Hallazgos arqueológicos en Perú en el año 2023

Durante el 2023, el Perú ha sido escenario de numerosos hallazgos arqueológicos en diversas regiones del país. Estos descubrimientos han revelado aspectos sorprendentes de las antiguas culturas que habitaron nuestro territorio, y han generado orgullo y admiración tanto en la población peruana como en la comunidad científica internacional. A continuación, te mostramos algunos de los hallazgos más destacados del año.

Nuevos vestigios de la cultura Chancay, que dominó el norte chico
Templo en forma de U que ocupó la cultura Chancay en un periodo de tiempo. (Foto: Andina)

En febrero de este 2023, se anunció uno de los primeros hallazgos arqueológicos que causó asombro en el Perú y el mundo. Se trata de una estructura arquitectónica de más de 3.500 años de antigüedad, encontrada en Huaral, una provincia de Lima ubicada al norte del país.

Los arqueólogos la han clasificado como un templo ceremonial en forma de “U”, que corresponde al periodo Formativo andino. Esta estructura, compuesta por una pirámide central y dos edificios alargados, sería una de las más grandes de la costa central peruana.

El templo se ubica en la margen izquierda del valle bajo del río Chancay, en el distrito de Aucallama, de Huaral, y estuvo bajo el dominio de la cultura Chancay (1000-1470 d. C.) durante un tiempo. Sin embargo, aún se desconoce qué cultura preinca lo construyó y con qué propósito.

El Señor del Mar: Un hallazgo arqueológico que revela la historia de la cultura Chancay

En febrero de 2023, un equipo de arqueólogos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) realizó un importante descubrimiento en el valle de Chancay, al norte de Lima. Se trata de la tumba de un personaje de élite llamado el Señor del Mar, que vivió entre los años 1200 y 1400 de nuestra era y que habría tenido el control de varios valles costeros.

El Señor del Mar fue enterrado con gran pompa en el cerro Macatón, donde se ubica un extenso cementerio de la cultura Chancay, una civilización que se desarrolló entre los años 1100 y 1470 d.C. y que luego fue anexada al imperio incaico. Su tumba, de unos seis metros de profundidad y siete de largo y ancho, conserva los restos del personaje protegidos por un gran fardo funerario y acompañados de otras cinco personas, que probablemente eran sus familiares, hijos o sirvientes sacrificados2. También se hallaron los restos de cuatro llamas, que fueron ofrendadas en honor al difunto.

Además, se encontraron cerca de 25 vasijas de cerámica que contenían ofrendas, principalmente de comida. Estas vasijas muestran la característica decoración de la cultura Chancay, basada en motivos geométricos, zoomorfos y antropomorfos, realizados con colores blanco y negro3. Según el doctor Pieter Van Dalen Luna, líder del equipo de arqueólogos de la UNMSM, el Señor del Mar tendría una fuerte relación con el mar, debido a su ubicación geográfica y a su actividad económica, que podría estar relacionada con la pesca o la recolección de mariscos1.

El hallazgo del Señor del Mar es un aporte valioso para la historia del Perú preincaico, ya que revela aspectos de la organización social, política y religiosa de la cultura Chancay, una de las más importantes de la costa central peruana. Asimismo, evidencia la complejidad y diversidad de las sociedades andinas, que no solo se limitaron a los Andes, sino que también se extendieron por el litoral.

“Esta es la tumba de mayores características y de mayor envergadura descubierta hasta ahora. Fue encontrada en una tumba de siete metros por lado y siete metros de profundidad, lo que nos hace ver que se trataba de un personaje de alto estatus”, refirió Van Dalen.

La escultura de la cruz andina más antigua de Sudamérica: un tesoro arqueológico en el valle de Chancay

En marzo de 2023, un equipo de arqueólogos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) realizó un sorprendente hallazgo en el valle de Chancay, al norte de Lima. Se trata de un templo ceremonial de unos 4,000 años de antigüedad, que alberga en uno de sus muros una escultura de una cruz andina o “chacana”, que sería la más antigua de Sudamérica.

La chacana es un símbolo ancestral de las culturas originarias de los Andes, que representa la cosmovisión andina y el equilibrio entre el cielo, la tierra y el inframundo3. Tiene una forma de cruz cuadrada y escalonada, con 12 puntas y un centro circular3. Hasta ahora, los arqueólogos solo han excavado la mitad de la escultura, pero sospechan que la cruz estará completa y medirá unos dos metros de alto por uno y medio de ancho.

