Áspero Raymi 2026: La Ciudad Pesquera de Caral Celebra 21 Años de Investigación y Puesta en Valor Patrimonial

En 2026, el sitio arqueológico de Áspero, puerto pesquero de la civilización Caral (Supe Puerto, Barranca), celebra 21 años de investigaciones, conservación y difusión cultural bajo la gestión de la Zona Arqueológica Caral (ZAC). Las celebraciones del Áspero Raymi 2026 incluyen el tradicional Pago a la Cochamama, ferias gastronómicas, pasacalles y escenificaciones históricas. Tras más de dos décadas de labor, Áspero destaca por hallazgos trascendentales como la Dama de los Cuatro Tupus y la consolidación de infraestructuras piramidales como la Huaca de los Ídolos, consolidándose como un referente de arqueología social y turismo sostenible en la costa central del Perú.

Por: Arqueologia del Perú (arqueologiadelperu.com)

El sitio arqueológico de Áspero, considerado la emblemática ciudad pesquera de la civilización Caral, se viste de gala este 2026 para conmemorar el Áspero Raymi 2026, una festividad cultural y comunitaria que enmarca la celebración por los 21 años del inicio de los trabajos de investigación, conservación y difusión turístico-cultural liderados por la Zona Arqueológica Caral (ZAC), Unidad Ejecutora del Ministerio de Cultura.

Ubicado en el distrito de Supe Puerto, provincia de Barranca (Lima), el complejo monumental de Áspero emerge frente a las frías aguas del océano Pacífico como un testimonio excepcional de la complejidad socioeconómica y tecnológica alcanzada por la civilización más antigua de América hace más de 5,000 años (3000 – 1800 a. C.).

1. Dos Décadas y un Año de Recuperación Histórica en el Puerto de Supe

Antes del inicio de las intervenciones sistemáticas dirigidas por la Dra. Ruth Shady Solís en 2005, el sitio monumental de Áspero atravesaba por un crítico estado de vulnerabilidad, afectado por la acumulación de desechos urbanos, el huaqueo sistemático y el avance incontrolado de invasiones.

Durante estos 21 años de trabajo ininterrumpido, el equipo multidisciplinario de la Zona Arqueológica Caral ha logrado excavar, consolidar y poner en valor estructuras piramidales clave como la Huaca de los Ídolos, la Huaca de los Sacrificios y la Huaca Alta. Estos trabajos no solo permitieron frenar el deterioro del yacimiento, sino que transformaron radicalmente la relación entre la población local de Supe Puerto y su patrimonio milenario, convirtiendo a Áspero en un modelo regional de arqueología social y desarrollo sostenible.

2. Los Grandes Hallazgos que Redefinieron la Prehistoria Marítima

El dinamismo investigador en Áspero ha aportado evidencias fundamentales para comprender el modelo de desarrollo complementario entre el litoral y los valles interandinos del área norcentral del Perú:

  • La Dama de los Cuatro Tupus: Descubierta en la Huaca de los Ídolos, esta sepultura correspondiente a una mujer de la alta jerarquía social (de aproximadamente 40 a 50 años) confirmó el rol preponderante de la mujer en la estructura política y ceremonial de la civilización Caral hace 4,500 años. El ajuar funerario incluyó cuatro tupos o prendedores de hueso tallados con motivos de aves y monos, collares de valvas de Spondylus y una manta de tejido vegetal.

  • Redes de Intercambio y Tecnología Pesquera: Los hallazgos de redes de pescar elaboradas con fibra de algodón (proveniente de los valles del interior como Caral y Miraya), anzuelos de hueso, pesas de piedra y una inmensa variedad de restos malacológicos y de peces (anchovetas, choros, machas) demostraron la intensa especialización marítima de los pobladores de Áspero y su articulación comercial mediante trueque con las poblaciones agrícolas del valle de Supe.

  • Estatuillas Antropomorfas: Las estatuillas modeladas en arcilla no cocida halladas en contextos ceremoniales revelaron detalles inéditos sobre la vestimenta, peinados, pintura corporal y estratificación social de los antiguos habitantes del litoral.

