Autoridades trabajarán en recuperación de centro arqueológico Aypate en Piura

Una comitiva integrada por autoridades nacionales y locales ratificó el compromiso por trabajar en la recuperación del centro arqueológico Aypate, en Piura, y cuya edificación incaica formaba parte del camino inca o Qhapac Ñam, rumbo a Loja y Quito, en Ecuador, se informó hoy.
El lugar será el centro de un proyecto de desarrollo turístico zonal que Sierra Exportadora ejecutará con el apoyo de una plataforma interinstitucional público-privada, para beneficiar a la provincia piurana de Ayabaca y a las comunidades circundantes al imponente vestigio inca.
La comitiva estuvo integrada por los presidentes de las comisiones Agraria y de Salud del Congreso, Juan Castagnino y Carla Scheffer, respectivamente; el legislador  Leonidas Gauyama; el titular de Sierra Exportadora, Alfonso Velásquez Tuesta; el responsable del proyecto Qhapac Ñam del Ministerio de Cultura, Luis Lumbreras y el jefe del  proyecto de puesta en valor de Aypate, César Astuhuamán, así como funcionarios de la comuna de Ayabaca.La visita, además del conocimiento y valorización directa del centro arqueológico, tuvo por finalidad reafirmar la voluntad de las autoridades nacionales y de la municipalidad a trabajar por la recuperación del yacimiento arqueológico y contribuir al desarrollo productivo de Ayabaca.Lumbreras anunció que para los estudios previos al trabajo de recuperación y puesta en valor del vestigio hay un millón de nuevos soles que pueden aumentar al avanzar el proyecto general de recuperación del Qhapac Ñam, obra monumental Inca que podría ser declarada Patrimonio de la Humanidad en el curso de este año. Se estima que el yacimiento podría estar plenamente recuperado en cinco años.Los tres legisladores piuranos se comprometieron a trabajar desde el Congreso para que la recuperación de Aypate se haga realidad, por cuanto es el tercer intento de ejecutar las obras.El presidente de Sierra Exportadora, Alfonso Velásquez, anunció que la municipalidad de Ayabaca y la comuna de Montero han asignado un cuarto de millón de soles para apoyar el desarrollo turístico alrededor de Aypate, a través del circuito turístico piurano “Ruta de los Guayacundos”.Ello supondrá los recorridos: Aypate – camino inca; sisitas al bosque de Cuyas, observación de aves y la ruta del café y la panela o azúcar orgánico. Se promocionará también el  trekking, caminatas, ciclismo de montaña, cabalgata  y turismo místico.

Dijo que Sierra Exportadora apoyará también con expertos y especialistas para brindar asistencia técnica que haga realidad los componentes del proyecto, como la capacitación en servicios turísticos, desarrollo de facilidades de habitación y alimentación, formación de guías especializados, señalización y promoción de servicios sanitarios.

El viaje de la delegación se inició a las 04:30 horas e incluyó la subida a pie desde cerca de lagunas de Canli durante 40 minutos por una empinada cuesta que lleva finalmente al centro arqueológico de Aypate, un lugar de difícil acceso y clima agradable.

La iniciativa de Sierra Exportadora también es apoyada por  “El Colectivo Aypate”, conformado por diecinueve organismos públicos y privados de Piura.

El complejo arqueológico de Aypate  está ubicado a unos 50 kilómetros de Ayabaca, cerca del  caserío Lagunas de Canli, donde habita la comunidad campesina de Tacalpo. Es la única construcción de arquitectura inca en esta región. Está en la cumbre del cerro Aypate a 2,916 metros de altura.

Se estima que Aypate era un centro administrativo del Tahuantinsuyo. Tiene  escaleras,  portales,  baños y canales construidos con piedra.  Su  nombre correspondería al de un importante jerarca fundador en la historia de esta región y que luego devino en deidad o apu de gran veneración local.

La misión siguió después rumbo a la frontera con Ecuador hasta llegar al poblado de El Toldo, cerca del río Espíndola, que sirve de límite internacional. Allí dialogaron con la comunidad sobre su participación en el proyecto de desarrollo turístico zonal.

Complejo Arqueológico de Aypate, Ayabaca, Piura

Este complejo ubicado aproximadamente a unos 32 km de Ayabaca en el caserío Lagunas de Canli, es el único centro inca construido en piedra que se ubica en el extremo norte del Perú. Por su significación histórica y cultural, ha sido declarado capital arqueológica de la Región Piura.

