RESUMEN:
En los años 70, los autores condujeron investigaciones en el sitio de Moche, como miembros del Proyecto Chan Chan – Valle de Moche. Parte de estas investigaciones incluyeron la excavación de una casa excepcionalmente bien preservada, la cual fue descubierta dentro de una amplia zona con arquitectura doméstica en la planicie que se extiende entre la Huaca del Sol y la Huaca de la Luna. Esta casa se caracterizaba por tener muros de más de 2 m de altura, varios nichos, compartimientos, camas hechas con adobe y áreas de almacenamiento. También se excavó un raro pavimento de círculos elaborados con adobes triangulares, el cual se localizaba al sur de la arquitectura residencial.
La otra área excavada estuvo en la parte superior de la sección noreste de la Huaca del Sol. Esta excavación consistió en un corte estratigráfico que dejó a la vista un basural de la ocupación Moche. Los datos que se recuperaron indican que el sistema Moche de aprovisionamiento y procesamiento de recursos de flora y fauna fue eficiente y estuvo bien organizado.
Moche: hacia el final del milenio. Actas del Segundo Coloquio sobre la Cultura Moche
(Trujillo, 1 al 7 de agosto de 1999), Santiago Uceda y Elías Mujica, editores, T. I, págs. 119-150.
Lima, Universidad Nacional de Trujillo y Pontificia Universidad Católica del Perú, 2003.
ARQUITECTURA RESIDENCIAL Y SUBSISTENCIA DE LOS HABITANTES DEL SITIO DE MOCHE: EVIDENCIA RECUPERADA POR EL PROYECTO CHAN CHAN – VALLE DE MOCHE
Shelia Pozorski
Thomas Pozorski
INTRODUCCIÓN
Este artículo describe las excavaciones realizadas por los autores en el sitio de Moche (valle de Moche) durante la década del 70, cuando participamos en calidad de estudiantes en el Proyecto Chan Chan – Valle de Moche, así como cuando nos desempeñamos como codirectores del Programa Riego Antiguo.
Como se están ejecutando nuevos trabajos en este sitio (Uceda et al. 1994, 1997) y acerca de la cultura Moche en general (Hocquenghem 1987; Castillo 1989; Alva 1992, 1994; Alva y Donnan 1993; Campana 1994; Uceda y Mujica 1994; Bawden 1996), es importante que estos datos, que fueron obtenidos anteriormente, sean accesibles a los estudiosos involucrados con la cultura Moche.
Aquí describiremos los resultados de tres excavaciones distintas: 1) Las excavaciones estratigráficas realizadas en la Huaca del Sol en 1973, para obtener datos sobre la subsistencia Moche, como parte de una evaluación diacrónica de los sistemas de subsistencia en el valle de Moche; 2) El trabajo de campo realizado en 1972 en el área de arquitectura residencial localizada cerca al borde sur de la llanura que se extiende entre la Huaca del Sol y la Huaca de la Luna; y 3) Las excavaciones realizadas en 1979 para explorar unas estructuras similares a canales, ubicadas al sur de la Huaca del Sol, las cuales dejaron expuesto un raro pavimento formado por círculos de adobes o rosetas (Fig. 4.1).
SUBSISTENCIA MOCHE
El estudio de la subsistencia Moche formó parte de una investigación más amplia orientada a documentar cambios en la subsistencia y la dieta prehistórica en el valle de Moche (Pozorski 1976, 1979a, 1979b). Se excavaron basurales ricos en restos de flora y fauna en sitios grandes y pequeños, dentro de un esfuerzo orientado a obtener muestras de la mayoría de las principales culturas y periodos temporales de este valle. La muestra del periodo Intermedio Temprano proviene del sitio de Moche, específicamente de una zona con acumulación de basura ubicada en un área baja del lado oeste de la cima de la Huaca del Sol. Aunque pareciera inusual hallar basura en esta ubicación, el depósito fue profundo y claramente in situ. Se expusieron unos 280 cm de basura, el componente estratigráfico quedó claramente visible, y la cerámica recuperada documenta una secuencia que va desde Moche hasta Chimú Temprano (Pozorski 1976: 25, 48-50). Los sistemas de subsistencia y dieta documentada en Moche son tanto similares como diferentes al ser comparados con periodos más tempranos y más tardíos.

