Desalojo en huaca El Paraiso

En lo que va del año, solo en la región de Lima, el Ministerio de Cultura de Perú ha registrado 85 emergencias en sitios arqueológicos considerados patrimonio, pero en el país son 52 los lugares que afrontan mayor riesgo o ya han sufrido invasiones desde el año pasado. La directora general de Defensa del Patrimonio Cultural, Blanca Alva, explica que sus colegas en Latinoamérica “nunca afrontan tal cantidad de casos” como en Perú.

Las invasiones de terrenos del Estado en el país andino solían ocurrir cerca de Navidad y Año Nuevo, cuando la policía está más atareada, pero ahora se dan en cualquier momento del año y afectan a sitios que guardan la historia. La madrugada del 19 de mayo, más de 1.000 personas ocuparon Tablada de Lurín, un área que comprende un complejo de sitios prehispánicos al sur de Lima, y que es visitado por los escolares, pues se trata del único cementerio prehispánico intacto excavado e investigado desde fines de los años 50.

La policía y el gas lacrimógeno no fueron suficiente durante varias horas para desalojar a las personas que respondían con pedradas, quienes habían llegado allí porque el nuevo alcalde distrital les ofreció lotes de vivienda en la zona. Al día siguiente, otro grupo de 2.000 invadió un área de 32 hectáreas en el Morro Solar de Lima, un espacio que no solo contiene huacas (construcciones prehispánicas de adobe) sino que fue el lugar donde se apostaron trincheras y baterías en la guerra del Pacífico con Chile, entre 1880 y 1881, y por ello es considerado patrimonio cultural de la nación.

Seis días después, fueron desalojados, pero volvieron el último fin de semana a la zona arqueológica de Marcavilca, en el Morro. El pasado martes, el Ministerio de Cultura informó que está identificando a los líderes de los asentamientos humanos colindantes para que apoyen “campañas de sensibilización sobre la protección del Morro Solar”, tal como están haciendo en Tablada de Lurín.

“Esta tendencia de creer que se pueden asentar en un sitio arqueológico o destruir patrimonio histórico con impunidad y para beneficio de unos cuantos, me parece que solo existe en Perú”, comenta Alva, quien precisa que de las 85 emergencias en Lima, 23 se debieron a invasiones: ocho de ellas registradas en mayo, el mes con más incidentes en 2015.

Según la funcionaria, las otras amenazas a los sitios arqueológicos son “obras no autorizadas, vandalismo, grafitis, quema de basura que ennegrece las paredes de los sitios arqueológicos, ampliación ganadera o agrícola y minería ilegal”.

Comercio ilegal
El Ministerio de Cultura ha redactado un listado de 52 sitios que sufrieron invasiones desde el año pasado y que tienen el mayor riesgo a nivel nacional, de los que Alva Guerrero estima que los más importantes son las Líneas de Nazca (Ica), Ucupe (Lambayeque), y, en Lima, Cerro Colorado, Aspero, Bandurria, Huacones, Garagay, Canto Grande, Morro Solar y Puruchuco. En la zona arqueológica de Ucupe, los ocupantes habían ya marcado con tiza, piedras y palos los futuros lotes.

“Los invasores dicen que no tienen dónde vivir y que si son tierras del Estado pueden establecerse”, relata la directora de Defensa del Patrimonio.

Sin embargo, uno de los casos más llamativos de destrucción de patrimonio no ha podido ser sancionado: en 2013 una inmobiliaria arrasó con una pirámide en el centro ceremonial Paraíso, de 4.000 años de antigüedad, al norte de Lima, pero la empresa apeló la imposición de una multa de unos 900.000 dólares.

“La destrucción era el primer paso para allanar el terreno para la edificación de condominios. El Ministerio de Cultura ha puesto vigilancia 24 horas, se efectuó denuncia penal que el Ministerio Público archivó. Los poseedores privados del terreno impugnaron el proyecto de inversión para la investigación del sitio, pese a que la ley dice que todo sitio arqueológico descubierto o por descubrir es propiedad del Estado independientemente de que se encuentre en terreno privado”, refiere Alva.

La historiadora peruana Carmen Arellano comenta que hay factores históricos, territoriales, psicológicos y político-culturales detrás de la agresión de los peruanos al patrimonio. “El comercio legal e ilegal ha llevado a que las personas del campo pierdan el respeto a sus antepasados y ya no defiendan su pasado como antes. A esto se suma la migración por la reforma agraria, terrorismo y crisis económica, que ha hecho que los originarios que defendían sus ruinas hayan dejado paso a los nuevos que no tienen ese respeto por sus antepasados”, señala la exdirectora del Museo Nacional de Antropología, Arqueología e Historia de Perú, y también excuradora del Museo Smithsonian en Estados Unidos.

 

Escribe: JACQUELINE FOWKS
Fuente: El Pais

Las autoridades peruanas se ven obligadas a improvisar para preservar palacio pre-inca de Puruchuco

Un investigador inspecciona un adulto pre-Inca momificado descubierto en un fardo funerario en Puruchuco

Puruchuco, un antiguo complejo inca, se asienta al borde del rápido crecimiento inmobiliario de Lima, obligando a las autoridades de la capital peruana a ser creativos en sus esfuerzos por preservar el tesoro arqueológico.

A primera vista, el sitio parece un cerro vacío en el lado este de la ciudad rodeada de un barrio pobre, una nueva universidad y un centro comercial se inaugurarán en breve.

Pero entonces, una estructura se hace visible – Puruchuco, un palacio inca con un cementerio del siglo 16, y un número incalculable de piezas de valor incalculable enterradas dentro. Sólo el 10 por ciento del complejo de 190 hectáreas se ha explorado, pero esa pequeña rebanada ha mostrado más de 2.000 momias y unas 100 piezas de oro, plata y cobre.

«Todo el cerro Puruchuco tiene monumentos, cementerios, mausoleos prehispánicos que nunca han sido exploradas por falta de financiación», dijo el arqueólogo Clide Valladolid, director de un pequeño museo en el sitio.

El problema es que a medida que la economía peruana ha experimentado un auge en los últimos años – registra un crecimiento medio anual del PIB del 6,4 por ciento en la década de 2013 – Lima, una ciudad de más de nueve millones de personas, se ha ampliado con voracidad, mostrando un crecimiento de viviendas tanto para ricos y pobres.

Túneles en Puruchuco

Puruchuco se encuentra justo en el camino de crecimiento de la capital peruana.

Las autoridades quieren extender la avenida Javier Prado, una de las principales arterias de la ciudad, para vincularlo con la Carretera Central, la carretera a la región andina y de la principal carretera de la capital que trae alimentos y otros productos desde el interior del país.

Originalmente, la idea era dividir Puruchuco en dos y construir el camino recto a través de él – un plan que tiene inicialmente luz verde de las autoridades. Pero entonces el Ministerio de Cultura intervino, pidiendo que la construcción sea detenida.

Con un poco de ingeniería creativa, los planificadores se acercaron con un sistema de dos túneles de tres carriles, cada uno de 45 metros de largo, que pasarán a través de la parte más estrecha de la colina.

Los trabajos del proyecto de $ 8.900.000  USD  comenzaron en agosto pasado, con  el uso de técnicas de excavación no disruptivas y sin explosivos, y está previsto que se complete en junio.

«Era el equivalente de ingeniería a una operación del corazón para evitar a uno de los cementerios en la parte superior de la colina»,

«Cuando habíamos definido la ruta y comenzado la excavación, se encontró una momia de un metro de distancia en la ruta del túnel y se tuvo que volver a calcular todo.»

Un arqueólogo de la Universidad Mayor de San Marcos había advertido en el año 2010 que había un palacio preincaica escondido en la parte de la colina.

Hace más de cinco siglos, Puruchuco fue un importante centro administrativo y religioso donde el curaca condujo rituales.

Hoy, el palacio ha sido cuidadosamente reconstruido y está abierto para visitas.

Las autoridades se han comprometido a ampliar el museo de sitio, con la apertura de la mayor colección de momias en el país y un laboratorio para su estudio.

Valladolid, el director del museo, quiere traer de vuelta a 2.000 momias que fueron descubiertas en Puruchuco en el año 2000 durante un proyecto de construcción – una carretera a través de un barrio marginal que había surgido en la cima del cementerio mayor.

Algunos de los huesos de las momias habían sido rotas con afiladas espadas, en combate – al parecer una batalla temprana con los conquistadores españoles, que descendieron a la zona en 1532 e hicieron luego a Lima la capital del Virreinato del Perú.

 

Este artículo apareció en la edición impresa de South China Morning Post como «Puruchuco creates obstacle for rapid urban expansion»

Peruvian authorities forced to improvise as Puruchuco creates roadblock for rapid urban expansion

Puruchuco, an ancient Incan complex, sits at the fast-moving edge of Lima’s real estate boom, forcing authorities in the Peruvian capital to get creative as they seek to preserve the archaeological treasure.

At first glance, the site looks like an empty hill on the city’s east side – a bald spot surrounded by a slum, a new university and a shopping mall scheduled to open soon.

But then, a low structure becomes visible – Puruchuco, an Incan palace with a 16th-century burial ground, and untold numbers of priceless artefacts buried within. Just 10 per cent of the 190-acre complex has been explored, but that small slice held more than 2,000 mummies and some 100 artefacts in gold, silver and copper.

«The entire Puruchuco hill has monuments, cemeteries, pre-Hispanic mausoleums that have never been explored because of a lack of funding,» said archaeologist Clide Valladolid, the director of a small museum at the site.

The problem is that as the Peruvian economy has boomed in recent years – registering average annual GDP growth of 6.4 per cent in the decade to 2013 – Lima, a city of more than nine million people, has expanded voraciously, with rich and poor alike snapping up real estate.

Puruchuco sits right in the growing capital’s path.

Authorities want to extend Javier Prado Avenue, one of the city’s main arteries, to link it up with Carretera Central, the highway to the Andean region and the main route to the capital for food and other products from the country’s interior.

Originally, the idea was to split Puruchuco in two and build the road straight through it – a plan that initially got a green light from authorities.

But then the culture ministry intervened, asking for construction to be halted.

