En Cusco, las emociones no se agotan en Machu Picchu
El autocar sube pegado a la ladera a través de una zigzagueante carretera. Si uno se asoma a la ventana y mira hacia abajo, verá al fondo del precipicio cómo el río Urubamba se va haciendo más pequeño en cada vuelta. Es el último tramo de un viaje de cuatro horas en bus y tren […]