Arte Rupestre
CERRO OCHIPITUR
CUENCA DEL RIO MOCHE

Pictografias de cerro Ochipitur En lo que respecta al valle de Moche; no se había reportado anteriormente ninguna información, sobre este tipo de evidencias rupestres, especialmente al tratarse de pictografías, siendo desconocidas para esta parte de la faja Nor costera. Los reportes versan mayormente sobre diversos yacimientos de petroglifos (Núñez 1986:329).

El abrigo rocoso que alberga las evidencias pictográficas, se encuentra ocupando una posición estratégica en cerro Ochipitur (distando aproximadamente 10 Km. de Trujillo), en un sector protegido de los vientos; cuya conformación en la falda media del flanco Sureste es de una terraza natural. Limitando por el Norte; con la misma conformación rocosa del Ochipitur, por el Sur; con una formación eólica fosilizada, por el Este; con Cerro La Mina y por el Oeste; con la zona denominada como el Alto Salaverry. El lugar esta cubierto por una vegetación propia de lomas, alcanza una altitud de 820 m.s.n.m. ubicandose entre las intersecciones de la Longitud Oeste de 78º 58′ 50″, y una Latitud Sur de 8º 10′ 45″.

Abrigo de Ochipitur Como antecedentes se tiene los reportes que hiciera Lucia Medina (1989), sobre la ocupación Paijanense en Cerro Ochipitur, identifico este lugar como el PV 24/69, manifestando que el sitio comprende; 6 abrigos rocosos y algunas construcciones de piedras, teniendo una tentativa cronología de ocupación Formativa (Medina 1989:11).

Aunque Medina, no hace mención de las pictografías, por referencia verbal (Enrique Vergara, Director del Museo de la UNT), sabemos que Alfredo Narváez, que por aquel entonces apoyara a Medina en la prospección de estos lugares; hizo calcos y tomas fotográficas de las pinturas, presentándolo para una publicación en un boletín de arqueología sin que este llegara a editarse.

Las manifestaciones rupestres, fueron plasmadas bajo el techo del abrigo rocoso, el cual tiene una conformación de una prominente roca que debido a su caída sobre otras, dejo una cobertura de 4 mts de ancho y aproximadamente una altura de 2.35 mts; que fue aprovechada por el hombre. Las imágenes presentes allí fueron elaboradas con criterio semi naturista, destacando entre ellos un personaje antropomorfo, de piernas ligeramente abiertas y los brazos flexionados hacia arriba, terminando en puntas lo que vendría hacer las manos; esta figura alcanza los 19 cmts. de altura por 12 cmts. de ancho. Se suman otros motivos de líneas curvas probablemente conformaron círculos concéntricos dobles, y finalmente una imagen que denota una mancha no muy nítida, probable que se trate de una figura zoomorfa, todos ellos de una misma coloración de color rojo (hematita o ocre rojo).

Textos: Daniel Castillo Benitez

Arte Rupestre
ALTO DE LA GUITARRA
CUENCA DEL RIO MOCHE

El «Alto de la Guitarra» se encuentra ubicado en la margen izquierda de la cuenca del río Moche, al fondo de una amplia y árida quebrada fósil del mismo nombre, dista unas 4 horas de camino desde Cerro Blanco, comprensión de Quirihuac (aproximadamente a 30 km de la ciudad de Trujillo, Región La Libertad, Perú, Sudamérica).

En la conjunción de las faldas de dos cerros, a manera de una explanada, distribuidas al azar, se encuentran numerosas piedras de gran tamaño, de superficie más o menos lisa, en las cuales se encuentran esculpidas o grabadas diversas figuras como: reptiles, aves, mamíferos, antropomorfos, figuras geometricas. Se encuentran agrupadas por grupos de representación esquematica, naturales y complejas, huellas que perennizaron la actividad humana de la cultura Cuspisnique (fecha antes de Cristo 1800 a.C.), tambien los hay culturas posteriores que florecieron en esta parte de la costa norperuana y ocuparon los valle Moche y Virú, ambas cuencas unidas por gran camino que aùn existe en la actualidad.

Representacion aves

Existen representaciones antropomorfas, personajes de perfil, así como guerreros ataviados sosteniendo cabezas trofeos, el reconocido ojo Chavín también esta presente; la asociación de estructuras arquitectónicas las cuales condujeron a varios autores sostener que estas tenían la función ceremonial y que probablemente se realizaban allí ritos; de ser así las futuras investigaciones permitirán reconstruir la relación contemporaneidad y presencia de grupos del Formativo asentados en el valle Moche, así como las constantes representaciones que estos dejaron teniéndose en cuenta los motivos; hombre, felino y ave representaciones de estructura simbólica en la base religiosa.

Rocas de Gran tamaño

Las enigmáticas representaciones de huellas de pies grabados como quien asciende una enorme roca, nos versan de una vieja tradición representada con algunas variantes en diversos lugares del Perú; una de ellas es la piedra de San Bartolo de Ascope en el Valle de Chicama. Probablemente hubo narraciones, leyendas de héroes, deidades que reforzaron la superestructura social, permitiendo modelar la conducta de un pueblo hacia el dominio de la agreste naturaleza.