With a little creative engineering, planners came up with a system of two three-lane tunnels, each 45 metres long, that will pass through the narrowest part of the hill.

Work on the US$8.9 million project began last August using non-disruptive digging techniques and no explosives, and is due to be completed in June.

«It was the engineering equivalent of heart surgery to avoid one of the cemeteries on the upper part of the hill,» said engineer Onerio Robles, who designed the project.

«When we had defined the route and begun excavating, we found a mummy a metre away from the tunnel’s path and had to recalculate everything.»

An archaeologist at the Universidad Mayor de San Marcos had warned in 2010 that there was a pre-Inca palace hidden in that part of the hill.

More than five centuries ago, Puruchuco was an important administrative and religious centre where the curaca led rituals.

Today, the palace has been painstakingly reconstructed and is open for visits.

Authorities have promised to expand the site museum, opening the largest collection of mummies in the country and a laboratory to study them.

Valladolid, the museum’s director, wants to bring back 2,000 mummies that were discovered at Puruchuco in 2000 during a separate construction project – a road through a slum that had sprung up atop the largest burial ground.

Some of the mummies’ bones had been broken with sharp swords in combat – apparently an early battle with the Spanish conquistadors, who descended on the area in 1532 and made Lima the capital of the Viceroyalty of Peru.

 

Source: South China Moning Post

 

 

Discover mummified pre-inca baby at Puruchuco-Huaquerone in Peru

More than 1,000 years ago this pre-Inca baby was laid to rest on a barren Peruvian hillside.

It was among dozens of well-preserved mummified skeletons found by archaeologists on the outskirts of the capital city of Lima.

The discovery was made by experts who were hired by the Government to search the hillside for any remains prior to the building of a new road.

Three days into the project the archaeologist came across the cemetery, according to National Geographic News.

‘By now we have over 40 [mummy bundles] and the number increases every day.’ Guillermo Cock, a Lima-based archaeologist, reportedly told the website.

‘Given the proximity to the city and the tradition of looting in the area, we are really surprised that this is mostly undisturbed, mostly intact, mostly unlooted.
‘Only a few bundles have suffered damage by human action.’

In total the team located around 26 tombs, containing both children and adults.

The latest discovery was made close to Puruchuco-Huaquerones – the largest Inca cemetery ever excavated.

In the last 60 years researchers have examined just 10 per cent of the historic site.
So far they have uncovered 2,000 mummies, ceramics and hundreds of pieces of textile, silver, copper and gold.

The latest finds have been moved to a site museum before the local government move ahead with the building of the new highway.

Here archaeologist have been carefully examining the well-preserved remains.
In recent years thousands of mummies have been uncovered in Peru by archaeologists
One of the most famous to ever be uncovered was ‘Juanita the Ice Maiden’, a girl preserved in ice on a mountain.

WHERE WAS IT FOUND?
The newfound site is on the northwestern edge the largest Inca cemetery ever excavated, Puruchuco-Huaquerones.
In the last 60 years researchers have examined just 10 per cent of the historic site.
So far they have uncovered 2,000 mummies, ceramics and hundreds of pieces of textile, silver, copper and gold.

 

(Dailymail UK,La Vanguardia)

 

Observaciones a las excavaciones de rescate realizadas por la Municipalidad de Ate- Ministerio de Cultura en el sitio arqueológico de Puruchuco- Huaquerones, Lima-2013

[dropshadowbox align=»right» effect=»lifted-both» width=»300px» height=»» background_color=»#ffffff» border_width=»1″ border_color=»#dddddd» rounded_corners=»false» outside_shadow=»false» ]El presente informe fue entregado a la redacción de la revista Haucaypata, investigaciones arqueológicas del Tahuantinsuyo, por Ingrid Ccoyllo Sulca del Comité de Defensa de Puruchuco el 1 de diciembre de 2013, y se está publicando en su integridad salvo las modificaciones de formato derivadas de los requerimientos editoriales de la revista. Como director de la Revista Haucaypata, asumo, en consecuencia con los vecinos, arqueólogos y otros miembros de la sociedad, la consternación por los sucesos que afectan nuestro patrimonio, lamentando profundamente las acciones de la Municipalidad de Ate y su interés por destruir parte de este sitio arqueológico para ampliar la avenida Javier Prado Este. Acciones que rechazamos rotundamente. Desde aquí instamos al Ministerio de Cultura que detenga las obras de «rescate» de la evidencia arqueológica (desamblaje y destrucción de arquitectura precolonial), que los autores de este texto nos hacen conocer como resultado de su visita a Puruchuco. Seguir adelante con las obras de rescate, para poder construir la extensión de la avenida (eufemísticamente amparados en el discurso de mejora vial y modernidad) va en contra de las leyes fundamentales del Estado, que el Ministerio de Cultura debe hacer respetar. Por último, solicitamos al Ministerio de Cultura que defienda, investigue y difunda textos académicos sobre Puruchuco, antes que amparar su destrucción. Rodolfo Monteverde Sotil (Director).[/dropshadowbox]

Introducción
Las observaciones vertidas en este documento constituyen un reporte ajustado, en base a la visita que realizamos el viernes 28 de Octubre de 2013 a las operaciones del «Proyecto de rescate arqueológico en la base oeste del cerro Mayorazgo, remanentes en el área de los túneles de Puruchuco para la obra: construcción y mejoramiento de la avenida Javier Prado Este, distrito de Ate-Lima»; el cual es financiado por la Municipalidad de Ate y está a cargo del arqueólogo del Ministerio de Cultura Martín Alonso Chanta Várgas (RNA: ACH-1233)2.

Este texto constituye fundamentalmente apreciaciones de carácter técnico-arqueológico y no juicios de valor específico de las obras de «rescate'» desarrolladas en este sitio. Los autores consideran que el complejo arqueológico Puruchuco-Huaquerones debe ser preservado en su integridad sin ser afectado por ninguna obra civil, como la que ha motivado la intervención arqueológica en el área, y por la que muchos arqueólogos, vecinos y ciudadanos protestan fehacientemente.

Esta visita se realizó únicamente hacia el lado oeste del espolón del cerro Mayorazgo (calle París), en la zona por donde se piensa realizar la pro-longación de la avenida Javier Prado Este4 y construir un túnel (figura 1). No se ha revisado ni la superficie alta del cerro ni la parte oeste del espolón (calle Helsinki), que aún no ha sido excavada y que también debe contener una enorme cantidad de evidencia arqueológica inédita.

Autores:
Alberto Bueno Mendoza ([email protected] )
Gori Tumi Echevarría López ([email protected] )

Dedicado a la memoria del Dr. Virqilio Roel Pineda

Artículo publicado originalmente en la Revista Haucaypata número 7

Metodología del rescate

Figura 3. Primeras unidades de excavación, pozos de cateo, lado oeste del cerro Mayorazgo. Foto: Portal Terra 2013 [en línea]. Figura 2. Primeras unidades de excavación, pozos de cateo, lado oeste del cerro mayorazgo. Foto: Berrios 2013 [en línea].La aproximación metodológica inicial para las excavaciones de rescate, dirigidas por Martín Chanta, fue mediante pozos de cateo de 1 x im, y 2 X zm. en diferentes sectores del área a ser afectada por las obras civiles de la avenida y el túnel (figuras 2 y 3). Esto se hizo, probablemente, con la intensión de evaluar el contenido material y la naturaleza estratigráfica del yacimiento. Al haberse descubierto diversos tipos de evidencia arqueológica, la estrategia cambio a pozos adjuntos para poder exponer en mejor medida los hallazgos, los que en varios sectores del área se mostraron muy complejos, especialmente al noroeste.

Figura 4. Excavaciones en área, ampliación de los pozos de cateo del proyecto de rescate, lado oeste del cerro Mayorazgo. Foto: Comité de Defensa y Desarrollo de Puruchuco 2013. Figura 5. Excavaciones en área, ampliación de los pozos de cateo del proyecto de rescate, lado oeste del cerro Mayorazgo. Foto: Comité de Defensa y Desarrollo de Puruchuco 2013.

Posteriormente, la excavación tornó a una de área, dejando algunas improntas escalonadas en los contornos del sector (figuras 4 y 5). También se practicaron trincheras siguiendo algunas evidencias constructivas, especialmente hacia el oeste de la zona de intervención (figura 6). La excavación parece haberse dado por niveles arbitrarios y la estratigrafía es diferencial según el área intervenida. El nivel de ocupación arqueológico aparece casi inmediatamente debajo de una capa de tierra y superficie actual hacia el norte y noroeste. Hacia el oeste y sur la presencia de evidencia arqueológica aparentemente se reduce y los testimonios más relevantes fueron descubiertos por debajo de más de dos metros de capas de tierra y piedras.

Figura 1. Ubicación de la zona arqueológica intervenida por las labores del Proyecto de Rescate 2013. Complejo arqueológico Puruchuco-Huaquerones. Notar próxima ubicación del Centro Comercial Real Plaza del Grupo Interbank. La zona arqueológica dentro del círculo será destruida por la construcción de la avenida y el túnel, que se proyectan por la zona punteada. Aún no se ha excavado la parte superior y este del espolón del cerro Mayorazgo que será afectado por estas obras. Foto satelital tomada de Google Earth, 2013.

Hacia el centro de la zona los materiales arqueológicos también se encuentran en forma superficial, debajo de la superficie moderna, especialmente cerca del talud bajo del cerro, y aquí las evidencias van ampliando su dimensión y profundidad a medida que se desciende en la excavación y se proyecta hacia el oeste; como se verá después, hay una progresión de edificaciones ascendiendo el talud desde el centro-este de la zona excavada hasta la parte media y baja del talud del cerro.

Figura 7. Imagen panorámica del área de intervención del proyecto de rescate en el lado oeste del cerro Mayo¬razgo. Nótese que la parte sur del área (segundo plano) no ha sido excavada sirviendo de depósito de la tierra excavada. Foto: Comité de Defensa y Desarrollo de Puruchuco 2013.

