Las excavaciones recientes en el sitio de Dos Cabezas han revelado tres tumbas intactas, que proveen la primera evidencia de tumbas Moche asociadas a compartimentos adyacentes, los que aparentan ser miniaturas de cámaras funerarias en las que se reproduce el entierro principal al que están asociados. Este nuevo tipo de tumbas es el tema principal de este artículo.
El sitio denominado Dos Cabezas se encuentra ubicado en la parte baja del valle del Jequetepeque, en la margen sur de su desembocadura en el Océano Pacífico (Fig. 2.1). Se extiende sobre un área de aproximadamente un kilómetro cuadrado y se caracteriza por una arquitectura formada por pirámides, templos y estructuras domésticas que reflejan una rica y compleja ocupación pre-Hispánica (Donnan y Cock 1995: 6-14). En el sector sur del sitio está la Huaca Dos Cabezas, la estructura de adobes más grande construida en el valle del Jequetepeque (Figs. 2.2 y 2.3). Su característica principal es un gran forado en la cima, el que por sus dimensiones, y desde determinado ángulo, da la impresión de una estructura que posee dos cimas o “cabezas”. Las tres tumbas que son el tema de este artículo fueron localizadas en la esquina sur-oeste de la huaca, a aproximadamente 9 m de altura sobre su base. Las bocas de las cámaras funerarias y los compartimentos conteniendo los entierros en miniatura estaban todos alineados sobre un eje norte-sur (Fig. 2.4). Fueron creadas mediante la remoción de adobes de la matriz sólida de la estructura.
TUMBAS CON ENTIERROS EN MINIATURA:
UN NUEVO TIPO FUNERARIO MOCHE
Christopher B. Donnan
Moche: hacia el final del milenio. Actas del Segundo Coloquio sobre la Cultura Moche
(Trujillo, 1 al 7 de agosto de 1999), Santiago Uceda y Elías Mujica, editores, T. I, págs. 43-78.
Lima, Universidad Nacional de Trujillo y Pontificia Universidad Católica del Perú, 2003.

Fig. 2.1. Ubicación de Dos Cabezas en el valle de Jequetepeque.

Fig. 2.2. Esquina sur-oeste de la Huaca Dos Cabezas.

TUMBA 1
La cámara funeraria de la Tumba 1 midió aproximadamente 2,70 m norte-sur por 1,70 m este-oeste y 1,40 m de profundidad. La parte superior de la cámara funeraria estaba formada por dos hiladas de adobes. La hilada superior estaba a la misma altura de la superficie de la tumba. Debajo de estos adobes, la cámara había sido rellenada con tierra y pedazos de arcilla. En el extremo norte, aproximadamente a 70 cm debajo de la superficie, hubo una pieza de cerámica globular, un cráneo de llama, diez ofrendas (pequeñas piezas globulares de cerámica burda) y los restos de un textil. Debajo de estos objetos hubo un relleno de tierra y trozos de arcilla.
…
Sobre el piso de la cámara se ubicaron los cuerpos de dos individuos: una mujer de aproximadamente 15 años y un hombre de entre 18 y 20 años de edad (Fig. 2.5). La mujer tenía solamente dos piruros de cerámica frente a los dedos de la mano izquierda.
El varón había sido envuelto, primero, con dos tejidos; luego con un petate y, finalmente, con un tubo hecho de cañas. Las dos muñecas de las manos estuvieron envueltas con hilos de lana. Cada mano cubría una nariguera de cobre en forma de óvalo (M1 y M2, Fig. 2.5).
Debajo del brazo izquierdo tuvo una estólica (M3, Fig. 2.5) y al lado izquierdo del cuerpo tuvo un cincel grande de cobre (M4, Fig. 2.5). En la boca tenía una lámina de metal que parece haber sido confeccionada con una aleación de plata y cobre. Sobre el lado derecho del pecho se colocó una pinza pequeña de cobre (M6, Fig. 2.5).
Fig. 2.5. Planta de la Tumba 1.

En la parte frontal de la cara tenía una nariguera pequeña de forma oval hecha de una lámina delgada de oro (M7, Fig. 2.5). Llevaba también un elaborado tocado de cabeza, el que había sido hecho con una armazón cilíndrica de junco (M8, Fig. 2.5). El exterior estaba cubierto con un tejido, al que se le había adherido láminas rectangulares de cobre dorado en dos tamaños. Las láminas grandes estaban decoradas con la imagen de la cabeza de un ser sobrenatural apoyado sobre sus dos piernas (Fig. 2.6). Doblado, debajo del tocado, hubo un gran ornamento en forma de creciente, hecho también de cobre dorado.
En la parte sur de la tumba se colocó una piedra pómez (coral) grande, tres botellas de asa estribo (C1-C3, Fig. 2.5; Lám 2.1 a-c), tres cancheros (C4-C6, Fig. 2.5), veinte ofrendas y el cráneo y patas de un camélido.
Fig. 2.6. Individuo mostrando el tocado de cabeza y nariguera de la Tumba 1.

