La Coca en el Antiguo Perú

Tenemos conocimiento de cocales en Collambay, en el valle de Sinsicap (Netherlyibid) , los datos se hallan en los títulos para la formación de la Hacienda Collambay, fechado en 1562, estas tierras fueron concedidas al Encomendero de Huamachuco, Don Juan de Sandoval, trata de 3 campos amurallados con tapia, denominados Yapón, Arensa y Guancha, ubicados en los 800 msnm. Según Netherly (ibid), los pequeños grupos étnicos en el valle Sinsicap parecen haber estado sujetos al curaca de Mochal en el valle de Moche y este a su vez al curaca de Huamachuco. El Estado Inca confiscó los 3 campos: Yapón y Guancha fueron asignadas al Inca y Arensa a la madre del Inca. Estas tierras producían coca y ají. Es interesante notar el amurallamiento de los cocales y que no es típico en los campos de cultivo alrededor de Chan Chan. Un testigo dijo que los muros de Yapón fueron edificados por hombres traídos de Túcume, quienes retornaron a su lugar de origen cuando finalizaron su labor. La justifición de amurallamiento de los cocales fue el prevenir que los zorros penetren y orinen los sembríos. Netherly (ibid) considera que el amurallamiento de los cocales realizado por trabajadores desde tan lejos como Túcume, fue una exhibición de poder del Inca en una zona hostil.

Este hecho al parecer fue un acto punitivo por la lealtad de los tucumanos al estado Chimor.
Aquí se repite el modelo de asignar los cocales costeños como tierras personales del Inca y sus familiares cercanos. En Quive hubo tierras asignadas a la Coya esposa del Inca, mientras en collambay estuvieron asignadas a la madre del Inca. Por otro lado los cocales ya no eran administrados desde la costa sino por provincias serranas adyacentes, por ejemplo en Quivi, por los Yauyos y en Collambay desde Huamachuco.

Existe un documento de causa criminal seguido por Don Francisco Tomavilca, principal del repartimiento de Piscas (sierra de Lima) contra don Alfonso Pariasca cacique principal, por matar a su hermano menor de 12 años y haberle tomado tres chacras de coca. También existen referencias de cocales en las alturas de Ica en las cuales (según la fuente documental citado por Rostworowski: 1977), existían 8 fanegadas de coca que habían sido del Inca.

Son reportados cocales Inca en la chaupiyunga sur entre 110 y Ar i ca, 1 a prov i si ó n de 1 marqués Pi zarro, conced i endo a Lu c a s Martínez la encomienda de Tarapacá (1541), menciona “destos dichos valles que tienen estancias de coca, ají, grama i otras cosas” (Barriga: 1940).

LOS COCALES DE LA VERTIENTE ORIENTAL
Asimismo en la vertiente oriental de los Andes denominada Pallayunga (Matienzo 1967:171), hubo plantaciones de coca. La visita de Chucuito (Diez de San Miguel :1967), registra que los Lupaqas, poseían tierras en las Yungas de Larecaja (actual Bolivia), distante a 60 leguas, antes de la conquista Inca. Según la fuente los productores de coca podían coger para sí la mitad de la cosecha para su uso individual. Después de la ocupac i ó n inca los Lupaqa no perd i eron e 1 acceso a dichas tierras. El mismo caso sucede en Huanuco (Iñigo Ortiz de Zuñiga:1972), donde los chupaichos tenían cocales en la selva alta y eran compartidos con los yacha.
Evaluando estas fuentes podemos decir, que la coca en su totalidad no estuvo bajo el estanco del estado Inca, como lo afirman algunos cronistas, sino que las etnias conquistadas continuaron usufructuando dichas tierras en esa franja ecológica. Según Espinoza (1988), los incas acostumbraban a conceder parcelas de coca a los curacas que ellos consideraban fieles.

Pero el estado imperial no consintió que su uso fuera indiscriminado, el Padre Acosta dice” … en tiempo de los reyes ingas, no era lícito a los plebeyos usar la coca sin licencia del inga y su gobernador” (Libro IV, cap. XXII). Esto se deja percibir cuando el Oidor Hernando de Santillan (1968) se lamenta al escribir ” … después que los españoles entraron en la tierra, todos tomaron granjería de tratar en ella … y tomaron chacaras en los Andes, unos de las del inga, y después que se acabaron todos, pedían a los cabildos … y han desmontado grande tierra y puesto la coca, … “. El licenciado Matienzo (1967) dice que la coca era destinada solamente a los principales, mas no a la gleba “sino cuando los querían hacer algdn regalo”. Aunque en la guerra era destinado al ejército para darles mayor resistencia en las grandes caminatas, al frío y hambre.

