Líneas de Nazca: los intrigantes nuevos geoglifos descubiertos con tecnología de última generación

Líneas de Nasca
UNIVERSIDAD DE YAMAGATA. Las nuevas líneas tienen formas intrigantes que todavía los científicos no explican.

Algunas tienen formas humanas, de animales o plantas; otras son seres míticos, desconocidos, al parecer sacados de una enfebrecida imaginación.

Casi todas son una especie de mensaje desde la Tierra hasta el cosmos, trazos -como caligrafías desconocidas- creadas desde el pasado para la eternidad.

Las llamadas «líneas de Nazca» (también escrito como Nasca), en pleno desierto en el centro-sur de Perú, siguen intrigando a científicos y visitantes cientos de años después de su creación.

Algunas se conservan en perfecto estado, otras han sido borradas lentamente por los vientos, la erosión y el paso del tiempo.

Pero ahora, un grupo de expertos japoneses ha encontrado, a través del uso de tecnología de última generación, un grupo de geoglifos del que no se tenía idea de que existían.

Son más de 140 formas que van desde algunas ya conocidas, como monos y serpientes, hasta otras que han sorprendido a los científicos, como un ser humanoide con bastón cuyo significado comenzará ahora a estudiarse.

 

Líneas de Nasca
UNIVERSIDAD DE YAMAGATA. Las nuevas tecnologías permitieron identificar con precisión qué había detrás de este trazado..
líneas de Nasca
UNIVERSIDAD DE YAMAGATA. Las nuevas tecnologías permitieron identificar con precisión qué había detrás de este trazado…

Según informó en un comunicado la Universidad de Yamagata, que patrocinó el estudio, se cree que los geoglifos encontrados fueron creados entre el 100 a.C y 300 d.C, y la mayoría de ellos se encuentra en mal estado.

De ahí que para su localización fuera necesario, además del trabajo de campo e imágenes de alta resolución, un modelo de inteligencia artificial (IA) para el que utilizaron tecnología de IBM.

¿Cómo realizaron el estudio?

El equipo de expertos japoneses, liderado por el arqueólogo Masato Sakai, que ha encontrado otras líneas con anterioridad, realizó inicialmente un estudio de campo entre 2016 y 2018, que conllevó un análisis de los materiales utilizados y del terreno.

Con los datos obtenidos y tras el procesamiento de imágenes de alta resolución, realizaron proyecciones de las figuras y descubrieron 142 nuevas formas que incluyen peces, llamas, monos y aves.

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UNIVERSIDAD DE YAMAGATA. Este pez es una de las nuevas figuras identificadas.

Luego, con los datos obtenidos, utilizaron técnicas de IA para reconstruir algunos cuya forma no había podido determinarse por los métodos convencionales.

Finalmente, la apuesta concluyó con la identificación de un nuevo geoglifo: una forma humana con un bastón.

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UNIVERSIDAD DE YAMAGATA. La inteligencia artificial permitió identificar algunas figuras muy erosionadas.

«Este estudio exploró la viabilidad del potencial de la IA para descubrir nuevas líneas e introdujo la capacidad de procesar grandes volúmenes de datos con IA, incluidas fotos aéreas de alta resolución a altas velocidades», indica el informe de la investigación.

¿Qué encontraron los científicos?

Las figuras encontradas varían desde su complejidad hasta su antigüedad o tamaño.

La más grande identificada mide más de 100 metros de extremo a extremo (un poco más que la Estatua de la Libertad) y las más pequeñas miden apenas 5 metros, aproximadamente el mismo tamaño que el David de Miguel Ángel.

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UNIVERSIDAD DE YAMAGATA. Las formas más pequeñas miden cerca de 5 metros.

Para facilitar su identificación, los expertos japoneses los dividieron en dos grupos:

Grupo A

  • Son dibujos lineales y tienden a ser más grandes: miden más de 50 metros cada uno.
  • Se cree que fueron las de más reciente creación y su origen varía entre el año 100 y 300 d.C.

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UNIVERSIDAD DE YAMAGATA. Algunas formas miden más de 50 m.

Grupo B

  • Tienden a ser estructuras más complejas y de menor tamaño: menos de 50 m.
  • Se cree que son más antiguas, construidas alrededor del 100 a. C., o incluso anterior a esa fecha.

 

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UNIVERSIDAD DE YAMAGATA. Los trazados más antiguos muestran diseños más complejos.

De acuerdo con los científicos, cada grupo habría tenido diferentes propósitos: el primero habría sido utilizado para rituales que involucraban el uso de cerámica y los segundos con fines más decorativos.

¿Qué son las «líneas de Nazca?

Ubicadas a unos 400 kilómetros de Lima, las líneas de Nazca fueron desconocidas durante siglos, hasta que el inicio de la aviación descubrió las enigmáticas formas que solo son visibles desde las alturas.

En conjunto, ocupan un área aproximada de 517 kilómetros cuadrados de desierto e incluyen cientos de geoglifos, creados por la civilización Nazca entre 500 a.C. y 500 d.C.

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UNIVERSIDAD DE YAMAGATA. Se desconoce el significado de muchas de las figuras.

Estos diseños fueron delineados como canales o zanjas en la arena, es decir, como grabados de bajo relieve, pero las condiciones áridas del terreno han permitido su conservación por siglos.

Con estas figuras, la antigua sociedad Nazca, desarrollada hace unos 2.300 años, «transformó un extenso territorio yermo en un paisaje cultural con alta connotación simbólica, ritual y social«, según el Ministerio de Cultura de Perú.