Como se puede advertir, toda la excavación ha sido claramente condicionada por los hallazgos y la intervención ha modificado sus estrategias siguiendo esta premisa. En este sentido, hay que resaltar que, hasta noviembre de 2013, sólo se ha intervenido un 60-70% del área que va a ser afectada por la avenida y el túnel. Toda la parte sur de esta zona ha sido explorada parcialmente, únicamente mediante pozos de cateo, y luego su superficie ha sido usada como botadero del desmonte que ha salido de la excavación de la parte norte (figura 7). No tenemos dudas que en la parte sur no se ha procedido a más excavación debido a que los cateos se hicieron en secciones con pocas evidencias arqueológicas. Como se puede deducir, en este caso el método de exploración ha fallado en recuperar información arqueológica y se ha marginado esta área a pesar que la parte norte expone, como se verá más adelante, un rico yacimiento arqueológico.

De acuerdo a los arqueólogos responsables del rescate, durante la excavación se recuperó cerámica arqueológica en poca cantidad, ya sea de los pozos o de las áreas mayores excavadas. Cuando realizamos la visita, todo el conjunto había sido limpiado previamente por los arqueólogos y sólo se pudieron ver materiales inmuebles expuestos por las excavaciones (arquitectura).

Evidencia
Aunque, como ya hemos mencionado, durante la visita no se han documentado materiales muebles debido al estado de limpieza del yacimiento, no obstante se ha podido ver importante evidencia arqueológica inmueble en toda el área de intervención. Esta evidencia puede dividirse en tres rasgos principales: (1) Un pequeño asentamiento hacia el noroeste, (2) Terraplenes y plataformas escalonadas hacia el centro y este y, (3) Muros paralelos (écanalesi’) hacia el oeste.

Figura 8. Imagen panorámica del área de intervención del proyecto de rescate en el lado oeste del cerro Mayorazgo. A la derecha del primer plano (dirección norte) se encuentra parte del asentamiento arqueológico exca¬vado. Foto: Comité de Defensa y Desarrollo de Puruchuco 2013. Figura 9. Restos de arquitectura arqueológica expuesta por las excavaciones de rescate, lado oeste del cerro Mayorazgo. Recinto que probablemente sirvió como una matriz de tumba o depósito. Foto: Comité de Defensa y Desarrollo de Puruchuco 2013.

El pequeño asentamiento está constituido por una serie de morfologías arquitectónicas, las que se disponen principalmente siguiendo una orientación noroeste-sureste desde la parte central de la zona de rescate (figura 8). El sector mejor conservado se encuentra hacia el noroeste y la evidencia se proyecta en dirección norte perdiéndose bajo las capas de tierra no excavadas.

Existen aquí diversos recintos delimitados con muros de piedras, cuartos, terraplenes, canales y probables matrices de tumbas o enterramientos (figuras 9 y 10). Para la construcción se utilizaron piedras de campo angulosas de diferentes tamaños unidos con argamasa de barro, pero la técnica es aparentemente tosca lo que puede denotar el carácter rural del sitio si se compara con otros monumentos de mayor factura en la zona. La conservación de las principales estructuras es buena aunque sin presentar acabados externos, enlucidos u otros, probablemente debido a la poca conservación de estos detalles.

Figura 10. Restos de arquitectura arqueológica expuesta por las excavaciones de rescate en el lado oeste del cerro Mayorazgo. En primer plano un canal con cubierta de piedras que formó parte del asentamiento arqueo¬lógico descubierto. Foto: Comité de Defensa y Desarrollo de Puruchuco 2013. Figura 11. Muros de contención de dos terraplenes superpuestos que debieron formar un perfil escalonado. Excavaciones de rescate, lado oeste del cerro Mayorazgo. Foto tomada de Google Maps 2013.

El asentamiento no tiene límites definidos hacia el oeste o sur, debido a la preservación diferenciada de la evidencia, aunque parece extenderse hacia el este subiendo mediante pequeñas plataformas que continúan sobre el nivel actual del suelo (figura 8). Ascendiendo la ladera toda la evidencia se encuentra muy deteriorada y no se percibe como parte de un asentamiento arqueológico debido a su poca preservación y fraccionamiento, pero es evidente con la excavación, que estos restos corresponden al asentamiento arqueológico que quedó expuesto desde el abandono del sitio.

Figura 12. Muro de contención de terraplén mostrando paramento de piedra grandes. Excavaciones de rescate, lado oeste del cerro Mayorazgo. Foto: Portal RPP 2013 [en línea].Por otro lado, los terraplenes consisten en niveles de tierra y muros de contención rematados en plataformas, los que siguen una disposición escalonada ascendiendo el talud del cerro (figura 11 y 12). Estos presentan una dimensión variable dependiendo de su conservación, con muros alargados de planta semicircular que siguen la topografía sinuosa y curva del espolón del cerro. En este caso existe al menos tres niveles evidentes de terraplenes superpuestos ubicados en forma escalonada ascendiendo el talud del cerro. Se puede reconocer un nivel bajo en regular estado de conservación, y un segundo nivel bien preservado (ambos enterrados) (figura 11); el tercer nivel se halla expuesto sobre la superficie actual y en la ladera baja del cerro, del que sólo queda rezagos estructurales debido a su mala preservación. Todos los muros de contención de estas plataformas semicirculares son de piedra de campo, en general de un tamaño mayor al de los recintos mencionados para el asentamiento.

Figura 13. Cabeceras de muros de contención expuestos por la excavación de rescate, lado oeste del cerro Mayorazgo. Foto: Comité de Defensa y Desarrollo de Puruchuco 2013. Figura 14. Cabecera de muro de contención expuesto por las excavaciones de rescate, se nota en el segundo plano una serie de evidencias constructivas adicionales. Lado oeste del cerro Mayorazgo. Foto: Comité de Defensa y Desarrollo de Puruchuco 2013.

Hay que anotar que parte de estas terrazas fueron excavadas siguiendo únicamente la cabecera de los muros que se descubrieron durante los trabajos; este hecho ha dejado expuesto secciones de muros irregulares aislados y aparentemente sin contexto (figura 13 y 14). Debido a que se trata específicamente de muros de contención, estos presentan un solo paramento uniforme por lo que la parte interior se presenta muy irregular, lo que puede aparentar una rusticidad excesiva (figura 15). Como se puede advertir, el aislamiento de los muros se debe a la mala metodología utilizada en la excavación arqueológica que destruyó el material contenido de la plataforma, deformando así la imagen de la arquitectura descubierta.

Sobre toda la evidencia mencionada, un último terraplén se usó como plataforma para constituir el acceso al edificio restaurado de Puruchuco, y sus muros de contención consistieron de piedras de campo de gran tamaño (más de 50 o 60 cm. en promedio). Este último testimonio evidentemente allanó y cubrió toda la evidencia descrita -incluyendo el pequeño asentamiento- siendo utilizado para vía carrozable moderna. Es probable que este último terraplén haya tenido un origen pre-colonial, durante la ocupación Tawantinsuyu del valle, y haya sido posteriormente utilizado y remodelado durante la República.

Figura 16. Alineamientos de piedras y restos de estructuras de un posible sistema hidráulico. Excavaciones de rescate, Lado oeste del cerro Mayorazgo. Foto: Lizarzaburu 2013 [en línea].El último grupo de evidencia consiste en una serie de alineamientos de piedra dispuestos en forma paralela, de varios metros de largo y orientados este-oeste (Figura 16). La evidencia no presenta límites definidos debido a que se pierde bajo las capas de tierra no excavada del depósito que cubre la zona (figura 6 y 8). Estas estructuras fueron descubiertas a más de 3 metros de profundidad, por los pozos de cateo al centro de la zona intervenida por el «rescate» arqueológico. Los restos se ubican en el estrato superior que sigue inmediatamente a la capa de suelo geológico del área (compuesta de arena, ripio y grava). Las estructuras parecen haber formado muros de factura tosca, aunque ahora se encuentran bastante deteriorados por acción del tiempo. Debido a su extensión y disposición, ya que están colocados paralelamente, es posible que estos muros sean parte de antiguos canales arqueológicos.

Más allá de su naturaleza funcional, es claro es que esta evidencia no se relaciona en absoluto a los otros conjuntos de materiales arqueológicos mencionados anteriormente, existiendo, dada la posición estratigráfica, un salto temporal muy grande entre estos diferentes grupos de evidencia cultural, que no se articulan directamente con estos muros o canales.

Algunas conclusiones

Figura 15. Perfil interno de un muro de contención aparentando una fabrica rústica. El aislamiento del muro se debe a la excavación del terraplén interior contenido. Excavaciones de rescate, lado oeste del cerro Mayorazgo.
Foto: Comité de Defensa y Desarrollo de Puruchuco 2013.

La evidencia puesta a la luz por las excavaciones expone claramente diferentes momentos en la historia arqueológica del área. La más temprana ocupación está formada por los canales que debieron constituir parte de un sistema hidráulico del que sólo se han recuperado aún estas evidencias. La segunda ocupación está constituida por los terraplenes y plataformas con muros sinuosos y curvos, que han modificado todo el entorno del cerro; y la tercera la conforma el pequeño asentamiento y las facilidades construidas hechas para una población probablemente vinculada a actividades agrícolas o de transformación de productos y bienes.

Las ocupaciones posteriores están relacionadas a la construcción de los terraplenes modernos y al tendido del camino de acceso al edificio o palacio restaurado de Puruchuco»; actividades que cubrieron parte de la evidencia arqueológica. A parte de lo ya mencionado, no podemos olvidar una serie de tumbas y enterramientos descubiertos en los taludes este y oeste del cerro Mayorazgo, que colindan con las excavaciones, los mismos que están relacionados al asentamiento y la ocupación arqueológica de toda la zona», incluso hasta los primeros años de la Colonia. Estos contextos funerarios se diferencian de las probables matrices de tumbas y enterramientos excavadas en el asentamiento arqueológico ya descrito.

La cronología de la mayoría de los materiales está vinculada al Periodo Intermedio Tardío y a la ocupación Tahuantinsuyu (Inca) (aproximadamente desde el año 1200 hasta 1540 de nuestra Era). El asentamiento descubierto, los terraplenes o terrazas del sitio, así como la modificación del talud de cerro, enterramientos y demás artefactos muebles, corresponden en general a estos dos periodos. La evidencia de probables canales, por otra parte, debe corresponder a ocupaciones mucho más antiguas, quizá del Periodo Intermedio Temprano (200-800 dnE) o antes. Esto demuestra que el área que se está interviniendo con el «proyecto de rescate» contiene testimonios arqueológicos de miles de años de antigüedad y una secuencia larga y compleja de ocupación cultural. Por ello, los arqueólogos que actualmente laboran en el sitio deben evaluar los materiales muebles y proponer, bajo sus propios métodos, la secuencia y cronología del sitio para su corroboración correspondiente.

