Sogay: Pueblo con tradición e historia

Sogay es quizá el Pueblo más atractivo de la zona de Yarabamba ( Departamento de Arequipa) y el que mejor conserva muestras de una arquitectura colonial mucho más adecuada a las condiciones climáticas y ambientales de la zona, pero la modernización está haciendo estragos y está dando paso a la delirante construcción de concreto y calamina. Es verdaderamente una pena perder todo el gran atractivo que presenta este Pueblo lleno de tradición e historia. (Cfr. revista Bienvenida Turismo Cultural del Perú en su edición dedicada a Arequipa el año 2005 en un artículo de Rafo León, llamado «Nuevas Rutas alrededor de la vieja Arequipa«).

Vía principal que nos traslada hacia Sogay.

Este Tradicional Pueblo está ubicado a 35 kms de la ciudad de Arequipa, a una altitud de 2600 m.s.n.m. (nivel de la plaza del pueblo). Por la importancia de sus suelos, como área de cultivo, siempre ha sido ocupado por el ser humano desde épocas pre-incas, como lo indican los restos en asentamientos aquí ubicados. Es el ícono más importante de la propuesta turística del distrito de Yarabamba y naturalmente de la «Ruta del Loncco Arequipeño».

Desde hace unos años se ha propuesto esta ruta cultural, económica, natural e histórica para el turismo doméstico, nacional y extranjero. Es sorprendente ir por la RUTA DEL LONCCO actualmente, porque uno puede ver a este personaje típico de la campiña arequipeña; cosa que ya no se puede ver quizá en algunos lugares donde supuestamente antes el Loncco pertenecía al paisaje. En La Ruta del Loncco se conserva esto, pero se conserva vivo. La Ruta del Loncco, en este caso, no solamente nos trae esa presencia viva de una cultura milenaria, también nos trae una esperanza viva de una cultura que puede ser más milenaria aún. Por eso la Ruta del Loncco, es uno de los patrimonios culturales, económicos, naturales e históricos de la región que necesita la protección y apoyo de todos los entes pertinentes. Aquí pues, en Sogay, resalta ese personaje de la campiña típico agricultor arequipeño, persistente y trabajador, personaje que nunca se rinde frente a las adversidades.

Río Sogay que aún conserva una rica y variada fauna. Aquí en la fotografía el pato zambullidor.

Sogay se encuentra configurado por un sistema de andenerías y pequeñas parcelas, que generan un microclima , propicio para diversos . Este lugar probablemente constituya el sitio paisajísticamente más bello de la campiña yarabambina, tanto por su configuración cuanto por su ubicación alta y expectante y con una vista incomparable hacia los recursos naturales, el Misti y el Chachani.

Se localiza en una lomada extensa donde habitan familias tradicionales de Arequipa, con viviendas de sillar acondicionadas, restos históricos y un lecho de río con amplia vegetación y que en su recorrido va tomando distintos nombres de acuerdo a los poblados que beneficia con sus , así río Sogay, Quequeña o Yarabamba. Nosotros le llamaremos RÍO SOGAY, ya que es el primer pueblo al que favorece en toda esta zona. El slogan de este pueblo tradicional, donde el tiempo parece haberse detenido, es «Sogay, Naturaleza en silencio». (Cfr. Revista «Mi Nombre es Arequipa» Nº 5).

Muestra de la andenería que circunda Sogay.

Sogay, que significa lugar de castigo, pertenecía al curacazgo de POCSI, ocupaba la cuenca del río Yarabamba y vertientes del Mollebaya es decir: Uzuña, Piaca, Pocsi, Polobaya y Mollebaya, incluyendo, Yarabamba y Quequeña. Entre sus atractivos (dentro del mismo pueblo) está la Arquitectura de las casas que lo conforman, la mayoría de ellas construidas a principios del siglo pasado; sus callecitas todas empedradas, sinuosas y en pendiente; la «Tanccana» o batán y su mano de piedra donde la gente del pueblo, antiguamente molía los granos de maíz, trigo, cebada y el famoso maíz germinado, para la no menos famosa «chicha».

Parte de la zona de Sogay, fotografía tomada desde Cerro Borracho.

Y ya en los alrededores, también están los Petroglifos ubicados camino al viejo molino, los restos de las bóvedas y las piedras de molienda de un molino colonial (1820); la andenería del lugar, que muchos la comparan como un pequeño anfiteatro parecido al Colca pero en menor escala, y, por último, las Cascadas ubicadas en el cerro Cambraca (Cfr. artículo del Arq. Javier E. Flores Herrera en la Revista Del Colegio de Arquitectos de Arequipa, Diciembre 2009 año 1 Nº 2).

Muestra de el camino inca que unía todos estos pueblos, como Polobaya, Pocsi, Piaca, San José de Uzuña y otros; aquí la zona de Cambraca.

Sogay es, como estamos indicando, uno de los anexos que tiene un extraordinario potencial para presentar a sus visitantes. Adentrarse en Sogay, significa disfrutar de la experiencia única que combina lo tradicional y lo natural que le da un toque especial al pueblo; un pueblo tradicional donde el tiempo parece haberse detenido. Evidentemente para disfrutar está su paisaje, no por algo a Sogay se le considera como «naturaleza en silencio»; la distribuciónde las chacras, que nos regalan un inolvidable recorrido por sus verdes sembríos y zonas con presencia milenaria del ser humano que han dejado muestras de su exquisito arte en grandes moles de piedra (Petroglifos, los existentes pertenecen a la segunda modalidad, con referencia al arte rupestre).

Vista parcial del paraje de La Piedra Grande y Los Uzuña.

Cuando hablamos de segunda modalidad en arte rupestre, naturalmente nos referimos a lo propuesto por el estudioso Dr. Eloy Linares Málaga. La propuesta de este insigne Yarabambino respecto al arte referido es que existen muestras de pictografías, petroglifos, geoglifos y arte mobiliar con tradición rupestre. Los visitantes que llegan a Sogay, recorren naturalmente su territorio, pero no tienen oportunidad de ir a las zonas de los petroglifos. Esto porque se desconoce o en su defecto, no se ha promovido debidamente la existencia de tales petroglifos para el turismo.

Petroglifo de la zona de los Uzuña: Detalle de una escena de caza.

Respecto a esto último, lo más representativo que tenemos son los petroglifos de «Los Uzuña», contiguo a la zona de la «Piedra Grande» (considerada como un símbolo de este Pueblo). El arte rupestre presenta motivos muy variados, antropomorfos, zoomorfos (camélidos en gran mayoría, escenas de caza de animales) y geométricos (líneas ondulantes). En gran parte se repiten lo encontrado en Alto San Antonio. El lugar escogido por los antiguos peruanos es de alguna manera estratégico para sus prácticas mágico religiosas.

Detalle del petroglifo de la zona de los Uzuña: Similar a lo que existe en la zona de la quebrada de Hualhuayo.

Debemos indicar que los petroglifos ocupan un sitio aparte en el arte precolombino y plantean dos problemas principales: el primero referente a su fechado, el segundo a su finalidad. A diferencia de los vestigios y cerámicos, los petroglifos están desprovistos, en la mayoría de los casos, de otro contexto arqueológico y no pueden ser relacionados con un período cultural preciso. Este grupo de Petroglifos estudiados por el Arqueólogo Eloy Linares Málaga, así como los ubicados en la lomada de Alto San Antonio, les da una antigüedad de 5,000 años A.C. (afirmación de este insigne investigador). Junto a este arte, se encontraron materiales líticos trabajados como puntas, raspadoras, raederas, machacadores y tajadores así como abundantes morteros y esquirlas que sirvieron como medios de producción para la caza de camélidos, roedores y cérvidos que alimentaron a los primeros grupostrashumantes que llegaron a toda esta zona de Sogay, San Antonio y otros del distrito de Yarabamba. Desgraciadamente todo este grupo de Petroglifos han sido depredados, algunos han sido destruidos por construcciones que allí se han hecho y en algunos casos, los mismos visitantes han fragmentado las piedras. Este importante sitio, como muchos otros en este Distrito, no es conservado como debiera ser. Aquí debemos hacer un «mea culpa» e iniciar una cruzada por facilitar la investigación, darles mayor difusión y poner en valor todo este preciado legado para el turismo.

