Brazos Escultóricos de Oro

Pareja de brazos ensamblados con láminas de oro, presenta una decoracion repujada con disños geométricos, antropomorfos y ornitomorfos. En el dorso de las manos se aprecian las figuras deposibles guerreros fabricando sus armas con características del estilo Lambayeque. Fueron elaborados para ofrendas funerarias.

Filiación cultural: Lambayeque – Sicán ( 700 -1100 DC. ).

Materiales: Oro y plata.

Procedencia: Costa norte del Perú.

Casco de Fibra y Oro

Elaborado con varillas de fibra vegetal unidas con hilos de algodón, cubiertas con pequeñas láminas de oro cosidas en la fibra vegetal. Su uso era ceremonial.

Filiación cultural: Lambayeque – Sicán ( 700 – 1100 DC.).

Materiales: Fibra vegetal, oro

Procedencia: Costa norte del Perú.

 

Cántaro Escultórico de Oro y Crisocola

Cántaro de cuerpo escultórico que representa una cabeza antropomorfa probablemente del rostro del dios Naylamp, adormada con dos orejeras con crisocola. Su Utilización es de contexto ceremonial.

Filiación cultural: Lambayeque – Sican ( 700 – 1100 DC.).

Materiales: Oro y crisocola.

Procedencia: Costa norte del Perú.

Comadreja de Oro, Platino y Turquesas

Representación zoomorfa ensamblada con laminas de oro, lleva decoración repujada en el cuerpo del cual penden colgajos discoidales sujetados por grapas, dientes elaborados con laminas de platino y turquesas incrustadas en los ojos. Probablemente una ofrenda funeraria.

Filiación cultural: Estilo Frias

Materiales: Oro, platino y turquesas.

Procedencia: Sierra de Piura, Perú

 

 

Perú espera recuperar este año 1,500 bienes culturales del extranjero

Perú espera recibir durante el presente año, alrededor de 1500 bienes culturales recuperados de incautaciones, entregas voluntarias a dependencias diplomáticas, investigaciones propias y subastas detenidas en Estados Unidos, España, México, Australia, Argentina, Italia y Francia. Así lo dio a conocer la Directora General  de Fiscalización y Control de esta cartera, Blanca Alva Guerrero.

De esta cifra, más de 200 objetos se encuentran en poder de representaciones diplomáticas de Perú, listos para el viaje de retorno. Todo ello, producto de diez casos cerrados en Estados Unidos que implican la repatriación de 167 bienes, entre pinturas, cerámica, textiles, piezas prehispánicas y un manuscrito perteneciente al Arzobispado de Arequipa.

Igualmente, se han rescatado 15 piezas de cerámica en Italia y 1 figurina de cerámica que fue devuelta anónimamente en Francia; además de un lote de bienes culturales pertenecientes a la Exposición Iberoamericana de 1929 en Sevilla que se encuentran en la dependencia diplomática en España.

En este lote destacan pinturas coloniales extraídas ilícitamente de nuestro país en 2008. “Hemos logrado recuperar 8 cuadros incautados en el Estado de Omaha en EE.UU. que fueron robados hace 4 años de la Casa de Ejercicios Espirituales de la Orden Franciscana Seglar en Lima. Se constató el robo de 70 piezas, hace 2 años recobramos 7 y ahora estamos recuperando 8 más”, resaltó Alva Guerrero.

El resto de bienes culturales a repatriar, procederían de 7 casos aún abiertos, pero próximos a concluir. Se trata de 22 bienes histórico-artísticos identificados en Estados Unidos, entre ellos, la Custodia de Yaurique sustraída del templo del mismo nombre en Cusco; 1 pintura  de la “Virgen Dolorosa” incautada en México; 9 objetos prehispánicos de una subasta detenida en Australia; y 1055 bienes encontrados en manos de tres coleccionistas argentinos.

