Restauran vasos (aquillas) de plata descubiertas en Purunllacta de Soloco, Amazonas

Fueron restaurados los dos vasos de plata, conocidos como aquillas, que fueron descubiertos por especialistas que investigan el sitio arqueológico Purunllacta de Soloco, una de las pequeñas ciudadelas construidas por la cultura Chachapoya, en la región Amazonas.

Ambas piezas fueron entregadas hoy al representante de la Dirección Regional de Cultura de Amazonas luego de ser restauradas por un equipo de conservadores del laboratorio del Museo Brüning de Lambayeque.

José Trauco Ramos, director regional de Cultura de Amazonas, informó en esta ciudad que tras tres meses de trabajo de restauración por un equipo de especialistas del museo lambayecano, se logró la conservación de estas históricas joyas de la época Inca.

Recordó que estas piezas fueron descubiertas como parte de un proyecto de exploración que se realizó en el sitio de Purunllacta de Soloco, distrito ubicado al este de la provincia de Chachapoyas.

“Cuando se realizan estos trabajos, el Ministerio de Cultura y la Ley del Patrimonio Cultural establece que estos hallazgos tienen que ser entregados al Ministerio de Cultura; después de esto esta entidad pública se puso en contacto con el director del Museo Bruning, Carlos Wester, para que apoye con la limpieza y mantenimiento de estas dos tesoros históricos”, aseguró.

Joyas de origen Inca

Precisó que se trata de piezas de una antigüedad de 600 años, que tienen representaciones de escenas incas.

“Lo llamativo e importante es que la cultura Chachapoya no trabajaba en metal precioso ni semiprecioso, entonces tenemos la certeza de una presencia Inca, la que tuvo mucha dificultad en asentarse en Chachapoyas, porque tuvo mucha resistencia. Entonces esto (piezas) tiene que ser interpretado por una investigación posterior, donde intervendrán otro tipo de especialistas que absolverán interrogantes como: ¿cómo es que llegaron allí?, ¿son parte de un ofrenda, de un ritual? ¿por qué en un lugar Chachapoya encontramos esos dos objetos que son de manufactura Inca? Son joyas tanto por la naturaleza del metal como por su significado”, subrayó el funcionario.

Insistió en que no todos los sitios arqueológicos de Chachapoya tienen vestigios de metal, mayormente se tiene cerámica, tejidos, restos óseo humanos y animales, “esto es una cuestión excepcional. Son las únicas piezas de estas características a lo largo de las diferentes investigaciones arqueológicas que han realizado en esta zona”, anotó en diálogo con la Agencia Andina.

Trauco Ramos mencionó que los conservadores lambayecanos les han dado las recomendaciones de las condiciones que deben tener respecto al tema de seguridad y control ambiental donde deben acondicionarse estos tesoros históricos, patrimonio cultural del país.

Precisó que para la exhibición al público de estos vasos de plata se requiere de un ambiente especial. “Está en marcha el proyecto del Museo Regional. La sala que tenemos en Chachapoyas tenemos que adecuarla para que sean exhibidas de la mejor manera”, agregó.

Equipo de conservadores

Por su parte, el director del Museo Bruning de Lambayeque, Carlos Wester La Torre, destacó el trabajo del equipo de conservadores de este museo lambayecano, que contribuye a restaurar importantes piezas arqueológicas de otras regiones del país.

“Eso revela el alto grado de capacitación que han alcanzado nuestros técnicos que ahora son útiles también para preservar el patrimonio del país”, anotó.

Se trata de dos vasos de plata de la época final de la cultura Inca, es decir del siglo XVI. “Las piezas reflejan un alto nivel tecnológico de producción orfebre que maneja la plata como un metal muy importante para elaborar trabajos de orfebrería, porque está finamente repujados y trabajados con gran calidad”, afirmó.

Wester indicó que los vasos son de uso ritual, donde en el interior han sido hallados algunos residuos de los restos orgánicos pertenecientes al tipo de contenido, que será materia de investigación. “Eran usados para las grandes ceremonias, que forman parte de la ritualidad de los Andes”, concluyó.

Hallazgo de aquillas cambiará historia sobre los Chachapoyas

El responsable de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Amazonas, José Santos Trauco Ramos, reveló que el hallazgo de los dos vasos ceremoniales de plata en la zona arqueológica de Purunllacta de Soloco cambiará la historia sobre los Chachapoyas. Según detalló, ello se debe a que las investigaciones hasta la fecha no habían reportado el trabajo de estos antiguos habitantes con los metales.

El investigador hizo esta reflexión durante la presentación de las dos aquillas, o vasos ceremoniales, que durante los últimos 60 días fueron sometidos a un proceso de restauración en el área de conservación del Museo Arqueológico Nacional Bruning de Lambayeque.

Trauco anotó que, en el ámbito de Amazonas, se han encontrado escasos objetos de metal. Opinó además que los dos vasos con influencia incaica podrían ser ofrendas, pero aún no se conoce con exactitud para qué fueron utilizados.

En la tarde de hoy, los vasos de plata de 152 gramos cada uno, 112 milímetros de altura, 117 milímetros de diámetro y 63 de diámetro en la base, fueron trasladados a Amazonas. Luego serán allí parte de una exposición en las instalaciones de lo que será el museo de Chachapoyas.

El responsable del museo Bruning de Lambayeque, Carlos Wester La Torre, mencionó que es prematuro definir con exactitud de qué personajes se trata, pero afirmó que corresponden a la época Inca Tardío.

DESCRIPCIÓN

El restaurador del Bruning, Marco Seclén Fernández, dijo a este Diario que el estado de conservación de los vasos es bueno y que no presentan ningún elemento corrosivo ajeno a la plata, como carbonatos, cloruros u óxidos de cobre. Tampoco se halló cloruros de plata, lo cual indica que el porcentaje de metal noble es altísimo. El grosor de la lámina es de aproximadamente 0,8 a 10 milímetros (relativamente gruesa)

Cada aquilla tiene forma cónica, boca ancha, borde saliente con labio recto, paredes ligeramente cóncavas – divergentes y base plana. Presentan decoración en alto relieve en la parte superior mediante las técnicas del recopado, repulado y cincelado. La decoración está dividida en cuatro sectores, separados por líneas gruesas verticales y dos horizontales donde están plasmadas diferentes escenas.

Las representaciones en cada escena son de dos personajes (hombre y mujer) que portan tocados, están ataviados con vestimenta con diseños escalonados y geométricos. En algunos sostienen algo parecido a una bolsa y en otros, un hacha. En todas las escenas ambos personajes van unidos de las manos, los cuerpos están dispuestos frontalmente y los pies de perfil. Además hay una decoración de puntos y muescas en bajo relieve que cubren el entorno de los personajes.