Las líneas fueron descubiertas en 1927 y según Paul Kosok, un académico estadounidense que se dedicó a su estudio, eran «el libro astronómico más grande del mundo», que marcaba los solsticios de invierno y verano.

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UNIVERSIDAD DE YAMAGATA. Una pequeña llama está entre las nuevas figuras descubiertas.

Sin embargo, hasta ahora se desconoce a ciencia cierta su finalidad.

En 1993, los geoglifos se convirtieron en reserva arqueológica y parte del Patrimonio Cultural de la Nación de Perú.

Un año después fueron declaradas Patrimonio Mundial de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

«Son el grupo de geoglifos más destacado del mundo y son incomparables en extensión, magnitud, cantidad, tamaño y diversidad con cualquier otro trabajo similar en el mundo», afirmó la Unesco.

«Forman un singular y magnífico logro artístico de la cultura andina«, agregó.

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UNIVERSIDAD DE YAMAGATA. Un nuevo mono también fue encontrado.

El aura de misterio que rodea a esta obra preincaica se debe a tres características fundamentales:

  • su monumentalidad;
  • el hecho de que los diseños pueden apreciarse a plenitud solo desde grandes alturas;
  • su ubicación en medio de uno de los desiertos más áridos del mundo.

 

Fuente: BBC

25 años de excavaciones en el yacimiento de Caral

Hablamos con la doctora Ruth Shady, directora de la zona arqueológica de Caral, quien reflexiona sobre estos 25 años de excavaciones en este importante yacimiento arqueológico y en otros pertenecientes a esta cultura ancestral, y ve con optimismo el futuro de un lugar que es patrimonio mundial desde el año 2009.

Carme Mayans.

Panorámica de la ciudad sagrada de Caral, al norte de Perú. Foto: Zona Arqueológica Caral

Hace justo 25 años se descubrió un lugar que escondía mucha historia sobre la desconocida civilización Caral. Aprovechamos para hablar con la doctora Ruth Shady, responsable de la zona arqueológica y una eminencia de la cultura Caral, quien rememora los inicios de la excavación del yacimiento, unos trabajos en los que ella ha participado desde el principio.

Las investigaciones en Caral empezaron en el año 1994 y Ruth Shady, en aquel entonces docente de la Escuela de Arqueología de la Universidad Mayor de San Marcos, cuenta como «invité a participar a un pequeño grupo de tres arqueólogos, que habían sido mis estudiantes, y con ellos salíamos de Lima hacia el valle de Supe los viernes en la tarde, después del horario de trabajo, y retornábamos el domingo. Yo manejaba mi pequeño Volkswagen, donde llevábamos carpa, balón de gas, una pequeña cocina, además de los materiales necesarios para hacer la prospección arqueológica en el valle durante el día. Donde nos daba la noche nos instalábamos y hacíamos nuestra comida».

Para llevar a cabo su trabajo, los arqueólogos usaron como guía el inventario y catastro del patrimonio arqueológico del valle de Supe, que había sido realizado en 1979 por el arquitecto Carlos Williams y el arqueólogo Francisco Merino.

«Salíamos de Lima hacia el valle de Supe los viernes en la tarde, después del horario de trabajo, y retornábamos el domingo» explica Shady

Primeras excavaciones y apoyo institucional
En 1996, se iniciaron las excavaciones propiamente dichas en el lugar, que entonces se llamaba Chupacigarro. Shady recuerda los problemas con que se encontró en esos momentos: «La dificultad que tenía que abordar era la falta de recursos económicos. Decidí comunicarme con la investigadora Betty Meggers, que había sido mi asesora durante el año que hice una pasantía de investigación en el Smithsonian Institution, y ella se mostró muy interesada ante el planteamiento del problema de investigación y la propuesta de interpretación que le hice; y me ayudó a presentar un proyecto a National Geographic para la obtención del apoyo económico que nos permitiera sustentar nuestro primer diagnóstico temporal. Con ese fondo económico iniciamos las excavaciones en Caral. Con los datos obtenidos, que ratificaba mi propuesta, hice al año siguiente, en 1997, dos publicaciones: un artículo remitido a la revista francesa Archeologie y un libro, editado por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos».

El yacimiento arqueológico de Caral se convirtió en Patrimonio de la Humanidad de la Unesco en 2009. Foto: Zona Arqueológica Caral

El rector de la universidad, Manuel Paredes, ayudó a la arqueóloga, que desde 1999 era directora del Museo de Arqueología y Antropología. En Caral trabajaron estudiantes voluntarios, y los resultados de las excavaciones se publicaron en una serie de artículos en la revista Arqueología y Sociedad. También recibieron ayuda de empresas privadas, como Lima Tours, que prestó a los arqueólogos un local –sin coste alguno durante cinco años– para estudiar los materiales procedentes de las excavaciones.

Los arqueólogos también recibieron ayuda de empresas privadas para continuar con su trabajo arqueológico

Ruth Shady alaba también la colaboración de las autoridades peruanas en la continuidad del trabajo de investigación, «pues cumplimos 25 años, debido al reconocimiento que le dieron el ministro de Educación, Marcial Rubio y el Presidente de la República del Perú, Valentín Paniagua, al visitar Caral en 2001 y comprender su significado e importancia.

Desde entonces, hemos recibido presupuesto anual del Estado peruano, que ha hecho posible que estemos investigando en 12 asentamientos de la civilización Caral, para conocer el sistema social de esta civilización, su organización social, económica, política; comprender su desarrollo precoz en América, el prestigio alcanzado a lo largo de un milenio y las causas de su crisis y colapso».

