El nacimiento de la cerámica pintada es conocida como San Blas Pintado, el hallazgos de cerámica de “transición” en el Sitio de Shegui Shegui (incisiva con pintura de líneas horizontales y verticales – Vera 2004) comprueba que el cambio fue lento. Las nuevas formas de cerámica tienen lados divergentes y en algunos casos convergentes, en especial hay presencia de cuencos con pasta fina de engobe claro y existe decoración de paneles cuadrados, rectangulares, oblicuas, etc., en color rojo vino; además aparecen cuencos con paredes rectas, de pasta roja o marrón con líneas diagonales, horizontales y verticales. En la zona de Pasco hay presencia de cuencos con paredes rectas con pasta marrón alisada y debajo de los bordes presenta de decoración con líneas marrones, blancos. La alfarería del periodo intermedio temprano hay presencia de líneas entrecruzadas a manera de paneles de colores crema y marrón. Según Morales (1998) y Vera (2004) este estilo de cerámica pintada se inicia a finales del Periodo Formativo y comienzos del periodo intermedio temprano y está vinculada con el surgimiento de una gran etnia en las punas de Junín y Pasco, y es conocida como los chinchaycochas, e incluso llegaron a tener territorios en la zona de Palcamayo, Tarma y la Merced (zona calida).

Con respecto al siguiente Periodo (Horizonte Medio), no hay evidencias de ocupación Wari en la zona de Puna de Junín y Pasco. Los Waris dominaron la quebrada de Chaupiwaranga (Pasco) con asentamientos administrativos y militares como Astobamba, SO2 (Astuhuaman – 2000) en Chaupimarca, Puy Puy (Tangor – Distrito de Paucar); sitios ubicados a menos 3,600 metros de altura (punto máximo); pero hasta la fecha ningún investigador a registrado sitios Waris, por encima de los 4 000 metros de altura en la zona de Junín y Pasco, lo cual hace pensar que la etnia San Chinchaycocha tenía un control estricto sus linderos y soportando el avance militar del Estado o Imperio Wari.
Durante el Periodo Intermedio Tardío existe una explosión demográfica y abundan gran cantidad de cerámica en los yacimientos culturales San Blas – Chinchaycocha, manteniendo aun la cerámica San Blas Pintado, con cuencos bien cocidos con oxidantes, decorados con líneas rojas curvas, horizontales y verticales sobre fondo claro o crema. Hay presencia de cuencos con lados ligeramente convergentes, labio biselado y decoración pintada en el interior, líneas rojas en forma de cruz, espirales, círculos sobre fondo crema. También existe el estilo cursivo pintado en el interior, las líneas rojas en forma de “U”, líneas sinuosas, círculos sobre fondo claro, hay cuencos con lados divergentes y labios afilados. Además se debe informar que se encontrado cuerpos con formas de escudillas, con labios afilados y pequeños apéndices a manera de asas, la pintura roja se presenta como patrón, siendo utilizados en franjas bastante anchas y sobre fondo crema, hay líneas serpentiformes y puntos rasgados a manera de lluvia. Con respecto a los asentamientos va existir una explosión demográfica con el aumento de viviendas de pastores y elementos aislados por toda la Puna de Junín y Pasco.

Durante este período la mayoría de los sitios arqueológicos se van a diseminar en las partes altas especialmente en cumbres elevadas, poco extensos y dispersos, conformado por edificios circulares, construidas sobre terrazas artificiales.
El Período Intermedio Tardío (ca. AD 1000-1470 d.C.), según Parsons y Hastings (1988) manifiestan que “en la sierra de los Andes centrales ha sido generalmente caracterizado como un período de gobiernos fragmentados y de pequeños señoríos que sucedieron al colapso de los grandes estados del Horizonte Medio (ca.AD 600-1000). Este período de pequeñas formaciones políticas, sin embargo, fue el que precedió al desarrollo del imperio Inca”. Además el cronista Cieza de León indica claramente en sus descripciones que “Cuenta que muchas de estas naciones fueron valientes y robustas, que antes que los incas los señoreasen, se dieron unos y otros muchas crueles batallas y que en las más partes tenían los pueblos derramados, y tan desviados, que los unos no sabían por entero le los otros si no era cuando se juntaban a sus congregaciones y fiestas. Y en los altos edificaban sus fuerzas y fortalezas, de donde se daban guerras los unos a los otros por causas muy livianas”. La cerámica San Blas continúo un desarrollo regional hasta después del siglo X, pero en el Periodo Intermedio Tardío hubo nuevos atributos en la cerámica, en los emplazamientos de las vivienda, etc. Pero fue uniforme este período, es decir por qué no pensar que pudo haber diferentes líneas de evolución, por lo que no se puede comparar moralmente a todos los pueblos, ni menos decir que este período fue universal para todos los Andes Centrales en términos generales; la evolución no es la misma para todos (definitivamente), dependería de una serie de circunstancias culturales como su medio en el que se desarrolla, lo cual va a ser decisivo y fundamental, aceptar esta idea de conflictos sociales, culturales para todo los Andes Centrales no habría dinámica de los procesos culturales los cuales pueden ser analizados para determinar las causas del cambio cultural, es decir, no sólo cómo suceden los cambios, sino también por qué se producen, las culturas se transforman para adaptarse al medio y no por invasiones o por cercanía a otras culturas.