La Dirección General de Fiscalización y Control del Ministerio de Cultura, ha implementado un sistema de alertas virtuales que permite dar aviso inmediato de los robos de nuestro patrimonio, a las autoridades locales, nacionales e internacionales, así como a una red de contactos relacionados al ámbito cultural. Esto ha permitido que la tarea de recuperación sea más rápida.

Alva Guerrero, precisó que en los últimos cinco años, la Dirección General de Fiscalización y Control ha logrado recuperar más de 5200 bienes culturales que han sido devueltos a sus respectivos lugares de conservación y protección. Según los registros, EE.UU. España, Alemania e Italia son los países con mayor mercado de piezas arqueológicas, mientras que Europa ostenta el  mercado de bienes coloniales.

 

Hallazgo Importante: Descubren joyas de oro en tumba de personaje de Cultura Lambayeque

El gran tesoro de Chornancap

El descubrimiento en la zona arqueológica de Chornancap solo es comparable con el de los complejos funerarios de Sipán y Sicán, hace 20 años. Se trata del entierro de un importante sacerdote de la cultura Lambayeque, con joyas, fina cerámica y un bastón ceremonial de oro de 20 cm de largo. Impresionante.

Unos 800 años después de haber sido colocado en una de las tumbas más importantes de la cultura Lambayeque, los investigadores del Proyecto Arqueológico Chotuna-Chornancap descubrieron un tesoro funerario con joyas de oro, plata, cobre dorado y objetos de cerámica de finísima calidad artística.

El momento cumbre de las investigaciones llevadas a cabo en la zona arqueológica de Chornancap ocurrió a las 8:30 de la mañana de ayer. En ese momento los arqueólogos Fausto Saldaña y Samuel Castillo, además de un grupo de conservadores y obreros de la zona, limpiaron un pequeño objeto. Era un bastón ceremonial de oro, de 20 centímetros de longitud, en cuya parte superior tenía retratado la imagen del mítico Naylamp, fundador de la cultura Lambayeque, que arribó del mar.

El ornamento fue elaborado con altísima calidad y desarrollo tecnológico. Este descubrimiento ocurre 20 años después de que se encontraron joyas similares en los ajuares funerarios de los señores de Sipán (cultura Mochica) y Sicán (Lambayeque).

El reluciente bastón representa a un personaje que tiene una corona, conocida por los estudiosos como punta-rectángulo-punta, que fue adornada con pequeños colgajos de oro, similares a las lágrimas. También presenta una cara-máscara con detalles en alto relieve que demuestran su divinidad, y está parado sobre una base laminada y una hoja de oro sólido que termina en una punta ovalada.

En la misma tumba, los investigadores descubrieron otras joyas de gran valor cultural: cuatro orejeras de oro, una corona del mismo metal adornada con colgajos y la imagen de una ola antropomorfa, un vaso ceremonial, un cuenco de plata, un collar de 21 discos de cobre, un pectoral de conchas blancas, cetro metálico, sonajeros que formaron parte de la vestimenta del personaje, una serie de pequeñas placas metálicas cuadradas, además de una típica máscara funeraria de ojos alados, que pertenece al conocido patrón funerario de la cultura Lambayeque.

El proceso de excavación aún no culmina y los arqueólogos creen que en las próximas semanas aparecerán otros valiosos objetos. Estos últimos se encontrarían debajo de una capa de metales y de cuchillos ceremoniales colocados como parte de un fardo funerario dentro del cual fue enterrado el personaje de élite, cuya ceremonia fúnebre habría demorado dos días.

Medidas de seguridad
El entierro fue encontrado a unos cuatro metros de profundidad en la parte principal del palacio ubicado a 80 metros al sur de la huaca Chornancap, muy cerca del mar. A diferencia de las tumbas halladas en el Santuario Histórico Bosque de Pomac, la tumba de élite de Chornancap no tiene orientación hacia el mar.

