Áspero Raymi 2026: La Ciudad Pesquera de Caral Celebra 21 Años de Investigación y Puesta en Valor Patrimonial

En 2026, el sitio arqueológico de Áspero, puerto pesquero de la civilización Caral (Supe Puerto, Barranca), celebra 21 años de investigaciones, conservación y difusión cultural bajo la gestión de la Zona Arqueológica Caral (ZAC). Las celebraciones del Áspero Raymi 2026 incluyen el tradicional Pago a la Cochamama, ferias gastronómicas, pasacalles y escenificaciones históricas. Tras más de dos décadas de labor, Áspero destaca por hallazgos trascendentales como la Dama de los Cuatro Tupus y la consolidación de infraestructuras piramidales como la Huaca de los Ídolos, consolidándose como un referente de arqueología social y turismo sostenible en la costa central del Perú.

Por: Arqueologia del Perú (arqueologiadelperu.com)

El sitio arqueológico de Áspero, considerado la emblemática ciudad pesquera de la civilización Caral, se viste de gala este 2026 para conmemorar el Áspero Raymi 2026, una festividad cultural y comunitaria que enmarca la celebración por los 21 años del inicio de los trabajos de investigación, conservación y difusión turístico-cultural liderados por la Zona Arqueológica Caral (ZAC), Unidad Ejecutora del Ministerio de Cultura.

Ubicado en el distrito de Supe Puerto, provincia de Barranca (Lima), el complejo monumental de Áspero emerge frente a las frías aguas del océano Pacífico como un testimonio excepcional de la complejidad socioeconómica y tecnológica alcanzada por la civilización más antigua de América hace más de 5,000 años (3000 – 1800 a. C.).

1. Dos Décadas y un Año de Recuperación Histórica en el Puerto de Supe

Antes del inicio de las intervenciones sistemáticas dirigidas por la Dra. Ruth Shady Solís en 2005, el sitio monumental de Áspero atravesaba por un crítico estado de vulnerabilidad, afectado por la acumulación de desechos urbanos, el huaqueo sistemático y el avance incontrolado de invasiones.

Durante estos 21 años de trabajo ininterrumpido, el equipo multidisciplinario de la Zona Arqueológica Caral ha logrado excavar, consolidar y poner en valor estructuras piramidales clave como la Huaca de los Ídolos, la Huaca de los Sacrificios y la Huaca Alta. Estos trabajos no solo permitieron frenar el deterioro del yacimiento, sino que transformaron radicalmente la relación entre la población local de Supe Puerto y su patrimonio milenario, convirtiendo a Áspero en un modelo regional de arqueología social y desarrollo sostenible.

2. Los Grandes Hallazgos que Redefinieron la Prehistoria Marítima

El dinamismo investigador en Áspero ha aportado evidencias fundamentales para comprender el modelo de desarrollo complementario entre el litoral y los valles interandinos del área norcentral del Perú:

  • La Dama de los Cuatro Tupus: Descubierta en la Huaca de los Ídolos, esta sepultura correspondiente a una mujer de la alta jerarquía social (de aproximadamente 40 a 50 años) confirmó el rol preponderante de la mujer en la estructura política y ceremonial de la civilización Caral hace 4,500 años. El ajuar funerario incluyó cuatro tupos o prendedores de hueso tallados con motivos de aves y monos, collares de valvas de Spondylus y una manta de tejido vegetal.

  • Redes de Intercambio y Tecnología Pesquera: Los hallazgos de redes de pescar elaboradas con fibra de algodón (proveniente de los valles del interior como Caral y Miraya), anzuelos de hueso, pesas de piedra y una inmensa variedad de restos malacológicos y de peces (anchovetas, choros, machas) demostraron la intensa especialización marítima de los pobladores de Áspero y su articulación comercial mediante trueque con las poblaciones agrícolas del valle de Supe.

  • Estatuillas Antropomorfas: Las estatuillas modeladas en arcilla no cocida halladas en contextos ceremoniales revelaron detalles inéditos sobre la vestimenta, peinados, pintura corporal y estratificación social de los antiguos habitantes del litoral.

