Fortaleza de Kuelap

Fortaleza de Kuelap

La Fortaleza de Kuelap es un importante legado que nos dejara la cultura pre-inca conocida como los Chachapoyas. Esta fortaleza tiene su ubicación en la provincia de Luya, en el distrito de Tingo, en la región de Amazonas, en un lugar donde confluyen tanto los andes peruanos como la selva alta peruana, a unos 3080 msnm. La Fortaleza fue descubierta por Juan Crisóstomo Nieto en 1843, aunque ya tres siglos antes Gonzalo Lucana, un jefe nativo de Leimebamba escribiera acerca del lugar. Si bien la mayoría de los científicos e investigadores atribuyen a Kuelap el rol de fortaleza militar hay quienes como el arqueólogo Kauffmann Doig le atribuyen un fin administrativo en función de conservación de alimentos y culto en favor del mismo.

La Fortaleza de Kuelap, construida aproximadamente entre los años 1100 a 1450 d.C durante el Intermedio Tardío, resulta un vestigio importante a causa de su extensión de al menos 7 hectáreas y por el volumen que presentan sus edificaciones siendo la más considerable la muralla perimetral hecha de piedra caliza y que presenta una altura que oscila entre los 10 y 20 metros. La piedra caliza canteada y sin pulimentar es el principal material de construcción de Kuelap y su calidad varía según el tipo de edificación siendo el más trabajado los destinados a edificaciones religiosas. Dentro de lo que comprende la fortaleza podemos encontrar el Pueblo Bajo, el Pueblo Alto, el Castillo, algunas construcciones rectangulares, el Torreón y el Tintero principalmente.

La Fortaleza cuenta con al menos 420 edificaciones donde se prioriza la forma circular como base, salvo cinco construcciones: cuatro de ellas de forma rectangular y una cuadrada. Priman en su decorado la presencia de frisos de forma de rombo o de zigzag, este ornamento responde también a un motivo religioso: son los símbolos de dos de sus deidades, el puma y la serpiente respectivamente. También podemos encontrar en altorrelieve la presencia diferentes figuras antropomórficas.

Al ser una fortaleza, las construcciones interiores y exteriores, al igual que la ubicación (cima del cerro la Barreta) están diseñadas para aumentar la protección, por lo mismo, es común encontrar al recorrer el sitio la presencia de entradas trapezoidales que llevan a pasadizos que se van estrechando de tal manera que al final solo dejan el paso de una persona a la vez. La ciudadela se encuentra dividida en dos áreas: el Pueblo Alto y el pueblo bajo, ambos protegidos por murallas, el pueblo bajo es atribuido a la clase media y dentro de su territorio podemos observar el llamado Tintero, que es una edificación que se cree estaba destinada a los castigos o fines ceremoniales. Por otro lado, como es de suponer el Pueblo Alto, estaba destinado a la élite Chachapoyas (la más alta milicia, entre otros) y está caracterizado por la presencia de construcciones rectangulares además del Torreón en el que podemos observar la forma de una D y que se cree estaba destinado a fines de observación y defensa del pueblo.

Es importante también dentro del recorrido por la fortaleza la visita al Castillo. Esta construcción de tres plataformas superpuestas está ubicada céntricamente y era el escenario de las diferentes celebraciones religiosas de esta cultura incluyendo sus rituales más sagrados.

Ubicación:
Región Amazonas
Provincia Luya
Distrito Tingo
Latitud -6.41673
Longitud -77.9242
Altitud 3016 msnm

Fortaleza de Kuélap y el culto sagrado de los Chachapoyas

Investigadores sostienen que este complejo arqueológico se constituía como un centro de administración de la producción de alimentos y del culto destinado a favorecerla.

La Fortaleza de Kuélap, ubicada a 3.000 m.s.n.m. (metros sobre el nivel del mar), es un templo de la cultura Chachapoyas, en el departamento de Amazonas.

El arqueólogo Federico Kauffmann Doig, su principal investigador, considera este lugar como un centro de administración de la producción de alimentos y del culto destinado a favorecerla; aunque otros investigadores plantean que se trata de una ciudadela fortificada con muros de piedra.

Esta obra de la civilización Chachapoya posee una muralla principal que protege la ciudad y alcanza los ocho metros de altura; además de puestos de vigilancia y tres estrechos ingresos, de los que se presume, sólo podían ser custodiados por un guerrero.

Kuélap significa ‘lugar frío’ porque a pesar de encontrarse en la selva peruana, tiene un clima templado, seco durante el día y con temperaturas muy bajas durante la noche.

Hoy, parte de la población da continuidad a la tradición Chachapoya que protege otros atractivos turísticos de Amazonas como la catarata de Gocta (la tercera más grande del mundo), el museo de Leymebamba, con sus 219 paquetes funerarios y un bosque nuboso que envuelve la Laguna de los Cóndores.

Entre las construcciones existentes de Kuélap destacan tres estructuras El Tintero, La Atalaya y El Castillo; en un complejo que pudo ser básicamente un santuario preinca en el que residía una poderosa aristocracia, encargada de la administración de la producción de los alimentos.

El departamento de Amazonas, se encuentra a 1.40 horas de vuelo de la ciudad de Lima.

Murallas de Kuélap fueron espacios funerarios de los Chachapoyas

Las grandes murallas de la fortaleza de Kuélap, ubicada en el departamento de Amazonas, fueron espacios funerarios de importancia de los antiguos chachapoyas, sostuvo Alfredo Narváez, director del proyecto de restauración y conservación del lugar, quien indicó que desde el 2004 encontraron allí entre 300 y 350 entierros humanos.

El especialista explicó  que los últimos hallazgos fueron registrados la semana pasada en la muralla oeste del sector Pueblo Alto, que se desplomó hace varios años y en cuya recuperación se trabaja en la actualidad.

«Al comenzar las obras de limpieza documentamos un conjunto de 26 individuos. Este nuevo hallazgo permite reforzar la idea de que todas las grandes murallas de Kuélap son espacios funerarios de importancia», manifestó.

Señaló que los restos humanos corresponden a adultos, que habrían sido pobladores y no autoridades al no haber sido enterrados con ofrendas significativas. Lo encontrado pasará a estudios de laboratorio para precisar su antigüedad.

«Son entierros secundarios; es decir, fueron desplazados de sus lugares originales para ser colocados de forma ritual en la muralla confirmando que el sitio no debe ser visto solo como fortaleza militar sino de importancia religiosa», remarcó.

Narváez recordó que desde hace seis años en que comenzaron a trabajar en Kuélap se halló entre 300 y 350 individuos enterrados, y no se descarta encontrar más conforme avancen las investigaciones.

Las acciones realizadas para la recuperación de los espacios en Kuélap cuentan con el apoyo del Fondo Mundial de Monumentos (WMF, por sus siglas en inglés) y presupuesto del Plan Copesco.

«De parte del Estado se avanza con expedientes de proyectos para mejorar caminos de acceso, proyectos de señalización, y construcción del parador de visitantes y la sala de exhibición, coordinado entre el Plan Copesco y el gobierno regional Amazonas», culminó.