Compartimento 1
Este compartimento fue localizado aproximadamente a 25 cm al sur de la Tumba 1 (Figs. 2.4, 2.7). Midió, aproximadamente, 71 cm este-oeste por 94 cm norte-sur, y tuvo 30 cm de profundidad. La superficie del compartimento estuvo al mismo nivel que la superficie de la cámara funeraria de la Tumba 1. El compartimento se rellenó con tierra suelta y con pequeños pedazos de barro.
Aproximadamente 14 cm debajo de la superficie del compartimento, se descubrió una botella negra de dos cuerpos (C7, Fig. 2.7; Lám. 2.1d), un grupo de 10 ofrendas, y dos grupos de 5 ofrendas cada uno (Fig. 2.7). También, dentro del compartimento, se recuperó una estatuilla humana hecha de cobre laminado, descansando sobre su espalda (M101, Fig. 2.7; Fig. 2.8). La estatuilla estuvo envuelta en tejidos, pero éstos estaban tan deteriorados que no pudieron ser recuperados, ni analizados.
TUMBA 2
Esta tumba estuvo ubicada a aproximadamente 2,85 m al norte de la Tumba 1 (Fig. 2.4). Sobre ella se encontraron los restos de una mujer joven, de aproximadamente 15 años de edad,
Fig. 2.7. Planta del Compartimento 1.


Fig. 2.8. Estatuilla de cobre laminado del Compartimento 1.

Fig. 2.9. Planta del nivel encima de la Tumba 2.

Fig. 2.10. Adobes encima de las vigas del techo de la Tumba 2.
así como los restos de un camélido completo (Fig. 2.9). Alrededor de sus cuerpos había un relleno consistente en pedazos de arcilla y tierra.
Debajo del camélido y de la mujer, la capa de adobes fue extremadamente irregular. En contraste, la siguiente capa consistió de 40 adobes que estaban dispuestos cuidadosamente en ocho hileras orientadas este-oeste, cada una con cinco adobes (Fig. 2.10). Bajo estos adobes se ubicaron las vigas de madera que formaban el techo de la tumba.
Las vigas estaban completamente descompuestas, pero su tamaño y forma pudieron ser reconstruidas por las impresiones que dejaron en la matriz de la tumba (Fig. 2.11). Diez vigas largas se extendían norte-sur, apoyadas sobre los extremos de la cámara funeraria; debajo de ellas, habían cuatro travesaños orientados este-oeste. Los extremos de los travesaños habían sido introducidos en la cara oeste de la Huaca, mientras los extremos oeste descansaban sobre el borde de la cámara funeraria. En la esquina sur-oeste de la tumba, hubo una viga pequeña y torcida, cuya función no es clara.

Cerca del extremo sur de la tumba se colocó una vara de caña brava extendida en dirección este-oeste, sobre las vigas norte-sur (Fig. 2.11). Ayudó a sostener una capa, de aproximadamente 10 cm de grosor, de varas de caña brava puestas en dirección norte-sur, sobre el tercio sur de la tumba. Esta capa de caña brava proveyó un techado substancialmente mejor sobre la cabeza del difunto, el que estuvo debajo de él, en el interior de la cámara funeraria.
Aunque el interior de la cámara funeraria contuvo una gran cantidad de arena fina y limo depositado por agua, habían espacios vacíos en este material. Esto indica que estos depósitos no estaban allí cuando se construyó el techo, y que se acumularon lenta e intermitentemente durante los siguientes siglos.

La cámara de la tumba midió aproximadamente 3,30 m norte-sur por 1,50 m este-oeste, con una profundidad de 1,00 m (Fig. 2.12). El piso consistía de una gruesa capa de barro. Encima de él, cubriendo todo el piso, aplicaron aproximadamente 2 cm de arena limpia de color blanco grisáceo. La cerámica y los restos de fauna se depositaron encima de la arena, en las esquinas de la cámara funeraria, mientras el fardo conteniendo el cadáver fue ubicado sobre el piso, en el centro de la tumba.
En la esquina sur-este habían tres botellas de asa estribo (C1- C3, Fig. 2.12; Lám. 2.2 a-
c), cinco ofrendas y un fragmento de un asa estribo de otra botella. También, en la esquina sureste, se encontró el esqueleto de un loro grande y el cráneo de un camélido.


a b


c d
Lám. 2.1. Ceramios de Tumba 1 (a-c) y del Compartimento 1 (d).


