El museo Regional de Casma Max Uhle, ubicado en el sitio arqueológico de Sechín, en Ancash, está siendo remodelado. Su reapertura está programada para fines de julio de este año.
De acuerdo a Marcela Olivas Weston, responsable de la dirección desconcentrada de Cultura de Ancash, se trata de poner al día la museografía del lugar. Esta no había sido modificada desde 1984, año en que fue inaugurado el museo Max Uhle.
La funcionaria explicó a la Agencia Andina que se ha privilegiado para esta renovación un estilo más moderno de exposición que permita al visitante entender el valor de las numerosas piezas que se exhiben.
Por ejemplo, se señalizará en el suelo las épocas a las que corresponden los objetos expuestos, haciendo más lúdico el recorrido.
El museo alberga cerámicas de las culturas Chavín, Wari y Chimú, entre otras. Éstas se desarrollaron en el valle de Casma y alrededores.
Cabe señalar que este museo ha recibido en custodia hace poco piezas rescatadas de la huaca Manchán. Como se sabe, este complejo arqueológico será afectado por la ampliación de la carretera Panamericana Norte.
Varios de los objetos salvados corresponden a la cultura Casma.
El Ministerio de Justicia desistió de la construcción de un penal a menos de dos kilómetros de la zona de armortiguamiento del centro arqueológico de Chankillo en Casma.
«El Ministerio de Cultura señaló los efectos perjudiciales que conllevaría para el Patrimonio Cultural de la Nación la construcción de esta obra, por encontrarse próximo a los sitios arqueológicos de Manchan (capital Chimú de la región), Chankillo y el Museo de sitio de Sechín», señala el comunicado.
A inicios de febrero los casmeños realizaron un paro de 24 horas para rechazar la construcción del penal y defender el observatorio solar más antiguo de América.
Según la Cámara de Turismo de Casma a pesar del comunicado del Ministerio de Justicia la provincia volverá a parar el 11 y 12 de marzo. «La construcción del penal se anunció mediante una ordenanza. Un simple comunicado no asegura que la obra se detenga», aseguró Guiliana Meléndez, presidenta de dicho gremio.
Chanquillo es considerado el observatorio solar más antiguo de América. El observatorio, de una antigüedad de más de 2.000 años, está conformado por trece torres alineadas de norte a sur. Los expertos, entre los cuales se encuentran Iván Ghezzi, de la Pontificia Universidad Católica del Perú, y Clive Ruggles, de la Universidad de Leicester, Reino Unido, explican que las trece torres servían para señalar con bastante precisión los solsticios y equinoccios, y en general para marcar el movimiento cíclico del sol a través del año, indicando el avanzado conocimiento de la astronomía, con fines prácticos y rituales, de los antiguos peruanos.
Este importante centro esta situado a la altura del km 361 de la Panamericana Norte, sobre la margen izquierda del río Casma al sur del valle de San Rafael.
Es una muestra de la arquitectura moche, el cual es conocido por sus sangrientas ceremonias donde guerreros prisioneros eran sacrificados en honor a los dioses.
Es considerado como el observatorio solar más antiguo de América, construido hace más de 2.000 años, está en la zona costera del Perú y a sólo 400 kilómetros de Lima, según un estudio publicado por la revista Science.
El observatorio está formado por trece torres levantadas en línea, de norte a sur sobre la cima del monte Chankillo, que indicaban con precisión el desplazamiento anual del Sol, así como los solsticios y los equinoccios. Además, contiene dos puntos artificiales de observación separados por unos 200 metros con una especie de fortaleza rodeada por tres anillos concéntricos.
Su construcción revela que el conocimiento de la astronomía existía en la región desde antes del Imperio Inca, según los arqueólogos Ivan Ghezzi, de la Pontificia Universidad Católica de Perú, y Charles Ruggles, de la Universidad de Leicester, en el Reino Unido. También demuestra que en ellos se realizaban rituales religiosos vinculados con los fenómenos astronómicos.
Los «pilares del Sol»
Hasta ahora, según los relatos de los primeros cronistas, se creía que los primeros observatorios solares estaban en la región de Coricancha, cerca del Cuzco, o habían sido construidos por la cultura Moche, 600 años después de Chankillo. Sin embargo, los denominados «pilares del Sol» que marcaban las estaciones y el momento de realizar los sembrados en la región del Cuzco han quedado borrados con el paso del tiempo y se desconoce su ubicación precisa. Chankillo «es una estructura muy anterior en la costa peruana que parece haber sido construida para facilitar las observaciones del ocaso y del amanecer», señala el informe.
