Científicos descubren que momia peruana de Mujer de Chancay guardaba en sus manos dos dientes de leche

Un análisis practicado con un moderno equipo de tomografía ha hecho posible descubrir que la “Mujer de Chancay”, momia de una mujer que vivió hace más de 600 años en el Perú, fue sepultada llevando en sus manos dos dientes de leche, rito hasta ahora desconocido por los estudiosos.

La investigación fue realizada en la clínica Universitaria de Mannheim, por especialistas alemanes, comandados por el doctor Wilfried Rosendahl, quien informó al diario alemán Bild sobre el singular hallazgo.

El científico detalló que la momia, quien tiene los brazos cruzados y cubiertos con un manto, sostiene en cada mano un diente de leche, que probablemente pertenecieron a sus hijos.

La civilización Chancay se desarrolló entre los valles de Chancay, Chillón, Rímac y Lurín, en la costa central del Perú, entre los años 1200 y 1470 después de Cristo.

Tuvo su origen en la disolución de la cultura Wari. Sus pobladores eran pescadores pero también destacaron por la producción textil.

La momia desnuda solo lleva un tejido que cubre las manos y los antebrazos de sus extremidades superiores cruzadas y de las que hasta ahora se desconocía que es lo que ocultaban en su interior.

Científicos del German Mummy Project, especializados en el análisis de cuerpos momificados, han procedido ahora a un análisis exhaustivo del cuerpo momificado con la ayuda de un moderno aparato de tomografía computerizada (CT), revela hoy el rotativo «Bild».

Los estudios realizados en la Clínica Universitaria de Mannheim, al sur de Alemania, ha revelado que la momia «sostiene en sus manos dos dientes de leche, quizás de sus hijos o nietos», señala en declaraciones al diario el doctor Wilfried Rosendahl.

La imagen tomografiada que acompaña la noticia permite ver como cada mano sostiene un diente de leche y que ambas se encuentran cruzadas, cubiertas y envueltas por el único resto textil que lleva la momia.

«La momia ha sido sometida a una exposición de rayos X con el CT y las imágenes procesadas con un nuevo método analítico antes de ser impresas con una moderna impresora en tres dimensiones», precisa el especialista alemán.

Este subraya finalmente que se trata de la primera vez que se descubre una momia a la que se habían colocado dientes de leche como parte de un ajuar funerario u ofrenda votiva.

Ciudadela de Huari, Ayacucho

Entre montículos de roca, donde proliferan los tunales, corre el camino que lleva a la grandiosa ciudad de las turquesas: Wari. Desde Huamanga solo hay veinticinco kilómetros de distancia que se cubren en un santiamén, mientras para conocer la urbe haría falta varios días. Tan extensa es como importante fue hace 800 y 900 años. A simple vista apenas se perciben los muros que formaron parte de templos, palacios, casasy graneros, así como los espacios abiertos que debieron ser las plazas. Hace más de medio siglo el sabio Julio C. Tello encontró todavía en pie rastros de las majestuosas columnascon incrustaciones de lapislázuli que tuvo el palacio de su rey. Aún ahora al labrar la tierra de sus cercanías,los agricultores encuentran pequeñas turquesas. Su clima es tibio y se cultiva maíz, trigo, cebada, arvejasy papas. Wari fue realmente enorme, albergando miles de habitantes en su perímetro de cinco kilómetrosde largo por tres de ancho. Según una leyenda recogida por Néstor Cabrera, fue fundada por los atlantes,antiguos señores de un continente que se hundió entre las aguas de un mar remoto y desconocido.Populosa, centro de un tráfico intenso que abarcó en su radio de acción hasta el callejón de Huaylas,Moche, Cajamarca y Lambayeque por el norte; Nasca y Chancay en la costa central, y Sicuani en el sur, tuvo su época de apogeo y su decadencia antes de que llegaran los Inkas. El ejército quechwa que venció a los pokras solo encontró una ciudad fantasma que comenzaba a ser cubierta por la maleza.