Un proyecto monumental
En la actualidad, los arqueólogos que excavan en Caral y en los yacimientos aledaños pertenecientes a esta cultura están investigando diversos aspectos de la organización social y política de esta civilización y la relación que hubo entre los diversos centros urbanos. También se pretende saber más sobre los conocimientos y tecnologías que aplicaron los Caral, por ejemplo en agricultura, como es el caso de la producción de algodón de varios colores.

El estudio del cambio climático que acabó con la civilización Caral también es prioritario. De hecho, la población de San Nicolás de Supe ha hecho donación a los arqueólogos de nueve hectáreas durante 99 años para que se pueda establecer, tal como explica Ruth Shagy, «un Centro Cultural y de Desarrollo Social, donde habrá un museo, un centro de formación en conservación del patrimonio cultural y de instrucción en agricultura ecológica y en otros aspectos para contribuir con el desarrollo de las poblaciones. Para lo expuesto, se requieren recursos, ya se elaboró el diseño, estamos en proceso de buscar apoyo para hacer el expediente técnico y saber los costos, de modo que podamos buscar los fondos económicos dentro y fuera del país».

Estudiar el devastador cambio climático que acabó con la civilización Caral es prioritario para los arqueólogos en la actualidad

Un gran proyecto con apoyo institucional
En suma, todo un gran proyecto de investigación y desarrollo de la región que llena de orgullo a sus promotores. No en vano cuenta la doctora Shady: «No imaginé los logros que alcanzaríamos con la investigación, conservación y difusión de esta importante civilización; y las afrentas de algunas personas, llevadas por el ánimo de expropiar, deslucir u obstaculizar nuestro trabajo. Pero frente a todo, animados por los valores sociales y culturales de la civilización Caral, seguimos en el esfuerzo con perseverancia y el año 2009 UNESCO, en la reunión de los representantes de países integrantes, designó a la Ciudad Sagrada de Caral como Patrimonio Mundial».

La celebración de este importante aniversario culmina con la muestra Los valores de la civilización Caral: reflexiones para el buen vivir que se expone en el Ministerio de Cultura, en Lima, y que a través de 600 objetos hace un recorrido por los hitos más importantes de esta enigmática civilización.

Parece que la arqueología goza de buena salud en Perú. ¡Brindemos por otros 25 años más (por lo menos)!

 

Escribe: Carme Mayans
Fuente: National Geographic

Caral, una gran civilización en el norte de Perú

En octubre de 2019 se cumplen 25 años del inicio de las excavaciones arqueológicas en el yacimiento peruano de Caral, capital de una brillante civilización que se desarrolló en esa zona hace casi 5.000 años y que terminó desapareciendo a causa de un cambio climático devastador.

Una de las culturas más importantes y, sin embargo, poco concocidas del continente americano, se encuentra en Perú. Se trata de la cultura Caral, cuya capital fue la ciudad del mismo nombre de la que ahora se celebran veinticinco años de excavaciones. Hemos hablado con la doctora Ruth Shady, directora de la zona arqueológica de Caral, quien nos ha contado muchas cosas sobre este lugar, situado en el valle del Supe, en la costa norcentral de Perú, un yacimiento que es, con sus 66 hectáreas, uno de los más grandes de América, y sobre la civilización que lo construyó, la cultura Caral, considerada la más antigua del continente americano.

Agricultura, pesca, comercio

Los Caral basaron su economía en la agricultura y la pesca en el litoral del océano Pacífico, en el denominado puerto Supe. En la región, empezaron muy pronto a desarrollarse pequeños asentamientos entre los años 3000 y 2700 a.C., que interactuaron entre ellos e intercambiaron productos, incluso con otras poblaciones más alejadas. Se formaron sociedades más complejas y entre los años 2700 y 2550 a.C. se construyó la gran ciudad de Caral, un lugar con una arquitectura monumental. Fue en ese momento cuando empezaron a aparecer nuevos centros urbanos en el valle de Supe y en el valle vecino de Pativilca, entre 2550 a 2400 a.C. La influencia de la cultura Caral fue tal que llegó hasta el norte de Perú, como se aprecia en el yacimiento de Ventarrón, en Lambayeque, o en otros sitios del sur, como en los valles del Chillón, Rímac, Asia….

La cultura Caral basó su economía en la agricultura y la pesca en el litoral del océano Pacífico, donde empezaron muy pronto a desarrollarse pequeños asentamientos entre los años 3000 y 2700 a.C., que interactuaron entre ellos e intercambiaron productos

Avances tecnológicos

Como nos explica en exclusiva Ruth Shady, los Caral fueron una sociedad avanzada que desarrolló grandes conocimientos científicos y tecnológicos que transmitieron a otras culturas vecinas. No vivieron en ciudades amuralladas ni manufacturaron armas, pero sí intercambiaron recursos, bienes y conocimientos con poblaciones de la sierra y la selva. Asimismo, tuvieron acceso al molusco Spondylus, muy característico de las aguas tropicales del Ecuador y que tuvo un importante papel en las sociedades andinas; también obtuvieron sodalita, un mineral que proviene de Bolivia, e incluso replicaron, en el entierro de un niño, el tratamiento que se daba a los muertos en la cultura Chinchorro de Chile, lo que demuestra que los Caral se relacionaron con otras culturas muy alejadas geográficamente.