3. Las Festividades del Áspero Raymi 2026: Identidad y Tradición Ancestral

El Áspero Raymi es la manifestación festiva anual donde convergen la ciencia arqueológica, la memoria colectiva y la identidad viva de la comunidad costera. En el marco de este 21.º aniversario, el programa de actividades integra ceremonias ancestrales, expresiones artísticas y oferta gastronómica tradicional:

El Pago a la Cochamama y a la Pachamama

Como acto central de la festividad, se realiza la tradicional ceremonia del Pago a la Cochamama (Madre Mar) y a la Pachamama, oficiada por chamanes y maestros ceremoniales locales. En este ritual se ofrecen productos del mar, chicha de jora, hojas de coca y semillas milenarias en agradecimiento por la abundancia de los recursos marinos y la protección del territorio costero.

Muestra Gastronómica y Artesanal

La población de Supe Puerto y los municipios de la provincia de Barranca participan activamente en ferias gastronómicas que rescatan insumos marinos consumidos desde tiempos precerámicos, combinados con la cocina tradicional norteña. Asimismo, artesanos locales exhiben réplicas de la iconografía de Caral y productos elaborados a base de fibras vegetales (junco y totora).

Escenificación y Pasacalle Cultural

Estudiantes de la provincia y elencos de danza presentan escenificaciones históricas sobre la vida cotidiana en Áspero, el intercambio de productos pesqueros por algodón del valle y la investidura de las autoridades ceremoniales de la Huaca de los Ídolos.

4. Impacto Socioeconómico y Turismo Sostenible

La puesta en valor de Áspero no se limita a la producción académica; constituye un verdadero motor de desarrollo económico local para la provincia de Barranca y el distrito de Supe Puerto. A través del circuito turístico condicionado por la ZAC, los visitantes pueden recorrer senderos interpretativos delimitados, acceder al centro de recepción de visitantes y apreciar la arquitectura monumental sin impactar los estratos arqueológicos.

El turismo de conservación en Áspero ha fomentado la creación de guías locales, la dinamización del sector restaurantero y hotelero en Barranca y la concientización escolar sobre el valor irremplazable del patrimonio cultural.

Guía Práctica para el Visitante
  • Ubicación: Distrito de Supe Puerto, Provincia de Barranca, Departamento de Lima (a aproximadamente 191 km al norte de Lima Metropolitana por la Panamericana Norte).

  • Acceso: Desde la Panamericana Norte (km 191), ingresar al desvío hacia Supe Puerto. Un ramal asfaltado y señalizado conduce directamente al centro de visitantes del sitio arqueológico.

  • Horario de Atención: Lunes a domingo de 9:00 a. m. a 4:00 p. m.

Las peruanas de hace 2.500 años le daban de lactar a sus bebés por casi tres años

Un nuevo estudio realizado por investigadores peruanos analiza los hábitos de lactancia en la población de agricultores del valle de Supe.

La arqueología y antropología cuentan cada vez con más y mejores técnicas para conocer cómo vivían nuestros antepasados. Desde su forma de organización hasta su alimentación, la ciencia actual permite acercarnos más a sus hábitos de vida.

Escultura antropomorfa que muestra la lactancia en Caral. (Zona Arqueológica Caral)

Un ejemplo de ello es el nuevo estudio realizado por el equipo de investigadores de la Zona Arqueológica Caral, dirigido por la doctora Ruth Shady, y el bioarqueólogo peruano Luis Pezo-Lanfranco, de la Universidad de São Paulo (Brasil), autor principal del trabajo que ha sido publicado en la revista especializada Bioarchaeology International de la Universidad de Florida (EUA)

El trabajo brinda detalles sobre la dieta y los hábitos de c en la población de agricultores del valle de Supe, hace 2500 años. Los autores determinaron que los recién nacidos lactaban exclusivamente hasta los seis meses, aproximadamente. Luego de ello, recibían progresivamente alimentos sólidos.

Pero el destete total ocurría a los 2,6 años, en promedio, lo cual sugiere que la tasa de natalidad en dicha población era menor. Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron los isótopos estables de carbono y nitrógeno del colágeno extraído de las costillas de 12 adultos y 22 menores (seis de menos de un año y nueve menores de cuatro años), que fueron exhumados del cementerio Quebrada Chupacigarro, a un kilómetro de la Ciudad Sagrada de Caral.

Además del vínculo que se establece entre la madre y el hijo debido a la lactancia, la alimentación de los infantes revela mucho sobre la forma de vida de las comunidades. Así, por ejemplo, si en un determinado lugar la lactancia se da durante un reducido periodo de tiempo, se puede entender que había una alta probabilidad de que las madres vuelvan a quedar embarazadas más rápido, mientras que si esta dura más tiempo, entonces nacen menos niños en un mismo período de tiempo.