3. Las Festividades del Áspero Raymi 2026: Identidad y Tradición Ancestral

El Áspero Raymi es la manifestación festiva anual donde convergen la ciencia arqueológica, la memoria colectiva y la identidad viva de la comunidad costera. En el marco de este 21.º aniversario, el programa de actividades integra ceremonias ancestrales, expresiones artísticas y oferta gastronómica tradicional:

El Pago a la Cochamama y a la Pachamama

Como acto central de la festividad, se realiza la tradicional ceremonia del Pago a la Cochamama (Madre Mar) y a la Pachamama, oficiada por chamanes y maestros ceremoniales locales. En este ritual se ofrecen productos del mar, chicha de jora, hojas de coca y semillas milenarias en agradecimiento por la abundancia de los recursos marinos y la protección del territorio costero.

Muestra Gastronómica y Artesanal

La población de Supe Puerto y los municipios de la provincia de Barranca participan activamente en ferias gastronómicas que rescatan insumos marinos consumidos desde tiempos precerámicos, combinados con la cocina tradicional norteña. Asimismo, artesanos locales exhiben réplicas de la iconografía de Caral y productos elaborados a base de fibras vegetales (junco y totora).

Escenificación y Pasacalle Cultural

Estudiantes de la provincia y elencos de danza presentan escenificaciones históricas sobre la vida cotidiana en Áspero, el intercambio de productos pesqueros por algodón del valle y la investidura de las autoridades ceremoniales de la Huaca de los Ídolos.

4. Impacto Socioeconómico y Turismo Sostenible

La puesta en valor de Áspero no se limita a la producción académica; constituye un verdadero motor de desarrollo económico local para la provincia de Barranca y el distrito de Supe Puerto. A través del circuito turístico condicionado por la ZAC, los visitantes pueden recorrer senderos interpretativos delimitados, acceder al centro de recepción de visitantes y apreciar la arquitectura monumental sin impactar los estratos arqueológicos.

El turismo de conservación en Áspero ha fomentado la creación de guías locales, la dinamización del sector restaurantero y hotelero en Barranca y la concientización escolar sobre el valor irremplazable del patrimonio cultural.

Guía Práctica para el Visitante
  • Ubicación: Distrito de Supe Puerto, Provincia de Barranca, Departamento de Lima (a aproximadamente 191 km al norte de Lima Metropolitana por la Panamericana Norte).

  • Acceso: Desde la Panamericana Norte (km 191), ingresar al desvío hacia Supe Puerto. Un ramal asfaltado y señalizado conduce directamente al centro de visitantes del sitio arqueológico.

  • Horario de Atención: Lunes a domingo de 9:00 a. m. a 4:00 p. m.

Un hallazgo que demuestra el profundo conocimiento de planificación urbana de la civilización Caral

Un conjunto de maquetas a escala de antiguos centros urbanos de la civilización Caral, elaboradas entre los años 2100 y 1750 a. C., fue descubierto recientemente en la Zona Arqueológica Caral (ZAC), la más antigua de América.

El hallazgo, que fue realizado por un equipo de arqueólogos liderados por la doctora Ruth Shady, directora de la ZAC, demuestra que los pobladores de Caral dominaban la planificación urbana.

Las maquetas, que se encuentran en buen estado de conservación, fueron encontradas en dos sitios arqueológicos: El Molino, ubicado en el valle de Supe, y Vichama, en la provincia de Huaura.

La maqueta de El Molino representa una plaza circular, un edificio piramidal, plataformas superpuestas, escaleras y caminos. La de Vichama, por su parte, representa una plaza cuadrangular, un edificio piramidal y una plataforma.

Según la doctora Shady, el hallazgo de las maquetas «es un hito para la arqueología peruana y mundial». «Demuestra que la civilización Caral tenía un profundo conocimiento de planificación urbana», señala.

Los investigadores creen que las maquetas se utilizaban para planificar las actividades arquitectónicas de la civilización Caral. «Los pobladores de Caral diseñaban el espacio que se iba a construir para calcular los materiales y la mano de obra que necesitarían, así como el tiempo que les demandaría», explica Shady.

El descubrimiento de las maquetas de Caral es un nuevo ejemplo de los conocimientos científicos y tecnológicos que desarrollaron los pobladores de esta civilización, que floreció hace más de 5,000 años.

Perú sorprende otra vez al mundo tras hallazgo: Civilización Caral tenía conocimientos de planificación urbana

Un reciente hallazgo en Perú vuelve a demostrar al mundo entero cuán capacitados arquitectónicamente estaban los pobladores de Caral, la civilización más antigua y organizada de América, ubicada en el valle de Supe, provincia de Barranca, región Lima.

