Cusco – Historia y Aspectos Culturales

plaza-armas-cusco-plazaCusco, la cuna del Imperio Incaico, tiene una vasta historia difícil de resumir en pocas palabras. Esta reseña no pretende ser exhaustiva ni completa, solo una pincelada de todo un mundo fascinante, que ha sido reconocido internacionalmente en diversas ocasiones.

En 1933 la ciudad del Cusco fue declarada Capital Arqueológica de América del Sur, en 1978 Herencia Cultural del Mundo, y en 1993 Patrimonio Común de la Humanidad. Del mismo modo, el Santuario Histórico de Machu Picchu fue declarado Patrimonio de la Humanidad por UNESCO en 1983 y últimamente, en el año 2007 como una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo, habiendo recibido cien millones de votos de participantes de todo el mundo.

Los primeros asentamientos humanos en el territorio del Cusco datan de los años 12000 a 5 000 antes de Cristo. Esta etapa pre cerámica dejó para la historia, a través de la pintura rupestre, el testimonio de grupos humanos dedicados al pastoreo y aprovechamiento de auquénidos.

Los grupos étnicos pre inca que se asentaron en Cusco prosperaron gracias a una agricultura más consolidada, así como a valores culturales que posteriormente influirían en el grupo quechua que migró al Cusco. La etnia más estudiada, gracias a los restos arqueológicos y a la tradición oral recogida por los cronistas, es la de los Ayarmaca.

El origen del Imperio Incaico, preservado gracias a las leyendas sobre Manco Capac, el primer Inca y los Hermanos Ayar, se ubica en el siglo XIII d.C. Luego de dos siglos de luchar por su consolidación en el Cusco, se inicia la gran expansión del Imperio, con el Inca Pachacutec (noveno Inca). Se conformó un ejército conquistador poderoso que amplió los límites geográficos hasta lo que hoyes parte del territorio de Colombia, Chile, Bolivia, Argentina, imponiendo una organización y valores sociales que enfatizaban el trabajo obligatorio y la convivencia basada en la solidaridad y la reciprocidad, un solo idioma y una sola religión.

Fue Pachacutec quien diseñó el perímetro de la ciudad sagrada de Cusco en forma de Puma sentado en cuclillas, en donde Sacsayhuaman era la cabeza, denotando liderazgo y gobierno. El corazón era el centro ceremonial donde se celebraba la Fiesta del Sol y hoy en día es la Plaza de Armas; la actual calle Pumakurku era la columna vertebral del felino, por donde transitaban los pobladores de la ciudad y la cola del puma terminaba en el cruce de dos ríos en donde actualmente se erige la estatua de Pachacutec.

Casi cien años después, Francisco Pizarro funda la ciudad del Cusco el 23 de marzo de 1534 a la usanza española. Según los cronistas se encontró una ciudad con unas 100 mil viviendas, por lo cual los historiadores calculan entre 125 mil y 300 mil habitantes incluyendo el ámbito rural de la ciudad.

Como región, el Cusco sustentaba su economía en el aprovechamiento de los auquénidos, así como en la agricultura que los Incas perfeccionaron con grandes obras de irrigación y la construcción de andenes.

Arte Mendivil

La nomenclatura quechua de los oficios indica la variedad de ocupaciones, como por ejemplo, Ckori-Camayoc, minero; Coca-Camayoc, sembrador de coca; Uchu-Camayoc, sembrador de ají; Quero-Camayoc, carpintero; Awa Compic-Camayoc, fabricante de ropa; Somac-Camayoc, ollero; entre muchas otras denominaciones.

Durante la colonia, la región se caracterizó por la producción y comercialización de textiles. Era el paso obligado de la comercialización entre Lima y Buenos Aires, desde donde se importaban bienes de Europa; de la plata proveniente de la Mina de Potosí, descubierta por un cusqueño de apellido Hualca; y del mercurio de las minas de Huancavelica que iban hacia Potosí para el tratamiento de los minerales.

La región era la principal productora de alimentos que sostenía ese auge económico, así como proveedora de infraestructura de hospedaje y arrieraje para el intenso comercio. Proveían, entre muchos otros productos, cacao, carne salada, pinturas religiosas, coca, maíz y tejidos, requeridos por los pueblos en la ruta hacia Buenos Aires y las minas del Alto Perú. También brindaban seguridad para el traslado de valores, alimentación para los viajeros en las llamadas fondas además de administrar el transporte.

