Vichama: arte místico y milenario de la ciudad agropesquera de Huaura

Sede de la Civilización Caral expone al mundo la ideología de sus ancestros y destaca los murales encontrados en recientes excavaciones.

Vichama, ciudad agropesquera ubicada en el distrito de Végueta, provincia de Huaura, fue elegida por el Ministerio de Cultura para realizar una serie de actividades que promuevan la continuidad de la milenaria costumbre andina de celebrar reuniones colectivas con la participación activa de autoridades políticas y la sociedad civil.

Para alcanzar una cohesión social que construya más espacios de interacción positiva y reafirme ante el mundo la importancia de la civilización Caral, representantes de la Unidad Ejecutora 003, liderada por la doctora Ruth Shady, acompañaron a periodistas nacionales y extranjeros a un recorrido por la zona arqueológica de Vichama; los monumentos históricos de Huacho y Pativilca, las playas El Paraíso, Tambo de Mora, Isla Anat, la Laguna de Medio Mundo; y las ferias artesanales y gastronómicas de la zona.

El itinerario empezó con un corto pasacalle nocturno y la representación teatral del Mito Vichama, protagonizado por Reynaldo Arenas y Haydeé Cáceres, puesta en escena que recreó de manera didáctica la relación que existía entre los antiguos pescadores y agricultores peruanos por el acceso directo a los recursos alimenticios que ofrecían el mar y los valles, siempre en un contexto de escasez extrema generada por los cambios climáticos en el norte chico.

El arqueólogo Pedro Vargas Nalvarte comentó que el pueblo de Vichama padeció de hambre hace 3,800 años debido al fenómeno de El Niño. Esta historia fue perennizada en murales del templo principal con imágenes de niños famélicos bailando con sus estómagos vacíos. Recientes excavaciones también han permitido desenterrar a otros personajes que aportan mayores pruebas, como peces, moluscos, y relieves de adultos con ojos hundidos y las costillas expuestas.

Por su parte, la jefa de la Zona Arqueológica de Caral (ZAC), Ruth Shady, advierte que los murales encontrados “son mensajes que trascienden en la historia porque muestran a un pueblo aguerrido y trabajador que sobrevivió hace cinco mil años al rigor y crueldad de la naturaleza; sin embargo, estos desastres pueden repetirse en nuestro país, así que debemos mantener una posición de alerta”.

Otra evidencia encontrada en Vichama es la imagen de un sapo con manos humanas y un rayo pegado a su cabeza, detalle que en la ideología andina simboliza “la fertilidad, el agua y la humedad”. Además, supone que las lluvias inclementes de aquella época terminaron y volvió la calma a Caral, con cultivos efectivos, abundantes cosechas y nuevas construcciones.

Aunque los pobladores de Vichama construyeron sus plazas circulares hundidas, salones ceremoniales, hornacinas, terrazas y escaleras centrales con elementos arquitectónicos tradicionales de la Civilización Caral, también aprendieron a plasmar sus propias expresiones culturales, como las “shicras” (soportes de hasta dos toneladas), cornisas y figuras modeladas en alto relieve.

La ruta continuó con visitas guiadas a la playa Tambo de Mora (zona en la que desembarcó don José de San Martín) y el Museo Comunitario de Végueta, que demuestra con fósiles de animales y accesorios de metal, el intercambio comercial que hubo entre pobladores andinos y amazónicos. Un aspecto que resaltan los arqueólogos es la fuerte presencia de la mujer en el desarrollo económico, político y cultural de varios pueblos pre-incas.

La Expo-Feria (Catu Vichama) resulta igualmente un atractivo especial con visitantes dispuestos a comprar finos productos artesanales y agroecológicos creados por pobladores de Huacho, Végueta, Supe y los entusiastas vecinos que participan en los Talleres de Responsabilidad Social administrados por la ZAC en Huaura.

Una entretenida Feria Gastronómica confirma la fuerte demanda de exquisitos platos elaborados a base de pescados y mariscos. Comensales foráneos resaltan el valor nutricional de la anchoveta, el camote, algodón, pacae, guayaba y la palta, mientras adquieren por cantidad las ya famosas salchichas huachanas.

Como parte de la programación artística del Vichama Raymi (Día Central), ambas ferias se unen para presentar danzas folclóricas, música andina, escenas teatrales, poesía y coreografías modernas interpretadas por escolares. Los jóvenes sorprenden con acrobacias a ritmo de capoeira y los propietarios de las haciendas participan orgullosos con sus caballos peruanos de paso.