Este nuevo descubrimiento representa un hito para los involucrados, ya que se encuentran realizando trabajos arqueológicos desde hace 29 años en la civilización Caral, liderados por la doctora Ruth Shady.

“Este hallazgo significa que el desarrollo urbano en el antiguo Perú estuvo relacionado también con la planificación urbana, es decir se trata de un diseño predeterminado antes de las construcciones que hemos encontrado en la ciudad capital, el litoral y en esta parte del valle de Supe”, manifestó el arqueólogo David Palomino Olivos a la Agencia Andina.

Qué se descubrió en Caral?
Fue en el asentamiento El Molino, ubicado en el centro poblado del mismo nombre, que se encuentra situado al margen derecho del río Supe, en la carretera que lleva a la Ciudad Sagrada de Caral, en donde se hallaron una serie de maquetas a escala que se encuentran en buenas condiciones.

En total, son cuatro prototipos, sin embargo, solo una está en muy buen estado, mientras que las otras tres están afectadas por el paso del tiempo. El descubrimiento le da grandes motivos a los expertos para teorizar que la civilización Caral tenía conocimiento de la planificación urbana.

Este trabajo arquitectónico en tamaño reducido es la representación casi exacta de edificios piramidales con una plaza circular, una escalera principal y plataforma superpuestas, tal como se ve a gran escala en la ciudadela.

“Durante las excavaciones que se estaban realizando en la parte superior del edificio piramidal en El Molino, se ha encontrado, en la parte posterior del salón ceremonial, lo que corresponde a la representación de una maqueta de un centro urbano que puede haber sido replicado en este asentamiento así como en otro, es decir esta escala ha debido ser trasladada a dimensiones mayores”, señaló.

El arqueólogo detalló que por los elementos arquitectónicos y características que representa la maqueta, debe haber sido aplicada en El Molino “porque contiene una plaza circular y recintos en la parte superior (del edificio) que tienen esquinas curvas, que es también característico del asentamiento El Molino”.

¿Qué antigüedad tienen las maquetas?
La antigüedad de las maquetas encontradas están dentro del desarrollo de Caral, es decir, se habrían confeccionado entre los años 3000 y 1800 antes de Cristo. En un principio, fueron descubiertas en el 2017 y 2018, sin embargo, al ser un procedimiento lento, minucioso y de estudio, es que recién pueden hacer el anuncio.

“Es un trabajo largo y detallado que hasta la actualidad continúa porque en estos casos hay que hacer los estudios e investigaciones respectivas para determinar la temporalidad y lo que representa, ello demanda tiempo”, enfatizó David Palomino Olivos para la importancia del hallazgo.

Precauciones por el Fenómeno El Niño
El arqueólogo manifestó a Andina que ya comenzaron a tomar las acciones respectivas y las precauciones del caso para proteger el sitio arqueológico de eventuales lluvias propiciadas por la presencia del Fenómeno El Niño.

Asimismo, sostuvo que el Ministerio de Cultura (MinCul) ha dispuesto una partida económica para todo Caral, por lo que, en la zona de El Molino, se va a instalar un techo con canaletas para hacer discurrir el agua y evitar se dañen las excavaciones entre ellas las maquetas.

Hallazgo en Miraflores
Por otro lado, en Miraflores, distrito de Lima, se reportó un nuevo hallazgo arqueológico que dataría, más o menos, de hace 1000 años. Este descubrimiento fue catalogado por los involucrados como un hecho de trascendencia y valor histórico para el Perú.

Según indicó Mirella Ganoza, experta en estudiar e interpretar sociedades pasadas a partir de sus restos materiales, se encontró el cadáver en gran estado de conservación de una persona adulta perteneciente al periodo temprano de la cultura Ychsma, que habitó parte de la costa central del territorio peruano, entre los años 1.000 y 1.450 d.C.

Los restos del individuo fueron encontrados en una fosa circular simple, en posición sentada y flexionada. Junto al cadáver estaban colocados un ajuar funerario y vasijas de cerámica con decoración abstracta (delineado negro, partes blancas y base roja).

Los restos arqueológicos se hallaron en la Huaca Pucllana, complejo construido por la cultura Lima a mediados del año 500 después de Cristo (d.C.). Está compuesto por un conjunto de pirámides, plazas, patios y accesos en rampas, todo confeccionado a base de barro.

