Glosas sobre la decoración en la cerámica Inca-Cuzco

Páginas: 1 2

La ornamentación en la cerámica que nos ocupa observa comunes denominadores, que le dan unidad. Naturalmente no sólo los motivos principales son de diversa índole. Fueron produciendo nuevas variantes, no sólo engendradas partiendo del motivo original representado, sino como consecuencia del factor de “encadenamiento” o sea de la repetición en hilera.

En las variantes se pueden establecer expresiones elementales y derivadas. Pero no es posible calificar si las formas elementales son las iniciales o arquetipos. Un fenómeno interesante constituye el hecho que en algunos casos, después de sufrir alteraciones diversas, la figura original recobra su forma. Es por estoque en estos casos, resulta prácticamente imposible separar con precisión lo “temprano”de lo “tardío”. Especialmente en cuanto se refiere a la ejecución de ciertos dibujos que presentan rayas oblicuas separadas por bandas, además de otros en algo similares que representan lo que da la sensación de ser helechos que rematan en puntos. Los mismos vienen siendo interpretados por el arqueólogo cuzqueño Justo Torres como hondas, aunque bien podrían ser emblemas alusivos a la lluvia: chorros de éstaque terminan en gotas.

No nos ha sido posible separar cuáles fueron los diseños más tempranos y cuáles los ejecutados con posterioridad. Tampoco hasta qué punto éstos no fueron coetáneos. Por ejemplo en el caso de los dibujos que copian el tallo de lo que suele considerarse son ramas de helecho, que alparecer se originaron yuxtaponiendo diseños o motivos de figuras romboidales. Éstas aparecen también formando hileras dobles, o adoptando un diseño en forma de una trenza.

En otros casos, la repetición y sucesivas modificaciones del motivo diseñado, debieron por“sugerencia conducir” a gestar figuras entera-mente nuevas; tal el caso de redes rectangulares sucesivas a las que se les agrega cabeza y cola de una llama, y que finalmente llegaban a tomar la forma de llamas si bien con cuerpos reticulares.

Visto este motivo aisladamente, podría conducir a que erróneamente se le considere como un caso especial mediante el cual el artista se liberó de obrar en un marco puramente naturalista. Pero consideramos que aquellas llamas de cuerpos con puntos, no deberían interpretarse como engendros fantásticos, resultantes de innovaciones del artífice que se habría propuesto diseñar un híbrido con aspecto de “perdiz-llama”. Y es que el cuerpo reticular bien podría aludir, metafóricamente, a gotas de lluvia que caen sobre el cuerpo de estos animales y representar de esta manera, simbólicamente, la necesidad básica de que para asegurar su existencia estos animales deben contar con el agua de la lluvia. En todo caso se trataría de motivos simbólicos enmarcados en elculto al agua.

Del millar y medio de motivos de cerámica cuzqueña recopilados, el señor Fernández Bacanos comunica que los motivos de la ornamentación podrían ser agrupados de la siguiente manera:

a. Motivos geométricos69%
b. Motivos zoomorfos17%
c. Motivos fitomorfos9%
d. Motivos antropomorfos 5%

En los escasos dibujos que trazan representaciones humanas, hay lo que podría decirse conatos de escenas. Sin embargo en éstas se advierte una ausencia total de paisajes, salvo una ausencia total de paisajes, salvo en las pocas composiciones que escenifican viviendas y árboles. Por lo general no reproducen objetos de modo naturalista; con excepción de la chaquitaclla, que es la figura representada con preferencia.

Se advierte que impera la intención, ya subrayada, de difuminar el objeto central representando un conjunto de éstos, y no defigurarlo de modo aislado. Mediante este ordenamiento el motivo perse, termina por quedar afiliado a la esfera de lo puramente decorativo.

En estos casos prima la presentación del dis-eño original en forma encadenada, presentada con equilibrio y simetría. En el caso de diseños geométricos -y aún en lo que calificamos de “olamoche”-, la alternación cromática permite alcanzar “composiciones plásticas” que hasta recuerdan obras del tipo op-art.