Con la creación del Virreynato de Río de la Plata en 1776, todo este auge productivo y de comercio decae significativamente, a lo que se agrega excesos en los tributos exigidos por los españoles.

La primera etapa de la vida republicana en el Cusco empieza sobre una base económica ya debilitada, que se agudiza con la creación de la República de Bolivia y el auge de Arequipa como centro comercial del sur que importaba textiles ingleses a menor precio lo cual hace quebrar la producción textil del Cusco. Influyen también en la crisis económica, una menor producción de coca en Kosñipata y la carga tributaria por la deuda de la guerra de independencia, entre otros factores.

A partir de 1830, Cusco empieza un auge económico con la exportación de lana de ovino y fibra de alpaca a Europa, a través de Arequipa. La modernización productiva ingresa al Cusco, y al país, con la primera planta textil instalada en Lucre’ en 1861, siendo la primera del país y en 1872 se instala la primera cervecería, revolucionando la siembra de la cebada. En total fueron seis cerveceras que conformaron posteriormente la Cervecera del Sur.

Inti Raymi

La construcción de líneas ferroviarias favorece el auge económico, aunque, debido a la Guerra del Pacífico se atrasa su llegada al Cusco hasta 1908, en el tramo desde Puno. Nótese que Arequipa contaba ya con ferrocarril desde 1873. En 1880, la exportación de bienes se empieza a realizar a través de casas comerciales. También es la época en que se inicia el boom del caucho que duraría hasta 1912, participando Cusco por el paso obligado de este producto desde Madre de Dios.

En 1920 el Gobierno expide una Ley que obliga a los varones de 18 a 20 y de 50 a 60 años de edad, a trabajar en la construcción y reparación de caminos, originándose así una significativa apertura para el incremento de la producción y comercialización de productos de la selva y ceja de selva del Cusco y de Madre de Dios como té, café, cacao, madera, coca y castañas, lo que da lugar a su vez a la industrialización de algunos de ellos como es el caso del chocolate.

Hacia 1925, la ciudad del Cusco era la más moderna del sur del Perú, cosmopolita por su ambiente cultural y relaciones con los mercados extranjeros, manteniéndose al tanto de las noticias culturales del mundo, a través de Buenos Aires y Europa.

Entre los muchos personajes del Cusco destacan Clorinda MaUo de Turner, escritora cusqueña que iniciara el género de la novela indigenista hacia fines del siglo XIX, contemporánea de Luis E. Valcárcel, connotado historiador y antropólogo.

Las expresiones artísticas tan arraigadas desde tiempos inmemoriales se encuentran actualmente en la imaginería cusqueña, con la Escuela Mendívil liderando un estilo único, las pinturas de la Escuela Cusqueña que aún representan la fusión de dos mundos, la confección de textiles artísticos, entre muchas otras manifestaciones del arte en la región. Como Capital Histórica del Perú (Constitución Peruana, 1993), el Cusco concentra los más renombrados atractivos turísticos del país. Machu Picchu fue descubierto en 1911 y desde entonces no ha dejado de ser visitada por miles de turistas.

Sin embargo, la región del Cusco atesora otras ciudadelas inca, referidas por los cronistas, aun por desarrollarse como es el caso de Choquequirao, conocida como la ‘hermana sagrada de Machu Picchu’ y cuya puesta en valor está calculada a finalizarse en el año 2011. Con 1810 hectáreas de extensión, esta ciudad inca fue el último bastión de la resistencia de Manco Inca contra los españoles.

Cusco se caracteriza por la riqueza y diversidad de sus tradiciones. Destacan el baile de los Chunchos, los QoIlas, el Carnaval Cusqueño, la Danza de los Doctorcitos, la Danza de los Negritos, la Contradanza, la Saqra K’achampa y el Panadero, entre otras.