Petroglifo ubicado en el Callejón, zona El Encanto.

Otra zona importante de petrograbados es «El Encanto», en los lugares denominados «la Ladera» y «el Callejón». En su gran mayoría se repite las representaciones de escenas de caza de camélidos, venados y figuras de diferente tipo, así zoomorfas como geométricas. En el Callejón notamos otras representaciones, como podemos visualizar en la fotografía que se acompaña. Como este arte está en los muros de la andenería existente, muchas piedras han desaparecido por los constantes deslizamientos que ha habido, tanto a consecuencia de las lluvias como por el mismo riego a que son sometidos estos terrenos de cultivo.

Detalle del petroglifo ubicado en la Ladera, zona del Encanto.

Paralón tampoco está exenta de restos arquelógicos y de arte rupestre. Es bueno indicar que toda esta zona es muy rica en andenería pre Inca, conserva en la parte superior canales y trazos de una pequeña urbe. Así mismo se ha podido verificar la presencia de petroglifos, con representaciones de animales y líneas ondulantes, diseminados en toda la zona.

Petroglifo ubicado en la zona de Paralón

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Al existir presencia de petrograbados similares a los de la zona de Alto San Antonio, más precísamente la existencia de TRIDIGITOS en las piedras (suponemos que hubo presencia de Nandús en todo este territorio), consideramos que Paralón, Quebrada de la Zorra y Hualhuayo pertenecen a un mismo gran territorio junto a Alto San Antonio.

Monografias.com
Petroglifo ubicado en la zona de Paralón. Representación de TRIDIGITOS.

Lo penoso es que la andenería existente ha sido, en parte, destruida por algunas ladrilleras informales que sustraen la materia prima para la confección de su producto, como son los ladrillos. Zona importante es también Cerro «Borracho», lugar estratégico donde se encuentra andenería pre inca y petroglifos, estos últimos figuran en la relación del Inventario Nacional de Arte Rupestre del Perú. Junto a este arte rupestre, existe también pequeñas terrazas y plataformas. Tampoco es ajeno comentar, que este sitio se presenta como estratégico para las prácticas mágico religiosas de los antiguos peruanos, que hicieron de este territorio parte de su ruta de transhumantes.

Petroglifo ubicado en la zona de Cerro Borracho. Estas representaciones nos recuerdan Alto San Antonio y la zona de Paralón.

Debemos señalar también San Pablo. En toda la zona existen diferentes evidencias que indican que este lugar en la antigüedad era un gran centro de adoración, al cual viajaban desde distintas partes en un determinado momento del año; esto por las fosas encontradas en diferentes niveles con pagos que se hacía a la tierra. En este Cerro se conservan aún canales y una andenería en su declive y, en la cumbre, hay evidencias de tumbas y habitáculos con restos de cerámica fragmentada.

Andenería prehispánica en la zona de San Pablo. Lugar de rituales de Pagos a la Madre Tierra.

Los antiguos peruanos tuvieron un profundo respeto a las fuerzas de la naturaleza, a los apus (montañas), al sol, la luna, animales y en especial a la «pacha mama» o madre tierra como parte de su religiosidad; considerándola como «fuente de vida», hacedora de todo lo existente. Por ello construyeron lugares sagrados para rendir culto y celebrar lo místico en agradecimiento a Élla. A este ritual se le conoce con el nombre de «pago a la tierra«, actividad de reciprocidad entre el mundo material y el mundo espiritual, del ser humano y la naturaleza. Este ritual tenía como finalidad satisfacerla, nutrirla y ofrecerle los mejores alimentos para darle fuerza y energía, con el objeto que, en el futuro, les devuelva protección, , prosperidad y buenas cosechas. Se trata de una deidad que manifiesta la partición entre el dar y quitar, pues así como favorece y cuida, también castiga y reclama sacrificios. Es compasiva, pero también vengativa, caprichosa, arbitraria e impredecible.  Por ello es respetada y temida. San Pablo se convierte así como un lugar sagrado para este ritual, por ello se encuntran señales en todo su territorio de lo que aquí acontecía antiguamente.

Esto ha motivado que sujetos inescrupulosos estén depredando todo el lugar en busca de «tesoros», pensando que estos pagos son «tapados» (tesoros enterrados) y lo único que hacen es destruir todo aquello que se considera como un legado valioso de nuestros antepasados; arruinando la andenería y fragmentando la cerámica con el contenido de estos pagos.

Cerro San Pablo, por la búsqueda de los «tapados», se está depredando todo este lugar.

Por otro lado, en este Pueblo, tenemos: las cascadas que se encuentran en la zona de Cambraca, en el río Sogay. Este río, en su discurrir, forma caídas que han horadado las rocas, formando pozas muy profundas; y junto al paisaje agreste de los cerros que rodean el lugar, se convierten en centro de atención para los visitantes.

Cascadas formadas por el río Sogay, zona de Cambraca.

Sogay ahora ya no tiene esa originalidad y ha perdido parte de su historia gracias a la ineficacia de sus autoridades y al silencio de sus pobladores que no han sabido alzar su voz de protesta y defender las tradiciones y la Arquitectura del Pueblo.

Sogay, un pueblo con tradición e Historia y es uno de los lugares más preciados que Yarabamba presenta al turismo

Como podemos apreciar en las fotografías que acompaño, la arquitectura moderna se está trayendo abajo toda una tradición histórica en su construcción, y es precisamente esa originalidad la que convierte también a este Pueblo, en un gran atractivo para el turismo. Pero eso no es todo, gente del mismo pueblo, con la venia de las autoridades, construyeron casas de dos pisos con arcos truncados que podrían estar en cualquier sitio menos en este pueblo. A pesar de todo, esta zona resulta muy atrayente principalmente para el turismo ecológico y de aventura. En la es visitada no sólo por turistas nacionales o locales, sino también por un gran número de extranjeros. (Cfr. Artículo del Arq. Javier E. Flores Herrera en la Revista Del Colegio de Arquitectos de Arequipa, Diciembre 2009 año 1 Nº 2).

Sogay desde la plaza principal

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Sogay es pues, un pueblo que merece toda nuestra atención y donde debemos tener mucho cuidado en combinar cultura y naturaleza; buscar el equilibrio entre la modernidad y la tradición cuando se trate de formular proyectos u otorgar licencias de construcción tanto a los pobladores del lugar, como aquellos que han adquirido propiedades en este Pueblo y, naturalmente, poner en valor todo el patrimonio que aquí existe.

 

 

 

Autor: Ismael Begazo Quenaya.

(Las fotos pertenecen al archivo del autor).

Perú participó en I Encuentro Iberoamericano de Gestores de Sitios con Arte Rupestre inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial

Expertos de España, México, Brasil, Argentina y el Perú intercambiaron experiencias en el Museo de Altamira (España).

Gestores de los más importantes sitios arqueológicos con arte rupestre de España, México, Brasil, Argentina y el Perú se dieron cita en el Museo de Altamira, ubicado en Santillana del Mar (España), con ocasión del I Encuentro Iberoamericano de Gestores de Sitios con Arte Rupestre inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial.

