Los Wari, tanto por descubrir

tumba-en-complejo-arqueologico-wari-Ayacucho-1En el km 23 de la carretera Ayacucho-Quinua aparece la capital del primer Imperio Andino, Wari, aún sepultada como producto de guerras prehispánicas o fenómenos atmosféricos. La ciudad colapsó de modo violento y fue destruida por las mismas culturas que los waris sojuzgaron.

En sus 2,000 hectáreas existen áreas ceremoniales y habitacionales, zonas palaciegas y cementerios. En su mayor apogeo vivieron aquí alrededor de nada menos que 50,000 habitantes.

El imperio Wari se desarrolló entre el 550 y el 900 d. C. y se extendió desde Cajamarca, en el norte, hasta Moquegua, en el sur, llegando a alcanzar 300,000 kilómetros cuadrados. En ese extenso territorio se construyeron centros administrativos, se nombraron funcionarios y tuvieron un ejército jerarquizado. En el museo de sitio que tiene el complejo arqueológico pueden observarse cerámicas y telares que representan guerreros con águilas domesticadas y túnicas de jaguares.

complejo-arqueologico-wari-huariSin embargo, los Wari son el resultado de muchas inluencias, como las venidas de la cultura Warpa, con reminiscencias Nasca, que pueden apreciarse en su cerámica con dibujos de pulpos, estrellas de mar y peces. Los Tiahuanaco también fueron tributarios de esta gran cultura.

Vivos y muertos Julio C. Tello. hizo las primeras excavaciones en Wari. Si bien no se encontraron restos humanos en las tumbas señoriales, se presume que la ciudad habría sido saqueada por los Chanca, pues se halló cerámica perteneciente a esta cultura.

En el sector de Cheqowasi (casa de piedra en castellano) se observan cámaras funerarias subterráneas de forma rectangular, donde se habrían sepultado a personajes con poder político y administrativo. Y en Vegachayuq Moqo, la zona estudiada por Julio C. Tello todavía se observan paredes pintadas de rojo y blanco. Tiene una enorme área ceremonial en forma de D mayúscula con 17 hornacinas en su parte interna y un reloj solar.

Este templo originalmente estuvo pintado de blanco. Durante las últimas excavaciones se encontró una mesa tallada en roca de 6.73 metros de largo. Es una superficie plana con una especie de borde en los cuatro lados que le da la forma de pozo poco profundo.
Se cree era un espejo de agua y estaba relacionada con la astronomía.

El primer lugar que recibe al visitante, al entrar al complejo arqueológico, es Monqachayuq, el sector más estudiado. Tiene una gran construcción de 10 metros de profundidad y cinco niveles subterráneos, que albergan mausoleos y túneles con respiraderos cada tres metros. Se presume que los Wari convivían con sus muertos al haberse encontrado viviendas con cuartos aledaños en donde se enterraba a sus ancestros.

En las últimas excavaciones realizadas por la Universidad de Huamanga se descubrieron los restos óseos de 60 personas, algunas con el cráneo deformado. Aunque estaban mezclados, los restos correspondían a niños, a hombres, que habrían medido 1.70 metros, y a mujeres que no superaban el 1.60 de estatura.

Tanto por ver, tanto por descubrir

tumba-en-complejo-arqueologico-wari-AyacuchoComo parte del proyecto ‘Mejoramiento de la conservación del patrimonio cultural del sitio arqueológico de Wari-Huamanga-Ayacucho’, el año pasado, se hicieron excavaciones en Monqachayuq y Vegachayuq Moqo, dirigidas por la arqueóloga Martha Cabrera, con el asesoramiento del doctor José Ochatoma y un equipo de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga. Se busca que el complejo sea más atractivo para el turista y se convierta en generador de desarrollo económico.

Solo un 5% del complejo ha sido investigado. Fue una ciudad planiicada con palacios y zonas habitacionales, zonas rituales y funerarias. Cuenta con paredes altas que dividen los barrios, como en los sectores de Monqachayuq y Vegachayuq. Estas paredes sólidas miden de 10 a 12 metros de alto y dos de ancho, en su época estuvieron enlucidas y pintadas de blanco.

“Estudios recientes refuerzan la propuesta de que Wari fue un imperio con un ejército organizado y que esta experiencia luego la asumieron los incas. Los Wari tendieron una red de caminos que los incas ampliarían y también utilizaron mitimaes. “Wari es el primer ejemplo de un imperio andino”, concluyó.

Datos:

El museo de sitio del complejo arqueológico Wari está ubicado a la altura del km 23 de la carretera Ayacucho-Quinua

La atención es de 9:00 horas a 17:00 horas. Abre de lunes a domingo.

El complejo se está convirtiendo en una escuela de campo para la universidad San Cristóbal de Huamanga. Se tienen 10 tesis de
licenciatura y 20 de bachillerato sobre el recinto.