La ciudadela Wari fue la capital del estado del mismo nombre, y para algunos arqueólogos fue el primer gran imperio andino (antes de los Incas). Fue un gran núcleo urbano cuya área de ocupación llegaría a las 2.000 hectáreas en su momento de mayor esplendor. Los investigadores han dividido la zona central del asentamiento (que abarca 18 kilómetros cuadrados) en 13 diferentes sectores, a saber:

1.- Cheqo Wasi. Lugar caracterizado por la presencia de múltiples cámaras de piedra finamente labradas de forma rectangular y tamaño variado. Probablemente fueron cámaras funerarias.

2.- Monqachayoc. En este sector se encuentran galerías subterráneas con techos formados por grandes bloques de piedra de una sola pieza y paredes recubiertas con lajas alargadas a manera de enchape, además de unos tubos labrados en piedras que se sospecha fueron usados para el transporte de agua a la ciudad.

3.- Capilla Pata. Sector formado por grandes muros dobles de entre 8 y 12 metros de altura. En la base tiene un ancho de 3 metros y en la cima entre 0,80 y 1,20 m, alcanzando 400 m de largo. Estos muros forman grandes cercados o ‘canchones’.

4.- Turquesayoc. Llamado así por la presencia de restos de turquesa, sea en cuentas de collar o pequeñas esculturas. Debido a la alta concentración de este material se cree que en este sector estuvieron los talleres dedicados al trabajo de este material.

5.-Yanapunta. Por toda el área se encuentran desperdigados abundantes restos de artefactos líticos, como puntas de proyectil, punzones y pedernales. La principal materia prima fue la obsidiana y el pedernal.

6.- Canterón. Llamado así porque se presume que este sector fue usado como cantera.

7.- Ushpa Qoto. Edificios diversos cercanos a una plaza. Tres murallas grandes corren de forma paralela, estructuras semicirculares y ambientes subterráneos.

8.- Robles Moqo. Esta área presenta una fuerte presencia de tiestos de cerámica y artefactos líticos fragmentados. Se supone que fue el barrio de los artesanos. Un estilo de cerámica característico de Wari toma el nombre de Robles Moqo, ya que fue aislado tomando en cuenta los fragmentos hallados en este sector por un guía local de apellido Robles.

9.- Campanayoq. Recintos circulares y trapezoidales. Están en mal estado de conservación, totalmente derruidos, solo se pueden identificar los cimientos.

10.-Trankaqasa. 16 petroglifos grabados en piedra. Se labraron surcos sobre superficies planas que luego fueron ligeramente pulimentadas. Se representan líneas concéntricas, volutas, serpientes, círculos y figuras geométricas.

11.- Ushpa. En el que se han encontrado figuras humanas moldeadas que delatarían áreas específicas de servicios, talleres y almacenes.

12.- Gálvezchayoq. Cavidad circular de 11 metros de diámetro y 10 de profundidad excavada intencionalmente. En el interior dos túneles cuidadosamente excavados tienen orientación norte y sur respectivamente.

13.- Churucana. Muros similares a los de Capillapata forman recintos trapezoidales y rectangulares.

El conjunto de construcciones Wari permanece en su mayoría enterrado. Los trabajos de excavación realizados en el sitio son mínimos en relación con los múltiples conjuntos arquitectónicos existentes. A medida que fue creciendo su población, también creció en importancia como ciudad sede del poder político. Inicialmente la ciudad debió reducirse a un centro administrativo con funciones políticas y religiosas. Según la evidencia arqueológica, Wari declinó en importancia hacia el 1000 dc, desconociéndose a ciencia cierta cómo y por qué fue finalmente abandonada.

Ante la baja productividad de la tierra se realizaron importantes obras de canalización y drenaje y sobre todo se crearon terrazas agrícolas que ampliaron notablemente la superficie cultivable. Estos andenes, construidos en las laderas de los cerros, suelen ubicarse cerca de los complejos urbanos, principales y secundarios, ya que satisfacían las necesidades de consumo de estos.

¿QUÉ ES?

