

La travesía ganaba forma, buscaba fondo. Piedra a piedra quedó el hito entrelazado al compromiso de grandeza, de aprovechar los recursos paisajistas y la riqueza de la tierra que hoy cobija a una creciente población de alpacas. Son estos camélidos la base de la alimentación del lugar, sobre todo en el distrito de Tomas (3,540 msnm), el de mayor altitud entre los 33 distritos de la provincia de Yauyos.

Después de la ceremonia, y tras desafiar la enorme altura de la puna, enrumbamos a Pumacancha para el desayuno. En la estancia de Jaime Ríos, Inés Clemente servía con generosidad explícita su famosa patasca, preparada con maíz local y alpaca de su potrero, mientras detallaba con orgullo la vigencia de este platillo ancestral y delicioso.

Plato Integrador

Hubo ajetreo en torno al fogón. Un ir y venir de platos interminable. Jaime Ríos, quien, además de anfitrión, era el guía, repartía rocoto sin seguir un esquema. Se extravió al final, lo rebasó la demanda. Desde entonces todo giró en torno a la patasca, en su sabor equilibrado, en su capacidad de inclusión. Era justa y necesaria para mitigar el frío y como cuota extra de energía para soportar el periplo que estaba previsto y para el que Jaime sí tenía hoja de ruta.

[stextbox id=»info» caption=»Perspectiva» float=»true» width=»200″]Perspectiva
➔ El Servicio Nacional
de Áreas Naturales
Protegidas (Sernanp)
celebró en Tomas
el 14 aniversario de
creación de la Reserva
Paisajística Nor Yauyos
Cochas.
➔ En Yauyos celebran
la próxima construcción
de tres corredores
alternativos a la
carretera Central, entreellos la ruta Cañete-
Lunahuaná-Yauyos-
Huancayo, pues
traerá desarrollo a sus
localidades.[/stextbox]

De Pumacancha emprendimos el camino a Capillayoc, la estación del tren, que alberga un pasado minero que aún es tema de conversación entre los comuneros más antiguos. Continuamos. La cabalgata de casi 25 kilómetros, en forma de herradura, describía el potencial turístico poco explotado. El panorama se abrió en el valle de Paccha Pata, pero se cerró más adelante, cuando ingresamos en el paraje de Wicwe. Una pendiente, y otra más. Trotar sobre relieves e inclinaciones. Acá no hay planos inclinados, pero sí vértigo y se siente el soroche. Todo bajo el azul sin matices del cielo tomasino, donde el sol digita la intensidad de la luz a su antojo.

La sorpresa llegaría al toparnos con la catarata de Paccha Pata, cuyas cristalinas aguas le dan al lugar poco menos que la condición de paraíso. La belleza abruma, eriza, en este lugar, que es habitado por colonias de alpacas y algunas ovejas que se desplazan tranquilamente.

Abdías Delzo, tomasino de residencia huancaína, que también se animó a subir a caballo; aclara que son 12,000 cabezas de alpaca que representan el futuro de su pueblo. Avistamos más cataratas y la excitación retorna al cuerpo: Pongo, con casi 100 metros de caída, y Huarocopampa, un poco menos rumorosa, aportan sonido a esta sucesión de imágenes inolvidables. En los agitados remolinos que generan sus aguas, crecen truchas, por lo que la pesca, constituye un atractivo adicional para los futuros proyectos turísticos que se desarrollen.

Poderoso Charqui

En el paraje de Huarocopampa hicimos una parada. Los caballos debían descansar, nosotros más. Nos sirvieron shacta, un charqui de alpaca aderezado con ají, cebolla que se acompaña con cancha – tostada con yeso– y queso de vaca, que el presidente de la comunidad campesina de Tomas, Pedro Fernández Casas, describe con gran conocimiento.

Después de casi tres horas de recorrido y 45 minutos para estirarnos, retomamos la aventura, siempre ante la presencia permanente en el horizonte del cerro dominante de Tomas, el Caja Real.

Nos dirigimos a las estancias ganaderas de Singua Grande y Singua Chica, donde funciona la planta lechera y hay un área de pastos, con vacas y ovejas.

Cotoloma y Urpay Rumi vienen luego, y después Paticancha, donde vemos pequeños cultivos de papas para autoconsumo. Los diez jinetes pasamos raudos por Rumichaca, el pueblo de Tomas está cada vez más cerca y la emoción aumenta, al igual que el trote de los caballos sobre la pampa de Churura. Caminamos siguiendo al río Singua, rico en truchas, por lo que el desarrollo de piscigranjas para explotar esta riqueza es solo cuestión de tiempo.

El próximo paso fue Escalera Pata, cuyo tramo ha sido afirmado por los tractores, aunque conserva el nombre. Abdías Delzo nos recuerda que, aquí, la minera Dinamarca extraía oro y plata.

Pasamos por Quicachaca, sus estancias y cultivos. La estancia final de los vivos también: el cementerio, que precede al ingreso a la plazuela El Carmen, adonde llegamos por la puerta grande, a caballo, como es acá, porque Tomas es un pueblo ecuestre, como lo demostraron hace 32 años, Néstor Ruiz, Carlos Becerra, Wenceslao Huamaní, y el propio Jaime Ríos, que esta vez nos invitó chamis, un calientito para recordar el calor de la gente que vive en las alturas.