La primera pista que se halló hace varios meses en la zona fue la tumba de un personaje bautizado como El Sacrificador, porque fue enterrado con cuchillos ceremoniales y miles de ofrendas de cerámica. A escasos centímetros aparecieron dos grupos de fina cerámica de las culturas Lambayeque y Cajamarca. Unos metros más abajo, los arqueólogos hallaron dos grandes mantos de algodón nativo adornados con discos de cobre dorado y el dibujo de una ola antropomorfa, que fueron colocados para sellar el sorprendente contexto funerario.

Actualmente, en la zona de trabajo se han reforzado las medidas de seguridad para evitar cualquier tipo de amenaza de los profanadores de tumbas. Los objetos de oro han sido llevados a la bóveda principal del museo Bruning y luego pasarán al laboratorio para su restauración y conservación.

Clave
Las finas piezas de cerámica de la cultura Cajamarca encontradas en la tumba del personaje descubierto en Chornancap revelan que este sostuvo vínculos con la sociedad cajamarquina, tal vez de naturaleza familiar, por matrimonios o intercambio de recursos.

Un sacerdote de la más alta jerarquía

Responde Carlos Wester La Torre, director del proyecto arqueologico Chotuna-Chornancap:

¿Quién sería el personaje descubierto?
Por los elementos encontrados en el ajuar funerario, que es un verdadero tesoro, sería un sacerdote. Quizá el personaje más importante de la parte baja del valle de Lambayeque. Es el primero de gran jerarquía aparecido aquí. Desde hace 20 años que no se veía una tumba con tanta riqueza informativa.

¿Qué importancia tiene el lugar del hallazgo?
Fue descubierto en un palacio, lo cual eleva su condición jerárquica. El sitio no solo fue donde vivió, sino su lugar de sepultura. Pero lo más interesante es que se trata de un lugar donde se cuenta una de las más ricas historias del país: La leyenda de Naylamp. Estamos frente a un contexto arqueológico de alto valor para la ciencia porque es un territorio que hemos llamado hace buen tiempo el territorio de Naylamp. Los personajes con las imágenes y los íconos que aparecen están asociados a este relato. El personaje de la tumba de Chornancap estaría representado en el bastón de oro de 20 cm.

 

 

 

Descubren tumba de gobernante Sicán de 1.100 años de antigüedad

El importante hallazgo se produjo hace algunas semanas. El arqueólogo residente del Santuario Histórico Bosque de Pomac, José Pinilla, había terminado de retirar cientos de ceramios, collares de chaquiras y pinturas murales que formaron parte de una tumba saqueada por huaqueros en la década del 60. Cuando creía que su labor había concluido, se dio con la gran sorpresa de la existencia de una tumba de élite perteneciente a un personaje de alta jerarquía de la cultura Sicán o Lambayeque.

La aparición de unas pequeñas placas metálicas, elaboradas en cobre dorado, llamó la atención de Pinilla. Al seguir excavando encontró una litera construida en madera. El investigador recordó que ya se había descubierto otra similar y decidió seguir buscando.

Se trata de un individuo sentado en su litera. Todos los descendientes de los linajes más importantes de las culturas Lambayeque y Mochica eran trasladados en hamacas o andas. Esta práctica fue prohibida por los españoles en el siglo XVI.

Se encontraron una corona de cobre dorado y una hermosa máscara de ojos alados, de 30 centímetros de largo por 15 centímetros de ancho. El singular ornamento aún se encuentra en proceso de excavación pero lo que más llamó la atención fue la gran cantidad de cinabrio, lo cual según los expertos, tiene especial significado y podría ser una señal de que la mayor parte del metal utilizado podría ser oro y plata.

También se hallaron un tocado con una pluma metálica con representaciones de jaguares, varios ejemplares del famoso huaco rey, una lanza, puntas de proyectil y un paquete con piezas de cobre muy bien elaborado. Asimismo, decenas de crisoles, huesos de camélidos tiernos y otras ofrendas que aún falta desenterrar como un tumi o cuchillo ceremonial, con el que posiblemente fue sepultado, tal como ha ocurrido con tumbas similares.