Escultura antropomorfa hallada en uno de los sitios arqueológicos de Caral. (Zona Arqueológica Caral)

Es por ello que el hallazgo de los investigadores peruanos es importante, ya que nos muestra información valiosa de la natalidad en esta población y de su entorno. Sobre ello conversamos con los arqueólogos de la Zona Arqueológica Caral. En el estudio, además de Luis Pezo-Lanfranco y Ruth Shady, participaron los arqueólogos Aldemar Crispín, Marco Machacuay y Pedro Novoa. A continuación, sus respuestas:

– ¿Qué nos dice este estudio sobre la forma de vida de los antiguos pobladores de Caral?

Este estudio es sobre pobladores del valle de Supe de los años 500 a.C. Por tanto, son los descendientes de aquellos que vivieron en la época de la Ciudad Sagrada de Caral, que es 3.000-1.800 a.C. La información que nos pueden dar sobre poblaciones más antiguas son indirectas, porque los hábitos de lactancia materna son hábitos culturales muy conservadores. Este estudio muestra que el hábito de amamantar y destetar tardíamente (hacia los dos años y medio) es muy antiguo en las poblaciones de los Andes. Ya había sido referido así en crónicas coloniales tempranas y se ha constatado en poblaciones rurales andinas modernas, pero es la primera vez que se remonta a una época tan antigua. Es muy probable que este comportamiento haya sido común también en épocas anteriores. Sin embargo, debemos recalcar que, en este caso particular, también es probable que las mujeres utilizaran la lactancia materna como una forma de suplementar la alimentación de los niños, porque otros datos de los esqueletos muestran que la población estaba enfrentando una época de carestía de alimentos.

– ¿Por qué los resultados respecto al destete tardío sugieren que no hubo una alta tasa de fertilidad?

Teóricamente, un destete más precoz está relacionado con una mayor fertilidad. Debido a mecanismos hormonales, la lactancia inhibe la restauración de la ovulación, necesaria para restablecer el ciclo reproductivo. Una vez que cesa la lactancia y se restablece el ciclo ovulatorio la mujer puede quedar embarazada nuevamente. Si una sociedad desteta a sus niños más temprano, digamos antes del año, como sucede actualmente, el intervalo entre nacimientos será menor y las mujeres tendrán más hijos durante su vida reproductiva (en ausencia de cualquier mecanismo de control de la natalidad lógicamente). Una edad de destete de 2,6 años, como la observada en esta población, no es enteramente compatible con una alta tasa de fertilidad, pues el intervalo entre los nacimientos sería de más o menos 3-3,5 años, así la tasa de fertilidad no sería muy alta. Lo que sucede es que estos mecanismos fisiológicos pueden fallar debido a una serie de factores como el estado de nutrición de la madre, la disponibilidad de carbohidratos y la forma de amamantar al niño en los Andes. El trabajo discute varias posibles explicaciones.

– ¿Se utilizará o se está utilizando esta técnica para otros estudios en Caral?

Para hacer un estudio de este tipo se necesitan huesos y dientes que contengan la proteína colágeno. Esta molécula, debido al ambiente desértico es difícil de recuperar en individuos muy antiguos como los de la Ciudad de Caral y aún otros posteriores en el litoral y valle de Supe. Sin embargo, a pesar del escaso material recuperado, está previsto realizar estudios de destete similares a éste en los próximos meses, utilizando métodos todavía más novedosos y precisos.

Fuente: El Comercio

Yerson Collave García

Yerson Collave García

Periodista de ciencia y salud
[email protected]

Los “altares del fuego sagrado» de la ciudad más antigua de América: CARAL

La civilización Caral es no solo la más antigua de América, sino que poseía diversos conocimientos que las investigaciones arqueológicas, iniciadas hace 24 años, vienen revelando para beneplácito del Perú y del mundo. Uno de esos hallazgos son los siete “altares de fuego” encontrados en la Ciudad Sagrada de Caral.

La civilización Caral es no solo la más antigua de América, sino que poseía diversos conocimientos que las investigaciones arqueológicas, iniciadas hace 24 años, vienen revelando para beneplácito del Perú y del mundo. Uno de esos hallazgos son los siete “altares de fuego” encontrados en la Ciudad Sagrada de Caral.