El templo donde se encontró la escultura forma parte del sitio arqueológico de Miraflores, que abarca unas 70 hectáreas y cuenta con una estructura piramidal y dos montículos alargados que crean una gran plaza central12. Según el doctor Pieter Van Dalen Luna, líder del equipo de arqueólogos de la UNMSM, el templo pertenecería al periodo formativo andino y sería uno de los más grandes, sino el más grande, de la costa central del Perú.

El hallazgo de la escultura de la chacana es un aporte invaluable para la historia y la cultura del Perú preincaico, ya que evidencia la presencia y la influencia de la cruz andina en la costa, y no solo en el altiplano, como se creía hasta ahora12. Además, sugiere que sus autores habrían sido parte de los aimaras, una cultura que reinó hace 3,000 o 4,000 años en la costa central del Perú y que luego migró hacia el altiplano, donde se asentó y se expandió.

Los entierros masivos en Amazonas: un testimonio de la diversidad cultural prehispánica

En mayo de 2023, la región Amazonas fue escenario de un importante hallazgo arqueológico. Un equipo de arqueólogos peruanos, financiado por el gobierno regional, encontró numerosos restos humanos en el sitio arqueológico Las Juntas, ubicado al oeste de la provincia de Bagua. Se trata de un entierro colectivo que pertenecería a la cultura Bagua, una de las civilizaciones más antiguas de la Amazonía peruana.

“Nos encontrábamos ya cerrando el proyecto de investigación arqueológica hasta que dimos con una abertura sellada. Excavando un poco descubrimos que se trataba de una tumba colectiva”, explicó el arqueólogo Daniel Castillo Benítez, encargado de los trabajos de excavación1. Según el especialista, el entierro data de entre los años 1300 y 200 a.C., y contiene los restos de alrededor de 50 personas, entre adultos y niños, que fueron depositados de forma aleatoria y sin ajuar funerario.

En el recinto, que abarca unas 15 hectáreas, se descubrió también varias piezas de cerámica, que presentan motivos geométricos y zoomorfos, realizados con colores blanco y negro3. Estas piezas evidencian la influencia de otras culturas de la costa y de los Andes, como la Chavín, la Cupisnique y la Vicús, lo que demuestra la diversidad y el intercambio cultural que existió en la Amazonía prehispánica.

El hallazgo de los entierros masivos en Amazonas es un aporte valioso para la historia y la identidad de la región, ya que revela aspectos de la organización social, política y religiosa de la cultura Bagua, una de las más importantes de la Amazonía occidental. Asimismo, muestra la complejidad y riqueza de las sociedades amazónicas, que no solo se adaptaron al medio ambiente, sino que también se relacionaron con otras civilizaciones del Perú antiguo.

Rupac, el Machu Picchu de Lima: un testimonio de la cultura de los Atavillos

Rupac es un impresionante sitio arqueológico que se encuentra en la zona altoandina de la provincia de Huaral, al norte de Lima. Es considerado el Machu Picchu limeño, por su ubicación en la cima de una montaña escarpada y por su belleza arquitectónica. Sus edificios de piedra, de hasta diez metros de altura, se conservan intactos desde hace más de dos mil años12.

Este complejo data del año 1200 d.c. y pertenece a la cultura de los Atavillos, una cultura preincaica que se desarrolló en el valle Limeño3. Los Atavillos fueron una de las culturas más importantes de la provincia de Lima, que se originaron en la expansión wari – tiahuanaco y que luego se convirtieron en uno de los reinos o señoríos del periodo Intermedio Tardío, que precede a la época incaica4. Su objetivo era construir un sistema de defensa desde las alturas, aprovechando la visión estratégica del valle y la costa de Huaral2.

El hallazgo de Rupac ha cambiado la historia de la región, ya que ha revelado aspectos de la organización social, política y religiosa de la cultura de los Atavillos, así como su influencia e intercambio con otras culturas de la costa y de los Andes23. Rupac es un aporte invaluable para la historia y la identidad del Perú preincaico, que muestra la complejidad y riqueza de las sociedades andinas.