Vistos los testimonios, es claro que toda la zona del talud del cerro Mayorazgo, el área bajo los terraplenes actuales y bajo los caminos adosados a ambos lados del espolón rocoso (en especial por donde va a pasar la avenida y el túnel), contienen una rica y compleja evidencia histórica de más de un periodo arqueológico. Todo este caudal de materiales culturales espera aun ser adecuadamente documentado y estudiado. El potencial arqueológico del sitio intervenido, el cerro y las áreas adyacentes, no se terminan y menos se comprenden a cabalidad con una investigación de una escala tan reducida como la que se ha efectuado durante los últimos meses del año 2013; especialmente considerando el carácter de la misma, que es de una excavación meramente de «rescate», es decir de registro, sin ningún interés y prioridad científica. Una investigación verdaderamente científica, y por ende una excavación detallada orientada por una hipótesis o cuestionamientos académicos explícitos, produciría un mayor set de evidencias arqueológicas, además de su registro e interpretación, que ahora no podemos valorar debido a la limitación de los procedimientos empleados por la excavación en curso.

Independientemente de la capacidad intelectual y metodológica de los arqueólogos del «proyecto de rescate» y de la pobreza objetiva de sus expectativas científicas y preservativas, derivadas de la orientación de su trabajo – un rescate arqueológico -, el proyecto ha proveído importantísima información arqueológica, histórica y cultural que debe ser valorada científicamente. Este solo hecho es un indicador inequívoco de la enorme riqueza arqueológica de todo el complejo.

Es importante advertir por último que la destrucción de la evidencia arqueológica descubierta y la ruptura de la continuación natural del espolón rocoso del cerro Mayorazgo, donde se encuentran las evidencias revisadas por este informe, significaría la afectación inmediata de toda la evidencia arqueológica, no explorada ni estudiada, en todo el contorno del cerro; además de la fragmentación de los contextos de articulación arqueológica de los mismos materiales, que sería interrumpido irremediablemente afectando su estudio e interpretación científica. Como se puede ver, las laderas bajas del cerro Mayorazgo presentan zonas de poblados, terrazas, canales, entre otros, que deben ser preservadas.

Recomendaciones
Debemos enfatizar que es más que evidente que los descubrimientos revelan la gran complejidad arqueológica del sitio por donde se planea la obra civil (la avenida y el túnel), y las evidencias y materiales obtenidos no están siendo estudiados sino simplemente registrados. En este sentido, la exposición de los testimonios arqueológicos, de acuerdo a la metodología planteada, no puede ser totalmente cuestionada en una visita de pocas horas; sin embargo, a pesar de que se tiene prueba de la exposición de estos testimonios, los autores de este reporte no pueden dejar constancia o dar fe del nivel de registro ejercido durante los trabajos de excavación y descubrimiento, que debe estar compuesta de cuadernos de campo, fichas, mapas, dibujos técnicos, fotografías, bolsas con materiales muebles, etc.

Lo que sí debemos resaltar, de hecho, es que los testimonios traídos a la luz constituyen nueva e inédita información para la arqueología de Lima y el país, y dada su importancia y novedad requieren ser conservados y estudiados científicamente sin ser sujetos de un «rescate» para su liberación y destrucción final y definitiva.

La evidencia arqueológica reconocida por nosotros: arquitectura, terraplenes, canales y contextos funerarios de diferentes periodos culturales, constituyen valiosos testimonios del pasado nacional que deben ser preservados in situ, evitando su destrucción pública por las instituciones nacionales (Municipalidad de Ate, Ministerio de Cultura y Ministerio de Transportes) o por cualquier interés u obra civil privada. Al destruir esta evidencia se incurriría en un delito contra el patrimonio, tal como está estipulado en el Código Penal vigente (Arts. 226 y 227)7. Está demostrado que estos materiales conllevan un enorme valor documental e histórico para la nación peruana no antes previsto y deben ser protegidos por el Estado.

Puruchuco y toda su evidencia arqueológica (en superficie y bajo suelo), ahora parcialmente expuesta por las excavaciones descritas, tiene que ser conservada por deber moral, responsabilidad ética y valor nacional, más allá de su propio interés e innegable valor científico. Si se les destruye es porque no se respeta la ley nacional vigente, y si no se respeta el ordenamiento legal vigente somos un país mórbido de mercantilismo, corrompido y carente de valores de todo tipos.

Los autores no están contra la obra civil, pero ésta debe hacerse sin afectar un centímetro la evidencia arqueológica del país, utilizando para esto los recursos de la tecnología moderna, la industria, la construcción, la arquitectura y la ingeniería contemporánea. Destruir un invaluable y nunca estudiado patrimonio cultural constituye una aberración y un delito de lesa cultura en un país que se precia de un crecimiento económico sistemático, de inversión, y que apuesta por el desarrollo.

Ante la presencia contundente de la evidencia arqueológica descubierta no debería proceder el CIRA (Certificado de Inexistencia de Sitios Arqueológicos) para la municipalidad de ATE y sus intereses mercantiles particulares. Y es tarea del Ministerio de Cultura hacer cumplir la ley, defendiendo y preservando, como un deber supremo, los bienes de la nación; deber que está claramente sancionado por la Constitución Política del Perú en su artículo 21, que a letra dice: «Los yacimientos y restos arqueológicos, construcciones, monumentos, lugares, documentos bibliográficos y de archivo, objetos artísticos y testimonios de valor histórico, expresamente declarados bienes culturales, y provisionalmente los que se presumen como tales, son patrimonio cultural de la Nación, independientemente de su condición de pro-piedad privada o pública. Están protegidos por el Estado.»

No está de más recordar que Puruchuco es mundialmente reconocido como Patrimonio Cultural del Perú. Al proceder contra el patrimonio nacional, el Ministerio de Cultura estaría contraviniendo la Constitución Peruana, alterando irracionalmente el ordenamiento urbano y territorial, liquidando su Ley 28296 (Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación), la Ley 29565 (de creación del Ministerio de Cultura), la Ley 27444 (Ley del Procedimiento Administrativo General), y la Ley 29060 (Ley del Silencio Administrativo). Los trasgresores serán objeto de responsabilidades civiles y penales.

Bibliografía
BERRÍOS, Milagros, 2013-05-26. «De todos modos iniciarían obras en Puruchuco en Junio». La República, Accesible en internet: http://www.larepublica.pe/26-05-2013/detodos – modos – iniciarian -obras-en – puruch ucoen-junio, [consultada 03-12-13; 23:13 hrs.].
COOK, Guillermo, 2002. «Inca Rescue». National Geographic, Vol. 201, No. 5: 78-91.
DIARIO GESTIÓN, 2011-02-22. «En noviembre estará listo Centro Comercial Puruchuco», Accesible en internet: http://gestion.pe/ noticia/ 717638 /noviembre-estara -listo-cen-tro-comercial-puruchuco, 22/2/2011. [consultada 03-12-13; 14:19 hrs.].
ECHEVARRÍA LÓPEZ, Gori Tumi, 2013. «El patrimonio arqueológico y el anacronismo in-telectual». Blog La mula. Accesible en internet: http://arqueologia.lamula.pe/2013/11/27 / el-
pa trimonio- arqueo logi co- y-el-anacronismo-intelectualjgoritumij). [consultada 04-12-13; 18:25 hrs.].
IRIARTE, Francisco, 2004. «Arturo Jiménez Borja y la restauración de Puruchuco». En: Puruchuco y la Sociedad de Lima: Un Homenaje a Arturo Jiménez Borja: 5-13. CONCYTEC, Lima.
LIZARZABURU,J avier, 2013-05-02. «De túneles, avances y retrocesos». Accesible en internet: Blog Lima Milenaria http://limamilenaria.blogspot. com/2012/1O/de-tuneles-avances-y-retrocesos. html, 2/5/2012. [consultada 01-12-13; 18:34hrs.].
LIZARZABURU, Javier, 2013-11-06. «Puruchuco: un caso de protección vs intereses comerciales». Blog Lima Milenaria. Accesible en internet: http://limamilenaria. blogspot.com/ 2013/11/ puruchuco-proteccion-de-patrimonio-vs.html [consultada 03-12-13; 15:13 hrs.].
LUJÁN, Isabel, 2013. «Una aplastante carretera vs la memoria de Puruchuco». Portal Rumbos. Accesible en internet: http://www.rumbosdelperu. com/ una -a plastante-carretera -vs-la – memo-ria-de-puruchuco-V862.html [consultada 04-1213; 22: 56 hrs.].
MONTEVERDE SOTIL Rodolfo, 2013. «El in-cómodo patrimonio arqueológico en la ‘moder-nización’ de Lima: construcción de túneles, la ampliación de la avenida Javier Prado Este y la afectación de Puruchuco-Huaquerones». Revista Haucaypata, investigaciones arqueológicas del Tahuantinsuyo, Año 2, Nro. 6: 67-91. Lima.
PORTAL RPP, 2013-10-30. «Estiman que obra de túneles en Puruchuco iniciará a fines de noviembre». Accesible en internet: http://www.rpp.com. pe/ 20 13-10-30-estiman -que-obra -de-tuneles-en-puruchuco-iniciara-a-fines-de-noviembre-noticia_643667.html [consultada 02-12-13; 12: 34 hrs.].
TERRA, 2013-05-20. «Denuncian destrucción del complejo arqueológico Puruchuco». Accesible en internet: http.y/noticias.terra.com.pe/ nacional/ denuncian -destruccion -de-com plejo-arqueologico-puruchuco,010a90362d1ce310Vgn VCM3000009acceboaRCRD.html. [consultada 04-12-13; 07: 35 hrs.].

