Federico Kauffmann Doig

Federico Kauffmann Doig (Chiclayo, Perú, 20 de septiembre de 1928) es un antropólogo, arqueólogo e historiador peruano.

Estudios

Estudió en el Colegio Nacional Nuestra Señora de Guadalupe. Obtuvo los grados de doctor en antropología y doctor en historia en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Ejerció los cargos de Director del Museo de Arte de Lima, Director General del Patrimonio Monumental y Cultural de la Nación y Director del Museo Nacional de Antropología, Arqueología e Historia del Perú. Actualmente, es catedrático en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Ha realizado investigaciones en Chavín, Arequipa (Chucu), Nazca (Templo Pintado), Lima (Ancón); así como también en la región Amazónica, tanto en la cuenca del río Ucayali como en la del río Madre de Dios. Con particular detenimiento dedica su atención al conocimiento de la cultura Chachapoyas, como lo demuestra su monumental obra que sobre esta cultura ha editado la Universidad Alas Peruanas.

En 1988 dirigió la Expedición Guatemalteco-Peruana a la Laguna del Tigre, la que identificó 94 “montículos” o construcciones piramidales mayas en el Petén occidental, que permanecían totalmente desconocidas hasta entonces. Invitado por el sabio Mircea Eliade, participó en la edición de su Encyclopedy of Religion con un estudio sobre la espiritualidad andina.

Honores

Fue el primer antropólogo latinoamericano en recibir la “Medalla Neubergh”, que otorga Suecia por aportes en el campo antropológico

Propuestas

En 1962 Kauffmann formuló una hipótesis de trabajo sobre el origen de la cultura andina o peruana, conocida como la teoría aloctonista (aloctonismo significa lo que no es originario de su territorio). Cuestionando la teoría autoctonista de Julio César Tello (entonces la teoría oficial), Kauffmann propuso la existencia de un centro originario común para las altas culturas deMesoamérica (México y Centroamérica) y del área andina (Sudamérica). Ese centro estaría en la misma Mesoamérica, de donde se habría irradiado al territorio actual del Perú, en una época temprana (precerámico).

La posición de Kauffmann se basaba en varias premisas, como las siguientes:

  • Las culturas Chavín y Cupisnique, consideradas entonces las más antiguas del Perú (1.500 a 1.000 a.C.), no contaban con antecedentes en suelo peruano que explicaran su formidable florecimiento. Éste surgía de improviso, sin vislumbrarse arqueológicamente las fases de transición necesarias. Las evidencias del precerámico peruano parecían muy burdas y elementales como para considerarlas como antecedentes de una cerámica tan elaborada como la de Chavín y Cupisnique.
  • La teoría del origen selvático de la cultura Chavín sostenida por Tello era muy frágil. No parecía ser una evidencia consistente la representación de monos y felinos en el arte chavín.
  • De acuerdo al panorama cronológico de entonces, las primeras fases de la cerámica Olmeca (formativo mesoamericano) eran más antiguas que las de Chavín y Cupisnique (formativo andino). Es decir, la alta cultura mexicana era más antigua que la peruana.
  • El maíz es el alimento nuclear en toda América, pero la evidencia más antigua de su domesticación se halla en México.
  • Algunos elementos culturales presentes en el precerámico peruano, como la cerámica inicial o rudimentaria, los centros cultistas tempranos, el maíz primitivo, el tejido a telar, la iconografía en los mates decorados de Huaca Prieta, etc., podrían muy bien ser considerados como elementos “intrusivos” en el Perú de hace 3.000 a 4.000 años, es decir foráneos o venidos de afuera.

Esta teoría fue cuestionada por otros especialistas; algunos lo consideraron como un retorno a la antigua teoría de Max Uhle sobre el origen maya de la cultura peruana, ya refutada por Tello, aunque los argumentos de Kauffmann reposaban sobre consideraciones distintas. Lo que Kauffmann sostenía era que los elementos culturales que llegaron al área andina procedentes de Mesoamérica se hallaban todavía en una fase inicial de desarrollo (preludio del formativo), es decir todavía alejada del nivel de las posteriores culturas maya y azteca.