Recursos de Fauna
Los datos de fauna procedentes del sitio Moche indican que los mamíferos terrestres fueron la principal fuente de proteínas de la dieta (Cuadro 4.1). Esto representa la culminación de una tendencia que fue evidente, por primera vez, durante el periodo Inicial y el Horizonte Temprano en Caballo Muerto, donde los animales terrestres –venados y camélidos– devinieron más importantes aunque todavía aportaban menos proteínas que los recursos marinos (Pozorski 1976: 227-228; 1979a: 174, Tabla 1; 1983: 28-37). En el periodo Intermedio Temprano, más del 90% del volumen de la proteína animal provino de especies domesticadas de camélidos. El estiércol de camélido también fue muy abundante en la basura excavada (Pozorski 1976: 114115). Estas especies pueden ser fehacientemente identificadas como llama (Lama glama) en los tiempos Moche, debido a que estos animales han sido representados frecuentemente en el arte realista de la cerámica moldeada y pintada. A menudo muestran cabestros y se les representa cargando sacos (Bawden 1996: 66, 131; Benson 1972: 91-92; Donnan 1976: 31, 94, 99; 1978: 40, 113, 115, 129; Horkheimer 1973: lámina que mira hacia la pág. 80; Shimada y Shimada 1985: 16).
La casi total dependencia de los habitantes de las huacas de Moche a la carne de llama, sumado a la abundancia de estiércol en la basura, sugiere que hubo una gran cantidad de estos animales en la vecindad del sitio. Sin embargo, los principales rebaños de los cuales procedieron los animales consumidos en Moche, pudieron haber sido mantenidos en áreas localizadas más al interior y a mayor altitud, ahí donde la tierra no podía ser cultivada y ofrecía con mayor facilidad abundante pastura. Es probable que estos rebaños fueran controlados por el Estado moche.
En las excavaciones de la Huaca del Sol se recuperó una gran cantidad de huesos de llama, lo cual ha permitido evaluar varios factores culturales relacionados a la economía y al procesamiento de la carne de llama. Esta evaluación se basa en los datos acerca de: la edad del animal, la frecuencia de huesos quemados, la frecuencia de los tipos de hueso, y las marcas producidas por el hombre en los huesos (Pozorski 1976: 113-118; 1979b).
Se hizo una evaluación parcial de la estructura de la edad de la población de llamas en base al criterio de la fusión (se detuvo el crecimiento) o no fusión (hubo crecimiento) de las epífisis de los huesos apropiados para el estudio. En base a la secuencia de la fusión epifisial se ha desarrollado una serie de etapas concernientes a la edad (Wing 1972). Cuando los datos de los huesos procedentes del sitio de Moche se evaluaron de acuerdo a las etapas progresivas de fusión, se determinó que los animales consumidos aquí generalmente fueron adultos muy jóvenes. Estos datos relativos a la edad indican que los animales consumidos proceden de rebaños criados principalmente para producir carne. Este escenario refleja el hecho que, después que los animales fueron seleccionados como ganado de casta, hubo una mayor eficiencia en la matanza de animales de carne, tan pronto éstos alcanzaron el tamaño de un adulto. En esta edad los animales ya no ganan un peso sustancial, pero consumen un forraje valioso (Pozorski 1976: 115-116; 1979b: 150).
| . | Número | Número | Peso | Volumen | % de la |
| Especies | de niveles | mínimo de | en | de | dieta de |
| . | en que se | individuos | gramos | comida | carne |
| . | encuentra | . | . | en cm3 | . |
| Moluscos | . | . | . | . | . |
| Scutalus sp. (caracol terrestre) | 12 | 59 | 40.0 | 118.0 | + |
| Choromytilus chorus (choro) | 8 | 1 | 7.5 | + | + |
| Semimytilus algosus (choro) | 10 | 7 | 10.0 | 6.5 | + |
| Brachidontes purpuratus (choro) | 8 | 47 | 15.0 | 23.5 | + |
| Pinctada mazatlanica (ostra de perla) | 1 | 1 | + | – | – |
| Argopecten purpuratum (concha de abanico) | 2 | 1 | 2.5 | – | – |
| Protothaca thaca (almeja) | 5 | 1 | 5.0 | 10.0 | + |
| Eurhomalea rufa (almeja) | 3 | 1 | 5.0 | + | + |
| Mesodesma donacium (macha) | 11 | 15 | 37.5 | 45.0 | + |
| Donax peruvianus (almeja) | 14 | 4514 | 3460.0 | 2257.0 | 2.7 |
| Semele corrugata (almeja) | 2 | 1 | 2.5 | 30.0 | + |
| Fissurella sp. (barquillo, lapa) | 12 | 11 | 27.5 | 110.0 | + |
| Tegula atra (caracol) | 9 | 15 | 25.0 | 15.0 | + |
| Turbo Níger (caracol) | 12 | 40 | 55.0 | 40.0 | + |
| Crepidula dilatata (pique) | 1 | 1 | + | + | + |
| Polinices cf. Cora (caracol) | 3 | 4 | + | 2.0 | + |
| Sinum cymba (caracol) | 1 | 1 | + | + | + |
| Thais chocolata (caracol) | 12 | 46 | 52.5 | 32.0 | + |
| Thais delessertiana (caracol) | 8 | 22 | 32.5 | 33.0 | + |
| Cantharus cf. Inca (caracol) | 6 | 13 | 7.5 | + | + |
| Nassarius gayi (caracol) | 6 | 8 | 2.5 | – | – |
| Olivella columellaris (caracol) | 1 | 2 | + | – | – |
| Prunum curtum (caracol) | 1 | 1 | + | – | – |
| Mitra orientalis (caracol) | 1 | 1 | + | + | + |
| Concholepas concholepas (chanque) | 1 | 1 | 5.0 | + | + |
| Chiton (2 especies) (barquillo) | 10 | 3 | 30.0 | 30.0 | + |
| Crustáceos | . | . | . | . | . |
| Platyanthus orbignii (congrejo) | 13 | 9 | 35.0 | 170.0 | + |
| Balanus tintinnabulum (barquillo) | 4 | 2 | + | – | – |
| Peces | . | . | . | . | . |
| Mustelus sp. (tollo) | 2 | 1 | + | 88.0 | + |
| Rhinobatos planiceps (guitarra) | 1 | 1 | + | 12.5 | + |
| Paralonchurus peruanus (roncador) | 8 | 2 | + | 372.0 | + |
| Sciaena deliciosa (lorna) | 9 | 3 | + | 577.5 | + |
| Mugil cephalus (lisa) | 3 | 1 | + | 277.5 | + |
| Pescados no identificado | 8 | – | + | + | + |
| Aves | . | . | . | . | . |
| Pelicanus sp. (pelícano) | 1 | 1 | + | 64.0 | + |
| Aves no identificado | 10 | – | 35.0 | 490.0 | + |
| Mamíferos | . | . | . | . | . |
| Roedores | 8 | 12 | + | – | – |
| Cavia porcellus (cuy) | 8 | 11 | 10.0 | 483.0 | + |
| Canis familiaris (perro) | 6 | 1 | + | 136.0 | + |
| Otaria byronia (lobo del mar) | 4 | 1 | 27.5 | 2898.0 | 3.5 |
| LLama glama (llama) | 13 | 5 | 1647.5 | 56644.0 | 68.1 |
| Mamífero no identificado | 13 | – | 430.0 | 18275.0 | 22.0 |
| Valores menos que 1% | . | . | . | . | 3.7 |
| Total | . | . | . | 83189.5 | 100.0 |
Cuadro 4.1. Restos de la fauna de la Huaca del Sol.
La evidencia más directa de los métodos de procesamiento de animales procede de las marcas de corte y golpes realizados en los huesos recuperados durante la excavación. Estos datos, junto con las frecuencias de tipos de hueso, pueden ser usados para reconstruir los procedimientos estandarizados que tuvieron lugar desde el momento en que la llama fue sacrificada hasta su utilización. Después que se retiró el cuero el animal fue desarticulado, usualmente cortando las articulaciones. Probablemente, gran parte de las pequeñas unidades fueron cocinadas junto con los huesos; sin embargo, la carne fue cortada de las unidades esqueletales más grandes, para reducirla a porciones manejables. Por último, los huesos grandes fueron quebrados para extraer la médula. Al evaluar la frecuencia de huesos quemados según tipos específicos de hueso y la sección del cuerpo del cual provenían, se determinó que la mayoría de huesos no estuvieron quemados. Esto puede estar relacionado con el cocimiento realizado en contenedores. Las mayores frecuencias de quemado se encuentran en las costillas y las vértebras, lo cual sugiere que estas partes del cuerpo pueden haber sido asadas. Otros huesos, especialmente los metapodios, que son anchos y densos, fueron transformados en instrumentos (Pozorski 1976: 117-118, 1979b: 156-168).
El segundo mamífero domesticado que fue consumido por los pobladores de las huacas de Moche es el cuy (Cavia porcellus) (Cuadro 4.1; Pozorski 1976: 118-119; 1979a: 175). Probablemente estos animales fueron criados en el interior y alrededor de las casas, donde se les puede mantener con sobras. Aún cuando no son un elemento dietético importante, su frecuencia indica que los cuyes fueron una alternativa popular frente a la carne de llama. Los pequeños amontonamientos de huesos de perro identificados en los materiales Moche, indican otra fuente menor de proteína animal. Aún cuando no constituyeron una fuente de alimento, los roedores fueron inusualmente abundantes y tuvieron un impacto en la subsistencia Moche. Las partes internas de las semillas de muchas plantas cultivadas, en especial la calabaza, fueron consumidas por roedores (Cuadro 4.1; Pozorski 1976: 118-119).
En la basura se recuperaron cantidades importantes de caparazones de Scutalus (caracol terrestre). Probablemente éstos fueron recolectados de las rocas y arbustos existentes en las áreas de vegetación dispersa, para ser utilizados como alimento.
Los restos de lobo marino, pelícano (Pelecanus sp.), peces y moluscos marinos, reflejan el contínuo contacto con la zona costera (Cuadro 4.1). Sin embargo, a diferencia de la situación de los sitios más tempranos, estos animales constituyeron una fuente alimenticia de mínima importancia, y proporcionaron menos del 5% del total de la proteína animal. Las especies de moluscos explotadas en el periodo Intermedio Temprano ya no fueron los tipos que proporcionaban una cantidad de carne significativa. La mayor parte de proteína provino de sólo una especie, la pequeña Donax peruvianus, una concha de la zona de orilla. Las otras especies que se encuentran en menor cantidad son, predominantemente, de los tipos de playa rocosa, lo cual, al parecer, indica que los moluscos consumidos en Moche fueron recolectados de la margen sur del río, en dirección a la punta rocosa de Salaverry, donde estas especies son comunes (Pozorski 1976: 119-120; 1979a: Tabla 1).
Recursos de flora
En el interín existente entre el periodo Inicial y la ocupación de las Huacas de Moche, siglos más tarde, hubo un pequeño cambio en el inventario total de las especies de plantas cultivadas que se utilizaron en el valle de Moche (Cuadro 4.2). En vez de ello, los cambios ocurrieron en las frecuencias de las especies, en particular de las plantas alimenticias, lo cual indica diferencias en el énfasis dietético (Pozorski 1976: 120-121).
| Especies | Número de | Número de | Peso en | Volumen de | % de la |
| . | niveles en | semillas | gramos | comida en | dieta |
| . | que se encuentra | . | . | cm3 | vegetal |
| Plantas cultivadas | . | . | . | . | . |
| Zea mays (maíz) | 13 | 87 tusas | 195.0 | 3756.5 | 33.6 |
| Arachis hypogaea (maní) | 5 | 4 | 15.0 | 22.0 | + |
| Phaseolus vulgaris (frijol) | 11 | 176 cáscaras | 35.0 | 152.0 | 1.4 |
| Gossypium arbadense (algodón) | 10 | 45 | 42.5 | – | – |
| Capsicum sp. (ají) | 9 | 27 pedúnculos | + | 540.0 | 4.8 |
| Cucurbita sp. (calabaza) | 12 | 894 pedúnculos | 25.0 | 4000.0 | 35.8 |
| Lagenaria siceraria (mate) | 14 | – | 895.0 | – | – |
| Persea americana (palta) | 5 | 4 | 15.0 | 500.0 | 4.5 |
| Inga feuillei (pacae) | 4 | – | 2.5 | + | + |
| Bunchosia armeniaca (cansaboca) | 2 | 2 | + | 20.0 | + |
| Psidium guajava (guayaba) | 4 | 4 | 5.0 | 132.0 | 1.2 |
| Lucuma obovata (lúcuma) | 6 | 17 | 5.0 | 2062.5 | 18.4 |
| Plantas silvestres | . | . | . | . | . |
| Alga no identificada | 5 | – | + | – | – |
| Cenchrus echinatus | 4 | 15 | + | – | – |
| Panicum sp. (grama) | 1 | – | + | – | – |
| Gynerium sagittatum (caña brava) | 14 | – | 895.0 | – | – |
| Scirpus tatora (totora) | 5 | – | 2.5 | – | – |
| Prosopis chilensis (algarroba) | 10 | 103 | + | – | – |
| Especies mezclados con fibras | 14 | – | 1182.5 | – | – |
| Plantas no identificadas | 11 | – | 2.5 | – | – |
| Valores menos que 1% | . | . | . | . | 0.3 |
| Total | . | . | . | 11185.0 | 100.0% |
Cuadro 4.2. Restos de los materiales orgánicos recuperados de la Huaca del Sol.
Todas las especies cultivadas que se identificaron en los sitios más tempranos estuvieron presentes en Moche, incluyendo algodón, mate, calabaza, maní, frejol común y ají. Los árboles cultivados incluyen lúcuma, palta, pacae, cansaboca y guayaba. El maíz es la única especie que ha cambiado más entre la época de la cerámica temprana y la parte Moche del periodo Intermedio Temprano. La única muestra más antigua, procedente del sitio de Gramalote, consistió en dos mazorcas; mientras que la excavación en la Huaca del Sol proporcionó casi 200 mazorcas y fragmentos. El maíz sólo fue precedido por la calabaza, que fue la planta alimenticia más abundante en volumen. El fragmento de un metate procedente del basural sólo refleja esta importancia creciente del maíz (Pozorski 1976: 121).
| . | Largo en mm. | Ancho en mm. | . | |||||
| Sitio arqueológico | Muestra | Tamaño | Media | Rango | Muestra | Media | Tamaño | Rango |
| . | . | promedio | . | . | . | . | mediano | . |
| Padre Abán | 9 | 11.2 | 11 | 10-13 | 9 | 6.2 | 6 | 5-7 |
| Alto Salaverry | 122 | 11.0 | 11 | 8-14 | 136 | 6.6 | 7 | 5-8 |
| Gramalote | 98 | 12.5 | 12 | 9-17 | 101 | 7.7 | 7 | 5-12 |
| Moche | 65 | 16.3 | 16 | 11-18 | 78 | 9.3 | 9 | 7-12 |
| Galindo | 177 | 13.4 | 14 | 11-18 | 173 | 7.7 | 8 | 6-9 |
| Chimú Temprano | 45 | 17.2 | 17 | 14-21 | 59 | 9.1 | 9 | 7-12 |
| Chan Chan SIAR | 19 | 15.6 | 15 | 12-19 | 21 | 8.1 | 8 | 7-11 |
| Chan Chan Rivero | 1 | 17.0 | 17 | 17 | 1 | 10.0 | 10 | 10 |
| Caracoles | 133 | 15.5 | 15 | 12-24 | 141 | 8.6 | 8 | 7-13 |
| Choroval | 547 | 14.6 | 15 | 9-21 | 609 | 8.3 | 8 | 5-13 |
Cuadro 4. 3. Tamaño de las semillas de Curcurbita sp.
| . | Largo en mm. | Ancho en mm. | . | |||||
| Sitio arqueológico | Muestra | Tamaño | Media | Rango | Muestra | Tamaño | Media | Rango |
| . | . | promedio | . | . | . | promedio | . | . |
| Padre Abán | – | – | – | – | 4 | 6.5 | 6 | 6-7 |
| Alto Salaverry | 47 | 15.6 | 15 | 12-18 | 75 | 7.1 | 7 | 5-9 |
| Gramalote | 9 | 16.1 | 16 | 15-18 | 10 | 7.4 | 7 | 7-8 |
| Moche | 107 | 16.4 | 16 | 14-20 | 115 | 8.0 | 8 | 6-12 |
| Galindo | 4 | 14.5 | 14 | 14-15 | 6 | 7.3 | 7 | 6-8 |
| Chimú Temprano | 50 | 16.1 | 16 | 13-21 | 31 | 8.3 | 8 | 7-11 |
| Chan Chan SIAR | 4 | 15.0 | 15 | 12-17 | 5 | 8.8 | 10 | 6-11 |
| Caracoles | 105 | 16.6 | 17 | 11-20 | 108 | 8.8 | 9 | 6-12 |
| Choroval | 253 | 17.5 | 18 | 10-21 | 256 | 9.8 | 10 | 6-14 |
Cuadro 4. 4. Tamaño de las semillas de Lagenaria sp.
| . | . | Largo en mm. | . | Ancho en mm. | . | |||
| Sitio arqueológico | Muestra | Tamaño | Media | Rango | Muestra | Tamaño | Media | Rango |
| . | . | promedio | . | . | . | promedio | . | . |
| Gramalote | 1 | 55.0 | 55 | 55 | 1 | 15.0 | 15 | 15 |
| Moche | 35 | 54.1 | 52 | 30-116 | 35 | 15.0 | 14 | 9-24 |
| . | 1 * | 29.0 | 29 | 29 | 1 * | 8.0 | 8 | 8 |
| Galindo | 6 * | 27.2 | 25 | 24-32 | 6 * | 9.3 | 9 | 5-16 |
| Chimú Temprano | 12 | 38.0 | 35 | 22-50 | 12 | 10.8 | 10 | 6-15 |
| Chan Chan SIAR | 18 | 42.3 | 36 | 27-72 | 18 | 12.4 | 14 | 7-18 |
| Caracoles | 42 | 47.6 | 43 | 27-89 | 42 | 11.6 | 11 | 5-18 |
| . | 2 * | 29.5 | 29 | 29-30 | 2 * | 7.0 | 5 | 5-9 |
| Choroval | 216 | 53.7 | 53 | 17-104 | 216 | 13.1 | 13 | 4-20 |
| . | 16 * | 33.6 | 31 | 21-57 | 16 * | 8.4 | 8 | 5-12 |
* muestras quemadas
Cuadro 4.5. Tamaño de las tusas enteras de Zea mays.
Las demás plantas cultivadas, que fueron importantes en las épocas más tempranas, mantuvieron su importancia durante el periodo Intermedio Temprano. La evaluación de la reconstrucción del aporte combinado y la frecuencia persistente de las especies de flora, revela que las plantas cultivadas como el algodón, el mate, la calabaza, el maní, el frejol y, en menor medida, el ají, fueron las especies dominantes. Dentro de las frutas, la lúcuma fue la más significativa en la dieta Moche (Pozorski 1976: 121).
Cuando se compararon las mediciones realizadas en el material florístico Moche con los datos de sitios más tempranos, se documentó un importante incremento de tamaño en algunas especies. El más dramático es el incremento de casi el 25% en el tamaño de la semilla de calabaza; pero el tamaño de la semilla del mate también muestra un ligero incremento (Cuadros 4.3 y 4.4). Todas las corontas de maíz procedentes de la basura Moche son bastante largas, y el número de hileras de los granos es también mayor y variado; por lo general es aún mayor que los ejemplares que proceden de los sitios del subsiguiente periodo Intermedio Tardío (Cuadros 4.5, 4.6 y 4.7).
Las plantas silvestres no parecen haber tenido gran importancia dentro de la dieta Moche, pero fueron usadas comúnmente como materiales constructivos. Entre éstas se incluye la caña, proveniente del área cercana al río Moche, y los tallos de la totora (Pozorski 1976: 122).
Observaciones
En base a los datos de subsistencia procedentes de la Huaca del Sol, es posible discutir tentativamente las tendencias existentes en la época Moche. Las fuentes de recursos eficientes utilizadas en los periodos anteriores, devinieron en sistemas de producción de alimentos eficientemente organizados. Con este incremento en la organización, la producción de alimento fue mayor y definitivamente más confiable.
El examen de las fuentes de proteína animal documentada en Moche revela un énfasis en la domesticación de la llama, a tal punto que las otras fuentes de carne fueron de menor importancia. Esto sugiere que este recurso estuvo siendo controlado y mantenido por el Estado moche para el abastecimiento de carne y, posiblemente, de fuerza de trabajo y lana. La estructura de la edad de los animales de carne y los patrones de las marcas de carnicería sugieren procedimientos estandarizados en este procesamiento, lo cual es otra posible característica de este control (Pozorski 1979b: 156-168). Este sistema de producción de carne tan organizado tierra adentro, produjo un grado de control y una fiabilidad en cuanto al abastecimiento de carne, lo cual no era posible para los grupos más tempranos localizados al interior, los cuales tuvieron que valerse de diversas fuentes de proteína.
| Diámetro en mm. | . | . | ||
| Sitio arqueológico | Muestra | Tamaño promedio | Media | Rango |
| Gramalote | 1 | 13.0 | 13 | 13 |
| Moche | 133 | 10.8 | 10 | 5-19 |
| . | 26 * | 7.1 | 7 | 4-11 |
| Galindo | 2 | 7.5 | 7 | 7-8 |
| . | 336 * | 7.2 | 7 | 3-12 |
| Early Chimu | 71 | 10.9 | 9 | 5-15 |
| . | 1 * | 9.0 | 9 | 9 |
| Chan Chan SIAR | 85 | 8.6 | 8 | 4-15 |
| . | 102 * | 6.7 | 7 | 4-10 |
| Chan Chan Rivero | 54 | 7.6 | 7 | 4-13 |
| . | 30 * | 7.0 | 7 | 4-10 |
| Caracoles | 106 | 9.8 | 10 | 5-16 |
| . | 42 * | 7.5 | 7 | 5-11 |
| Choroval | 362 | 11.4 | 11 | 4-20 |
| . | 378 * | 7.9 | 8 | 4-13 |
* muestras quemadas
Cuadro 4.6. Tamaño de las tusas fragmentadas de Zea mays.
| Porcentaje de Cada Número de las Hileras | . | . | . | |||||
| Sitio arqueológico | Muestra | 4 | 6 | 8 | 10 | 12 | 14 | 16 |
| Gramalote | 2 | 0 | 0 | 0 | 100.0 | 0 | 0 | 0 |
| Moche | 189 | 0 | 0 | 20.6 | 39.7 | 27.0 | 12.2 | 0.5 |
| Galindo | 344 | 0 | 1.7 | 49.1 | 43.0 | 4.4 | 1.7 | 0 |
| Chimú Temprano | 81 | 0 | 0 | 11.1 | 62.9 | 19.8 | 6.2 | 0 |
| Chan Chan SIAR | 204 | 1.0 | 2.0 | 48.0 | 47.0 | 1.5 | 0.5 | 0 |
| Chan Chan Rivero | 84 | 0 | 0 | 44.0 | 46.4 | 8.3 | 1.2 | 0 |
| Caracoles | 195 | 0.5 | 0.5 | 45.1 | 51.3 | 2.6 | 0 | 0 |
| Choroval | 969 | 0.4 | 0.6 | 38.1 | 56.3 | 4.4 | 0.1 | 0 |
Cuadro 4.7. Número de las hileras de las tusas de Zea mays.
Las cantidades en extremo pequeñas de los otros alimentos animales que fueron consumidos, probablemente son el resultado de la recolecta esporádica por parte de individuos o de pequeños grupos, y del riesgo en la atención de los animales. Quizás el creciente énfasis en la llama se correlaciona, en alguna medida, con el decremento de las poblaciones de moluscos, hecho documentado para el periodo Intermedio Temprano. Sin embargo, el consumo de cantidades importantes de carne de camélido durante el periodo Inicial y el Horizonte Temprano, cuando aún existían los grandes moluscos en la bahía de Huanchaco, sugeriría que la declinación de la población de moluscos no fue el único factor involucrado. Con mayor probabilidad, la carne proveniente del interior fue adoptada rápidamente dentro del inventario de alimentos animales desde épocas muy tempranas y devino popular, aún con mayor rapidez, antes que los recursos marinos tradicionales fueran menos disponibles (Pozorski 1976: 123-124; 1979a: 175).
Hay varios rasgos en los datos de las especies de flora procedentes de la Huaca del Sol, que evidencian los esfuerzos por incrementar la producción agrícola. Los canales que corresponden a los tiempos Moche y que se extienden fuera de los límites de los cultivos modernos, indican que se incorporaron a la irrigación áreas nuevas y más extensas. Estas representan una inversión considerable, en particular de trabajo, y es probable que también fueran controladas al final por el Estado moche. El algodón, el mate, la calabaza, el maíz, el maní y los frejoles comunes surgieron como las principales plantas de cultivo, debido a que pudieron ser producidas en gran cantidad en los extensos campos irrigados. Las frutas fueron relativamente menos favorecidas en términos de la producción masiva y el almacenamiento, y tuvieron menos énfasis en los tiempos Moche con respecto a los periodos más tempranos. Todos los cultígenos dominantes, excepto la calabaza, pudieron ser reducidos con éxito a formas apropiadas para su almacenaje, facilitando así la acumulación del excedente de productos agrícolas. Finalmente, el incremento en el tamaño de las semillas de los cultígenos puede indicar una selección diferencial y/o un abastecimiento de agua más importante para los campos de cultivo. La selección artificial pudo haber servido para incrementar el tamaño y la productividad, y presumiblemente para seleccionar y concentrar nuevas cualidades positivas. La expresión final de todos estos factores combinados fue un sistema agrícola en extremo eficiente en cada etapa, empezando con la apertura de nuevas tierras para la irrigación, y probablemente sujeto al control estatal (Pozorski 1976: 124-125).
Las actividades de subsistencia en el periodo Intermedio Temprano estuvieron dominadas por los esfuerzos orientados al incremento sistemático de la producción. Cuando el sitio de Moche emergió como el centro de un estado poderoso, entonces se desarrolló un sistema de subsistencia compatible que liberó a la comunidad del interior de la dependencia de la costa. Un control similar de la producción agrícola aseguró para el Estado la atención de las necesidades dietéticas restantes. Además, al contrario del nivel de organización que implicó el control del Estado moche sobre los principales sistemas de producción, los datos de subsistencia provenientes de la Huaca del Sol también documentan un persistente factor humano. Los individuos o pequeños grupos estuvieron consumiendo todavía especies menores. Probablemente ellos cuidaron sus propios pacaes o guayabas en huertos asociados a las viviendas y viajaron a la zona costeña cercana para pescar y recolectar moluscos y algas (Pozorski 1976: 125-126).
ARQUITECTURA RESIDENCIAL