Notas:

1 Esta visita fue promovida por vecinos e interesados en la defensa del sitio arqueológico de Puruchuco, siendo coordinada por la arqueóloga Clide Valladolid y el artista plástico Herbert Rodríguez. Los autores reconocen a estas personas y en especial a los arqueólogos Martín Chanta y Rodrigo Gonzales por permitir la observación de sus trabajos y explicar en el lugar parte de sus procedimientos y labores. Las fotos que acompañan el texto fueron facilitadas por El Comité de Defensa de Puruchuco y obtenidas de recursos públicos en internet. Los autores entregan este informe a la Mag. Ingrid Ccoyllo Sulca, del Comité de Defensa y Desarrollo de Puruchuco, para los fines que estime conveniente.
2 Resolución Directoral Nro. 319-2013-DGPC-VMP-CIC/MC (03-05-2013).
3 El término «rescate», en arqueología, sólo aplica a la «recuperación» de información documental (fichas, fotos, etc.) sobre bienes arqueológicos que van a ser destruidos por una obra civil. No existe posibilidad absoluta de «rescatar» (literalmente hablando) objetos inmuebles, como la arquitectura de Puruchuco, para ser guardada o almacenada y luego reensamblada o reconstruida.
4 La avenida Javier Prado, que se prolonga de este a oeste y viceversa, es una de las principales vías de circulación que une diversos distritos, por ejemplo:
Ate, La Molina, Surco, San Borja, San Isidro, Magdalena y San Miguel. Desde hace varios años hay intenciones de prolongarla, hacia el este, sin la menor preocupación, estatal o municipal, por proteger la evidencia arqueológica de Puruchuco. Al respecto se puede consultar: Monteverde 2013: 67-91.
5 Los trabajos de limpieza, consolidación y restauración del Palacio de Puruchuco se llevaron a cabo entre 1953 y 1960, Y fueron dirigidos por el Dr. Arturo Jiménez Borja. El mismo año de 1960 se inauguró el Museo de Sitio de Puruchuco, el primero de su tipo en Sudamérica. El Palacio de Puruchuco se encuentra a poca distancia de la zona de rescate, en la misma ladera del cerro Mayorazgo. Se puede consultar: Iriarte 2004: 5-13.
6 En los últimos años Puruchuco ha alcanzado renombre mundial gracias al descubrimiento y excavación de cientos de fardos funerarios de la época Inca, localizados hacia el lado este del cerro Mayorazgo, en lo que ahora es el asentamiento humano Túpac Amaru. La cobertura y difusión de esta extraordinaria evidencia arqueológica fue hecha por la National Geographic Society de Washington. Consultar: Cook 2002: 78-91.
7 El Código Penal Del Perú, Título VIII, Delitos Contra El Patrimonio Cultural, dice: Artículo 226°: El que se asienta, depreda o el que, sin autorización, explora, excava o remueve yacimientos arqueológicos prehispánicos, sin importar la relación de derecho real que ostente sobre el terreno donde aquél se ubique, siempre que conozca el carácter de patrimonio cultural del bien, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de seis años y con ciento veinte a trescientos sesenta y cinco días- multa. Artículo 227°:
El que promueve, organiza, financia o dirige grupos de personas para la comisión de los delitos previstos en el artículo 226°, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres ni mayor de ocho años y con ciento ochenta a trescientos sesenta y cinco días- multa. 8 La principal razón por la que se quiere destruir la evidencia arqueológica y cortar el cerro Mayorazgo no es el resolver un problema de transporte público, como se podría suponer, sino el facilitar el acceso de clientes al proyectado centro comercial Real Plaza del Grupo Interbank, el mismo que se pretende construir en el lado este del espolón del cerro Mayorazgo (figura 1), colindante a la carretera central. Ver artículo en el Diario Gestión 2011 [en línea]. El mismo Grupo Interbank ha dado un préstamo de 19 millones de soles al Alcalde de Ate para agilizar la construcción del paso por el cerro Mayorazgo y así beneficiar directamente esta in-versión a costa del patrimonio arqueológico; tal como ha podido corroborar el periodista Javier Lizarzaburu 2012 [en línea]. Al parecer se trata de un contubernio, un lobby, que ha involucrado diferentes actores y que también estaría incluyendo al Ministerio de Cultura, que prefiere favorecer la destrucción del patrimonio Cultural y no su defensa, tal como se puede desprender de las declaraciones del vice ministro de Cultura Luis Jaime Castillo. Al respecto leer: Echevarría 2013 [en línea].

Comunidad de Ate participa en mantenimiento y protección sitio arqueológico de Puruchuco

Como parte de su política de preservación del patrimonio cultural, el Ministerio de Cultura, con la colaboración de la Municipalidad Distrital de Ate, ha iniciado acciones de mantenimiento y colocación de hitos en la Zona Arqueológica Monumental Puruchuco-Huaquerones, uno de los testimonios más emblemáticos del patrimonio arqueológico de Lima Metropolitana.

En esta labor participan la Dirección de Gestión de Monumentos y la Dirección de Catastro y Saneamiento Físico Legal, así como el Museo de Sitio Arturo Jiménez Borja-Puruchuco, integrante de la red de museos del Ministerio.

El éxito de estas acciones se ha visto reflejado en la plena participación de la comunidad de Ate, representada por los moradores del Asentamiento Humano Los Portales, a quienes se les brindó una charla de información arqueológica el domingo 6 del presente mes y se les motivó a conocer su patrimonio arqueológico local y la importancia de su preservación.

Los dos fines de semana siguientes, la Asociación de Pobladores del Asentamiento Humano Los Portales emprendieron dos jornadas de limpieza en el complejo Puruchuco en las áreas que colindan con sus viviendas, lo que permitirá en las próximas semanas que la Dirección de Catastro del Ministerio pueda realizar la colocación de hitos de delimitación correspondientes.

Por otro lado, el sábado 12 de octubre 31 estudiantes de 4° año de secundaria del Centro Educativo N°1263 Puruchuco, participaron en la limpieza del monumento arqueológico en una jornada que permitió mejorar la condición del sitio y el entorno de los estudiantes.

La limpieza de la zona arqueológica fue monitoreada por el personal técnico de la Dirección de Gestión de Monumentos. Comprendió el retiro de aproximadamente 3.5 metros cúbicos de basura superficial, desmonte y bienes en desuso, que habían sido arrojados en el perímetro de las parcelas A y B de Puruchuco-Huaquerones, y contó con la participación de aproximadamente 140 pobladores.

Principales sitios arqueológicos de Lima

El Ministerio de Cultura ha identificado 217 sitios arqueológicos en Lima. Muchos de ellos sobreviven a pesar del crecimiento urbano, recordándonos la grandeza de nuestro pasado y la importancia de su recuperación y puesta en valor.

Algunos sitios arqueológicos destacados de la ciudad de Lima y alrededores son:

Garagay.
Templo en “U” del periodo Formativo (1800-800 a.C.) conformado por una pirámide central y dos brazos laterales asimétricos. En el atrio de la parte superior del montículo se diseñaron frisos con imágenes modeladas sobre una pared pintada con colores diversos. Allí se representaron figuras estilizadas, como cabezas antropomóricas vistas de perfil, con rasgos felinos similares a los de Chavín.

El templo de Garagay es contemporáneo a Chuquitanta, Infantas y Cieneguilla, entre otros. En la actualidad el INC ejecuta un proyecto que tiene como objetivo la recuperación integral del complejo arqueológico.
Ubicación: Cruce de las avenidas Universitaria y Angélica Gamarra, San Martín de Porres. Lima 31 – Perú.
Teléfono: (511) 476-9933 anexo 280.

Huallamarca.
Fue escenario religioso y administrativo de las culturas Lima, Ichma e Inca. Está conformado por una pirámide de tres cuerpos escalonados, con perfiles inclinados y acceso central a modo de rampa. Para su construcción se utilizaron adobitos.

El sitio de Huallamarca es contemporáneo a los complejos arqueológicos de Maranga, Pucllana y Pachacamac.

Ubicación: Calle Nicolás de Rivera 201, San Isidro. Lima 27 – Perú.
Teléfono: (511) 222-4124.

Huantille.
Templo del intermedio Tardío perteneciente al señorío Ichma (900-1532 d.C.) que mantiene su importancia hasta la llegada de los europeos. El cuerpo del templo está conformado por una estructura piramidal construida mediante un sistema de terraplenes, todos edificados con gruesos muros de tapia. Destacan en Huantille los corredores, banquetas y pintura de color blanco, así como frisos polícromos representando aves y diseños escalonados.

Huantille se encuentra vinculado a Mateo Salado y al complejo arqueológico Maranga en San Miguel. Desde el año 2006 se viene efectuando un proyecto de recuperación integral gracia a un convenio suscrito con la Municipalidad de Magdalena del Mar.

Ubicación: Cruce de Av. Castilla y 28 de Julio, Magdalena del Mar. Lima 17 – Perú.
Teléfono: (511) 476-9933 anexo 280.

Huaycán de Cieneguilla.
Centro administrativo de origen inca conformado por un conjunto de recintos de planta rectangular unido por un sistema de pasajes y vanos. Los muros son de piedra y barro aunque revestidos por sólidas capas de arcilla. En el sector mejor conservado se observa no sólo frisos sino corredores y almacenes a desnivel.
El sitio está relacionado con Paquilma, Las Palmas y Tijerales. Desde el año 2007 se viene realizando trabajos de investigación y puesta en valor de la zona a través del programa Qhapaq Ñan, contando con la activa participación de los pobladores del lugar.
Ubicación: Av. Huaycán s/n, Cieneguilla. Lima 40 – Perú.
Teléfono: (511) 476-9887.

Mateo Salado.
El complejo arqueológico Mateo salado, constituido por cinco pirámides monumentales, conformaba uno de los asentamientos administrativo-religiosos más importantes de la época prehispánica en la costa central peruana. Cronológicamente pertenece al Intermedio Tardío (1000 d.C. -1470 d.C.) y al Horizonte Tardío (1470 d.C.-1532), siendo evidente que estuvo unido con el conjunto arqueológico Maranga a través de un estrecho camino amurallado.