Además de exponer sobre sus experiencias de gestión, los participantes en este encuentro sentaron las bases de una red de vínculos académicos e institucionales dirigidos a fortalecer el trabajo de investigación, conservación y gestión de este especial patrimonio cultural de Iberoamérica con miras a la conformación de un Centro Internacional para el Arte Rupestre y Patrimonio Mundial.

Este Centro Internacional contribuiría en la formación de gestores y apoyaría las labores de registro, investigación, conservación y gestión de arte rupestre emprendidas por los Estados Parte de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural de 1972 de la UNESCO.

A este importante evento asistieron en representación del Ministerio de Cultura, María Belén Gomez de la Torre Barrera y Segisfredo López Vargas, arqueólogos de la Dirección de Sitios del Patrimonio Mundial de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Viceministerio de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales, quienes expusieron sobre las Líneas y Geoglifos de Nasca y Pampa de Jumana, bien cultural inscrito el año 1994 en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

El poder-saber de los ancestros míticos en las pinturas rupestres de Poro Poro de Udima

*Este artículo es una ampliación de la ponencia presentada en el Internacional Rock Art Congress, Albuquerque, USA-2013, en la Sesión: Symbols, Myths, and Cosmology: Archaeological Material and Anthropological Meanings. Trabajo en prensa en la Revista n° 13 (abril 2014) del Museo de Arqueología, Antropología e Historia de la UNT.

“Nuestro esfuerzo está dedicado a la memoria de Absjorn Pedersen
o el “Chango” como solían llamarle.
Al momento de tomar decisiones, él nos susurró al oído
que regresáramos a Poro Poro de Udima
y lo siguiéramos en el camino con pasión y temeridad,
porque nada está escrito y todo es posible”

INTRODUCCIÓN

Este trabajo presenta una nueva mirada sobre el arte rupestre del sitio arqueológico Poro Poro de Udima, distrito de Catache, Cajamarca, Perú. En 2011-12 realizamos investigaciones sistemáticas que ampliaron la información conocida a través del empleo de nuevas tecnologías en fotografía digital y tratamiento de imágenes. Los estudios iconográficos, junto a los datos arqueológicos y etnohistóricos, sugieren que se trató de un sitio de peregrinaje y prácticas shamánicas, que funcionó como oráculo y espacio sagrado dedicado al culto de antepasados míticos fundadores de linajes, representados por una pareja antropomorfa que inicia la secuencia de expresiones rupestres en el panel principal, orientado hacia una catarata, considerada la pacarisca del grupo.

Palabras clave: Arte rupestre, Poro Poro de Udima, Perú, Iconografía, Mitología

Castillo Benites, Daniel y Barrau, María Susana. El poder-saber de los ancestros míticos en las pinturas rupestres de Poro Poro de Udima.
En Rupestreweb, http://www.rupestreweb.info/podersaber.html

INTRODUCTION

This paper presents a new approach on the rock art of the archaeological site of Poro Poro de Udima, Catache district, Cajamarca, Peru. Systematic research conducted in 2011-12 extended the information available through the use of new technologies in digital photography and imaging. Iconographic studies, together with archaeological and ethnohistorical data suggest that this was a site of pilgrimage and shamanic practices, which functioned as an oracle and sacred space devoted to the worship of mythical ancestors founders of lineages, represented by an anthropomorphic couple which initiates the rock art sequence in the main panel, which faces a waterfall considered as the pacarisca of the group.

Keywords: Rock Art, Poro Poro de Udima, Perú, Iconography, Mythology

La disponibilidad de un recurso como el programa Image J. DStretch para el tratamiento de imágenes digitales de pinturas rupestres, así como los requerimientos del proyecto iniciado en 2007, “Base de Datos Digital del Arte Rupestre de los Departamentos La Libertad y Cajamarca, Perú”, generaron una revisión de los sitios con pinturas rupestres que registramos y documentamos con anterioridad (Castillo Benites 2005,2006a-b, 2008).

A la fecha realizamos 4 campañas al sitio Poro Poro de Udima, en abril y noviembre de 2011, y abril y octubre de 2012. Dos hechos de suma importancia tuvieron lugar entre las dos temporadas de campo de 2011, en primer término se promulgó el Decreto Supremo n° 020-2011 de categorización definitiva de la Zona Reservada Udima en Refugio de vida Silvestre Bosques Nublados de Udima, que provee el marco legal adecuado para la conservación de los bosques nublados montanos de la vertiente occidental de los andes peruanos y ecosistemas asociados, el bosque seco y la jalca, con la diversidad biológica que albergan, flora y fauna silvestre al igual que las especies hidrobiológicas, así como el legado arqueológico-cultural existente al interior del área, que incluye al territorio de Poro Poro.

Por otra parte, la Lic. Emma Eyzaguirre y el Dr. Walter Alva inauguraron el proyecto “Recuperación de los Monumentos Arqueológicos de la Provincia Santa Cruz, Cajamarca” y dieron comienzo a las excavaciones en la unidad conocida como “La Grada”, ubicada en el caserío de Poro Poro.

Este poblado está emplazado en las nacientes de los valles costeños de Zaña y Lambayeque, sobre la margen izquierda del río San Lorenzo, afluente del Chancay, que corre en sentido sur-norte a 41 km en dirección sudoeste del pueblo de Catache. El territorio pertenece al distrito de Catache, Provincia de Santa Cruz, Cajamarca.

El primer objetivo que nos planteamos fue evaluar los aspectos espaciales de los sitios con arte rupestre “Las Guitarras” y “Monte Calvario”, respecto de las unidades de excavación realizadas por Walter Alva (1988, 1996), y demás concentraciones de restos arqueológicos existentes en un promedio de 8 km2, superficie calculada por el mismo autor (1996:102) y ratificada por el informe 341/11 del Ing. Walter Benavides Gavidia, dirigido al Alcalde de Catache Dr. Américo G. Monteza Villegas.

En particular destacamos el carácter excepcional de la unidad A o La Grada, por el tipo de arquitectura monumental que presenta, sumado al depósito de ofrendas con ceramios, fragmentos de alfarería y 2 cuentas de turquesa, así como un altar lítico asociado que exhibe 5 escalones y 10 pozos cóncavos excavados, conjunto rematado por un bloque paralelepípedo con dos motivos grabados. El autor mencionado sugiere para el conjunto una función ritual relacionada a significados astrales. Por otra parte, en una de las terrazas laterales de la unidad C encontró un canal subterráneo de piedra, que siguió hasta su origen en una losa granítica de 2 x 1,40 m y 20 cm de espesor, con una perforación circular central que entiende estuvo destinada al paso de líquidos a través del canal hacia el barranco, y sostiene se trataría de una losa ofrendatoria. En cuanto a la unidad D o “El Calvario”, ubicada al pie del farallón homónimo, recuperó alfarería formativa correspondiente al menos a dos ocupaciones sucesivas (ibíd.:110,111); y del sector E, situado al norte del conjunto, destacó la presencia de altares líticos de características también excepcionales. El investigador indica que todas las unidades estudiadas poseen cierta similitud formal y propone que se trataría de un complejo de arquitectura ceremonial, que por sus características asigna al período formativo y vincula al manejo simbólico del recurso hídrico. En cuanto a la cerámica encontrada en capa o en el depósito de ofrendas, la relaciona con la alfarería de Pacopampa, Pandanche, Kuntur-Wasi, Layson y Jequetepeque (Ibíd.:113-114).

El recorrido e investigación de los testimonios arqueológicos reseñados nos permite sustentar que guardan una asociación directa con los sitios de arte rupestre, sean los petroglifos de Las Guitarras como las pinturas de Monte Calvario.