Por otra parte, las excavaciones arqueológicas revelaron que en la construcción se hacían ofrendas de figurines de guerreros de cerámica con adornos que parecerían ser signos de distinción, lo que sugiere prácticas rituales así como la existencia de clases sociales. «La adoración del Sol y las costumbres cosmológicas de Chankillo tal vez hayan ayudado a legitimar la autoridad de una clase de élite, como ocurrió con el imperio inca dos milenios después», según los científicos.
En un artículo de análisis publicado por Science, el arqueólogo Charles Mann recoge las opiniones de otros científicos que respaldan la idea de que Chankillo fue solamente un observatorio solar y no una fortaleza militar de la época. Según Luis Jaime Castillo, arqueólogo de la Universidad Pontificia peruana, se trata de un claro ejemplo de un «calendario monumental». «Es difícil pensar para qué otra cosa pudieron haber servido las torres de observación», y su presencia revela que existían técnicas de medición muy avanzadas, 600 años antes de la cultura Moche. «Esto nos dice que es posible que hubiesen ocurrido otras cosas que no sabíamos», añade.
Pero, por otra parte, para Daniel Sandweiss es evidente la necesidad práctica para los pobladores de esa región de contar con el observatorio solar de Chankillo. Según el científico, la agricultura era crucial en la época y en esa zona dependía de la irrigación proporcionada por los ríos. «La observación solar era necesaria para saber cuándo se debía plantar», según manifiesta.
Vista por Geoeye
El Sensor IKONOS de GeoEye capturó esta imagen de Chankillo el 13 de enero de 2002, y esta imagen muestra las características que los arqueólogos estudiaron para inferir el propósito del sitio . El complejo central aparece en la parte superior izquierda , con sus anillos concéntricos de murallas . Al sureste de la complejo central son las Torres Trece , que recuerdan vagamente a un lomo ligeramente curvo. A cada lado de las torres están observando puntos ( queda poco de la estructura de la observación del este ) , y al sur del punto de observación del este esta otro complejo de edificios , al parecer utilizado en parte para el almacenamiento de alimentos. Aunque las formas oscuras en el noreste parecen como afloramientos rocosos , la imagen de mayor resolución revela que son probablemente árboles .
Las Torres Trece eran la clave para la conclusión de los científicos de que el sitio era un observatorio solar . Estas torres espaciadas regularmente se alinean a lo largo de una colina , separados por cerca de 5 metros ( 16 pies). Las torres se ven fácilmente desde complejo central de Chankillo , pero los puntos de vista de las torres de los puntos de observación del este y oeste son especialmente esclarecedores . Estos puntos de vista están situados de manera que, en los solsticios de invierno y verano , los amaneceres y puestas de sol se alinean con las torres en los extremos de la línea. Otros eventos solares , como la salida y puesta del Sol en los puntos medios entre los solsticios , estaban alineados con diferentes torres.
¿Por qué los antiguos habitantes de esta región cultivaban un entendimiento tan profundo de los ciclos solares ? Además de los posibles propósitos ceremoniales , el observatorio puede haber tenido usos prácticos. En razón de la costa seca del Perú , la precipitación es estacional, por lo que un calendario solar confiable ayudaría a determinar el momento óptimo para la siembra de cultivos.
En la margen izquierda del río Sechín, a la altura del puente que cruza el río Casma (mucho antes de la confluencia de los mencionados) desviandose de la panamericana con dirección Este a unos 2 Kms. se encuentran los restos del Templo de Sechín; ubicado a un costado de la afloración rocosa del cerro Laguna de cuya cima se puede divisar el verdor del valle bajo.
Los antiguos constructores eligieron en el lado norte, al pie de la aislada elevación en cuyas faldas construyeron una recia arquitectura de piedra y barro. La peculiaridad del lugar es que presenta revestimientos líticos grabados, los cuales decoran el contorno del edificio.
El lugar también era conocido como «Huaca del Indio Bravo» el espiritu inquieto de Julio C. Tello le llevo a realizar estudios en el lugar descubriendo unos 98 monolitos grabados, el primero hallado por su inseparable colaborador Toribio Mejia Xesspe; guiado por el lugareño Victor Dueñas, esto acontecía por la década de los 30, posteriormente multiples visitantes, estudiosos, curiosos, fotógrafos, llegaron por el lugar admirando los vestigios del ayer; huella de los antiguos pobladores y sus obras quedaron como muestras del pasado.
Las muestras de su labor quedan presentes en los grabados líticos manifestaciones hechas con realismos y sencillez de lineas bien trazadas en forma de surcos anchos, procedimiento que les permitió plasmar inequivocamente personajes con indumentaria otros sin ello, así como cuerpos y partes de los mismos y otros detalles.