Los restos del individuo fueron encontrados en una fosa circular simple, en posición sentada y flexionada. Junto al cadáver estaban colocados un ajuar funerario y vasijas de cerámica con decoración abstracta (delineado negro, partes blancas y base roja).

Los restos arqueológicos se hallaron en la Huaca Pucllana, complejo construido por la cultura Lima a mediados del año 500 después de Cristo (d.C.). Está compuesto por un conjunto de pirámides, plazas, patios y accesos en rampas, todo confeccionado a base de barro.

 

Revelan rostro de soberana de la civilización Caral: La Dama de los Cuatro Tupus

El misterio que embargaba sobre la identidad de una mujer de alto estatus social en la civilización Caral, llamada la “Dama de los Cuatro Tupus”, cuyos restos fueron encontrados en el sitio arqueológico Áspero, fue revelado hoy con la presentación de su rostro reconstruido gracias a la tecnología en tercera dimensión o 3D.

En conferencia de prensa, el diseñador en 3D brasileño Cícero Moraes, encargado de esta compleja labor, destacó que este es el resultado de la aplicación de nuevas tecnologías a la reconstrucción facial forense que demandó un plazo de dos meses y tuvo un carácter multidisciplinario dado que se coordinó estrechamente con los arqueólogos de la Zona Arqueológica Caral.

Refirió que este logro fue posible también gracias al acuerdo de cooperación institucional que suscribieron en mayo de este año la Zona Arqueológica Caral y la Universidad Inca Garcilaso de la Vega, para llevar a cabo el proyecto “Reconstrucción facial forense de la Dama de los Cuatro Tupus”.

Moraes -quien también tuvo a su cargo la reconstrucción facial de los santos peruanos Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres, así como del Señor de Sipán y de la Señora de K’anamarka- sostuvo que en el caso de la Dama de los Cuatro Tupus, el trabajo fue distinto dado que, a diferencia de los restos óseos de los casos antes mencionados, en el de este personaje femenino se encontró una deformación en la estructura izquierda del rostro.

“Aquí tuvimos que tener mucho cuidado para hacer esta reconstrucción y tuvimos que hablar mucho con los arqueólogos para realizar una reconstrucción científica para que sea compatible con el rostro de la persona”, manifestó.

El experto dijo que el proceso comenzó con la toma de fotografías del cráneo en su totalidad y después se retiró la masa oscura que tenía en la zona izquierda. A continuación, se reconstruyó esa zona reproduciendo a manera de “espejo” con el lado derecho de la cara. Una vez resuelto el desafío de la conformación ósea, se procedió a colocar músculo, piel, cabello, ojos y los demás elementos que permitieran dar forma final a la faz, teniendo siempre presente la información proporcionada por los arqueólogos y especialistas de la Zona Arqueológica Caral.

Por su parte, la directora de la Zona Arqueológica Caral, Ruth Shady, destacó la revelación del rostro de la Dama de los Cuatro Tupus y recordó que el año pasado fue presentado al mundo el hallazgo de un entierro de esta mujer de alto estatus social, encontrado en el sitio arqueológico Áspero, la ciudad pesquera de Caral, ubicada en la localidad de Supe Puerto.

Refirió que los análisis hechos a los restos óseos indicaron que se trataba de una mujer de aproximadamente 40 años, la cual fue enterrada de acuerdo a su importancia social, con importantes ofrendas y como parte del ajuar funerario fueron colocados objetos muy apreciados en tiempos de la civilización Caral.

Se trata de un collar de cuentas de spondylus, un dije en forma de gota elaborado con la valva de un caracol y cuatro “tupus” o prendedores (de ahí la denominación de este personaje femenino) con diseños de aves y monos, finamente confeccionados con hueso de mamíferos.

“De acuerdo al lugar donde fue encontrado el entierro de la Dama de los Cuatro Tupus y de los materiales asociados se infiere el alto estatus social que alcanzó este personaje femenino hace 4,100 años, así como de la interacción intercultural entre la costa, sierra y selva del país, valores socioculturales como la equidad de género, y el respeto entre diversas culturas con visión de integración para alcanzar beneficios compartidos”, subrayó Shady.

La presentación del rostro de la Dama de los Cuatro Tupus se realizó en el marco de la conmemoración de los 23 años de investigación de la civilización Caral, acto realizado en la sede del Ministerio de Cultura.