Desde 1944 se lleva a cabo la Fiesta del Sol o Inti Raymi en la Fortaleza de Sacsayhuamán. Es una representación de la ceremonia religiosa inca que se realizaba cada solsticio de invierno en honor al dios Sol. Basada en las crónicas de Garcilazo de la Vega, su fastuosidad hace honor a la capital

del Imperio, puesto que no era el único lugar en el que se realizaba sino también en todos los pueblos andinos con sus respectivas autoridades locales. Actualmente la fecha de esta Fiesta es el 24 de junio de cada año.

Festividad Virgen del Carmen, Paucartambo

La Fiesta de la Virgen del Carmen o Mamacha Carmen se celebra cada 16 de julio en Paucartambo. Las comparsas de diablos, los huaca huaca que parodian las corridas de toros, los sicllas, entre otros numerosos grupos, danzan durante tres días seguidos, hasta que finaliza la fiesta con la bendición de la Virgen. La Fiesta de Corpus Christi adquiere también características peculiares en Cusco por el sincretismo de las dos culturas. Consiste en la procesión de quince santos y vírgenes de los distintos distritos que van a «saludar» al cuerpo de Cristo en La Catedral, representado por la hostia consagrada que se guarda en la fabulosa custodia de oro macizo de 26 kilos y 1,20 metros de alto.

También es imponente la procesión del Señor de los Temblores, Patrón del Cusco que, según la tradición oral, detuvo el terremoto del año 1650. El Cristo está ricamente adornado, los clavos de sus manos y pies son de oro puro, con incrustaciones de piedras preciosas. Tenía una corona de oro con piedras que pesaba 1,3 kilos, robada en la década de los ochenta.

El Cusco de hoyes un mundo diverso y de contrastes entre lo moderno y tradicional, entre lo urbano y rural. Existe una oferta hotelera y de restaurantes para cada presupuesto y por ello Cusco atrae a grandes, jóvenes y niños. Asimismo, ofrece al mundo no sólo la actual maravilla el Santuario Histórico de Machu Picchu, sino también Choquequirao, Ollantaytambo, Pisa e, Sacsayhuamán; el valle del Urubamba y los volcanes Salkantay y Ausangate; iglesias, casonas y museos; paisajes hermosos, diversidad biológica, deportes de aventura, artesanía, además de su rico chocolate y exquisitos potajes como el puchero, el pepián de cuy, el queso kapiche, chicharrón con mote, humitas, tamales y el adobo, entre otros.

 

Fuente: Revista BCR

 

El Imperio Inca: origen mítico

También llamado Tiempo Sagrado, sus inicios se pierden en la leyenda de Manco Cápac, héroe fundador y modelo de la dinastía Cuzco. Dos leyendas locales atribuyen su fundación a su primer gobernante, un personaje legendario llamado Manco Cápac, junto a su consorte Mama Ocllo. En ambas se afirma que el lugar fue revelado por el dios Sol (Inti) a los fundadores después de una peregrinación iniciada al sur del Valle Sagrado de los Incas.

Manco Capac y Mama Ocllo, leyenda inca

El sol, viendo el estado penoso de los hombres, creó una pareja: Manco Capac el varón y Mama Ocllo, su esposa y hermana; les entregó un bastón de oro y les ordenó ir por el mundo para civilizar a los pobladores. Les encargó fundar una tribu, e implantar en él el culto al sol.

Manco Cápac y Mama Ocllo salieron de las espumas del Lago Titicaca, y avanzaron hacia el norte. El bastón de oro les serviría para encontrar el lugar ideal para la fundación del Imperio, pues en él se hundiría el bastón hasta desaparecer.

Decidieron separarse, marchando Manco Capac al norte y Mama Ocllo al sur del valle, para convocar a la gente y someterla. Los habitantes de todo el valle no tardaron en reconocerlos como seres sobrenaturales. Después de un largo recorrido, el cetro se hundió en el cerro Huanacauri. Manco Capac y Mama Ocllo se establecieron allí.

Manco Capac mandó a los que estaban con él instalarse en la parte alta del valle, que se llamó Hanan Cuzco; y Mama Ocllo colocó a los suyos en la parte baja o Hurin Cuzco. Ambos ayudaron a mejorar el lugar; enseñaron a los hombres que allí vivían a trabajar la tierra y a construir canales. A las mujeres Mama Ocllo les enseñó a coser, cocinar y hacer telares.