Se encuentra a 22 kilómetros de la ciudad de Ayacucho. Se puede llegar de diversas formas: como parte de un tour establecido o por
cuenta propia.

 

(Lo Nuestro-Andina)

La Señora de la Máscara: la tumba pre-inca Wari hallada intacta en Huaca Pucllana

Una antigua tumba real, más antigua que la civilización Inca, y lleno de tesoros y mujeres momificados que datan de más de 1200 años, se ha encontrado en el Perú. Esta es la primera de esas tumbas perteneciente a la civilización Wari de América del Sur y que se encontró al margen de los vándalos.

Mucho antes de que el Inca construyera Machu Picchu, el imperio Wari floreció en gran parte del actual Perú. En un momento en que París tenía apenas 25 mil habitantes, la capital de Wari (Huari) fue en su apogeo el hogar de 40.000 personas, según National Geographic.

La «Dama de la máscara», fue hallada en agosto de 2008, por un equipo de arqueólogos peruanos dirigidos por Isabel Flores, en la pirámide mayor de Huaca Pucllana, concretamente en la quinta plataforma, que forma parte de un gran centro ceremonial que está situado en la ciudad de Lima, en el distrito de Miraflores, Perú y se trata de la primera tumba con momias que no tiene signos de haber sido saqueada.

La cultura wari, envolvía a los fallecidos en fardos hechos de sogas de fibra vegetal, y cuando eran de la clase alta guarnecían el cuerpo con una máscara funeraria, incluso se cree que la dama podría haber pertenecido a la realeza.

Aunque el sitio circundante ha sido saqueado muchas veces, este mausoleo ha logrado evadir la tumba de las manos de ladrones de sitios (huaqueros) durante cientos de años, expresan los arqueólogos.

El hecho de que la mayoría de los esqueletos eran de mujeres y con ricos ajuares, lleva a los arqueólogos a la interpretación de que se trataba de una tumba de la élite real.

Estas tumbas fueron protegidas de los saqueadores por 30 toneladas de piedra, enterradas en un mausoleo donde yacian exactamente en el lugar donde los Wari las dejaron hace mucho tiempo. Es muy probable que los cuerpos de los niños que se encuentran en el interior fueron colocados allí como una ofrenda, y para acompañar al personaje prominente. «El adulto fue probablemente un maestro tejedor», dijo Isabel Flores, arqueóloga de Huaca Pucllana. «El niño», añadió, «probablemente fue asesinado y enterrado en la tumba como una ofrenda en honor del adulto. Cuando desenvolvamos los cuerpos, vamos a ser capaces de determinar la edad del adulto, posición en la sociedad y el género», dijo Flores.

La civilización Wari fue activo en un área que ahora contiene Lima desde aproximadamente 600 a 1000 dC, unos 500 años antes de que surgiera el imperio Inca. tumbas Wari Setenta han sido desenterrados en el sitio Pucllana, que está enclavado en un barrio residencial en el centro Lima. 

Los fardos funerarios encontrados son personajes envueltos en grandes textiles. Empaquetados individualmente, con un gran cuerpo circular y una falsa cabeza hecha de textil o madera. La Sra. Flores y Gladys Paz, arqueólogo jefe del equipo que realizó el descubrimiento, dijeron que este hallazgo más reciente se encuentra en un lugar que aún guarda ricos tesoros.«Este es el hallazgo más importante en décadas de excavación, ya que las momias están intactas», dijo la Sra. Paz. 

Penetrantes ojos azules que se ocultaro al paso de 1300 años, esta es la Señora de la Máscara – una momia cuyo descubrimiento podría revelar los secretos de una cultura perdida. Ella fue encontrada por los arqueólogos que excavaban una pirámide en la capital de Perú. Es la primera vez que una tumba de la cultura Wari en la región ha sido descubierto intacta y da a los historiadores la posibilidad de precisar exactamente cómo los pre-incas enterraban a sus muertos.

La prestigiosa institución norteamericana Archaeological Institute of America, eligió al descubrimiento de importante tumba de la Cultura Wari en el Castillo de Huarmey, Perú, entre los 10 mas importantes del 2013.

Dentro de una tumba de la civilización Wari, una cultura pre-inca de Perú , los arqueólogos encontraron restos de varias reinas del imperio, acompañado de ofrendas suntuosas , como una taza que había sido tallada en alabastro y un frasco de cerámica decorada, de 1200 años de edad.