Civilización Caral: ancestros nos enseñan a mitigar efectos del Cambio Climático

Directora de la Zona Arqueológica Caral, Ruth Shady Solís, informó que las investigaciones en el sitio arqueológico Vichama revelan efectos del cambio climático en Perú hace 1,800 años. © Copyright Agencia Peruana de noticias. ANDINA/Eddy Ramos

Valiosa información sobre los efectos del cambio climático en el Perú, que se remonta a 1,800 años de antigüedad, y su impacto en la crisis y colapso de la civilización Caral, la más antigua del continente americano, es lo que revela la investigación y los hallazgos realizados en el sitio arqueológico Vichama, ubicado en el distrito de Végueta, provincia limeña de Huaura.
Así lo dio a conocer hoy la directora de la Zona Arqueológica Caral, Ruth Shady Solís, quien dirige el equipo de arqueólogos que investiga este asentamiento agropesquero desde el año 2007.

Al respecto, refirió que Vichama es uno de los centros urbanos que fueron edificados en el período tardío de la civilización Caral. “La importancia que tiene radica en que ha dejado registrado cuáles fueron las causas que llevaron a la crisis y colapso de la civilización ”, indicó.

La investigación arqueológica y los trabajos de conservación de los monumentos de Vichama buscan recuperar y poner en valor los diversos conjuntos de edificios públicos y residenciales que componen este importante sitio arqueológico, enfatizó.

Entre los edificios destaca Las Hornacinas, en el cual se encuentra el Salón Ceremonial, donde se descubrió 34 relieves murales con figuras antropomorfas hechas de arcilla que representan cuerpos famélicos. Shady explicó que estos seres revelan los efectos que habría ocasionado el cambio climático que afectó a Vichama entre los años 1,800 y 1,850 antes de Cristo.

“Pese al impacto dramático que produjo el cambio climático en esta civilización ancestral peruana, su población pudo sobrevivir porque tuvieron acceso a actividades económicas complementarias a la pesca y la agricultura”, subrayó Shady.

Otro importante espacio del edificio Las Hornacinas que revela importante información es el Salón Ceremonial del Sapo Humanizado, donde se moldeó con arcilla el relieve de un sapo con rasgos humanos, el cual emerge del piso y tiene un canal en forma de rayo que cae sobre su cabeza. Otros edificios importantes son Las Chakanas y Los Depósitos.

“Lo que hemos estado haciendo desde que se descubrió este hallazgo, desde que se ha tenido conocimiento de él, ha sido establecer una secuencia de cómo se formó este centro urbano, qué cambios se dieron a través del tiempo, en qué se parece a los centros urbanos de la civilización Caral y en qué se diferencia. Y luego, cómo fue el proceso que impactó del cambio climático en estas sociedades”, manifestó Shady.

Reflexión y aprendizaje

La directora de la Zona Arqueológica Caral remarcó que las investigaciones realizadas desde hace una década en Vichama no tienen como finalidad solo poner al servicio del turismo el complejo arqueológico, de más de 20 hectáreas, donde se desarrolló la civilización agropesquera de Vichama. Lo más importante es generar reflexiones sobre el cambio climático que impacta cíclicamente a un territorio vulnerable como el Perú, como lo ha demostrado el reciente episodio de El Niño Costero y sus devastadoras consecuencias, dijo.

“En los diez años que llevamos trabajando en Vichama, no solo ponemos al servicio del turismo un sitio con arquitectura monumental, sino para que la historia social llegue a las poblaciones de nuestro país y genere reflexiones sobre el cambio climático, que es un fenómeno natural cíclico y que puede presentarse a corto, mediano y largo plazo y que ha tenido en el pasado efectos dramáticos con sequías que han podido durar hasta 130 años, de acuerdo a las investigaciones que se vienen realizando por diversos especialistas”, aseveró.

“Lo interesante de este sitio arqueológico es lo que han dejado marcado en uno de los edificios para que la población y la sociedad tengan memoria colectiva y no olviden en el futuro estos fenómenos naturales”, añadió.

Afirmó que en el presente debemos tener en cuenta que el Perú es un país que, por sus condiciones naturales, va a tener efectos dramáticos cuando se presenten estos eventos naturales cíclicos. Esto es algo que no estamos considerando todavía, pues el agua en nuestro país proviene de los deshielos y los glaciares han desaparecido en más del 50%.