Es la ciudad Wari más importante del Horizonte Medio. Se localiza en el distrito de Pacaycasa, provinciade Huamanga, región Ayacucho.Presenta un trazo urbano irregular y dividido en barrios o sectores, cada uno de los cuales se encuentraseparado por murallas. La ciudad ha sido edificadaen barro y piedra, presenta edificios enlucidos y pintados de colores, con pisos compactados de tierra caliza. Resaltan los barrios Vegachayoq Muqu, Monqachayoq, Capillapata, Muraduchayoq, Cheqo Wasi e Infiernillo, definidos por conjuntos arquitectónicosde planta rectangular.

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE?

Es considerada la capital del los wari y su arquitectura evidencia una clara planificación en las áreas deproducción y dominio del espacio, que se repitenindistintamente como modelo en los lugares dondedicha cultura hizo sentir su presencia. Los wari mantuvieron la ideología más influyente en los Andescentrales durante el Horizonte Medio y constituyeron, después de Chavín para su época, el segundocentro de irradiación cultural del área andina.

¿QUÉ RIESGOS CORRE?

Debido a su ubicación geográfica, el sitio está ex-puesto a la desestabilización de sus estructuras por elcrecimiento de vegetación arbustiva y la presenciade microorganismos. Además, constituyen un serioriesgo de destrucción las plantaciones de tunales enmedio de las estructuras arqueológicas y la presenciade ocupaciones ilegales en las áreas perimétricas dela zona arqueológica intangible, que afectan inevita-blemente su condición patrimonial.

Principales Culturas
COSTA CENTRAL

Etapas o períodos:

  • Imperio Tahuantinsuyo.
  • Estados regionales
  • Imperio Wari
  • Culturas Regionales
  • Formativo
  • Arcaico
  • Período Lítico

Filiación Cultural:

  • Inka
  • Chancay
  • Wari Pachacamac
  • Lima
  • Miramar, Ancón
  • Haldas, Paraíso, Encanto
  • Canario, Luz, Arenal, Oquendo, Chivateros

La repatriación de bienes culturales que salieron del país por tráfico ilícito o desconocimento demanda una paciente y tenaz labor. El trabajo entre INC, Cancillería e INTERPOL viene dando importantes resultados.

A inicios de 2008, el gesto del ciudadano suizo Guido Andrighetto llamó la atención de los medios. Treinta años atrás, él había adquirido una colección de fragmentos textiles en Austria, asombrado por su hechura y decidido a garantizar su conservación. La mayor parte era de origen Chancay. Residente luego en Berlín, invitó en una ocasión al embajador peruano en Alemania –el arqueólogo Federico Kauffman Doig– para apreciar la colección que lo enorgullecía. No fue poca la sorpresa del diplomático, al constatar que se trataban de piezas originales, por lo que se encargó de convencer al coleccionista de que fuesen devueltas a su país de origen. Andrighetto, con ejemplar desprendimiento, aceptó.

Para los que trabajan por la repatriación de nuestros bienes culturales, nada sería más idóneo que hallar la misma colaboración en todos los casos. En cambio, se requiere de un esfuerzo paciente y perseverante para alcanzar un éxito que –por cierto– no termina con la repatriación, sino que significa muchas veces el inicio de procesos penales contra los involucrados en la cadena del tráfico.

En la base de datos del Instituto Nacional de Cultura figuran unos 80 casos que involucran 15 países y más de 20 mil piezas culturales por identificar y recuperar. Ya sea a través de devoluciones voluntarias, decomisos e incautaciones hechas por entidades en el exterior (Aduanas, policía) o reconocimientos de piezas robadas en museos y casas de subasta, todos requieren de una gestión particular y personalizada.

A la cabeza de estas ‘cruzadas’ está la Dirección de Defensa del Patrimonio Histórico del INC que junto a la Subsecretaría de Política Cultural Exterior del Ministerio de Relaciones Exteriores, asume la tarea de seguimiento y ejecución de estos casos. En su calidad de ente especializado, el INC emite opinión, recomienda, solicita información y ejerce de intermediario y facilitador en las diversas instancias.