El nombre Mateo Salado procede de un personaje, Mateo Salade (1528-1573), un inmigrante francés que habitaba en los predios de lo que hoy es la huaca y que, en su época, fue procesado por supuestos actos de herejía por la Inquisición. El Ministerio de Cultura actualmente ejecuta un proyecto de investigación y puesta en valor.
Ubicación: Ubicado en el límite de los distritos de Lima, Breña y Pueblo Libre. Entre las avenidas Tingo María y Mariano Conejo. Plaza de la Bandera, Pueblo Libre. Lima 21 – Perú.
Teléfono: (511) 476-9887.

Pachacamac.
El complejo arqueológico de Pachacamac, candidato a convertirse en patrimonio cultural de la humanidad, es uno de los más importantes centros ceremoniales de la costa central peruana. La construcción del santuario, efectuada ente los siglos IV y V d.C., se atribuye a los arquitectos de la cultura Lima, quienes construyeron también el templo de Urpiwachak dentro de la zona.

En Pachacamac es evidente la influencia de las culturas Wari e Ichma en el llamado templo Pintado así como la inca en el Templo del Sol, el Acllawasi, la Plaza de los Peregrinos, entre otros importantes edificios. Pachacamac cuenta con un museo de sitio y áreas naturales protegidas (bosque de algarrobos y una laguna). Actualmente el Ministerio de Cultura prepara un plan de manejo para la conservación sostenible del santuario.
Ubicación: Km. 31.5 de la antigua Panamericana Sur, Pachacamac. Lima 19 – Perú.
Teléfono: (511) 430-0168.

Paraíso.
Es uno de los templos pioneros de la costa central con planta en forma de “U” del Arcaico Tardío (2000 a.C.). Paraíso, también denominado Chuquitanta, consta de ocho unidades arquitectónicas, constituyendo uno de los complejos arqueológicos más importantes de la franja costera central peruana.

Con un edificio principal formado por una construcción piramidal hecha de piedras canteadas, los especialistas aseguran que Paraíso es contemporáneo de Caral. Desde el año 2007 se viene realizando trabajos de mantenimiento y protección de la zona con el apoyo de la comunidad Kapaq Sumaq Ayllu de San Martín de Porres.

Ubicación: Ex hacienda Chuquitanta, San Martín de Porres. Lima 31 – Perú.
Teléfono: (511) 476-9887.

Pucllana.
Fue centro de desarrollo de la cultura Lima, cuya zona de influencia comprendió los valles de Chancay, Chillón, Rímac y Lurín. Construida mediante la técnica de los adobitos, tuvo fines administrativos y ceremoniales, distinguiéndose dos zonas en su espacio: en la primera destaca una estructura piramidal de 23 metros de altura, utilizada para el culto a las deidades; y en la segunda, un área supuestamente urbanizada, es posible apreciar plazas, rampas, patios y recintos donde se almacenaban productos de consumo masivo.
Pucllana es contemporánea a Maranga, Cajamarquilla y Pachacamac. Cuenta con un museo de sitio, donde se organizan talleres de promoción cultural. Desde 1980, en virtud a un convenio, conjunto con la Municipalidad de Miraflores se viene realizando un proyecto arqueológico de investigación, conservación y puesta en valor del sitio.
Ubicación: Calle General Borgoño cdra. 8 s/n. Lima 18 – Perú.
Teléfono: (511) 445-8695.

Puruchuco.
Se trata de la residencia del señor de un pequeño curacazgo que gobernó un área determinada de la margen izquierda del río Rímac poco antes del establecimiento de los incas en el valle. Resalta la presencia del palacio residencial de planta cuadrangular asociado a un conjunto de recintos, patios y corredores coherentemente articulados en su interior.

Muy cerca al sitio se encuentra Huaquerones, el cementerio más grande del valle y el que mayor grado de enterramiento concentró durante un mismo periodo (1480-1535), habiéndose registrado más de 2.200 momias incas. Puruchuco es contemporáneo a Pachacamac y Huaycán de Cieneguilla y cuenta con el museo de sitio Arturo Jiménez Borja.

Ubicación: Carretera Central km. 4.5, Ate Vitarte. Lima 03 – Perú
Teléfono: (511) 494-2641.

San Borja.
Es un centro religioso y administrativo menor en el valle bajo del Rímac, cuya evidencia científica actual es conocida como complejo arqueológico de Limatambo. El sitio está conformado por una pirámide trunca de perfiles escalonados y una planta ligeramente trapezoidal construida en base a una serie de recintos con rellenos.

En el interior destaca la presencia de recintos, patios unidos por un sistema de pasajes, escalinatas y vanos. San Borja presenta evidencia de ocupación humana desde el intermedio Tardío hasta, incluso, bien entrada la Colonia.

Ubicación: Esquina de las avenidas Canadá y De la Arqueología, San Borja. Lima 41 – Perú.
Teléfono: (511) 476 – 9933 anexo 280

San Juan de Pariachi.
Centro administrativo inca conformado por un conjunto de recintos de planta rectangular y unido por un sistema de pasajes y vanos. Los recintos están agrupados por una serie de muros de tapia y adobes, presentando muchos de ellos un enlucido de barro.

A este sitio se le relaciona con Puruchuco y Pachacamac.  Actualmente el Ministerio de Cultura realiza un proyecto de investigación que incluye la preservación del sitio arqueológico.

Ubicación: Carretera Central km. 12.7, Ate Vitarte. Lima 03 – Perú.
Teléfono: (511) 429-2641.

Santa Catalina.
Centro religioso y administrativo desarrollado entre los periodos conocidos como Intermedio tardío y Horizonte Tardío. Está conformado por una estructura central construida sobre una plataforma de tapia y adobe con rellenos provenientes de edificios de la época Lima y bloques de tapia.

Destaca en Santa Catalina la presencia de un conjunto de pasajes que comunican a recintos rectangulares, una columna cilíndrica hecha con adobes circulares y frisos. Cuenta con un museo de sitio. El Ministerio de Cultura vela por su preservación en coordinación con la Municipalidad de La Victoria.

Ubicación: Calle Pascual Saco Oliveros cdra. 8 s/n, La Victoria. Lima 13 – Perú.
Teléfono: (511) 330-3737

Atentado: anuncian que obras en el cerro Puruchuco continuarán pese al rechazo de especialistas y del Ministerio de Cultura.

El alcalde de Ate, Óscar Benavides, aseguró que las obras de ampliación a tajo abierto en el cerro Puruchuco continuarán, pese al rechazo del Ministerio de Cultura.
El burgomaestre explicó que la obra fue autorizada en el 2003 mediante un acuerdo firmado entre las municipalidades de Lima, Ate y el Instituto Nacional de Cultura.

Indicó que el permiso para el tajo abierto fue ratificado en 2009 por la entonces directora del INC, Cecilia Bákula, pese a que dicho lugar es un antiguo cementeriodonde se han encontrado más de 1,600 fardos funerarios.

Al respecto, Paloma Carcedo, directora de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura, precisó que un expediente con diez años de antigüedad tiene que serreevaluado.

«Hablé con el Concejo de Lima y le dije que el proyecto debe ser reevaluado. Nos hemos vuelto a reunir con la (ex) ministra Susana Baca y nos negamos a firmar», dijo

INC no acepta tajo abierto de cerro Puruchuco y pide a Ate más estudios técnicos

Hace unos días empezaron los trabajos de la ampliación de la avenida Javier Prado que llegará hasta la Carretera Central y pese a que el alcalde de Ate Vitarte, Óscar Benavides, aseguró que no utilizarán explosivos para proceder al tajo abierto delcerro Puruchuco, esta explicación no fue suficiente para el Ministerio de Cultura.

La noche de ayer, mediante un comunicado, el Instituto Nacional de Cultura informó que no acepta el corte del Cerro Mayorazgo (alrededor de Puruchuco) y considera que se debe reformular el diseño del proyecto buscando alternativas que protejan el patrimonio, como podría ser un paso a desnivel subterráneo.

Piden más estudios

Es preciso mencionar que la excavación a tajo abierto se ubica en el Complejo Arqueológico Puruchuco–Huaquerones, que es declarado Patrimonio Cultural de la Nación, mediante la RDN N° 082/INC del 30-01-2001.

Ante esto, el INC recomienda al municipio de Ate que «debe agotarse todos los esfuerzos técnicos para evitar que la única opción sea el corte a tajo abierto en el Cerro Mayorazgo».

Según dicha entidad, a la fecha no se han cumplido a cabalidad 7 de los 9 puntos o medidas solicitadas en el 2003 a las Municipalidades de Ate Vitarte y de Lima Metropolitana.

En otro momento, el Ministerio de Cultura usará hasta el máximo de los recursos que disponga para cumplir con la protección de nuestro patrimonio cultural.

 

El segundo centro arqueológico más reconocido de la capital peruana se enfrenta al crecimiento desmesurado de una ciudad que ha cercado sus estructuras y lo ha llevado a insertarse en la dinámica vertiginosa del desarrollo urbano Corrían los años cincuenta y una corriente fresca iluminó las artes y las letras locales, expandiendo la visión de los sectores enterados de la capital.

Si bien ya habían surgido influyentes corrientes intelectuales que se detenían en la condición del hombre del ande, fue a partir de esos años que intelectuales limeños con aspiraciones a construir una obra moderna entendieron que ésta se tenía que apoyar en el conocimiento del legado andino.

Jorge Eduardo Eielson, Fernando de Szyszlo o José Casals fueron algunos de los puntales de esta transformación estética en la que un centro arqueológico ubicado a pocos kilómetros de la ciudad jugó un papel dorsal: Puruchuco.

«Su importancia», señala Luis Guillermo Lumbreras, arqueólogo y director del Instituto Nacional de Cultura, «radica en haberle descubierto a los ojos no especializados que un sitio arqueológico podía estar entero, atraer visitas y ser susceptible de ser recorrido».

Fue gracias al esfuerzo tenaz de Arturo Jiménez Borja, quien emprendió la reconstrucción y posterior posicionamiento de este lugar, que la población de Lima dejó de percibir lo prehispánico como algo del «interior» del país.

¿Pero qué eran en realidad estos vestigios arqueológicos? ¿Cuál fue su importancia histórica? Sabemos que Puruchuco fue uno de varios palacios que existieron en el valle de Lima entre los siglos XIV y XV –por eso el visitante encuentra en él una serie de salas, recibos y otros espacios en los que se presume las personas cumplían una vida cortesana–, la casa de una persona importante, un «curaca» relacionado al cacicazgo de Lati y subordinado al señorío Ischma, que administraba la zona desde Pachacamac y Cusco.

La mansión de Puruchuco, que data de finales de la época preinca y del periodo de esplendor incaico, resultó el emplazamiento desde el cual este señor dominó el valle inmediato, buena parte de lo que actualmente es Vitarte, la vasta zona que el día de hoy se encuentra detrás del Estadio Monumental y que se conoce como Puruchuca y la parte alta del actual cerro Mayorazgo, sitio denominado Paredones y en el cual se aposentaba un grupo de pobladores más antiguo, el mismo que salió a la luz en el año 2002, cuando el arqueólogo Guillermo Cock descubrió en ese lugar cerca de 2,000 momias.

UN ESCENARIO INEVITABLE

Durante años la ciudad de Lima ha venido desarrollándose en progresión geométrica.

La actual megápolis terminó abrazando hasta la asfixia a Puruchuco, hoy presa de una situación álgida e inevitable: uno de los brazos del cerro que acoge el complejo arqueológico impide el paso de la avenida Javier Prado Oeste, una de las arterias viales más grandes de la capital y que de estar operativa uniría 14 distritos, beneficiando a más de cuatro millones de habitantes.

El Instituto Nacional de Cultura entiende que es necesario sintonizar las condiciones del crecimiento moderno de la ciudad con su misión principal: proteger el patrimonio cultural de la nación.

Por ello ha establecido un conjunto de condiciones para la continuación de las obras de habilitación de la avenida, exigiendo que se implementen una serie de trabajos de protección y estudio de los restos arqueológicos.

«Lo que hacemos es salvar la memoria histórica», señala Lumbreras, «la carretera ya está hecha y ello no es algo en lo que hayamos tenido ingerencia; la población ya ha avanzado hasta cincuenta metros de distancia del sitio arqueológico; entonces se trata de impedir que éste continúe siendo destruido.

Frente a la presencia inevitable de la ocupación urbana, lo que debemos hacer es salvaguardar los testimonios que se pueden perder y que ahora peligran debido a la presencia de una pista de alta velocidad, del tránsito, de una sede de gran concentración como es el Estadio Monumental».

Así pues, según resolución del INC, el paso vial procederá sólo si el equipo de arqueólogos contratados por la Municipalidad de Ate, entidad responsable de la obra, redelimita, señaliza y pone hitos en la zona de Puruchuco y Huaquerones, realiza un trabajo de rescate arqueológico en el espolón –por donde pasará la pista– y de evaluación de las zonas de influencia al paso de la avenida, consolida las estructuras arquitectónicas que se encuentran en las inmediaciones, habilita un camino asfaltado hacia el museo de sitio y construye almacenes adecuados para poner a buen recaudo los bienes recuperados en los procesos de rescate y evaluación arqueológicos.

Así las cosas, el primero de marzo un equipo comandado por el arqueólogo Guillermo Cock dio inició a su labor científica bajo la atenta supervisión de los organismos técnicos del INC.

En ese marco, el 5 de marzo, mientras se realizaba labor de cateo en el sector de influencia 57A, Cock y su equipo encontraron 26 fardos funerarios pertenecientes a un cementerio prehispánico.

LOS MUERTOS ENSEÑAN

El hallazgo es de una importancia similar a los descubrimientos de tumbas hechos por Max Uhle y Julio C.

Tello –que sentaron las bases de la historia antigua del Perú– pero esta vez los restos, que pertenecen básicamente a las épocas Ishma e Inca, permitirán extraer conocimientos que resultaban impensables hace algunos años.

«Ahora, gracias a la tecnología, a través del estudio de restos humanos podemos extraer información sobre los índices de nutrición de los antiguos peruanos», señala Lumbreras, «saber qué comían, por qué desarrollaron ese tipo específico de musculatura o de tamaño, qué cadenas de consanguinidad guardaban entre ellos, con qué medicinas se curaban, a qué niveles de mortalidad se sometían».

Si se toma en cuenta que los trabajos previos en Puruchuco, realizados entre los años 1953 y 1964, no registraron ni documentaron los hallazgos arqueológicos, generando una carencia muy grave de la memoria histósarica, lo que se acaba de rescatar es casi como la primera piedra de un real esfuerzo científico.

«Comenzamos a saber recién quiénes realmente vivían en ese lugar y cuanto más información tengamos reconstruiremos mejor cómo era esa zona de la Lima antigua», acota Lumbreras.

Un nuevo horizonte, entonces, se abre para el estudio de aquella porción de nuestra historia.

Los bienes culturales que se extraigan de estas labores arqueológicas previas a las obras civiles servirán para potenciar el valor de Puruchuco, que podrá pasar de un eficiente museo de sitio a un completo centro de investigación con amplia presencia en la vida académica y científica del país.

Los primeros pasos están dados.

Los trabajos que se hacen por estos días siguen su marcha y desde luego no sólo no pondrán en riesgo nuestro patrimonio sino que asegurarán su más sólido resguardo, dado que esta vez se registran todos los eventos arqueológicos y se cuida cada uno de los eslabones del proceso de ampliación de la Javier Prado.

«Nos falta ver el proyecto final de ingeniería que tienen y el trazo exacto de la avenida de modo que podamos medir su influencia sobre el cementerio encontrado», señala Ana María Hoyle, arqueóloga del INC encargada de supervisar los trabajos de Guillermo Cock.

«Hasta que no terminen esta etapa de rescate del espolón y de evaluación de las zonas de influencias, emprendan y concluyan con la reestructuración y estabilización de la arquitectura asociada al complejo y cumplan a cabalidad con todos los requerimientos que hemos impuesto no se va a empezar ninguna obra».

Puruchuco, pues, se encuentra en buenas manos.

Momias de Puruchuco: el legado de los incas

“La historia del Imperio de los Incas es uno de los legados más extraordinarios que nos dejaron nuestros antepasados. Insoluble y fascinante misterio que ha intrigado nuestra imaginación por años; ahora, gracias a importantes hallazgos se ha podido desentrañar y entender. Espectaculares ciudadelas, hermosos objetos hechos en oro y plata, coloridos y delicados textiles, elaborados cerámicos, y lo más significativo de toda esta herencia: las momias incas”.

La National Geographic Society sorprendió al mundo con el anuncio del descubrimiento de más de 2.200 momias incas en la zona de Huaquerones-Puruchuco, zona arqueológica que constituye uno de los mayores cementerios prehispánicos y que gracias a sus importantes vestigios, darán un nuevo giro al estudio de los incas y la historia del Perú.

Las cálidas arenas del desierto costeño protegieron del paso del tiempo y del avance de la civilización moderna, una inmensa área que, durante el apogeo del imperio, fue centro de importante desarrollo inca. Gracias a la acertada labor del arqueólogo peruano Guillermo Cock y su equipo de arqueólogas peruanas, se pudieron rescatar un aproximado de 2.200 a 2.400 momias incas y otros importantes vestigios que se hallaban en peligro de destrucción, bajo el asentamiento humano Tupac Amaru, distrito de Ate-Vitarte, en la ciudad de Lima.

El maravilloso mundo de los incas, dice la leyenda, nace bajo el amparo del dios Sol, cuando emergieron sus hijos Manco Cápac y Mama Ocllo del sagrado lago Titicaca, para fundar el Imperio de los Incas o Imperio del Tawantinsuyo en la ciudad del Cusco. A partir de ese entonces empieza uno de los capítulos más grandiosos de la historia del Perú.

Los incas se caracterizaron por ser valientes guerreros y por alcanzar un admirable desarrollo en casi todos los campos: arquitectura, medicina, agricultura, orfebrería, textilería, administración, astronomía, entre otros. Poco a poco fueron extendiendo sus dominios, llegando a colonizar nuevas y lejanas civilizaciones, tomando lo mejor de cada una.

Los poderosos incas ensancharon los límites del imperio por el norte hasta Colombia, por el sur hasta Chile y Argentina, por el este hasta la Amazonía y por el oeste, el Océano Pacífico. Ellos creían que las dimensiones del mundo se limitaban a las fronteras del Tawantinsuyo, y que su centro era el Cusco, lugar donde residía el Inca y la élite local o Panacas.

Vasto territorio conectado por una asombrosa y extensa red de caminos que constituía la línea vital para le reino y abarcaba más de 20.000 km. Es así como el Inca llegaba a todos los rincones del imperio, pues estos caminos eran vigilados y controlados permanentemente y se llevaba registro de todo lo que transitaba por estos, mediante los Quipus.

Gracias a esta red de vías los poblados más lejanos se conectaban con la ciudad imperial; sitios tan remotos como Lima (ubicada en la costa central) y dentro de ella, Puruchuco.

Años antes del apogeo de los incas, existieron comunidades locales que se instalaron en la zona de Puruchuco (Intermedio Temprano – Horizonte Medio) y construyeron en el lugar terrazas, paredes y recintos. Años después llegaron los incas, ocuparon estas tierras, y utilizaron estas estructuras para fines distintos.

Puruchuco, que en lengua quechua quiere decir “Casco Emplumado”, es una inmensa zona que alberga entre sus límites un gran Palacio Inca ya conocido desde 1956, y el recientemente descubierto cementerio inca, gracias al hallazgo de las famosas momias incas.

El imponente Palacio Inca construido en base de adobe fue erigido en las faldas del Cerro León. Este laberíntico Palacio bien podría haber sido una casa señorial, un centro burocrático o la sede de un funcionario (o grupo de ellos) que se dedicó a administrar la Mita, es decir, el trabajo obligatorio en beneficio del imperio. Su gran patio habría servido como espacio para el intercambio, redistribución y control de los productos, así como para la difusión de noticias entre las comunidades aledañas a Puruchuco.

Pero la mayor importancia de Puruchuco reside en su carácter sagrado. En efecto, en un área del sitio (Quebrada de Huaquerones) hubo un gran cementerio inca, el segundo más grande del Perú, de más de ocho hectáreas de extensión. Aproximadamente, por el año de 1480, los incas reutilizaron las estructuras dejadas por sus antiguos residentes y seleccionaron esta zona como la privilegiada para despertar en la otra vida, ya que recibiría los restos de los artesanos textiles, el oficio de mayor estatus en el Tawantinsuyo.

Es por ello que los cuerpos eran enterrados con sus mejores prendas textiles, las más vistosas y elaboradas, además de todas sus herramientas de tejido y materia prima junto con una serie de ofrendas como cerámicas, animales, pieles y alimentos, es decir, todo aquello que necesitarían para continuar con su labor en la próxima vida.

Es así que, por más de 50 años, Puruchuco sería el cementerio especializado en recibir los restos de gente de diversos centros poblados prehispánicos, dedicados a la actividad textil; gente de distintos estratos económicos y sociales fueron enterrados de acuerdo al estatus y posición que ocupaban en sociedad.

Se trataba de una población normal, sana y bien nutrida, con evidencias de las comunes enfermedades endémicas (como parasitosis estomacal, producto quizá de la contaminación del agua), pero es a partir de 1530 que una rara enfermedad empezó a cobrar las vidas de muchas personas, incluyendo la del propio Inca Huayna Cápac; esto sería el inicio del fin del glorioso imperio del Tawantinsuyo.

Huayna Cápac, el gran conquistador de tierras, se encontraba en la ciudadela de Tumibamba, (al norte de Quito, Ecuador) cuando decide regresar a la ciudad imperial. Fatalmente, durante el trayecto, es atacado por una enfermedad desconocida hasta entonces: la viruela, y muere trágicamente antes de llegar a su destino. Para ese entonces, los temibles españoles ya se encontraban en Centroamérica esparciendo a su paso, todo tipo de pestes europeas.

Muerto el Inca, en el Cusco se desata una guerra civil entre los dos herederos del inca, sus hijos Huáscar y Atahualpa, reclamando el trono dejado por su padre que, luego de una cruenta lucha por el poder, Atahualpa vence victoriosamente. En ese entonces, un pequeño grupo de españoles se acercaba peligrosamente al centro del imperio, a través de los caminos del inca.

Para los pobladores del imperio, comunidad que se desarrolló aislada del resto del mundo, les resultó aterradora la imagen de Francisco Pizarro, líder de los conquistadores españoles, ataviado en un brillante traje de metal y montado sobre una extraña bestia cuyos cascos hacían eco al caminar.

No les tomó mucho esfuerzo reducir a gran parte de la población inca, incluso al propio Atahualpa. En un breve periodo de tiempo la historia de la más poderosa y próspera civilización prehispánica cambió dramáticamente: se explotaron indiscriminadamente los recursos naturales, se despojaron de sus bienes a los indígenas, se destruyeron sus construcciones, sus tierras; se impusieron ideologías y nuevas creencias religiosas, pero lo más grave fue la esclavización de su gente.

A partir de este episodio al que conocemos como La Conquista, siguieron hambruna, miseria y muerte. Hombres, mujeres y especialmente, niños, fueron víctimas no sólo de enfermedades sino de desnutrición, como le ocurrió a La Señorita.

En el cementerio de Puruchuco se encontró una momia a la que se ha denominado La Señorita, una mujer de aproximadamente 20 años, que se encontró acompañada de dos pequeños niños, que se presume podrían ser sus hijos. La Señorita habría muerto entre 1540 y 1550, luego de ocurrida la conquista española. Ella fue hallada en posición horizontal, distinta a la usual posición fetal con la que los incas solían enterrar a sus muertos, por lo que se cree que La Señorita fue bautizada y sepultada en un camposanto. Sin embargo, su familia robaría su cadáver y la enterraría secretamente junto con sus antepasados. Debido a la rigidez del cuerpo, les sería imposible colocarla en posición fetal.

Observada detenidamente, La Señorita presenta signos de enfermedad y uno de los niños encontrados junto a ella, muestra desnutrición aguda.

Se sabe que La Señorita perteneció a la nobleza inca, pues poseía elaborados tejidos que pertenecen a la clase social alta.

“Las momias son cápsulas de tiempo que brindan información a través de sus restos humanos”
(Johan Reinhard)

En 1999, el arqueólogo Guillermo Cock y su equipo realizaron los primeros trabajos de evaluación de la zona de Puruchuco, y en el 2000 se empezaron con las excavaciones que culminaron a fines del año pasado, con financiación de la National Geographic Society,. En total, se rescataron 1.286 fardos funerarios y entre 2.200 y 2.400 individuos y otros importantes objetos de este gran cementerio que constituye el de mayor enterramiento en un solo periodo (1480-1535).

Su trascendencia reside en el hecho que no existe una muestra tan grande y representativa de un mismo periodo de tiempo como la hallada en Puruchuco, pues se han encontrado individuos de todos los grupos sociales y edades, lo cual proporciona un importante panorama al pasado, de cómo pudo haber funcionado la sociedad inca.

La mayoría de herramientas, materia prima y otros vestigios rescatados, están relacionados a la actividad textil, por lo que se cree, según el Dr. Cock, que fue un cementerio exclusivamente para artesanos tejedores. Y es que el tejido cumplía una función ideológica dentro del proceso de reciprocidad asimétrica en el imperio, es decir, de superior a vasallo. El tejido era un elemento de mucho valor, mantenía la cohesión en la estructura social: el superior recompensaba al vasallo con un tejido. La actividad textil fue la mejor considerada, al punto de que se destinó un cementerio exclusivo para sus artesanos.

Las momias rescatadas tenían entre sus posesiones tejidos, cerámicos y vasijas, que presentan una serie de símbolos y diseños propios de los incas, que se repiten en la gran mayoría de objetos encontrados en Puruchuco, y también en otros centros urbanos prehispánicos de la costa peruana.

El Dr. Cock explica que esto indicaría que los incas iniciaron exitosamente un proceso de aculturación masiva, logrando en la población un alto grado de aceptación de las ideologías y cosmovisión inca, que se refleja en la difusión de los estilos artísticos.

Esta hipótesis, de ser cierta, cambiaría radicalmente la creencia de que los incas imponían su cultura a otras comunidades locales, y que fue esta la razón para su aceptación y cohesión. Pero estos nuevos descubrimientos cambiarían esta perspectiva y nos ponen ante otra posible realidad: un fenómeno de integración se habría estado forjando en toda la costa: el sentido de nación. Los incas desarrollaron el principio de identidad, reconociéndose primero como miembros de una familia, luego como parte de un grupo étnico y finalmente, como parte integrante de una nación, la nación de los incas.

Entre los fardos encontrados, destacan dos por ser únicos en su tipo. “El Rey del Algodón” fue un noble inca de jerarquía importante, pues estaba acompañado de hermosos textiles, tocado de plumas y conchas spondylus, que evidenciaban su estatus en la sociedad inca. Lo más impresionante de este noble inca es que estaba recubierto por varias capas de algodón sin procesar, aproximadamente 300 libras. También se encontraron junto con él, los restos de un niño y 70 de sus pertenencias, que incluye comida, cerámicas, pieles de animales y maíz.

Los fardos con “Falsas Cabezas” son enormes fardos en cuya parte superior se ha colocado un bulto relleno de algodón simulando una cabeza humana, y en su interior contiene varios individuos colocados en posición fetal. Los fardos con Falsas Cabezas están acompañados por los más finos objetos, tanto dentro como fuera de él. Existen cinco tipos de fardos con Falsas Cabezas y todos fueron sepultados con otros fardos de diferentes tamaños, en áreas especialmente seleccionadas y preparadas para ceremonias rituales de entierro.

Las Falsas Cabezas fue una tradición antigua practicada en la costa peruana, que data del Horizonte Medio (650-1100 d.C.); costumbre dejada de lado de manera abrupta. Más adelante, en 1956 se encontró una Falsa Cabeza durante las excavaciones hechas en el Palacio Puruchuco. En la actualidad, se han rescatado 52 Falsas Cabezas, que se espera nos revelen cómo fue que volvió a usarse esta costumbre de entierro, durante el imperio.

Guillermo Cock, la ardua labor con el estudio e investigación de las momias y objetos rescatados, con la finalidad de obtener respuestas a importantes interrogantes: entender cómo funcionó el imperio de los incas, cómo se desarrolló la expansión de esta cultura, y entender el proceso de la conquista española.

Luego de la excavación y tarea de salvataje, se procedió a organizar la colección; entre 10.000 y 10.500 paquetes que corresponden a 60.000 ó 70.000 objetos que fueron trasladados al laboratorio del Dr. Cock. Esta paciente tarea se culminó entre agosto y noviembre del año pasado, y se tiene ya un inventario de todo lo rescatado.

En seguida, Guillermo Cock y su equipo arqueóologos peruanos y de cinco antropólogos físicos procedieron a abrir tres de los fardos, utilizando para ello los fondos otorgados por la National Geographic Society. Estos científicos están estudiando diferentes áreas de biología esquelética, buscando determinar quiénes eran, su edad, sexo, crecimiento y desarrollo, su nutrición, enfermedades, causas de muerte, relación genética entre los individuos, y hasta el tipo de trabajo que realizaban. Esta información se obtendrá de las marcas que dejan los músculos en los huesos.

A partir de estos datos, se podrán formular hipótesis sobre las condiciones sociales, políticas, económicas y hasta religiosas. En pocas palabras, es como armar un gran rompecabezas, cuyo resultado final o primeras conclusiones se podrán vislumbrar luego de cinco u ocho años de paciente labor investigativa.

Mas aún, esta situación se agrava debido a que no existen los suficientes recursos económicos para el estudio de tanto material, puesto que abrir un solo fardo cuesta mucho dinero.

El plan de trabajo del Dr. Cock y su equipo para este año incluye el mejoramiento del inventario; la conservación de los objetos y algunos análisis preliminares. Más adelante, se prevé construir en el Museo de Sitio de Puruchuco, ubicado cerca del Palacio Puruchuco, un área especial que tenga la capacidad de alojar la gran cantidad de material rescatado en forma adecuada para poder ser exhibido.

 

 

 

Texto: Viviana Villavicencio
peruhotel.com 

Fotos: National Geographic