El fósil del animal más pesado de la Tierra se encontró en Perú

En agosto, en el desierto de Ocucaje, situado en la región de Ica, se descubrió el fósil del animal más pesado que haya existido en la Tierra: una gigantesca ballena llamada Perucetus colossus.

Este enorme cetáceo vivió hace unos 39 millones de años en lo que hoy es el territorio peruano y asombró al mundo con sus características. Según la prestigiosa revista científica Nature, medía 20 metros de largo y pesaba entre 85 y 340 toneladas, superando a cualquier dinosaurio. Cabe señalar que, actualmente, el animal más pesado que habita el planeta es la ballena azul, con 190 toneladas.

Los Caral demostraron su conocimiento de planificación urbana

Un hallazgo arqueológico realizado en setiembre evidenció el alto nivel de conocimiento arquitectónico de los Caral, la civilización más antigua y organizada de América, que se desarrolló en el valle de Supe, provincia de Barranca, región Lima.

En el asentamiento de El Molino, situado en el centro poblado homónimo, se encontraron varias maquetas a escala en buen estado de conservación.

“En la parte superior del edificio piramidal de El Molino, se halló, detrás del salón ceremonial, una maqueta que representa un centro urbano que pudo haber sido replicado tanto en este lugar como en otro, es decir, esta escala pudo haber sido ampliada a dimensiones mayores”, indicó el arqueólogo David Palomino Olivos a la Agencia Andina.

Hallan en Miraflores a ancestro peruano enterrado hace más de mil años

Los restos arqueológicos se hallaron en la Huaca Pucllana, un complejo de la cultura Lima construido con barro a mediados del año 500 d.C. en el actual distrito de Miraflores. El sitio consta de pirámides, plazas, patios y rampas.

En setiembre, se descubrió en este lugar la momia de un adulto de la cultura Ychsma, que ocupó la Huaca Pucllana y parte de la costa central del Perú entre los años 1000 y 1450 d.C.

El individuo estaba enterrado en una fosa circular simple, en posición sentada y flexionada. Junto a él había un ajuar funerario y vasijas de cerámica con decoración abstracta (negro, blanco y rojo).

Perú tiene la ciudad de adobe más antigua del mundo

Un análisis de fechado radiocarbónico a restos botánicos, de fauna y humanos hallados en el complejo monumental ‘Los Morteros’, en el valle de Chao de la región La Libertad, confirmó en octubre que Perú posee la ciudad de adobe más antigua del mundo, con al menos 6 mil años de antigüedad.

El recinto arquitectónico, hecho principalmente de barro y paja, alberga objetos de uso ceremonial que se han ido descubriendo con las excavaciones que se realizan en el lugar.

Sorprendente hallazgo en pampas de Nazca

A finales del 2022 se iniciaron unas excavaciones que permitieron descubrir en diciembre unos restos preincaicos en el sitio arqueológico de El Trigal III, en la zona de La Puntilla, ubicada en la provincia de Nazca, en la región Ica, al sur de Lima.

Se trata de “un gran complejo arquitectónico, compuesto por un edificio de dos pisos y un patio con depósitos de la época del Estado Wari”, según los arqueólogos de la Universitat Autònoma de Barcelona, que lideraron la investigación.

“Las paredes estaban revestidas de blanco y amarillo, según los restos que se encontraron adheridos a las piedras que formaban la estructura. En el piso inferior, el que se ha preservado, se hallaron indicios de actividades de preparación de alimentos y almacenamiento”, explicaron.

Lo que más llamó la atención de los arqueólogos fue que la cultura Wari se desarrolló en la sierra peruana, concretamente en la región de Ayacucho, a miles de kilómetros de Nazca, situada en la costa del país.

La única cantera inca en la costa peruana

La costa peruana alberga la primera y única cantera de piedra de la época incaica, descubierta en diciembre del año pasado. Según el Ministerio de Cultura, en este lugar los incas extraían, tallaban y pulían enormes bloques de roca para construir los impresionantes muros de sus ciudades, como El Huarco, en Cerro Azul, y Vilcahuasi, en San Luis, Cañete. La cantera, ubicada en los cerros de Quilmaná y Quinta Freno, está conectada por una red de caminos y senderos que facilitaban el transporte de este material a lo largo de la costa.