“Los altares del fuego sagrado” fueron construidos hace 5,000 años en los edificios públicos piramidales de mayor importancia de la urbe milenaria, así como también en espacios próximos a las residencias principales, a las cuales solo tenían acceso las autoridades religiosas y políticas de la época. También fueron implementados en edificaciones de menor tamaño, como la Pirámide del Altar Circular.

Los ‘altares del fuego sagrado’ se construyeron en los edificios de mayor importancia de la Ciudad Sagrada de Caral

El diseño de cada “altar circular” comprende un pequeño habitáculo de forma circular dentro de otro recinto cuadrado a los que se puede acceder por un solo ingreso en cada caso. Al centro del altar se perforaba un pozo no muy profundo conectado a un conducto de ventilación que llega hasta el exterior del edificio piramidal.

Al centro de cada ‘altar circular’ se perforaba un pozo no muy profundo conectado a un ducto.

Funcionamiento: Un conducto de ventilación corre por debajo del piso y conecta el exterior del recinto con el interior del pozo alimentando de oxigeno la flama producto de dicha incineración. Es común que el piso de este ambiente presente dos niveles, uno mas alto, que corre pegado a los muros y otro nivel mas bajo, al centro, donde se ubica el pozo de las incineraciones. A la pequeña habitación circular del fogón solo tendría permiso (y espacio) para acceder una persona, la encargada de realizar las incineraciones como parte de una ceremonia de tributo o pago por algún favor solicitado a los dioses.

El piso de este ambiente presenta dos niveles, como si se tratara de un anfiteatro. En el primer nivel se encontraba el pozo mientras que, en el segundo nivel, adosado a las paredes, se ubicaba el sacerdote encargado del ritual. Dentro del pozo se incineraban ofrendas y el fuego se mantenía vivo con el oxígeno que ingresaba por el ducto de ventilación.

Los altares circulares, en su mayoría, se mantenían aislados gracias a muros perimétricos que restringían la comunicación con el exterior a través de un solo ingreso.

Según las investigaciones, los “altares circulares” servían de oráculos para comunicarse con sus deidades y, como respuesta a las ofrendas, recibir señales que les permitieran entender el comportamiento de la naturaleza para adoptar decisiones claves en sus actividades productivas (agricultura y pesca) que les asegurasen la subsistencia.

Los ‘altares circulares’ servían de oráculos para comunicarse con sus deidades.

Templo del altar circular. Estructura de forma piramidal, es la segunda en dimensiones de la parte baja de la Ciudad de Caral.

Dimensiones
Altura: 5.9 m
Ancho: 44 m
Largo: 27 m

Función
Ceremonial y administrativo.

Técnica Constructiva
Piedras canteadas unidas con argamasa, enlucidas y pintadas de blanco, amarillo y rojo.

Uno de los principales “altares circulares” descubiertos por el equipo de arqueólogos liderado por Ruth Shady es el ubicado en la Pirámide del Anfiteatro. A diferencia de los otros altares circulares encontrados hasta ahora en la Ciudad Sagrada de Caral, este se localiza en una zona periférica del edificio, construido con piedras y argamasa de barro, y el pozo de las ofrendas cuenta con dos ductos de ventilación orientados en sentido norte y sur.

Al interior del primer ducto orientado al norte se descubrió ceniza de color blanco, lo que revelaría la incineración de conchas y caracoles marinos, así como vértebras y espinas de pescado. En el segundo se halló ceniza de semillas de diversos cultivos y de huesos de animales terrestres.

Estos importantes hallazgos fueron dados a conocer en la víspera por Ruth Shady y su equipo de arqueólogos, al conmemorarse los 24 años del inicio de las investigaciones sobre la Civilización Caral y la puesta en valor de la Ciudad Sagrada de Caral. El acto contó la presencia de la ministra de Cultura, Patricia Balbuena.

Shady destacó que el diseño y construcción de los “altares circulares” testimonian la producción de conocimiento en ciencia y tecnología por parte de la civilización Caral.

Ubicada en el valle de Supe-Barranca, a 172 kilómetros al norte de la ciudad de Lima, la Ciudad Sagrada de Caral es considerada el principal centro urbano de la primera civilización de América. En 2009 fue declarada como Patrimonio Mundial, Cultural y Natural por la Unesco.