Los interesados en visitar la ciudad agropesquera de Vichama y recorrer las zonas arqueológicas de la Civilización Caral (la más antigua de América) pueden comunicarse a los teléfonos 205-2501 y 205-2509 o escribir a [email protected]

Destinos cercanos a Lima, viajes de un día

HUACHO. Complejo arqueológico de Bandurria, con sus 5000 años de historia
esperan por usted.

Las provincias de Huaral, Huaura y Cañete ofrecen propuestas interesantes que pueden salvarle el fin de semana. Viajes de ida y vuelta. Rápidos, intensos, emotivos. Vamos, anímense, no se queden en casa. Aprovechen los feriados, los domingos o sus jornadas de descanso. Total, no es una tarea titánica. Es cuestión de ponerle ganas, armar la mochila, despertarse temprano y partir hacia ese destino que está aquicito nomás.

LUNAHUANÁ. El extenso valle se ha convertido en refugio predilecto de aventureros y familias que buscan acabar con la rutina.

Olvídese de las preocupaciones. Venza la inmovilidad. Entierre las excusas. No sirve el «me da flojera», el «es muy lejos» o el «me costará un ojo de la cara». Convénzase que hay muchos lugares a los que es posible llegar en esa combi o coaster que pasa cerca de su casa o en ese bus interprovincial que cobra baratito y sale a cada rato.

Si esto no lo termina de animar, recuerde que en la gran mayoría de los pueblos del país hay un conocedor de los secretos de las ollas y los fogones. Por esta sabrosa circunstancia, el visitante encontrará un restaurante, huarique o carretilla, donde podrá degustar un plato bien servido que conquistará su paladar y contentará a su corazón.

Huacho. Museo Arqueológico Regional

Dosis de adrenalina
Pero esa alegría no debería reducirse a los placeres gastronómicos. Es parte. No lo es todo. Dependiendo de la zona elegida, el almuerzo puede ser antecedido con una buena dosis de adrenalina o concluir con una interesante lección de historia. También con varios brindis. No muchos, los necesarios para festejar con guinda, vino o pisco y tal vez cachina (si es que la hay), la acertada decisión de abandonar su quehacer cotidiano. No importa si va hacia el norte chico, a las provincias de Huaral o la de Huaura. Usted decide si busca relajarse en el sur, acaso la vecina provincia de Cañete. Y es que el gozo va más allá de la dirección que tomen sus pasos. Tenga en cuenta que sea cual fuere su destino, siempre disfrutará del aire de libertad que guía y acompaña a quienes transitan los caminos.

Y ya que estamos compartiendo unas cuantas copitas, me atreveré a sugerirle varias alternativas, para que se convierta en el protagonista de uno de esos viajes de ida y vuelta descritos al principio, cuando recién nos conocíamos y hubiera sido una falta proponerle un salud travesía que usted emprenderá por la carretera Panamericana, al terminar de leer esta crónica.

De Lima a Lunahuaná

Pachacamac

Sur. Balnearios. Distritos costeros. Dónde quedarse. Qué visitar. Pachacámac, el famoso oráculo del antiguo hombre peruano que luego fuera habitado por los incas, las ya célebres chicharronerías de Lurín, o las recuperadas lomas de Lúcumo, un oasis de verdor, un milagro de diversidad en el desierto que permite acercarse y sentir la naturaleza.

[stextbox id=»info» align=»right» width=»150″ float=»true» caption=»Si va manejando»]
Ruta sur.

Desde Lima a:

• Complejo
arqueológico de
Pachacámac: 31 km
• Lomas de
Lúcumo: 34 km
• Chilca: 65 km
• Mala: 85 km
• Lunahuaná: 183 km

Ruta norte.

Desde Lima a:

• Eco Truly: 67 km
• Castillo de
Chancay: 81 km
• Paraíso: 135 km
• Huacho: 149 km
• Huaura: 152 km
• Albúfera de Medio
Mundo: 175 km

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Caminata, rapel y observación de aves. Ecoturismo en las afueras de Lima. ¿Se queda o quiere continuar? Nuevas tentaciones. Bienvenidos a la provincia de Cañete y al distri- ros y familias que buscan acabar con la rutina. de respeto, pro lud por la trave po to de Chilca con su templo colonial, con sus pozas de aguas curativas de La Salinas, con su vino de higo y su fama de ser un espacio de acercamiento con seres de otros planetas.