De todos modos, el mismo autor se encargó de señalar las limitaciones de su tesis, abandonándola definitivamente en 1976.

Otros estudiosos han planteado que el centro originario de las altas culturas americanas pudo haber estado en el Ecuador, donde se hallaron los vestigios de una antigua cultura con cerámica muy elaborada, la cultura Valdivia, con una antigüedad de 3.000 a.C., es decir más antigua que sus equivalentes del Perú y Mesomérica. Esta cultura se habría irradiado tanto hacia el Perú como a México, y ello debió originar en ambas áreas las bases de su respectiva civilización. Ello explicaría los elementos comunes de ambas culturas señalados por Kauffman y otros autores, replanteándose así, en lo esencial, la teoría aloctonista.

Publicaciones

Es autor de numerosos libros y monografías, publicados en diversos idiomas.

  • La expedición de Gonzalo Pizarro al Dorado y su hipotético paso por las ruinas de Chavín, en Órgano del Centro Federado de Letras – UNMSM. 1,1: 10-12, Lima 1953
  • Los estudios de Chavín. (Tesis universitaria sustentada en enero de 1955 y publicada en 1964)
  • Las Ruinas de Chopijirca (Vicos – Ancash), en Rev. del Museo Nacional, 25: 120-139, Lima 1956
  • Historia de la Arqueología Peruana, 131 p., Lima 1961
  • Origen alóctono de Chavín, en Origen de la cultura peruana: 49-65, Lima 1960
  • Chuquibamba y Churajón, en Letras 68-9, Lima1962
  • El Perú arqueológico. 258 p., Lima 1963
  • La cultura Chavín, 94 p., Lima 1963
  • Origen de la cultura peruana, 76 p., Lima 1963
  • Origen mesoamericano de Chavín, en Nuevo Corónica, 1: 148-159, Lima 1963
  • Los primeros peruanos, en Hombres del Perú, v. I, 56 p., Lima 1964
  • Naymlap, ave totémica de los antiguos lambayecanos, en La industria, 1º enero, Chiclayo 1964
  • Nuevas interpretaciones arqueológicas: origen alóctono de Chavin, en Peruanidad Nº 3, Lima 1964
  • La cultura Chimu, en Las grandes civilizaciones del antiguo Perú, t. IV, Lima 1964
  • Los estudios de Chavín, en Fénix 14, 145-249, Lima 1964
  • Guaman Poma, en Biblioteca hombres del Perú 5, Lima 1964
  • Tiahuanaco a la luz de la arqueología contemporánea, Lima 1964
  • Chuquimanco y Chincha, en Revista 2, 2, Universidad nacional Federico Villarreal, Lima 1964
  • Lo inca en la arquitectura colonial: el fenómeno huamanquino, en La universidad y el pueblo (seg. época) 3: 108-183, Lima 1965
  • Mochica, Nasca, Recuay, en la arqueología peruana, UNMSM. Lima 1966
  • La divinidad en la Estela de Raimondi. Nueva interpretación: ave vs. felino, en El Comercio, Lima 1967
  • Imagen de Chavín, 48 p., Lima 1967
  • El Perú Antiguo, en Historia General de los Peruanos, v.1, Lima 1969
  • La decoración en la cerámica Inca, en Copé 6:21-25, Lima 1972
  • El Perú arqueológico. Tratado breve sobre el Perú preincaico, Lima 1976
  • Comportamiento sexual en el antiguo Perú, Lima 1978
  • Sexo y magia sexual en el antiguo Perú, en Gran Enciclopedia del Perú; Ed. Lexus, Barcelona 1998
  • Placas cerámicas de la cueva de Chuco, Condesuyos, en Revista del Museo Nacional, Tomo XLVIII (1986-1987)
  • Divinidades del Antiguo Perú en escenas de connubio, en Revista del Museo Nacional. Tomo XLIX (2000)
Teorías Autoctonistas: Aloctonista

Orígenes de la Civilización Peruana
Teorías Autoctonistas
Aloctonista

Sustentado por el arqueólogo peruano Federico Kauffmann Doig (1928).
Proponía la existencia de un centro originario común para todas las culturas tanto mesoamericanas como andinas, ese centro era Valdivia ubicada en las costas del Ecuador.
Esta teoría fue abandonada por su autor por carecer de razones sólidas en la actualidad.