“El agua que baja por las vertientes occidentales hacia el océano Pacífico y por las vertientes orientales proviene del territorio altoandino donde están los glaciares. Si los glaciares continúan desapareciendo, ¿De dónde vamos a obtener el agua que sirve para el consumo humano?, porque las ciudades más pobladas están en las vertientes occidentales. Entonces, hay que tener en cuenta cómo vamos a mitigar sus efectos”, argumentó.

Shady Solís recordó que en el pasado, nuestras sociedades ancestrales aplicaron una serie de tecnologías que no se utilizan en el presente, salvo algunas poblaciones tradicionales, como sembrar el agua y crear ríos subterráneos.

“Los municipios no coordinan entre sí porque son diferentes los que manejan una cuenca. Creo que hay una información que la arqueología debe darle a la sociedad actual para generar reflexiones, para conocer cómo se manejó el territorio del Perú que es megadiverso y qué debemos aprender del pasado para no cometer los errores de ahora donde diferentes autoridades manejan una sola cuenca y entre ellas no coordinan”, comentó.

Lecciones del pasado para mejorar el presente

La directora de la Zona Arqueológica Caral sostuvo que con las investigaciones en Vichama no solo vamos a ver el efecto de la crisis climática sino qué cambios se fueron dado a lo largo de los cinco siglos que duró este centro urbano, qué actividades económicas hubo, cómo manejaron el territorio o cómo se organizaron, y qué relaciones interculturales tuvieron.

“Hemos visto que, por ejemplo, utilizaron sodalita (mineral conocido como piedra de sodio) que no hay en territorio peruano sino que existe en Bolivia; la importancia que tuvo las relaciones interculturales en condiciones de paz, cómo manejaron el recurso no solo a nivel terrestre sino también marítimo, y todos los aspectos relacionados con un sistema social que es necesario conocer para compararnos en el presente, generar reflexiones y ver qué cambios son necesarios para implementarlos en el futuro y tener condiciones de vida adecuadas”, puntualizó.

“Nuestro interés es conocer el sistema social, cómo fue la vida de la población de Vichama, cómo se organizaron, qué ideología tuvieron, cómo fue su política, qué autoridades tuvieron, cómo fueron las relaciones entre las autoridades y la sociedad civil. La expresión material es lo que nos han acostumbrado a apreciar en los museos, y después la gente lo único que tiene presente es que fueron grandes artesanos, expertos en cerámica, en textiles. Y esa no fue la gran contribución de nuestras civilizaciones ancestrales. Hubo ciencia, tecnología y conocimiento de la organización y de los resultados que obtuvieron es lo que nosotros, a través de las excavaciones, venimos recuperando a través de los hallazgos”, sostuvo.

Décimo aniversario

Shady destacó que el trabajo que realiza el equipo que ella lidera no solo se aboca a la investigación, la conservación de los monumentos arqueológicos para que sean el medio de transmisión de la historia a la población para que no se quede solo en el ámbito académico, sino que se trabaja con las comunidades.

Refirió que el 25 y 26 de agosto se realizará un programa de actividades que incluye «Vichama, memoria colectiva del cambio climático”, actividad cultural organizado para conmemorar los 10 años del inicio de los trabajos de investigación, conservación y difusión sobre este sitio arqueológico.

También se realizará una ceremonia tradicional del “Pago a la Pachamama y a la Cochamama”, en agradecimiento a los bienes recibidos y de renovación, a cargo de un chamán tradicional.

Asimismo, se realizará la escenificación del “Mito Vichama”, con participación del Centro de Arte y Cultura de la Universidad Nacional Faustino Sánchez Carrión de Huacho y del personal de la Zona Arqueológica Caral.

Otras actividades son las visitas guiadas al Museo Comunitario de Végueta, circuito de visita a Vichama, la exposición venta de productos artesanales y agropecuarios de los pobladores de Végueta, Huaura, Huacho, Carquín, caleta Vidal, Supe-Caral y Supe-Puerto, así como un festival gastronómico, y el tradicional “Runa Raymi”, festival artístico con participación de diversos centros culturales.

Cómo llegar a Vichama

Para conocer Vichama se ingresa por la antigua Panamericana Norte, a la altura del kilómetro 159, al distrito de Végueta. Luego, continuar por una vía señalizada hasta el sitio arqueológico. El tiempo estimado de viaje desde Lima es de tres horas.

