Sitios Sacros
SECHIN

En la margen izquierda del río Sechín, a la altura del puente que cruza el río Casma (mucho antes de la confluencia de los mencionados) desviandose de la panamericana con dirección Este a unos 2 Kms. se encuentran los restos del Templo de Sechín; ubicado a un costado de la afloración rocosa del cerro Laguna de cuya cima se puede divisar el verdor del valle bajo.

Frontis Principal

Los antiguos constructores eligieron en el lado norte, al pie de la aislada elevación en cuyas faldas construyeron una recia arquitectura de piedra y barro. La peculiaridad del lugar es que presenta revestimientos líticos grabados, los cuales decoran el contorno del edificio.

El lugar también era conocido como «Huaca del Indio Bravo» el espiritu inquieto de Julio C. Tello le llevo a realizar estudios en el lugar descubriendo unos 98 monolitos grabados, el primero hallado por su inseparable colaborador Toribio Mejia Xesspe; guiado por el lugareño Victor Dueñas, esto acontecía por la década de los 30, posteriormente multiples visitantes, estudiosos, curiosos, fotógrafos, llegaron por el lugar admirando los vestigios del ayer; huella de los antiguos pobladores y sus obras quedaron como muestras del pasado.

Las muestras de su labor quedan presentes en los grabados líticos manifestaciones hechas con realismos y sencillez de lineas bien trazadas en forma de surcos anchos, procedimiento que les permitió plasmar inequivocamente personajes con indumentaria otros sin ello, así como cuerpos y partes de los mismos y otros detalles. Guerrero con su porra

El edificio presenta las esquinas redondeadas caracteristica muy difundida en esta época actualmente hay mas de 300 losas de piedra esculpida que revisten las estructuras, rodeando en un establecido orden de personajes que llevan mazos, otros ataviados, la observancia de cuerpos seccionados, tales como cabezas, brazos, piernas, ojos, son parte de la cantidad de materiales iconográficos asociado a la fase constructiva en adobe como en piedra y que informarian de un acontecimiento epico que le permitio continuar señoreando en el valle.

Las opiniones de su fechado presenta discrepancias; antes de Chavín o posteriores a Chavín. Los trabajos realizados en 1981 por Henning Bischof, Enrique Vergara y Lorenzo Samaniego permitieron conocer más detalladamente el aspecto constructivo del edificio.

Personaje

Las investigaciones realizadas por Samaniego y el Proyecto Sechín 1980-85 han logrado encontrar más restos líticos de esta manera permitiendo entender el desarrollado arte grabado y su iconografía así mismo su asociación a lo que se conoce como período Casma, quedando comprobado por el hallasgo de sectores intactos encontrandose la relaciones con la construcción que pueden correlacionarse con la tradición lítico escultórica del lugar conocido como «Moxeque» el cual tiene un fechado aproximado de 1400 a.C.

Personaje

Todas estas evidencias se encuentran en el frontis principal y laterales, representan: cabezas, personajes ataviados con porras o mazo ceremonial, personaje con casco y taparrabos guerreros pertenecientes a la «Huaca indio Bravo» o llamado tambien Templo Sechín.

En las cercanias del templo de Sechín hay un Museo de sitio llamado «Max Uhle» construido con financiamiento de un adonación efectuada por la Fundación Volkswagenmerk de la República Federal de Alemanía; donde la información es más detallada sobre la cerámica, datos, mapas y replicas líticas de los grabados y los demás motivos pintados sobre las paredes de barro y todo aquello que está relacionado al lugar mismo.
Texto: Daniel Castillo B. 1997

Arte Rupestre
CERRO OCHIPITUR
CUENCA DEL RIO MOCHE

Pictografias de cerro Ochipitur En lo que respecta al valle de Moche; no se había reportado anteriormente ninguna información, sobre este tipo de evidencias rupestres, especialmente al tratarse de pictografías, siendo desconocidas para esta parte de la faja Nor costera. Los reportes versan mayormente sobre diversos yacimientos de petroglifos (Núñez 1986:329).

El abrigo rocoso que alberga las evidencias pictográficas, se encuentra ocupando una posición estratégica en cerro Ochipitur (distando aproximadamente 10 Km. de Trujillo), en un sector protegido de los vientos; cuya conformación en la falda media del flanco Sureste es de una terraza natural. Limitando por el Norte; con la misma conformación rocosa del Ochipitur, por el Sur; con una formación eólica fosilizada, por el Este; con Cerro La Mina y por el Oeste; con la zona denominada como el Alto Salaverry. El lugar esta cubierto por una vegetación propia de lomas, alcanza una altitud de 820 m.s.n.m. ubicandose entre las intersecciones de la Longitud Oeste de 78º 58′ 50″, y una Latitud Sur de 8º 10′ 45″.

Abrigo de Ochipitur Como antecedentes se tiene los reportes que hiciera Lucia Medina (1989), sobre la ocupación Paijanense en Cerro Ochipitur, identifico este lugar como el PV 24/69, manifestando que el sitio comprende; 6 abrigos rocosos y algunas construcciones de piedras, teniendo una tentativa cronología de ocupación Formativa (Medina 1989:11).

Aunque Medina, no hace mención de las pictografías, por referencia verbal (Enrique Vergara, Director del Museo de la UNT), sabemos que Alfredo Narváez, que por aquel entonces apoyara a Medina en la prospección de estos lugares; hizo calcos y tomas fotográficas de las pinturas, presentándolo para una publicación en un boletín de arqueología sin que este llegara a editarse.

Las manifestaciones rupestres, fueron plasmadas bajo el techo del abrigo rocoso, el cual tiene una conformación de una prominente roca que debido a su caída sobre otras, dejo una cobertura de 4 mts de ancho y aproximadamente una altura de 2.35 mts; que fue aprovechada por el hombre. Las imágenes presentes allí fueron elaboradas con criterio semi naturista, destacando entre ellos un personaje antropomorfo, de piernas ligeramente abiertas y los brazos flexionados hacia arriba, terminando en puntas lo que vendría hacer las manos; esta figura alcanza los 19 cmts. de altura por 12 cmts. de ancho. Se suman otros motivos de líneas curvas probablemente conformaron círculos concéntricos dobles, y finalmente una imagen que denota una mancha no muy nítida, probable que se trate de una figura zoomorfa, todos ellos de una misma coloración de color rojo (hematita o ocre rojo).

Textos: Daniel Castillo Benitez