a b


c d
Lám. 2.2. Cerámica de la Tumba 2.
En la esquina sur-oeste depositaron dos botellas con asa estribo (C4 y C5, Fig. 2.12; Láms. 2.2, 2.3a), cinco ofrendas y tres vasijas globulares, una de ellas era de estilo Virú (C6, Fig. 2.12; Lám. 2.3 b). En la esquina nor-este hubieron dos botellas de asa estribo (C7 y C8, Fig. 2.12; Lám. 2.3 c, d), dos cancheros (C9 y C10, Fig. 2.12; Lám. 2.4 a, b), y seis ofrendas. Finalmente, en la esquina nor-oeste había una botella silbadora de doble cámara (C11, Fig. 2.12; Lám. 2.4 c), cinco ofrendas y otro esqueleto de un loro grande.
En el centro de la cámara estuvo el fardo conteniendo el cuerpo de un varón de entre 18 y 20 años de edad (Fig. 2.12). El fardo tenía una capa de arcilla muy fina sobre los lados y la parte superior. En el área de la cabeza y de los hombros la arcilla tenía un grosor aproximado de 11 cm, siendo más delgada sobre el torso, brazos y piernas.
Desde que esta capa fue aplicada sobre el exterior del envoltorio, tenía impresiones del tejido basto en el exterior del fardo. Mientras la capa de arcilla estaba todavía húmeda, ésta fue cubierta con una estera.
El fardo contenía una gran variedad y cantidad de objetos. Dado que los textiles que formaban el fardo estaban extremadamente descompuestos, formando una masa cenicienta, no fue posible establecer una relación entre ellos y los objetos que envolvían. Sin embargo, se pudieron identificar las capas sucesivas de objetos depositadas sobre y bajo el cuerpo del personaje.
En la parte superior del fardo se recuperaron numerosos objetos de metal (Fig. 2.13). Uno tenía la forma de un recipiente grande hecho de cobre (M57, Fig. 2.13), el que había sido puesto boca abajo sobre la cabeza del difunto. Había sido confeccionado imitando un mate de grandes dimensiones. Hacia el nor-oeste de este recipiente se identificaron un par de pinzas pequeñas (M68, Fig. 2.13), mientras que sobre la parte central del envoltorio hubo un implemento de cobre a manera de hacha (M46, Fig. 2.13) que había sido adosado a un mango de madera.
A lo largo de la parte superior del fardo funerario se recuperaron diez tocados (H1-H10, Fig. 2.13), los que habían sido depositados desde el área encima de los pies hasta justo sobre el mentón. Casi todos los tocados tenían forma muy parecida al que poseía el individuo de la Tumba 1 (Figs. 2.5, 2.6), confeccionado usando plaquetas de cobre dorado, las que fueron adosadas a armazones cilíndricos de junco (Figs. 2.14 a, b). Otros estuvieron hechos de bandas de cobre dorado que fueron adosadas a armazones cilíndricos de junco (Fig. 2.14 c, d). Un tocado (H7, Fig. 2.13) parece haber tenido forma de anillo o donut. Estuvo recubierto con un textil y numerosos discos de metal cosidos en el exterior. Los tocados fueron depositados sobre uno de sus lados y aplanados. Por ello, vistos desde arriba, parecían ser objetos planos y tener forma rectangular. Un tocado decorado con un ornamento simulando una pluma de cobre (HO 1, Fig. 2.13) parece haber sido parte del tocado de cabeza más cercano al cráneo del difunto (H10, Fig. 2.13, Fig. 2.14c).
Debajo de la capa superior de objetos de metal se recuperaron otros dos tocados (H11 y H12, Fig. 2.15), así como una camiseta sin mangas (M71, Fig. 2.15) con un borde hecho de plaquetas triangulares de cobre (M16, Fig. 2.15).
Fig. 2.13. Capa 1 del fardo en la Tumba 2.

Debajo de la camiseta se recuperó otro tocado (H13, Fig. 2.16), junto con dos ornamentos: una pluma grande de metal (HO 2, Fig. 2.16) y un ornamento grande en forma de creciente, con decoración (HO 3, Fig. 2.16). La pluma de metal parece haber sido parte del tocado.
Debajo del ornamento de cabeza decorado (HO 3), se ubicó un escudo circular grande (M18, Fig. 2.16) confeccionado con plaquetas de metal cosidas en la parte externa de un marco circular plano, el que había sido hecho de caña recubierta con un textil. Este fue uno de tres escudos depositados dentro del fardo funerario; otro de ellos (M27, Fig. 2.16) estuvo sobre la parte baja de las piernas del difunto, mientras el tercero lo estuvo sobre los muslos (M29, Fig. 2.18). Los tres escudos estuvieron confeccionados mediante la misma técnica, pero en cada uno de ellos varió la forma de las plaquetas que los recubrían.


a b


c d
Fig. 2.14. Tocados de cabeza de la Tumba 2.


Fig. 2.15. Capa 2 del fardo en la Tumba 2. Fig. 2.16. Capa 3 del fardo en la Tumba 2.
Entre dos de los escudos (M18 y M27, Fig. 2.16) se ubicaron dos pequeños pájaros hechos de lámina de cobre recortada cuya función no es clara (M17, Fig. 2.16); poseían perforaciones a lo largo del borde, sugiriendo que estuvieron cosidos a un tejido.
En la siguiente capa se recuperó otro tocado (H14, Fig. 2.17) y, debajo de él, otro ornamento en forma de creciente (HO 4, Fig. 2.17). Hacia el norte hubo un grupo de plaquetas de cobre (M19, Fig. 2.17) que pueden haber sido los restos de un estandarte.
Debajo del recipiente de cobre (M57, Fig. 2.13) que simulaba un mate y que había sido puesto cubriendo la cabeza del difunto, se localizó una mascara funeraria (M58, Fig. 2.17; Lám. 2.4 d) de tamaño casi natural. Poseía una elaborada nariguera y ojos hechos con incrustaciones de concha. Esta máscara se había depositado inmediatamente encima de la cara del difunto. A lo largo de la porción superior de la máscara hubieron numerosas plaquetas redondeadas y elípticas hechas de metal laminado, las que habrían estado adheridas a un tejido usado como un turbante.


a b


c d
Lám. 2.3. Cerámica de la Tumba 2.


a b


c d


e f
Lám. 2.4. Cerámica de la Tumba 2 (a, b, c), máscara funeraria de la tumba 2 (d), cerámica de la tumba 3 (e, f).