Federico Kauffmann Doig

Federico Kauffmann Doig (Chiclayo, Perú, 20 de septiembre de 1928) es un antropólogo, arqueólogo e historiador peruano. Ejerció los cargos de Director del Museo de Arte de Lima, Director General del Patrimonio Monumental y Cultural de la Nación y Director del Museo Nacional de Antropología, Arqueología e Historia del Perú. Actualmente, es catedrático en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

En 1962 Kauffmann formuló una hipótesis de trabajo sobre el origen de la cultura andina o peruana, conocida como la teoría aloctonista (aloctonismo significa lo que no es originario de su territorio). Cuestionando la teoría autoctonista de Julio César Tello (entonces la teoría oficial), Kauffmann propuso la existencia de un centro originario común para las altas culturas deMesoamérica (México y Centroamérica) y del área andina (Sudamérica). Ese centro estaría en la misma Mesoamérica, de donde se habría irradiado al territorio actual del Perú, en una época temprana (precerámico).

La posición de Kauffmann se basaba en varias premisas, como las siguientes:

  • Las culturas Chavín y Cupisnique, consideradas entonces las más antiguas del Perú (1.500 a 1.000 a.C.), no contaban con antecedentes en suelo peruano que explicaran su formidable florecimiento. Éste surgía de improviso, sin vislumbrarse arqueológicamente las fases de transición necesarias. Las evidencias del precerámico peruano parecían muy burdas y elementales como para considerarlas como antecedentes de una cerámica tan elaborada como la de Chavín y Cupisnique.
  • La teoría del origen selvático de la cultura Chavín sostenida por Tello era muy frágil. No parecía ser una evidencia consistente la representación de monos y felinos en el arte chavín.
  • De acuerdo al panorama cronológico de entonces, las primeras fases de la cerámica Olmeca (formativo mesoamericano) eran más antiguas que las de Chavín y Cupisnique (formativo andino). Es decir, la alta cultura mexicana era más antigua que la peruana.
  • El maíz es el alimento nuclear en toda América, pero la evidencia más antigua de su domesticación se halla en México.
  • Algunos elementos culturales presentes en el precerámico peruano, como la cerámica inicial o rudimentaria, los centros cultistas tempranos, el maíz primitivo, el tejido a telar, la iconografía en los mates decorados de Huaca Prieta, etc., podrían muy bien ser considerados como elementos “intrusivos” en el Perú de hace 3.000 a 4.000 años, es decir foráneos o venidos de afuera.

Esta teoría fue cuestionada por otros especialistas; algunos lo consideraron como un retorno a la antigua teoría de Max Uhle sobre el origen maya de la cultura peruana, ya refutada por Tello, aunque los argumentos de Kauffmann reposaban sobre consideraciones distintas. Lo que Kauffmann sostenía era que los elementos culturales que llegaron al área andina procedentes de Mesoamérica se hallaban todavía en una fase inicial de desarrollo (preludio del formativo), es decir todavía alejada del nivel de las posteriores culturas maya y azteca.

De todos modos, el mismo autor se encargó de señalar las limitaciones de su tesis, abandonándola definitivamente en 1976.

Otros estudiosos han planteado que el centro originario de las altas culturas americanas pudo haber estado en el Ecuador, donde se hallaron los vestigios de una antigua cultura con cerámica muy elaborada, la cultura Valdivia, con una antigüedad de 3.000 a.C., es decir más antigua que sus equivalentes del Perú y Mesomérica. Esta cultura se habría irradiado tanto hacia el Perú como a México, y ello debió originar en ambas áreas las bases de su respectiva civilización. Ello explicaría los elementos comunes de ambas culturas señalados por Kauffman y otros autores, replanteándose así, en lo esencial, la teoría aloctonista.

