La zona arqueológica de Queneto, en la provincia liberteña de Virú, enfrenta su tercer atentado patrimonial en lo que va del año. El arqueólogo Feren Castillo, director del Proyecto Arqueológico Virú, reportó la construcción de una vivienda de material noble dentro del perímetro protegido, encendiendo nuevamente las alarmas sobre el desamparo de nuestro legado cultural.

El avance del cemento sobre el legado Mochica
Las inspecciones recientes evidencian una edificación de ladrillo de $10\times10$ metros de dimensión. La gravedad de este hecho radica en su ubicación exacta: la casa fue levantada en el área monumental, al pie de un cementerio mochica que data del año 500 al 700 d.C., y en las faldas del cerro que conforma el emblemático Castillo de San Juan.
La invasión también ha utilizado maquinaria pesada para los trabajos de nivelación de tierra, afectando un área de al menos dos a tres hectáreas en los alrededores del sitio arqueológico. Este daño altera irreparablemente las capas estratigráficas y destruye el contexto histórico que yace bajo la superficie.
La zona de Queneto es un enclave crucial para entender el pasado milenario del norte peruano. Apenas hace un par de años, este mismo sector concentró la atención de la comunidad científica por el descubrimiento de entierros funerarios del periodo Formativo Temprano con más de 3,000 años de antigüedad. Sin embargo, el panorama actual está marcado por la impunidad, sumándose a problemas ya documentados por la prensa local, como la sistemática invasión con cultivos agrícolas ilegales que arrasan con la quebrada.
Crónica de una destrucción anunciada
La reciente edificación de ladrillo es solo el último eslabón de una preocupante cadena de atentados registrados este mismo año en el recinto:
-
Junio: El ingreso de maquinaria pesada arrasó con un geoglifo y dejó expuestos múltiples petroglifos en la zona.
-
Septiembre: Dos monolitos del Templo Queneto sufrieron actos de vandalismo al ser manchados con cera.
Feren Castillo advirtió sobre la amenaza de estas invasiones hace varios meses; lamentablemente, no se concretaron acciones desde el área de Cultura para frenar el avance sobre la poligonal. Según el especialista, esta problemática ocurre ininterrumpidamente desde hace cuatro años, marcada por una evidente falta de fiscalización y protección efectiva para las aproximadamente 700 hectáreas que componen este importante espacio.
La arqueología no puede defenderse sola. Desde esta plataforma, hacemos un llamado urgente al Ministerio de Cultura, a la Policía Nacional y a las autoridades fiscales para que ejecuten el desalojo inmediato, garanticen la seguridad y sancionen a los responsables. Un pueblo que valora su historia no puede permitir que su memoria monumental se convierta en lotes informales.
Comparte esta noticia con tus amistades y familiares, e invítalos a visitar y suscribirse a arqueologiadelperu.com. La difusión y el conocimiento son nuestra primera línea de defensa para proteger el patrimonio de la nación.
☕ ¿Te fue útil esta información?
Arqueología del Perú es un archivo histórico independiente. Tu apoyo voluntario nos ayuda a cubrir los costos de servidor para mantener este conocimiento de acceso libre. Al realizar una donación, el sistema te creará una cuenta para que navegues por todo el sitio sin publicidad.