El Proyecto Chan Chan – Valle de Moche dedicó la temporada de campo del verano de 1972 a estudiar el sitio de Moche. Theresa Topic se ocupó de la investigación acerca del sitio y de la cultura del mismo nombre para su tesis (Topic 1977 y 1982). Se realizaron excavaciones estratigráficas a gran escala cerca a la Huaca del Sol para establecer una secuencia cronológica del sitio; se descubrió y excavó el cementerio Chimú Temprano localizado entre las huacas, y se excavó un área de arquitectura residencial, que es parte de lo que hoy se conoce como un gran complejo urbano (Chapdelaine et al. 1997), como un esfuerzo orientado a determinar si el sitio de Moche fue una ciudad o un centro ceremonial (Figs. 4.1, 4.2). Shelia Pozorski, junto con Dennis Heskel, estudiante graduado de Harvard, supervisó gran parte de la excavación realizada dentro de esta arquitectura residencial, y fue responsable de la excavación y registro de tres de las áreas de arquitectura más compleja (Fig. 4.2) (Pozorski 1980). El Área 1 corresponde a un grupo de habitaciones especialmente bien conservadas, y que parece formar una sola unidad que muestra una cohesión interna; el Área 2 está formada por una fila de nichos y una plataforma cercana, así como por un recinto dividido en cuatro partes, el cual se localiza exactamente al exterior y al norte del Área 1, aunque probablemente no correspondía a ésta; y el Área 3 es un conjunto de cuatro recintos contiguos que forman el borde sur de un complejo mucho más amplio que se extendía más hacia el norte, el mismo que no fue excavado por completo. La preservación del interior del área examinada fue mucho mejor hacia el lado sur, debido a que las estructuras estuvieron cubiertas por una gruesa capa de arena eólica; y estas estructuras, que estuvieron mejor conservadas, fueron objeto de excavaciones más completas.
Toda la arquitectura aquí descrita fue construida con adobes rectangulares moldeados, hechos con sedimento arenoso marrón, los cuales tienen como medidas promedio 28 + 3 por 20 + 3 por 16 + 3 cm. Estos adobes fueron tendidos usando mortero húmedo de 2-3 cm de espesor en las juntas verticales y horizontales. La composición del mortero empleado en esta construcción es la misma que la de los adobes. La mayor parte del revoque que se ha empleado tiene un color y composición similares a los adobes y al mortero. Todas las superficies, incluyendo las exteriores de los muros, están cubiertas por una capa de enlucido de 1-3 cm de espesor.
Área 1
Es un área residencial compleja, que estuvo dividida en un recinto central, tres recintos pequeños, y un área ocupada por una plataforma elevada con nichos (Fig. 4.3). El complejo tiene forma rectangular, y las dimensiones internas son: 8,06 m de norte a sur por 8,95 m de este a oeste. En esta área