En el centro del Castillo de Huarmey en el norte de Perú es un complejo funerario donde Milosz Giersz y un equipo de arqueólogos de la Universidad de Varsovia y de la Pontificia Universidad Católica del Perú descubrieron cámaras que contenían los restos de tres , o posiblemente cuatro , mujeres de la realeza del Imperio Wari. Estuvieron acompañados por 40 mujeres nobles enterradas en una posición de sentada , siete individuos sacrificados , cuyos cuerpos habían sido arrojados en los entierros sentadas, y más de 1.300 artefactos, incluyendo orejeras típicamente usados por los hombres de la realeza y herramientas de tejido de oro y plata.

«Esta es la primera vez en una excavación arqueológica donde se ha encontrado una tumba llena de bienes de prestigio relacionadas con la mujer Wari «, dice Giersz , y agregó que los tejidos de algodón y de lana de camélidos encontrados como objetos funerarios eran considerados por los Wari como ofrendas mas valiosas que el oro. Giersz estima que la tumba data de 750 dC . También se han hallado en el sitio entierros de hombres de la realeza, pero no hasta ahora en cámaras del tamaño del de las reinas. La tumba podría responder a preguntas sobre el papel que jugaron las mujeres en los más altos niveles de la sociedad Wari.

A casi medio año de haber iniciado con los trabajos de excavación e investigación en el complejo arqueológico de Wari, los hallazgos y restos arqueológicos encontrados hasta el momento, serán expuestos y socializados el día viernes 17 de enero, en el auditorio del Gobierno Regional de Ayacucho, se informó.

Hallazgos de la cultura Wari serán expuestos y socializados en la ciudad de Ayacucho.

Juan Carlos Arango, director regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur), precisó que durante la exhibición, que se iniciará a las 10:00 horas, se mostrados ceramios, restos humanos, trabajos metalúrgicos, galerías, entre otros.

“Los trabajos de intervención que se vienen realizando en este importante sitio arqueológico, obedecen a procedimientos técnicos y metodológicos de investigación arqueológica, mediante un riguroso control y preservación de los restos, así como su registro y documentación”, subrayó Arango.

Resaltó además que esta importante actividad arqueológica coadyuvará al desarrollo sostenible del turismo en Ayacucho, además de la consolidación del corredor turístico Norte que permitirá mejorar nuestro desarrollo económico.

Como parte de este proyecto en las próximas semanas se comenzará ya con el pintado de las fachados de las casas con iconografía y dibujos Wari, en lo que comprenderá la ruta imperial Wari (Comunidades comprendidas en el distrito de Pacaycasa: Huayllapampa, Orcasitas, Huacaurara y Pampachacra).

Estos trabajos vienen siendo ejecutados por el Gobierno Regional de Ayacucho a través de la Dircetur, después de que el Ministerio de Cultura autorizó la ejecución del proyecto de investigación y puesta en valor del Complejo Arqueológico de Wari, el 26 de agosto de 2013.

La respectiva norma resuelve aprobar la ejecución del Proyecto de Investigación Arqueológica, con fines de consolidación, conservación, mantenimiento y puesta en valor.

Descubren tumba de mil años con restos de adulto y niño Wari en Huaca Pucllana

La huaca Pucllana es el escenario del hallazgo de una tumba del año 1,000 d.C en condición intacta perteneciente a la cultura Wari, descubierta en la sexta etapa de la zona denominada Gran Pirámide del recinto y se compone de dos fardos: un adulto y de un niño.

«Estos niños que están acompañando a los adultos son ofrendas que los ponen seguramente vivos, no se sabe, porque van envueltos con toda su vestimenta», declaró Flores sobre la presencia del pequeño en la tumba de un adulto de la cultura preincaica Wari.

La tumba, que tiene una profundidad de dos metros, está acompañada de numerosas ofrendas como siete mates, cuatro cuyes, más de 20 tusas de maíz, calabazas y bolsas de tela conteniendo vegetales.

Las ofrendas humanas fueron una costumbre de las culturas preincaicas que se extendieron en la costa de Perú en ritos para los dioses del mar, refirió.

La tumba está a 22 metros de altura, en la sexta plataforma de la huaca (sitio arqueológico) Pucllana, un centro ceremonial en forma de pirámide ubicado en el distrito limeño de Miraflores, desde donde se puede observar el océano Pacífico.

El hallazgo fue hecho hace cinco días por un equipo de expertos que trabaja desde hace 32 años en la huaca, construida por la cultura Lima en el siglo cuarto después de Cristo y luego invadida por la cultura Wari, alrededor del siglo octavo, indicó Flores.

La pobladores de la cultura Lima fueron pescadores y agricultores que adoraban al mar, mientras que los Wari fueron guerreros que llegaron de la sierra en busca de mayores recursos para vivir y extender sus dominios, precisó la experta.

Los fardos aún se encuentran in situ pues se realizan los trabajos de registro pertinentes; la tumba se salvó del saqueo ya que fue hallada ligeramente fuera del espacio elegido por los antiguos peruanos de la cultura Ichsma (1,000 – 1,450).