Por otra parte, el análisis de la distribución espacial de las unidades arqueológicas y sitios con arte rupestre en escalones altitudinales entre los 2400 y más de 2900 m.s.n.m, para las concentraciones de alfarería Cajamarca y tumbas que ubicamos en el terreno sobre el farallón a la altura de Monte Calvario, suma otro aspecto de relevancia al poner en evidencia una relación directa con la conformación del terreno, que consiste en un conjunto de terrazas de origen fluvial excavadas en su recorrido por el río San Lorenzo, vale decir, que reconocemos una intencionalidad clara en las condiciones de sitio y posición de los hallazgos, que implican un aprovechamiento pleno de la topografía en la conformación de un espacio social que responde a la cosmovisión de las sociedades que estamos tratando, un tema que retomamos al referirnos a la pacarisca del grupo.

El farallón mencionado precedentemente se corresponde con la primera terraza excavada por el río, y se trata de una sección litoestratigráfica compuesta por andesita y toba o tufo volcánico, una roca ígnea ligera y de consistencia porosa, muy vulnerable a fenómenos geodinámicos como deslizamientos, derrumbes y carcavamiento, un tipo de erosión laminar y longitudinal. Las huellas detectadas en la roca dan cuenta de la explotación del sitio como fuente de materia prima para la construcción, y asimismo ponen en evidencia los fenómenos erosivos y geodinámicos acontecidos. Por otra parte, son numerosas las surgientes de agua que se suceden a lo largo del recorrido de esta formación y es omnipresente el sonido del agua corriendo, condición que se mantiene con mayor o menor intensidad a lo largo de todo el año. Cabe señalar que estos manantiales son la única fuente de agua disponible en Poro Poro, ya que el río San Lorenzo corre varios cientos de metros por debajo del poblado. La distribución espacial del farallón, sumada a la disponibilidad de agua y el respectivo sonido envolvente, sin lugar a dudas revistieron a este espacio de un carácter simbólico notable.

Esta formación también se empleó como soporte de arte rupestre, tanto los grabados de Las Guitarras como las pinturas de Monte Calvario están emplazadas sobre la misma, y presentan una excelente visibilidad y acústica. El primero está situado en las coordenadas UTM 9249532 N y 0719110 E a 2799 m.s.n.m., presentando un soporte rocoso asociado con tres pacchas talladas, ubicado en las coordenadas 9249502 N y 0719180 E a una altitud de 2777 m.s.n.m. Con respecto a Monte Calvario, el dato se tomó bajo el panel principal en el área de excavación, y se ubica en las coordenadas 9249888 N y 0719051 E a 2851 m.s.n.m. Es oportuno destacar la elección de estos sectores para plasmar las expresiones rupestres, ya que ambos guardan una excelente visibilidad del salto de agua Chorro Blanco que se encuentra en la margen opuesta del río. Esta circunstancia refuerza nuestra opinión acerca de la cosmovisión de estas sociedades y del rol que jugó el salto de agua como pacarisca del grupo.

Dibujo del antropomorfo femenino por Castillo Benites según el original de A. Pedersen. En línea punteada se indica el sector desprendido

Boris de la Piedra descubrió el sitio arqueológico en 1958 y realizó exploraciones secundado por los estudiosos Raúl Campá y J. Roldón. Por otra parte, encargó al Ing. Absjorn Pedersen el registro y estudio de las expresiones rupestres, trabajos que realizó entre los años 1964-65 (Boris de la Piedra comunicación personal 2013). Absjorn Pedersen y Boris de la Piedra presentaron los hallazgos a la comunidad científica en ocasión del II Simposium Internacional Americano de Arte Rupestre, realizado en Huanuco-Perú del 21 al 26 de agosto de 1967. La ponencia aludida generó una amplia repercusión e interés por parte de los investigadores participantes del evento (Alfaro de Lanzone 1967:9-10).

A la fecha las pinturas son mal conocidas, en particular, por la insistencia de Mejía Xesspe en la publicación de los hallazgos, que realizó sin conocer personalmente el sitio y en base a una selección de dibujos que solicitó a A. Pedersen (Mejía Xesspe: 1967-1968). Para este período, de acuerdo al archivo epistolar mencionado, A. Pedersen contaba con ofrecimientos serios para la publicación de los hallazgos por parte de instituciones de prestigio internacional.

Con posterioridad a la muerte de A. Pedersen en 1986, su hijo Duncan se encargó de donar en 1988 toda la documentación sobre el arte rupestre de Poro Poro de Udima al Museo de la Nación en Lima (Vega 1996:28; Duncan Pedersen, comunicación personal 2013). Esta información se empleó para reproducir y exponer en dicha Institución el panel principal de las pinturas de Monte Calvario. Una imagen de esta copia puede apreciarse en la publicación realizada por Del Carpio et al. (2001:102). Por segunda vez la divulgación de las pinturas fue parcial y además mostró la falta de conocimiento del sitio por parte de los encargados del calco, ya que se deslizaron algunas imprecisiones y errores.

En este contexto, Del Carpio et al. visitaron el sitio en los años 1996 y 1998 (Martin Mac Kay, comunicación personal 2011), contribuyendo con la descripción de 17 motivos y un pormenorizado análisis interpretativo (Ibíd.:95-116). Por otra parte, Castillo Benites (2006) viajó al sitio y brindó un panorama general destinado a la divulgación del patrimonio cultural peruano, a través del sitio www.deperu.com/arqueologia

En síntesis pasaron más de 40 años desde los estudios de A. Pedersen sin que se diera a conocer una descripción completa de los sitios con arte rupestre de Poro Poro de Udima.

Antropomorfo femenino. Foto procesada mediante ImageJ D-Stretch, canal “ire”.

En las temporadas de campo de 2011 y 2012 procedimos a un registro y documentación general de las pinturas, que incluyó la búsqueda de los bloques con pinturas desprendidos a mediados de los años 90’. La evaluación general señaló que el origen del deslizamiento de dos grandes sectores del farallón se debió a causas naturales, y no a la caída de un rayo como sostienen los vecinos de Poro Poro. Para ocasionar el evento, se sumaron condiciones de humedad extrema, amplitud térmica, raíces y grietas preexistentes que incluso se observan en fotografías de los años 60’. Asimismo, estudiamos el negativo dejado en el farallón por el desmoronamiento y calculamos la altura, dirección de la caída e impacto de los bloques de piedra, considerando su tamaño y la fuerte pendiente. En síntesis, demarcamos un sector del terreno y procedimos a dar vuelta todos los bloques de piedra a pesar del tamaño que presentaban. Los resultados de este procedimiento fueron alentadores, ya que recuperamos un fragmento de 0.25 x 0.18 m con pintura verde correspondiente al motivo antropomorfo femenino mutilado por el evento, y otro de 1.10 x 0,60 m que exhibe un motivo antropomorfo masculino pintado en color rojo y amarillo.

Antropomorfo masculino. Foto procesada mediante ImageJ D-Stretch, canal “ire”

Boris de la Piedra (comunicación personal 2012) mencionó que por debajo del alero de las pinturas en Monte Calvario, recuperó fragmentos de alfarería formativa con incisiones y cerámica Cajamarca. Nosotros realizamos un pozo de sondeo estratigráfico al pie del alero principal, por debajo del sector 6 en que se ubican las pinturas que presentamos en este trabajo. Los resultados indicaron que se trata de un terreno fuertemente disturbado e incluso encontramos una oquedad que probablemente se excavó para sostener algún andamio o escalera para estudiar las pinturas. Una excepción lo constituyeron los hallazgos levantados en el ángulo norte del corte y en el extremo sureste, en la capa 3. En este último caso, se encontró una ofrenda cerámica resguardada por un pliegue de la roca madre, se trata de una vasija que contenía fragmentos cerámicos de otros cuencos también ofrendados, y que además, presenta un orificio intencional en la base que se corresponde con la práctica ampliamente conocida de “matar la cerámica”, es decir ritualizarla. Si bien los materiales se encuentran en estudio, anticipamos que la alfarería en su amplia mayoría corresponde a la tradición Cajamarca.