Los Caral fueron una sociedad avanzada que desarrolló grandes conocimientos científicos y tecnológicos que transmitieron a otras culturas vecinas

Todos estos edificios disponían de un altar con un fuego central (de forma circular o cuadrangular)
Foto: Zona Arqueológica Caral
Una arquitectura monumental

Como arqueóloga, la doctora Shady insiste en que la importancia de Caral queda reflejada en los elementos de su arquitectura, de significado simbólico –asumidos a su vez por otras culturas–: plazas circulares hundidas, hornacinas, puertas de doble jamba, tecnología resistente a terremotos, plataformas escalonadas… Caral fue un complejo urbano formado por distintas construcciones. Carece de recinto amurallado y se encuentra ubicado sobre una terraza que lo protegía de posibles desastres naturales.

La ciudad de Caral carece de recinto amurallado y se encuentra ubicada sobre una terraza que la protegía de desastres naturales. Se conservan seis pirámides, cada una de ellas con una escalera central y un altar con un fuego central

Los edificios se construyeron con piedra y madera de árboles caídos. Se conservan seis pirámides, cada una de ellas con una escalera central que se orienta hacia determinadas estrellas. Todos estos edificios disponían de un altar con un fuego central (de forma circular o cuadrangular) y conductos subterráneos que canalizaban la energía del viento. En estos complejos se debían llevar a cabo ceremonias religiosas que incluían la incineración de ofrendas a las divinidades. Pero unas de las construcciones que resultan más llamativas son sus dos enigmáticas plazas circulares, situadas frente a dos edificios piramidales. Muy posiblemente relacionadas asimismo con ceremonias religiosas.

Desastre ecológico

La doctora Shady y su equipo arqueológico trabajan en 12 asentamientos de esta cultura con el objetivo de «conocer el sistema social de la civilización Caral y los cambios que se fueron dando a lo largo de los mil años, de gran prestigio y desarrollo alcanzado, hasta que entró en crisis y colapsó por un intenso cambio climático, que transformó el valle productivo de Supe en tierras arenosas con dunas, afectado por una prolongada sequía. Condiciones que hicieron que las poblaciones abandonaran los centros urbanos». De hecho, y a pesar de su armoniosa relación con la naturaleza, la cultura Caral sucumbió a un duro cambio climático, catastrófico por sus efectos. Los arqueólogos han identificado una serie de fenómenos meteorológicos extremos, como terremotos y lluvias torrenciales que anegaron la bahía de la ciudad pesquera.

También se ha documentado una sequía extrema que se prolongó durante varias décadas: el río Supe se secó y los campos de cultivos se llenaron de arena. Al final, tras diversas y devastadoras hambrunas que acabaron con esta brillante civilización, Caral y las poblaciones aledañas fueron abandonadas hacia 1900 a.C., sin que se sepa qué fue de sus habitantes…

Fuente: National Geographic

 

Los “altares del fuego sagrado» de la ciudad más antigua de América: CARAL

La civilización Caral es no solo la más antigua de América, sino que poseía diversos conocimientos que las investigaciones arqueológicas, iniciadas hace 24 años, vienen revelando para beneplácito del Perú y del mundo. Uno de esos hallazgos son los siete “altares de fuego” encontrados en la Ciudad Sagrada de Caral.

La civilización Caral es no solo la más antigua de América, sino que poseía diversos conocimientos que las investigaciones arqueológicas, iniciadas hace 24 años, vienen revelando para beneplácito del Perú y del mundo. Uno de esos hallazgos son los siete “altares de fuego” encontrados en la Ciudad Sagrada de Caral.

“Los altares del fuego sagrado” fueron construidos hace 5,000 años en los edificios públicos piramidales de mayor importancia de la urbe milenaria, así como también en espacios próximos a las residencias principales, a las cuales solo tenían acceso las autoridades religiosas y políticas de la época. También fueron implementados en edificaciones de menor tamaño, como la Pirámide del Altar Circular.

Los ‘altares del fuego sagrado’ se construyeron en los edificios de mayor importancia de la Ciudad Sagrada de Caral

El diseño de cada “altar circular” comprende un pequeño habitáculo de forma circular dentro de otro recinto cuadrado a los que se puede acceder por un solo ingreso en cada caso. Al centro del altar se perforaba un pozo no muy profundo conectado a un conducto de ventilación que llega hasta el exterior del edificio piramidal.

Al centro de cada ‘altar circular’ se perforaba un pozo no muy profundo conectado a un ducto.

Funcionamiento: Un conducto de ventilación corre por debajo del piso y conecta el exterior del recinto con el interior del pozo alimentando de oxigeno la flama producto de dicha incineración. Es común que el piso de este ambiente presente dos niveles, uno mas alto, que corre pegado a los muros y otro nivel mas bajo, al centro, donde se ubica el pozo de las incineraciones. A la pequeña habitación circular del fogón solo tendría permiso (y espacio) para acceder una persona, la encargada de realizar las incineraciones como parte de una ceremonia de tributo o pago por algún favor solicitado a los dioses.

El piso de este ambiente presenta dos niveles, como si se tratara de un anfiteatro. En el primer nivel se encontraba el pozo mientras que, en el segundo nivel, adosado a las paredes, se ubicaba el sacerdote encargado del ritual. Dentro del pozo se incineraban ofrendas y el fuego se mantenía vivo con el oxígeno que ingresaba por el ducto de ventilación.

Los altares circulares, en su mayoría, se mantenían aislados gracias a muros perimétricos que restringían la comunicación con el exterior a través de un solo ingreso.

Según las investigaciones, los “altares circulares” servían de oráculos para comunicarse con sus deidades y, como respuesta a las ofrendas, recibir señales que les permitieran entender el comportamiento de la naturaleza para adoptar decisiones claves en sus actividades productivas (agricultura y pesca) que les asegurasen la subsistencia.

Los ‘altares circulares’ servían de oráculos para comunicarse con sus deidades.