Los Wari hicieron agujeros en la estructura original de la huaca para construir en ellos las tumbas y colocar los restos de sus líderes, a manera de representar el dominio que ejercieron sobre sus antecesores, los Lima, según dijo Flores.

¿QUIÉN ES ESTE IMPORTANTE PERSONAJE?

La directora del museo de la Huaca Pucllana informó que «los dos personajes están allí con todas sus ofrendas», entre las que se han encontrado cuyes (conejillos de indias), maíz morado, vasijas en forma de botella, calabazas con diseños de felinos corriendo, tejidos y bolsas con restos vegetales.

Para determinar la importancia del personaje principal, los arqueólogos tendrán que analizar la totalidad del vestuario, las ofrendas y los artículos personales que lo acompañan en su tumba, una labor que se hará a partir de enero próximo, cuando se retiren los fardos de la tumba, adelantó Flores.

Los arqueólogos estudiarán además las enfermedades que sufrió el personaje, sus características físicas y los probables vínculos genéticos con el infante en los laboratorios del museo.

El fardo del adulto está envuelto con una malla de junco, en cuclillas, y da la impresión de ser un personaje sentado con una falsa cabeza que ha desaparecido, agregó la experta.

Debido a que la Huaca Pucllana ha quedado en medio de la ciudad, fue objeto en el pasado de numerosos robos, conocidos como «huaqueo», pero el equipo que dirige Flores ha encontrado al menos diez tumbas similares en sus diferentes plataformas.

«Hemos encontrado a un jefe enterrado con sus ponchos (abrigos de lana) bordados y ofrendas, y también a maestras tejedoras, que llevan consigo sus muestras de lana y de diferentes puntos de tejidos», contó Flores.

En Lima hay numerosos centros arqueológicos, o huacas, levantados entre otras por las culturas Lima (200 a 700 d.C.), Wari (700 a 1.000 d.C.) e Yschma (1.200 a 1.450 d.C), que antecedieron a los Incas, y que las autoridades locales trabajan para preservarlas de los traficantes de tierras y mafias dedicadas al tráfico del patrimonio cultural.

En febrero pasado, un equipo de arqueólogos del Ministerio de Cultura encontró once tumbas de las culturas Lima e Yschma en medio de una villa deportiva en el distrito de San Luis, que habían permanecido intactas hasta la actualidad.

 

Fuente: El Comercio

Histórico descubrimiento arqueológico de cultura Wari en Huarmey

Se trata de una cámara funeraria con 63 momias y más de mil valiosas piezas arqueológicas. Profesionales PUCP, junto a especialistas de la Universidad de Varsovia, venían trabajando en la zona desde el 2002. Conversamos con el profesor Krzysztof Makowski, asesor científico del proyecto.

“Es la primera tumba intacta Wari que merece el calificativo de imperial. No tiene comparación con todo lo hallado anteriormente”, anuncia categórico Krzysztof Makowski, asesor científico del proyecto arqueológico responsable del hallazgo.

El también docente y ex decano de la facultad de Letras y Ciencias Humanas de la PUCP, nos contó cómo fue el paciente trabajo junto al equipo de investigación de laUniversidad de Varsovia, antes de descubrir la valiosa tumba. “Trabajamos en el valle de Culebras, cercano al de Huarmey, desde el año 2002. Pero es desde el 2010 que nos trasladamos al Castillo de Huarmey, el cual nunca fue excavado de manera sistemática por ningún otro proyecto”, relata.

El trabajo conjunto de Makowski con la Universidad de Varsovia nace a raíz de los numerosos seminarios de posgrado que dicta nuestro docente. Justamente Milosz Giersz, director de este proyecto arqueológico, fue un alumno suyo, así como el codirector del proyecto Roberto Pimentel, egresado de nuestra Universidad.

Se pensaba que el área donde se encuentra el Castillo de Huarmey y el mausoleo descubierto pertenecía a la cultura Moche, pero el equipo liderado por Giersz desmintió esta hipótesis. “La pirámide ya evidenciaba potencial vinculación con lacultura Wari, pues si bien estaba hecha con adobes norteños, la manera en cómo estaba construida era muy diferente. Los muros estaban unidos a la pendiente mediante un entramado de grandes vigas de madera (de 7 metros de longitud). Además, los escalones estaban revestidos de piedras, a la manera serrana”.

Al pie de esta pirámide se encontraba un palacio con altos muros, con pórticos, plataformas, rampas, plazas, entre otras instalaciones. “Nos hemos dado cuenta de que estamos frente a importante centro político, compuesto de un palacio al pie de un inmenso mausoleo, probablemente construido para rendir culto a las cabezas de linajes vivientes, lo que era común en la cultura Wari”, añade.

El mausoleo

La excavación hecha por arqueólogos y bioantropólogos peruanos y polacos fue producto de un arduo y fino trabajo. Se hicieron exploraciones en zonas aledañas con la finalidad de conocer el contexto y analizar los hallazgos como parte de un todo.

En la cámara funeraria, el equipo descubrió 63 fardos de mujeres nobles, los cuales habían sido depositadas secuencialmente y sepultadas de acuerdo al ritual serrano.“Es la primera vez que tantas personas se sepultan en lugar monumental, separados de otros cementerios de la misma época, que están sobre el llano. Se trata de una población que, de manera consciente, se separa del resto”, explicaMakowski. “Este monumento domina todo el valle, está ubicado en un espacio público, en la capital, donde se demostraba el poder”.

Cada una de las momias era una Wari de importante linaje. Llevaba consigo orejeras de madera finamente caladas y trabajadas con metales preciosos. Tres de ellas, las más importantes y posibles reinas Waris, estaban ubicadas en pequeñas cámaras, a manera de cubículos.

Las diferenciaba el ajuar que guardaban los cofres de junco junto a ellas. Cada uno contenía objetos de tejer, finos telares tallados y orejeras incrustadas con piedra semipreciosas. Además, se hallaron vasijas, cerámicas, un kero similar a la piedra de Huamanga esculpido e incrustado, caleros y diversos artefactos de madera, cobre, oro y plata.

Planes a futuro

Si bien hace falta material para fechar con exactitud la cámara funeraria, las evidencias de estos objetos se ubicarían entre los 750 y 850 D.C., según el profesor Makowski. “El siguiente paso es definitivamente un intenso trabajo de análisis. Estamos en contacto con los mejores especialistas en genética para analizar la distancia genética entre estas mujeres y entre los individuos de otras cámaras funerarias”, afirma.

Una buena noticia es que, gracias al apoyo de diversas instituciones, los hallazgos se podrán exponer el próximo año. “Todos los objetos serán conservados de la manera más adecuada. Los planes para un museo de sitio se verán más adelante”, señala.

Según el investigador, este hallazgo también nos podrá proporcionar pistas acerca del papel político de la mujer en la época, además de cómo fue la organización dentro del imperio Wari.“Ellos tenían otra manera de gobernar, en lugar de imponer cuarteles y centros administrativos, respetaban los gobiernos locales y aseguraban su fidelidad. Lo descubierto puede tratarse de un monumento de culto de control hegemónico”.

 

Fuente: PUCP

Nuevos hallazgos en el Complejo Arqueológico Wari, Ayacucho, Perú

Un grupo de investigadores arqueólogos de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga (UNSH) en Ayacucho exponen nuevos hallazgos tras realizar excavaciones en el Complejo Arqueológico Wari.

Los hallazgos fueron realizados en el sector Vegachayuq Moqo donde se encontró un recinto de audiencias en forma de “D” rodeado por plataformas, que ha permitido el descubrimiento de evidencias de áreas de quema intensa de bloques de paja amarrados con diferentes tipos de sogas, así como armas bélicas: arcos y lanzas hechas de chonta y un probable reloj solar.

También se halló en la parte media del recinto, una especie de pedestal circular con una piedra tubular a través del cual se controlaba el paso del tiempo, que según los arqueólogos sería uno de los antecedentes del llamado Intiwatana del imperio de los Incas; así como estructuras arquitectónicas con hornacinas finamente revocadas.

Debajo del piso de la ocupación Wari se descubrió otro conjunto arquitectónico que no tiene antecedentes en la región de Ayacucho. Se trata de restos de una arquitectura vinculada a una etapa anterior, cultura Huarpa, que fueron construidos en base a tapiales con tierra compactada y materiales orgánicos finamente enlucidas y pintadas de blanco; por las características que presenta -según los investigadores- sería influencia de la cultura Nazca.

Estos estudios realizados hasta el momento permiten sostener  la tesis que la ciudad de Wari fue la capital de un poderoso imperio, varios siglos antes a los incas del Cusco.

Los trabajos forman parte de proyecto “Investigación y Puesta en Valor del sector de Vegachayuq Moqo-Wari”, en el Complejo Arqueológico Wari, ubicado en el distrito de Quinua, provincia de Huamanga, el cual está dirigido por el arqueólogo José Ochatoma Paravicino y cuenta con el apoyo de la Dirección Regional de Cultura de Ayacucho.

Galería subterránea destaca entre los hallazgos en el complejo Wari

Las construcciones son a base de piedra y barro revestidas de un enlucido fino, mayormente pintadas con rojo y blanco.