En la provincia de Ayabaca, y en el centro de un triángulo formado por las localidades de Cujaca, Olleros y los restos arqueológicos de Ayabaca la Vieja, se encuentra el cerro de Aypate y en él los restos arqueológicos de una ciudad de piedra, construida por los Incas, después de conquistar la región. La existencia de los restos arqueológicos se habían conocido desde hace mucho tiempo, pero no se había hecho una descripción y menos un estudio de las mismas. Todo estaba envuelto en la fantasía y en la transmisión de leyendas y mitos de los campesinos del lugar, que miraban al cerro con respetuoso temor. Los rebaños de los pequeños ganaderos pastaban en las faldas del cerro, pero no se atrevían a escalarlo y menos cuando llovía y la tempestad arreciaba sobre su cumbre en un concierto de rayos, relámpagos y truenos. En esos montes, el temor supersticioso aumenta por que el cerro se ponía bravo, al decir de las gentes.

Ha correspondido al doctor Mario Polía, catedrático del curso de arqueología de la universidad de Piura, el mérito del descubrimiento científico de los restos arqueológicos de Aypate. El doctor Polía realizo seis expediciones a Aypate, desde Junio de 1971. La sexta expedición se realizó entre el 25 de julio y el 18 de agosto de 1974, y contó con la colaboración de la misión arqueológica de Italia, recorriendo todo lo anteriormente descubierto. Los arqueólogos europeos, encontraron que los constructores de la fortaleza de Aypate, se habían utilizado las mismas técnicas arqueológicas que usaron los primitivos griegos y romanos y que las cuevas de tipo funerario existentes en los cerros que rodean Aypate y que se supone anteriores a la construcción de la fortaleza tienen las mismas características que las necrópolis del paleolítico europeo, sobre todo la forma de enterrar a los muertos a los que se les colocaba bloques de piedra en la cabeza, pecho y piernas para inmovilizar al difunto y evitar que por las noches salgan del sepulcro.El Dr. Mario Polía ha hecho la descripción completa de la ruina en un folleto de la colección «Algarrobo» que editó la universidad de Piura. En el describe el camino de acceso a la fortaleza, en el cual se conservan muy bien, varias secciones.

El camino corre entre dos paredes de piedra. Por una de estas paredes se va a la gran plaza desde la cual es posible llegar a las diversas secciones o complejos de los restos arqueológicos. En la mencionada pared, hay una abertura que el Dr. Polía cree ha sido originalmente una puerta. Llegado al camino a la primera sección de los restos arqueológicos, prosigue hacia la cumbre del conjunto, para luego seguir por la parte alta de los cerros a lo largo de varios kilómetros, de los cuales el explorador Polía recorrió 3 Km. El camino tiene un ancho de 5 metros, y el lado que da al valle, a cuyos pies hay grandes precipicios, está guarnecido con muros de piedra. Parte del piso del camino está pavimentado con losas de piedra. El camino conduce a una gran central, de donde es posible llegar a las diversas secciones. Los restos arqueológicos se levantan sobre esta plaza y sobre una segunda plataforma. Tras de esta plaza se encuentra una cumbre de 50 metros de altura. Tanto en la plaza como en la segunda plataforma, hay gran cantidad de habitaciones y un mirador, desde el cual se domina todo el valle. Es sin duda alguna el lugar de los vigías. Las secciones principales, son dos conjuntos habitacionales y plazas que el Dr. Polía llama complejo A y complejo B, y una pirámide escalonada.

El complejo A.

A la mitad del cerro, hay una especie de meseta, es la Plaza Central, que puede dar fácil cabida a una gran cantidad de personas. Al fondo de esta plaza, pegado a la cumbre y hacia la izquierda, hay dos plataformas superpuestas. Una escalera a 4 metros de ancho, permite subir la segunda plataforma. Al fondo de esta plataforma hay una muralla construida de piedras de tamaño mediano sin labrar. Se conserva esta pared hasta 3 metros de altura y tiene un espesor de 1.50 m. La pared tiene una puerta trapezoidal, lo que delata la arquitectura incaica. Se encuentra enmarcada con piedra muy bien pulida de granito rosado. Esta parte permite el ingreso a la fortificación propiamente dicha, por medio de un pasadizo con habitaciones a cada lado. A la izquierda hay dos cuartos separados por un corredor. Un cuarto tiene 20 x 9 metros y el otro 21 x 8 metros. A la derecha hay un solo cuarto de forma irregular que tiene 19 metros de largo con un ancho de 8.50 por un lado y de 9.50 m por otro. La pared del fondo, hoy caída, debió ser parte de la muralla exterior del fuerte. Los cuartos de la izquierda tienen puertas al lado opuesto del pasadizo, las que conducen a un corredor que las bordea.