Seguimos hasta San Pedro de Mala. Valle y campiña, plátanos y manzanas, playas (Totoritas, Bujama y La Caleta) y pueblos serenos como Santa Cruz de Flores y Azpitia. Aquí hay río y camarones. Vinos y piscos bien ricos, parecidos a los de Lunahuaná, la capital turística de la provincia, a 183 kilómetros al sureste de la llamada Tres Veces Coronada Villa.

Un tour de bodegas. Degustar y aprender cómo se hace un buen pisco. Caminar o cabalgar. Cruzar un puente colgante. Escuchar la historia de una casa embrujada. Ver los rápidos del río Cañete. Hacer canotaje. Remos y salvavidas. Aventura acuática. Desborde de adrenalina en un distrito que atesora también los recintos del complejo arqueológico de Incahuasi.

De Lima a Huaura

Cambio de ruta. Rumbo norte. La Panamericana. El serpentín de Pasamayo con sus curvas con vista al mar. La provincia de Huaral. La tierra de la naranja huando y, últimamente, de apetecibles chanchitos al palo. Buen provecho, pero no solo eso, hay más: un castillo de estilo medieval de construcción republicana (se inició en 1924 y se terminó en 1935) y una comunidad ecológica hare krishna.

[stextbox id=»info» align=»left» width=»220″ float=»true» caption=»Destinos»]IR AL NORTE
Gran Terminal Terrestre Plaza Norte: Empresas de Transporte Z Buss, Turismo Barranca, San Martín de Porres y Turismo Paramonga. Gastos de movilidad (ida y vuelta): 30 soles, tomando como base Huaura, el destino más lejano. Presupuesto viajero: 110 soles aproximadamente.
IR AL SUR
Empresas: Consorcio Maleño, Soyuz o Perú Bus, Flores Hermanos y todas las empresas que tengan como destino Cañete o Chincha y hagan paradas en la ruta. Gasto de movilidad: 60 soles, tomando como base Lunahuaná, el destino más lejano. Presupuesto viajero: 130 soles aproximadamente.
OTROS
Para visitar Lurín y Pachacámac, no necesita viajar en un bus interprovincial. Hay coasters que se dirigen hacia esos destinos.[/stextbox]
¿Qué le parece? Conocer ambientes inspirados en la Edad Media que hoy son parte de un centro turístico y, luego, acercarse a la filosofía de vida de los aldeanos voluntarios del Eco Truly. Todo a menos de 85 kilómetros de Lima, aunque las opciones viajeras no terminan aquí, se extienden hasta el kilómetro 105, donde se encuentra el desvío hacia el sistema de lomas de Reserva Nacional de Lachay. No se preocupe si ignora el desvío. La carretera le deparará otras sorpresas. Kilómetro 149. Huacho, capital de la provincia de Huaura. La plaza de Armas, la casa Pitaluga, el malecón Roca, el Museo Arqueológico Regional donde se exhibe la momia de un hombre tatuado con figuras zoomorfas y geométricas; y la visita casi ritual al mercado, para comprar las incomparables salchichas huachanas.

Albúferas

Salir de la zona urbana hacia el complejo arqueológico de Bandurria con sus 5,000 años de historia y los espejos de agua de  paraíso, que albergan a 125 especies de aves. O puede dirigirse hacia las albuferas de Medio Mundo, en el distrito de Végueta, donde una laguna formada por las filtraciones de una irrigación, se ha convertido en un refugio de la avifauna.

Tiempo de tomarse un descanso, tal vez en Huaura, en la casona colonial –hoy convertida en museo– que fuera el cuartel general de la expedición de don José de San Martín. Desde su balcón, el generalísimo proclamaría por primera vez la independencia
del Perú, el 27 de noviembre de 1820. Después de tanta emoción patriótica, no cae nada mal una copa de guinda, la bebida tradicional de esta villa.

Y así, con mi copita en mano, termino con mis sugerencias viajeras. Solo me queda desearles buen viaje y albergar la esperanza de encontrarnos en un valle o en una loma, en una orilla playera o en la ribera de un río, en un huarique de sabores exquisitos o en una bodega, para seguir conversando sobre los caminos y los viajes de un solo día.

 

Fuente: Revista Lo Nuestro – Andina