Una vez cerrada la excavación, se levantó un andamio para posibilitar el estudio en detalle de las pinturas, tarea que complementamos con la recolección de muestras de los afloramientos de arcilla y ocre. Este último se presenta en varias tonalidades y muy probablemente se usó en la elaboración de las pinturas rupestres.

Vista general del sector 6 del farallón. Los motivos citados en este estudio son la pareja mítica, el antropomorfo en actitud de vuelo y los shamanes masculino y femenino.

El informe final sobre el arte rupestre de Poro Poro y las excavaciones conexas se dará a conocer en forma conjunta con los trabajos arqueológicos del Proyecto “Recuperación de los Monumentos Arqueológicos de la Provincia Santa Cruz, Cajamarca”. De todas maneras podemos adelantar la asociación directa de las expresiones de arte rupestre con los testimonios excavados en el sitio, así como una amplia profundidad temporal que se inicia en tiempos Cupisnique para los petroglifos de Las Guitarras y el grupo de pinturas de gran tamaño del sector 6 de Monte Calvario, con una perduración hasta finales del período intermedio temprano verificada para este último sitio. Asimismo, todo el conjunto arqueológico funcionó como un centro de peregrinaje en el que se realizaron prácticas chamánicas y ofrendas vinculadas con el culto a los ancestros, la fertilidad y el agua. A este respecto destacamos la agrupación espacial de tres seres míticos a más de 12 m. de altura en el sector mencionado, la pareja antropomorfa considerada huaca en este estudio y un personaje antropomorfo masculino ejecutado de perfil en actitud de vuelo, que exhibe las piernas cruzadas, un apéndice en forma de ala, máscara, tocado y la mano derecha sosteniendo una paccha. Por otra parte, las expresiones rupestres que se disponen inmediatamente por debajo de la tríada sagrada, representan en forma sucesiva a un antropomorfo masculino identificado como chamán, con los brazos levantados en actitud de adoración e invocación, y un motivo antropomorfo femenino también registrado como chamán, que exhibe un ojo excéntrico en el vientre y cierra la columna de representaciones de gran tamaño en el sector 6. Si bien varias figuras fueron repintadas y algunas modificadas, el caso más notorio corresponde al último personaje referido, ya que se le adicionó una sola pierna flexionada y en posición inverosímil que brinda a la figura la apariencia de una mujer en trance de parto. Este dato se complementa con la referencia a una pareja de chamanes de gran tamaño representados en los sectores 1 y 2 del sitio, ya que la figura femenina está en posición de parto y exhibe la vulva.

Ofrenda cerámica in situ. Excavación bajo el sector 6 del farallón.

En síntesis, la producción visual del sitio es riquísima y revela una ideología clara al iniciar la secuencia con tres imágenes de seres revestidos de connotaciones mítico-religiosas vinculados con los ancestros míticos y el culto al agua, seguidos de una pareja de chamanes que contextualizan el medio en que se realizaban los ritos y ceremonias, al tiempo que enfatizan aspectos relativos a la fertilidad.

A nuestro entender desde lo iconográfico el conjunto de motivos de gran tamaño representaría una evidencia más del avance Cupisnique hacia la sierra, y que podríamos correlacionar con la fase Copa de Kuntur Wasi.

Para adentrarnos en el estudio mitológico, reseñamos las características de la pareja antropomorfa que inicia la secuencia de representaciones en el panel principal, sector 6 de nuestro registro, a una altura que supera los 12 m. Ambos están representados de frente, erguidos, con los segmentos del cuerpo bien proporcionados y los pies orientados hacia extremos opuestos, presentan un promedio de 2 m de altura, y en la ejecución se combinaron los colores verde, marrón y blanco, con la superficie natural del soporte, que se suma a la composición a través del empleo de la técnica de negativo. Al personaje masculino lo representaron a la izquierda, sostiene báculos en ambas manos y lleva dos tocados idénticos de distinto color. En general se trata de un diseño mayormente rectilíneo, que pareciera llevar tatuaje o pintura facial a lo largo del entrecejo y la nariz, tiene pupilas excéntricas que miran hacia abajo y boca de comisura triangular, con dientes y colmillos, exhibe un adorno ventral con triángulo inguinal y cabos laterales que rematan en cabezas de serpientes. A la derecha ubicaron al personaje femenino, también de ojos excéntricos pero de mirada dirigida hacia arriba, que asimismo presenta una boca de comisura triangular, dientes y colmillos. Lo característico es que tiene las manos sobre el pecho, porta collar y aros, adorno ventral y triángulo inguinal con apéndices zoomorfos. Las líneas se suavizan respecto del personaje anterior, lo curvilíneo prevalece en el motivo subesférico que rodea a la figura y reconoce un punto de inflexión a la altura del cuello del personaje, en que se abre hacia fuera. Toda la imagen semeja la forma de un cántaro con cuello antropomorfo.

Antropomorfo masculino en actitud de vuelo. Foto procesada mediante ImageJ D-Stretch, canal “ire”.

De este contexto resaltamos que la pareja antropomorfa exhibe una expresión fuerte de poder destacada por la representación de bienes de prestigio, así como bocas felínicas y apéndices serpentiformes, atributos que según el estudio de iconografía prehispánica de Hocquenghem (1983:58-74), son característicos de seres míticos que reunirían la fuerza-coraje de los jefes y el poder-saber de los chamanes. Se trata de representaciones icónicas que aluden a estas características y también al camaquen, que remite a la noción del poder inmortal y autoridad absoluta de los ancestros míticos. Cabe señalar que Hocquenghem basó el estudio citado en información etnohistórica y etnológica sobre mitos y ritos incaicos, contemporáneos al incario y pos incaicos, tanto de la costa, tierras altas andinas y piedemonte amazónico.

Antropomorfo masculino, chamán sector 1. Foto procesada mediante ImageJ D-Stretch, canal “btn”.

En nuestra opinión, la pareja tratada constituye la representación de antepasados míticos o reales, fundadores de linajes y dobles de malquis tutelares, que atravesaron un proceso de petrificación que se exhibe también a través del empleo de la técnica negativa, que hace participar a la superficie natural de la roca en la composición. El tocado doble del personaje masculino, diferenciado sólo por el color, haría alusión a las mitades hanan y hurin del grupo de descendencia, que reconocería un origen costeño, idea reforzada por el empleo del color verde en la ejecución de los diseños (Rostworowski de Diez Canseco 1986:70-71). Es más, desde una mirada estrictamente formal, el tocado semeja a dos recipientes asimétricos que presentan los bordes externos más largos que los internos, con ángulos de inflexión marcados en la porción media, que se proyectan hacia fuera en triángulos isósceles perpendiculares que bien podrían representar picos vertederos y en definitiva tratarse de verdaderas pacchas. Esta observación pone en evidencia una simbología muy rica, ya que se relacionarían los vasos ceremoniales contenedores de agua, chicha o sangre con lo mencionado precedentemente sobre los dos grupos de descendencia o linajes. Por otra parte, cabe señalar que el motivo dispuesto inmediatamente por debajo de la pareja tratada, exhibe a un personaje antropomorfo de perfil en actitud de vuelo, con un apéndice en forma de ala, las piernas cruzadas, máscara, tocado y la mano derecha sosteniendo una paccha. Si bien esta representación pertenece a un estilo posterior al conjunto de la pareja tratada, contribuye a sustentar la presencia de estos vasos en el universo de las expresiones rupestres del sitio. También debemos tener en cuenta a las pacchas talladas en una roca próxima a los grabados de Las Guitarras, las diez pacchas esculpidas en el altar lítico de La Grada (unidad A), el canal subterráneo de la unidad C “El Molino” que funcionó como paccha y los 4 pozos cóncavos tallados en El Púlpito (unidad E).