LA COCA Y EL CULTO RELIGIOSO
La coca siempre estuvo presente en el culto religioso de la vida cotidiana, inclusive llegó a ser venerada como divinidad por los indios en la región Antisuyo: “acimismo adoran los arboles de la coca que comen ellos y aci les llaman cocamama y lo bezan luego 10 mete en la boca … ” (Guaman Poma 1936). La coca era usada en ritos con motivo de la limpieza de las acequias, de la siembra, de las primeras chacras y de la cosecha “juntaban ofrenda dichos ministros de llamas, cuyes y coca … ” (Idolatrias 6, en Marzal 1988:243). Así mismo al empezar a construir una casa y también al techarla quemaban sebo de llama, coca y cuyes, esto lo hacían “para que no se pierda y acabe la dicha casa” (Duviols: 1986). También los ritos curativo eran importantes, ya que la enfermedad podía ser atribuida al enojo de sus dioses (Marzal 1988:260); o a los enemigos de la persona que enfermaba, recurrían a curanderos que utilizaban la coca como parte del proceso de tratamiento ” … y así mismo les hacían soplar un poco de coca al sol, ofreciéndosela y pidiéndole salud y los mismo a otros dioses” (Cobo 1964 11:229).

Por esta razón los extirpadores de idolatrías a fines del siglo XVI veían en ella un elemento de retroceso en la evangelización, los padres agustinos dicen que ” … con estas yerbas hacen grandes maldades y sacrificios, y se hallan gran cantidad de e 11 a en 1 as huacas … save e 1 señor cuantas idolatrías y hechicerías se quitaría si no las habiese … la más delicada y encubierta manera de idolatrar es con ella, pues quemándola pues dicen que aquel humo sube hasta el cielo de Ataguju y le da olor … ” (Relación de Idolatrías en Huamachuco, el subrayado es nuestro).

La coca también acompañaba en la inhumación de los cadáveres y esto es corroborado por el dato arqueológico. Guaman Poma es el único cronista que describe el uso de hojas de coca en los entierros introduciéndola en la boca de los cadáveres, también indica que los criados que acompañaban al Inca en su muerte era sacrificados por ahogamiento al soplarles coca molida hecha polvo por la boca.

Como existían tierras dedicadas al culto es obvio que muchas de ellas eran destinadas al cultivo de la coca, Villagómez (1919) dice que ” … y las mas cogidas de las c h á c r a s , que llaman de las huacas que para este efecto cultivan … y tienen indios que la guardan, y cogen la coca y lo llevan a los ministros de la huacas a sus tiempos, porque es universal ofrenda a todas las huacas, y en todas las ocasiones … “.

RESUMEN
Esta revisión bibliográfica es un intento de sintetizar la información disponible acerca del cultivo y producción de coca en el antiguo Perú. En la parte arqueológica será necesario mayores investigaciones para una mejor precisión de fechados cronológicos absolutos, así como de estudios histológicos para clasificación toxonómica.
Las propiedades alcaloides de la coca se conocen desde épocas muy tempranas (4000 a. C.), existiendo al parecer dos centros de domesticación de este cultígeno el valle medio costeño (chaupiyunga) y la selva alta (pallayunga).

El carácter sacro de las hojas de coca esta demostrado arqueo lógicamente por 1 a ocurrencia de 1 as mismas en los contextos funerarios y religiosos (Huacas). Existe además numerosa información histórica de como era utilizada en el culto. Al producirse la conquista la mayoría de los cocales pasaron a ser propiedad personal del Inca, los campos ubicados en la Chaupiyunga fueron administrados desde las provincias serranas hasta el momento de la invasión española.

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One Comment

  • La coca y el maíz son creaciones genéticas para proveer alimento, resistencia a la gentes unas tierras semiaridas y con climas extremos, a nadie se le ha ocurrido pensar quienes la crearon y se lo dieron al pueblo porque como iban a saber ellos lo útil que podía ser en sus dietas, retrocedamos en el tiempo y imaginémonos a quien se le iba a ocurrir meterse unas hojas secas a la boca (?) Como “alimento” ni que fueran animales, al menos que alguien les enseñe su razón de existir…

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