Fig. 2.17. Capa 4 del fardo en la Tumba 2. Fig. 2.18. Capa 5 del fardo de la Tumba 2.
Cuando la máscara funeraria fue removida, se expuso el cráneo del individuo. Había sido sepultado con tres ornamentos (M59-61, Fig. 2.18; Lám. 2.5 a) en el área de la nariz. Dos de ellos eran narigueras, una de oro (Lám. 2.5 a, izquierda) y una de oro y plata (Lám. 2.5 a, centro). El tercero era un disco de oro, suspendido mediante un anillo hecho del mismo metal (Lám. 2.5 a, izquierda).
En la boca del individuo se recuperaron cinco objetos de metal (Lám. 2.5 b): cuatro narigueras de oro y una pieza de lámina de oro arrugado. Todos los objetos estuvieron torcidos y/o doblados. Sobre la parte superior del pecho tenía un pectoral hecho de cuentas tubulares de concha, mientras alrededor del cuello hubo un collar de 40 cuentas redondas de cristal.
Alrededor de la cabeza y de los hombros se recuperaron dos manos y dos pies de cobre dorado (M31 E y M31 W, M32 E y M32 W, Fig. 2.18). Estas manos y pies estuvieron probablemente cosidos a una tela junto con una pequeña cabeza humana encontrada debajo del cráneo del individuo (M38, Fig. 2.18). Sobre la parte ventral del difunto hubo otro ornamento de tocado en forma de creciente (HO 5, Fig. 2.18). Hacia el oeste habían cinco narigueras; dos de ellas eran hechas mitad de oro y mitad de plata, decoradas con lagartijas en bajo relieve (M33 y M34, Fig. 2.18), una de plata y una de oro que carecían de decoración (M36 y M37, Fig. 2.18) y una de oro en la forma de un murciélago (M43, Fig. 2.18; Lám. 2.5 c).
Debajo del ornamento de cabeza en forma de creciente (HO 5, Fig. 2.18), hubo una hilera de plaquetas triangulares de cobre laminado (M39, Fig. 2.8). Estas eran de menor tamaño y eran menos que las que adornaban la orilla de la camisa (M16, Fig. 2.15). Aunque también podrían haber formado parte de la orilla o “fleco” de una camisa más chica, que no habría estado decorada con plaquetas de metal laminado, es también posible que hubiesen formado parte de una carrillera[1] usada para sostener un casco, tipo de elemento decorativos de forma triangular frecuentemente mostrado en el arte Moche.
Inmediatamente al este de los elementos decorativos triangulares (M39, Fig. 2.18) hubo un grupo superpuesto de pequeñas piezas decorativas, hechas de metal laminado, a semejanza de plumas o penachos (M20, Fig. 2.18).
Debajo del borde de la porción este del ornamento en forma de creciente (HO 5, Fig. 2.18) había una estólica (M40, Fig. 2.18) y cerca de la porción norte de la estólica se recuperaron dos puntas de cobre (M29, Fig. 2.18). Las puntas y un extremo de la estólica estaban sobre uno de los tres escudos recuperados en la tumba (M37, Fig. 2.18).
Cuando estos objetos fueron removidos, fue posible exponer completamente el esqueleto del individuo (Fig. 2.12). A los lados de su cabeza hubieron dos pequeñas figuras humanas, mostradas de perfil y compuestas de múltiples piezas de metal laminado (M26E y M26W, Fig. 2.19). Su función no es clara, pero las piezas tienen perforaciones en sus bordes, lo cual sugiere que estuvieron cosidas a un tejido.
El difunto tenía en sus manos cinco cinceles pequeños: cuatro en la mano derecha (M44, Fig. 2.19) y uno en la izquierda (M52, Fig. 2.19). Debajo de su torso hubieron tres cuchillos del tipo tumi (M41, M42 y M51, Fig. 2.19). La porción superior de uno de ellos estuvo sobre un cincel grande (M54, Fig. 2.19). Debajo del muslo y la pelvis derecha había una segunda estólica (M45, Fig. 2.19).
También debajo del cuerpo se encontraron cuatro puntas de metal (M28, M50, M53, M67, Fig. 2.19), una espátula de metal curvada (M49, Fig. 2.19), y un implemento largo de metal con una esfera sólida en un extremo (M55, Fig. 2.19). Todas tenían cavidades profundas como para insertar un mango o una varilla de madera o de caña. Bajo el hombro derecho se ubicaron los restos de dos porras (M47 y M48, Fig. 2.19); ambas habían sido confeccionadas en madera, pero una de ellas tenía la cabeza recubierta con lámina de cobre.

a

b
c
Lám. 2.5. a) Joyería cerca de la nariz del individuo en la Tumba 2. b) Joyería en la boca del individuo en la Tumba 2. c) Nariguera de oro de la Tumba 2.


a b


c d
Lám. 2.6. Cerámica del Compartimento 2.


Fig. 2.19. Capa 6 del fardo de la Tumba 2. Fig. 2.20. Entierro debajo del piso de la Tumba 2.
Además de los objetos descritos hubieron un grupo de pequeñas piezas de metal con forma rectangular al oeste de la pierna izquierda del individuo (M56, Fig. 2.19), dos pequeños pedazos de madera (W1 y W3, Fig. 2.19) al este del pie derecho y, al oeste de la mano derecha, una pequeña figurina de madera que mostraba una cabeza sobre un tambor (W2, Fig. 2.19).
Debajo del fardo funerario había una apertura que se había cortado en el piso de la tumba. Tenía forma ovalada y medía, aproximadamente, 2,10 m norte-sur por 0,85 m esteoeste. Se había hecho para enterrar a otro individuo en el relleno debajo del piso de la tumba. Este individuo era un adulto joven, de sexo masculino, de aproximadamente 15 años de edad, el cual había sido envuelto en textiles que formaban un fardo funerario (Fig. 2.20). Los únicos objetos asociados fueron dos grupos de mates, cerca de las piernas del individuo, y una nariguera de cobre que parece haber estado usando al momento de su sepultura.