Los estudios de Ramiro (1994) en el sitio de Pumpu no encuentran evidencia Huari en la puna de Junín, ni mucho menos en los estudios realizados por mi persona desde el 2001en la puna de Pasco; además ni en las quebradas adyacentes de Quiparacra, Huallaga (parte alta y media) y Paucartambo, no existe influencia cultural y estilística de los Huaris entre los pastores altoandinos y agricultores de la zona. El Período Intermedio Tardío (ca.1000-1470 d.C.) está enmarcado en la región de Pasco (actualmente en la provincia de Pasco y Oxapampa) por dos grupos humanos como los pastores de la Puna y agricultores de las quebradas adyacentes (e incluso se ah registrado sitios arqueológicos Chinchaycocha en la ceja de selva de Oxapampa), los cuales han interactuado entre sí teniendo cambios socioculturales y económico en sí mismo; lo cual llevo a una fuerte especialización de conocimientos locales como el pastoril de ganado complementado con la extracción de sal y la agricultura a gran escala; además fue una etapa cultural donde se suscitaron cambios en la organización sociopolítica y socioeconómica teniendo nuevas expresiones locales manejados por pequeños clanes con base a una interacción económica regional entre pastores y agricultores. De acuerdo a los trabajos arqueológicos la meseta del Bom bom (parte del Altiplano de Junín, siendo una sola unidad ecológica) está ligada culturalmente con las quebradas o valles del Huallaga, Tingo (Distrito de Pallanchacra), Huachon, Quiparacra, Paucartambo hasta la entrada de la selva hacia Oxapampa como Tingo de Huallca, Mayan (distrito de Huachon y Paucartambo). Estas zonas estuvieron ocupadas por los Chinchaycohas (desde el Periodo Intermedio Temprano ca. 300-600 d.C. hasta la llegada de los Inkas) los cuales debieron tener una organización estatal que mantuvo el equilibrio y el dominio de diferentes grupos o clanes locales; está particularidad se puede notar claramente en pequeños elementos arquitectónicos, como la utilización de zanjas ex profeso en los sitios arqueológicos encontrados en Paucartambo, Tingo, Quiparacra, Huachon y ceja de selva de Pasco; más no en los sitios ubicados en la cuenca del Huallaga, y parte de la Puna; y posiblemente en la utilización de elementos culturales como cerámica, material lítico, etc. Los Chinchaycochas manejaron una diversidad ecológica, toda una biomasa que estuvo explotada de manera organizada que consistió en la interacción de grupos de pastores y agricultores. Su economía estaba basada en la agricultura especializada con la elaboración de andenes de pirca que se adaptaban a la morfología de laderas de cerros modificando su gradiente, utilizando piedras de todo tamaño, no hubo sofisticación técnica; cultivando tubérculos, cereales, legumbres y cucúrbitas; además utilizaban el estiércol para fertilizante y/o combustible producidos en grandes cantidades sólo por los pastores de la puna; lo cual sería intercambiado entre ambos grupos. Para poder determinar la antigüedad de los andenes encontrados en gran en la cuenca de Paucartambo (en ambas márgenes). Donkin (1979) señala “que la antigüedad de los andenes de pirca fue aproximadamente en el año 500 a.C. para los Andes Centrales” pero se puede aplicar para todos los Andes Centrales, ya que Julián Santillana (1999) propone que este tipo de andenes o terrazas surgió “en sociedades con arquitectura monumental ya que la terraza, como plataforma, existía hace 1000 años a.C.”; en especial creo que la datación de las terrazas es un problema aún no aclarado. Además se especializaron en el pastoreo con la crianza de camélidos, desde los 9,000 a 7,500 a.C. ya existe el consumo de estos animales en gran proporción (E. Pires-Perreira y J. Wheeler 1975) como animales domesticados: la alpaca (lama pacus) y la llama (Lama glama); y los no domesticados como la taruka (hippocamelus antisensis), venado de cola blanca (odocoileus virgineanus), la vicuña (vicugna vicugna), guanaco (Lama guanicoe). También tuvieron a su disposición animales menores como roedores: la vizcacha (Lagidium peruanum), cuyes silvestres y domésticos (Cavia cobaya y Cavia aperea), también aves como la huallatas o huashuas (Chloephaga melanoptera), perdices de puna (Nothoprecta ornata); además de manejar recursos ictiológicos como las ranas (Brtrachophyrynus macrostomus) y los bagres de laguna (Trichomyterns dispar). Según los datos etnohistóricos cuando los españoles llegaron a la llacta de Pumpu en el año de 1533 (Hernando Pizarro fue en busca de Chalcuchimac, pasando primero por Caxatambo, pernoctando en Oyon para proseguir rumbo a Pumpu) encontraron aproximadamente 40,000 mil cabezas de ganado (camélidos). Es indudable que los Chinchaycocha fueron una etnia que tenía el control de todo la región de la Puna en los Departamentos de Junín y Pasco, e incluso llegaron a dominar los valles interandinos de Palcamayo y las selvas de la Merced y Chanchamayo. Como actividad económica principal el pastoreo de camélidos, la extracción de la sal y complementaban con el trueque con zonas más cálidas, donde cambiaban lo coca, ají, maíz, etc. En conclusión, las fases tempranas en San Blas son caracterizadas por comunidades pequeñas y más ó menos aisladas, mostrando poca influencia de grupos al norte y sur, pero quizá con contacto fuerte con la tradición religiosa Kotosh. La economía de los moradores se basaba en el pastoreo hasta las épocas modernas, en ésta última se pueden apreciar un aumento en el intercambio y la institución de un sistema de diferenciación social.
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