 

Semblanza De Federico Kauffmann Doig

Aproximarse a la persona, obra y trayectoria del Dr.Federico Kauffmann Doig es un desafío que nosconduce al análisis de las distintas miradas de esteinvestigador sobre el pasado, actualidad y futuro delpueblo peruano. Basta una imagen para comprender labúsqueda, pasión, compromiso y entrega del estudioso ala investigación del pasado peruano. Si observamos condetenimiento la fotografía que nos entrega en la cubiertade la obra “Chachapoya (s)”, lo veremos con arneses enla cintura, abrazar a uno de los sarcófagos de Carajía,mientras dirige la cabeza hacia arriba y la miradadirectamente a las cuencas vacías del modeladoantropomorfo del mismo. Esta imagen nos habla de ladevoción y respecto con que este investigador,doctorado en Arqueología e Historia en la UniversidadMayor de San Marcos, abrazó la vocación por elconocimiento de la civilización peruana.

Federico Kauffmann Doig es un gran conocedor de la geografía del Perú. Innumerables publicaciones dan cuentadel trabajo que realizó, y en síntesis podemos decir que traducen un interés por la iconografía en general, e informansobre las investigaciones realizadas en diversas localidades, Chavín, Arequipa, Cuzco, Nazca, etc., a lo quedebemos incorporar los resultados de las expediciones “Antisuyo”; que presenta en la obra “Chachapoya (s)”. Sesuman publicaciones destinadas a dar una visión globalizadora del Perú antiguo; tal es el caso del Manual deArqueología Peruana, que lleva varias ediciones y fue galardonado con el Premio Nacional de Cultura en 1980, ydeclarada Obra Cultural de Interés Nacional. En el libro Sexo en el Antiguo Perú se adentra en el universo mágicoreligioso de los Moche, tal cual lo concibe a través del estudio de las prácticas amatorias retratadas en la cerámicarespectiva. Cabe agregar que invitado por Mircea Eliade, vuelca su conocimiento acerca de la espiritualidad andinaen la obra Encyclopedia of Religion.

Además de los trabajos llevados a cabo en territorio peruano, también participó en investigaciones de campo enGuatemala, dirigiendo la campaña peruano-guatemalteca a la Laguna del Tigre, la que identificó por primera vez 90montículos en el área.

Desde lo teórico, desarrolló la teoría aloctonista, según la cual la civilización peruana encontraría su origen en ladifusión de patrones culturales mesoamericanos, posición que revisó en función de los hallazgos de la culturaValdivia en la costa ecuatoriana. En nuestros días sostiene que la trayectoria cultural del Perú reconoce una génesisindependiente de los centros culturales mencionados, y en estrecha relación con las condiciones medio ambientales.

Del universo de actividades desarrolladas por Federico Kauffmann Doig, destacamos que fue docente universitario,Director del Museo de Arte, Director General del Patrimonio Monumental y Cultural de la Nación y Director delMuseo Nacional de Antropología y Arqueología e Historia. Asimismo, es miembro de número de la AcademiaNacional de Historia del Perú e integra varias organizaciones académicas internacionales. En síntesis se trata de unhombre comprometido con la ciencia y la difusión del conocimiento sobre la civilización peruana, que alcanzó avarias generaciones de investigadores y público en general, sea en el Perú o en el extranjero; en este último caso, através de las actividades que llevó a cabo durante su gestión al frente de la Embajada del Perú en Alemania y comodocente invitado de la Universidad de Bonn.

A la investigación y difusión del pasado andino, debemos agregar una fuerte y enérgica defensa y protección delpatrimonio cultural del Perú, que supo sostener aún en circunstancias por demás delicadas. Recibió la becaGuggenheim, varios doctorados Honoris Causa y fue galardonado por la Nación Peruana con las Palmas Magistralesen grado de Amauta. Asimismo, recibió por parte de la nación Sueca la medalla Neubergh, y fue condecorado porlas autoridades de Bélgica y Austria.

A su regreso de la misión diplomática en Alemania, con más de ochenta años de edad, el Dr. Federico KauffmannDoig retomó la investigación con el interés y la pasión de siempre. En esta oportunidad, y desde un conocimientocabal de las circunstancias geopolíticas del Perú, dirige todos sus esfuerzos hacia el estudio de la amazonía.