Antropomorfo femenino, chamán sector 2. Foto procesada mediante ImageJ D-Stretch, canal “btn”.

El manuscrito de Huarochirí (Taylor 2008) presenta innumerables casos de petrificación de divinidades, héroes y antepasados míticos. María Rostworowski analiza el pensamiento andino sobre este proceso y cita una declaración que recogió Avendaño, visitador y extirpador de idolatrías: “Tienen los yndios historias de sus Idolos que las saben por tradición de sus mayores y dicen que todos los ydolos tienen dentro dessi, aunque son piedras, cierta deidad que se convirtió en aquella piedra y por esso la adoraban” y agrega: “Para Duviols (1973:165) la petrificación era una manifestación de perennización y sacralización. El alma del difunto o de una divinidad se posesionaba de la piedra, se adentraba en ella y por ese motivo podía emitir oráculos y responder a preguntas” (1986:62-63). Por otra parte, Duviols profundiza el tema de la petrificación en el marco de un estudio sobre los monolitos “huanca” (1976:359-364).

En el caso que nos ocupa, es el empleo de la técnica negativa lo que incorpora a la piedra en la composición de las imágenes, lo cual sumado a los atributos que presentan y comentamos, nos habilita a proponer que constituyeron el centro de referencia de un espacio sagrado y que además, revistieron funciones de huanca tutelar (Duviols Ibíd.).

El mito de la pareja antropomorfa divina, con la figura femenina representada en forma de cántaro, reconoce una perduración temporal notable. Las fuentes etnohistóricas son ricas en tal sentido (Rostworowski: 1986) y permiten apreciar variaciones locales. A fin de evitar repetir citas trataremos en detalle la información referida un proceso por idolatrías en Cajatambo.

En 1662 se sustancia en el pueblo de Mangas, en la provincia de Cajatambo, un proceso por idolatría que involucraba el culto de una pareja divina compuesta por Condortocas y su hermana Coya guarmi (Duviols 2003:579-656). Los testigos coinciden en que eran malquis progenitores del ayllo Cotos y que tuvieron su pacarina en el mar. “…Condortocas es malque Camaquen de los Curacas del ayllo de cotos y de don Alonso Callanpoma y que bino este malqui Condortocas de la mar y de alli nacio vino convertido en condor” (Ibíd.: 593). Coya guarmi tenía la forma de un cantarillo con cara de mujer en el cuello y lucía gargantillas y zarcillos, así como prendas finas y adornos de plata. En cada oportunidad que se techaba una casa, llevaban a la diosa para mocharla, en un contexto de baile, canto y consumo de coca y chicha. En la confesión de Violante quillay se agrega “…con este cantarillo coyahuarmi lo llevan al pucyo questa junto al pueblo que llaman Rimaypucyo que quiere decir pucyo que abla y van con tamborsillos cantando [roto] al dicho ydolo junto al chorro del agua, y primero queman sebo y coca y le ysieron desta manera, y [roto] misma agua salta y [roto] se entra en el cantarillo y le abla el dicho cantarillo y dise la buenaventura el dueño que cubre la cassa” (Ibíd.: 612)

Shimada et al (2004:532) comentan un documento de la región de Cajatambo publicado por Polia (1999: 503-504) y fechado hacia 1662-1663, que se refiere a una adoración similar a la que describimos precedentemente, vasijas de cerámica envueltas en piel de llama o vestidas de mujer que sirvieron como oráculo, agregando que las mismas realizaban favores de acuerdo a la cantidad de bebida que se mantenía en ellas, fuera agua o chicha. Los autores destacan el rol que cumplieron ciertas vasijas al contener y almacenar líquidos, en lo relativo al culto al agua.

En síntesis, los ancestros míticos o reales se abren paso en el relato del pasado de Poro Poro de Udima, y entendemos que aspectos relativos al manejo simbólico del recurso hídrico, fertilidad y culto al agua estuvieron mediatizados por estas entidades que retenían la capacidad de emitir oráculo en un contexto de espacios sagrados y prácticas chamánicas, bien documentadas para Monte Calvario por la representación de dos parejas de chamanes, una en el sector 6 y la otra en los sectores 1 y 2. La continuidad temporal de los ritos y ceremonias en el lugar está evidenciada por el repintado de varias imágenes, tal como ya lo hemos referimos, así como por las ofrendas cerámicas halladas en la excavación mencionada, testimonios que nos habilitan a establecer una cronología que se extendería hasta finales del Período Intermedio Temprano.

Al tratar el tema de la pacarisca del grupo, definimos más precisamente el concepto a través de información etnohistorica.

Cristóbal de Albornoz en la instrucción para descubrir todas las guacas del Pirú y sus camayos y haziendas dice:

“Hay, como dixe arriba, el prencipal género de guacas que antes que fuesen subjetos al ynga tenian, que llaman pacariscas, que quieren dezir creadoras de sus naturalezas. Son en diferentes formas y nombres conforme a las provincias: unos tenian piedras, otros fuentes y rios, otros cuebas, otros animales y aves e otros géneros de árboles y de yervas y desta diferencia tratavan ser criados y descender de las dichas cosas, como los ingas dezia(n) ser salidos de Pacaritambo, ques de una cueba que se dize Tambo Toco y los angaraes y soras descender de una laguna llamada Choclo Cocha y desta manera todas las provincias del Pirú, cada cual de su modo aplicando cualquiera de las cosas dichas a su nascimiento. A estas pacariscas se allegaron рог parcialidades muchos nombres de guacas que, descubiertas las pacariscas, como allegados suyos se descubren luego.

Hase de entender que ninguna parcialidad de naturales dexó de tener esta guaca pacarisca, por pequeña o grande que l’ucse la parcialidad” (Duviols 1967:20) y además agrega:

“Hay otros géneros de guacas, en estos indios mitimas quel inga pasó de unas tierras a otras, de mucha importancia e que más disimuladas tienen que son alguna pieça de bestidura que su guaca pacarisca ténia en sus tierras, la qual pieça les entregava el sacerdote ocamayo de la dicha guaca en su tierra, encargándoles no se les olvidase el nombre de su descendencia e que en el propio orden que en sus tierras mochavan y reverenciava(n) a su pacarisca criadora, ansí lo hiziese(n), sacando en sus bailes y taquíes generales aquella pieça de bestidura de su guaca. Guardan estas pieças con mucho cuidado e les tienen dados servicios y haziendas. Traen e Ilevan estas pieças según son las guacas; si son fuentes en sus tierras, traen un basso de agua dellas y échanlos con grande cerimonia en otras fuentes donde fueron trasplantados y pónenle el nombre de su pacarisca cou mucha solemnidad” (Ibíd.:21)