Templo del altar circular. Estructura de forma piramidal, es la segunda en dimensiones de la parte baja de la Ciudad de Caral.

Dimensiones
Altura: 5.9 m
Ancho: 44 m
Largo: 27 m

Función
Ceremonial y administrativo.

Técnica Constructiva
Piedras canteadas unidas con argamasa, enlucidas y pintadas de blanco, amarillo y rojo.

Uno de los principales “altares circulares” descubiertos por el equipo de arqueólogos liderado por Ruth Shady es el ubicado en la Pirámide del Anfiteatro. A diferencia de los otros altares circulares encontrados hasta ahora en la Ciudad Sagrada de Caral, este se localiza en una zona periférica del edificio, construido con piedras y argamasa de barro, y el pozo de las ofrendas cuenta con dos ductos de ventilación orientados en sentido norte y sur.

Al interior del primer ducto orientado al norte se descubrió ceniza de color blanco, lo que revelaría la incineración de conchas y caracoles marinos, así como vértebras y espinas de pescado. En el segundo se halló ceniza de semillas de diversos cultivos y de huesos de animales terrestres.

Estos importantes hallazgos fueron dados a conocer en la víspera por Ruth Shady y su equipo de arqueólogos, al conmemorarse los 24 años del inicio de las investigaciones sobre la Civilización Caral y la puesta en valor de la Ciudad Sagrada de Caral. El acto contó la presencia de la ministra de Cultura, Patricia Balbuena.

Shady destacó que el diseño y construcción de los “altares circulares” testimonian la producción de conocimiento en ciencia y tecnología por parte de la civilización Caral.

Ubicada en el valle de Supe-Barranca, a 172 kilómetros al norte de la ciudad de Lima, la Ciudad Sagrada de Caral es considerada el principal centro urbano de la primera civilización de América. En 2009 fue declarada como Patrimonio Mundial, Cultural y Natural por la Unesco.

 

El misterio de Caral, la ciudad más antigua de América

Caral es la ciudad más antigua de América. Su origen se remonta hace más de 5,000 años y su aparición coincide con el origen de otras civilizaciones milenarias como Mesopotamia, Egipto, India y China.

La ciudad sagrada se ubica en la provincia de Barranca, a 176 kilómetros al norte de la ciudad de Lima; y junto a Áspero y Vichama, son los lugares dónde se desarrolló la cultura Caral.
Estos sitios arqueológicos esperan recibir durante el feriado largo por el Foro APEC, que se desarrolla en Lima, a miles de visitantes por su cercanía a la capital y sus administradores recuerdan al público que la atención es de 09:00 a 16:00 horas.
En Caral, el Centro de Recepción dispone de boletería, estacionamientos para autos y buses, servicios higiénicos, comedores, módulos de artesanos, una tienda de recuerdos y publicaciones sobre la Civilización Caral, además de un Centro de Interpretación. Cada sitio arqueológico ha sido implementado con un Circuito de Visita.
Durante el recorrido por la Ciudad Sagrada de Caral, los visitantes podrán apreciar el centro urbano, edificado en la margen izquierda del río Supe, en la denominada Zona Capital de la Civilización Caral.
Asimismo, podrán conocer el trabajo que realiza el personal profesional y técnico de la ZAC en las áreas de excavación, investigación, conservación y puesta en valor. También podrán visitar el Centro de Interpretación y la exposición museográfica «Túnel de la Ciencia: Caral, 5000 años de producción de conocimientos en Ciencia y Tecnología».
En tanto, el recorrido en el sitio arqueológico de Vichama, la Ciudad Agropesquera de la Civilización Caral, permitirá mostrar sus conjuntos arquitectónicos dispuestos según un diseño urbano planificado y las expresiones de su organización social y sistema religioso.
 

La visita al sitio arqueológico de Áspero, la Ciudad Pesquera de la Civilización Caral, comprende un recorrido por las principales edificaciones como el Edificio Público Los Ídolos y el Edificio Piramidal Las Flautas, donde en un recinto ceremonial, fueron encontrados los instrumentos musicales de Áspero: ocho flautas traversas.

 
La Zona Arqueológica Caral también organiza un Programa de Viajes Educativos. Se trata de un servicio cultural orientado a la difusión de la historia social recuperada en la Ciudad Sagrada de Caral y los centros urbanos de la Civilización Caral: Áspero y Vichama, y busca también promocionarlos como destinos turísticos.
El programa se desarrolla en un día e incluye: transporte, guiado, almuerzo y tickets de entrada a los destinos de la Civilización Caral. Las salidas son semanales, todos los sábados y domingos de cada mes.
Cómo llegar
Al sitio arqueológico de Caral: Tomar el desvío que se encuentra a la altura del kilómetro 184 de la carretera Panamericana Norte, ingresar al valle de Supe, provincia de Barranca, región Lima.
Sitio arqueológico de Áspero:
 Seguir por el desvío que se encuentra a la altura del kilómetro 192 de la carretera Panamericana Norte, hacia el distrito de Supe Puerto, en la provincia de Barranca, región Lima.
Sitio arqueológico de Vichama:
 
 
 Tomar el desvío que se encuentra a la altura del kilómetro 159 de la carretera Panamericana Norte, hacia el distrito de Végueta, en la provincia de Huaura, región Lima.
(FIN) TMC/MAO
Los primeros científicos de la región estaban en Caral

caral-primeros-cientificosHace unos 5.000 años, la civilización de Caral, la más antigua del Perú y de América, era consciente de que vivía en un territorio vulnerable a los sismos y que también podía predecir el clima al observar el comportamiento de los astros. Sin necesitar los modernos laboratorios y maquinarias que tienen los científicos de hoy, la sociedad de Caral (3000-1800 a. C.) desarrolló avanzados sistemas que hasta la fecha dejan con la boca abierta a especialistas nacionales e internacionales.