la preservación es excelente, y el muro este del complejo conservaba una altura de 2,33 m, la cual probablemente se aproxima a su dimensión original. No es muy claro si toda la estructura estuvo cubierta por un techo. Cerca a la cabecera del muro este y a 196 cm de altura a partir del piso del recinto central hubo una saliente que podría haber funcionado como soporte de la cubierta, junto con la parte superior de los nichos de la pared sur. Existe una importante evidencia de la infestación de termitas en las cabeceras de los muros y en la parte superior de los nichos, la cual procedería del material orgánico usado como cubierta, como es el caso de la madera y la caña. Sin embargo, no hubo evidencias de enlucidos con improntas de caña en el recinto central, aunque este tipo de hallazgos sucede por lo común en otras áreas que tienen cubiertas.
La entrada hacia la parte que fue excavada en el Área 1 fue a través de la esquina noroeste, donde se desciende 43 cm al interior del recinto central, a partir de una plataforma de entrada y pasando un vano de 108 cm de ancho. Sin embargo, esta entrada no parece ser el verdadero acceso exterior –el cual probablemente se localiza debajo de una gran duna de arena–, sino más bien un acceso interno de un área de ingreso formada por la plataforma de entrada. Esta interpretación es sugerida por el hecho que el muro que forma el lado norte de esta entrada tenía 181 cm de altura, sobre la plataforma de entrada; pero el muro que forma el lado sur de la entrada tenía sólo 96 cm de altura, a partir del piso de la mencionada plataforma, lo cual permitió visualizar fácilmente el espacio comprendido entre esta plataforma y el recinto central.
Cuando uno se desplaza en círculo alrededor de la parte interna del Área 1, puede hallar numerosos recintos y rasgos: un pequeño recinto dividido en cuatro compartimientos, una plataforma elevada con nichos, un muro con nichos, un área de molienda, posibles plataformas para dormir, un depósito, y adicionalmente una posible plataforma para dormir o dormitorio. Cada una será descrita en adelante siguiendo el orden de las agujas del reloj.
EL RECINTO PEQUEÑO CON CUATRO COMPARTIMIENTOS