Otra colaboración vital es la que viene por parte de INTERPOL. La gran organización policial tiene un tratamiento especial para los casos de robo del patrimonio cultural. Estos pueden ser reportados en segundos a las otras filiales –187 a nivel mundial– a través de un sistema al que llaman I-24/7 (Información las 24 horas del día, 7 días a la semana). Para la institución es importante el registro gráfico de las piezas plagiadas, a fin que se le puedan identificar con mayor facilidad.

“Nuestra tarea no es solo difundir, sino también investigar y hacer un análisis de inteligencia criminal, averiguar cuáles son las tendencias de este tipo de robo”, explica Fernando Samamé, jefe de la División Internacional contra los Delitos Aduaneros, Intelectuales, Económicos y Patrimonio Cultural de la Oficina Central Nacional de INTERPOL. “Para ello, evaluamos las estadísticas de los últimos años y observamos cuáles son las rutas del tráfico”, refiere.

La forma en que Cancillería o el INC toma conocimiento de que un bien cultural nuestro está siendo comercializado en el exterior puede ser de diversas maneras: desde ventas por Internet a cargo de galerías o la noticia sobre las nuevas adquisiciones de algún museo de prestigio, hasta reportajes periodísticos.

Una vez ubicados, y si no es posible viajar para realizar el examen in situ, los peritos reconocen a través de fotografías, las características morfológicas de las piezas y su filiación cultural. Es entonces que se recurre a la base de datos de bienes robados para corroborar la sustracción de la obra. Nos damos cuenta aquí de una realidad preocupante: muchos robos al interior del país no son reportados a la policía ni a las Direcciones Regionales de Cultura, lo que hace complicado el sustentar la propiedad de esos bienes.

Bajo el amparo de los acuerdos que el Perú ha suscrito con diversos países es que se procede a la recuperación de los bienes, una vez identificados como pertenecientes a nuestro patrimonio. Por la vía diplomática se presenta el informe pericial de las piezas, así como su ficha de registro o la copia de la denuncia policial.

Esta parte concluye con la firma de un acta de entrega entre el representante diplomático y la persona que realiza la devolución.

La repatriación en sí implica la gestión del embalaje y transporte de los bienes culturales a nuestro país. La Cancillería recibe las piezas como valija diplomática y coordina con el INC para su entrega oficial. Tras realizarse los trabajos necesarios a las piezas, el INC asume su custodia permanente o gestiona la devolución al museo y/o Iglesia del cual fue sustraída.

Casos Emblematicos

Altar de Challapampa


Retablo que data del siglo XVI, el Altar de Challapampa fue robado en 2002 del templo de San Pedro de la comunidad de Challapampa en Juli, Puno. Tiempo después, se ubicó el altar en la galería Ron Messick Fine Arts, de Santa Fe,
Nuevo Mexico (EE UU).
Un equipo de agentes del Servicio de Aduanas estadounidenses incautó el tesoro. En el año 2005 regresó al Perú.

Lienzos del S. XVIII


En 2005, el Ministerio de Cultura de Colombia solicitó conocer el origen de dos pinturas (Cristo y Santísima Trinidad) que eran parte de un permiso de exportación en Colombia. Se encontró que una de ellas había sido robada en 1997 a una colección privada. Ambas fueron repatriadas en 2008.

Caso Ugo Bagnato
En 2005, autoridades de Miami decomisaron 603 piezas prehispánicas al italiano
Ugo Bagnato. De ellas, 270 eran piezas de cerámica y otros, mientras que 333
eran piezas textiles. Todas retornaron en 2007.
Pinturas decomisadas en Bélgica
Tres pinturas: Virgen con el Niño Jesús (óleo del S. XVII), Virgen del Espíritu Santo y Bodegón, además de un retablo de madera tallada, fueron decomisados en el aeropuerto de Liege,
Bélgica,
en 2006. Los bienes fueron repatriados al año siguiente.