Agenda de viaje
◗ La zona de Yauyos, especialmente el sector norte, ofrece diversos atractivos. En Huancaya y Tomas hay impresionantes caídas de agua.
◗ En Laraos, el sistema preínca de andenería para el cultivo del maíz se mantiene vigente.
◗ En Miraflores y Tomas hay recursos ganaderos y agrícolas que se complementarán con el turismo.
◗ Los caballos en Tomas animan disputadas competencias de velocidad en la pampa de Siria.
◗ Cruzando el Arco de las Botas se accede al pueblo por la calle El Porvenir, que luce centenarios eucaliptos y un muro de piedra que separa al rumoroso río.
◗ La plazuela El Carmen está rodeada por empinados cerros rocosos, como el Uman Huarco, Tunshu y Chilca Chilca, en cuyas paredes –se dice– anidaban cóndores.
◗ Por la calle Lima se ingresa a la plaza principal de Tomas, donde se encuentra el palacio municipal, la nueva iglesia, el antiguo colegio secundario y la escuela de primaria.

 

Escribe: Gabriel Valdivia
Revista Lo Nuestro – El Peruano

Yauyos y sus bellos senderos lacustres

La Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas esconde postales inolvidables para los más valientes. Un recorrido que esconde atractivos naturales que te dejaran impresionado.  
La cordillera de los andes es la artífice de que nuestro país sea bendecido por la naturaleza  y también de la majestuosa arquitectura natural de la Reserva Paisajista Nor  Yauyos  Cochas ; con un sinfín joyas naturales, que la hacen destacar entre cualquier otro destino turístico.

Cuando recorra Yauyos vera lagos que se asemejan a piedras preciosas, parecen cuarzos derretidos, algunos tienen el color de los rubíes. Durante los meses previos de lluvia la flora se luce y engrandece la belleza de este lugar tocado por Dios.  Aproveche, que ya comenzó la temporada.

LAGUNA HUALLHUA

Huallhua rompe todos los esquemas de lago con sus cascadas  que parecen ser escaleras o andenes donde el agua de color verde rubí, revive con el pasto.  En algunas partes la vegetación crece tanto y cubre el trayecto del lago haciendo creer que el agua brota del suelo.  Llegar ahí es cosa de niños,  caminando desde Huancaya puedes quedar encantada del lago Huallhua donde podrás pescar sin ser un experto. Dos miradores (Carahuayno y Huallahua) permiten observar la belleza paisajística de la laguna Huallhua. Cuando estas en la carretera camino a Vilca puedes disfrutar mirando las aguas que pose de color turquesa, con abundante fauna como la trucha, zambullidores, garzas, yanavicos, huallta y patos silvestres. Esta laguna te acompaña en todo el recorrido de Huancaya  hacia vilca. Para los amantes de los deportes acuáticos, también se puede practicar vela, canotaje en canoas artesanales con los pobladores o guías especializado en este tema y demás paseos en bote.

LAGUNA  PAPACOCHA

Justo detrás del pueblo  de Vilca esta la laguna de  Papacocha, aproximadamente a media hora caminando. Hay unas escaleras que parten de la plaza del pueblo que lleva a un mirador donde el camino continúa hasta llegar a la misma laguna. Tiene una vista maravillosa del Papacocha, y podrás notar que el sol acaricia la laguna y el turquesa de sus aguas sale a la luz

En la orilla de la laguna, se encuentra El Bosque Del Amor está cubierto de queñuas y donde puedes descansar disfrutando el paisaje. La formación  de vegetal cautiva a toda persona que se atreva llegar a Vilca, hasta es posible observar las truchas que habitan en el Rio.

LAGUNA PUMACOCHA

Glaciares que conservan la morfología de crestas, cavernas, flora y rocas aborregadas son el paisaje que rodean a la laguna Pumacocha. Este paraíso que los Andes esconden tiene un muelle, donde se puede realizar paseos y pesca deportiva. Los tambos y bancas son sombrillas hechas de paja que encuentras a orillas de la laguna, hace que tu estadía sea lo más agradable posible.

LAGUNA CHUCHUPASCA

La belleza del lugar obliga a hacer pequeñas paradas para contemplar desde la altura de todo el valle, en donde se destaca pequeñas parcelas de cultivo y cerros llenos de verdor con el rio Cañete serpenteando en el fondo. La laguna Chucupasca cae por medio de una cascada sobre las agua de la laguna Hualhua. Es el paisaje más espectacular de la ruta y es increíble cómo se puede contemplar  tanta belleza desde el borde de la carretera.

Cuando creas que el paraíso no existe, recorre la Reserva Paisajística Nor Yauyos  Cochas  y sentirás que el paraíso está en la tierra, en Perú, muy cerca de Lima donde abunda el caos.