A lo largo del muro oeste del Área 1 hay un pequeño recinto de forma rectangular, que está dividido internamente en cuatro compartimientos (Figs. 4.3 a 4.5). Las dimensiones internas promedian 1,59 m de norte a sur por 1,88 m de este a oeste, y el piso está aproximadamente a 26 cm por debajo del piso del recinto principal. Cada uno de estos pequeños compartimientos fue delimitado, al menos en tres de los lados, por la estructura central en forma de cruz y por los salientes que se alinean en tres de los lados del recinto. Los compartimientos tienen diferentes dimensiones: el más pequeño, ubicado al suroeste, mide 63 cm de norte a sur por 83 cm de este a oeste, y el más grande, localizado al noreste, mide 77 cm de norte a sur por 96 cm de este a oeste. La estructura en forma de cruz y las salientes tienen una altura que oscila entre 25 a 33 cm sobre el piso del recinto, excepto la saliente oeste del compartimiento que se halla ubicado al noreste, la cual mide 41 cm de altura.
El recinto estuvo cubierto por un techo a un nivel aproximado de 57 cm sobre el piso. Esta interpretación se sustenta en los abundantes fragmentos de enlucido con marcas de caña que se hallan en el fondo de los compartimientos y exactamente sobre el piso. Esta cubierta se apoyaba en los muros sur y este del recinto y en dos columnas de adobe, una que se encuentra en la esquina noroeste y la otra junto al muro oeste (Fig. 4.5). El muro oeste presentaba dos depresiones cerca a la cabecera, donde los adobes fueron colocados dejando un amplio espacio entre sí, y estas depresiones pudieron haber servido para ubicar maderos que sirvieran de apoyo a la cubierta. El acceso al recinto se hizo a través de una abertura localizada en el techo, desde la cual se pudo alcanzar el contenido con facilidad.
La parte superior del muro norte estuvo decorada con un friso elaborado con adobes dispuestos siguiendo un diseño calado, el cual está formado por tres rombos separados por barras verticales (Figs. 4.4, 4.5). La parte del friso que no estuvo cubierta por el techo fue rellenada después, posiblemente al mismo tiempo que se rellenó y enlució una ventana localizada en el muro oeste.
PLATAFORMA ELEVADA CON NICHOS
En la esquina suroeste del Área 1 hay una plataforma cuadrada con pares de nichos en los lados oeste y sur (Fig. 4.6). La plataforma mide 195 cm de norte a sur por 195 cm de este a oeste. Los dos pares de nichos fueron construidos antes que la plataforma. Ambos nichos del lado sur también forman parte del gran muro que tiene nueve nichos, el cual corresponde al lado sur del Área 1. De los cuatro nichos que están alrededor de la plataforma, el par del lado sur presentan dimensiones más próximas entre sí, pues tienen 38 cm de profundidad (de adelante hacia atrás) y 63 cm y 61 cm de ancho, respectivamente. Los dos nichos del lado oeste son más variables, pues el nicho sur tienen 38 cm de profundidad y 71 cm de ancho, y el nicho norte 26 cm de profundidad por 71 cm de ancho. Cuando se construyó la plataforma, ésta encajó en la esquina al sur del recinto con cuatro compartimientos, y elevó el piso del área cercana a los cuatro nichos hasta una altura de 56 cm por encima del piso del recinto central (ver Fig. 4.3). En consecuencia, se hizo el correspondiente ajuste en los nichos, elevando los pisos hasta una altura de 26 a 30 cm sobre la superficie de la plataforma. Los muros laterales de los nichos fueron ampliados hasta una altura máxima de 168 cm encima del piso del recinto central.
-

Fig. 4.6. Vista desde el noreste de la plataforma elevada con nichos, ubicada en la esquina suroeste del Área 1.
MURO CON NICHOS
La construcción del muro sur del Área 1 se basó en la creación de los nueve nichos, que ocupan el largo total de la pared (Figs. 4.3, 4.7). Esto es evidente a partir de la secuencia constructiva. Primero se construyó una banqueta de aproximadamente 52 cm de ancho y alrededor de 60 cm de altura sobre el piso del recinto central. En segundo lugar, sobre la banqueta se habilitaron las columnas que formaron las paredes de los nichos, llegando a una altura de 170 cm sobre el piso del recinto central. Finalmente, se completó el muro sur del Área 1, rellenando los espacios existentes entre las columnas y añadiendo dos capas de adobes puestos de canto para alcanzar la altura total del muro, que se conserva hasta 2,23 m sobre el piso del recinto central. Los siete nichos ubicados al exterior de la esquina suroeste de la plataforma presentan dimensiones bastante consistentes, con profundidades (de adelante hacia atrás) de 37-38 cm, anchos de 67-72 cm, y alturas de 59-62 cm sobre el piso del recinto central.
ÁREA DE MOLIENDA
A lo largo del muro sur y al interior del recinto central, existe un rasgo en el piso que está formado por dos piedras colocadas dentro del piso, las cuales fueron enlucidas y están rodeadas

por un borde de 10 cm de altura, elaborado con fragmentos de adobe y luego enlucido, y colindan con el muro sur (Figs. 4.3, 4.7). La piedra más grande mide 22 cm de norte a sur por 40 cm de este a oeste, en tanto que la más pequeña, ubicada al sur de la anterior, sólo tiene 5 cm de diámetro. Este rasgo se adapta bien a la actividad de molienda. El borde pudo haber servido para contener el material molido en la piedra más grande, la cual presenta un desgaste alisado debido al uso.
PLATAFORMAS PARA DORMIR

Dos plataformas rectangulares bajas ocupan la esquina sureste del Área 1 (Figs. 4.3, 4.8, 4.9). La plataforma más alta mide 212 cm de norte a sur por 93 cm de este a oeste y 39 cm de altura, y está junto a los muros este y sur del recinto central. Existe un compartimiento pequeño, formado por dos muros adjuntos al borde norte de la banqueta más alta y al muro este del recinto central, el cual mide 37 cm de norte a sur por 59 cm de este a oeste y 56 cm de altura. Este fue mal elaborado y no presenta enlucido, lo cual sugiere que fue construido después que el resto del Área 1. La plataforma de menor altura, que mide 212 cm de norte a sur por 100 cm de este a oeste y 19 cm de altura, se ubica inmediatamente al oeste de la plataforma alta. Cerca al extremo norte de la plataforma baja existe una posible cabecera de adobe (Fig. 4.8). Esta se compone de 1 1/2 adobes arreglados de tal manera que la superficie se inclina gradualmente en dirección sur. El tamaño y la forma de las dos plataformas, así como la presencia de la posible cabecera, sugieren que ambas pudieron haber funcionado a modo de plataformas para dormir.
DEPÓSITO

El recinto rectangular que está en la esquina noroeste del Área 1 contiene varios rasgos que probablemente están relacionados con el almacenamiento (Figs. 4.3, 4.9 a 4.11). Las dimensiones internas son de aproximadamente 3,30 m de norte a sur por 3,03 m de este a oeste, y el piso está 10 cm más alto que el del recinto central. El acceso al depósito se realizó por medio de un vano con escalón, localizado en el muro sur. La abertura tiene 54 cm de ancho, y el umbral tiene 44 cm sobre el piso del recinto central.
Al interior del recinto de la esquina noreste hay tres rasgos que al parecer sirvieron para el almacenamiento, y todos están bien dispuestos para ser fácilmente accesibles desde el interior del recinto. Existe un conjunto de tres compartimientos a lo largo del muro este del recinto. Las dimensiones internas (norte-sur por este-oeste) son 76 cm x 48 cm para el compartimiento norte, 64 cm x 48 cm para el compartimiento central, y 59 cm x 61 cm para el compartimiento sur, y los muros laterales varían entre 92 a 98 cm de altura. La dimensión este-oeste es mayor en el caso del compartimiento sur, debido a que éste carece del muro frontal (oeste). Aunque parte del muro frontal (oeste) del compartimiento norte tiene la misma altura que los muros laterales, es más probable que las paredes frontales fueran más bajas porque los compartimientos tuvieron cubierta; asimismo, el acceso hubiera sido imposible si los muros norte, oeste y sur de cada compartimiento hubieran tenido la misma altura. El muro oeste del compartimiento central tiene 58 cm de altura, y la cabecera del muro está ligeramente desgastada, lo cual indica que este compartimiento fue usado activamente estando el muro a esa altura.