 

Caral – La Zona Arqueológica

CARAL- La Construcción

La Zona Arqueológica Caral realiza la investigación, conservación y puesta en valor, con visión integral, de doce centros urbanos: Ciudad Sagrada de Caral, Chupacigarro, Miraya, Lurihuasi, Allpacoto, Pueblo Nuevo, Áspero, Piedra Parada, El Molino y Era de Pando, ubicados en la provincia de Barranca; y, Peñico y Vichama, ubicado en la provincia de Huaura, para que en la comparación de las evidencias se infiera los diversos aspectos del sistema social, del desarrollo precoz de esta civilización, la más antigua de América, y de los cambios que fueron dándose a través del tiempo.

El sitio arqueológico Ciudad Sagrada de Caral, con su planificación urbana y arquitectura compleja, representa una obra maestra del genio creador peruano, que aún sigue sorprendiendo en nuestros tiempos.Su aporte, como testimonio excepcional de la Civilización Caral y de su tradición cultural, le ha valido que en el año 2002, fuera declarado Patrimonio Cultural de la Nación; y, en el año 2009, Patrimonio Mundial por el Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Esta distinción representa el reconocimiento mundial al aporte de la cultura peruana.

 

 

Revelan rostro de soberana de la civilización Caral: La Dama de los Cuatro Tupus

El misterio que embargaba sobre la identidad de una mujer de alto estatus social en la civilización Caral, llamada la “Dama de los Cuatro Tupus”, cuyos restos fueron encontrados en el sitio arqueológico Áspero, fue revelado hoy con la presentación de su rostro reconstruido gracias a la tecnología en tercera dimensión o 3D.

En conferencia de prensa, el diseñador en 3D brasileño Cícero Moraes, encargado de esta compleja labor, destacó que este es el resultado de la aplicación de nuevas tecnologías a la reconstrucción facial forense que demandó un plazo de dos meses y tuvo un carácter multidisciplinario dado que se coordinó estrechamente con los arqueólogos de la Zona Arqueológica Caral.

Refirió que este logro fue posible también gracias al acuerdo de cooperación institucional que suscribieron en mayo de este año la Zona Arqueológica Caral y la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, para llevar a cabo el proyecto “Reconstrucción facial forense de la Dama de los Cuatro Tupus”.

Moraes -quien también tuvo a su cargo la reconstrucción facial de los santos peruanos Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres, así como del Señor de Sipán y de la Señora de K’anamarka- sostuvo que en el caso de la Dama de los Cuatro Tupus, el trabajo fue distinto dado que, a diferencia de los restos óseos de los casos antes mencionados, en el de este personaje femenino se encontró una deformación en la estructura izquierda del rostro.

“Aquí tuvimos que tener mucho cuidado para hacer esta reconstrucción y tuvimos que hablar mucho con los arqueólogos para realizar una reconstrucción científica para que sea compatible con el rostro de la persona”, manifestó.

El experto dijo que el proceso comenzó con la toma de fotografías del cráneo en su totalidad y después se retiró la masa oscura que tenía en la zona izquierda. A continuación, se reconstruyó esa zona reproduciendo a manera de “espejo” con el lado derecho de la cara. Una vez resuelto el desafío de la conformación ósea, se procedió a colocar músculo, piel, cabello, ojos y los demás elementos que permitieran dar forma final a la faz, teniendo siempre presente la información proporcionada por los arqueólogos y especialistas de la Zona Arqueológica Caral.

Por su parte, la directora de la Zona Arqueológica Caral, Ruth Shady, destacó la revelación del rostro de la Dama de los Cuatro Tupus y recordó que el año pasado fue presentado al mundo el hallazgo de un entierro de esta mujer de alto estatus social, encontrado en el sitio arqueológico Áspero, la ciudad pesquera de Caral, ubicada en la localidad de Supe Puerto.

Refirió que los análisis hechos a los restos óseos indicaron que se trataba de una mujer de aproximadamente 40 años, la cual fue enterrada de acuerdo a su importancia social, con importantes ofrendas y como parte del ajuar funerario fueron colocados objetos muy apreciados en tiempos de la civilización Caral.

Se trata de un collar de cuentas de spondylus, un dije en forma de gota elaborado con la valva de un caracol y cuatro “tupus” o prendedores (de ahí la denominación de este personaje femenino) con diseños de aves y monos, finamente confeccionados con hueso de mamíferos.