Fig. 2.21. Planta del Compartimento 2, Capa 1 (a) y Capa 2 (b).


Fig. 2.22. Planta del Compartimento 2, Capa 3 (a) y Capa 4 (b).

Fig. 2.23. Estatuilla de cobre laminado del Compartimento 2.
Compartimento 2
Aproximadamente a 38 cm al norte de la cámara funeraria de la Tumba 2 hubo un compartimento que medía aproximadamente 84 cm este-oeste, por 87 cm norte-sur y una profundidad de 62 cm (Fig. 2.4). La superficie del compartimento estuvo al mismo nivel de la superficie de la cámara funeraria de la Tumba 2.
El compartimento contenía un gran número y diversidad de objetos. En la parte superior habían tres cráneos, varias patas de llamas y 20 ofrendas (Fig. 2.21a), todo lo cual había sido cubierto con relleno que consistió en tierra y pequeños trozos de adobes. Debajo de los huesos de llama y ofrendas habían cuatro botellas de cerámica (C1-C4, Fig. 2.21b, Lám. 2.6 a-d), rodeadas de un relleno consistente en arena limpia de color blanco grisáceo, similar a la que se hallaba sobre el piso de la cámara funeraria de la Tumba 2.
En el centro del compartimento había un grupo superpuesto de pequeños elementos decorativos a manera de plumajes (M149, Fig. 2.21b), que eran muy similares en tamaño y forma a aquellos recuperados en la cámara funeraria (M20, Fig. 2.18). Debajo de esos plumajes habían dos tocados de cabeza (H15 y H16, Fig. 2.21b), ambos de tipo cilíndrico. Uno consistía de dos bandas de cobre dorado (H15, Fig. 2.21b), mientras el otro poseía plaquetas de cobre dorado sobre su exterior (H16, Fig. 2.21b). Debajo hubieron otros tres tocados, dos de los


cuales eran de forma cilíndrica con plaquetas de cobre dorado en su exterior (H17 y H18, Fig. 2.22 a), mientras el tercero tenía forma de donut, decorado con una cabeza de felino, garras de ese animal y discos de metal laminado. (H19, Fig. 2.22b).
En esta etapa de la excavación habíamos alcanzado casi el piso de la cámara. Cerca del centro del piso de la cámara encontramos una estatuilla hecha de metal laminado (M110, Fig. 2.22 b; Fig. 2.23), muy similar en tamaño y forma a la que se recuperó en el Compartimento 1 (Figs. 2.7, 2.8). En el Compartimento 2, sin embargo, la estatuilla estuvo asociada con numerosos objetos en miniatura, muchos de los cuales eran muy similares a los objetos recuperados dentro del envoltorio funerario de la Tumba 2 (Figs. 2.24, 2.25).
La estatuilla, junto con los objetos en miniatura asociados a ella, estuvo envuelta en tejidos formando una especie de fardo o envoltorio funerario. Esto, así como la posición de la estatuilla –sobre su espalda y extendida, con los brazos a los lados del cuerpo y la cabeza orientada hacia el sur (Fig. 2.22 b)– sugiere que es la representación del individuo que fue sepultado en la Tumba 2.
En el extremo sur del material asociado hubo un objeto redondo a semejanza de una copa (M113, Figs. 2.22 b y 2.24), el cual puede haber representado al recipiente grande de cobre –a manera de mate– que estuvo sobre la cabeza del individuo sepultado en la Tumba 2 (M57, Fig. 2.13). Hacia el norte hubo un conjunto de plaquetas de cobre laminado, de forma circular y elíptica, que parecen haber estado cosidas a un tejido usado como turbante. Estos podrían haber sido la contraparte de las plaquetas circulares y elípticas que estaban cosidas al tejido en Tumba 2.
Sobre la frente de la figurina de cobre hubo un tocado en miniatura, hecho con una armazón de junco y recubierto de pequeñas plaquetas de cobre laminado (M128, Fig. 2.24). Sobre la cara tuvo también una pequeña máscara funeraria (M114, Fig. 2.24), mientras que sobre su cintura y pies hubieron dos escudos en miniatura (M115 y M 116; Fig. 2.24). Dos porras en miniatura formaron parte de las ofrendas a esta estatuilla; una, de madera, estuvo al lado oeste de la figurina (W101, Fig. 2.24), mientras la otra, también de madera pero con la cabeza recubierta en cobre laminado, estuvo en el lado este (M121, Fig. 2.24).
Un bordón[2] de madera había sido colocado adyacente al lado oeste de la estatuilla (W102, Fig. 2.24). Su parte superior, labrada en forma de pájaro, estuvo orientada hacia el norte. En el extremo oeste del material asociado hubo una lanza en miniatura, que consistía de un mango largo de madera y una punta de cobre (M125, Fig. 2.24), que era muy similar a las puntas recuperadas en la Tumba 2. Cuatro dardos en miniatura (W103, Fig. 2.25) estuvieron ubicados al nor-este de la figurina de cobre.
Sobre la parte ventral habían cuatro plaquetas de cobre laminado que pueden representar una camisa (M134, Fig. 2.25). Debajo del hombro izquierdo se encontró una máscara en miniatura (M112, Fig. 2.25), que era similar a la que representaba una máscara funeraria y estuvo sobre su cara (M114, Fig. 2.24). Debajo de cada una de las manos de la estatuilla hubo una nariguera en miniatura y de forma oval (M117 y M118, Fig. 2.25), en este caso idénticas a las narigueras ovales encontradas debajo de las manos del personaje enterrado en la Tumba 1.
Parcialmente bajo el cuerpo de la figurina, hubo un objeto rectangular de cobre (M111, Fig. 2.25), el que puede haber sido una representación de la tarima de caña o de madera sobre la que se transporta y descansa el cadáver en las tumbas Moche (Donnan 1995: 127). La Tumba 2 podría haber contenido una tarima como ésta pero, como casi todo el material orgánico de la tumba, puede haberse descompuesto hasta desaparecer.
Además de todos estos objetos, se recuperaron representaciones en miniatura de dos estólicas, cinceles, un instrumento a manera de hacha y restos de lo que parecen haber sido otros cinco tocados de cabeza en miniatura. Cada uno de estos objetos es directamente análogo a los de tamaño natural recuperados en la Tumba 2.
Fig. 2.26. Individuo y adobes sobre la Tumba 3.