Tanto el patrón de la pérdida del enlucido del muro como la presencia de abundantes fragmentos de enlucido con marcas de caña en los pisos de los compartimientos, indican que hubo una segunda fila de tres compartimientos sobre los ya existentes (Fig. 4.10). Los fragmentos de enlucido con marcas de caña aún están adheridos al muro este en la parte posterior de los compartimientos, donde estuvieron localizados el piso, los costados y probablemente la cubierta de estos compartimientos. Tomando como referencia el patrón de la pérdida del enlucido de los muros, parece ser que el piso de los compartimientos superiores –el cual habría formado, a la vez, la cubierta de los inferiores– tuvo 11-12 cm de espesor; asimismo, que los muros laterales de la fila superior de compartimientos alcanzaron una altura de alrededor de 157 cm sobre el piso del recinto ubicado en la esquina noreste, y que la cubierta de los compartimientos superiores tuvo 8 cm o más de espesor. Este diseño de dos filas de compartimientos expresa un uso muy eficiente del espacio de almacenamiento.
A lo largo del muro norte del recinto que está en la esquina noreste (Fig. 4.3), hay una banqueta de 41 cm de ancho y 63 cm de altura sobre el piso de este recinto. Existen dos pilastras que dividen la superficie de la banqueta en tres nichos, dos de los cuales alcanzan un ancho de 73 cm y uno (en el límite este) tiene 70 cm de ancho (Fig. 4.11). Las evidencias de enlucido con marcas de caña, existentes en el muro localizado encima de las pilastras, indican que estos elementos soportaron también una cubierta de alrededor de 8 cm de espesor en la parte superior de los nichos.
El recinto de la esquina noreste presenta en la esquina interna suroeste un cuarto pequeño de forma rectangular, que probablemente fue usado para almacenamiento (Fig. 4.11). El cuarto tiene como dimensiones internas 2,1 m de norte a sur por 1,33 m de este a oeste. Los muros oeste y sur están formados por los muros del recinto mencionado al inicio, pero los muros norte y este son considerablemente más delgados y cortos, midiendo 94 cm y 98 cm de altura, respectivamente, a partir del piso del cuarto, el cual es 6 cm más alto que el piso del recinto más grande. El acceso al cuarto pequeño se realizó a través de un pequeño vano con escalón, ubicado cerca al extremo norte del muro este. El vano mide 44 cm de ancho, y el umbral elevado está a 38 cm por encima del piso del cuarto de almacenamiento localizado en la esquina suroeste. Este pequeño cuarto tuvo una cubierta o techo que se apoyaba en los muros norte y este y en dos pilastras de adobe, una de las cuales tiene 92 cm de altura y se localiza en la esquina suroeste del cuarto y la otra, que es mucho más baja y está evidentemente destruida, se localiza junto al muro oeste.

La evidencia adicional de cubiertas corresponde a los fragmentos de enlucido con marcas de caña que han sido recuperados cerca del piso del recinto, así como a una línea de enlucido con marcas de caña que está adherida a los muros oeste y sur del cuarto, justamente encima de las pilastras. El grosor de esta línea indica que el techo o cubierta del cuarto tuvo entre 7 a 9 cm de espesor. También es probable que esta gruesa cubierta, colocada apenas a más de un metro sobre el piso del recinto circundante, fuera usada bien como un espacio de trabajo o como un espacio adicional de almacenamiento.
El recinto de la esquina noreste fue bien planeado y bien construido para cumplir una variedad de funciones relacionadas con el almacenamiento. Entre los rasgos que tienen que ver con el almacenamiento dentro de la estructura del Área 1 en su conjunto, este recinto es el más alejado en relación a la estructura de entrada, y su acceso es el más restringido. Los nichos a lo largo del muro sur del recinto central son más accesibles debido a que están abiertos hacia todo el recinto. Los nichos de la esquina suroeste son un tanto menos accesibles, debido a que para llegar hasta ellos se debe ascender sobre la plataforma y hacia un área relativamente cerrada. El pequeño recinto dividido en cuatro compartimientos, y que está asociado al muro oeste, estuvo cubierto y sólo fue accesible mediante una abertura existente en la cubierta. De este modo, su contenido no era fácilmente visible desde el interior del recinto central. El acceso hacia el recinto de la esquina noreste estuvo restringido inicialmente por una entrada escondida que fue creada alargando el muro sur con la hilada de compartimientos. Al interior del recinto de la esquina noreste, las estructuras de almacenamiento presentan una accesibilidad variable. Los dos niveles de compartimientos asociados al muro este, y especialmente los nichos abiertos que se integran a la estructura en forma de banqueta y se asocian al muro norte, parecen mostrar contextos de almacenamiento más abiertos y accesibles. El cuarto pequeño y oscuro de la esquina suroeste es mucho más encerrado y restringido. Con la cubierta en su lugar, la entrada a este pequeño cuarto esquinero se habría efectuado por medio de una abertura de sólo 60 cm de altura y 44 cm de ancho aproximadamente. No obstante, dentro del gran recinto de la esquina noreste en general, los diversos rasgos relacionados con el almacenamiento están dispuestos cuidadosamente, para maximizar el uso efectivo del espacio interno del recinto y para permitir el acceso a cada estructura desde la parte central del mismo.
DORMITORIO NORTE

El posible “dormitorio principal” de esta estructura es un cuarto rectangular asociado al muro norte (Figs. 4.3, 4.12), el cual mide aproximadamente 1,90 m de norte a sur por 3,28 m de este a oeste. El muro norte es, a la vez, el muro norte principal del Área 1, que es el más alto, con una altura de 1,86 m sobre el piso del dormitorio, el cual está a 48 cm más alto que el piso del recinto central. Los muros oeste, sur y norte tienen alturas semejantes, y miden 1,60 m, 1,68 m y 1,60 m, respectivamente, tomando como referencia el piso del dormitorio. Los muros sur y oeste de este cuarto presentan grandes vanos o ventanas, que fueron posteriormente sellados con adobes y luego enlucidos. El único vano del muro sur estuvo a 126 cm sobre el piso del cuarto y tiene 54 cm de ancho. Los dos vanos del muro oeste estuvieron a 127 cm sobre el piso del cuarto y tienen 48 cm de ancho. Ninguna de las ventanas selladas conservan su altura total. Aparentemente, las ventanas selladas de mayor dimensión fueron reemplazadas por vanos mucho más pequeños y más bajos, que fueron habilitados en los muros (Fig. 4.12). El vano del muro sur está a 89 cm sobre el piso del cuarto y mide sólo 18 cm de ancho y 13 cm de altura. Los dos pequeños vanos del muro oeste se ubican a aproximadamente 87 cm sobre el piso del cuarto, y también miden alrededor de 18 cm de ancho y 13 cm de altura. Los tres pequeños vanos fueron habilitados ampliando el espacio existente entre dos adobes.
El acceso al cuarto se realizó mediante un vano que está cerca a la parte central del muro sur. El vano es del tipo escalonado, sin un umbral preparado de manera especial, y la superficie inferior está muy desgastada por el tránsito. Hacia el exterior del vano hay una grada que ayuda a salvar la diferencia de 48 cm existente entre el piso del dormitorio y el del recinto central. En realidad esta es una abertura o un asidero para el pie en vez de una verdadera grada, y fue creada removiendo un adobe del paramento del muro para habilitar un hoyo a una altura de 24 a 70 cm por debajo del umbral. La superficie de este hoyo también estuvo muy desgastada por el uso.
Este cuarto se describe como un dormitorio, debido a la plataforma baja que ocupa todo el espacio del piso localizado al oeste del vano y dentro del cuarto. Esta plataforma mide 192 cm de norte a sur por 135 cm de este a oeste y tiene 30 cm de altura. Al igual que las plataformas ubicadas en la esquina sureste del recinto central, esta estructura se interpreta como una plataforma para dormir posiblemente por dos personas. Los muros que rodean la probable cama estuvieron decorados con un enlucido amarillo, cuyo color fue diferente al del enlucido y mortero de tono marrón claro utilizados en el Área 1. En los muros sur y oeste, este enlucido amarillo fue aplicado sobre el enlucido original de color marrón claro, hasta una altura de aproximadamente 47 cm sobre la plataforma. En el muro norte, el enlucido amarillo se extendió a mayor altura alcanzando un máximo de alrededor de un metro, y fue aplicado siguiendo un patrón escalonado. Un enlucido amarillo semejante fue registrado en el paramento sur del muro que forma el lado este del vano de acceso, y posiblemente sobre la superficie de la plataforma para dormir.
Al interior de la esquina noreste del cuarto se descubrió una olla de pasta roja corriente, la cual estuvo empotrada en el piso y fijada sólidamente en su lugar con enlucido. Al ser removida ya estaba rota, pero su diámetro original fue de aproximadamente 24 cm y la altura de unos 30 cm.
Observaciones sobre el Área 1
El Área 1 es la unidad arquitectónica de mayor cohesión interna en ser excavada durante esta campaña. Esta fue cuidadosamente planificada y dispuesta, y asimismo fue construida como una sola unidad, mediante el uso de una combinación de elementos arquitectónicos, muchos de los cuales son conocidos en otros sectores arquitectónicos de Moche. Las estructuras internas fueron construidas para ser usadas como tales, y su remodelación fue muy infrecuente. Estas incluyen casi todos los elementos que uno podría esperar en una residencia de, relativamente, alto estatus: áreas para dormir, una variedad de áreas para almacenamiento, y algunas evidencias de preparación de comida. No se hallaron hornos para cocinar o para calefacción, posiblemente debido a que éstos se hallaban en un sector del recinto central que no fue excavado, o al exterior del área de dormir y de almacenamiento, en el área de la plataforma más visible que se ubica al noroeste, la cual tampoco fue excavada completamente.
El Área 1 es también la unidad arquitectónica mejor preservada de cuantas fueron excavadas. Su conservación excepcional y la cohesión de la estructura, permite usarla como un ejemplo o modelo que cumple el propósito de: 1) Discernir las asociaciones o patrones entre las estructuras arquitectónicas que también existen en otros lugares y 2) Interpretar y reconstruir tentativamente los ejemplos que están menos preservados o los rasgos similares existentes en otras áreas arquitectónicas.
Área 2
El Área 2 se extiende inmediatamente al norte del Área 1 (Fig. 4.2). Consiste de una serie de nichos, una plataforma y un pequeño recinto partido en cuatro compartimientos. Estos tres rasgos se adosan al mismo muro este-oeste, que todos comparten con la estructura del Área 1.
MURO CON NICHOS
Los detalles constructivos indican que la fila de cuatro nichos fue construida antes que el recinto dividido en cuatro compartimientos. Los nichos tienen dimensiones relativamente consistentes, y miden 53 cm de norte a sur por 22-24 cm de este a oeste, con una altura promedio de 90 a 93 cm sobre el piso que les rodea. Estos fueron construidos habilitando, en primer lugar, una banqueta junto al muro que está inmediatamente al sur, y luego añadiendo las columnas que forman los muros laterales de los nichos.
PLATAFORMA
Hacia el oeste de la fila de nichos hay una plataforma que sólo fue excavada parcialmente. La plataforma linda con el muro nichado oeste, mide 162 cm de este a oeste y tiene 23 cm de altura. Su dimensión norte-sur es desconocida porque su extremo norte no fue excavado debido a la gran acumulación de dunas arenosas que cubren la plataforma.