Mujer momificada hace 500 años en Puente Piedra

En el distrito de Puente Piedra, en Lima Norte, se realizó un sorprendente descubrimiento arqueológico: tres momias de la época incaica, enterradas hace más de 500 años en el complejo Huaca Tambo Inga. Este lugar fue un centro administrativo del señorío Collique, que luego fue conquistado por los Incas, quienes lo usaron para dominar toda la zona norte de Lima. Entre las momias, se encontró el cuerpo de una joven mujer, de entre 18 y 23 años, que pertenecía a una familia de alto estatus, ya que fue sepultada con vasijas, telas y collares dentro del complejo y no en los cementerios cercanos12. La arqueóloga Roxana Gómez Torres, directora del proyecto de investigación Tambo Inga, explicó a Infobae Perú los detalles de este importante hallazgo que revela más sobre la cultura y la historia de los antiguos peruanos.

Nuevos geoglifos en Nazca

Los misteriosos geoglifos de Nazca, declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1994, siguen sorprendiendo al mundo con nuevos hallazgos. Recientemente, un equipo de la Universidad Nacional San Luis Gonzaga de Ica, liderado por el arqueólogo Johny Isla, descubrió 29 nuevos diseños en los distritos de El Ingenio y Changuillo, en la región Ica, al sur de Lima. Estos geoglifos, que datan de entre los siglos III y VII d.C., fueron trazados por las culturas Paracas y Nasca, que dominaron esta zona desértica antes de la llegada de los Incas. Los nuevos geoglifos representan figuras de felinos, aves, monos, serpientes y seres humanos, algunos de ellos con tocados y adornos. El trabajo de investigación, que contó con el apoyo del Ministerio de Cultura, duró cuatro meses y se realizó mediante el uso de drones, fotografías aéreas y visitas de campo. Los investigadores creen que estos geoglifos tenían una función ritual y social, relacionada con la fertilidad, el agua y la astronomía

 

 

Sitio arqueológico Pisquillo-Las Shicras podría ser el nuevo Caral

El sitio arqueológico Pisquillo-Las Shicras, ubicado en la provincia limeña de Huaral, podría ser el nuevo Caral de esta jurisdicción, sostuvo hoy el presidente regional de Lima, Javier Alvarado, en función a la importancia histórica de la zona.
Señaló que el lugar alberga vestigios con información básica de la cultura inca, Chancay y de poblaciones que la habrían ocupado muchos años antes de Cristo.
Dijo que inicialmente lo que se tenía era una tremenda montaña con piedras y tierra, y ahora, luego de los trabajos de limpieza, se cuentan con tres entierros en pleno proceso de desenfardamiento a cargo de un equipo de expertos.
“Esperamos que los fardos funerarios nos den nuevas luces de lo que fue el lugar y poner a Las Shicras más arriba de donde está”, manifestó.
Recordó que su gestión, a la fecha, ha destinado un millón y medio de nuevos soles para la investigación arqueológica en esa zona y que está proyectado una inversión total de cinco  millones  para las siguientes etapas.
“La región seguirá invirtiendo en los complejos arqueológicos. La primera intervención en las Shicras comprendió también la carretera para el acceso”, mencionó.
Dijo, además, que junto con el Ejecutivo se proyecta dotar de servicios de agua y alcantarillado en los poblados de los alrededores y posteriormente la región asfaltará las calles. “También vamos a capacitar a los operadores turísticos”, comentó.
La investigación en Pisquillo-Las Shicras está encabezada por el arqueólogo Walter Tosso, junto a un equipo de expertos, entre arqueólogos y antropólogos.
Alvarado añadió que en el distrito de Chancay se ha destinado 630 mil nuevos soles para un museo donde los visitantes podrán observar las cerámicas y telares de los antepasados de esta zona.
En cuanto al sitio arqueológico de Caral, Patrimonio de la Humanidad, dijo que trabajan en un expediente para el asfaltado de unos 15 kilómetros de la ruta de acceso y la próxima electrificación de 13 pueblos aledaños.
Fuente: Andina
Misterios de la cultura Chancay empiezan a mostrarse al mundo con primer desenfardado de entierros en sitio arqueológico Pisquillo

La «sala de operaciones» está lista. Los especialistas, entre antropólogos, arqueólogos y estudiantes -provistos de mandiles, guantes y mascarillas- pusieron en marcha la delicada tarea de practicar el primer desenfardado realizado a uno de los tres entierros encontrados en el sitio arqueológico de Pisquillo-Las Shicras, que corresponden a la cultura Chancay.
De esta manera, los enigmas que esconde dicha cultura, que se desarrolló al norte de Lima entre los años 1100 y 1480 después de Cristo, empezaron a ser descifrados hoy en la ciudad de Huaral.