 

Escribe: Jumi Alvarez 
Fuente: Revista Rumbos de Sol y Piedra (www.rumbosdelperu.com)
Titulo original: Senderos lacustres: cinco razones (acuáticas) para recorrer Yauyos en busca de la belleza

 

El patrimonio arqueológico del sur de Lima no fue excepción en la cadena de destrozos ocurridos tras el sismo de agosto. Muchas de las más importantes zonas arqueológicas de Lima se encuentran en el sur, en particular en Cañete, Asia, Imperial y Yauyos, y todas se han visto afectadas debido a su cercanía al epicentro. Presentamos un reporte de daños en los principales asentamientos prehispánicos, incas y tempranos, afectados por el reciente movimiento telúrico.

La provincia de Cañete, integrada por 16 distritos, incluye las partes bajas y medias de la quebrada de Chilca y de los valles de Mala, Asia y Cañete, constituyendo una región con diversas manifestaciones culturales prehispánicas. El total de sitios arqueológicos en la zona supera los 800 entre sitios monumentales y conchales.

Si bien el epicentro del sismo se registró frente a las costas de Pisco, el impacto en Cañete también fue intenso, produciéndose daños en monumentos arqueológicos de los periodos tardíos que poseen muros de adobe o barro, las estructuras piramidales sufrieron menores daños. Los más de 300 sitios pertenecientes a los periodos Arcaico y Formativo (5000 a.C. – 200 a.C.), que se manifiestan a manera de pequeños montículos denominados “conchales”, distribuidos entre Chilca y Asia, no han sufrido daños.

El complejo arqueológico La Quebrada, en el valle de Cañete, formado por una serie de plataformas de adobe de hasta 15 metros de altura del periodo Formativo Tardío (200 a.C. – 200 d.C.), ha sufrido el agrietamiento de su superficie y el colapso de dos muros donde la humedad ha contribuido de mala manera.

Los sitios del periodo Desarrollos Regionales (200 d.C. – 550 d.C.) han sufrido algunos daños: el sitio de La Quipa, cuyas estructuras ubicadas en la cima del cerro del mismo nombre y restauradas por Frederic Engel, han sufrido el colapso de algunos muros restaurados. Otro sitio de este periodo es Huaca Malena, ubicado en el valle de Asia. Este ha sufrido el colapso de cuatro muros expuestos y presenta fisuras en la superficie superior del montículo.

Los sitios del Horizonte Medio (550 – 1100 d.C.), compuestos por plataformas de adobes cúbicos hechos a mano como el extenso sitio de Cerro del Oro en Cañete, ha sufrido el agrietamiento de algunos muros, así como fisuras en el piso de las pirámides. Los demás sitios de este periodo, tales como Quisque, no presentan daños visibles.

Los periodos tardíos (1100 – 1532 d.C.) de Chilca, Mala, Asia y Cañete presentan arquitectura de tapia y en su mayoría utilizan muros de barro y piedra. Durante la ocupación inca incorporan grandes adobes hechos en molde. El sitio inca de Bandurria en Chilca, El Salitre en Mala, Uquira, Yesera y Paredones en Asia, así como Huacones, Ungará, Huarco, Imperial y Cancharí, en Cañete, han sufrido el colapso de muros y agrietamientos. En algunos casos, la humedad, la salinidad del suelo o la constante circulación de personas en esos lugares han debilitado las estruc-turas y han provocado la aceleración de su deterioro con el sismo. En Incahuasi, los muros de barro y piedra han sufrido daños en diversos sectores, pero ninguno de consideración. Afortunadamente, el Camino Inca (parte del proyecto Qhapaq Ñan), en Cañete, no ha sufrido daños.

La información sobre la provincia de Yauyos es mínima por el momento, debido a que la mayoría de sitios arqueológicos ocupan las partes altas de los cerros. Sitios como Huamanmarca, en Carania, y Pueblo Viejo, en Omas, entre otros, han sufrido el desplome de algunos muros. Los andenes de Laraos, entre otros, no han sufrido daños de consideración.

Podemos ver, además, que las estructuras piramidales no han sufrido mayores daños. Sólo en el caso de los muros de adobes, debido principalmente a problemas de humedad o estructurales, estos han cedido ante el movimiento.

El Instituto Nacional de Cultura, a través de la Dirección de Arqueología, ha elaborado un reporte de la situación de los principales monumentos, estableciendo las necesidades y preparando los expedientes técnicos que permitan intervenciones de emergencia para la consolidación de los muros, y poder así realizar labores de anastilósis en los sitios afectados.

La población de Cañete no ha sido ajena a esta problemática.

En la localidad de Imperial un vecino denunció el saqueo de dos tumbas (ver foto), y los docentes de San Vicente, apoyados por sus alumnos, han visitado el sitio de Ungara para efectuar labores de remoción de escombros. Por otro lado, en Huaca Malena, con la ayuda de los alumnos del colegio estatal se han iniciado las labores de señalización y limpieza del sendero de visita al sitio, en un claro ejemplo de que el patrimonio cultural de su comunidad debe preservarse porque es un elemento de cohesión aún en los momentos mas trágicos.

Rommel Ángeles Falcón
Arqueólogo INC