DISEÑOS INCISOS MOCHE
A unos 40 cm por debajo de la parte media del segundo nicho, empezando por el oeste, se descubrió un diseño inciso en el paramento del muro que forma la parte frontal de los nichos (Fig. 4.13). Este es de forma rectangular, y mide alrededor de 17 cm de longitud y 5 cm de altura. El diseño consiste en dos motivos escalonados de tres gradas, que presentan triángulos en el centro, uno de los cuales está asociado a un posible espiral abstracto. Todo el diseño está enmarcado por una línea que define un rectángulo.
RECINTO DIVIDIDO EN CUATRO COMPARTIMIENTOS

Al igual que el recinto del Área 1, éste tiene forma rectangular y está dividido por muros de adobe en cuatro cuadrantes (Figs. 4.2, 4.4, 4.14). Aparentemente, el extremo este de la fila de nichos fue destruido para dejar un espacio destinado a la construcción del muro oeste del recinto.
Este recinto mide aproximadamente 2,30 m de norte a sur por 2,65 m de este a oeste. Se encuentra dividido por muros que se cruzan en ángulos de 90°. El muro divisorio orientado de este a oeste es muy bajo, y mide más o menos 50 cm, permitiendo un fácil acceso de norte a sur entre las cámaras. El muro divisorio norte-sur es considerablemente más alto y tiene 130 a 133 cm; sin embargo, el movimiento de este a oeste a través del mismo se realizó por un vano de 37 cm de ancho, localizado cerca al centro del muro.
Existe una buena evidencia que esta estructura estuvo cubierta por un techo. En el piso se hallaron fragmentos de enlucido con marcas de caña y cuerdas de junco. Además hay hoyos en el muro sur y otras depresiones correspondientes en el muro norte, que probablemente sirvieron para sujetar los maderos que soportaron el techo. Todos los muros de la estructura parecen preservar la altura original y no hay evidencia de vanos. Por tanto, el acceso se realizó probablemente a través del techo. Esto es más probable en la esquina sureste, donde hay un conjunto de adobes que forman dos escalones sobre el piso del recinto. El borde interno del muro este, localizado sobre los adobes, estuvo desgastado a causa del tráfico, en la medida que, aparentemente, la gente caminó desde la cabecera del muro hacia los adobes. Una vez que se alcanzó el interior, el acceso a los cuatro cuadrantes fue factible mediante el muro bajo este-oeste y el vano habilitado en el muro norte-sur, que tiene mayor altura.
Área 3
Se extiende hacia el norte de las Áreas 1 y 2 (Fig. 4.2). Consiste de una fila de cuatro recintos y plataformas que comparten el mismo muro sur. El recinto Este es el más elaborado y poco común debido a la secuencia de remodelaciones, y es el único que describiremos aquí.
Mide 2,35 m de norte a sur por 3,10 m de este a oeste. El recinto contuvo originalmente hiladas de compartimientos tanto en el lado norte como sur, con un pasadizo entre ellos. Los tres compartimientos de la pared sur tienen un tamaño relativamenten uniforme, de 63-64 cm norte a sur por 54-57 cm este a oeste. Cuando se excavaron los compartimientos, los muros fueron registrados entre 17 a 19 cm sobre el piso de los mismos, que –a su vez– es 14 cm más bajo que el piso del recinto, siendo ambos contemporáneos. Sin embargo, los muros tuvieron una altura mayor en su momento. La configuración del enlucido del muro sur del recinto, indica que los muros de los compartimientos tuvieron originalmente 93-95 cm de altura.
Se registraron cuatro compartimientos asociados al muro norte del recinto, los cuales estuvieron casi totalmente destruidos, y los tamaños se determinaron a partir de las evidencias de enlucidos que quedaban en el piso. Debido a ello, las mediciones son menos exactas y las dimensiones de los compartimientos parecen ser más variables. Las dimensiones norte-sur varían entre 60 a 67 cm y las dimensiones este-oeste varían entre 46 a 61 cm. Los pisos de los compartimientos se elevan hasta 35 cm sobre el piso del recinto. Casi todos los muros de los compartimientos han sido destruidos; los restantes tienen 26-28 cm de altura, medida a partir de los pisos de estas estructuras.
La destrucción de los muros laterales de los compartimientos ubicados al norte y la nivelación de los compartimientos del sur, hasta una altura menor de 20 cm, revelan que hubo una considerable remodelación del recinto este del Área 3. Esto implicó la destrucción casi total de los compartimientos localizados al norte, hasta la altura de los pisos elevados que están a 35 cm encima del piso del recinto original, así como el truncamiento de los compartimientos del lado sur. Luego, todo el recinto fue rellenado hasta el nivel de los compartimientos truncados del lado sur, creando de esta manera un nivel superficial sin rasgos internos que se extendió más hacia el oeste de los límites originales del recinto.
Observaciones
Los recintos y estructuras aquí descritos documentan numerosas actividades, especialmente un gran volumen de almacenamiento, y una variedad de contextos asociados a esta función. Se sabe que varias de las estructuras –nichos, compartimientos y, especialmente, los recintos hundidos con cuatro compartimientos– se repiten en las grandes unidades arquitectónicas. Sin embargo, aún en los casos de los recintos con cuatro compartimientos, que guardan ciertas semejanzas entre sí, hay una considerable diferencia en lo que respecta a los detalles. Esto sugiere que los constructores compartieron una idea general acerca de los elementos que fueron esenciales para este tipo de recintos, incluyendo la división cuatripartita, una cubierta y una entrada habilitada en la cubierta. Sin embargo, algunos detalles, como las alturas de los muros internos, pudieron variar considerablemente.
Los datos que presentamos aquí también sugieren que habría existido un patrón respecto a la asociación de rasgos específicos. Por ejemplo, las estructuras similares a casas del Área 1 y el Área 2, incluyen inmediatamente al norte un recinto con cuatro compartimientos, una plataforma elevada y una fila de nichos, todos muy próximos entre sí. Esto sugiere que, en un nivel más general, hubieron muchas ideas o creencias compartidas de que ciertas estructuras mayores o conjuntos de estructuras fueron vitales para cada complejo arquitectónico integrado. El Área 1 bien puede representar, en especial, la versión idealizada y desarrollada de lo que debe contener un complejo arquitectónico integrado. El Área 1 es diferente a las Áreas 2 y 3, porque ambas presentan evidencias de un importante remodelamiento, para añadir el recinto con cuatro compartimientos en el Área 2, y para cubrir los compartimientos y cambiar la función del recinto Este en el Área 3. El Área 1 parece haber estado mejor concebida y planificada antes de su construcción. Esto se puede ver en los muros del sur, donde los nueve nichos fueron habilitados en el muro conforme éste iba siendo construido, así como en la falta de remodelaciones importantes en la estructura.
PAVIMENTO DE CÍRCULOS DE ADOBES TRIANGULARES

