Áspero Raymi 2026: La Ciudad Pesquera de Caral Celebra 21 Años de Investigación y Puesta en Valor Patrimonial

En 2026, el sitio arqueológico de Áspero, puerto pesquero de la civilización Caral (Supe Puerto, Barranca), celebra 21 años de investigaciones, conservación y difusión cultural bajo la gestión de la Zona Arqueológica Caral (ZAC). Las celebraciones del Áspero Raymi 2026 incluyen el tradicional Pago a la Cochamama, ferias gastronómicas, pasacalles y escenificaciones históricas. Tras más de dos décadas de labor, Áspero destaca por hallazgos trascendentales como la Dama de los Cuatro Tupus y la consolidación de infraestructuras piramidales como la Huaca de los Ídolos, consolidándose como un referente de arqueología social y turismo sostenible en la costa central del Perú.

Por: Arqueologia del Perú (arqueologiadelperu.com)

El sitio arqueológico de Áspero, considerado la emblemática ciudad pesquera de la civilización Caral, se viste de gala este 2026 para conmemorar el Áspero Raymi 2026, una festividad cultural y comunitaria que enmarca la celebración por los 21 años del inicio de los trabajos de investigación, conservación y difusión turístico-cultural liderados por la Zona Arqueológica Caral (ZAC), Unidad Ejecutora del Ministerio de Cultura.

Ubicado en el distrito de Supe Puerto, provincia de Barranca (Lima), el complejo monumental de Áspero emerge frente a las frías aguas del océano Pacífico como un testimonio excepcional de la complejidad socioeconómica y tecnológica alcanzada por la civilización más antigua de América hace más de 5,000 años (3000 – 1800 a. C.).

1. Dos Décadas y un Año de Recuperación Histórica en el Puerto de Supe

Antes del inicio de las intervenciones sistemáticas dirigidas por la Dra. Ruth Shady Solís en 2005, el sitio monumental de Áspero atravesaba por un crítico estado de vulnerabilidad, afectado por la acumulación de desechos urbanos, el huaqueo sistemático y el avance incontrolado de invasiones.

Durante estos 21 años de trabajo ininterrumpido, el equipo multidisciplinario de la Zona Arqueológica Caral ha logrado excavar, consolidar y poner en valor estructuras piramidales clave como la Huaca de los Ídolos, la Huaca de los Sacrificios y la Huaca Alta. Estos trabajos no solo permitieron frenar el deterioro del yacimiento, sino que transformaron radicalmente la relación entre la población local de Supe Puerto y su patrimonio milenario, convirtiendo a Áspero en un modelo regional de arqueología social y desarrollo sostenible.

2. Los Grandes Hallazgos que Redefinieron la Prehistoria Marítima

El dinamismo investigador en Áspero ha aportado evidencias fundamentales para comprender el modelo de desarrollo complementario entre el litoral y los valles interandinos del área norcentral del Perú:

  • La Dama de los Cuatro Tupus: Descubierta en la Huaca de los Ídolos, esta sepultura correspondiente a una mujer de la alta jerarquía social (de aproximadamente 40 a 50 años) confirmó el rol preponderante de la mujer en la estructura política y ceremonial de la civilización Caral hace 4,500 años. El ajuar funerario incluyó cuatro tupos o prendedores de hueso tallados con motivos de aves y monos, collares de valvas de Spondylus y una manta de tejido vegetal.

  • Redes de Intercambio y Tecnología Pesquera: Los hallazgos de redes de pescar elaboradas con fibra de algodón (proveniente de los valles del interior como Caral y Miraya), anzuelos de hueso, pesas de piedra y una inmensa variedad de restos malacológicos y de peces (anchovetas, choros, machas) demostraron la intensa especialización marítima de los pobladores de Áspero y su articulación comercial mediante trueque con las poblaciones agrícolas del valle de Supe.

  • Estatuillas Antropomorfas: Las estatuillas modeladas en arcilla no cocida halladas en contextos ceremoniales revelaron detalles inéditos sobre la vestimenta, peinados, pintura corporal y estratificación social de los antiguos habitantes del litoral.

3. Las Festividades del Áspero Raymi 2026: Identidad y Tradición Ancestral

El Áspero Raymi es la manifestación festiva anual donde convergen la ciencia arqueológica, la memoria colectiva y la identidad viva de la comunidad costera. En el marco de este 21.º aniversario, el programa de actividades integra ceremonias ancestrales, expresiones artísticas y oferta gastronómica tradicional:

El Pago a la Cochamama y a la Pachamama

Como acto central de la festividad, se realiza la tradicional ceremonia del Pago a la Cochamama (Madre Mar) y a la Pachamama, oficiada por chamanes y maestros ceremoniales locales. En este ritual se ofrecen productos del mar, chicha de jora, hojas de coca y semillas milenarias en agradecimiento por la abundancia de los recursos marinos y la protección del territorio costero.