“Le dieron mucha importancia a la ciencia, al conocimiento, a la identificación de los problemas y búsqueda de soluciones. Y para ello formaron especialistas en diversas áreas”, explicó a El Comercio Ruth Shady, directora de la zona arqueológica Caral, durante la conferencia de prensa por el vigésimo segundo aniversario del descubrimiento de la civilización.

ARQUITECTURA Y ASTRONOMÍA

Shady pide dejar atrás la creencia de que la ciencia tal como la conocemos –un conjunto estructurado de conocimientos obtenidos a través de la observación y razonamiento– llegó con los europeos. Y no le falta razón.

Caral –ubicada en el valle medio del río Supe, en la provincia de Barranca– se preocupó de uno de los problemas que más afectan a la costa peruana: los sismos.

Para evitar los estragos y fatalidades ocasionados por estos fenómenos, la gente de Caral usó muros de contención detrás de ciertas plataformas, las cuales se rellenaban con shicras –bolsas hechas con fibras vegetales y llenas de bloques de piedra–.

Las shicras daban estabilidad a las estructuras en los temblores o terremotos al distribuir las ondas sísmicas por todo el edificio, para así mitigar la destrucción. Shady agregó que expertos japoneses buscan usar este método ancestral para construir edificios modernos.

Pero la preocupación de este pueblo no solo estaba en la Tierra, sino también en el cielo. A las afueras de Caral, se ha descubierto un observatorio subterráneo, el cual poseía un techo y escaleras.

“Desde ese lugar observaban y analizaban el paso de los astros, y es que desde allí sale una serie de alineamientos de piedras hacia el horizonte. Las líneas son marcadores para registrar el movimiento del Sol u otros astros”, explica a este Diario Shady.

ENERGÍA Y CULTIVO

Los especialistas caralinos supieron también manejar el viento y el fuego a su favor. Para esto utilizaron el principio de Venturi –un fenómeno demostrado en Europa en 1797–. Este principio sirve para reducir la velocidad de un fluido al pasar por un conducto de diámetro pequeño.

En el caso de la civilización peruana, utilizaron este conocimiento para construir conductos de ventilación subterráneos para que mantuviesen vivo el fuego de forma permanente, sin la intervención humana.

Shady y su equipo también determinaron que en Caral supieron manejar el cultivo de plantas, lo que le permitió conseguir varios tipos de algodón de colores. “No solo se quedaron con un algodón nativo, sino que necesitaron obtener colores que se diferenciaran entre sí, cuidando que los colores no se mezclaran”, comenta la experta.

Con estos hallazgos, se confirma que la ciencia no es algo que llegó desde fuera a la región, sino que fue producto de encontrar solución a los problemas de la época.

MÁS DATOS

Formación. Se han identificado hasta la fecha 25 asentamientos que pertenecen a Caral. Actualmente se trabajan 11.

Manejando el ambiente. Los caralinos crearon ríos mediante las amunas, una técnica que consiste en captar el agua de lluvia que se escurre desde las alturas a través de acequias y llevarlas a zonas específicas.

Nuevos hallazgos en Vichama, puerto pesquero de Caral

vichama-flauta-traversa-2Esculturas elaboradas en arcilla no cocida e instrumentos musicales de viento hechos con hueso de mamífero, decorados con el rostro de un felino, son algunos de los hallazgos que revelan el vínculo entre la Civilización Caral y Vichama, sociedad agropesquera de Végueta-Huacho, revelan las investigaciones que cumplen nueve años.

vichama-flauta-traversa-1Shady, reveló que ambas sociedades compartieron creencias y manifestaciones ideológicas y explicó que esta vinculación se extendió a lugares más lejanos en la sierra y selva de nuestro país.

“Prueba de ello son los diseños y materiales con los cuales confeccionaron los objetos encontrados, tanto en el litoral como en el valle de Supe. La importancia de estos hallazgos radica en que nos ayudan a conocer aspectos de la organización social y del sistema religioso de la sociedad de Vichama”, manifestó.

Rol de la mujer en Vichama

mujer-vichama-caralLa directora de la Zona Arqueológica Caral explicó que la mujer tuvo un papel trascendente, con equidad de género en esta civilización. “Aparece una mujer muy importante, una especie de sacerdotisa y es recurrente en varios edificios del asentamiento y del valle de Supe, por lo que podemos inferir que lograba ocupar posiciones políticas importantes dentro de la sociedad”, señaló.

Cambio climático

Otra característica que destaca entre los hallazgos de Vichama, está asociado al cambio climático y la importancia que tuvo el recurso marino para supervivir frente a la sequía y le crisis del agro. Esa memoria colectiva está registrada en 34 figuras modeladas en un salón ceremonial del sitio, que representan todos los efectos dramáticos de este fenómeno natural.

“Por eso es muy importante que se conozca este sitio porque de ese modo, se podrá también reflexionar sobre el cambio climático en el futuro, ya que estos pueden perdurar entre 60 y 120 años, según las investigaciones científicas”, sostuvo Ruth Shady.