En cuanto a los dibujos biomorfos, en algunos casos éstos son presentados con sorprendente realismo como se observa por ejemplo en los trazos que adoptan figuras de tigrillos. La presentaciónen secuencia o repetición del mismo dibujo le resta parte de la fuerza expresiva individual, que conlleva el motivo, pero da paso a contextos de una voluntad que apunta a lo puramente decorativo. Con todo, excepcionalmente se puede advertir diversas formas en que es visualizado un motivo zoomorfo. Pero las variantes aparecen en vasijas separadas y sólo en una serie artificialmente confeccionada podemos advertir “movimiento”. Tal el caso de los motivos de la khallanateca del señor Fernández Baca que se refieren a un ave vista corriendo, emprendiendo vuelo, surcando así como también posando.

Ciertas peculiaridades anatómicas, subrayadas en la composición, permiten vislumbra dibujos de animales figurados en forma por demás esquemática y estilizada. En ciertos casos aquella anatomía característica, aparece con proporciones exageradas debido a fines ornamentales. Tal el caso de las antenas en variedades de mariposas. De ninguna manera todos los dibujos son copias fieles en cuanto a lo quese refiere a formas anatómicas. En el repertorio figuran abejas, sapos, llamas, vicuñas, ratones,moscas, etc.

Los dicho sobre las características de diseño señaladas, puede aplicarse a los dibujos fitomorfos, trazados elegantemente en el caso de flores. Las mismas parecen corresponder al ñujchu (Salvia oppositiflora). A pesar de la abstracción y ejecución lineal que lleva a lo esquemático, por las características anatómicas básicas de la representación, es sin embargo fácil reconocer el tipo de las flores representadas como cuando se trata de frutas como el maguey, o el reconocer que se figuran variedades de ají, etc.

Incidentalmente hallamos la reproducción de un signo tocapo, y de composiciones conformadas por variados motivos. Los últimos pueden representar muestrarios, de no corresponder a arreglos que obedezcan a determinados criterios de lo que podría constituir algún tipo de escritura ideográfica.

Lo dicho y mucho más se deriva del análisis de los diseños presentes en la fragmentería incaica-cuzqueña de la colección del profesor Jenaro Fernández Baca, a quien vaya mi tributo de reconocimiento sincero por su monumental trabajo inspirado en auténtica admiración por las grandes realizaciones cumplidas por los antiguos peruanos en el marco del dibujo sobre las paredes de su cerámica.

Bibliografía

BONAVIA, Duccio y RAVINES, Roger, 1971.Influence inca sur la cote nord du Pérou. So-ciété suisse de Américanistes, Nro. 35: 3-18.Géneve.
CHÁVEZ BALLÓN, Manuel, 1965. El aríbalo.Cultura y Pueblo, Nro. 5: 26-7. Lima.
FERNÁNDEZ BACA COSIO, Jenaro, 1971. Moti-vos de ornamentación de la cerámica Inca-Cuz-co. Dos tomos. Studium. Lima.
FERNÁNDEZ BACA COSIO, Jenaro, 1989. Moti-vos de ornamentación de la cerámica Inca-Cuz-co. Dos tomos. Lima.
HORKHEIMER, Hans y KAUFFMANN DOIG,Federico, 1965. La cultura incaica. Lima.
KAUFFMANN DOIG, Federico, 1965 (véaseHORKHEIMER y KAUFFMANN DOIG, 1965).
KAUFFMANN DOIG, Federico, 1972. La deco-ración en la cerámica Inca. Copé, Nro. 6: 21-25.Lima.
KAUFFMANN DOIG, Federico, 1986. El Perúantiguo (Historia General de los Peruanos, tomo1). Lima.
PARDO, Luis, 1939. Arte peruano. Clasificaciónde la cerámica cuzqueña (época incaica).Re-vista del Instituto Arqueológico del Cuzco, Nros.6-7: 3-27. Cuzco.
ROJAS PONCE, Pedro, 1948. Aríbalo Inkaico.Revista del Museo Nacional de Antropología yArqueología, Nro. 2: 77-88. Lima
ROWE, John, 1944. An Introduction to the Ar-chaeology of Cuzco. Harvard University. Pea-body Museum of Archaeology and Ethnology.Cambridge.

Print Friendly, PDF & Email

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Translate »
A %d blogueros les gusta esto: