Dos templos de 4,500 años dedicados al culto al fuego descubiertos en el valle de Virú


El valle de Virú y su legado arqueológico

El valle de Virú se extiende aproximadamente 30 kilómetros desde las estribaciones andinas hasta el litoral del Pacífico, en la región La Libertad. Desde mediados del siglo XX, este territorio ha sido un laboratorio natural para la arqueología andina. Fue el arqueólogo Gordon R. Willey quien, en su inventario sistemático de 1953, registró por primera vez las huacas denominadas Cerrito 2 y Cerrito 3. Sin embargo, ninguno de estos sitios había sido objeto de excavaciones formales hasta el inicio del Proyecto Arqueológico Valle de Virú (PAVI) en 2023.
El PAVI se encuentra actualmente en su cuarta temporada de campo (2025–2026), desarrollando un plan quinquenal (2023–2028) cuyo objetivo central es estudiar el surgimiento de la complejidad social durante el Precerámico Tardío o Periodo Inicial en el valle de Virú. Con los recientes descubrimientos en Cerrito 2 y Cerrito 3, el equipo ha investigado ya cuatro de los siete sitios con arquitectura monumental conocidos para este periodo en el valle.


El descubrimiento: dos templos de culto al fuego

El hallazgo más reciente del PAVI consiste en la identificación de dos templos dedicados al culto al fuego, datados tentativamente en el periodo Arcaico Tardío, es decir, entre aproximadamente 2500 y 2000 años antes de Cristo. Estas estructuras corresponden a sitios arqueológicos denominados huacas Cerrito 2 y Cerrito 3, registrados previamente por Gordon Willey (1953) y por el proyecto CHAVIMOCHIC, pero en los cuales no se habían realizado excavaciones previamente. Andina
Las sociedades que los construyeron consideraban el fuego como un elemento sagrado, que permitía una conexión con el mundo real y el espiritual o divino, y por eso era necesario construir templos y altares para desarrollar ceremonias importantes de culto a este elemento. Andina

El investigador Feren Castillo Luján, director del PAVI, encabeza las excavaciones en el valle de Virú. Foto: Feren Castillo / Andina
El hallazgo fue realizado por un equipo multidisciplinario y plantea nuevas interrogantes sobre la función simbólica de ciertos espacios arquitectónicos construidos por sociedades tempranas. La disposición de estructuras, así como la presencia de fogones ceremoniales, apunta a una posible función ritual que formaba parte de dinámicas sociales complejas. Infobae


Huaca Cerrito 2: plataforma, altar y fogones ceremoniales

La huaca Cerrito 2 fue parcialmente estudiada por el equipo del PAVI en 2025. En aquella ocasión, la aparición de una esquina curva llamó la atención de los investigadores; ante ello, esta cuarta temporada decidieron hacer una unidad de excavación de 10 metros de largo por 10 de ancho como ampliación sobre el recinto principal del edificio, como parte del trabajo de tesis de David Ríos. Chimbotenlinea

Detalle de los fogones ceremoniales hallados en los templos del Arcaico Tardío. Foto: El Peruano
Los trabajos revelaron una plataforma con esquinas curvas cuyos muros presentan enlucidos pintados en color amarillo ocre. Sobre esta plataforma se localizó un altar central. El elemento más relevante es la presencia de dos fogones ceremoniales en el interior del altar, evidencia que refuerza la hipótesis de un espacio destinado a prácticas rituales vinculadas al fuego. El altar mide aproximadamente nueve metros por lado, lo que sugiere una construcción de dimensiones significativas dentro del conjunto arquitectónico. InfobaeInfobae

Plataforma con enlucido amarillo ocre hallada en la huaca Cerrito 2. Foto: Andina
Las excavaciones también confirmaron que la huaca Cerrito 2 tendría una antigüedad de 4,000 años, lo que la convierte en el segundo edificio de adobe más antiguo en esta región. El templo evidencia hasta cinco edificios superpuestos, lo que indica sucesivas renovaciones constructivas: en el edificio 5, el más temprano, se identificó un corredor con paramentos de dos recintos con esquinas curvas, particularidad muy interesante de los edificios construidos durante el Precerámico Tardío. Perú 21


Huaca Cerrito 3: recintos interconectados y evidencia de otro templo

En paralelo, el equipo desarrolló excavaciones en la huaca Cerrito 3, donde se habilitó una unidad de 15.5 metros de largo por 8 metros de ancho, como parte de las investigaciones dirigidas por Sonaly Chuyo, Eddie Carranza, Bruno Rojas y Fernanda Rodríguez, estudiantes de la Escuela de Arqueología de la Universidad Nacional de Trujillo. Infobae

Estructuras arquitectónicas con esquinas curvas características del periodo Arcaico Tardío. Foto: El Peruano
Los trabajos permitieron identificar dos recintos principales: uno de planta cuadrangular con esquinas curvas y otro de forma circular. Ambos espacios presentan conexión mediante corredores, lo que evidencia una planificación arquitectónica orientada a la articulación interna del complejo. Infobae
Los muros están elaborados con adobes trapezoidales que tienen 40 centímetros de largo por 15 centímetros de alto y algunos están enlucidos; aunque no se ha registrado pintura mural, existen vestigios de haber estado pintados de color ocre. En un tercer recinto se ha encontrado evidencia de un gran fogón, lo que confirmaría que están ante otro templo de culto al fuego sagrado, aunque el equipo tendrá que confirmar dicha hipótesis. Chimbotenlinea


Próximos pasos: fechados radiocarbónicos y continuidad de las excavaciones

El equipo también indicó que se realizarán análisis de radiocarbono para precisar la antigüedad de las estructuras y determinar si ambos templos fueron contemporáneos. Esta información será determinante para comprender la secuencia de uso del espacio sagrado en el valle durante el Arcaico Tardío y establecer relaciones entre ambos sitios. La República
Las excavaciones cuentan con financiamiento del Centro Cultural Cine Chimú y del CReAAH de la Universidad de Rennes, Francia. Participan alrededor de 20 estudiantes de los ciclos VII y IX de la Escuela de Arqueología de la Universidad Nacional de Trujillo. Infobae

El equipo del PAVI durante las excavaciones en las huacas Cerrito 2 y Cerrito 3. Foto: El Peruano


Contexto: el culto al fuego en los Andes prehispánicos tempranos

El culto al fuego no es un fenómeno aislado en los Andes del Arcaico Tardío. En la civilización de Caral-Supe (ca. 3000–1800 a.C.), los fogones ubicados en altares y plazas hundidas constituyeron el eje central de las ceremonias públicas. En el mismo valle de Virú, el PAVI ya había registrado evidencias similares en la huaca Tomabal, donde además se hallaron muros policromados y pinturas murales del Arcaico Tardío y Formativo Temprano, además de dos nichos en la parte interna de la estructura.
La presencia de esquinas curvas en las plataformas de Cerrito 2 y Cerrito 3 constituye un elemento arquitectónico de alta significación, también documentado en sitios de la tradición Kotosh-Mito en la sierra norcentral y en los recintos ceremoniales de Aspero en la costa de Supe. Esto permite establecer conexiones interregionales que sugieren la existencia de tradiciones rituales compartidas a lo largo del territorio andino durante el tercer y segundo milenio antes de Cristo.


Importancia del hallazgo para la arqueología andina

El director del PAVI señaló que son hallazgos muy interesantes que nos ayudarán a comprender cómo las primeras sociedades complejizaron estos espacios construidos para rituales al fuego, que poco a poco irán interpretando con otros hallazgos, como ya lo han hecho en la huaca Tomabal. Andina
La presencia de recintos específicamente diseñados para rituales de fuego indica que, hace 4,500 años, ya existía una clase sacerdotal o de especialistas rituales con suficiente autoridad para organizar la construcción de edificios complejos y coordinar ceremonias colectivas. Este hallazgo forma parte del plan quinquenal del PAVI (2023–2028), que tiene como objetivo estudiar el surgimiento de la complejidad social durante el Precerámico Tardío en el valle de Virú. Con este hallazgo se han investigado 4 de los 7 sitios con arquitectura monumental en el valle de este periodo. Perú 21


Galería de imágenes


Foto 1 – El Peruano: Vista general de los trabajos arqueológicos en el valle de Virú, La Libertad.

Foto 2 – El Peruano: Fogones ceremoniales documentados durante las excavaciones en las huacas Cerrito 2 y 3.

Foto 3 – El Peruano: Detalle de las estructuras arquitectónicas con esquinas curvas.

Foto 4 – El Peruano: El equipo del PAVI durante los trabajos de campo en el valle de Virú.

Foto 5 – Agencia Andina / Feren Castillo: El director del PAVI, Feren Castillo Luján, en el sitio arqueológico.

Foto 6 – Agencia Andina: Plataforma con enlucido amarillo ocre hallada en la huaca Cerrito 2.

Foto 7 – Infobae / Andina: Vista de los hallazgos en el valle de Virú.

Foto 8 – Infobae / Andina: Fogones ceremoniales en altares del Arcaico Tardío.

Foto 9 – Infobae / Andina: Recintos conectados y plataformas de esquinas curvas en el complejo arqueológico.


Huamanmarca: maravilla turística en la provincia de Yauyos

El complejo arqueológico de Huamanmarca es una maravilla turística que fue edificado en lo alto del cerro del mismo nombre en territorio que hoy pertenece al distrito de Carania, en la provincia de Yauyos, en la sierra de Lima.

El sitio arqueológico se ubica a casi 4,000 metros de altitud, donde el clima es frío y que no fue obstáculo para que los antiguos pobladores de la cultura Yauyos se establezcan en este impresionante lugar en un número aproximado de 2,000.

A este lugar se accede, desde Huancayo, a través de un camino arqueológico de una longitud de cuatro kilómetros que tiene varias escalinatas de piedra, una de ellas en forma de caracol; antes de llegar a las chullpas se aprecia una especie de muralla defensiva donde no hay obstáculos naturales.

Las construcciones de piedra están enclavadas en zonas rocosas con pronunciada pendiente y grandes abismos; su ubicación estratégica sirvió a los antiguos pobladores Yauyos para defenderse de sus enemigos.

Las edificaciones muestran una influencia inca, y tenían un reservorio en la parte alta ubicado paralelamente al camino principal, que conduce agua desde la laguna Huilla ubicada en la falda del nevado Kipala.

“Estas construcciones datan aproximadamente de 1,200 d.C., son del intermedio tardío donde intervino la cultura Yauyos y también cuando los Incas expandieron su imperio, y también en el inicio de la invasión española”, declaró Hilario Miguel Clemente Reyes, secretario de la comunidad de Carania.

Remarcó, asimismo, que los antiguos pobladores de Carania fueron agricultores, pero también varios se dedicaban a la minería, “la mayoría eran obreros eventuales que llegaban a Huamanmarca desde Ñapahuasi, Chinchimarca y San Felipe, ellos trabajaban en las inmensas andenerías que estaban regadas gracias a las aguas que transporta el canal de regadío que llega de la cordillera de Kipala”, acotó.

En la parte baja de la ciudadela, se puede apreciar los andenes de Carhua, y el laboratorio inca de Huaytuya, así como morteros donde se procesaban minerales, vestigios que confirman que los antiguos moradores compartieron la actividad agrícola con la minería.

Los pobladores de Carania están dispuestos a recibir la visita de más turistas amantes de la naturaleza, para que disfruten del nuevo atractivo de la reserva Paisajística Nor Yauyos–Cochas, y a ello se suman los guardaparques de esta área protegida.

“Nosotros como personal del Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado estamos promoviendo la visita a estos restos arqueológicos, queremos darle mayor impulso a todos los atractivos como la andenería y el nevado de Carania, este lugar tiene una cultura viva y posee muchos lugares para realizar turismo de aventura como trekking, rapel y un poco de alpinismo”, resaltó el guardaparque de Sernanp, Alan Quispe Auris.

 

Fuente: Andina
(FIN) PTM/MAO

Descubren nuevo recinto ceremonial y andenería inca en Ollantaytambo


Durante los trabajos de mantenimiento y conservación que realiza el personal de vigilantes y obreros conservadores del Parque Arqueológico de Ollantaytambo se evidenció un conjunto de andenes, una colca y un recinto ceremonial en el sitio arqueológico de Peñas, ubicado al costado de la vía que conduce hacia el Abra Málaga y Quillabamba.

El coordinador de dicho parque, arqueólogo Oscar Montúfar, informó que el hallazgo se registró en una zona rocosa, que estaba totalmente cubierta por abundante vegetación. «Los andenes están construidos en un espacio de 5 hectáreas aproximadamente, presentan alturas y longitudes diferentes, cuentan con escaleras voladizas llamadas «sarunas» por los incas y escalinatas empotradas que permiten circular de un andén a otro», citó.

De igual modo se evidenció un recinto de piedra adosado a una enorme roca, que habría sido construido con fines ceremoniales, algunos contextos funerarios en abrigos rocosos y una colca, (depósito de alimentos) que presenta notable deterioro, pues habría sido afectada durante los trabajos de construcción de la carretera Cusco-Quillabamba, ejecutada en 1933.

Se presume que los andenes fueron construidos para contener el eventual deslizamiento de las enormes rocas, para ampliar las tierras agrícolas y para usos ceremoniales.

«Hemos realizado el corte y retiro de abundante vegetación de la zona y ahora procederemos a realizar el registro correspondiente. Posteriormente se elaborará un proyecto de emergencia para realizar trabajos de conservación de este sitio arqueológico cuya existencia se desconocía hasta ahora. En el futuro será parte del circuito turístico de andenes y colcas del sector de Peñas» señaló el arqueólogo Oscar Montúfar.

 

(Diario Correo)

Palace model with figures, 1440–1665. Peru. Chimú. Wood, cotton, and shell; L. 19 1/8 in. (48.5 cm), W. 15 15/16 in. (40.5 cm), H. 14 3/8 in. (36.5 cm). Museo Huacas de Moche, Trujillo, Peru, Ministerio de Cultura – Peru

Joanne Pillsbury, Andrall E. Pearson Curator, Department of the Arts of Africa, Oceania, and the Americas

In the twenty-first century, there is usually a sharp distinction made between the worlds of the dead and the living, with cemeteries now located in park-like settings that are removed from city centers and the daily lives of most. Yet if one reaches further back in time, there is a less pronounced division between the living and the dead, especially in the ancient Americas. The recently opened exhibition Design for Eternity: Architectural Models from the Ancient Americas, on view through September 18, 2016, provides a rare glimpse into relations between the living and the dead, particularly in one remarkable model on loan to the Met from the Museo Huacas de Moche (above).

In this detail of palace model with figures, we are looking through the entrance to one of the palace courtyards, toward the figure of a mummy.

This spectacular model provides a view of a ritual taking place in one of the palace courtyards at Chan Chan, a vast pre-Inca city on Peru’s north coast, near the modern-day city of Trujillo. Chan Chan was the capital of the Chimú Empire, a polity that flourished from around 1000 to 1470, when the Inca conquered the region. Located on a low plateau above the Pacific Ocean, the city is dominated by ten monumental mud-brick compounds thought to be the palaces of the Chimú rulers, built by succeeding kings.

The Chan Chan palaces, also called ciudadelas(citadels), were enclosed by massive perimeter walls, pierced by only a single entrance at the north. The palaces maintained facilities to serve various functions, from administrative to funerary, including large courtyards in which to hold grand ritual celebrations and extensive storage areas that aided the exchange of goods and official gifts. Looted early in the colonial period, the funerary platforms contained in these palaces are thought to have been the resting place of Chimú kings, their retinue, and descendants.

Aerial view of Chan Chan, Peru, 1931. The large enclosures were the palaces of Chimú kings. Photograph by Robert Shippee and George R. Johnson. Image courtesy of the American Museum of Natural History

In 1995 Peruvian archaeologist Santiago Uceda, conservator Ricardo Morales, and their team uncovered this remarkable palace model at Huaca de la Luna, a Moche site some eight miles away from Chan Chan. The heyday of the Moche culture was hundreds of years earlier than the Chimú, from about 200 through 800 A.D. The model, found in a tomb disturbed by looters centuries ago, clearly represents a Chan Chan courtyard, complete with figures sewn to the cloth base. The cast of characters includes courtiers, musicians, and hunchbacks serving chicha (maize beer). Two larger female figures were found in the back of the model, and a larger male figure was found nearby. Carved of wood and covered in a shell mosaic, the mummies were wrapped in coarse tan cloths that resembled funerary shrouds, and the traces of yellow-tan pigment on their faces may represent gold funerary masks. Among the tiny offerings to the mummies—which include baskets and boxes—is a small wood model.

The female mummy figure shown at the top left of the photograph below may be an out-of-towner: the shape of her ears is different from the standard Chimú-style ear ornaments seen on her companions. The distinctive shape of her ear ornaments suggests she is from Lambayeque, a region to the north of Chan Chan.

Detail of the palace model mummies. Photograph by Edi Hirose

This scene may represent a funerary ceremony or a later ritual in which the mummies, revered as ancestors, were honored. The royal dead were not buried during the Inca period, but were instead kept around and periodically celebrated by their descendants. Inca mummies were maintained in palatial accommodations, given new garments on occasion, and brought out to be honored at feasts and other celebrations. As anthropologist Frank Salomon has noted, a mummy «was not at the end of his career but at the beginning of candidacy for ancestral greatness.» Mummies could become the focal point for mobilizing an extended kin group into advantageous social and economic positions. Far from relegating your dead to distant and unvisited areas, in the ancient Andes you wanted them around: they were your tangible connection not just to family and community, but to power and the future.

The radiocarbon date of this model—falling somewhere in the range of 1440 and 1665—adds a poignant twist to our understanding of this work. Although only a two-hundred-year span, those two hundred years encompass the late period of the Chimú Empire, the Inca occupation of the north coast, and even the early years of the Spanish viceroyalty (Spaniards arrived in Peru in 1527). The fact that this model was found not at Chan Chan, but at a far older site—one that had been probably long abandoned—suggests that Chan Chan itself had become unsafe for traditional practices, perhaps during a period of foreign occupation, be it Inca or Spanish.

This model was thus interred in a venerated place, out of view of the new rulers. Was it a stand-in for, or a means of remembering, key rituals once held in the great city itself? Or was it, in itself, an offering to the ever-present dead? This model, and others in Design for Eternity, remind us of the deep interpenetrations of the living and the dead in the ancient Andes, as revealed in some of the most complex and intriguing works known from the ancient Americas.


Additional Reading
Pillsbury, Joanne, Patricia Sarro, James Doyle, and Juliet Wiersema. Design for Eternity: Architectural Models from the Ancient Americas. New York: Metropolitan Museum of Art, 2015.

Salomon, Frank. «‘The Beautiful Grandparents’: Andean Ancestor Shrines and Mortuary Ritual as Seen Through Colonial Records.» In Tombs for the Living: Andean Mortuary Practices; A Symposium at Dumbarton Oaks, 12th and 13th October 1991, edited by Tom D. Dillehay, 315–353. Washington, D.C.: Dumbarton Oaks Research Library and Collection, 1995.

Uceda, Santiago. «Esculturas en miniature y una maqueta en madera: El culto a los muertos y a los ancestros en la época Chimú.» Beiträge zur Allgemeinen und Vergleichenden Archäologie 19 (1999).

 

Source: http://www.metmuseum.org/

Originally Posted: Thursday, October 29, 2015  (http://www.metmuseum.org/about-the-museum/now-at-the-met/2015/when-mummies-were-the-life-of-the-party)

El misterio de las Líneas de Nazca

Existe en el sur del Perú, un pequeño pueblo llamado Nazca, o Nasca, localizado aproximadamente a unos 450 Kilómetros al sur de la ciudad de Lima, en medio de uno de los paisajes más áridos de la tierra, no muy lejos del océano Pacifico, rodeado por interminables extensionesde arena, arcilla, calcita y soledad, camino hacia la frontera con Chile, este pueblo, alberga uno de los mayores misterios arqueológicos de todos los tiempos. Hasta aquí llegan diariamente visitantes de todo el mundo –turistas, científicos, escritores y místicos, entre otros ávidos por admirar, o intentar desentrañar este, hasta ahora, insondable misterio del pasado que apasiona a todos, y más aún luego de que su inclusión dentro de la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, en el año 1994, le proporcionara definitivamente fama universal.

Escribe: Roque Daniel Favale

Muy cerca del pintoresco poblado, en una superficie que abarca cerca de 50 kilómetros de longitud y unos 15 de ancho, se encuentra un terreno conocido como “la pampa”, que es el escenario propiamente dicho de este misterio. Se trata de un complejo sistema de geoglifos de enormes dimensiones, grabados sobre la superficie de la tierra, comúnmente conocido con el
nombre genérico de “Líneas de Nazca», que comprende una enorme cantidad de líneas y dibujos de figuras geométricas perfectas, espirales, laberintos, impresionantes diseños de animales marinos y terrestres de diversos orígenes, y vegetales, muchos de los cuales sorprendentemente sólo pueden ser apreciados desde el cielo.

Primeras referencias y estudios científicos

A pesar de lo impresionante que resulta la presencia de estas líneas y dibujos colosales y el misterio que representan, tanto por su propósito, como por su origen y la forma en que fueron realizadas, la humanidad, -o al menos la de nuestros días- recién tomó conocimiento de ellas hace relativamente poco tiempo.

La primera referencia a dichas figuras de que se tiene conocimiento, pertenece a una relación escrita por el español Cieza de León en 1547, en la época colonial, aunque en ese momento no se había llegado a identificar los dibujos, debido a que, por su tamaño excepcional, que en algunos casos llega a cientos de metros de diámetro, sólo pueden ser apreciados desde el cielo. Así, el español se refiere a la existencia de ciertas líneas sobre la pampa desértica al citar: “señales en algunas partes del desierto que circunda Nazca… para que las comunidades puedan encontrar el camino que deben seguir” Sobre ellas, algunos años más tarde, en 1568, el corregidor de su majestad, de las provincias de Rucanas y Soras, Luis de Monzón, en un intento por explicar su existencia las definió como carreteras trazadas por los indígenas del pasado. Por tal motivo, sólo a finales de la década de 1930, las líneas de Nazca fueron formalmente redescubiertas y presentadas al mundo
moderno.

En efecto, recién fue en el año 1926, que el arqueólogo Toribio Mejía Xesspe, (1896-1983) quien fuera discípulo de Julio César Tello (1880-1947), considerado el padre de la arqueología peruana, tuvo conocimiento de la presencia de líneas o trazos grabados prolijamente sobre la superficie del desierto de la pampa de Nazca, pero luego de realizar algunos estudios y
haber formulado una hipótesis, sobre las líneas, a las que identificó como antiguos caminos por los cuales los naturales se desplazaban durante la celebración de ritos religiosos a manera de procesión, honrando a sus dioses, y que fuera presentado en el XXVII Congreso Internacional de Americanistas reunido en Lima en la década del ’30, aparentemente no se les habría asignado mayor trascendencia ya que en la época se estaba trabajando sobre otros yacimientos arqueológicos a los que se les estaba dedicando todos los esfuerzos disponibles, por tratarse de restos de importantes ciudades que deslumbraban a los científicos de la época -también a los de la actualidad- como Chavín, Chan-Chan y, especialmente, Machu Picchu.

Tiempo más tarde, en 1939, la zona salió del olvido en que había caído, cuando arribó a Nazca el investigador e historiador estadounidense Paul Kosok, (1896 -1959), de la Universidad de Long Island, quien llegó al Perú junto a su esposa, con la misión de realizar estudios sobre los antiguos sistemas de regadío de las culturas precolombinas locales. El investigador se habría sentido atraído en un principio por este misterioso legado, cuando al detenerse al borde de una colina para hacer una observación, detectó la presencia de múltiples líneas de diversas formas, tamaños y orientaciones, esparcidas a ambos lados de la carretera, hoy en día la panamericana. Así, comenzó pacientemente a estudiar estas líneas que, al igual que
como le sucediera siglos atrás a Cieza de León, no les encontraba mayor sentido.

Cierto día, durante el desempeño de sus tareas de investigación, en una tarde en que sobrevolaba la zona, descubrió los primeros indicios de que las líneas, no eran sólo eso, sino que también existían descomunales dibujos grabados sobre la superficie de la pampa. Seducido por esas misteriosas figuras, tomó la decisión de dedicarse tiempo completo a investigar las líneas, y todo lo que pudiera saber sobre las antiguas culturas que las hubieran realizado. Como resultado de sus estudios, fue descubriendo uno a uno las líneas y dibujos, y llegó a la conclusión de que las Líneas de Nazca constituían el “mapa astronómico más grande del mundo”, cuya función era registrar los movimientos de los astros y constelaciones, como un calendario, con un sentido místico-religioso, así como también para conocer las diferentes épocas del año con el objeto de
facilitar sus tareas de cosecha y siembra, y agradecer por ellas a los dioses.

Esta teoría, expuesta por Paul Kosok a comienzos de la década del ’40, sería la primera teoría científica propuesta específicamente sobre los dibujos y, aunque adolecía de algunas carencias para explicar cada una de las incógnitas que proponía la existencia de estas líneas sobre la pampa de Nazca, tuvo el enorme valor de presentar al mundo por primera vez esta auténtica maravilla de la arqueología universal, y el comienzo de lo que sería la labor de protección y conservación de las mismas. Por otra parte, esta teoría sería la iniciadora de una corriente que jamás abandonaría esta línea de investigación hasta nuestros días.

Tiempo después, Kosok debió continuar con sus tareas en su país y partió de la zona, pero a pedido suyo, en 1949, lo sucedió una astrónoma y matemática alemana que se encontraba residiendo en el Perú, María Reiche (1903-1988), que sostuvo las teorías de Paul Kosok, y se dedicó durante más de 50 años a apoyarlas y desarrollarlas, así como también a proteger las
líneas y a crear conciencia de la importancia de este legado ancestral y de su conservación.

María Reiche, “La dama del desierto”

Durante el lapso de 50 años que duró su labor, María Reiche identificó nuevas líneas y diseños que no habían sido descubiertos, tomó medidas, trazó mapas, y elaboró nuevas teorías que apoyaban y enriquecían la de su mentor, en el sentido de profundizar el razonamiento de que lo que yacía sobre la árida superficie de la pampa de Nazca era un gigantesco calendario astronómico desarrollado en sucesivas épocas por las civilizaciones Paracas y Nazca, a lo largo de un período de unos mil años, aproximadamente entre el año 500 a.C. y el 500 de nuestra era.. Además concluyó que los trabajos realizados por los antiguos naturales en la pampa, eran algo así como un gigantesco templo al aire libre donde se realizaban determinadas ceremonias relacionadas con los acontecimientos astronómicos, y el tamaño de los geoglifos se debían a la
esperanza de que fueran vistos por los dioses desde su morada en el cielo.

María Reiche se propuso librar una batalla personal y quijotesca contra la ignorancia y la desaprensión que se traducía en el deterioro permanente del legado arqueológico. Desde el momento mismo de su llegada a la zona, se enamoró del lugar y del profundo misterio de las líneas de Nazca, y luchó con ahínco por su estudio y preservación dejando su vida en ello. A
mediados de la década del ’80, siendo una anciana inválida, no podía con su genio, y en su pobre condición física, -prominente ceguera y mal de Parkinson- se hacía llevar cargada por algún colaborador para seguir visitando la zona de la pampa, y así mantenerse en contacto con “sus” líneas.

En el año 1985, cuando ya se sentía cerca de encarar su último viaje, decidió buscar una sucesora, y pasar, de alguna manera, la posta que décadas atrás le había pasado el estadounidense Paul Kosok. Así, ofreció la responsabilidad a la astrónoma e investigadora Phyllis Pitluga, del Planetario y Museo Astronómico Adler, de la ciudad de Chicago, Estados Unidos, quien se
comprometió a continuar su labor y se manifestó orgullosa de haber sido depositaria de la fe de María Reiche..

Falleció en el año 1988, y en la actualidad, el moderno pueblo de Nazca, le rinde tributo como a la mujer que dedicó su vida entera a ellos y a su patrimonio, sin moverse por un interés económico, ni político, ni de ninguna otra naturaleza, a no ser por su interés en la labor científica y por su encomiable amor por la gente del pueblo donde decidió permanecer hasta el fin de sus días. Durante sus conversaciones con su biógrafa, Clorinda Caller llegó a manifestar: “¡Todo era por Nazca!. Si cien vidas tuviera, las daría por Nazca. Y si mil sacrificios tuviera que hacer, los haría, si por Nazca fuera”.

Las Líneas de Nazca son hoy en día lo que son gracias a su invalorable labor, sin la cual este inestimable patrimonio de la humanidad se encontraría en la actualidad seguramente en un estado de total deterioro irrecuperable.

Otras teorías (algunas muy disparatadas)

Muchos investigadores, algunos muy importantes, y algunos otros quizá no demasiado serios, discreparon con la teoría del “Libro astronómico más grande del mundo”, entre los que se destacó el astrónomo americano Gerald Hawkins (1928-2003), mundialmente célebre por sus estudios sobre la alineación astronómica de las ruinas de Stonehenge, en Gran Bretaña. Este
destacado científico se trasladó en 1968 al Perú con el propósito de comprobar las teorías de Kosok y Reiche, y luego de hacer estudios para la National Geographic Society de los Estados Unidos, opinó que no existían las necesarias coincidencias para relacionar de alguna forma a las líneas de Nazca con los astros. Más tarde, en el año 1973, realizó un trabajo con una sofisticada computadora y un programa de cálculo, con el cual estudió una selección de 186 líneas. Su estudio le permitió descubrir que tan sólo en un 20 % alguna línea de Nazca coincidía con un acontecimiento astronómico importante, y determinó que un promedio tan bajo se debía sólo al azar, lo que tornaba inadmisible la teoría del mapa astronómico.

Existen otras innumerables teorías, muchas de las cuales tienen que ver con lo religioso para explicar el propósito de su construcción, como la del investigador alemán Hans Horkheimer (1901-1965), apasionado estudioso del pasado peruano. Él consideró que las líneas y figuras geométricas estaban dedicadas al culto funerario, y cumplían la función de senderos sagrados que eran recorridos por los naturales durante la celebración de las ceremonias religiosas en honor a los dioses, mientras se llevaban a cabo los ritos. Al realizar todos los actos rituales, los naturales creían, de acuerdo a esta teoría, que las ánimas de los difuntos los visitaban durante las celebraciones y desplazamientos en las líneas o dibujos, por lo que
Horkheimer llegó a catalogar a las líneas como “caminos de ánimas”.

En sintonía con la teoría del investigador alemán, el explorador y cineasta británico Tony Morrison, defiende una teoría muy similar, con diferencia sólo en algunos aspectos. De acuerdo a sus estudios él cree que cada línea debe haber pertenecido a una diferente familia o clan quienes debían cuidarlas y mantenerlas en perfecto estado, para que siempre estuvieran en condiciones de cumplir con su función: albergar multitudinarias reuniones durante ciertas festividades religiosas, en las cuales se debían cumplir ritos de adoración a los dioses locales. De esta forma, habría sido una especie de proyecto comunitario. Las figuras de animales debían estar relacionados con el culto a los muertos.