El centro arqueológico está provisto de un circuito de visita y orientadores turísticos locales. Además, cuenta con un Centro de Recepción de Visitantes que cuenta con estacionamiento para automóviles y buses, servicios higiénicos, comedores, una tienda de recuerdos y publicaciones.

Vichama: arte místico y milenario de la ciudad agropesquera de Huaura

Sede de la Civilización Caral expone al mundo la ideología de sus ancestros y destaca los murales encontrados en recientes excavaciones.

Vichama, ciudad agropesquera ubicada en el distrito de Végueta, provincia de Huaura, fue elegida por el Ministerio de Cultura para realizar una serie de actividades que promuevan la continuidad de la milenaria costumbre andina de celebrar reuniones colectivas con la participación activa de autoridades políticas y la sociedad civil.

Para alcanzar una cohesión social que construya más espacios de interacción positiva y reafirme ante el mundo la importancia de la civilización Caral, representantes de la Unidad Ejecutora 003, liderada por la doctora Ruth Shady, acompañaron a periodistas nacionales y extranjeros a un recorrido por la zona arqueológica de Vichama; los monumentos históricos de Huacho y Pativilca, las playas El Paraíso, Tambo de Mora, Isla Anat, la Laguna de Medio Mundo; y las ferias artesanales y gastronómicas de la zona.

El itinerario empezó con un corto pasacalle nocturno y la representación teatral del Mito Vichama, protagonizado por Reynaldo Arenas y Haydeé Cáceres, puesta en escena que recreó de manera didáctica la relación que existía entre los antiguos pescadores y agricultores peruanos por el acceso directo a los recursos alimenticios que ofrecían el mar y los valles, siempre en un contexto de escasez extrema generada por los cambios climáticos en el norte chico.

El arqueólogo Pedro Vargas Nalvarte comentó que el pueblo de Vichama padeció de hambre hace 3,800 años debido al fenómeno de El Niño. Esta historia fue perennizada en murales del templo principal con imágenes de niños famélicos bailando con sus estómagos vacíos. Recientes excavaciones también han permitido desenterrar a otros personajes que aportan mayores pruebas, como peces, moluscos, y relieves de adultos con ojos hundidos y las costillas expuestas.

Por su parte, la jefa de la Zona Arqueológica de Caral (ZAC), Ruth Shady, advierte que los murales encontrados “son mensajes que trascienden en la historia porque muestran a un pueblo aguerrido y trabajador que sobrevivió hace cinco mil años al rigor y crueldad de la naturaleza; sin embargo, estos desastres pueden repetirse en nuestro país, así que debemos mantener una posición de alerta”.

Otra evidencia encontrada en Vichama es la imagen de un sapo con manos humanas y un rayo pegado a su cabeza, detalle que en la ideología andina simboliza “la fertilidad, el agua y la humedad”. Además, supone que las lluvias inclementes de aquella época terminaron y volvió la calma a Caral, con cultivos efectivos, abundantes cosechas y nuevas construcciones.

Aunque los pobladores de Vichama construyeron sus plazas circulares hundidas, salones ceremoniales, hornacinas, terrazas y escaleras centrales con elementos arquitectónicos tradicionales de la Civilización Caral, también aprendieron a plasmar sus propias expresiones culturales, como las “shicras” (soportes de hasta dos toneladas), cornisas y figuras modeladas en alto relieve.

La ruta continuó con visitas guiadas a la playa Tambo de Mora (zona en la que desembarcó don José de San Martín) y el Museo Comunitario de Végueta, que demuestra con fósiles de animales y accesorios de metal, el intercambio comercial que hubo entre pobladores andinos y amazónicos. Un aspecto que resaltan los arqueólogos es la fuerte presencia de la mujer en el desarrollo económico, político y cultural de varios pueblos pre-incas.

La Expo-Feria (Catu Vichama) resulta igualmente un atractivo especial con visitantes dispuestos a comprar finos productos artesanales y agroecológicos creados por pobladores de Huacho, Végueta, Supe y los entusiastas vecinos que participan en los Talleres de Responsabilidad Social administrados por la ZAC en Huaura.

Una entretenida Feria Gastronómica confirma la fuerte demanda de exquisitos platos elaborados a base de pescados y mariscos. Comensales foráneos resaltan el valor nutricional de la anchoveta, el camote, algodón, pacae, guayaba y la palta, mientras adquieren por cantidad las ya famosas salchichas huachanas.