El edificio presenta las esquinas redondeadas caracteristica muy difundida en esta época actualmente hay mas de 300 losas de piedra esculpida que revisten las estructuras, rodeando en un establecido orden de personajes que llevan mazos, otros ataviados, la observancia de cuerpos seccionados, tales como cabezas, brazos, piernas, ojos, son parte de la cantidad de materiales iconográficos asociado a la fase constructiva en adobe como en piedra y que informarian de un acontecimiento epico que le permitio continuar señoreando en el valle.
Las opiniones de su fechado presenta discrepancias; antes de Chavín o posteriores a Chavín. Los trabajos realizados en 1981 por Henning Bischof, Enrique Vergara y Lorenzo Samaniego permitieron conocer más detalladamente el aspecto constructivo del edificio.
Las investigaciones realizadas por Samaniego y el Proyecto Sechín 1980-85 han logrado encontrar más restos líticos de esta manera permitiendo entender el desarrollado arte grabado y su iconografía así mismo su asociación a lo que se conoce como período Casma, quedando comprobado por el hallasgo de sectores intactos encontrandose la relaciones con la construcción que pueden correlacionarse con la tradición lítico escultórica del lugar conocido como «Moxeque» el cual tiene un fechado aproximado de 1400 a.C.
Todas estas evidencias se encuentran en el frontis principal y laterales, representan: cabezas, personajes ataviados con porras o mazo ceremonial, personaje con casco y taparrabos guerreros pertenecientes a la «Huaca indio Bravo» o llamado tambien Templo Sechín.
En las cercanias del templo de Sechín hay un Museo de sitio llamado «Max Uhle» construido con financiamiento de un adonación efectuada por la Fundación Volkswagenmerk de la República Federal de Alemanía; donde la información es más detallada sobre la cerámica, datos, mapas y replicas líticas de los grabados y los demás motivos pintados sobre las paredes de barro y todo aquello que está relacionado al lugar mismo.
Texto: Daniel Castillo B. 1997
Sitios Sacros
EL COMPLEJO ARQUELOGICO DE TUCUME
Arql. Pedro Iberico Portocarrero
El valle La Leche se extiende sobre los 550 Km2, sus altos cursos costeños están limitados, aguas arriba, por gargantas estrechas y desérticas que une las cuencas de recepción andina, situadas a más de 2,500 mts. de altura; el curso andino solo avanza unos 24 kms, una vasta terraza está formando el cono aluvial de este valle.(Collin 1984:256)
Es característico en este valle la presencia de llanuras y cerros de altura moderada ya como salientes del sistema andino o algunos aislados del mismo, como es el caso del cerro denominado «El Purgatorio», en cuyos flancos se ubican a manera de núcleo arquitectónico principal, el área arqueológica de Túcume.
El Complejo Arqueológico de Túcume, constituye uno de los monumentos prehispánicos más importantes de la costa Norte de Perú, dada su magnitud y extensión de aproximadamente 220 Has. de espacio arquitecturado, albergando 26 edificios de carácter monumental asociados a estructuras de rango menor (plazas, montículos, patios, sistemas de canales, murallas, etc.) que son el reflejo de un sistema de crecimiento planificado y de una compleja estructura social.
El sitio está registrado con el código 12 del Inventario Nacional de Monumentos Arqueológicos del I.N.C, y en la Carta Geográfica Nacional: Chiclayo, hoja, 14d. Se ubica al margen izquierdo del río La Leche, perteneciendo al Distrito de Túcume, Provincia de Lambayeque, Departamento de Lambayeque.
Con respecto a Túcume, recogiendo la tradición oral se conoce que Cium fue el segundo jerarca del antiguo Lambayeque y sucesor de Naylamp, este a su vez tuvo una numerosa descendencia, los cuales se establecieron en Cinto, Colluz, Jayanca y Túcume.
El renombrado cronista Pedro de Cieza de León (1985:205) también se refiere a Túcume sosteniendo: » De este valle se va al de Tuqueme, tambien es grande y vistoso y lleno de florestas y arboledas y asi mismo dan muestras los edificios que tiene, aunque ruynados y derribados de lo mucho que fue»
Con relación, a las intervenciones posteriores en el monumento, debemos resaltar que uno de los pocos estudiosos que le dio un sentido más profundo a sus trabajos de campo fue Bennet (1936), quien realiza excavaciones sistemáticas en el sector Este del complejo Túcume, reportando la presencia de algunas tumbas con prendas de algodón, artefactos de cobre, cerámica que a partir de sus características lo relaciona con la ocupación Chimú-Inca. Una descripción muy breve del sitio es el que realiza A. Kroeber (1926), elaborando un plano esquemático con medidas aproximadas de todo el conjunto arquitectónico de Túcume.