Muestra Gastronómica y Artesanal

La población de Supe Puerto y los municipios de la provincia de Barranca participan activamente en ferias gastronómicas que rescatan insumos marinos consumidos desde tiempos precerámicos, combinados con la cocina tradicional norteña. Asimismo, artesanos locales exhiben réplicas de la iconografía de Caral y productos elaborados a base de fibras vegetales (junco y totora).

Escenificación y Pasacalle Cultural

Estudiantes de la provincia y elencos de danza presentan escenificaciones históricas sobre la vida cotidiana en Áspero, el intercambio de productos pesqueros por algodón del valle y la investidura de las autoridades ceremoniales de la Huaca de los Ídolos.

4. Impacto Socioeconómico y Turismo Sostenible

La puesta en valor de Áspero no se limita a la producción académica; constituye un verdadero motor de desarrollo económico local para la provincia de Barranca y el distrito de Supe Puerto. A través del circuito turístico condicionado por la ZAC, los visitantes pueden recorrer senderos interpretativos delimitados, acceder al centro de recepción de visitantes y apreciar la arquitectura monumental sin impactar los estratos arqueológicos.

El turismo de conservación en Áspero ha fomentado la creación de guías locales, la dinamización del sector restaurantero y hotelero en Barranca y la concientización escolar sobre el valor irremplazable del patrimonio cultural.

Guía Práctica para el Visitante
  • Ubicación: Distrito de Supe Puerto, Provincia de Barranca, Departamento de Lima (a aproximadamente 191 km al norte de Lima Metropolitana por la Panamericana Norte).

  • Acceso: Desde la Panamericana Norte (km 191), ingresar al desvío hacia Supe Puerto. Un ramal asfaltado y señalizado conduce directamente al centro de visitantes del sitio arqueológico.

  • Horario de Atención: Lunes a domingo de 9:00 a. m. a 4:00 p. m.

Hallan ofrendas de élite de significado ritual y ceremonial en Áspero, Caral

En Áspero, la ciudad pesquera de Caral, situada en el valle de Supe, provincia de Barranca, región Lima, en recientes investigaciones se halló una ofrenda compuesta por siete objetos denominados “Ojos de Dios”, plumas de guacamayo, algodón ,cuentas de spondylus y crisocola.

Así lo informó la directora de la Zona Arqueológica de Caral, Ruth Shady, quien explicó que «Los Ojos de Dios» están conformados por dos ramitas, generalmente de sauce o carricillo en forma de cruz, que servían como estructura de soporte de un tejido con hilos de algodón, de diferentes colores, que plasmaban un diseño romboidal concéntrico.

Añadió que son materiales que han sido hallados en varias partes del edificio de los Ídolos y en otros lugares de Áspero, además de otros asentamientos de Supe.

“En Áspero se han encontrado como 42 objetos en diferentes espacios y uno de los más interesantes son los siete Ojos de Dios, que no estaban aislados sino asociados a plumas de aves de la selva, como del Guacamayo azul y amarillo. Este contacto está basado en un dato arqueológico, no son suposiciones”, puntualizó.

La investigadora destacó el significado social, simbólico que esta representación o ícono ha tenido, y en ese contexto dijo que le llamó mucho la atención que en la actualidad la usara la hija de un jefe shipibo.

Por tanto, prosiguió, es muy relevante cómo se ha conservado este símbolo en una población de la selva, y de acuerdo a las investigaciones realizadas se evidenció que está ampliamente reconocido en su significado ritual y ceremonial, simbólico en otras poblaciones de América que también lo ha usado.

“Entonces, desde la Civilización Caral que es lo más antiguo que se ha encontrado, permaneció con un significado simbólico a través del proceso cultural andino, porque se han hallado en Paracas (Ica), Ayacucho, en el periodo Wari, Inca y hasta el día de hoy en grupos Pano de las cabeceras del Ucayali, como los Cashibo (que los denominan basimeti) y los Shipibo», detalló Shady.

Fuera del Perú, «Los Ojos de Dios» los utilizan los Cuna del sur de Panamá, los Wixárikas (Huicholes) de la Sierra Madre Occidental de México (que los llaman sikuli) y los Navajo en el suroeste norteamericano.

Shady sostuvo que se desconoce si «Los Ojos de Dios» se hicieron en la selva, costa o en el valle porque no hay suficiente investigación, pero como trabajan periodos antiguos puede decir que data desde hace 4 o 5 mil años y luego aparece en otras partes de América por la interacción que hubo. “Por ello, Caral está siendo reconocida como símbolo de integración americana”.

Por su parte, Pedro Novoa, director de Investigación y Conservación de Materiales Arqueológicos de la Zona Arqueológica de Caral, del Ministerio de Cultura, precisó a la Agencia Andina que «Los Ojos de Dios» no es de uso común; por consiguiente, es muy probable que haya sido un elemento que utilizaban los sectores de la élite, gobernantes, infantes o iniciados.

Los encontramos también sepultados cuando iban a construir un edificio, como un símbolo de base, de fundamento.

“En los años 50 se efectuaron unas expediciones etnográficas y un jefe Cashibo tenía cuatro Ojos de Dios en su corona y cuando le preguntaron al informante que explicara qué podría significar, respondió que las cuatro cruces representan los cuatro puntos cardinales”, anotó.

Novoa agregó que en otras sociedades a «Los Ojos de Dios» lo llaman puertas del cielo, algo así como el lugar donde la tierra se une con el cielo y por donde se puede pasar para acceder al conocimiento, clarividencia y sabiduría.

Los hallazgos en Áspero evidencian la interacción e intercambio que hubo entre los pueblos del litoral, la sierra y la Amazonía, así como aquellos de la costa ecuatorial en condiciones de paz para beneficio compartido.

 

El hallazgo del personaje femenino de élite enterrado hace 4,500 años en Áspero: La Dama de los Cuatro Tupus

El hallazgo de los restos de una mujer de alta sociedad, enterrada hace más de 4,500 años en el sitio arqueológico de Áspero, la ciudad pesquera de la civilización Caral, fue anunciado en el mes de abril del año 2016, por la arqueóloga Ruth Shady y su equipo de investigadores.

En ese entonces la directora de la Zona Arqueológica Caral destacó las implicancias de este descubrimiento para conocer mejor el funcionamiento de la organización social más antigua de América.

Shady detalló que se trataba de un entierro humano recuperado en la Huaca de los ídolos de Áspero. “Los investigadores analizaron los restos óseos y concluyeron que se trata de una mujer de aproximadamente 40 años. El lugar en que fue colocada y la forma de enterramiento demuestran el alto estatus social que alcanzó este personaje hace 4,500 años”, sostuvo.

“Estos hallazgos revelan el reconocimiento a la equidad de género, lo que permitía que tanto mujeres como hombres podían ocupar roles de liderazgo y estatus social elevado desde hace más de 1,000 años”, subrayó Shady.

Explicó que como parte del ajuar funerario fueron colocados objetos muy apreciados por la sociedad de Áspero, como un mate conteniendo fragmentos y semillas de vegetales, un collar con cuentas de molusco, un dije hecho de Spondylus y cuatro “tupus” o prendedores elaborados en hueso y con diseños de aves y monos.

La investigadora aseveró también, que la música también fue parte fundamental de la vida cotidiana y de la religiosidad en la sociedad de Áspero, como lo demuestra el hallazgo de ocho flautas traversas elaboradas con huesos de animales, depositadas como ofrendas en un recinto ceremonial de ese sitio arqueológico, ubicado en territorio del distrito de Supe Puerto, provincia de Barranca, al norte de la ciudad de Lima.

Recordó que en la Ciudad Sagrada de Caral fue encontrado en 1,999 un conjunto de instrumentos musicales, conformado por 32 flautas traversas cerca de la plaza circular de la pirámide del Anfiteatro.

«El conjunto de estos instrumentos musicales fue encontrado en el interior de un envoltorio de tela de algodón, que además cubría material botánico, pequeños fragmentos de cuarzo, diversas cuentas y dos esferas de arcilla”, comentó.

Sostuvo que estos hallazgos son indicadores de la interacción entre la sociedad de Áspero y otros centros urbanos de la Civilización Caral y también indica que ambas sociedades compartieron creencias y manifestaciones ideológicas.

Anotó que esta red se extendió a lugares más lejanos en la sierra y la selva de nuestro país y hacia la costa de Ecuador. Prueba de ello son los diseños y materiales con los cuales confeccionaron los objetos encontrados tanto en el valle de Supe como en el litoral.

Vinculo armonioso con el mar

La investigadora resaltó que los hallazgos de Áspero muestran también que la relación de los antiguos peruanos con el mar era armoniosa y ello permitió una actividad pesquera sostenible, con un aprovechamiento racional de los recursos hidrobiológicos y con una visión transversal del territorio que les permitió agenciarse de los alimentos e insumos para su desarrollo cultural y comercial, con el cual tuvieron una presencia de más de 1,000 años.

A ello se suma el conocimiento avanzado que alcanzaron los moradores de Áspero en la elaboración de aparejos de pesca, como las redes y anzuelos que no dejan de sorprender en la actualidad y que constituyen una herencia cultural importante para la población de Supe dedicada hoy en día a esta actividad económica.

Consideró que estas son lecciones que nos han dejado los antiguos peruanos de Caral, basadas en el enfoque transversal del territorio, nos ayudarían mucho a lograr un desarrollo e integración social y económico que evitaría el abandono del campo por la migración a las ciudades, dado que el progreso sería más equilibrado al interior del país.

El hallazgo confirma la importancia de la mujer durante el desarrollo de la civilización más antigua de América, debido a la presencia femenina en posiciones de elites durante las primeras etapas de la civilización, como esta mujer que según la arqueóloga Ruth Shady murió a los 40 años aproximadamente.

La mujer fue recuperada en el Edificio Público Los Ídolos de Áspero en posición flexionada con el dorso hacia abajo y colocado en un hoyo cavado en un depósito de ceniza y material orgánico. Fue envuelto con una tela de algodón y una esterilla de junco, sujetado con soguillas.

Asimismo, los resultados del análisis dieron a conocer que se trataría de una mujer con alto estatus social por los materiales asociados al entierro como cuatro tupus o prendedores, elaborados con huesos de mamíferos, con diseños de aves y monos. Además, de un collar con cuentas de moluscos y un dije hecho de Spondylus.

Avances en investigación y puesta en valor de Caral

Shady afirmó que como parte de los objetivos del Plan Maestro de la Ciudad Sagrada de Caral, declarada Patrimonio Mundial por la Unesco en 1999, se realiza la investigación en once sitios arqueológicos y se ha puesto en valor hasta el momento tres centros urbanos que se encuentran muy cerca del litoral.

Uno de ellos es el centro denominado Piedra Parada, localizado en la margen izquierda del valle bajo del río Supe. Sus edificaciones fueron distribuidas en una extensión de 37.54 hectáreas durante el Período Formativo Temprano, en una época posterior a Caral y Áspero, entre los años 1,850 y 1,550 antes de Cristo. En un recinto de uno de los principales edificios se encontró un friso de serpientes bicéfalas, que recuerdan al diseño encontrado en el Edificio Piramidal Mayor de la Ciudad Sagrada de Caral y que fue un ícono muy característico de la cultura Lima, que surgió 3,000 años después de Caral.

El segundo centro es El Molino, que se encuentra en la margen derecha del valle bajo de Supe, donde quedan restos de lo que fue el espacio de convergencia o plaza central, dos edificios piramidales y un área con arquitectura menor. Los principales edificios se caracterizan por sus plataformas escalonadas, salones ceremoniales con banquetas y fogones. La evidencia obtenida sugiere su desarrollo durante el período Formativo Temprano.

Era de Pando es el tercer centro urbano que se ha puesto en valor y se ubica también en la margen derecha del río Supe. Empezó a ganar preeminencia al finalizar el período Formativo Inicial, hacia el año 2,200 antes de Cristo. Está conformado por 48 edificios, ocho de ellos de forma piramidal, distribuidos sobre 50 hectáreas, entre las partes alta y baja del valle.

La presentación de estos hallazgos científicos se realizaron en el marco del undécimo aniversario del inicio de la puesta en valor de Áspero, cuyas fechas centrales se celebran los días 29 y 30 de abril en el citado sitio arqueológico, ubicado en el distrito de Supe Puerto, provincia de Barranca.

Fue considerado uno de los principales hallazgos del mundo

En enero del 2017, el Instituto Arqueológico Americano incluyó en su lista de los 10 descubrimientos más importantes del mundo en el año 2016 al hallazgo de la “Dama con cuatro tupus” producido en la Zona Arqueológica Caral (ZAC).

En el mes de abril de 2016 un equipo de arqueólogos dirigidos por Ruth Shady, directora de la ZAC, presentó un entierro humano recuperado en el Edificio Público Los Ídolos de Áspero, la Ciudad Pesquera de la Civilización Caral, ubicado en el distrito de Supe Puerto, provincia de Barranca, al norte de Lima.

Dentro del fardo se halló el cuerpo de una mujer de aproximadamente 40 años de edad en posición flexionada con el dorso hacia abajo. Del lugar en que fue colocado el entierro y de los materiales asociados a la sepultura se infiere el alto estatus social que alcanzó este personaje hace 4 mil 500 años.

El Ministerio de Cultura resaltó que la importancia de esos hallazgos radica en que nos ayudan a conocer aspectos de la organización social y del sistema religioso de la sociedad de Áspero, Ciudad Pesquera de la Civilización Caral.

La revelación del rostro de la Dama de los Cuatro Tupus

El misterio que embargaba sobre la identidad de una mujer de alto estatus social en la civilización Caral, llamada la “Dama de los Cuatro Tupus”, cuyos restos fueron encontrados en el sitio arqueológico Áspero, fue revelado esta semana de octubre del 2017, con la presentación de su rostro reconstruido gracias a la tecnología en tercera dimensión o 3D.

La presentación del rostro de la Dama de los Cuatro Tupus se realizó en el marco de la conmemoración de los 23 años de investigación de la civilización Caral, acto realizado en la sede del Ministerio de Cultura.

Leer artículo completo de la revelación del rostro en: https://arqueologiadelperu.com/revelan-rostro-de-soberana-de-la-civilizacion-caral-la-dama-de-los-cuatro-tupus/

 

The recent finding of a high-status woman buried at the archaeological site of Aspero is among the top 10 discoveries of 2016, according to a list issued by the prestigious Institute of Archaeology of America, Peru’s Ministry of Culture highlighted.

The discovery was made in April last year by archaeologist Ruth Shady and her research team, who found the remains at Caral civilization’s fishing town, known as Aspero, located in Supe Puerto district (Barranca) north of Lima city.
The body was unburied from Huaca of the Idols. It was found in a flexed position inside a hole carved into an ash, organic material deposit. The skeleton was wrapped in cotton wool and rush matting, and tied up with ropes.
Investigators analyzed the skeletal remains and concluded the body belonged to a 40-year-old woman. The place and the way she was buried revealed the high rank she held 4,500 years ago.
A pot containing vegetable fragments and seeds placed there is believed to be an offering as part of the burial rite.
In addition, precious objects were placed next to her, perhaps as grave goods: shells of the genus Spondylus, and four «tupus» or bone broaches with bird and monkey motifs.
This is an important discovery, as it helps understand the dynamics of the oldest social organization in the Americas.
Music was an important part of Aspero inhabitants’ daily life. Proof of this is the discovery of eight transverse flutes made of animal bones, placed as offerings in front of a ceremonial enclosure at the archaeological site.
These finds indicate the interaction between the Aspero society and other urban centers of the Caral Civilization; they also show that both societies shared ideological beliefs.
(Andina)
Visita la Ciudad Sagrada de Caral, Áspero y Vichama

La Zona Arqueológica Caral dependiente del Ministerio de Cultura, está dedicada desde hace 22 años a las actividades de investigación, conservación y difusión, al país y al mundo, de los valores sociales y culturales de Caral, la civilización más antigua de América.

Uno de los mayores logros que que se ha alcanzado ha sido la declaración de la Ciudad Sagrada de Caral como Patrimonio Mundial por parte de la UNESCO (2009), distinción que beneficia a nuestro país y reconoce el valor universal excepcional de Caral.

Ante la proximidad de las Fiestas Patrias, la Zona Arqueológica Caral ha visto por conveniente informar que los sitios arqueológicos: Ciudad Sagrada de Caral, Áspero y Vichama atenderán al público, en los días 28, 29, 30 y 31 de julio, de manera habitual. Siendo el horario de atención: de lunes a domingo, incluso feriados, de 9:00 am a 4:00 pm

Los sitios arqueológicos Ciudad Sagrada de Caral, Áspero y Vichama cuentan con instalaciones para recibir adecuadamente a los visitantes. El Centro de Recepción dispone de boletería, estacionamientos para autos y buses, servicios higiénicos, comedores, módulos de artesanos, una tienda de recuerdos y publicaciones sobre la Civilización Caral y un Centro de Interpretación.

Durante el recorrido por el sitio arqueológico Ciudad Sagrada de Caral los visitantes podrán apreciar el centro urbano, edificado en la margen izquierda del río Supe, en la denominada Zona Capital de la Civilización Caral; asimismo, podrán conocer el trabajo que realiza el personal profesional y técnico de la Zona Arqueológica Caral en las áreas de excavación, investigación, conservación y puesta en valor. También podrán visitar el Centro de Interpretación y la exposición museográfica «Túnel de la Ciencia: Caral, 5000 años de producción de conocimientos en Ciencia y Tecnología».

El recorrido en el sitio arqueológico de Vichama permitirá apreciar sus conjuntos arquitectónicos dispuestos según un diseño urbano planificado y las expresiones de su organización social y el sistema religioso de la sociedad de Vichama, la Ciudad Agropesquera de la Civilización Caral.

La visita al sitio arqueológico de Áspero, la Ciudad Pesquera de la Civilización Caral comprende un recorrido por las principales edificaciones como el Edificio Público Los Ídolos y el Edificio Piramidal Las Flautas donde, en un recinto ceremonial, fueron encontrados los instrumentos musicales de Áspero, un conjunto de ocho flautas traversas.

Dónde:

Sitio arqueológico de Caral

Tomar el desvío que se encuentra a la altura del kilómetro 184 de la carretera Panamericana Norte, ingresar al valle de Supe, provincia de Barranca, departamento de Lima.

Sitio arqueológico de Áspero

Seguir por el desvío que se encuentra a la altura del kilómetro 192 de la carretera Panamericana Norte, hacia el distrito de Supe Puerto en la provincia de Barranca, departamento de Lima.

Sitio arqueológico de Vichama

Tomar el desvío que se encuentra a la altura del kilómetro 159 de la carretera Panamericana Norte, hacia el distrito de Végueta en la provincia de Huaura, departamento de Lima.

Para mayor información puede comunicarse con la Oficina de Promoción Turística de la Zona Arqueológica Caral a los teléfonos 205 2517 / 955 881 340 / RPM *0054155 o escriba a: [email protected]

Descubren personaje femenino de élite enterrado hace 4,500 años en Áspero, Caral

El hallazgo de los restos de una mujer de alta sociedad, enterrada hace más de 4,500 años en el sitio arqueológico de Áspero, la ciudad pesquera de la civilización Caral, fue anunciado hoy por la arqueóloga Ruth Shady y su equipo de investigadores.

La directora de la Zona Arqueológica Caral destacó las implicancias de este descubrimiento para conocer mejor el funcionamiento de la organización social más antigua de América.
Shady detalló a la Agencia Andina que se trata de un entierro humano recuperado en la Huaca de los Ídolos de Áspero. “Los investigadores analizaron los restos óseos y concluyeron que se trata de una mujer de aproximadamente 40 años. El lugar en que fue colocada y la forma de enterramiento demuestran el alto estatus social que alcanzó este personaje hace 4,500 años”, sostuvo.
“Estos hallazgos revelan el reconocimiento a la equidad de género, lo que permitía que tanto mujeres como hombres podían ocupar roles de liderazgo y estatus social elevado desde hace más de 1,000 años”, subrayó Shady.

Desalojo en huaca El Paraiso

En lo que va del año, solo en la región de Lima, el Ministerio de Cultura de Perú ha registrado 85 emergencias en sitios arqueológicos considerados patrimonio, pero en el país son 52 los lugares que afrontan mayor riesgo o ya han sufrido invasiones desde el año pasado. La directora general de Defensa del Patrimonio Cultural, Blanca Alva, explica que sus colegas en Latinoamérica “nunca afrontan tal cantidad de casos” como en Perú.

Las invasiones de terrenos del Estado en el país andino solían ocurrir cerca de Navidad y Año Nuevo, cuando la policía está más atareada, pero ahora se dan en cualquier momento del año y afectan a sitios que guardan la historia. La madrugada del 19 de mayo, más de 1.000 personas ocuparon Tablada de Lurín, un área que comprende un complejo de sitios prehispánicos al sur de Lima, y que es visitado por los escolares, pues se trata del único cementerio prehispánico intacto excavado e investigado desde fines de los años 50.

La policía y el gas lacrimógeno no fueron suficiente durante varias horas para desalojar a las personas que respondían con pedradas, quienes habían llegado allí porque el nuevo alcalde distrital les ofreció lotes de vivienda en la zona. Al día siguiente, otro grupo de 2.000 invadió un área de 32 hectáreas en el Morro Solar de Lima, un espacio que no solo contiene huacas (construcciones prehispánicas de adobe) sino que fue el lugar donde se apostaron trincheras y baterías en la guerra del Pacífico con Chile, entre 1880 y 1881, y por ello es considerado patrimonio cultural de la nación.

Seis días después, fueron desalojados, pero volvieron el último fin de semana a la zona arqueológica de Marcavilca, en el Morro. El pasado martes, el Ministerio de Cultura informó que está identificando a los líderes de los asentamientos humanos colindantes para que apoyen “campañas de sensibilización sobre la protección del Morro Solar”, tal como están haciendo en Tablada de Lurín.

“Esta tendencia de creer que se pueden asentar en un sitio arqueológico o destruir patrimonio histórico con impunidad y para beneficio de unos cuantos, me parece que solo existe en Perú”, comenta Alva, quien precisa que de las 85 emergencias en Lima, 23 se debieron a invasiones: ocho de ellas registradas en mayo, el mes con más incidentes en 2015.

Según la funcionaria, las otras amenazas a los sitios arqueológicos son “obras no autorizadas, vandalismo, grafitis, quema de basura que ennegrece las paredes de los sitios arqueológicos, ampliación ganadera o agrícola y minería ilegal”.

Comercio ilegal
El Ministerio de Cultura ha redactado un listado de 52 sitios que sufrieron invasiones desde el año pasado y que tienen el mayor riesgo a nivel nacional, de los que Alva Guerrero estima que los más importantes son las Líneas de Nazca (Ica), Ucupe (Lambayeque), y, en Lima, Cerro Colorado, Aspero, Bandurria, Huacones, Garagay, Canto Grande, Morro Solar y Puruchuco. En la zona arqueológica de Ucupe, los ocupantes habían ya marcado con tiza, piedras y palos los futuros lotes.

“Los invasores dicen que no tienen dónde vivir y que si son tierras del Estado pueden establecerse”, relata la directora de Defensa del Patrimonio.

Sin embargo, uno de los casos más llamativos de destrucción de patrimonio no ha podido ser sancionado: en 2013 una inmobiliaria arrasó con una pirámide en el centro ceremonial Paraíso, de 4.000 años de antigüedad, al norte de Lima, pero la empresa apeló la imposición de una multa de unos 900.000 dólares.

“La destrucción era el primer paso para allanar el terreno para la edificación de condominios. El Ministerio de Cultura ha puesto vigilancia 24 horas, se efectuó denuncia penal que el Ministerio Público archivó. Los poseedores privados del terreno impugnaron el proyecto de inversión para la investigación del sitio, pese a que la ley dice que todo sitio arqueológico descubierto o por descubrir es propiedad del Estado independientemente de que se encuentre en terreno privado”, refiere Alva.

La historiadora peruana Carmen Arellano comenta que hay factores históricos, territoriales, psicológicos y político-culturales detrás de la agresión de los peruanos al patrimonio. “El comercio legal e ilegal ha llevado a que las personas del campo pierdan el respeto a sus antepasados y ya no defiendan su pasado como antes. A esto se suma la migración por la reforma agraria, terrorismo y crisis económica, que ha hecho que los originarios que defendían sus ruinas hayan dejado paso a los nuevos que no tienen ese respeto por sus antepasados”, señala la exdirectora del Museo Nacional de Antropología, Arqueología e Historia de Perú, y también excuradora del Museo Smithsonian en Estados Unidos.

 

Escribe: JACQUELINE FOWKS
Fuente: El Pais

Áspero, puerto milenario de Caral, celebra 10 años de su recuperación arqueológica

Áspero

Parte de este sitio arqueológico estuvo cubierto por 8,400 toneladas de basura y hoy se ha puesto en valor. Se han programado actividades gratuitas, como el Pago a la Cochamama, en el que actuarán los reconocidos artistas Reynaldo Arenas y Haydeé Cáceres.

El Ministerio de Cultura y la Zona Arqueológica Caral (ZAC) celebran los 10 años de la recuperación arqueológica y puesta en valor del puerto milenario de Áspero, uno de los 25 asentamientos urbanos que conformaron la sociedad caralina en el valle de Supe (Barranca), y que es considerado como el primer puerto pesquero de las costas del Perú.

 Hasta antes del 2005, Áspero estuvo ocupado por 8,400 toneladas de basura y desperdicios y, gracias a la intervención del equipo multidisciplinario de la ZAC, bajo la dirección de Ruth Shady, se logró su total recuperación y su puesta en valor, con el apoyo de Plan COPESCO Nacional y las autoridades locales.

Aspero – representación de pago a la tierra

 En 10 años de trabajo, la ZAC también se dedicó a la investigación intensiva en los 22 sectores que conforman este milenario puerto, entre los cuales destacan los edificios piramidales destinados a la administración social y de culto, como la Huaca Alta, la Huaca de los Ídolos y  la Huaca de los Sacrificios

 El resultado de las investigaciones arqueológicas revelaron las sofisticadas tecnologías constructivas que utilizaron para la edificación de plataformas, como las ‘shicras’ (bolsas de fibra vegetal cargadas de piedras) que otorgaron una mejor estabilidad y sismorresistencia a los edificios piramidales. También se descubrió el acondicionamiento de almacenes donde preservaban sus alimentos y la forma como sus habitantes procesaban el secado de los pescados.

 Para celebrar estos 10 años de investigación y puesta en valor del puerto de Áspero, la Zona Arqueológica Caral ha programado diversas actividades gratuitas, incluyendo la visita al sitio arqueológico. El viernes 27 de marzo, desde las 6 de la tarde, la población se congregará en la Plaza Grau de Supe Puerto para desplazarse con antorchas y alegorías hacia el Áspero, donde se realizará la tradicional Ceremonia del Pago a la Cochamama.

Áspero, representación de ceremonia ancestral

 Esta puesta en escena contará con la participación de los primeros actores nacionales Reynaldo Arenas quien representará al Yachaq o ‘sacerdote’, y Haydeé Cáceres, quien interpretará a la Señora de Áspero. En la ceremonia el Yachaq ofrendará tributos a la Cochamama para pedir abundancia y prosperidad en el nuevo ciclo de vida que comienza. Por su parte, la Señora de Áspero recibirá la visita del Señor de Caral recreando los milenarios ritos de esta civilización.

 El sábado 28 de marzo, desde las 10 de la mañana, se desarrollará el ‘Aspero Raymi’. El público podrá visitar el renovado Centro de Interpretación de Áspero y recorrer el Sitio Arqueológico para entender la milenaria importancia de la pesca en el desarrollo de la civilización Caral. Además, desde el mediodía, se realizará el ‘Runa Raymi’ en la presentación de elencos folclóricos y agrupaciones musicales.

 Para más información sobre las actividades culturales, ingrese awww.zonacaral.gob.pe o llamar al teléfono 205-2517.

Complejo arqueológico de Áspero revela pasado pesquero de Caral

Luego de una década de haber sido utilizado como basurero, hoy el complejo arqueológico de Áspero, ubicado en el valle de Supe, revela el pasado pesquero de la civilización precerámica de Caral, calculada en más de 5,000 años.

La arqueóloga Ruth Shady empezó a explorar sitios del litoral donde hubiera podido estar algún emplazamiento de cultura Caral. Así llegó a Áspero, en ese entonces un conjunto de edificios monumentales del período precerámico enterrados bajo ingentes cantidades de basura.
En Áspero, la zona arqueológica de Caral aplicó una estrategia similar a la utilizada en la famosa Ciudad Sagrada de involucrar a la población con los trabajos de arqueología y puesta en valor.
El motivo era que años antes que el proyecto fuera capitaneado por Shady, hubo otros estudiosos, como el norteamericano Robert Feldman, que trabajaron en el lugar y cuyos descubrimientos no fueron compartidos con los lugareños.
El resultado: miles de toneladas de basura de los pueblos de dos municipios acumuladas por años cubrían un importante complejo urbano de la época precerámica.
Para involucrar a los vecinos fue fundamental el apoyo del alcalde de Puerto Supe, Evedardo Vitonera. Con ello se logró, explica Shady, dejar de usar el lugar como relleno sanitario y quitar los desechos acumulados.
El descuido de este sitio era tal que la pirámide principal lucía un forado hecho por los cazadores de tesoros. Después de hacer la labor de limpieza se pudo descubrir que ese irreparable daño se había hecho a fines del siglo XIX o comienzos del XX con dinamita, perdiéndose valiosa información en el incidente.
Superados estos escollos, se trabaja en la puesta en valor y recuperación de alrededor de 30 edificios. Por su monumentalidad destacan las construcciones que han sido bautizadas por sus peculiaridades como Huaca Alta, Huaca de los Ídolos y Huaca de los Sacrificios.
Hallazgos
En estos años se han dado distintos descubrimientos que han dado luz sobre cómo era la vida en los años de apogeo de esta civilización. Por ejemplo, en la huaca de los Sacrificios se hallaron hace poco los restos de un niño de aproximadamente 8 años, lo que sirvió de motivo para nombrar así al edificio.
Una peculiaridad de este encuentro, que pueden ser apreciados en imágenes publicadas hoy en el diario El Peruano, es que sobre el cráneo del infante se encontraba un batán de forma oval. Asimismo, lucía fracturas que se relacionarían con los motivos de su muerte.
Destaca también el hallazgo del entierro de un recién nacido en la llamada huaca Alta. El niño había sido colocado dentro de un fardo dividido en dos partes. Llevaba una vestimenta de algodón con decoración. Junto al cuerpo, dentro del mismo contexto funerario, los arqueólogos recuperaron un prendedor modelado que representaba a dos aves.
 
Valor
Según los estudios, los habitantes de Áspero fueron excelentes pescadores de anchoveta y otras especies marinas como la sardina. Asimismo, extrajeron algas y moluscos varios como los choros, las almejas y las machas.
La doctora Shady señala con estos recursos marinos se establecieron relaciones sociales y de intercambio con poblaciones apartadas del litoral como el valle o incluso más allá de los Andes, hasta la Selva. Por ejemplo, los habitantes de Áspero consiguieron de otros lugares el algodón necesario para la manufactura de redes y sedales de pesca.
Visión de conjunto
El viceministro de Patrimonio Cultural, Luis Jaime Castillo, destacó la labor que realiza la Zona Arqueológica Caral, proyecto dirigido por Ruth Shady.
Según el funcionario, la peculiaridad de la propuesta que maneja esta unidad ejecutora es la de no limitarse a un solo sitio aislado sin relacionarlo con otros cercanos, sino de ver los lugares en conjunto.
Como se recuerda, la Zona Arqueológica Caral trabaja en varios sitios del periodo del precerámico ubicados en el valle de Supe.
Entre los lugares que trabaja está la ciudad pesquera de Áspero y la famosa urbe de Caral, pero también se cuenta a Vichama, cerca a la calera de Végueta.
Para Castillo, que también es arqueólogo, esta metodología permite saber cómo se conectaban diferentes lugares, estableciendo lazos entre poblaciones alejadas.
Por otro lado, cabe selalar que la puesta en valor del complejo de Áspero y su limpieza ha contado con el apoyo del Plan Copesco del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, en una muestra de alianza estratégica.
Novedad
El viernes 30 de mayo por la noche se realizará un pago al mar como parte de la ceremonia de celebración por los nueve años de trabajos arqueológicos en la ciudad pesquera de Áspero. Las actividades continuarán el sábado.

 

(Andina)

Sitio Arqueológico del Áspero – Supe Puerto, La Ciudad Pesquera de la Civilización Caral

El complejo arqueológico Áspero está en el litoral, a 500 metros del Océano Pacífico, en la margen derecha del río Supe, en un medio natural compuesto por cerros arenosos, humedales, campos de cultivo y playa marina.

Las evidencias más tempranas de la ocupación humana en el litoral de Supe tienen una antigüedad de 7000 años.
En esos tiempos las poblaciones, aún con relaciones sociales igualitarias, vivían en aldeas protegidas por las colinas ubicadas entre las pequeñas quebradas arenosas, que eran rutas obligadas hacia las playas. Estos primeros pobladores estaban dedicados a las actividades de pesca, recolección de moluscos y plantas, así como a la caza de animales de las lomas y del bosque ribereño.

Ocupaciones Tempranas

Hace 5000 años, durante el período Arcaico Tardío (3000 – 1800 a. C.), la población concentrada en Áspero participó en el proceso de formación de la primera civilización andina. Mediante la extracción de recursos marinos, en especial de peces –como anchovetas y sardinas- y de mariscos, se integró a la red de intercambio con los pobladores del interior del valle, entre éstos los de la Ciudad Sagrada de Caral. De ellos obtuvo, en particular, la fibra de algodón, necesaria para la manufactura de las redes y sedales de pesca, los mates para flotadores y productos vegetales para su alimentación.

La disponibilidad de recursos marinos, la producción agrícola y la participación en las redes de intercambio aseguraron el sostenimiento de una población cada vez más numerosa, así como el fortalecimiento del grupo gobernante. La élite asumió funciones políticas, administrativas y religiosas; fomentó el comercio, así como la construcción de edificios públicos monumentales y de extensos conjuntos residenciales.

La diferenciación social y las actividades especializadas de la población de Áspero están reflejadas en los 22 sectores de la ciudad. Siete corresponden a edificios piramidales, bajo la administración de la clase dirigente, dedicados al culto y a la administración de las actividades sociales. Destacan los edificios piramidales de Huaca Alta, Huaca de los Ídolos y Huaca de los Sacrificios.