Otro investigador alemán, el bávaro Georg A. Von Breunig, (1934- ), tuvo conocimiento de la existencia de las líneas, durante la década del setenta, cuando se encontraba trabajando en la ciudad de Rio de Janeiro, Brasil. De inmediato se sintió apasionado por el tema, y se trasladó al Perú para visitar la zona de Nazca. Luego de sus estudios, que se basaron en mediciones de las líneas, creyó descubrir que estas se distribuían sobre el terreno en una forma perfectamente asimétrica. Con este dato, el alemán elaboró una curiosa teoría según la cual las líneas habrían sido construidas para ser utilizadas por los naturales como pistas de carreras en competencias similares a los antiguos juegos olímpicos, probablemente con fines religiosos, durante varios siglos. Algo así como las competencias entre los mayas, que se enfrentaban por equipos en diversos juegos, especialmente de pelota, pero no con fines deportivos, sino con fines rituales. Esta teoría también fue apoyada por el profesor alemán Hoimar von Ditfurth, (1921-19898).

En la década del 80, el célebre escritor británico de ciencia-ficción Arthur C. Clarke (1917- ), realizó una serie de televisión de 13 capítulos para la televisión británica llamada Mysterious World, y uno de los capítulos estuvo dedicado a las Líneas de Nazca. Si bien en el programa se enfatizaba sobre el misterio que representaba el hecho de que los dibujos sólo
pueden ser identificados desde las alturas, y quienes las construyeron no podían volar, él consideró que las líneas habían sido realizadas solamente por causa de un natural deseo del ser humano por dejar su huella en la tierra.

En otra línea argumental, la exploradora francesa Simone Waisbard, que ha escrito algunas obras sobre las líneas de Nazca , a las cuales, para enojo de varios científicos, denomina “pistas de Nazca”, expone una teoría de acuerdo a la cual se trata de un gigantesco calendario meteorológico dibujado sobre la superficie de la tierra, y su objetivo es la determinación de las
épocas e intensidad de las precipitaciones pluviales. La constante superposición de las líneas se debería a que los calendarios se habrían confeccionado una y otra vez a través del tiempo. Ella estima que las figuras zoomórficas encuentran conexión con profecías meteorológicas pertenecientes al sistema de creencias de la cultura Nazca. En las líneas de forma trapezoidal se
habrían juntado a los animales sagrados antes de sacrificarlos en ceremonias rituales, o habrían sido caminos comunicados con altares, observatorios o acueductos subterráneos, por los que se desplazaban los miembros de los diferentes clanes durante las celebraciones.

En los últimos tiempos, se ha dado mucho crédito a las teorías que relacionan las líneas con el agua y el culto a la fertilidad. Quizá la más destacada en este sentido es la que propone el afamado antropólogo y explorador estadounidense Johan Reinhard, (1943- )Investigador Asociado del Field Museum of Natural History de Chicago, explorador residente de la National
Geographic Society , famoso por sus numerosos hallazgos de momias incaicas en los Andes, y autor de una obra sobre el tema, titulada Las líneas de Nazca, un nuevo enfoque sobre su origen y significado, editado en 1987.

De acuerdo con su criterio de investigación, al ser la zona de Nazca un área en extremo desértica, el agua debe haber sido el elemento más importante para sus habitantes, especialmente por haberse tratado de una sociedad agrícola. Así, obedeciendo a creencias en antiguos mitos que convertían a montañas y cerros en dioses generadores de la lluvia, y por lo tanto, de la
fertilidad de los campos, las líneas no debían apuntar a astros celestes en el firmamento, sino a esas montañas y fuentes de agua divinas. De esta forma, estas líneas debían ser algo así como senderos sagrados hacia los dioses generadores de la fertilidad, a quienes se les rendía culto en determinadas ocasiones y se les ofrecían ofrendas. En este sentido, se han encontrado en algunos sectores, restos de pequeños altares de piedra con ofrendas de conchas de mar.

Esta teoría se relaciona en la actualidad directamente con la existencia de un extenso sistema de canales subterráneos para irrigación que fueron construidos por los antiguos nazcas, y muchos de los cuales aún hoy se continúan utilizando. Hay quienes asocian las líneas y dibujos justamente con estos canales y estiman que los trazados tienen relación con la dirección que corren esos acueductos. Desde la antigüedad se difunde la tradicional leyenda de que la fuente del agua que corre por los acueductos, no viene de los rios, sino que proviene de una misteriosa laguna que existe en el interior del Cerro Blanco, que es la mayor duna de arena que existe en el Perú.

Otra teoría sobre el agua, ha sido propuesta por el Dr. Anthony Aveni (1938- ), distinguido profesor estadounidense de astronomía, antropología y estudios americanos de la Universidad de Colgate, Estados Unidos, quien estudió las líneas durante los últimos 30 años, y las ha catalogado como “la octava maravilla del mundo”.

A través de los años, se convirtió en una de las máximas autoridades del mundo científico sobre este tema, y ha comunicado sus conocimientos y teorías en numerosas conferencias en congresos, museos y universidades de diversos países del mundo. Su investigación sobre el significado de las líneas también lo llevó a una teoría relacionada con los recursos hídricos.

Aveni descubrió, a través de sus reconocimientos aéreos y trabajos en campo, que muchas de las líneas rectas, más de ochocientas, estaban direccionadas hacia pequeños lechos de ríos y canales de irrigación de las elevaciones circundantes, y que en casi la totalidad de los 62 puntos donde las líneas se unen, pasan por lugares donde el agua surge de las montañas. Está convencido este investigador que las líneas se construyeron para caminar sobre ellas y para suplicar a los dioses del agua para que hiciera fértil la tierra. Manifiesta que, durante los ritos y desplazamientos, que se realizaban en determinadas épocas del año, la mentalidad de los antiguos pobladores les hacía sentir que estaban practicando magia. Sobre los diseños de las figuras, ha dicho que podrían ser figuras totémicas de culto, que eran adoradas durante la celebración de ceremonias rituales.

En un sentido menos científico, el escritor suizo de lengua alemana Erich von Däniken (1935- ), fue uno de los principales opositores a la línea de investigación y teorías de Paul Kosok y María Reiche, y fue el primero que, aunque con teorías aparentemente descabelladas, proporcionó fama internacional a las líneas, al publicar sus ideas en famosos libros como Recuerdos del futuro y El mensaje de los dioses, que se convirtieron en best sellers en todo el mundo. Von Daniken, afirma en sus obras que en épocas antiguas la zona de Nazca fue escenario de la visita de seres extraterrestres que se encontraban realizando viajes interplanetarios, y que las líneas, se construyeron precisamente como pistas de aterrizaje para las naves alienígenas, que realizaron los naturales para que los “dioses” volvieran a honrarlos con su visita, luego de que estos misteriosos visitantes partieran sin haber vuelto jamás. Los antiguos naturales habrían construido estas líneas siguiendo los surcos y rastros dejados por las naves extraterrestres en ocasión de los aterrizajes durante sus visitas. Además, deseosos por verlos regresar habrían diseñado los gigantescos geoglifos a manera de ofrenda para ellos, y lógicamente que el colosal tamaño de las figuras se debería a que esperaban que así pudieran ser contempladas desde el espacio.

Obviamente estas teorías son rechazadas de plano por los arqueólogos e investigadores científicos especializados en la zona, quienes casi sienten pudor por discutir sobre ellas, ya que no parece una teoría seria, sino más bien un argumento extravagante solamente ideado para vender libros y obtener enormes ingresos económicos. Si a alguien le quedaba alguna duda sobre esto, el mismo Daniken se ha encargado de despejarlas cuando en el año 2003, inauguró en la localidad suiza de Interlaken, -una de las mecas del turismo en aquel país- el mega parque temático Mistery Park, que, a manera de un parque de Disney, cuenta con siete pabellones que aluden a los supuestos mayores misterios de la antigüedad, de los cuales uno está dedicado íntegramente a las líneas de Nazca. El parque, en su primer año recibió la visita de cerca de medio millón de turistas que, además de consumir alimentos, bebidas y souvenirs, pudieron conocer algo sobre Nazca y, si bien no es probable que esto contribuya a aclarar las incógnitas que hasta el día de hoy persisten sobre las líneas, sirve, a su manera, para que esta maravilla peruana continúe creciendo más en la consideración mundial.