Los hermanos Ayar

La leyenda de los hermanos Ayar es, probablemente, la que mejor explica la llegada de los grupos humanos al Cuzco. Recogida en el siglo XVI por el cronista Juan de Betanzos (seguramente a partir de los datos proporcionados por los parientes indígenas de su mujer), se cree que ofrece informaciones excepcionales por venir directamente del seno de la élite inca.

La leyenda de los hermanos Ayar cuenta cómo, después de que Viracocha ordenara la creación del mundo, cuatro parejas (conformadas por cuatro hermanos y sus respectivas esposas), salieron de la cueva de Pacaritambo (Casa del AmanecerCasa de la Producción). Estas parejas fueron: Ayar CachiMama HuacoAyar UchuMama IpacuraAyar AucaMama Rahua; y, finalmente, la más importante de ellas, Ayar MancoMama Ocllo.

Los hermanos, de acuerdo con este relato, salieron lujosamente vestidos y se dirigieron al cerro Huanacaure, en cuyas faldas sembraron papas. Una vez que estuvieron allí, Ayar Cachi, lanzó unas piedras con su honda, quebrando cuatro cerros. Temerosos ante la fuerza de Ayar Cachi, lo encerraron en Pacaritambo y regresaron a Huanacaure. Tras vivir durante un año en este lugar, estos personajes singulares se dirigieron al Cuzco, hasta que al final abandonaron a Ayar Uchu en Huanacaure.

Este se dirigió finalmente hacia el Sol (Inti), quien le ordenó, a su vez, que Ayar Manco cambiara su nombre por el de Manco Cápac. Una vez transmitida la orden, el abandonado Ayar Uchu quedó convertido en un ídolo de piedra.

Por eso, al Cusco llegaron únicamente Manco CápacAyar Auca y las cuatro mujeres. Todos ellos se establecieron en el lugar, después de que Alcaviza, jefe de los pobladores cusqueños, los reconociera e identificara como hijos del Sol. Una vez en el Cusco, construyeron una casa en el lugar donde se encuentra el Coricancha y se dedicaron a sembrar maíz.

Investigaciones sobre los mitos fundacionales del Cuzco

Al respecto de los 2 mitos fundacionales, la leyenda de la pareja fundacional (Manco Cápac y Mama Ocllo), surge posterior a la entronización de Pachacutec, pues relaciona una huaca pan-andina, como lo es el Lago Titicaca, con la fundación del Cuzco. Garcilazo tradujo el mito planteando una pareja que llegó para civilizar a pueblos bárbaros enseñándoles nuevas tecnologías; el hecho real es que actualmente se sabe que el área central andina ya poseía avances tecnológicos milenarios que fueron difundidos por los estados panandinos Huari y Tiahuanaco, y que ya eran de conocimiento de los pequeños pueblos que habitaban la zona del Cuzco.

Si bien ambos mitos narran un éxodo poblacional buscando tierras fértiles, sólo el mito de los hermanos Ayar narra la petrificación de personajes y éste último relato es muy recurrente en otras etnias del área central andina.3

Sobre la ubicación de las cuevas, Bingham en 1912 comisionó a George Eaton para ubicar las ventanas de Tambotoco, teniendo en cuenta que todavía existe el poblado de Pacarictambo pero la búsqueda de Eaton no encontró las cuevas. Luego en 1945, Jorge Muelle, Luis Llanos y César Lobón recorrieron Mollebamba buscando el sitio de Guaynacancha (en el distrito de Pacarictambo), ahí asoció un grupo de cavernas cerca del peñón de Puma Orqo con las cuevas de Tambotoco. Posteriormente Gary Urton aportó investigaciones sobre el poblado de Pacarictambo, afirmando que fue trasladado en tiempos de la colonia y que era muy posible que su ubicación original hubiese sido cercano a las ruinas de Maukallajta, cercana al sitio encontrado por Muelle, Llanos y Lobón en 1945.

En general, el relato de los hermanos Ayar nos muestra a un hombre guerrero (Ayar Auca) y a una mujer guerrera (Mama Huaco), dando una visión distinta a la de Garcilazo, en donde el rol femenino está dedicado al tejido, la cocina y el cuidado de los infantes; éste mito narra un hecho ocurrido durante una de las tantas batallas para posesionarse del Cuzco, en la que Mama Huaco hiere a un hombre luego le abre el pecho y sopla sus «bofes» haciendo que la gente de Acamama huyera temerosa

 

El Imperio Inca

Introducción.