El director del Proyecto Arqueológico Sicán y del Museo de Sicán de Ferreñafe, Carlos Elera Arévalo, mencionó que el hallazgo tiene gran importancia porque la tumba se encuentra muy ligada al inicio de la construcción de la gran pirámide conocida como Las Ventanas, donde se encontraron grandes íconos culturales como el tumi de oro, las máscaras de los ojos alados e incluso indicios de la leyenda de Naylamp.

Según Elera, el nuevo descubrimiento permitirá conocer las estructuras sociopolíticas de la cultura Sicán y hará posible saber cómo funcionaban los templos-mausoleo en relación con los núcleos poblacionales adscritos a cada uno de los enormes monumentos.

Además recordó que, durante tres décadas de investigación, en Pomac se han descubierto hasta 12 tumbas de élite de personajes de la más alta jerarquía.

PELIGRO INMINENTE
Elera advirtió que ante la proximidad de las lluvias el complejo arqueológico se encuentra en verdadero peligro de perder este tipo de tumbas de élite, especialmente las que se ubican en las huacas Las Ventanas, El Oro, La Merced y El Corte.

Dijo que pese a que el Gobierno Regional emitió una declaratoria de emergencia, hasta el momento no se ejecutan obras de protección ribereña, especialmente en casi dos kilómetros donde es urgente la construcción de un enrocado de unos cuatro metros de altura para evitar que el meandro del río La Leche erosione esta importante necrópolis que fue el centro de poder de la sociedad Lambayeque.

Principales Culturas
Costa Norte
LAMBAYEQUE

Los trabajos arqueológicos realizados en la costa norte, principalmente en el área de Lambayeque, son muy escasos, razón por la cual solo se conocía las referencias que dieron los Cronistas; Francisco de Jerez (1537), Cieza de León (1547), Miguel Cabello de Balboa (1586) en su obra «Miscelánea Antártica», el Cura de Morrope y Pacora, Modesto Ruviñoz y Andrade. La tradición contenida en estos documentos constituye el objeto principal de la tradición Lambayecana. Posteriormente estos aportes dieron lugar a que los investigadores tomen interés sobre el desarrollo cultural de Lambayeque. Los primeros en tratar el tema fueron: Tello (1937) quien realizó una somera visita para inspeccionar e inventariar las huacas y artefactos funerarios de oro saqueados en Pampa Grande, anteriormente Brunning (1917-1922), el primer erudito que hizo un estudio conciente y sistemático de la historia cultural de está región, registrando en su monografía las impresiones de los sitios más importantes que él visitara y fotografiara, en su breve estancia. Kroeber (1930) su labor fue limitada, visitó únicamente el Purgatorio, Chotuna y Etén.

Los primeros estudios de campo propiamente hechos se deben a Wendell C. Bennett, quien por los meses de Abril y Mayo de 1939 estuvo en la zona Lambayecana e hizo algunas excavaciones en 81 tumbas y visitó otros 15 lugares sin excavar, llegó a la conclusión de que aquella parafernalia funeraria pertenecía a una época transicional, más tardía. Richard Shaedel (1951-1966), es uno de los primeros en realizar un estudio en gran escala con bosquejos de mapas, para dicha disponiendo de fotografías áreas, actualizaron y recopilaron las principales categorías de restos arqueológicos tales como canales, campos de cultivo, pirámides y lugares habitacionales. Kosok (1965) reportó y trazó mapas de 250 sitios en los valles de Motupe, La Leche y Lambayeque, su investigación se basó en la interpretación del desarrollo socio-económico, político y la irrigación a gran escala de los Lambayeque.

Su base económica estuvo ligada a la construcción de grandes complejos hidráulicos, obras que en su mayoría requirió de un gran despliegue de fuerza de trabajo. Construídas con la finalidad de llevar agua hacia los campos de cultivo ubicados en las laderas del río como el de La Leche y otros.