En definitiva, de todas las líneas de razonamiento, científico o no, que recorren innumerables teorías propuestas por decenas de científicos y habladores de todo el mundo, ninguna deja de tener lagunas. Es decir, con ninguna de las teorías propuestas cierran todos los enigmas, aunque últimamente, parecen tomar más fuerza las teorías que relacionan la construcción de las líneas y dibujos con el culto al agua y la fertilidad, y su función de gigantesco templo al aire libre, escenario de celebraciones religiosas.

Líneas y dibujos colosales

El escenario donde se encuentran las Líneas de Nazca, es una superficie árida de unos 50 kilómetros de longitud por 15 de ancho, -500 km cuadrados aproximadamente- localizado entre etros 419 y 465 de la carretera Panamericana Sur. El espacio que ocupa es genéricamente conocido como pampa, pero toda esa superficie posee varios sectores con nombres distintos: Palpa, Ingenio, Jumaná Nazca y Socos.

En este lugar se puede apreciar un enorme campo de geoglifos y líneas en todas direcciones, con todo tipo de formas y tamaños. No es algo inusual este tipo de manifestaciones de antiguas culturas de las zonas andinas, incluso en otras zonas del mundo también pueden encontrarse algunos restos arqueológicos similares, pero lo que distingue a las Líneas de Nazca de otras, es básicamente sus características únicas, que han causado el asombro de los especialistas de todo el mundo.

Hay dos tipos de figuras grabadas en la superficie. En primer término, las líneas: Se trata de una compleja red rayas que se cruzan unas a otras en todas direcciones, y se diferencian entres por poseer diferente anchura, largo o formas geométricas, como rectángulos, triángulos, trapezoides y espirales colosales, siempre con una asombrosa precisión en su trazado, de las que se han llegado a registrar varios miles. Llegan a medir desde unos pocos centímetros de ancho hasta varias decenas de metros, y varios kilómetros de largo, una de ellas alcanza los 65 km de longitud en línea recta. En medio de toda esta maraña que ofrece un panorama absolutamente increíble, se aprecian sectores en donde parecen converger multitud de líneas, especialmente sobre colinas o pequeñas elevaciones.

Como intentando salirse de entre las líneas, aparecen decenas de dibujos gigantescos –son cerca de setenta- que representan figuras de animales, vegetales y formas abstractas no identificadas hasta el momento. Algunas son colosales, como el lagarto, que mide cerca de doscientos metros de longitud., y el Pelícano, que mide 285 m. Algunos de los más famosos son la Araña, de 45 metros de largo; el Mono, de 142 m, la Orca de 30 m el Colibrí de 97 m y el Perro de 49 m. También existen representaciones de plantas, y escasas, casi nulas representaciones antropomórficas, de las cuales la más conocida es una extraña figura humana de unos 30 m, conocida como El Astronauta, o El Extraterrestre, que se encuentra como recostada en la ladera de una colina, algo alejado del grueso de los dibujos.

En razón de su tamaño descomunal y sus complejos diseños, la gran mayoría de estos dibujos solamente pueden ser apreciados desde una gran altura, únicamente accesible mediante el sobrevuelo de la zona, lo que ha llamado poderosamente la atención de los investigadores y los ha llevado a proponer múltiples teorías que aún no han podio explicar este enigma. Por otra parte, también sorprende sobremanera algunos detalles de los descomunales diseños, más allá de la perfección de su trazado y lo sofisticado de su diseño, -algunos, como el Colibrí, la Araña o el Chaucato, parecen realizados por un moderno artista de la actualidad en su mesa de dibujo-, como la representación de la Araña, que de acuerdo a los estudios, representaría a un ejemplar del género Ricinulei, uno de los más raros del mundo, que sólo habita en pocos lugares inaccesibles del Amazonas, y cuyo dibujo incluiría el órgano sexual femenino adosado a una pata, cosa solamente visible a través de un microscopio.

“El astronauta”, la misteriosa figura de 30 m de altura, trazada en la ladera de un cerro “El mono”, geoglifo de 142 m que se cree que podría representar alguna constelación. La asombrosa figura de la araña, que tiene 45 metros de largo.

El Cóndor, también conocido como“El chaucato”, de 142 m. Representación de un colibrí, el ave más pequeña del mundo que mide 97 m de largo Impresionante panorama desde el aire con líneas, dibujos y formas geométricas El geoglifo “Las manos” . Pueden apreciarse el mirador y la carretera Panamericana

¿Quiénes, cuándo y cómo las construyeron?

Si bien persisten a través de los siglos innumerables misterios sobre las Líneas de Nazca, no existe tanta diversidad de opiniones sobre la identidad de quienes las construyeron, al menos entre los miembros de la comunidad científica. Sus constructores habrían sido los miembros de la cultura precolombina llamados Nazcas, sobre quienes muy poco se sabe, aunque iniciada por otra cultura anterior a ellos, originarios de la zona de Paracas.

Esta cultura pre inca habitó largas extensiones de la región de la costa del sur del Perú, especialmente en torno a los valles de los ríos Pisco, Ica, Naca, Chincha y Acari, .y alcanzó un alto grado de desarrollo que los llevó a construir pirámides templos y ciudades de adobe, pero no dejaron demasiadas evidencias de su paso por la historia ni ningún material escrito. Todo lo que se sabe de ellos es a través del estudio de sus vasijas, sus tumbas, y de las líneas de la pampa de
Nazca. Era un pueblo eminentemente agricultor y aparentemente sin demasiados problemas, a no ser por la dura supervivencia en un medio natural hostil por su clima en extremo árido, que expresaban su arte a través de la alfarería y las telas, aunque habrían tenido una inclinación por la violencia, traducida en un marcado carácter militarista y sacrificios humanos, en la última etapa de su evolución, que comprende cuatro: Temprano, Medio, Tardío y Final, y que tuvo su desarrollo entre el año 300 a. C. y el 800 d. C..

Los diseños de Nazca habrían sido realizados dentro de un período de algo más de mil años, entre el 500 a. C. y el 500 . C., y se cree probable que se hayan realizado en dos etapas, primero las figuras, y luego las líneas, aunque todas estas suposiciones son muy relativas ya que, debido a las características del suelo es extremadamente difícil poder fechar con cierta seguridad el período en que fueron construidas, especialmente por las dificultades para aplicar el sistema de
datación del carbono 14, que ha dado pocos resultados satisfactorios. Así, los científicos han debido valerse de otros métodos, como identificar los dibujos y hacer comparaciones con motivos encontrados en alfarería de la cultura Nazca. Esto ha dado lugar a dudas sobre la exactitud de las conclusiones a las que se ha arribado hasta ahora, en cuanto a la antigüedad de
las líneas, lo que ha derivado en teorías que les asignan una mucho mayor antigüedad que la que se les asigna tradicionalmente.

En este sentido, en un reciente congreso internacional realizado en Bonn, Alemania, entre el 14 y 15 de junio de 2007, fueron presentados los resultados de un proyecto multidisciplinario de investigación de carácter internacional sobre las líneas de Nazca, organizado por el Instituto Alemán de Arqueología, en el cual se anunció que uno de los datos comprobados, fue que las
Líneas de Nazca tienen una antigüedad mucho mayor de lo que se creía. El Dr. Markus Reindel, coordinador del proyecto, estima que los primeros trabajos sobre la confección de los geoglifos, estuvieron a cargo de la cultura Paracas, antecesora de los Nazcas, y habrían tenido lugar en la zona de Palpa, durante la etapa Inicial de esta cultura, entre el 1500 y el1800 a. de C., e incluso algunos cientos de años antes, durante la etapa del período Arcáico.