En este contexto, y ponderando las observaciones relativas a la arquitectura, situación y posición de todas las unidades arqueológicas que conforman el sitio Poro Poro de Udima, incluyendo obviamente a los sectores del farallón con arte rupestre, indicamos que existió una intencionalidad evidente en la aprehensión de la geografía del lugar en pisos altitudinales que enfrentan la margen opuesta del río, con una excelente visibilidad del salto de agua Chorro Blanco. Este aspecto pone de manifiesto que existió una cosmovisión subyacente sustentada por sucesivos grupos de poder que hicieron del salto de agua mencionado su eje de referencia, y nos habilita a proponer que se trataría de la pacarisca comunitaria. A lo antedicho sumamos la iconografía Cupisnique de la pareja mítica tutelar que tratamos, que si bien reconoce algunas variantes locales, es el empleo del color verde lo que pone énfasis en marcar el origen costeño, y exhibe además una faceta fundacional muy estructurada, de una potencia expresiva notable, que se refuerza a través de la alternancia en el uso de los colores elegidos, trama y urdimbre de un registro visual que nos recuerda a una configuración textil. En este sentido hacemos referencia a los tejidos recuperados en el sitio Huaca Prieta en el valle de Chicama por J. Bird (Bird et al 1985:101-255), en particular a la representación de una pareja antropomorfa (Ibíd.:157) que guarda correlación formal con el caso estudiado. El conjunto de los testimonios textiles recuperados en el sitio reviste una importancia considerable, ya que se trata de marcadores temporales e iconográficos invaluables de una producción-tradición que alcanzará una especialización remarcable en la costa norte peruana.

AGRADECIMIENTOS

Nuestro reconocimiento y respeto al Sr. Boris de la Piedra por la calidez y grandeza que tuvo al compartir con nosotros todas las circunstancias inherentes a los hallazgos en la ex hacienda Poro Poro de Udima; nos precisó fechas, actores y acontecimientos, además de brindarnos la posibilidad de acceder a la documentación en su poder, lo cual nos habilitó a reconstruir la historia del sitio sobre bases sólidas.

Al Dr. Duncan Pedersen que nos obsequió con la imagen de su padre, además de notas, precisiones y un ensayo personal riquísimo para adentrarnos en la personalidad de Absjorn o “El Chango” como solían llamarle, un ser inspirador que nos señaló el camino y permanece con nosotros en cada esfuerzo que hacemos por rescatar para la memoria las expresiones de un arte rupestre por demás vulnerable.

A la generosidad del Ing. Rainer Hosting que nos remitió el software Image J. DStretch lo cual generó la revisión de todas las pinturas rupestres dadas a conocer hasta la fecha.

Nuestro más profundo agradecimiento al Alcalde de Catache Dr. Américo Gustavo Monteza Villegas, y a los pobladores del caserío de Poro Poro, siempre acogedores y dispuestos a compartir con nosotros su experiencia de vida.

Un reconocimiento especial va dirigido al Dr. Walter Alva quien recreó para nosotros las circunstancias de los hallazgos realizados en el sitio, y compartió momentos inolvidables en casa de doña Mara. También a su esposa, la Lic. Emma Eyzaguirre, Directora del proyecto “Recuperación de los Monumentos Arqueológicos de la Provincia Santa Cruz, Cajamarca”, por el estímulo, sugerencias y la oportunidad de integrarnos al equipo y colaborar con el sondeo estratigráfico realizado al pie del sector 6 de las pinturas de Monte Calvario.

—¿Preguntas, comentarios? escriba a: [email protected]

BIBLIOGRAFÍA

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Organizan simposio “Arqueología y Paisaje del Arte Rupestre Formativo en el norte del Perú”

El Ministerio de Cultura a través de la Dirección General de Patrimonio Arqueológico Inmueble, realizará el Simposio “Arqueología y Paisaje del Arte Rupestre Formativo en el Norte del Perú”, con el objetivo de presentar investigaciones y nuevos enfoques del arte rupestre del periodo formativo que se circunscriben a la zona norte del Perú

El evento que se realizará el 20 de enero busca reunir a un conjunto de investigadores que reflexionarán acerca de la problemática de las investigaciones sobre este campo realizadas en los últimos años.

Entre los temas que serán tratados están “Los petroglifos del formativo: nuevos enfoques, una introducción”, por parte del Dr. Peter Kaulicke  de la Pontificia Universidad Católica del Perú; “Cerro la Cal y los Petroglifos del valle de Lambayeque, simbolismo del paraje sagrado”, por el Lic. Ignacio Alva Meneses del Proyecto Arqueológico Cerro Ventarrón;  también “Paisaje y Arte Rupestre temprano en el valle medio de Jequetepeque – Cajamarca” por parte del Lic. Carlos Morales Castro del Ministerio de Cultura.

Asimismo las investigaciones “Divinidades del camino: Los petroglifos de Quebrada Alto de la Guitarra y el Formativo en la parte media de los valles de Moche y Virú”“Arte rupestre y centro ceremonial; un ensayo sobre las rutas interregionales durante el Arcaico Tardío y el Formativo” por el Dr. Eisei Tsurumi del  Museo Universitario de la Universidad de Tokio, entre otros.

En la última década las investigaciones del arte rupestres están abandonando el simple registro espacial y gráfico de petroglifos, pictografías, y de la iconografía representada en las rocas, cuevas y farallones;  para dar paso a la inserción de estas evidencias humanas en su contexto geográfico, considerándolas parte de complejos paisajes culturales y que son producto de la interacción entre el hombre y la naturaleza durante los primeros siglos de la ocupación de los andes.

Fecha:  Lunes 20 enero

Lugar: Sala Paracas, sede central del Ministerio de Cultura

Hora:  2.30 p.m. a  8.00 p.m.

Arte rupestre en Nasca

Esta provincia es un destino peculiar. Todo gira en torno a las líneas que cubren sus pampas. Pero en sus cerros y en sus dunas, Nasca ofrece también otras experiencias que combinan naturaleza y aventura y que gente como Billy Hare, Olivia Sejuro o Edmundo Watkins se empeñan en dar a conocer. Entre huarangos, cactus y rocas aparecen antiguas iglesias jesuitas, petroglifos, pinturas de colores e inmensas dunas.

Los petroglifos y las pinturas rupestres nos remiten a antiguas expresiones de los pueblos. Tienen significaciones de tipo ceremonial, pero también indican lugares de descanso o señalizaciones en las rutas.

Hace unas semanas, el Perú recibió una mención internacional, un nuevo récord, en el que lo reconocen como uno de los 15 países del mundo con mayor riqueza en arte rupestre.

Según el especialista Rainer Hosting, hay cuatro tipos arte rupestre. Las pinturas, para las que utilizaron colores de origen vegetal y mineral; geoglifos, como los de Nasca, Palpa o las figuras que se encuentran en Llipata. También existen los petroglifos o grabados en roca por incisión y abrasión, y el arte mobiliario, dibujos en pequeñas piedras. Nasca y sus alrededores como Palpa, Huayurí o la carretera hacia Pampa Galeras, es uno de esos destinos para conocer petroglifos y geoglifos. A veces conlleva travesías por el desierto con 4×4 o areneros; otras, caminatas suaves por los cerros o cerca de las pistas.

En Chichictara, Palpa, a 10 kilómetros de la Panamericana, dos cerros guardan cientos de petroglifos grabados sobre rocas que miran a ese valle de naranjas y mangos.

Majuelo se encuentra entre los desiertos de Usaca y Huaricangana, pasando por un estrecho y largo cañón de rocas y arena. En este lugar se encuentra el petroglifo más grande, un cetáceo mítico protegido por un abrigo rocoso.

Los valles agrícolas como Las Trancas o Ingenio son los lugares donde hay más restos. En el valle de Aja se ubican los sitios de San Marcos y Pongo, y más arriba, camino a Pampa Galeras, también se observan petroglifos junto a los batanes de piedra.