Posterior a ese cambio climático, se aprecia que el edificio principal de aquella época fue enterrado completamente y se construyó uno encima con la fachada hacia el lado este, que es por donde fluyen los ríos. Con una visión de querer contrarrestar al cambio climático, la sociedad Vichama cambió la arquitectura.

vichama-1También se han descubierto una serie de rasgos e íconos provenientes de la Amazonia. Existen evidencias que ha habido una relación transversal entre la costa y la selva que sobresale por una reciprocidad intercultural entre ambas regiones en condiciones de paz, sin sometimientos.

vichama-4La importancia de la música, es otra particularidad que revelan las investigaciones en Vichama. Se han encontrado una serie de flautas traversas con representaciones similares a las de Caral, lo que demuestra la importancia que ha tenido la interacción entre los humanos y sus deidades a través de los sonidos.

vichama-6Sostuvo que la investigación arqueológica y los trabajos de conservación de los monumentos de Vichama, buscan recuperar y poner en valor los diversos conjuntos de edificios públicos y residenciales que componen este sitio arqueológico.

Entre los recintos destacan el edificio “Las Hornacinas”, en el cual se encuentran el Salón Ceremonial con Relieves Murales y el Salón Ceremonial del Sapo Humanizado; así como el edificio “Las Chakanas” y el edificio “Los Depósitos”.

 

(Andina)

Vichama, a nueve años de puesta en valor que permiten conocer su historia

vichama-3La finalidad de poner en valor un sitio arqueológico como Vichama no consiste solo en apreciar los monumentos, sino que a través de ellos se conozca la historia que hizo posible su construcción y porqué sus características y los cambios que se fueron dando a través del tiempo. Comprender nuestra historia para que nos sirva de reflexión en el presente, enfatizó hoy la directora de la Zona Arqueológica Caral, arqueóloga Ruth Shady.

Agregó que esa es la razón por la que se construyen museos donde están los sitios arqueológicos, no solo para que se admiren las figuras que allí se conservan, sino lo que hizo posible para que esas figuras puedan ser manufacturadas o esos materiales tengan un contenido que permitan conocer una historia social.

“Tanto los museos como los sitios arqueológicos son los medios de transmisión de esa historia que debemos conocer para evaluar lo que se hizo y lo que hacemos”, subrayó .

Refirió que Vichama se construyó alrededor de 1,800 años antes de Cristo y duró más de 300 años. “Es un asentamiento arqueológico posterior a Caral, pero que conserva algunos elementos de aquella civilización”, manifestó.

Destacó la magnificencia de la arquitectura de Vichama, gracias a sus pirámides y plazas circulares que son herencia de una tradición cultural forjada en Caral.

Shady y su equipo, conformado por los arqueólogos Ademar Crispín y Pedro Novoa, encabezó un recorrido por el circuito acondicionado para conocer los avances en las exploraciones e investigaciones en este complejo arqueológico.

En este noveno aniversario, el asentamiento arqueológico Vichama recibió numerosos visitantes nacionales y extranjeros, quienes mostraron su admiración por la arquitectura, los frisos con figuras en alto relieve y los diversos objetos encontrados en las excavaciones.

Entre las autoridades presentes estuvieron el viceministro de Interculturalidad del Ministerio de Cultura, Alfredo Luna Briceño, quien recordó que la responsabilidad de proteger el patrimonio cultural del país es responsabilidad de las autoridades en sus diferentes niveles, así como del propio ciudadano.

Respecto a Vichama resaltó que este sitio arqueológico ostenta mucha relevancia porque nos enseña los valores de una sociedad en donde se afirman la equidad de género, el valor de la herencia mediante la conservación de los vestigios pese al impacto de los cambios climáticos ocurridos a lo largo de la historia.

Otra de las personalidades presentes fue el director de la Escuela Nacional de Bellas Artes. Carlos Valdez Espinoza, quien en conversación con la Agencia Andina destacó los aportes culturales, arquitectónicos, escultóricos y también estéticos muy importantes en Vichama y la Civilización Caral.

“Es impresionante ver en Vichama todos los murales que tienen una parte escultórica y simbólica muy importante y que está geográficamente muy cerca de la ciudad capital. Los que estamos vinculados a las artes es como encontrar nuestras raíces estéticas y eso tiene una importancia sin igual”, manifestó.

También participó del recorrido en este noveno aniversario, el cónsul general de Costa Rica, Charles Hernández Viale, quien se mostró gratamente asombrado por los hallazgos que exhibe el complejo Vichama y que, según dijo, es una muestra representativa de la vasta riqueza cultural milenaria que caracteriza al Perú.

Sostuvo que Vichama no solo contiene información muy importante para comprender la génesis de la civilización asentada en territorio peruano, sino que forma parte del pasado universal. “El Perú es una nación digna de conocer y admirar. Culturalmente es una mina de oro”, expresó .

 

(Agencia Andina)

Sitio Arqueológico de Lurihuasi, otro asentamiento de la Zona Capital de la Civilización Caral

Complejo arqueológico ubicado en el valle medio inferior de Supe, margen izquierda del río, en una quebrada árida de pendiente pronunciada; la cual permite comunicar y vincular a los pobladores de esta parte del valle con la sección baja del valle de Huaura (Albufera de Medio Mundo, etc.). A esta singularidad se suma el control visual del territorio de los valles de Supe y Huaura, desde la cima del cerro Lurihuasi.

La ciudad de Lurihuasi ocupa un área de 37,8 has, y se compone de 24 edificaciones, las cuales se distribuyen en forma concéntrica sobre una quebrada de pendiente pronunciada, pero siguiendo un patrón de diseño urbano dual, al igual que los otros asentamientos de la civilización Caral.