Los científicos especializados en la cultura Nazca, opinan en general que la construcción de los geoglifos debe haber representado un importante esfuerzo comunitario, posible gracias al tipo de organización política de esta sociedad, basada en una fuerte estratificación y un gobierno totalitario, similar a otras importantes culturas agrícolas con este tipo de organización y grandes obras, como los incas, egipcios o babilónicos, capaces de movilizar grandes masas humanas como fuerza de trabajo.

Sobre la forma en que fueron construidas, no parece haber gran disparidad de criterios en cuanto a cómo fueron grabadas en el suelo. Existe una opinión ya generalizada de que se hicieron simplemente raspando la capa superficial de tierra oscura, hasta dejar al descubierto la tierra amarilla que se encuentra debajo, y acumulando le pedregullo sobrante a los costados del
surco, dándole una profundidad de varios centímetros. También se cree que podría haber sido una tarea manual, ya que no se han encontrado restos de algún tipo de máquina o huellas de
animales de tiro.

A pesar de estos datos, igualmente existen teorías que apuntan directamente a que las líneas fueron construidas por alienígenas mediante el uso de algún tipo de rayos láser, sin los cuales jamás podrían haber cortado la piedra con tal precisión, pero todas estas dislocadas teorías pierden sentido ante el más mínimo conocimiento de las características topográficas de la superficie de la pampa de Nazca.

Justamente por estas características del suelo, la sequedad de un ambiente donde puede llover un promedio de 25 mmm por año, y las condiciones climáticas en general, una vez que se hace una huella en esta superficie, puede quedar impresa allí para siempre, a no ser que sea quitada en forma artifical, y es por ello que se han mantenido hasta nuestros días, y podrán seguir
existiendo si se preservan de la acción humana sobre ellas.

Otra cosa diferente es la forma en que lograron plasmar con tal precisión y sin error alguno esos gigantescos dibujos en el suelo, sin que pudieran verlos jamás en su totalidad ya que sólo pueden verse desde el aire la mayoría de ellos. Para muchos científicos, esto permanece también en el terreno del misterio, pero no para todos.

Para María Reiche no existía misterio alguno sobre la forma en que fueron construidas. Ella nunca dudó que habían sido realizadas por los aborígenes naturales, simplemente clavando postes y tensando cuerdas entre ellos, y que estas mismas estacas con cuerdas amarradas girando a su alrededor, podrían haberse utilizado como compases.

Se han encontrado numerosos restos de estacas y cuerdas en diversos sectores de las líneas que la alemana vio como pruebas de esto. Aunque su teoría ha sido rechazada por muchos investigadores, que encuentran imposible que las líneas puedan mantener la asombrosa precisión que ofrecen, si hubieran sido confeccionadas de este modo. Ante esta postura, María Reiche
tenía un gran convencimiento en supuestas capacidades especiales que podrían haber tenido los antiguos peruanos, y por eso creía que los Nazcas poseían la facultad del pensamiento abstracto, tenían conocimientos de la aritmética y geometría y dominaban un método topográfico, además de manejar una unidad de medida basada en las del cuerpo humano, con las que elaboraron los dibujos.

Anthony Aveni también opina que la gente de Nazca hizo las líneas, hace siglos, limpiando de piedras la pampa dejando al descubierto la arena amarillenta que había debajo y amontonando la piedras en los márgenes para crear contornos rectos de hasta varias decenas de centímetros de altura , y se manifiesta maravillado al imaginar a los antiguos naturales moviendo manualmente toneladas de rocas y arena para confeccionarlas.

Una curiosa teoría fue propuesta por los estadounidenses Jim Woodman y Julian Knott, del Club de Exploradodres de Coral Gables, Florida, en 1975, cuando anunciaron a la comunidad científica internacional que los Nazcas habrían dominado la navegación aérea. Si bien en un principio pareció que se trataba de una teoría en consonancia con el estilo de investigación de Erich Von Daniken, luego de exponer sus estudios, recibieron al menos cierto crédito. Su teoría era que los ingenieros Nazcas podían construir globos aerostatos desde donde supervisaban la construcción de los geoglifos. Sus conclusiones se basaron en la decoración de piezas de alfarería, donde creyeron ver globos y en el hallazgo de restos de telas en tumbas nazcas, que eran impermeables y más livianas que las de los paracaídas, ideales para construir este tipo de transporte. Además, en algunos sectores de las líneas se encontraron unos pozos circulares ennegrecidos por el uso del fuego, que los entusiastas exploradores identificaron con el lugar donde calentarían el aire del artefacto, para lograr su elevación. Para comprobar la novedosa teoría, y ante la expectativa general, construyeron un aerostato con los elementos que supuestamente contaban los Nazcas en la época de construcción de las líneas, lo llamaron Cóndor I, y lo largaron al cielo de la pampa de Nazca, por donde estuvo desplazándose graciosamente durante 20 minutos, luego de alcanzar los 350 m de altitud y recorrer casi 5 kilómetros. Sin dudas un pintoresco suceso, pero poco valioso desde el punto de vista científico, de acuerdo con la opinión general de los especialistas.

Consideraciones

Siendo las propuestas teóricas más serias y fundamentadas las que ligan la construcción de las líneas a los astros celestes, y a los recursos hídricos y la fertilidad, ninguna de las dos consigue ofrecer respuestas definitivas. Tampoco los intentos por determinar la forma en que las líneas fueron construidas, y la época de la que datan han logrado resultados definitivos, lo que significa que con el correr del tiempo, mientras el viento continúa con su labor y el sol continúa calentando aquella pampa solitaria que añora el agua de lluvia a través de los siglos, se continuarán efectuando estudios que seguramente harán surgir nuevos elementos que complementen las teorías tradicionales, o nuevas propuestas hasta ahora desconocidas que
contribuyan a aclarar el misterio.

Aunque, ¿realmente alguna vez podrá aclararse el misterio de Nazca? La investigadora alemana manifestó: “Nunca tendremos todas las respuestas; precisamente en esto consiste un misterio”.

Roque Daniel Favale
* Fotos aéreas tomadas in situ por el autor
Bibliografía:
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Estados Unidos.1991
LONGHENA, María-ALVA, Walter. Perú antiguo. Folio. Barcelona, España. 2005
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RAVINES, R. Panorama de la arqueología andina. Instituto de Estudios Peruanos, Lima- Perú.
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REICHE, María.. Mystery on the Desert: A Study of the Ancient Figures Near Nasca, Peru.
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Los Pinos. Lima – Perú- 1988
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SILVERMAN, Helaine. Cahuachi in the Ancient Nasca World. University of Iowa Press- Iowa
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VON DANIKEN, Erich. El mensaje de los dioses. C. de Lectores. Barcelona, España. 1973
WESTWOOD, Jennifer. Atlas de lugares misteriosos. Debate. Madrid-España. 1987
www.edhistorica.com
http://unmuseum.mus.pa.us/nazca.htm

Líneas de Nasca: Un sujeto escribió su nombre en la figura del Pelícano

Un turista, gracias a su cámara de alta resolución, pudo divisar desde las alturas un grafiti escrito en la figura de El Pelícano, de las Lineas de Nasca, ubicado en las Pampas de San José.

Al hacer un acercamiento a la zona se percato de la frase que aparece en la parte superior del geoglifo, que dice: “Dibujador: Luis Tadeo’, según informó Canal N.

Las autoridades, que vienen investigando este caso desde el último atentado realizado por activistas de Greepeace, señalaron que se atenta otra vez con el Patrimonio de la Humanidad.

Esta nueva penetración ilegal habría sido realizada por una persona que trabaja como guía turística en Las Líneas de Nazca.

El Ministerio de Cultura y la Policía se encuentran haciendo las investigaciones correspondientes para presentar una denuncia a la Fiscalía Provincial de Nazca.

Cabe recordar que los activistas de Greenpeace penetraron ilegalmente a una zona intangible de las Líneas de Nazca y colocaron un mensaje de protesta en la figura del Colibrí.