Concentración absoluta. Los especialistas comenzaron a quitar uno a uno los textiles que cubren el personaje, que sería un adulto enterrado hace unos 500 años.

“Ha sido la apertura, elemento por elemento, de un fardo funerario de un individuo del pasado prehispánico enterrado por motivos que no conocemos aún y fue envuelto por telas. Con ello estamos retrocediendo en el tiempo para saber quién fue, quiénes ocuparon este territorio”, sostuvo  Walter Tosso, jefe del proyecto arqueológico de Pisquillo.

El entierro fue encontrado a principios de este año como parte de las investigaciones que se llevan a cabo en la zona, resultado de la conjunción de esfuerzos entre el gobierno regional y los municipios de la provincia de Huaral y el distrito de Aucallama.

“La cultura Chancay tuvo un importante desarrollo, tanto como las del norte y del extremo sur. Queremos rescatar ese valor perdido, no pensábamos encontrar fardos, pero ahora con ellos comenzaremos a entender su presencia, a través de los enterramientos”, añadió Tosso.

Resaltó que se trata de una labor de suma trascendencia, ya que es única en su tipo a nivel nacional, y en presencia de la prensa en un ambiente especial acondicionado en la Casa de la Juventud de Huaral. Los resultados serán dados a conocer mañana domingo.

“No hay museo en el Perú y el mundo que no tenga una pieza Chancay pero no conocemos de su pasado, la conocemos como objeto de valor real. Ahora la ciencia tratará de develar el misterio y conocerlo para su difusión”, añadió el especialista.

La primera capa que cubría el entierro fue retirada por Patricia Landa, directora del equipo de expertos a cargo del desenfardado. “Hemos visto que la capa exterior es tela de algodón, tiene listas o rayas marrones, ha sido nuestro primer elemento”, comentó.

La segunda capa representó una dificultad mayor al estar amarrada por diferentes cintas. “Lo primero que hicimos fue tomarle fotos, describirla y proceder a desanudarla. Para ello usamos bombillos, pinceles y pinzas”, explicó.

Esta labor, según los expertos, es más minuciosa que una operación quirúrgica. “No podemos perder ningún dato, Somos muy detallistas con todo, los antepasados hablan con los fardos”, remarcó Landa en una pausa del desenfardado.

El sitio arqueológico Pisquillo está en el centro poblado de Palpa, del distrito de Aucallama. Tiene características monumentales y lo forman dos montículos denominados Las Shicras, del período arcaico tardío (2800-2000 antes de Cristo), conocidos como sector A.

En la parte inferior alberga un asentamiento arquitectónico Chancay (1110-1480 después de Cristo), llamado sector C, donde se hallaron los fardos.

Para el proyecto de investigación arqueológica se ha destinado más de un millón y medio de nuevos soles, por parte del gobierno regional que contempla otorgar cinco millones en total.

Las autoridades locales han considerado el desenfardado como un hecho histórico con miras a revalorar el sitio de Pisquillo-Las Shicras y ser a futuro un referente de investigación científica y destino turístico.

 

Fuente: Andina

Desvelarán misterios de cultura Chancay con primer desenfardado científico

Por primera vez, un equipo de profesionales del proyecto arqueológico Pisquillo-Las Shicras realizará el desenfardado de tres entierros de la cultura Chancay, en la ciudad de Huaral, al norte de Lima, que permitirá obtener valiosa información, señaló hoy el gobierno regional limeño.
La actividad, que se desarrollará este fin de semana, tiene por objeto dar a conocer, a través de investigaciones de las excavaciones realizadas en el sector C de Las Shicras, el proceso de enterramiento en la referida cultura.

Según el gobierno regional, no obstante conocerse cientos de textiles Chancay en museos y colecciones, hasta el momento no se tiene documentado el registro de alguno de sus fardos y de la gente que los usaba en la actividad mortuoria.

Con el desenfardado se pretende obtener importante información de la sociedad nativa del valle de Chancay.