Una galería subterránea para entierros colectivos conocido con el nombre de Mongachayoq; el templo mayor Vegachayoq Moqo; el Cheqo Wasi, que fue usado como estructura funeraria; y el Turquesayoc, posible barrio de artesanos joyeros; destacan entre los nuevos hallazgos en el Complejo Arqueológico Wari en el distrito de Quinua, provincia ayacuchana de Huamanga.

Asimismo, las construcciones están hechas a base de piedra y barro revestidas de un enlucido fino, mayormente pintadas con rojo y blanco. Actualmente, se relaciona con el Horizonte Medio que consta de diferentes sectores denominados «barrios».

La presentación de estos hallazgos viene siendo realizado por el arqueólogo y docente de la Universidad Nacional de San Cristóbal de Huamanga, José Ochatoma Paravicino.

  1. El complejo arqueológico Wari pertenece a la cultura Wari, es uno de los centros urbanos más grandes del Antiguo Perú que ocupa un área aproximadamente de 2 mil hectáreas.

 

Fuente: RPP

Jotoro: el imperio Wari en la región Lambayeque

jotoro_1En el distrito de Jayanca, las excavaciones han permitido encontrar ocho entierros de más de 600 años de antigüedad, en la zona oeste del complejo arqueológico Jotoro.Los vestigios arqueológicos como Jotoro en el distrito de Jayanca o el cerro de Pátapo demostrarían la presencia de los Wari en Lambayeque.

En algunos lugares de la región Lambayeque, en los últimos años, se han realizado hallazgos arqueológicos que demostrarían que los Wari, sí se asentaron durante una época en lo que hoy llamamos Lambayeque y nos dejaron varias ciudadelas amuralladas.

Muchos cuestionan que los Wari se hayan asentado en lares lambayecanos, pero para el arqueólogo César Soriano Ríos, los vestigios arqueológicos como Jotoro en el distrito lambayecano de Jayanca o el cerro de Pátapo en el distrito chiclayano del mismo nombre, demostrarían lo contrario.

Soriano dice que dichos vestigios demostrarían que los Wari desarrollaron un estado aristocrático que administraba todo el valle y cuya presencia militar fue imponente por la existencia de varias fortalezas amuralladas que existen y que no han sido estudiadas, y en los libros escolares de historia ni se las menciona.

El arqueólogo señala que en Pátapo hay evidencias de celdas así como un área que habría sido para sacrificios, pues en la parte baja del cerro Pátapo se han encontrado muchas osamentas dispersas de las que habrían sido las víctimas.

En el distrito de Jayanca, las excavaciones han permitido encontrar ocho entierros de más de 600 años de antigüedad, en la zona oeste del complejo arqueológico Jotoro, ubicado a 6 kilómetros al este de la capital distrital, en la provincia de Lambayeque.

Ciudades dispersas

Para el presidente del Instituto Americano de Investigación y Conservación, César Maguiña Gómez, hay más ciudadelas de los Wari dispersas en las laderas de los cerros donde empieza la zona andina que no han sido estudiadas y muchas de ellas están cubiertas de maleza.

Maguiña señala que el hoy conocido como Imperio Wari (año 500 a 1.200 d. C.) es el resultado de un largo proceso cultural que se inició en los andes centrales; y que según el arqueólogo ayacuchano Adán Castilla Rivera, los Wari llegaron a territorios de la costa norte, Piura, Lambayeque, Cajamarca, La Libertad, estableciendo centros administrativos y ceremoniales amurallados, aproximadamente por los años 700 a 800 d.C. (siglo VIII).

La mayoría de arqueólogos o antropólogos siempre han marcado con énfasis la existencia de la civilización Mochica y Lambayeque o Sicán en esta región, pero poco o casi nada se menciona de la permanencia del imperio Huari en Lambayeque al finalizar la era Moche.

 

Wari (Huari): capital de un viejo imperio

En el año 1550 Pedro Cieza de León, cronista español, daba cuenta del descubrimiento de monumentales edificios, estas se ubicaban a aproximadamente a 25 km de la ciudad de Huamanga, Ayacucho, cuya arquitectura difería sistemáticamente de las construcciones incas observadas con anterioridad. Se trataba de Wari, capital del primer estado panandino del mismo nombre, anterior al de los Incas, que se desarrolló en la zona entre el año 600 y el año 1000 d. C.

La ciudad de Huari fue la capital del estado del mismo nombre. El núcleo urbano de Huari alcanzó durante la «época 2» un área de ocupación de unas 2000 ha (su mayor expansión) de la cual quedan como vestigios arqueológicos varias callejuelas con templos amurallados, patios ocultos, tumbas reales y edificios de viviendas de varios pisos.1

La mayoría de los edificios estaban cubiertos de yeso blanco, con lo cual la ciudad resplandecía al sol de las montañas.