La manifestación, que consistió en desplegar letras de gran tamaño con el fin de que sean vistas desde lo alto, señalaba el mensaje: “Tiempo de cambio: el futuro es renovable”.

Por su parte, Greenpeace dijo que el hecho constituyó un “error” del cual se sentían avergonzados; sin embargo hasta el momento no se han encontrado culpables.

 

(Peru21)

Argentina returns thousands of archaeological pieces to Peru

The Government of Argentina has started the repatriation process of 3,898 pre-Columbian pieces belonging to the cultural heritage of Peru, the Ministry of Foreign Affairs informed.

On Saturday 22 August, Argentine President Cristina Fernandez symbolically handed over one of the pieces of the batch recovered by the Peruvian State.

The relics include high quality pottery, a Chancay-style artifact, a textile collection and skeletal remains, among other invaluable vestiges with highly historical content.

The ceremony, held at the Buenos Aires’ Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) (National Museum of Fine Arts), marked the official announcement of the return in the presence of Argentina’s Minister of Foreign Affairs and Worship, Minister of Culture, legislators, Executive Branch officials, artists, cultural managers, and members of the diplomatic corps of both countries.

Both the National Institute of Anthropology and Latin American Thought (INAPL) and the Peruvian Embassy in Argentina are in charge of the restitution of cultural objects, which are expected to arrive in Peru by early November to be put into display for the public.

This historic milestone is a clear sign that the two States enjoy high-level relations, and shows the two countries’ unavoidable commitment to protect their cultural heritage and the outstanding management achieved by the Peruvian diplomatic service in defense of its cultural wealth, the Foreign Affairs Ministry pointed out.

Ministerio de Cultura participará en Taller Binacional Perú-Ecuador sobre tráfico de bienes culturales

Funcionarios de ambos países asistirán a este evento que se desarrollará en la Universidad de Piura, del 26 al 28 de agosto.
El Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General de Defensa del Patrimonio, participará en el IV Taller Binacional Perú-Ecuador sobre protección y control del tráfico ilícito de bienes culturales, que se realizará del 26 al 28 de agosto en la ciudad de Piura, con la participación del Ministerio de Cultura y Patrimonio y del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador.

En el evento, que se desarrollará en la sede de la Universidad de Piura, participarán autoridades y funcionarios de ambos países vinculados a la prevención y control del tráfico de bienes culturales, entre ellos, personal de Aduanas, de zona de frontera y de la Policía Nacional del Perú y de la Policía Patrimonial del Ecuador.

Los participantes recibirán información de la normativa vigente contra el tráfico ilícito de bienes patrimoniales, así como de los procedimientos y métodos de control que se aplican en ambos países. Asimismo, serán capacitados, a través de sesiones teórico-prácticas, en el reconocimiento de los bienes culturales muebles procedentes de Perú y Ecuador susceptibles de ser objeto de tráfico ilícito, con el fin de prevenir la comisión de delitos contra el patrimonio cultural.

El Taller será también ocasión para la presentación de la Cartilla Binacional Perú-Ecuador, una herramienta para la mejor identificación del patrimonio cultural de ambos países. De esta manera, se busca difundir información técnica y visual de la diversidad de bienes culturales patrimoniales peruanos y ecuatorianos, que son susceptibles de ser objeto de comercialización ilegal y de tráfico ilícito.

Esta Cartilla Binacional nos permitirá reforzar el vínculo con agentes operativos de diferentes instituciones de control del Perú y Ecuador, brindándoles una orientación que facilite el reconocimiento de los bienes culturales patrimoniales de ambos países.

Para acceder a la Cartilla Binacional Perú- Ecuador, hacer click aquí

México devuelve bienes culturales prehispánicos al Perú


Piezas recuperadas corresponden a la cultura Chiribaya, que se desarrolló en la costa sur del Perú entre los años 1100-1350 d.C.

Tras confirmarse su pertenencia del Patrimonio Cultural del Perú, nueve bienes prehispánicos fueron devueltos voluntariamente por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México a través del Ministerio de Relaciones Exteriores.

De acuerdo a los especialistas de la Dirección de Recuperaciones de la Dirección General de Defensa del Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, se trataría de vasijas de cerámica -entre las que destacan piezas en miniatura-, fragmentos de dos paños textiles, un cráneo y huesos largos presuntamente de un individuo adulto. Estas piezas corresponden al estilo cultural Chiribaya, que se desarrolló en la Costa Sur del Perú entre los años 1100-1350 d.C.

Por su composición y apariencia, las piezas procederían de un saqueo (excavación ilícita) a un sitio arqueológico ubicado en el departamento de Moquegua.

Cabe señalar que a inicios del presente mes, la Cancillería comunicó al Ministerio de Cultura que el 21 de agosto se efectuaría la entrega de dichos bienes, contando con la participación de las autoridades del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y la Cancillería Mexicana.

En los próximos días el Ministerio de Relaciones Exteriores deberá informar al Ministerio de Cultura la fecha de repatriación de dichos bienes culturales y su entrega en ceremonia oficial.

La devolución de estos bienes culturales refuerza los lazos de amistad entre México y Perú, siendo significativa la acción en favor de la defensa del Patrimonio Cultural, demostrando con ello, el respeto mutuo y el compromiso de ambas naciones en la lucha contra el tráfico ilícito de nuestra historia.

23 regiones del país cuentan con Red de Protección al Turista

En 23 regiones del país se conformaron las Redes de Protección al Turista, quedando pendiente solo en las regiones de Pasco y Moquegua, se informó el secretario técnico de la Red de Protección al Turista del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), José Jaimes Montero.

Sostuvo que han cursado invitación a los directores de Comercio Exterior y Turismo de ambas regiones, a fin de que el Mincetur pueda asistirlos técnicamente para ayudarlos en el proceso de conformación de las Redes Regionales en sus respectivas localidades.

Mencionó que a escala nacional, las Redes Regionales de Protección al Turista de Cusco, Lambayeque, Piura, Iquitos son las que reportan muy buenos avances en su labor. “En realidad todas reportan un buen nivel y responden a las necesidades de protección al turista y coordinan muy bien entre sí”, comentó en diálogo con la Agencia Andina.

Jaimes Montero recordó que la Red de Protección al Turista está presidida por el director de Comercio Exterior y Turismo e integrada por la Policía de Turismo, jefe de la Región Policial, Ministerio Público, Defensoría del Pueblo, Indecopi, un representante de Relaciones Exteriores y del sector privado.

Destacó que actualmente la Red de Protección al Turista de Lambayeque es un modelo que podría ser replicado por otras regiones. “Nosotros los hemos asistido técnicamente a elaborar su plan de trabajo, la activación de su red y el titular del Gercetur-Lambayeque junto a sus demás integrantes ha elaborado unos protocolos que queremos que sea un modelo para que los demás presidentes de las Redes Regionales de los 22 regiones del país, la copien”, apuntó.

El funcionario mencionó que esto ha sido revisado y se confirma que están elaborados técnicamente y responden a las necesidades de demanda de seguridad de los turistas en la temática de desastres naturales, frente a la delincuencia común, conflictos sociales e inclusive accidentes de tránsito.

En la Red de Protección al Turista de Lambayeque interactúan todos los actores “pero poco a poco debemos hacer que el Ministerio Público interactúe para que brinde el soporte legal en la defensa de los turistas y también para la sanción de aquellos que cometen hechos ilícitos contra los turistas”, aseveró.

Fenómeno de El Niño

El especialista indicó también, que ante la cercanía de la presencia del Fenómeno El Niño la Red de Protección al Turista se unirá al esfuerzo de articular con las demás autoridades para ayudar a mitigar los impactos de la emergencia.

Refirió que siendo Lambayeque un destino turístico importante se velará porque los turistas no se vean varados, aislados o afectados y continúen su ruta por el país. En caso necesario se les ayudará para que salgan de Lambayeque y continúen su viaje, anotó.