Se trabajará sobre un fardo funerario que posee una serie de capas de envolturas textiles y otros dos entierros que están cubiertos por tejidos llanos. Estas labores serán las primeras a nivel científico procedentes de excavaciones documentadas.

El proyecto arqueológico Pisquillo, promovido por el gobierno regional de Lima, está concebido como un programa de investigación arqueológica interdisciplinaria y se ejecuta en el centro poblado de Palpa, distrito de Aucallama, provincia de Huaral.

El equipo a cargo del desenfardado lo integrarán Walter Tosso Morales (director del proyecto), Patty Landa (jefa del equipo conservador mueble del proyecto), Mary Frame (especialista en textiles del Instituto de Estudios Andinos en Estados Unidos), entre otros.

Con esta tarea se busca también sensibilizar a las autoridades y a la población de Palpa, Huaral y la región Lima en cuanto a la importancia de conocer el legado histórico que encierra el proyecto Pisquillo-Las Shicras.

De acuerdo con el gobierno regional, en este escenario se puede evidenciar el inicio del proceso de la civilización ocurrido hacia el 2800 antes de Cristo y la culminación del desarrollo de la civilización andina en el 1500 de la era actual.

El proceso de desenfardado se desarrollará con la presencia de autoridades de la región y personalidades invitadas.

 

Fuente:Andina

La cultura Chancay y la belleza de su arte textil

La civilización chancay se desarrolló entre los valles de Chancay, Chillón, Rímac y Lurín, en la costa central del Perú. entre los años 1200 y 1470 d. C. Su centro se ubicó a 80 kilómetros al norte de Lima. Se trata de una ubicación territorial básicamente desértica, pero con valles fértiles bañados por ríos y ricos en recursos, que permitieron, entre otros, un alto desarrollo de la agricultura.

Esta cultura surge cuando se disuelve la cultura wari. El comercio que desarrolla la civilización chancay con otras regiones fue intenso y permitió contactar con otras culturas y poblados en un área extendida.

La cultura chancay decae en el siglo XV para dar paso territorial a sus conquistadores provenientes del Imperio inca.

Artesania Textil

La cultura Chancay alcanzó un alto grado de desarrollo en la producción textil con efectos técnicos y estéticos inigualados.  Trabajaron lana de llamas, algodón y plumas, para hacer diversas prendas, bolsas y máscaras funerarias. Destacan los encajes bordados con aguja, el tapiz, «kelim» (tapiz ranurado) y gasa. Fueron expertos tejedores sobresaliendo las técnicas de la gasa decorada, el brocado, el colado y el pintado en llano, con motivos decorativos que generalmente eran de aves, peces o diseños geométricos.

Sus textiles con encajes bordados con agujas y los tapices fueron de singular notoriedad; fueron elaborados con algodón, lana, gasa y plumas. Los efectos técnicos para ese entonces se consideran inigualados.

Sobresalió notoriamente el brocado, la tecnología de la gasa decorada y el textil pintado habiendo sido decorados con peces, aves y también con dibujos de forma geométrica. Respecto a las gasas, fueron tejidas en algodón con los que se confeccionaban artículos ligeros de forma cuadrangular de diferentes tamaños teniendo en algunas prendas dibujos de peces, felinos y aves.

Con pincel produjeron lienzos pintados directamente con diseños antropomorfos, zoomorfos, geométricos y otros creativos dibujos de libre imaginación.

Las telas o gasas tuvieron principalmente objetivos mágico religiosos y fueron utilizados para cubrir la cabeza de los muertos al estilo de los tocados. De acuerdo a las creencias de la época, los hilos para estas telas tenían que ser hilados en forma de una S en sentido izquierdo. Este hilo que tenía un carácter mágico fue llamado lloque y de acuerdo a la leyenda, las prendas eran impregnadas de poderes sobrenaturales y servían de protección en el más allá.

Igualmente, en base a un armazón vegetal, manufacturaron muñecas y otros objetos recubiertos por retazos de tejidos y diversos hilos.

Respecto al arte realizado con plumas, el desarrollo del color es mucho más avanzado que en los ceramios. Las combinaciones e impresiones que causan sus colores en la manufactura de mantos son notables. Las plumas eran insertadas en un hilo principal que luego era cosido sobre la tela.

La iconografía de sus mantos representaba mayoritariamente peces, felinos, pájaros, monos y perros, especialmente aquella raza oriuda, el perro sin pelo del Perú.