Algunos autores, como es el caso de Richard Shaedel (1851:236) se aventuraron a caracterizar a Túcume como «un centro de élite urbana»; Trimborn (1978:52), señala que se trata de un centro de poder regional, además sede de una dinastía. Este autor se interesó en obtener fechados radiocarbónicos del lugar; para intentar establecer una cronología que permita orientar el proceso de crecimiento del complejo arquitectónico, obteniendo los siguientes resultados: Huaca El Mirador (Huaca 1) 1290 d.C, Huaca de las estacas 1010 d.C, Huaca Larga 1260 d.C, datos que el autor autorrelaciona con los tiempos de la primera dinastía de Naylamp.
Sin lugar a dudas las grandes construcciones de adobe que integran el complejo de Túcume, constituyen uno de los conjuntos monumentales más extensos e importantes del antiguo Perú. Investigaciones arqueológicas:
A finales del año 1988 se inician los primeros trabajos de investigación científica en el complejo arqueológico de Túcume, a través de un Convenio entre el Museo Arqueológico Brüning de Lambayeque y el Museo Kon-Tiki de Oslo (Noruega), los estudios se rigieron bajo los objetivos específicos que permitieran establecer la ubicación cronológica del sitio, determinar los patrones arquitectónicos, tecnologías constructivas y aspectos funcionales de las grandes edificaciones piramidales y estructuras accesorias a partir de excavaciones sistemáticas aplicados en los sectores denominados y Viviendas y Monumental.
El primero ubicado al lado Sur Oeste del cerro El Purgatorio, fuera del área monumental, las excavaciones reportan un recinto (I), con seis cuartos; los cuales están delimitados por muros de adobe y piedra con mortero de barro. Parte de este sector lo conforma un montículo ubicado al Oeste del recinto I, el cual esta sellando una estructura con enlucidos bien elaborados y rampas en zig-zag; y delante del montículo una plataforma alterada por los huaqueros, probablemente de carácter funerario por la presencia de osamentas humanas.
El Sector Monumental, está ubicado al Norte y al Oeste del cerro, denominado así por que es donde se concentran las estructuras mayores. Una de estas estructuras denominada «El Mirador» (Huaca I), fue el núcleo de intensas investigaciones, las primeras excavaciones se ubican en la plaza, junto a la pirámide, con la finalidad de definir la forma y las fases constructivas, definiéndose hasta tres fases constructivas.
La presencia de un complejo sistema de estructuras o recintos aglutinados en la parte inferior de la Huaca, con evidentes huellas de actividad doméstica, en razón que se registran fogones con restos de alimentos, piedras para moler, asociados a fragmenteria de cerámica domestica; asociado a otras estructuras menores como el Montículo I, de función administrativa, y las audiencias del Apéndice, y los reportados en la sección Este de la Huaca 1; evidencian el carácter multifuncional de este sector del complejo arqueológico, y si a ello agregamos los hallazgos en la parte superior de la pirámide muros decorados con frisos y estructuras anichadas de fino acabado, resulta obvio indicar que el sitio presenta toda una secuencia constructiva sujeta a permanente ocupación y una compleja secuencia de remodelaciones, sin embargo; es imperativo señalar que todas estos eventos están inmersos en un mismo periodo que corresponden al Chimú tardío.
Los trabajos desarrollados en Huaca Larga reportan un conjunto de evidencias que reafirman la ocupación tardía del sitio, el material cerámico, material ofrendatario (conopas, spondylus con miniaturas en metal, etc.), fardos funerarios, tallas en madera, y las estructuras de piedra denominados acllahuasis, de clara filiación Inca.
A partir de la evidencia arquitectónica en el complejo Túcume, se puede distinguir una evidente continuidad en el tipo de construcción piramidal trunca para esta región de Lambayeque, no así en los valles de Jequetepeque (Pacatnamú-Farfan), Trujillo (Chan-Chan), Casma (Manchan) donde para el periodo Chimú, la arquitectura se basa en espacios delimitados por muros perimétricos a manera de recintos amurallados. Es posible que los lambayeque fueron más conservadores, más no así los Chimú que variaron a otras formas de clara planificación ortogonal de probable influencia del Sur (Cultura Wari), quizás estos fueron más susceptibles a influencias foráneas que produjeron estos cambios arquitectónicos, o estas influencias fueron de diferente intensidad y expresión en las diferentes regiones.
Si bien es cierto, en la región de Trujillo para el periodo Chimú (Chan-Chan), existen algunas plataformas piramidales, estas no son de la magnitud ni la importancia que las del periodo Moche, ni de las que se encuentran en Lambayeque para el periodo del mismo nombre. Está por demás reconocer el carácter monumental del sitio, y por ende es lógico atribuirle un rango de alta jerarquía, llegando a concluir que esta singular concentración de grandes edificaciones públicas, estrategicamente ubicadas al centro del área más fértil de la región: hacen suponer que este extenso complejo arquitectónico se constituyó en la capital política o centro de poder regional Chimú para esta sección de la Costa Norte del Perú.