“De acuerdo al lugar donde fue encontrado el entierro de la Dama de los Cuatro Tupus y de los materiales asociados se infiere el alto estatus social que alcanzó este personaje femenino hace 4,100 años, así como de la interacción intercultural entre la costa, sierra y selva del país, valores socioculturales como la equidad de género, y el respeto entre diversas culturas con visión de integración para alcanzar beneficios compartidos”, subrayó Shady.

La presentación del rostro de la Dama de los Cuatro Tupus se realizó en el marco de la conmemoración de los 23 años de investigación de la civilización Caral, acto realizado en la sede del Ministerio de Cultura.

Civilización Caral: ancestros nos enseñan a mitigar efectos del Cambio Climático

Directora de la Zona Arqueológica Caral, Ruth Shady Solís, informó que las investigaciones en el sitio arqueológico Vichama revelan efectos del cambio climático en Perú hace 1,800 años. © Copyright Agencia Peruana de noticias. ANDINA/Eddy Ramos

Valiosa información sobre los efectos del cambio climático en el Perú, que se remonta a 1,800 años de antigüedad, y su impacto en la crisis y colapso de la civilización Caral, la más antigua del continente americano, es lo que revela la investigación y los hallazgos realizados en el sitio arqueológico Vichama, ubicado en el distrito de Végueta, provincia limeña de Huaura.
Así lo dio a conocer hoy la directora de la Zona Arqueológica Caral, Ruth Shady Solís, quien dirige el equipo de arqueólogos que investiga este asentamiento agropesquero desde el año 2007.

Al respecto, refirió que Vichama es uno de los centros urbanos que fueron edificados en el período tardío de la civilización Caral. “La importancia que tiene radica en que ha dejado registrado cuáles fueron las causas que llevaron a la crisis y colapso de la civilización ”, indicó.

La investigación arqueológica y los trabajos de conservación de los monumentos de Vichama buscan recuperar y poner en valor los diversos conjuntos de edificios públicos y residenciales que componen este importante sitio arqueológico, enfatizó.

Entre los edificios destaca Las Hornacinas, en el cual se encuentra el Salón Ceremonial, donde se descubrió 34 relieves murales con figuras antropomorfas hechas de arcilla que representan cuerpos famélicos. Shady explicó que estos seres revelan los efectos que habría ocasionado el cambio climático que afectó a Vichama entre los años 1,800 y 1,850 antes de Cristo.

“Pese al impacto dramático que produjo el cambio climático en esta civilización ancestral peruana, su población pudo sobrevivir porque tuvieron acceso a actividades económicas complementarias a la pesca y la agricultura”, subrayó Shady.

Otro importante espacio del edificio Las Hornacinas que revela importante información es el Salón Ceremonial del Sapo Humanizado, donde se moldeó con arcilla el relieve de un sapo con rasgos humanos, el cual emerge del piso y tiene un canal en forma de rayo que cae sobre su cabeza. Otros edificios importantes son Las Chakanas y Los Depósitos.

“Lo que hemos estado haciendo desde que se descubrió este hallazgo, desde que se ha tenido conocimiento de él, ha sido establecer una secuencia de cómo se formó este centro urbano, qué cambios se dieron a través del tiempo, en qué se parece a los centros urbanos de la civilización Caral y en qué se diferencia. Y luego, cómo fue el proceso que impactó del cambio climático en estas sociedades”, manifestó Shady.

Reflexión y aprendizaje

La directora de la Zona Arqueológica Caral remarcó que las investigaciones realizadas desde hace una década en Vichama no tienen como finalidad solo poner al servicio del turismo el complejo arqueológico, de más de 20 hectáreas, donde se desarrolló la civilización agropesquera de Vichama. Lo más importante es generar reflexiones sobre el cambio climático que impacta cíclicamente a un territorio vulnerable como el Perú, como lo ha demostrado el reciente episodio de El Niño Costero y sus devastadoras consecuencias, dijo.

“En los diez años que llevamos trabajando en Vichama, no solo ponemos al servicio del turismo un sitio con arquitectura monumental, sino para que la historia social llegue a las poblaciones de nuestro país y genere reflexiones sobre el cambio climático, que es un fenómeno natural cíclico y que puede presentarse a corto, mediano y largo plazo y que ha tenido en el pasado efectos dramáticos con sequías que han podido durar hasta 130 años, de acuerdo a las investigaciones que se vienen realizando por diversos especialistas”, aseveró.