Este estudioso nacido en Chiclayo, por cuyas venas corre sangre europea, moche y africana, nos entrega a diario unejemplo de devoción y perseverancia, tanto en la búsqueda de nuestras raíces como en la difusión de la informaciónrelativa al origen y trayectoria de la civilización peruana.

Fuente: Semblanzas – Don Federico Kauffmann Doig
Daniel Castillo Benites
En: SERIE ARQUEOLOGIA Y VIDA Nº 4 – 2011
MUSEO DE ARQUEOLOGIA, ANTROPOLOGÍA E HISTORIA
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES
UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO

Fortaleza de Kuélap y el culto sagrado de los Chachapoyas

Investigadores sostienen que este complejo arqueológico se constituía como un centro de administración de la producción de alimentos y del culto destinado a favorecerla.

La Fortaleza de Kuélap, ubicada a 3.000 m.s.n.m. (metros sobre el nivel del mar), es un templo de la cultura Chachapoyas, en el departamento de Amazonas.

El arqueólogo Federico Kauffmann Doig, su principal investigador, considera este lugar como un centro de administración de la producción de alimentos y del culto destinado a favorecerla; aunque otros investigadores plantean que se trata de una ciudadela fortificada con muros de piedra.

Esta obra de la civilización Chachapoya posee una muralla principal que protege la ciudad y alcanza los ocho metros de altura; además de puestos de vigilancia y tres estrechos ingresos, de los que se presume, sólo podían ser custodiados por un guerrero.

Kuélap significa ‘lugar frío’ porque a pesar de encontrarse en la selva peruana, tiene un clima templado, seco durante el día y con temperaturas muy bajas durante la noche.

Hoy, parte de la población da continuidad a la tradición Chachapoya que protege otros atractivos turísticos de Amazonas como la catarata de Gocta (la tercera más grande del mundo), el museo de Leymebamba, con sus 219 paquetes funerarios y un bosque nuboso que envuelve la Laguna de los Cóndores.

Entre las construcciones existentes de Kuélap destacan tres estructuras El Tintero, La Atalaya y El Castillo; en un complejo que pudo ser básicamente un santuario preinca en el que residía una poderosa aristocracia, encargada de la administración de la producción de los alimentos.

El departamento de Amazonas, se encuentra a 1.40 horas de vuelo de la ciudad de Lima.

Murallas de Kuélap fueron espacios funerarios de los Chachapoyas

Las grandes murallas de la fortaleza de Kuélap, ubicada en el departamento de Amazonas, fueron espacios funerarios de importancia de los antiguos chachapoyas, sostuvo Alfredo Narváez, director del proyecto de restauración y conservación del lugar, quien indicó que desde el 2004 encontraron allí entre 300 y 350 entierros humanos.

El especialista explicó  que los últimos hallazgos fueron registrados la semana pasada en la muralla oeste del sector Pueblo Alto, que se desplomó hace varios años y en cuya recuperación se trabaja en la actualidad.

«Al comenzar las obras de limpieza documentamos un conjunto de 26 individuos. Este nuevo hallazgo permite reforzar la idea de que todas las grandes murallas de Kuélap son espacios funerarios de importancia», manifestó.

Señaló que los restos humanos corresponden a adultos, que habrían sido pobladores y no autoridades al no haber sido enterrados con ofrendas significativas. Lo encontrado pasará a estudios de laboratorio para precisar su antigüedad.

«Son entierros secundarios; es decir, fueron desplazados de sus lugares originales para ser colocados de forma ritual en la muralla confirmando que el sitio no debe ser visto solo como fortaleza militar sino de importancia religiosa», remarcó.

Narváez recordó que desde hace seis años en que comenzaron a trabajar en Kuélap se halló entre 300 y 350 individuos enterrados, y no se descarta encontrar más conforme avancen las investigaciones.

Las acciones realizadas para la recuperación de los espacios en Kuélap cuentan con el apoyo del Fondo Mundial de Monumentos (WMF, por sus siglas en inglés) y presupuesto del Plan Copesco.

«De parte del Estado se avanza con expedientes de proyectos para mejorar caminos de acceso, proyectos de señalización, y construcción del parador de visitantes y la sala de exhibición, coordinado entre el Plan Copesco y el gobierno regional Amazonas», culminó.