La vestimenta de los moche

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Prendas para el cuerpo

Son las camisas, camisones, cinturones o fajines, faldellines, mantas, los pañetes o taparrabos y las bufandas.

Camisa

Prenda con mangas o sin ellas, que cubre la parte superior del cuerpo, entre el cuello y la cintura (Figs. 10 y 11). Parece ser una prenda exclusiva de los guerreros en sus diferentes facetas rituales (guerrero, cazador de venados, recolector de caracoles, bailarín, corredor), de los cazadores rituales de focas, recolectores rituales de caracoles, pescadores rituales, así como algunos corredores. Las camisas de los guerreros son las más elaboradas, incluso algunas llevan objetos laminares de metal, sean placas o lentejuelas, que le dan a la camisa una apariencia de cota, aunque desconocemos si esa fue su intención.

Fig. 7. Representación escultórica/pictórica de un personaje que porta un turbante tipo C cubriendo otro de tipo A o B. Fotografía PAHL.

Fig. 8. Ejemplo de vincha con tela adicional en una vasija escultórica; vista posterior. Foto PAHL.

Fig. 9. Ejemplos de vinchas tomados de la iconografía moche

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Fig. 10. Ejemplos de personajes usando camisas, tomados de la iconografía moche.

 

Fig. 11. Vasija escultórica que representa a dos personajes practicando sexo oral. El personaje principal porta una camisa decorada con motivo escalonado. Foto PAHL

 

Fig. 12. Ejemplos de personajes que visten camisón, tomados de la iconografía moche.

 

Fig. 13. Vasija escultórica que representa a un personaje que viste un camisón decorado con motivos ajedrezados. Además, viste turbante y manto amarrado al pecho.

 

Fig. 14. Ejemplos de personajes que usan cinturón o fajín, tomados de la iconografía moche.

 

Fig. 15. Tipos de faldellines. Adaptado de la iconografía moche
Camisón

Prenda larga, con o sin mangas, que pasa la altura de la cintura y que llega a veces hasta por debajo de las rodillas. Es una prenda tanto masculina como femenina (Figs. 12 y 13). Los hay de un tejido llano sencillo, sin decoración, mientras que los más elaborados pudieron llegar a tejerse con hilos de dos o más colores creando motivos, o cosiéndole placas de metal a manera de colgantes, o combinando ambas formas de decoración.

Cinturón o fajín

Cinto que se coloca a la altura de la cintura para sujetar el faldellín, adornar el pañete, o, en el caso de las mujeres, ceñir el camisón a la cintura. Algunos parecen ser sencillos, hechos de una tela llana, mientras que otros son decorados y muy elaborados (Fig. 14). Los personajes masculinos que usan camisón, generalmente no usan cinturón o fajín.

Faldellín

Es una tela de forma rectangular que se sujeta en uno de sus lados mayores a una tira que a la vez permite atárselo a la cintura (Fig. 15a). Una variante que se observa en la iconografía moche, presenta las pitas para amarrarlo en ambas partes laterales de la pieza (Fig. 15c). En otra variante del faldellín, la prenda está conformada por varias secciones que cuelgan a manera de flecos (figura 15b).

Técnicamente es una falda corta, que no pasa las rodillas, de uso masculino. En la iconografía, parece ser una prenda usada exclusivamente por la mayoría de los guerreros (Fig. 16), incluso en su faceta de sacerdotes, lanzadores de venablos, cazadores de venados, de corredores, de recolectores de caracoles y de bailarines. Los más elaborados llevan objetos laminares de metal cosidos, sean placas o lentejuelas.

Fig. 16. Ejemplos de personajes que usan faldellín, tomados de la iconografía moche

En algunos casos, se observa corredores usando faldellín, aunque en la mayoría de las escenas, estos usan pañete.

Manto

Prenda que se usa a manera de capa (Fig. 17 a, b, c, d y e; Fig. 19). A veces, la manta se dobla y se usa colgando de la espalda, amarrado al cuello (Fig. 17f), incluso para cargar cosas (Fig. 17g; Fig. 18), y en el caso de las mujeres, para cargar a los niños (Fig. 17h).