La zona central andina de la América del Sur es uno de los ámbitos más ricos en vestigios de importantes civilizaciones antiguas en todo el mundo. En la antigüedad existieron en esta zona varias culturas muy desarrolladas que, desde muchos siglos antes del comienzo de nuestra era fueron apareciendo y desapareciendo y superponiéndose unas a otras, hasta llegar a confluir todas en una sola, que se convertiría en una de las más importantes civilizaciones de todos los tiempos: el imperio Inca.

Aproximadamente a partir del año 1200 a. C. comienzan a desarrollarse las primeras culturas en la zona de la costa norte del actual Perú. Es en esta época cuando empiezan a surgir los primeros indicios del nacimiento de núcleos poblacionales, pequeñas aldeas que configuran los primeros antecedentes del urbanismo andino. Con el correr de los años, los centros religiosos se van transformando en populosos núcleos urbanos que albergan residencias, mercados, y órganos administrativos, políticos y religiosos. La economía de estos centros se apoyaba primordialmente en el desarrollo y control de grandes extensiones territoriales dedicadas a la economía agrícola y la ganadería, mientras que el mantenimiento específico de los órganos de poder residía en un sistema de tributación del pueblo que incluiría no sólo la aportación de materias primas sino también de la prestación de labores en obras públicas, o prestando servicios a las clases dirigentes.

Se estima que estas clases llegaron a tener riquezas extraordinarias, hecho comprobado con los hallazgos arqueológicos, especialmente de tumbas de señores de la cultura  Moche, entre otros. Precisamente esta cultura fue una de las más importantes de la era pre incaica, habiéndose iniciado en la zona de los valles de Chicama y Moche, para luego, alrededor del año 200 a. C. comenzar a expandirse hacia otros valles.  Otras civilizaciones de importancia comenzaron a aparecer en diferentes zonas desde el norte de Perú hasta la actual Bolivia, que con el correr de los siglos desarrollarían las bases de  la cultura incaica. Pueblos como la civilización Moche, Tiawanaku, Nazca y Chimú, dejaron todo su bagaje cultural como herencia a aquellos que se encargarían de llenar su espacio y desarrollar una cultura que iba a ocupar el lugar, político y territorial, de todas ellas, llegando a convertirse en una de las más importantes civilizaciones de todos los tiempos.

El Imperio inca (quechua Tawantinsuyu, a veces castellanizado Tahuantinsuyo) fue la etapa en que la civilización Inca logró su máximo nivel organizativo y se consolidó como el estado prehispánico de mayor extensión en América. Abarcó los territorios andinos y circundantes desde San Juan de Pasto, al norte, hasta el río Maule, al sur; actualmente territorios del sur de Colombia, pasando por Ecuador, Perú, Bolivia, hasta el centro de Chile y el noroeste de Argentina. El Tawantinsuyu (nombre original que tuvo el imperio) significa en quechua: «las cuatro regiones» y proviene de la división en suyos que tuvo: ‘Chinchay Suyu o Chinchasuyo al norte, Qulla Suyu o Collasuyo al sur, Antisuyu o Antisuyo al este y Contisuyu o Contisuyo al oeste. La capital del Imperio fue la ciudad de Cuzco (conocida como el «ombligo del mundo«), por ser el centro de desarrollo de la etnia Inca desde sus inicios y su fundación -según la tradición- por Manco Cápac.

Luego de este periodo de apogeo el imperio entraría en declive por diversos problemas, siendo el principal la confrontación por el trono entre los hijos de Huayna Cápac: los hermano Huáscar y Atahualpa, que derivó incluso en una guerra civil. Finalmente Atahualpa vencería en1532, sin embargo su ascenso al poder coincidiría con el arribo de las tropas españolas al mando de Francisco Pizarro; estas capturarían al Inca y luego lo ejecutarían. Con la muerte de Atahualpa en 1533 culmina el Imperio Inca, sin embargo, varios incas rebeldes, conocidos como los «Incas de Vilcabamba«, continuarían la lucha contra los españoles hasta 1572cuando fue capturado y decapitado el último de ellos: Túpac Amaru I.