Obras de arte en Uruguay
En 2005, apenas llegadas al aeropuerto de Montevideo (Uruguay), 35 piezas histórico-artísticas fueron decomisadas por no poseer la documentación correspondiente. Algunas poseían certificados falsificados. Volvieron al Perú en 2008.

Caso Patterson
El coleccionista Leonardo Patterson realizó en 1997 una exposición de sus piezas en España e imprimió el catálogo Prehispanic American – Time and Culture (2000 D.C -1550 A.C). El año 2007 se intervino un almacén en Galicia, con la cooperación de la Brigada del Patrimonio Histórico de la Guardia Civil Española, donde se identificaron 223 piezas prehispánicas, de las cuales 48 ya han sido repatriadas en 2008.
Unku Recuay en Denver
Un unku completo original del estilo Recuay fue recuperado en 2007 por las autoridades estadounidenses en la ciudad de Denver, Colorado. Fue repatriado en 2008.
Máscara de Sicán
Una pieza de oro y plata estilo Sicán, que habría sido extraída en 1997, fue incautada en 1999 al ciudadano turco Ayden Dikmen en Munich (Alemania).
Actualmente se encuentra en proceso de repatriación.
Bolsa de tela en Miami


Una bolsa chuspa en torsión en ‘Z’ de la Costa Sur (Intermedio Tardío) fue incautada en 2007 por las autoridades aduaneras de Miami. El mismo año se realizó su repatriación

Piezas cerámicas y textiles en Hamburgo

En 2007, una ciudadana alemana devolvió en Hamburgo 45 piezas peruanas (23 piezas cerámicos, 47 fragmentos, 2 líticos, 2 metales, 6 orgánicos, 4 textiles) adquiridas en la década del 60 en Arequipa, mientras residía en nuestro país. Las mismas fueron repatriadas en 2008.

Pieza Chancay en Berna
La Oficina Federal de Aduanas en Suiza incautó en 2005 una pieza de cerámica de origen  Chancay en el aeropuerto de Berna, que contaba con certificado falso. Se repatrió en 2008.
SHICRAS: Nueva manifestación del precerámico tardío

La costa central continúa revelando sus secretos. Recientes actos de huaqueo han dejado al descubierto un nuevo asentamiento, tan antiguo como Caral, en la zona denominada Pisquillo, cerca de Huaral. Se le ha venido a llamar los Shicras, en alusión a un tipo de cuerdas propias del norte chico. Arqueóloga del INC, tras visitar el lugar de manera oficial, nos ofrece el primer alcance especializado sobre este nuevo espacio para la refl exión arqueológica.

En el distrito de Aucallama, provincia de Huaral, afi ncado en el valle del río Chancay, 120 kilómetros al norte de Lima, nos encontramos con uno de los vestigios más maravillosos y antiguos de la civilización andina: Shicras. Si bien Horkheimer, en 1974, además de Agurto Calvo y Sandoval, en 1962, realizan los primeros trabajos en la zona y establecen un registro parcial del sitio arqueológico de Shicras, no llegan a identifi car plenamente sus ocupaciones más antiguas.

La historia del hallazgo del sitio arqueológico de Shicras se remonta al año 2002, cuando el arqueólogo Walter Tosso, en un trabajo de prospección y registro de sitios arqueológicos de Palpa y de la quebrada de Orcón, auspiciado por el Museo Amano, detecta una serie de excavaciones clandestinas en un área de la zona denominada Pisquillo. Un año después, en colaboración con la Universidad Libre de Berlín, el mencionado investigador realiza la prospección de la quebrada de Orcón y asigna al sitio arqueológico de Shicras el código PV 44-22.

Posteriormente, en el año 2005, se suscribe un convenio de cooperación interinstitucional entre la Municipalidad Provincial de Huaral y el Instituto Nacional de Cultura, en el que se prioriza la defensa del patrimonio cultural.