En 1979, durante la exploración y excavación de posibles canales en la margen sur del valle, dentro de las investigaciones del Programa Riego Antiguo, descubrimos accidentalmente un área excepcional, con estructuras arquitectónicas elaboradas con adobes triangulares. Esta área está localizada junto a los cultivos modernos y en el borde sur del sitio, a unos centenares de metros al sur de la arquitectura que excavamos y que hemos descrito anteriormente.
Cada estructura es un círculo o roseta hecho con adobes triangulares, y todos fueron hallados bajo unos cuantos centímetros de arena eólica (Figs. 4.15, 4.16). Se descubrió un total de 13 círculos, dispuestos en un patrón irregular dentro de un área que mide alrededor de 15 m de este a oeste y 4 m de norte a sur. La evidencia superficial de adobes disturbados y erosionados, se extiende hasta 13 m hacia el oeste y a 28 m hacia el este de la excavación realizada en el área, donde están los círculos intactos. Hubieron tiestos erosionados de color rojo, dispersos en la superficie existente entre los círculos de adobes, algunos de los cuales probablemente pertenecen a la cultura Moche, mientras que otros no fueron diagnósticos.
Los círculos excavados tuvieron un diámetro original de 75-85 cm. Aunque sólo hubieron tres intactos, es evidente a partir de éstos y de los círculos preservados en forma parcial, que cada uno contenía 10 adobes triangulares. Las mediciones de los adobes triangulares, muestran que la longitud de los lados mayores de cada triángulo varía en un rango ubicado entre 33 y 38 cm con un valor medio de 35-36 cm. El lado más corto de cada adobe mide entre 22 a 26 cm de longitud con una media de 24 cm. La longitud de cada adobe desde el punto de unión de los dos lados de mayor longitud hacia el centro del lado corto, varía entre 30 a 37 cm con una media de 33-34 cm. El grosor de los adobes triangulares fluctúa entre 9 cm a 18 cm con una media de 15 cm. Las proporciones de los lados y la altura de estos adobes caen en el rango de medidas de adobes Moche, y proporcionan la mejor evidencia para datar estas estructuras. No se han hallado otros adobes triangulares en el valle de Moche (C. Campana, comunicación personal, 1999), ni en otro sitio del Perú.
La excavación realizada junto a y debajo de cuatro de los círculos mejor conservados, reveló que todos fueron construidos sobre arena eólica estéril. No hay evidencia que sugiera que estos círculos fueran algo distinto a estructuras superficiales. Dado el carácter único de estas estructuras, y a la ausencia de asociaciones con otros rasgos arquitectónicos o evidencias artefactuales, es difícil interpretar su función con precisión. Por lo menos, parecen ser una suerte de pavimento superficial especial o patio que, tal vez, tuvo un significado conocido sólo para sus constructores.
CONCLUSIONES

- Fig. 4.16. Vista de los tres círculos hechos con adobes triangulares, en la pampa localizada al sur de la arquitectura residencial.
Este artículo pone a disposición de los investigadores los resultados previos y aún no publicados del trabajo de campo realizado en el sitio de Moche en la década de los años 70. Los datos sobre la subsistencia son útiles a nivel local, porque proporcionan información acerca de los recursos de flora y fauna utilizados por la gente que vivía en el sitio de Moche. A nivel general, estos datos posibilitan la determinación de la dieta y de las prácticas de subsistencia Moche, dentro de un marco mayor de las culturas más tempranas y más tardías en el valle de Moche.
Los resultados de las excavaciones efectuadas en la arquitectura residencial, así como para exponer el pavimento de adobes, aumentan el corpus de datos en rápido incremento, el cual literalmente está “cubriendo la brecha” mediante la exploración de la extensa pampa ubicada entre la Huaca del Sol y la Huaca de la Luna. La información proveniente de la estructura del Área 1, que está excepcionalmente bien conservada y tiene cohesión interna, contiene el potencial necesario para contribuir con datos básicos que ayuden a la interpretación de los casos de estructuras similares menos preservadas, y para proporcionar un ejemplo especialmente armonioso de lo que podría ser la “plantilla mental” Moche acerca de la combinación particular de rasgos arquitectónicos.
(Traducción: César A. Gálvez Mora)
BIBLIOGRAFÍA
ALVA ALVA, Walter
1992 “El señor de Sipán”. Revista del Museo de Arqueología 3: 51-64. Trujillo, Universidad Nacional de Trujillo.
1994 Sipán. Colección Cultura y Artes del Perú, J. A. de Lavalle, editor. Lima, Cervecería Backus & Johnston S.A.
ALVA, Walter y Christopher B. DONNAN
1993 Royal Tombs of Sipán. Los Angeles, Fowler Museum of Cultural History, University of California.
BAWDEN, Garth
1996 The Moche. Oxford, Blackwell Publishers Ltd.
BENSON, Elizabeth P.
1972 The Mochica, a Culture of Peru. Londres, Thames and Hudson. New York, Praeger Publishers.
CAMPANA DELGADO, Cristóbal
1994 La cultura Mochica. Lima, Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología.
CASTILLO BUTTERS, Luis Jaime
1989 Personajes míticos, escenas y narraciones en la iconografía mochica. Lima, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
CHAPDELAINE, C., S. UCEDA, M. MOYA, C. JAÚREGUI y C. UCEDA
1997 “Los complejos arquitectónicos urbanos de Moche”. En: Investigaciones en la Huaca de la Luna 1995, Santiago Uceda, Elías Mujica y Ricardo Morales, editores, págs. 71-92. Trujillo, Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de La Libertad – Trujillo. DONNAN, Christopher B.
1976 Moche Art and Iconography. UCLA Latin American Center Publications. University of California, Los Angeles.
1978 Moche Art of Peru. Pre-Columbian Simbolic Comunication. Los Angeles, Museum of Cultural History, University of California.
HOCQUENGHEM, Anne Marie
1987 Iconografía mochica. Lima, Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú.
HORKHEIMER, Hans
1973 Alimentación y obtención de alimentos en el Perú prehispánico. Lima, Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
POZORSKI, Shelia G.
1976 Prehistoric Subsistence and Site Economics in the Moche Valley, Peru. Tesis Doctoral, Department of Anthropology, University of Texas, Austin.
1979a “Prehistoric diet and subsistence of the Moche Valley, Peru”. World Archaeology 11 (2): 163-184.
1979b “Late prehistoric llama remains from the Moche Valley, Peru”. Annals of the Carnegie Museum of Natural History 48: 139-170. Pittsburgh.
1980 “The Moche pyramids of Peru”. Carnegie Magazine, Carnegie Institute 14 (9): 23-36. Pittsburgh.
1983 “Changing Subsistence Priorities and Early Settlement Patterns on the North Coast of Peru”. Journal of Ethnobiology, 3 (1): 15-38. Tucson, Society of Ethnobiology.
SHIMADA, Melody e Izumi SHIMADA
1985 “Prehistoric llama breeding and herding on the North Coast of Peru”. American Antiquity 50 (1): 3-26. Washington, D.C., Society for American Archaeology.
TOPIC, Theresa Lange
1977 Excavations at Moche. Tesis doctorado. Department of Anthropology, Harvard University. Cambridge.
1982 “The Early Intermediate Period and its legacy”. En: Chan Chan: Andean Desert City, M. E. Moseley y K. Day, editores, págs. 255-284. Alburquerque, The University of New Mexico Press.
UCEDA CASTILLO, Santiago, Ricardo MORALES GAMARRA, José CANZIANI AMICO y María MONTOYA VERA
1994 “Investigaciones sobre la arquitectura y relieves polícromos en la Huaca de la Luna, valle de Moche”. En: Moche: propuestas y perspectivas. Actas del Primer Coloquio sobre la Cultura Moche (Trujillo, 12 al 16 de abril de 1993), Santiago Uceda y Elías Mujica, editores. Travaux de l’Institute Français d’Etudes Andines 79: 251-303. Lima, Universidad de La Libertad – Trujillo, Instituto Francés de Estudios Andinos y Asociación Peruana para el Fomento de las Ciencias Sociales.
UCEDA, Santiago y Elías MUJICA (editores)
1994 Moche: propuestas y perspectivas. Actas del Primer Coloquio sobre la Cultura Moche (Trujillo, 12 al 16 de abril de 1993). Travaux de l’Institute Français d’Etudes Andines 79. Lima, Universidad de La Libertad – Trujillo, Instituto Francés de Estudios Andinos y Asociación Peruana para el Fomento de las Ciencias Sociales.
UCEDA, Santiago, Elías MUJICA y Ricardo MORALES (editores)
1997 Investigaciones en la Huaca de la Luna 1995. Trujillo, Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de La Libertad – Trujillo.
WING, Elizabeth
1972 “Utilization of animal resources in the Peruvian Andes”. Apéndice en: Andes 4: Excavations at Kotosh, Peru, Seiichi Izumi y Kazuo Terada, editores, págs. 327-352. Tokio, Univesity of Tokyo Press.
☕ ¿Te fue útil esta información?
Arqueología del Perú es un archivo histórico independiente. Tu apoyo voluntario nos ayuda a cubrir los costos de servidor para mantener este conocimiento de acceso libre. Al realizar una donación, el sistema te creará una cuenta para que navegues por todo el sitio sin publicidad.