“Lo interesante de este sitio arqueológico es lo que han dejado marcado en uno de los edificios para que la población y la sociedad tengan memoria colectiva y no olviden en el futuro estos fenómenos naturales”, añadió.

Afirmó que en el presente debemos tener en cuenta que el Perú es un país que, por sus condiciones naturales, va a tener efectos dramáticos cuando se presenten estos eventos naturales cíclicos. Esto es algo que no estamos considerando todavía, pues el agua en nuestro país proviene de los deshielos y los glaciares han desaparecido en más del 50%.

“El agua que baja por las vertientes occidentales hacia el océano Pacífico y por las vertientes orientales proviene del territorio altoandino donde están los glaciares. Si los glaciares continúan desapareciendo, ¿De dónde vamos a obtener el agua que sirve para el consumo humano?, porque las ciudades más pobladas están en las vertientes occidentales. Entonces, hay que tener en cuenta cómo vamos a mitigar sus efectos”, argumentó.

Shady Solís recordó que en el pasado, nuestras sociedades ancestrales aplicaron una serie de tecnologías que no se utilizan en el presente, salvo algunas poblaciones tradicionales, como sembrar el agua y crear ríos subterráneos.

“Los municipios no coordinan entre sí porque son diferentes los que manejan una cuenca. Creo que hay una información que la arqueología debe darle a la sociedad actual para generar reflexiones, para conocer cómo se manejó el territorio del Perú que es megadiverso y qué debemos aprender del pasado para no cometer los errores de ahora donde diferentes autoridades manejan una sola cuenca y entre ellas no coordinan”, comentó.

Lecciones del pasado para mejorar el presente

La directora de la Zona Arqueológica Caral sostuvo que con las investigaciones en Vichama no solo vamos a ver el efecto de la crisis climática sino qué cambios se fueron dado a lo largo de los cinco siglos que duró este centro urbano, qué actividades económicas hubo, cómo manejaron el territorio o cómo se organizaron, y qué relaciones interculturales tuvieron.

“Hemos visto que, por ejemplo, utilizaron sodalita (mineral conocido como piedra de sodio) que no hay en territorio peruano sino que existe en Bolivia; la importancia que tuvo las relaciones interculturales en condiciones de paz, cómo manejaron el recurso no solo a nivel terrestre sino también marítimo, y todos los aspectos relacionados con un sistema social que es necesario conocer para compararnos en el presente, generar reflexiones y ver qué cambios son necesarios para implementarlos en el futuro y tener condiciones de vida adecuadas”, puntualizó.

“Nuestro interés es conocer el sistema social, cómo fue la vida de la población de Vichama, cómo se organizaron, qué ideología tuvieron, cómo fue su política, qué autoridades tuvieron, cómo fueron las relaciones entre las autoridades y la sociedad civil. La expresión material es lo que nos han acostumbrado a apreciar en los museos, y después la gente lo único que tiene presente es que fueron grandes artesanos, expertos en cerámica, en textiles. Y esa no fue la gran contribución de nuestras civilizaciones ancestrales. Hubo ciencia, tecnología y conocimiento de la organización y de los resultados que obtuvieron es lo que nosotros, a través de las excavaciones, venimos recuperando a través de los hallazgos”, sostuvo.

Décimo aniversario

Shady destacó que el trabajo que realiza el equipo que ella lidera no solo se aboca a la investigación, la conservación de los monumentos arqueológicos para que sean el medio de transmisión de la historia a la población para que no se quede solo en el ámbito académico, sino que se trabaja con las comunidades.

Refirió que el 25 y 26 de agosto se realizará un programa de actividades que incluye «Vichama, memoria colectiva del cambio climático”, actividad cultural organizado para conmemorar los 10 años del inicio de los trabajos de investigación, conservación y difusión sobre este sitio arqueológico.

También se realizará una ceremonia tradicional del “Pago a la Pachamama y a la Cochamama”, en agradecimiento a los bienes recibidos y de renovación, a cargo de un chamán tradicional.

Asimismo, se realizará la escenificación del “Mito Vichama”, con participación del Centro de Arte y Cultura de la Universidad Nacional Faustino Sánchez Carrión de Huacho y del personal de la Zona Arqueológica Caral.