Gracias a esto, y a la colaboración del Museo Amano, se realiza una intervención de emergencia en el área afectada por el “huaqueo”, que ya había destruido una serie de estructuras, dejando al descubierto pequeños muros de adobes plano-convexos del periodo formativo. Asimismo, se podía observar un recinto conformado por varios elementos adosados y remodelaciones, las cuales constituirían la superposición de fases arquitectónicas correspondientes a diferentes periodos. En este mismo recinto, los muros interiores presentan revoque y nichos cubiertos por rellenos de tierra, además de la presencia de bolsas de vegetal (shicras) con piedras canteadas, todo lo cual demostraría el largo periodo de ocupación cultural desarrollado en este sitio a través del tiempo. Es frente a esta situación que se solicita la ‘intervención de emergencia’ ya mencionada, la misma que estuvo a cargo del arqueólogo Walter Tosso, y que contó, además, con la colaboración de los arqueólogos de la Subdirección de Conservación y Gestión del Patrimonio Arqueológico del Instituto Nacional de Cultura.

Modelo de cooperación Según sus propias palabras, Tosso refi ere que el trabajo efectuado en Shicras es producto de una Acción de Emergencia Arqueológica, que buscaba, en primera instancia, salvaguardar la integridad del sitio, y, de paso, constituirse en un modelo de proyecto de cooperación interinstitucional entre el Instituto Nacional de Cultura, la Municipalidad de Huaral y el Museo Amano. No se debe perder de vista, sin embargo, que el estudio de Shicras es parte de una propuesta integral dirigida a demostrar la importancia de este valle y la red de vínculos que mantuvo durante el periodo precerámico tardío con los valles costeros cercanos.

El trabajo de emergencia realizado como medida de mitigación de los daños ocasionados por el “huaqueo” arrojó una serie de evidencias concretas que brindaron nuevas luces para el estudio de los periodos más tempranos de la civilización andina. Los fechados radiocarbónicos obtenidos durante la investigación arrojan para Shicras una antigüedad que va de los 2900 a los 2500 años a.C. (precerámico tardío), estableciéndose así uno de los fechados más antiguos obtenidos hasta el momento para este periodo del desarrollo andino.

La temporada de campo 2006 en el sitio arqueológico de Shicras, realizada por el investigador Walter Tosso y el equipo conformado por los arqueólogos Yaneth Vásquez, Mario Ramos y Carlos Hidalgo, busca ampliar la información que se desprende del trabajo preliminar de emergencia.

Nuevas perspectivas Con el descubrimiento científi co de Shicras estamos ante una nueva perspectiva de estudio del periodo precerámico en el Perú, pues se nos ofrece un nuevo elemento de comparación y asociación con los sitios más tempranos de los valles costeños aledaños, como Caral, Chupacigarro, Miraya, y Bandurria, por ejemplo. Es posible entonces que estemos ante una red social interconectada que funcionó durante el periodo precerámico tardío en la costa central del Perú y que tuvo como protagonistas a grupos u organizaciones sociales sumamente complejas en constante contacto e intercambio cultural.

Walter Tosso señala que el fi n principal del proyecto es entender el proceso de cambio de las sociedades de jefaturas a sociedades complejas. Nos dice también que los paralelos realizados con los estudios de la Dra. Ruth Shady sobre los sitios del valle de Supe indicarían que se “habría generado una intensa interacción cultural entre los valles de la costa central durante el precerámico tardío”, lo cual podría sustentarse en el hecho de que los diferentes sitios arqueológicos estuvieron vinculados por las actividades realizadas en los centros ceremoniales de cada zona o valle.

De aquí resulta que las investigaciones concentradas en un centro ceremonial dan las mejores pautas para conocer si tales actividades estarían vinculadas a algún centro principal o si eran simplemente el resultado de la organización local.

Los trabajos realizados hasta el momento en el asentamiento arqueológico constituyen el preámbulo de un largo y sostenido trabajo de investigación proyectado hacia futuro por Tosso y su equipo de investigadores, teniendo, como propósito fi nal, determinar las relaciones sociales que tuvieron lugar durante el precerámico tardío y el inicio de las sociedades complejas en los Andes, objetivos que consolidarán aún más el conocimiento científi co de nuestra identidad.

Alejandra Peláez.
Arqueóloga INC