TUMBA 3
La cámara funeraria de la Tumba 3 estuvo ubicada aproximadamente a 1,40 m al norte del Compartimento 2. Midió aproximadamente 2,75 m norte-sur por 1,23 m este-oeste y 0,87 m de profundidad. Había sido techada con vigas de algarrobo, con una capa de adobes puestos sobre ellas. Sobre la capa de adobes, en el extremo norte de la tumba, había el esqueleto de una persona de aproximadamente 11 años de edad, descansando sobre su espalda, con los pies hacia el oeste y la cabeza hacia el este. Las vigas del techo de la tumba, descompuestas, habían colapsado hacia el interior de la cámara funeraria, junto con los adobes y el individuo que había sido depositado sobre ellos (Figs. 2.26, 2.27).
Las vigas de algarrobo que techaban esta cámara funeraria se extendían este-oeste. El lado oeste descansaba sobre el borde superior de la cámara funeraria, mientras en el lado este los extremos de las vigas se apoyaban sobre una viga horizontal (orientada norte-sur) que descansaba sobre dos postes. La mitad inferior de la cámara funeraria había sido rellenada con
….
tierra y adobes rotos, por lo que los postes descansaban sobre este relleno en vez de hacerlo sobre el piso de la cámara. La mitad superior de la cámara funeraria fue dejada vacía al momento en el que se construyó el techo, lo que causó que las vigas en esa parte colapsaran y cayesen en dicho espacio vacío.
Sobre el piso de la tumba habían dos individuos: un varón adulto de entre 18 y 22 años de edad, que estaba cerca del centro del piso de la tumba, envuelto en un fardo funerario hecho con textiles; y un niño de aproximadamente 9 años de edad, que estaba en el lado este de la cámara funeraria, con los pies elevados sobre un adobe (Fig. 2.28). Este último individuo sólo tuvo asociado un pequeño fragmento de tejido descompuesto.
En la esquina noreste de la cámara funeraria se recuperó el esqueleto de un loro grande. A lo largo de la pared norte hubieron 11 ofrendas, mientras que en el lado de la pared oeste hubo un canchero (C1, Fig. 2.28). En la esquina suroeste se recuperó el cráneo de un camélido y a lo largo de la pared sur se encontró un grupo de nueve ofrendas. En la esquina sureste hubo un mate (G1, Fig. 2.28) y una botella con asa estribo (C3, Fig. 2.28; Lám. 2.4 e). Otra botella


Fig. 2.28. Planta de la Tumba 3. Fig. 2.29. Capa 1 del fardo en la Tumba 3.
con asa estribo estuvo ubicada entre el lado este de la cámara funeraria y el fardo conteniendo al individuo principal (C2, Fig. 2.28 y Lám. 2.4 f).
Dentro del fardo funerario había un objeto grande, de forma rectangular, que consistía de 12 plaquetas cuadradas de cobre dorado (Fig. 2.29). Estaba cubriendo la parte baja del torso, pelvis y la parte superior de las piernas del individuo. Aunque su función es incierta, podría haber servido como un estandarte similar a los encontrados en las tumbas de Sipán (Alva y Donnan 1993: 65).
Debajo de este objeto rectangular habían tres tocados (Fig. 2.30). Uno, que consistía de dos bandas de cobre dorado, estaba sobre el pecho del individuo, mientras los otros dos, hechos con plaquetas rectangulares de cobre dorado, estaban sobre la parte baja del torso y la pelvis. Los tres tocados eran similares a los de forma cilíndrica recuperados en las Tumba 1 y 2.
El individuo estaba usando un pectoral de cuentas tubulares de concha y dos narigueras de oro. En su boca habían dos narigueras de plata y dos pequeños lingotes, uno de oro y otro de plata. Debajo de su mentón habían otras cinco narigueras, algunas de oro y otras de cobre.
Fig. 2.30. Capa 2 del fardo en la Tumba 3.