Representación antropomorfa

Otro petroglifo que llama la atención al visitante es la representación de un personaje con cabeza felinica y cola de pez el cual tiene en la mano derecha sujeta un pez, a sido relacionado a la filiación chavín, la peculiaridad de estos grabados ha permitido que varios autores lo traten en sus comparaciones, así mismo los guerreros y/o danzantes de estas manera el sitio es importante en la arqueología peruana ya que existen fecundos e innovadores diseños que dejara el antiguo indígena también existen gran variedad de círculos concéntricos, círculos radiados a manera de rueda, diversas figuras geométricas, así como la cadena trófica; nos revela la presencia de pequeños roedores especies hoy desaparecidas, comparable con otros lugares de nuestra región, la confección de un registro de los diversos sitios permitirá conocer las formas coincidentes e imitativas de yacimientos importantes así como aquellos lugares con escasas evidencias pero con similitud de diseños.

Los restos arqueológicos de esta cultura se encuentran esparcidos en una superficie considerable del camino de la parte alta, expuestos a las inclemencias meteorológicas, especialmente del sol, viento y lluvias; poniendo en peligro los grabados por la constantes erosiones naturales y humanas. El medio ambiente reinante es sumamente árido durante el año; las quebradas, laderas y terrenos ondulantes, están cubiertas de herbazales y flora xerofítica, secuencia de las tórridas lluvias del reciente fenómeno de El Niño.

Representación personaje

Estos testimonios, grabados en piedras visuales se constituyen un genero especifico dentro de la arqueología; un verdadero registro histórico, sus posibilidades de información van mas allá de los restos materiales.

Indicamos algunos antecedentes del lugar: don Manuel Acosta Gutierres, extinto campesino de origen huamachuquino que vivió en el lugar de cerro Blanco, fue guía para muchos visitantes, proporcionó las primeras informaciones verbales, las cuales fueron expuestas al mundo científico destacando entre ellos Hans Horkheimer, Luis Torres Alva, entonces Inspector del Instituto Nacional de Cultura de La Libertad, quien expuso en el «II Congreso del Hombre y la Cultura Andina» (1974). En 1985, el Sr. Torres condujo al Alto de La Guitarra al Embajador Cubano Antonio Nuñez Jiménez, quien incluye calcos de los grabados pétreos en su libro «Petroglifos del Perú».

Según versiones del trujillano Alvaro Trelles (comunicación verbal de mayo de 1997), el renombrado periodista y fotógrafo Gustavo Álvarez Sánchez, en la década del 70, entre otros aspectos de interés arqueológico, publicó en el diario La Industria de Trujillo varios artículos relacionados con el arte rupestre del departamento de La Libertad, incluyendo los grabados del Alto de la Guitarra.

Representación antropomorfa

Para entender las culturas que ocuparon el Alto de la Guitarra es necesario comprenderlas dentro de un desarrollo propio y autogenerado de lo que fue la matriz para alcanzar la alta cultura; indudablemente, esto va mas allá de ser simples representaciones simbólicas, decorativas o artísticas; los aspectos temáticos nos conducen a penetrar en la nebulosa que cubrió el pensamiento social de aquel entonces, lo cual es muy difícil de descifrar.

La variedad de seres representados en las piedras y los misterios que los grabados encierran, constituyen un «lugar sagrado» de petroglifos con testimonios de los seres a quienes rendian culto o adoraban. Las representaciones lineales de diversos figuras zoomorfas y antropomorfas supera los restos materiales, puesto que tras ella está el pensamiento del hombre, su vida espiritual, su visión general del entorno, la relación con la vida, la muerte, sus deidades, y otros grados de simbolización ideológica.

Representación antropomorfa

Las evidencias en el Alto de la Guitarra se hallan asociados a caminos, estructuras arquitectónicas acentuando su procedimiento y elaboración: en su mayoría estos petrograbados están tallados con la técnica superficial, otros están realizados con la técnica del raspado superficial, hay un mínimo que presenta otra modalidad de elaboración. Actualmente las rocas tienen una pátina de color rojo intenso que de alguna forma está deteriorando las lineas talladas.

El acceso al lugar es difícil, tanto por la topografía accidentada del terreno como por lo lejos del centro poblado «Cerro Blanco»; sin embargo, por la plástica de sus diseños consideramos que constituye un poderoso atractivo turístico de carácter especializado y una fuente de investigación arqueológica que ayude a desentrañar los mensajes y misterios Cupisniques, así como para aumentar el bagaje de conocimientos de la culturas de la costa norte del Perú.
Textos: Daniel Castillo Benitez

Arte Rupestre
QUIRIHUAC
CUENCA DEL RIO MOCHE

petro

Estos Petroglifos ubicados en la parte media de la cuenca del río Moche toman la denominación del poblado de Quirihuac. Estos en su mayoría ubicados en las faldas de los cerros y en campos de cultivos, algunos asociados a canales y otros dispersos.

Despierta la atención la presencia de estos grabados ubicados en las margenes del valle existiendo un antiguo camino que unia el verdor del valle con las quebradas del Sur que conducen al yacimiento del Alto de las Guitarras. .

Aunque los petroglifos ubicados en Quirihuac, presentan una conformación de dibujos abstractos en la que se puede distinguir aves, elaboradas por el procedimiento del raspando simple no se han conformado estudios para determinar su antiguedad o su filiación cultural, o su relación con el camino que condujera antiguamente a otro centro ceremonial, muchas de estas evidencias esperan ser registradas y comparadas con otros lugares tanto en técnicas como elaboración y procedimiento.

Textos: Daniel Castillo Benitez