Este corredor parece haber estado limitado o protegido por un murito de piedra que forma parte de la muralla exterior y permite también ver el valle en toda su extensión. El murito, a la terminación de los dos cuartos, conduce a una escalera de 42 gradas que lleva a una plaza ubicada al lado derecho y a un nivel superior. La plaza tiene 51.50 x 41.50 metros. A cada lado de esa escalera hay cuartos de grandes dimensiones algunos de los cuales tienen puertas que dan a la plaza de arriba. Tanto a la derecha como a la izquierda de la plaza, hay plataformas a superior nivel. Las paredes en esta parte son de 1.10 metros de espesor. A continuación de cada cuarto grande de la derecha, empiezan dos muros que conducen más al interior y tiene 12 metros de largo. El corredor formado conduce a otra plataforma que está a dos metros de altura. Estos muros y la plataforma llevan a la izquierda del frente. La plataforma parece ser un parapeto defensivo, para el caso de que fuerzas atacantes hayan logrado ingresar a la fortaleza.

El complejo B.

De la gran plaza central, parte un corredor que conduce al otro conjunto de ruinas constituido esencialmente por otra plaza de 12 x 34 metros con tres habitaciones a cada lado. Cada habitación está separada de la contigua por nichos estrechos. Las paredes que miran a la plaza tienen 0.80 m de espesor y las del lado opuesto, que están hacia fuera tienen 1.10 metros. Al fondo de la plaza hay un gran cuadro de 12.20 x 8.90 m cuyas paredes están constituidas por grandes bloques de granito rosado, muy bien labradas y colocadas con mucha precisión, y exactitud. La pared que da a la plaza, de estos cuartos, tiene un espesor de 0.85 m pero sólo está conservada a una altura de 1.50 m. Se comunica a la plaza por medio de una puerta de forma trapezoidal. Ingresando a este cuarto, se encuentra a la izquierda un pozo o tina, construido con bloques de granito rosado muy pulido. Su profundidad es de 0.60m, su largo de 1.30 m y su ancho de 1.20 m. El fondo está constituido por una sola losa de piedra, con un canal para la salida del líquido. El pozo está parcialmente cubierto con otra losa. El líquido al salir al exterior es conducido por medio de un canalito, a un lugar situado bajo el piso. Tanto en los cuartos de la derecha como de la izquierda, en su parte exterior, hay andenes. Estos se prolongan hacia el fondo y envuelven al cuarto grande de la tina. Detrás de los andenes, hay un corredor de 1.70m de ancho limitado por una gruesa pared de 1.10 m de espesor que termina en un pequeño cuarto.

La pirámide

Hacia la izquierda de la muralla de la fortaleza y al fondo de la gran plaza central se encuentra un promontorio formado por una pirámide de base rectangular de tres plataformas que tiene por el frente 4.20 mts. de altura y por atrás 6.70 mts. La base no es regular, pues los lados miden 31.50 mts. de frente y31.70 m los costados. Una rampa de 4 metros de ancho y 15 de largo, conduce a la cumbre de la pirámide del frente. La altura del 1er. Escalón es de 1,63 m y la del 2do. Escalón es de 1.50. La última plataforma remata en una terraza de 20.70 x 23.70. En el centro hay un pozo de 0.95 m x 5.75 m. La profundidad es de 0.85 siendo el fondo de tierra.

Desde la localidad de Ayabaca, se recorren 49 Km., en dirección este, (2.5 horas Aprox. en auto), para llegar a Aypate, el cual se ubica a una altitud de 2920 m.s.n.m en medio de un bosque de neblina, donde se encuentra la presencia de especies de avi fauna endémica, además cuenta con las exóticas orquídeas, bromelias, plantas medicinales, rapragueros que hacen mucho más atractivo al lugar.

 

Fuente. DRC Piura, Reynaldo Moya Espinosa