Compartimento 3
Este compartimento estuvo ubicado aproximadamente a 70 cm al norte de la Tumba 2 (Fig. 2.4); medía alrededor de 85 cm norte-sur, 68 cm este-oeste y tenía una profundidad de 40 cm.
En su parte superior había 4 adobes dispuestos cuidadosamente y debajo de ellos había un relleno que consistía en tierra y adobes rotos. Sobre el piso del compartimento hubo una cabeza de camélido, dos grupos de ofrendas y una estatuilla humana de cobre (Figs. 2.31 y 2.32). Esta última estaba descansando sobre su espalda, con la cabeza hacia el sur. Estaba envuelta en textiles y cubierta con una pequeña estera o petate. Sobre la parte baja del torso habían plaquetas de cobre que parecen haber sido un tocado de cabeza en miniatura. El tamaño y la forma de esta estatuilla de cobre es muy similar a las recuperadas en los Compartimentos 1 (Fig. 2.8) y 2 (Fig. 2.23).
Fig. 2.31. Planta del Compartimento 3.


Fig. 2.32. Estatuilla de cobre laminado del Compartimento 3.
OBSERVACIONES Y COMENTARIOS
Individuo principal en las tumbas
El individuo principal en cada una de las tres tumbas era un varón adulto de entre 18 y 22 años de edad, que era inusualmente alto. Mientras el rango de estatura de los varones Moche es de 1,48 a 1,69 m, con un promedio de 1,58 m (Verano 1997: 193), estos tres individuos midieron entre 1,75 y 1,80 m, con un promedio de 1,77 m (Cordy-Collins 2000). Su estatura podría haber tenido como causa posible el mal funcionamiento de la glándula pituitaria. Este hecho sugiere que los tres individuos principales sepultados en estas tumbas podrían haber tenido parentesco.
Contemporaneidad de las tumbas
Hay evidencia substantiva para sostener que las Tumbas 1, 2 y 3 eran contemporáneas; ella proviene de la relación entre la construcción de las tumbas y la secuencia de remodelación arquitectónica de la Huaca Dos Cabezas. Las tres tumbas estaban ubicadas en la matriz sólida de adobes que fue erigida cuando la huaca comenzó a ser expandida hacia el oeste. La matriz sólida fue extendida aproximadamente 3,70 m al oeste de la fachada de la huaca para crear una nueva cara oeste. Desde que las tres tumbas y sus compartimientos fueron todas creadas durante la ampliación de la estructura, entonces ellas deben de ser contemporáneas.
La contemporaneidad de las tumbas también está sugerida por otras características que ellas tienen en común. En todas las cámaras funerarias, y sus compartimentos adyacentes, las paredes interiores eran irregulares, ya que fueron definidas mediante la rotura de los adobes que formaban parte de la matriz sólida de la huaca. Los lados internos eran de textura irregular. Las tres tumbas tenían al individuo principal descansando sobre sus espaldas, orientados en un eje norte-sur, con la cabeza hacia el extremo sur. Cada uno de los individuos fue envuelto en una mortaja que contenía objetos asociados. Las tres tumbas contenían ofrendas, restos de camélidos, una diversidad de objetos de cobre y elaboradas piezas de cerámica, que fue ubicada preponderantemente en las esquinas de las cámaras funerarias, generalmente en el extremo sur, alrededor de la cabeza y el torso del individuo principal.
La similaridad de los tocados sugiere también contemporaneidad. La mayoría fueron confeccionados con plaquetas de cobre dorado, que cubría la superficie exterior de un armazón alto de junco, mientras que otros estaban hechos con bandas de cobre dorado, siendo preferentemente decorados con motivos y diseños en bajo relieve. Ninguno de los tipos de tocados recuperados en estas tumbas han sido anteriormente informados como proveniente de tumbas Moche, lo que los convierte en elementos únicos y característicos de este tipo de tumbas.
Las estatuillas de cobre laminado recuperadas en los tres compartimentos son también muy similares en forma y tamaño. Las tres se encontraron descansando sobre sus espaldas, completamente extendidas, con la cabeza hacia el sur, exactamente en la misma posición que los varones adultos en las cámaras funerarias. Aparentemente, estas pequeñas figurinas de cobre tenían la intención de representar a los individuos adyacentes a ellas y de recrear, en miniatura, las tumbas con objetos asociados.
Datación y fechado absoluto de las tumbas
Se han efectuado dos fechados radiocarbónicos de la Tumba 2, usando material orgánico proveniente del cerebro desecado del individuo principal (muestra 1) y de un fragmento de tejido (muestra 2) de su mortaja funeraria. Ambas muestras fueron procesadas por el laboratorio Beta Analytic Radiocarbon Dating, de Miami, Florida. Los resultados fueron los siguientes:
Muestra 1: Beta-129542
Antigüedad radiocarbónica convencional: 1530 + 60 AP
Resultado calibrado -2 Sigma (95% probabilidad): Calibrado d.C. 410 a 645
Muestra 2: Beta-129543
Antigüedad radiocarbónica convencional: 1580 + 50 AP
Resultado calibrado -2 Sigma (95% probabilidad): Calibrado d.C. 390-600
Estos dos resultados indican que la Tumba 2 data de entre 390 y 645 d.C. Desde que las otras dos tumbas son presumiblemente contemporáneas con la Tumba 2, ellas también deben pertenecer a este periodo de tiempo.