Pañete o taparrabo

Es un tipo de calzón, de uso permanente, y exclusivamente masculino, aparentemente. No habría sido considerada una prenda íntima (Figs. 20 y 21). Consiste en una tela rectangular que tiene unas pitas en cada una de sus cuatro esquinas (Fig. 20a). La tela se pasa entre las piernas y se ata por medio de las pitas, a la altura de la cintura.

Faldellín trasero

Peculiar pieza que se cuelga a la cintura a manera de delantal a la inversa, y que cubre el trasero y parte de las piernas. En la figura 22, los cinco primeros personajes (a-e) forman parte de escenas de ofrendas o intercambio, mientras que el personaje de la figura 22f es un mítico adivinador o jugador.

Fig. 17. Ejemplos de personajes que usan manto, tomados de la iconografía moche.

 

 

Fig. 18. Detalle posterior de vasija escultórica de personaje usando un manto para llevar una botella de asa estribo. Foto PAHL.

Fig. 19. Vasija escultórica de personaje que usa manto y turbante con los mismos motivos decorativos. Foto PAHL.

 

Fig. 20. Ejemplos de personajes que usan pañete, tomados de la iconografía moche.

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Fig. 21. Vasija escultórica de sacerdote usando camisón y pañete. Vista anterior y posterior. Foto PAHL

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Fig. 22. Ejemplos de personajes que usan faldellín segmentado, tomados de la iconografía moche.

 

 

Fig. 23. Ejemplos de personajes que usan bufanda, tomados de la iconografía moche.
Bufanda

Prenda alargada y estrecha que rodea el cuello y se amarra en la parte posterior del cuello. Esta prenda es usada por músicos y bailarines (figura 23a, b, c y d), así como en escenas de lanzamiento de flores (Fig. 23e y f). Un personaje que participa en una escena de intercambio u ofrenda de alimentos parece también vestir este tipo de prenda (Fig. 23g)

Fig. 24. Ejemplos de personajes que usan bolsas (a y b) y extensiones (c, d, e y f), tomados de la iconografía moche

 

Fig. 25. Vasija escultórica de sacerdote sentado usando tocado del cual penden unas extensiones que descansan a lo largo de su espalda. Foto PAHL.

 

Otros

En este grupo señalamos prendas textiles que complementa el vestido clásico moche, como las bolsas y las extensiones de cascos, tocados y armas.

Bolsa

Saco de tela que permite guardar y transportar objetos por medio de un asa hecha del mismo material para llevar a mano o colgada del hombro (Fig. 24 a y b).

Extensiones

Son prendas textiles alargadas, de forma variada, que cuelgan de los cascos, tocados, y armas de algunos personajes. A veces imitan la forma de las cabezas o colas de algunos animales, o de cuerpos de serpientes, etc. (Fig. 24c, d, e y f; Fig. 25). En algunos casos, se combinan con otros materiales como por ejemplo el metal.

CALZADO Y ORNAMENTOS CORPORALES

Poco se sabe sobre el calzado moche, y los materiales utilizados para su confección. Incluso, en la mayoría, si no todas las escenas iconográficas moches, los personajes humanos y míticos son representados descalzos, a veces con los pies y pantorrillas pintados. Pero sabemos que sí conocieron el calzado, tal como lo demuestra el ajuar funerario de las tumbas reales de los señores de Sipán, en el valle de Lambayeque, donde se registraron sandalias hechas de algodón y metal. Es posible que el calzado más sencillo, aquel usado por los comuneros, fuese hecho de fibras coriáceas, cuero y algodón, aunque desconocemos la frecuencia de su uso.

La iconografía demuestra que los moches usaron una gran variedad de ornamentos corporales. Lamentablemente, la iconografía moche solo representó, en los casos en que se involucran seres humanos o seres antropomorfos, escenas rituales y míticas. No se representaron personas comunes en situaciones comunes, de la vida diaria. Esto nos limita en cuanto a la capacidad de afirmar cuáles prendas estuvieron restringidas a determinados personajes y grupos sociales.