A medida que su población fue creciendo (algunos arqueólogos creen que llegó a tener unos 70.000 habitantes), también creció en importancia como ciudad sede del poder político. Inicialmente la ciudad debió reducirse a un centro administrativo con funciones políticas y religiosas. Según la evidencia arqueológica, la cultura huari declinó en importancia hacia el 1000 d. C., desconociéndose a ciencia cierta cómo y por qué fue finalmente abandonada.

Ante la baja productividad de la tierra se realizaron importantes obras de canalización y drenaje y sobre todo se crearon terrazas agrícolas que ampliaron notablemente la superficie cultivable. Estos andenes, construidos en las laderas de los cerros, suelen ubicarse cerca de los complejos urbanos, principales y secundarios, ya que satisfacían las necesidades de consumo de estos.

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Visitar Wari es explorar el sector de Cheqowasi, compuesto de cámaras funerarias subterráneas de varios niveles – posiblemente mausoleos de gobernantes y nobles -, en cuya construcción se emplearon lozas rectangulares, circulares y cuadrangulares. Cheqo Wasi, cuyo nombre significa “Casa de piedra”, es un sector en el que se encontraron obras subterráneas, en especial cámaras, junto con tumbas. Cheqo wasi se halla circundado por una estructura circular, en cuyo centro se encuentran recintos más pequeños. Las tumbas de este sector habrían estado construidas en especial para la nobleza Wari y sus gobernantes, y entre las formas principales de las planchas utilizadas para estos espacios destacan las de forma circular, rectangular y cuadrangular.

Otro sector, Moradochayoq, revela la evidencia de fuertes contactos con Tiawanaku, una cultura contemporánea a Wari, ubicada a 1.500 km de distancia, en la cuenca del gigantesco Lago Titicaca. Moradochayoq, según estudios, pareciera ser una de las primeras edificaciones realizadas para este complejo y al igual que el anterior sector presenta también edificaciones en el subsuelo a manera de galerías. Junto con estos dos espacios más conocidos del complejo, también podemos hallar: Capilla Pata donde resaltan construcciones monumentales de forma trapezoidal y rectangular y que alcanzan una longitud de 400 metros; otra área de este completo responde al nombre de Ushoaqoto y según als evidencias halladas en ella, este sector habría servido para albergar en él recintos destinados a ser depósitos y talleres ya que se ha encontrado un número de figuras antropomorfas modeladas, en él.

Un tercer sector a destacar es Capillapata, compuesto de conjuntos de construcciones trapezoidales y rectangulares de hasta 400 metros de largo y dotado de muros de piedra que sobrepasan los 10 metros de altura.

Finalmente, resalta el sector llamado Ushoaqoto, en el cual se han encontrado figuras humanas moldeadas que delatarían un área de talleres y depósitos. Wari es la expresión de tiempos misteriosos que sólo podemos imaginar. Las huellas de sus estrategas, ingenieros, guerreros, artesanos y sacerdotes están grabadas en las piedras que guardan sus secretos.

Clima: La temperatura promedio anual es de 17.5ºC (máxima de 24ºC y mínima de 11ºC). La temporada de lluvias es entre diciembre y marzo, siendo la época de visita recomendada entre los meses de abril a octubre (medias de 8 – 16 °C).

Acceso: A 25 km al norte de Huamanga.

Lista completa de sectores de la ciudad Huari

Monqachayoc
En este sector se encuentran galerías subterráneas con techos formados por grandes bloques de piedra de una sola pieza y paredes recubiertas con lajas alargadas a manera de enchape, además de unos tubos labrados en piedras que se sospecha fueron usados para el transporte de agua a la ciudad.

Capillapata
Sector formado por grandes muros dobles de entre 8 y 12 metros de altura. En la base tiene un ancho de 3 metros y en la cima entre 0,80 y 1,20 m, alcanzando 400 m de largo. Estos muros forman grandes cercados o ‘canchones’.

Turquesayoc
Llamado así por la presencia de restos de turquesa, sea en cuentas de collar o pequeñas esculturas. Debido a la alta concentración de este material se cree que en este sector estuvieron los talleres dedicados al trabajo de este material.

La Casa de Blas
Por toda el área se encuentran desperdigados abundantes restos de artefactos líticos, como puntas de proyectil, punzones y pedernales. La principal materia prima era la obsidiana, el pedernal y la pelvis de cuy.CanterónLlamado así porque se presume que este sector fue usado como cantera.

Ushpa Qoto
Edificios diversos cercanos a una plaza. Tres murallas grandes corren de forma paralela, estructuras semicirculares y ambientes subterráneos.

Robles Moqo
Esta área presenta tiestos de cerámica y artefactos líticos fragmentados. Un estilo de cerámica característico de huari toma el nombre de Robles Moqo, ya que fue aislado tomando en cuenta los fragmentos hallados en este sector por un guía local de apellido Robles.