Es necesario un buen registro en todo el país y el conocimiento de los operadores turísticos de Nasca, a fin de facilitar a los visitantes quedarse para, no solo volar las líneas, sino también para recorrer los desiertos.

 

Fuente: El Comercio

Perú es uno de los 15 países que concentran la mayor riqueza rupestre del mundo

Coordinador general de la Federación Internacional de Organizaciones de Arte Rupestre, Robert Bednarik, recorrió sitios de Lima, Áncash y La Libertad. Foto: Asociación Peruana de Arte Rupestre (APAR)

Perú se encuentra entre los 15 países que concentran la mayor riqueza de arte rupestre del mundo, afirmó hoy el coordinador general de la Federación Internacional de Organizaciones de Arte Rupestre, Robert Bednarik.

Eso evidencia que el arte rupestre (petroglifos, geoglifos, pictogramas y arte mobiliar con tradición rupestre) en la historia de Perú fue uno de los mayores componentes culturales, expresó el investigador.

«Las Líneas de Nasca, uno de los sitios con geoglifos más famosos del mundo, es prueba de que en Perú el arte rupestre tuvo mucha importancia», expresó.

Australia, India, Sudáfrica y Estados Unidos son algunos de los países que concentran la mayor cantidad de arte rupestre del mundo, precisó.

El también presidente de la Asociación Australiana de Arte Rupestre dijo que a este sitio se suman otros como los geoglifos de la quebrada Santo Domingo (La Libertad) y los complejos arqueológicos Checta (Lima) y La Galgada (Áncash).

«No obstante ello, las autoridades han descuidado el estudio y la conservación de estas evidencias, que son valiosas para que los peruanos reconozcan su historia», indicó durante su estadía en Trujillo.

La investigación del arte rupestre debe avanzar por línea científica y pese a que por muchos años en Perú no hubo una organización que salvaguardase estas evidencias, ahora el tema va por buen camino gracias a la aparición de la Asociación Peruana de Arte Rupestre (APAR), consideró el especialista.

Bednarik lamentó que un grupo de invasores atente contra los geoglifos de la quebrada Santo Domingo, en Trujillo, debido a que se trata de un sitio con características singulares.

Agregó que el daño no sólo proviene de la maquinaria que pasa por la zona, sino también del constante tránsito de personas sobre las antiguas figuras.

Robert Bednarik retornó a Perú después de 24 años. En su primera visita, invitado por el extinto investigador peruano Eloy Linares Málaga, recorrió gran parte de las zonas de arte rupestre del sur.

En esta oportunidad, invitado por APAR, visitó sitios arqueológicos en los departamentos de La Libertad, Áncash y Lima.

Mañana, viernes 13 de julio, brindará la conferencia magistral denominada “Avances en la investigación científica del arte rupestre“, en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en Lima.

 

Fuente: Andina

Calendario 2012 sobre Arte Rupestre

Las ilustraciones que acompañan a este calendario, son imágenes de arte rupestre; pinturas y grabados que corresponden a las investigaciones que realizò el arqueologo Daniel Castillo Benites y María Susana Barrau , en sitios de arte rupestre que se ubican  en los departamentos de La Libertad y Cajamarca en el Perú.

Enlace para bajar el calendario:

Calendario 2012 Arte Rupestre

Autor: Arqueologo Paúl Jofrey Álvarez Zeballos ([email protected])

ÍNDICE

01. Cordial agradecimiento p. 01
02. Introducción p. 02
03. El marco geográfico del valle de majes p. 03
04. La botánica y la zoología p. 04
05. Etimología del nombre “majes“ p. 05
06. La petrografía: Petroglifos de Cantas, Pitis, la Mezana y la Laja p. 06
07. Cantas p. 07
08. Pitis p. 10
09. La Mezana p. 15
10. La Laja p. 19
11. Conclusiones p. 21
12. Bibliografía p. 22
13. Anexos p. 23
 
CORDIAL AGRADECIMIENTO
Este informe Arqueológico esta dedicado a la memoria de Don Alejandro Zuñiga, productor de Piscos y Vinos, Que en Paz Descanse, que con una aptitud Altruista me brindo su hospitalidad y ayuda desinteresada en el desarrollo de esta investigación. También a los miembros de su familia: Marco, Sofía y Doña Blanca Díaz de Zúñiga quienes continuaron apoyando mis investigaciones hasta el final de este reporte arqueológico (2000-2001-2007-2008).

 

Publican nuevo libro sobre Arte Rupestre

El arqueologo Daniel Castillo Benitez acaba de publicar un nuevo libro sobre Arte Rupeste, el cual representa una sintesis de los aportes y conocimientos impartidos en el II Simposio Nacional de Arte Rupestre celebrado del 28 de octubre al 2 de noviembre del 2006 en la ciudad de Trujillo, este magno evento cientifico-academico logro convocar a mas de 360 asistentes entre investigadores nacionales de Lima, Lambayeque, Cajamarca, Amazonas, Ancash, San Martin, Arequipa, Ayacucho, Cusco, Tacna e Internacionales de Argentina, Venezuela, Colombia, Estados Unidos, Francia. Siendo tambien un evento esperado por jovenes estudiantes de arqueologia provenientes de diversas partes de nuestro territorio, ansiosos de nuevos conocimientos. En el desarrollo de esta actividad se impartieron ponencias de diversas regiones del Peru, así como tambien aquellas resultantes con la llegada de investigadores internacionales mostrándonos el legado de sus pueblos y la manera como estudiar la nuestra. Por ello, que es difícil escoger un tema de arte rupestre entre los expuestos en este evento,  para la siguiente edicion, sin embargo se ha seleccionado aquellas significativas en la labor academica por distintas y variadas razones de interes colectivo, considerando los postulados teoricos, estudios de la cultura material, uso de herramientas específicas de análisis e hipotesis de trabajo, o temas que dan cuenta de aportes ineditos a la fecha y aquellos que no hayan sido divulgados pre y post evento.

Si bien, el “arte rupestre” esta apenas iniciado en nuestro medio, el lector percibirá la necesidad de mayores estudios, que aborden y profundicen en el futuro las bases de un analisis que integre aspectos contextuales, espaciales y cronológicos. La presencia de estos testimonios simbólicos e ideologicos, no han sido aun abordados por la arqueología, dejandolo abandonado y restandole importancia a esta savia proveniente de las profundas raíces milenarias. Cabe entender que estos espacios conteniendo arte rupestre, fue una necesidad para aquellos grupos que venían conformando la estructura de creencias y una escala de valores, donde las deidades tenían que mediar con la naturaleza, por ello la concepcion andina estaba generalizada en dichas creencias, concibiendose que algunas de sus deidades moraban en las conformaciones de cerros, cuevas, lagunas y en otros rasgos de su enigmática geografía.

La recurrencia y presencia del “arte rupestre”, deja entrever la influencia de dichas concepciones en las primigenias comunidades. Concibiendo diversas deidades, las que controlan no solo los fenomenos meteorológicos, sino que se enseñoreaban de la riqueza biologica y faunistica. Por lo cual nos permite rastrear dichos lugares bajo el concepto de “espacios ex profeso para practicas rituales”, con distintos propositos simbolicos, a fin de aplacar la ira de sus dioses o buscar su gracia a fin de asegurar el bienestar colectivo. Entendian que dualmente podian obrar en forma negativa, infligiendo daños o castigos a la comunidad con el avenimiento de enfermedades e infertilidad de sus cultivos o animales, sea por alteraciones hidroclimáticas u otras, estableciendo la necesidad de cumplir ritos ceremoniales en estos lugares, considerandose que estas serian sus primeras huacas o centros de adoracion al aire libre.

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