Las piezas de cerámica asociadas con estas tres tumbas podrían claramente ser asignadas a la Fase I de la cronología de Larco (Larco 1948), por lo que podría esperarse que correspondiesen al periodo entre 100 y 200 d.C. El fechado de 390 a 645 d.C., por lo tanto, es muy sorprendente. Sin embargo, debe señalarse que otros dos fechados radiocarbónicos que hemos efectuado con materiales provenientes de Dos Cabezas arrojan entre 420 y 610 d.C. (calibrados), por lo que son consistentes con los fechados obtenidos de la Tumba 2. Estas fechas sugieren que el estilo cerámico de la fase Moche I en Dos Cabezas continuó en uso hasta después del año 400 d.C., contemporáneo con la cerámica Moche IV de los valles de Chicama y Moche.
Diferencias entre las tres tumbas
Aunque las tres tumbas tienen muchas características en común, hay también algunas diferencias significativas. Entre las más importantes está el grado en que las tumbas fueron rellenadas, así como la ausencia o presencia de vigas en el techado. La cámara funeraria de la Tumba 1 estuvo casi completamente rellena con tierra y trozos de adobe y sellada con una capa de adobes. La Tumba 3 fue rellenada hasta la mitad y luego techada con vigas de madera.
La Tumba 2 no tenía relleno y estuvo también techada con vigas de madera.
Habían diferencias significativas en las estructuras de los techos de vigas de las Tumbas 2 y 3. En la Tumba 2 las diez vigas largas se extendían norte-sur y estaban apoyadas en los extremos del borde de la cámara. Habían también cuatro vigas más cortas orientadas esteoeste, apoyadas en el borde oeste de la cámara funeraria e introducidas en orificios hechos en la cara este de la huaca.
En contraste, la Tumba 3 no tenía vigas en el eje norte-sur, ya que todas se extendían este-oeste. Además, mientras la porción oeste de las vigas estaban apoyadas sobre el borde superior de la cámara, los extremos del lado este estaban apoyados sobre un poste y un marco construido dentro de la tumba, en vez de estar introducidos en huecos hechos en la cara de la huaca.
Las diferencias en la cantidad de relleno en las tres cámaras y las de las estructuras de los techos de vigas de las Tumbas 2 y 3, sugiere que cada una de ellas fue construida independientemente y que no fueron hechas por los mismos individuos.
Entierros en miniatura en los compartimentos
Los tres compartimentos contenían una figurina de cobre y objetos asociados. La selección de objetos asociados, así como su cantidad y calidad, reflejan cercanamente el contenido de las cámaras funerarias adyacentes. La Tumba 2, por ejemplo, tenía el mayor número de piezas de cerámica elaborada, tanto en la cámara funeraria como en el compartimento. La Tumba 1 tenía menos cantidad de cerámica fina tanto en la cámara como en el compartimento. La Tumba 3 tenía el menor número de cerámica elaborada en la cámara funeraria y carecía de ella en el compartimento.
Lo mismo ocurre con los tocados. La Tumba 2 tenía 14 tocados en la cámara funeraria, mientras el compartimento tenía 4, así como dos en miniatura que estaban asociados a la figurina de cobre. La Tumba 3 contenía tres tocados en la cámara y uno en miniatura asociado con la figurina en el compartimento. La Tumba 1 tenía sólo un tocado en la cámara y ninguno en el compartimento.
De manera similar ocurre con las narigueras. Las Tumbas 2 y 3 tenían numerosas narigueras en la cámara funeraria y varias en miniatura –asociadas con las figurinas de cobre– en los compartimentos. La Tumba 1, sin embargo, tenía solamente tres narigueras en la cámara funeraria y ninguna en el compartimento.
El hecho que el número de piezas de cerámica elaborada, tocados y narigueras en las tres tumbas es proporcional al número de estos objetos en cada uno de los compartimentos, sugiere que hubo un esfuerzo de hacer que los compartimentos mimetizen a las cámaras funerarias a las que estuvieron asociados. Esto es más claramente demostrado en la cantidad y variedad de objetos en la cámara funeraria y en el compartimento de la Tumba 2, comparado con la cantidad y diversidad de objetos en las cámaras y compartimentos de las Tumbas 1 y 3.
Estas tres tumbas, con sus compartimentos asociados conteniendo tumbas en miniatura, proveen nueva e importante información sobre el rango y la variabilidad de las prácticas funerarias Moche.
BIBLIOGRAFÍA
ALVA, Walter y Christopher B. DONNAN
1993 Royal Tombs of Sipán. Fowler Museum of Cultural History, University of California, Los Angeles.
DONNAN, Christopher B. y Guillermo A. COCK, eds.
1995 Primer Informe Parcial: Proyecto Dos Cabezas 1ra. Temporada de Excavaciones-1994. Presentado al Instituto Nacional de Cultura del Perú. Lima.
1997 The Pacatnamú Papers, Volume 2: The Moche Occupation. Los Angeles, Fowler Museum of Cultural History, University of California.
CORDY-COLLINS, Alana
2000 Prehistoric Peruvian giants. Manuscrito, Department of Anthropology, University of San Diego. California.
LARCO HOYLE, Rafael
1948 Cronología arqueológica del norte del Perú. Biblioteca del Museo de Arqueología Rafael Larco Herrera, Hacienda Chiclín. Buenos Aires, Sociedad Geográfica Americana. [Reimpreso en: Arqueológicas 25. Lima, 2001].
VERANO, John W.
1997 “Advances in the paleopathology of Andean South America”. Journal of World Prehistory 11 (2): 237-268.
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