Campanayoq
Recintos circulares y trapezoidales. Están en mal estado de conservación, totalmente derruidos, solo se pueden identificar los cimientos.

Trankaqasa
16 petroglifos grabados en piedra. Se labraron surcos sobre superficies planas que luego fueron ligeramente pulimentadas. Se representan líneas concéntricas, volutas, serpientes, círculos y figuras geométricas.

Ushpa
Allí se han encontrado figuras humanas moldeadas que delatarían áreas específicas de servicios, talleres y almacenes

Gálvezchayoq
Cavidad circular de 11 metros de diámetro y 10 de profundidad, excavada intencionalmente. En el interior dos túneles cuidadosamente excavados tienen orientación norte y sur respectivamente.

Churucana
Muros similares a los de Capillapata forman recintos trapezoidales y rectangulares.

 

La presencia de la Cultura Huari en la hoy región Lambayeque

Jotoro, Pátapo, Pampagrande son las zonas donde hay vestigios con características Huari. En el complejo arqueológico de Jotoro se han encontrado restos chimús.

En diversas zonas de Lambayeque hay vestigios de los Huari que en su mayoría son desconocidos en la región y en los libros ni se las menciona. 7 ciudadelas con rasgos Huari habrían en la región Lambayeque

En algunos lugares de la región Lambayeque en los últimos años se han realizado hallazgos arqueológicos que demostrarían que los Huari sí se asentaron durante una época por estos lares y que la mejor demostración serían las ciudadelas amuralladas que existen en la parte alta, hacia el este.
Muchos cuestionan el hecho que los Huari se hayan asentado en lares lambayecanos, pero para el arqueólogo César Soriano Ríos los vestigios arqueológicos como Jotoro en el distrito de Jayanca o del cerro de Pátapo en el distrito chiclayano del mismo nombre, demostrarían lo contrario.

Soriano Ríos señala que dichos vestigios y otras ciudadelas más demostrarían que los Huari desarrollaron un estado aristocrático que administraba todo el valle y cuya presencia militar fue imponente por la existencia de varias fortalezas amuralladas que no han sido estudiadas.

El arqueólogo puntualiza que por ejemplo en Pátapo hay evidencias de celdas así como un área que habría sido para sacrificios, pues en la parte baja del cerro se han encontrado muchas osamentas dispersas de las que habrían sido las víctimas.

Entierros de más de 600 años de antigüedad fueron descubiertos en el complejo arqueológico Jotoro

En Joroto, las excavaciones de los arqueólogos han permitido encontrar ocho entierros de más de 600 años de antigüedad en la zona oeste del complejo arqueológico, ubicado a 6 kilómetros al este de la ciudad de Jayanca en la provincia de Lambayeque.

Para el presidente del Instituto Americano de Investigación y Conservación, César Maguiña Gómez, hay más ciudadelas de los Huari dispersas en las laderas de los cerros donde empieza la zona andina.

Expansión

Maguiña señala que el Imperio Huari (año 500 a 1.200 d.C.) es el resultado de un largo proceso cultural que se inició en los andes centrales y que según el arqueólogo ayacuchano Adán Castilla Rivera, llegaron a territorios de la costa norte de Piura, Lambayeque, Cajamarca y La Libertad, estableciendo centros administrativos y ceremoniales amurallados, aproximadamente por los años 700 a 800 d.C. (Siglo VIII).

La mayoría de arqueólogos o antropólogos siempre han marcado con énfasis la existencia de la civilización Mochica y Lambayeque o Sicán en esta región, pero poco o casi nada se menciona de la permanencia del imperio Huari en Lambayeque al finalizar la era Moche.

Destacados arqueólogos nacionales y extranjeros solamente hacen la referencia de la influencia o impronta Huari en Lambayeque temprano. Identifican la iconografía y su influencia como Christopher Donan (1972) y Duccio Bonavia (1974), mostrando claramente la mezcla Mochica y Wari en la pintura mural de la Huaca La Mallanga (Facho); Menzel (1977) menciona que la presencia Wari fue la llave para la instantánea estimulación y un nuevo florecimiento en la costa norte durante el dominio Huari.

El arqueólogo japonés Izumi Shimada señala una fuerte influencia de Huari y/o Pachacamac en la cerámica del antiguo Sicán, una breve reseña histórica sobre la arqueología en la región Lambayeque, Izumi Shimada, Universidad de Harvard, Presencia Histórica de Lambayeque en 1985.

A seguir investigando

Como vemos pues, hay mucho pan por rebanar. Sería bueno, y por el bien de nuestra identidad regional, que los arqueólogos e investigadores sobre el tema, ahonden más sus indagaciones para que en los próximos años y a la luz de los hallazgos, la historia de la región Lambayeque tenga que reconstruirse o completarse.

Fuente: RPP