El sitio arqueológico de Lurihuasi pertenece al periodo Arcaico Tardío (3000 -1800 A.C.). Lurihuasi, está enmarcado en una quebrada y presenta una distribución semicircular y está constituido por una serie de edificaciones piramidales -que cumplieron diversas funciones, áreas residenciales  y espacios públicos, donde destaca un montículo principal, además de cinco montículos secundarios y plataformas de distintas dimensiones; sumando 24 estructuras que ocupan un área de 37.8 hectáreas.

Función

Dentro del sistema de la Zona Capital los funcionarios de Lurihuasi se encargaron de asegurar la producción de excedentes destinados en parte a las huacas u oráculos y a los intereses de quienes dirigían el sistema social.
Lurihuasi brindó servicios y bienes a la población aledaña de la parte media inferior del valle de Supe, y a sus residentes, que se dedicaron al cultivo del algodón, achira, camote y otros productos de pan llevar, además de intervenir en las obras dirigidas por el Estado.

Relevancia de Lurihuasi y la civilización de Caral-Supe para Perú y el Mundo

Las actividades de investigación desarrolladas en Lurihuasi, a lo largo del siglo pasado, demostraron su gran antigüedad. Sin embargo, sólo a partir de los  estudios del Proyecto Especial Arqueológico Caral,  ha sido posible insertarlo  correctamente dentro del proceso de edificación de  grandes asentamientos que caracterizó a la civilización de Caral-Supe, producto de la complejización social en  un territorio de configuraciones geográficas contrastadas.

Lurihuasi está  enmarcado en una quebrada y presenta una distribución semicircular, destaca un  montículo principal, además de cinco montículos secundarios y plataformas de  distintas dimensiones; suman 24 estructuras, que ocupan un área de 37,8 ha.  Con la civilización de Caral-Supe se desarrolló el  primer Estado político que se  formó en el Perú 4400 años antes que gobernaran los incas.

Dicho Estado es el de mayor datación de América, y sus asentamientos urbanos  con arquitectura monumental, como Lurihuasi y Caral, son los más antiguos del  continente. Su antigüedad ha sido confirmada por cuarenta y dos fechados  radiocarbónicos, entre los 3000 y 2000 años antes de nuestra era.

La sociedad de Caral-Supe logró un avance sin precedentes en completo  aislamiento de sus coetáneas de América y del Viejo Mundo, a diferencia de otros  focos de civilización como Mesopotamia, Egipto e India, que intercambiaron conocimientos y experiencias.

En Perú, las formas de organización económica, social y política de las  poblaciones de Caral-Supe causaron fuerte impacto en la historia del área;  trascendieron el espacio y el tiempo, y sentaron las bases del sistema sociopolítico que tendrían las poblaciones de los Andes Centrales. En el área norcentral del Perú, el modelo de organización diseñado e implementado por el Estado de Supe, condujo por varios siglos el accionar de los individuos en los diferentes campos: económico, social, político y religioso.

En esta civilización se desarrollaron las ciencias, tecnologías y artes. Conocimientos en astronomía, geometría, aritmética, biología, medicina, etc., fueron aplicados en la predicción del clima, en la elaboración del calendario, en la construcción de obras arquitectónicas, en el manejo de los suelos por medio de la excavación de canales de riego o de drenaje y la habilitación de chacras, en el mejoramiento genético de las plantas, en el tratamiento de algunas dolencias o enfermedades, en la administración pública y en la manufactura de artefactos con fines ceremoniales, comerciales y suntuarios. Estos avances en el conocimiento, realizados por especialistas, les dieron también poder a éstos e hicieron posibles mejores condiciones de vida para las poblaciones del área norcentral en los albores de la civilización.

Gracias al desarrollo de conocimientos, hoy podemos admirar el orden urbano, la obra arquitectónica, la decoración de sus murales, los instrumentos musicales, sus elaborados textiles y adornos personales, la variedad genética de sus productos y su propia representación en más de un ciento de figurines de barro no cocido.

 

 

 

 

Sitio Arqueológico de Miraya, otro asentamiento de la Ciudad Sagrada de Caral

Miraya es uno de los asentamientos arcaicos que rodean a la Ciudad Sagrada de Caral, ocupa aproximadamente 43 hectáreas y tiene una antigüedad de 3,000 a 1,800 años A.C. El conjunto del sitio arqueológico de Miraya se ha dividido en siete sectores, siendo el más importante el sector A, donde están las cuatro pirámides, muy cerca del valle. Las plazas circulares tienen 25 y 15 metros de diámetro.

En Miraya destaca La Pirámide Dual que consta de una edificación de once metros de altura y otra más pequeña de seis metros. Se puede encontrar un asta de venado, una cesta de colores y un objeto ritual denominado «el ojo de dios», usado para orar por una buena cosecha de algodón. Asimismo destaca La Pirámide Mayor  la cual tiene 80 metros de este a oeste y 70 metros de norte a sur, y se accede a ella por una escalera de 4.40 metros de ancho.

Miraya presenta un gran potencial como destino turístico, tal como es en la actualidad la ciudad sagrada de Caral, puesto que este destino potencial se ha convertido en un laboratorio científico para el estudio del comportamiento social, económico, religioso, agrario, industrial, artesanal y arquitectónico de la humanidad en sus albores, cuando por primera vez se construían complejos monumentales urbanos. El conocimiento de este destino turístico afianzara y fortalecerá la identidad cultural y autoestima de los peruanos

Sin embargo, sólo a partir de los estudios del Proyecto Especial Arqueológico Caral Supe – PEACS, ha sido posible insertarlo correctamente dentro del proceso de edificación de grandes asentamientos que caracterizó a la civilización de Caral-Supe, producto de la complejización social en un territorio de configuraciones geográficas contrastadas.