A priori, asumimos que los ornamentos más elaborados, tanto en el sentido técnico y artístico, como en la carga iconográfica y los materiales empleados pueden ser un indicador del grado de restricción que tuvieron. Por ejemplo, los moches usaron collares y pectorales hechos de cuentas (chaquiras) y colgantes de cerámica, hueso, conchas, piedras semipreciosas e incluso de metal. Siguiendo la reflexión arriba señalada, en principio su uso no debió estar restringido. Pero, en la medida en que su estructura (número de hilos) era más compleja, o que sus partes integrantes eran más numerosas, más elaboradas, o estaban hechas de un material especial (digamos metal o piedras semipreciosas), se convertían en bienes de prestigio, de uso restringido a las elites.

Diversos personajes masculinos usaron orejeras que, técnicamente, son un tipo de arete o pendiente de oreja. Solo un personaje femenino ha sido representado con orejeras en el arte moche: la divinidad femenina, la Gran Sacerdotisa, la diosa de la Luna. La iconografía y los objetos recuperados en los sitios arqueológicos, como Huaca de la Luna, nos muestran diversos tipos de orejeras, tanto fijas como pendientes, según se observa en las figura 26. En el grupo de las orejeras fijas tenemos las discoidales y las tubulares. La orejera discoidal tiene un vástago o tubo que nace de la cara interna del disco, que se introduce en el lóbulo de la oreja, sin necesidad de rosca para asegurarlo (Fig. 26 a, b y c; Fig. 27). La orejera tubular es, como su nombre lo indica, un elemento en forma de tubo que atraviesa el lóbulo (Fig. 26, d y e). El grupo de las orejeras pendientes lo conforman diversas formas colgantes, geométricas o escultóricas, que se sujetan al lóbulo por medio de un alambre a manera de gancho (Figs. 26, f, g y h; Fig. 28). Existen un tipo de falsa orejera, que son ornamentos con forma de orejeras discoidales, pero que no se fijan ni cuelgan de las orejas, pues no presentan vástago, sino que están sujetas a los cascos de los guerreros, o a los tocados de los sacerdotes u a otros elementos de adorno. De allí que presenten en su estructura cuatro perforaciones, dos arriba y dos abajo, para fijarlas, tal como se observa en los dos ejemplares de la figura 29.

 

Fig. 26. Tipos de orejeras reconocibles en la iconografía moche.

 

 

Fig. 27. Ejemplar de orejera discoidal que ha perdido la matriz, por lo que se puede observar en la parte central los puntos de unión del disco con el vástago del que se puede observar la parte terminal.

Fig. 28. Dos ejemplos de orejeras colgantes registradas en una tumba de la plataforma I del Templo Viejo. Foto PAHL.

Fig. 29. Dos ejemplos de falsas orejeras circulares registrados en tumbas excavadas en la plataforma I del Templo Viejo. Foto PAHL.

 

Fig. 30. Ejemplos de narigueras reconocibles en la iconografía moche.

 

Fig. 31. Nariguera de cobre encontrada en la Plataforma Uhle.

 

Fig. 32. Corona en miniatura de dos diademas en forma de media luna registrada en la plataforma principal del Templo Viejo de la huaca de la Luna.

Fig. 33. Corona con motivos incisos en forma de porras. Foto PAHL

 

Fig. 34. Personaje que viste una corona rematada con una diadema en forma de media luna.

Fig. 35. Personaje portando una corona con diadema de características similares a las de la figura 152.

Las narigueras son pendientes de estructura laminar que se coloca en los orificios nasales, sujetándose al cartílago blando de la punta nasal mediante presión, sin perforarlo (Figs. 30 y 31). De acuerdo a la iconografía (son usados por guerreros y sacerdotes), y al uso exclusivo de metal en su fabricación, se puede afirmar que son ornamentos de prestigio y de uso restringido. También existen otros ornamentos que claramente son bienes de prestigio y uso restringido, tales como las coronas (Figs. 32 y 33), las diademas (Figs. 34 y 35), las muñequeras, los tocados, entre otros.

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