En la década de los 70, Lambayeque empieza a recibir la debida atención y se desarrolla el Programa de excavación a gran escala (1971-1976) en Pampa Grande, que ofreció un amplio entendimiento de la vida urbana prehistórica del lugar. Ya en 1978 se desarrolla el Proyecto Arqueológico «Batán Grande-La Leche», que al presente es conocido como Proyecto Arqueológico «Sicán,» que fue dirigido por Izumi Shimada, proporcionando nuevos datos para un mejor entendimiento sobre la cultura en estudio.

Las antiguas culturas pre-hispánicas del área andina, mantienen un sin número de relatos y leyendas que muestran los posibles orígenes de estos pueblos, la leyenda de Naylamp, descrita por Cabello de Balboa, narra la llegada mítica de un gran personaje acompañado de un gran séquito, que se asentó cerca al río Iaquisllampa donde construyó el templo Chot. Naylamp tuvo un hijo del cual tuvo 12 descendientes que luego le sucedieron 8 gobernantes más hasta que fueron conquistados por los Incas.

En los últimos trabajos científicos desarrollados en la zona, se estima que los orígenes de la cultura Lambayeque se encuentra a finales del Horizonte Medio o etapa en la cual colapsa la cultura Moche y las tradiciones sincréticas y fusión estilística del dominio de Cajamarca Medio en la Costa Norte, debido a la intrusión de un nuevo concepto social, ideológico y estilístico denominado Wari.

Con el decaimiento de la influencia Wari en el norte se produce el surgimiento de pequeños reinos y culturas regionales que se refleja en una nueva concepción ideológica social y económica como se refleja en la cultura Lambayeque o Sicán. Los diferentes restos materiales encontrados han sido atribuidos por muchos años, a la Cultura Chimú. De tal modo que esta región fue «Chimuizado» por Tello en 1929, Kroeber en 1939; denomina a la cerámica clásica como «North Chimú» y «Chimú Cursivo.

Fue Rafael Larco Hoyle el primero en usar clara y categóricamente la frase «Cultura Lambayeque» (1948), en su «Cronología Arqueológica del Norte del Perú», puntualizando a la vez los elementos diagnósticos que en su criterio distinguían y aislaban con nombre propio la cerámica clásica de la región aludida. Basado en los motivos escultóricos y asas puentes, la divinidad antropomorfa de ojos alados, y la atribuye cierta anexión al estilo Cajamarca, posteriormente lo ubica dentro y como consecuencia del Tiahuanaco expansivo en la Costa.

Para Izumi Shimada el nombre que debe llevar este conjunto de elementos culturales, es la de Sicán, debido a un antiguo documento (Archivo general de los Indios, Sevilla/Justicia 418); menciona que en el año 1536 ésta área fué denominada como «Sicani o Cani».
En la encomienda confiada a F. Pizarro que este entregó a Lobo en 1536, menciona que el área principal fué denominado como «Sicán».

Shimada (1985) caracteriza cronológicamente a esta cerámica en 3 períodos:

  • El Sicán Antiguo (750 -900) caracterizado por la fuerte influencia de estilos foráneos como Cajamarca Medio y Wari/Pachacamac. Constituye una fase de transición entre el fin del Moche o el surgimiento de Sicán.
  • El Sicán Medio (900 – 1,100) época que decae Wari, la cerámica de este período con el símbolo del señor Sicán, se ha encontrado desde Ancón y Pachacamac hasta la Isla de la Plata cerca a Guayaquil.
  • El Sicán Tardío (1,100 – 1,375) la cerámica presenta un bruñido perfecto, negro oscuro y negro manchado. En 1963; sostenía Lothrop es una publicación en 1964 y Engel en 1965, expresiones de ambos estilos se debía a que en la mayoría de la cerámica de Lambayeque es negra como la Chimú y a falta de estudios importantes sobre el valle de Lambayeque. (La zona fue conquistada y anexada a la cultura Chimú).

Los rasgos más saltantes es la producción metalúrgica a gran escala de todo tipo de objetos de metal, su empleo fue masivo incluso llegándose a cubrir completamente la cerámica y cámaras funerarias con laminas de tumbaga (aleación de cobre, plata y oro), entre ellos destaca elementos elaborados en base a cobre arsenical (bronce).

Respecto al poder económico estuvo basado en una alta productividad agrícola y aún amplio control del sistema de irrigación artificial, A la vez tenían control en una amplia red de intercambio de objetos provenientes de diversas partes de América del sur.

Su organización ideológica estaba bien definida y tenían como deidad principal presente en sus representaciones materiales así como los rasgos de aves que mantienen estos.

Shimada menciona de acuerdo a sus investigadores principalmente los referidos a la arquitectura monumental son:

Construcciones de grandes pirámides truncas, combinadas con plataformas generalmente en forma de «T», un modelo en es el caso de Huaca del Loro. La construcción en esta arquitectura monumental usando cámaras de adobe relleno con residuos sueltos, troncos de algarrobo y grandes losetas cocidas, en donde estas últimas deben haberse empleado como refuerzo estructural de las cámaras.

El uso de grandes pilares distribuidos en cuadradas cajas de adobe para el subsuelo, como ejemplo tenemos a Huaca El Corte en donde halló 48 columnas cuadradas pintadas y alineadas en 12 filas de 4 columnas cada una, las bases de estas columnas estaban dispuestas en forma cuadrada, y colocadas en cajas de adobe con piedras y/o ripio rellenos de arena, posiblemente esta área no pudo cumplir funciones de vivienda; pero si empleada como escenarios de exposición de sus ritos públicos.

Una importante tradición en la arquitectura monumental del Sicán- Medio, fue el uso de adobes intencionalmente marcados, estas marcas geométricas que fueron hechos con los dedos antes de que el adobe tomara consistencia. El 90% del total de adobes del mismo tamaño, color, textura y forma con diferentes marcas se repetían en adobes de diferentes tamaños, formas color y textura. Se admite que los adobes marcados eran fabricados por diversas adoberas, (bajo contrato) y para diferentes patrocinadores, y los adobes sin marcas fabricados para cumplir una labor de impuesto para el estado. Los adobes marcados fueron colocados en las construcciones por diferentes grupos de obreros (no pertenecientes a los productores de adobes) quienes usaron diversos adobes marcados que en un principio apilaron en forma desordenada.

Los recintos de las élites mostraban detalles de varios cuartos interconectados, se supone que incluía residencias de las élites y algunos talleres artesanales.

Un ejemplo de la decoración mural que presenta un diseño de 6.70 m. de largo por 1.02 m. de alto, donde 6 personajes llevan un alto y suntuoso tocador sobre una corona de contornos escalonados, resaltando en las mascaras el ojo alado. Los colores utilizados correspondían al rojo oscuro, blanco, anaranjado ocre, rosado, marrón de decoración mural, pero con relieves policromos, son los recientemente hallados en Túcume.

Los estudios sobre cerámica no han podido hasta la fecha aún establecer una secuencia aceptable, sólo se limitaba especialmente a su fase media. Las características más resaltantes que destacan a esta cerámica es el color negro; de cuerpo esférico que descansa sobre una base de pedestal; de pico cónico, en el se desplaza la cabeza de un personaje con ojos alados (Naylamp), estilizada; en el sector occidental de la cabeza de Naylamp nace un asa conectada al cuerpo del recipiente. Frecuentemente este personaje es acompañado por dos sujetos secundarios, estirados y recostados boca abajo como adorándole, esta forma de cerámica es conocida.

Zevallos (1971) propone a la cerámica como una creación de patrones propios del poblador de este valle, diferenciándolo de otras cultural regionales, y que deriva de la cultura mochica por el realismo. Para la cerámica utilitaria Walter Alva los distingue por su singular técnica del paleteado con variados motivos impresos en especifica distribución territorial.