Otras actividades son las visitas guiadas al Museo Comunitario de Végueta, circuito de visita a Vichama, la exposición venta de productos artesanales y agropecuarios de los pobladores de Végueta, Huaura, Huacho, Carquín, caleta Vidal, Supe-Caral y Supe-Puerto, así como un festival gastronómico, y el tradicional “Runa Raymi”, festival artístico con participación de diversos centros culturales.

Cómo llegar a Vichama

Para conocer Vichama se ingresa por la antigua Panamericana Norte, a la altura del kilómetro 159, al distrito de Végueta. Luego, continuar por una vía señalizada hasta el sitio arqueológico. El tiempo estimado de viaje desde Lima es de tres horas.

El centro arqueológico está provisto de un circuito de visita y orientadores turísticos locales. Además, cuenta con un Centro de Recepción de Visitantes que cuenta con estacionamiento para automóviles y buses, servicios higiénicos, comedores, una tienda de recuerdos y publicaciones.

Vichama, a nueve años de puesta en valor que permiten conocer su historia

vichama-3La finalidad de poner en valor un sitio arqueológico como Vichama no consiste solo en apreciar los monumentos, sino que a través de ellos se conozca la historia que hizo posible su construcción y porqué sus características y los cambios que se fueron dando a través del tiempo. Comprender nuestra historia para que nos sirva de reflexión en el presente, enfatizó hoy la directora de la Zona Arqueológica Caral, arqueóloga Ruth Shady.

Agregó que esa es la razón por la que se construyen museos donde están los sitios arqueológicos, no solo para que se admiren las figuras que allí se conservan, sino lo que hizo posible para que esas figuras puedan ser manufacturadas o esos materiales tengan un contenido que permitan conocer una historia social.

“Tanto los museos como los sitios arqueológicos son los medios de transmisión de esa historia que debemos conocer para evaluar lo que se hizo y lo que hacemos”, subrayó .

Refirió que Vichama se construyó alrededor de 1,800 años antes de Cristo y duró más de 300 años. “Es un asentamiento arqueológico posterior a Caral, pero que conserva algunos elementos de aquella civilización”, manifestó.

Destacó la magnificencia de la arquitectura de Vichama, gracias a sus pirámides y plazas circulares que son herencia de una tradición cultural forjada en Caral.

Shady y su equipo, conformado por los arqueólogos Ademar Crispín y Pedro Novoa, encabezó un recorrido por el circuito acondicionado para conocer los avances en las exploraciones e investigaciones en este complejo arqueológico.

En este noveno aniversario, el asentamiento arqueológico Vichama recibió numerosos visitantes nacionales y extranjeros, quienes mostraron su admiración por la arquitectura, los frisos con figuras en alto relieve y los diversos objetos encontrados en las excavaciones.

Entre las autoridades presentes estuvieron el viceministro de Interculturalidad del Ministerio de Cultura, Alfredo Luna Briceño, quien recordó que la responsabilidad de proteger el patrimonio cultural del país es responsabilidad de las autoridades en sus diferentes niveles, así como del propio ciudadano.

Respecto a Vichama resaltó que este sitio arqueológico ostenta mucha relevancia porque nos enseña los valores de una sociedad en donde se afirman la equidad de género, el valor de la herencia mediante la conservación de los vestigios pese al impacto de los cambios climáticos ocurridos a lo largo de la historia.

Otra de las personalidades presentes fue el director de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Carlos Valdez Espinoza, quien en conversación con la Agencia Andina destacó los aportes culturales, arquitectónicos, escultóricos y también estéticos muy importantes en Vichama y la Civilización Caral.

“Es impresionante ver en Vichama todos los murales que tienen una parte escultórica y simbólica muy importante y que está geográficamente muy cerca de la ciudad capital. Los que estamos vinculados a las artes es como encontrar nuestras raíces estéticas y eso tiene una importancia sin igual”, manifestó.

También participó del recorrido en este noveno aniversario, el cónsul general de Costa Rica, Charles Hernández Viale, quien se mostró gratamente asombrado por los hallazgos que exhibe el complejo Vichama y que, según dijo, es una muestra representativa de la vasta riqueza cultural milenaria que caracteriza al Perú.

Sostuvo que Vichama no solo contiene información muy importante para comprender la génesis de la civilización asentada en territorio peruano, sino que forma parte del pasado universal. “El Perú es una nación digna de conocer y admirar. Culturalmente es una mina de oro”, expresó .

 

(Agencia Andina)