Como parte de la programación artística del Vichama Raymi (Día Central), ambas ferias se unen para presentar danzas folclóricas, música andina, escenas teatrales, poesía y coreografías modernas interpretadas por escolares. Los jóvenes sorprenden con acrobacias a ritmo de capoeira y los propietarios de las haciendas participan orgullosos con sus caballos peruanos de paso.

Los interesados en visitar la ciudad agropesquera de Vichama y recorrer las zonas arqueológicas de la Civilización Caral (la más antigua de América) pueden comunicarse a los teléfonos 205-2501 y 205-2509 o escribir a [email protected]

La mayor crisis de la civilización Caral se debió al clima

Caral, la civilización más antigua de América ubicada al norte de Lima y en la que las mujeres cumplían un rol de primer nivel, sufrió una severa crisis por efecto de los cambios climáticos que se presentaron hace unos 4.000 años.

«Las sequías fueron tan intensas que podrían haber durado entre 60 y 130 años, uno puede explicarse recién ahora porqué hubo crisis sociales en (civilizaciones como) Caral, Moche y Tiahuanaco, es algo cíclico que se ha presentado en el planeta», afirmó a Efe la arqueóloga Ruth Shady, directora del proyecto Caral.

Shady señaló que el equipo que dirige trabaja desde hace 8 años en Vichama, un centro urbano ubicado en las cercanías del distrito de Vegueta, en la provincia norteña de Huaura, que encontraron en proceso de saqueo y que actualmente ya ha sido recuperado.

«Vichama corresponde al último período de formación de la civilización Caral, que se inició alrededor de 3.000 años antes de Cristo, pero hacia los 1.900 de esa era hubo una fuerte crisis que estamos investigando, ocasionada por cambios climáticos», explicó.

En el sitio de Caral, añadió la investigadora, esto ocasionó «una fuerte crisis» y fue abandonado, pero en ese momento, hacia los 1.850 años antes de Cristo se desarrolla el sitio de Vichama, «que está más cerca al mar y era un centro urbano agropesquero».

Shady dijo que se trata de «un sitio muy interesante» de 20 hectáreas y con diez edificios, uno de los cuales presenta en su fachada relieves en forma de cruz andina.

«Tienen o muestran elementos culturales de la civilización Caral y otros nuevos que son propios de la cultura de este valle (…) como las columnas con cornisas, que no se encuentran en Caral, como tampoco los relieves», agregó.

En Vichama existe un edificio «que también muestra la tradición arquitectónica de Caral» y el efecto del cambio climático, que al parecer generó hambruna, y que se muestra «en unas espectaculares representaciones en relieve de seres humanos».

«Son 18 figuras antropomorfas en una secuencia, entre dos pescados, con personajes que están unos de cabeza, de frente y de perfil, como bailando en una danza ritual, y que muestran el cuerpo famélico, con el estómago casi hundido», detalló.

En la parte inferior aparece «otra secuencia de 16 seres adultos cadavéricos, como que ya han fallecido, entre dos cadáveres de perfil y se les ve con los ojos cerrados: es como una representación simbólica de lo que está ocurriendo en la sociedad», acotó.

En el mismo edificio, aunque en un período de ocupación siguiente, también se han encontrado recientemente figuras en arcilla no cocida de seres antropomorfos, entre los que destaca la de una mujer que también ha sido encontrada en la ciudad de Caral.

«Tiene características que se relacionan con una sacerdotisa, que está junto a otros dos, un hombre y una mujer sentados, que tienen signos de ser autoridades políticas, mientras que la sacerdotisa está de pie, tienen las orejeras que usan los personajes de posición importante hasta la época Inca», dijo la arqueóloga.

Shady señaló que esto muestra «señales de que la mujer, desde alrededor de 1.900 años antes de Cristo hasta la época Inca, tuvo un rol muy destacado en la sociedad, ya sea en el aspecto de la organización religiosa o como autoridad política.»

La arqueóloga remarcó que los trabajos que se hacen en Caral y en Vichama deben servir en la actualidad para prestarle atención al impacto de los cambios climáticos cíclicos que se presentan en el país y para reconocer el rol «muy destacado» que cumplió la mujer en el Perú antiguo.

 

(RPP)