Descubren sacrificio masivo de niños en el antiguo Perú

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¿Un evento sin precedentes?
El arqueólogo peruano Gabriel Prieto, el segundo desde la izquierda, excava el lote costero donde el ritual tuvo lugar hace más de 500 años. Su labor es formar a los estudiantes que se convertirán en la próxima generación de científicos para documentar la historia de Huanchaco. FOTO DE GABRIEL PRIETO

Si la conclusión de los arqueólogos es correcta, Huanchaquito-Las Llamas puede constituir evidencia científica convincente del mayor evento de sacrificio masivo de niños conocido en la historia mundial.

Hasta ahora, el más grande del cual se cuenta con evidencia es el sacrificio y entierro de forma ritual de 42 niños en el Templo Mayor en la capital azteca de Tenochtitlán (actualmente, Ciudad de México).

Con el apoyo de National Geographic, Gabriel Prieto, arriba, y John Verano, abajo, han pasado varias temporadas excavando el sitio de sacrificios de Las Llamas.
FOTO DE JOHN VERANO

El descubrimiento de niños víctimas de sacrificio individuales, obtenido de los rituales incas en la cima de la montaña, también ha captado la atención mundial.

Fuera de América, los arqueólogos en sitios como la antigua ciudad fenicia de Cartago debaten si los restos de niños allí encontrados constituyen un sacrificio de forma ritual y, de ser así, si dichos actos rituales tuvieron lugar a lo largo de décadas o incluso siglos.

Verano hace énfasis en que, sin embargo, es extremadamente difícil encontrar en contextos arqueológicos tal evidencia contundente de actos de sacrificio masivo deliberado y único, como aquellos evidenciados en Las Llamas.

Prieto y Verano dedicarán muchas más temporadas a la investigación en el laboratorio, analizando restos e intentando explicar las posibles motivaciones detrás de este evento sin precedentes en la historia de la humanidad. FOTO DE GABRIEL PRIETO

El análisis de los restos de Las Llamas muestra que se sacrificaron niños y llamas con cortes transversales congruentes y eficientes a lo largo del esternón. La falta de cortes vacilantes (“inicio erróneo”) indica que fueron realizados por una o más manos entrenadas.

“Se trata de un sacrificio en forma de ritual, y es muy sistemático”, asegura Verano.

Con el apoyo de National Geographic, Gabriel Prieto, arriba, y John Verano, abajo, han pasado varias temporadas excavando el sitio de sacrificios de Las Llamas.

Prieto y Verano dedicarán muchas más temporadas a la investigación en el laboratorio, analizando restos e intentando explicar las posibles motivaciones detrás de este evento sin precedentes en la historia de la humanidad.

El sacrificio humano se ha practicado en casi todos los rincones del mundo en varias épocas, y los científicos creen que el ritual puede haber tenido un rol importante en el desarrollo de sociedades complejas, a través de la estratificación social y el control de población por parte de las clases sociales de élite.

Las pruebas de estos sacrificios incluyen un cráneo teñido con pigmento rojo a base de cinabrio, una costilla humana con marcas de cortes y un esternón cortado por la mitad.
FOTO DE JOHN VERANO

Sin embargo, la mayoría de los modelos sociales que practican el sacrificio humano, se basan en el sacrificio de forma ritual de adultos, apunta Joseph Watts, un investigador postdoctoral de la University of Oxford (Universidad de Oxford) y del Max Planck Institute for the Science of Human History (Instituto Max Planck de Ciencias de la Historia de la Humanidad).

“Creo que es claramente más difícil explicar el sacrificio de niños”, reconoce… “También a nivel personal”, agrega después de una pausa.

Negociación con fuerzas sobrenaturales

El sacrificio masivo de solamente niños y llamas jóvenes que ocurrió en Las Llamas, sin embargo, parece ser un fenómeno que antes era desconocido en los registros arqueológicos, y que inmediatamente hace que se formule la siguiente pregunta: ¿Qué podría motivar a los chimú a cometer un acto semejante?

El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es un patrón climático que calienta y enfría el océano Pacífico tropical. Durante una fase cálida de El Niño, las temperaturas de la superficie (en rojo) se extienden a lo largo del ecuador, provocando lluvias torrenciales y causando estragos en las pesquerías costeras. Los investigadores sugieren que el evento de sacrificio en Las Llamas pudo haber sido un intento de apaciguar a los dioses y mitigar los efectos de un gran evento de ENOS que ocurrió alrededor de 1400 1450 d. C.
El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) es un patrón climático que calienta y enfría el océano Pacífico tropical. Durante una fase cálida de El Niño, las temperaturas de la superficie (en rojo) se extienden a lo largo del ecuador, provocando lluvias torrenciales y causando estragos en las pesquerías costeras. Los investigadores sugieren que el evento de sacrificio en Las Llamas pudo haber sido un intento de apaciguar a los dioses y mitigar los efectos de un gran evento de ENOS que ocurrió alrededor de 1400 1450 d. C. FOTO DE NOAA

Prieto admite que esta es generalmente la primera pregunta con la que se encuentra cuando comparte su investigación realizada en Las Llamas

con colegas científicos y con la comunidad local.

“Cuando la gente escucha lo que ocurrió y su magnitud, lo primero que siempre me preguntan es el por qué”, admite.

La capa de lodo que se encontró durante las excavaciones puede proporcionar una pista, dicen los investigadores, quienes sugieren que fue el resultado de lluvias e inundaciones intensas en la línea costera, generalmente árida, y probablemente asociadas a un evento climático relacionado con El Niño.

Las temperaturas marinas elevadas características de El Niño, probablemente alteraron la pesca marina en el área, mientras que las inundaciones costeras podrían haber desbordado la extensa infraestructura de canales de agricultura de los chimú. Estos, sucumbieron a los incas sólo décadas después de los sacrificios en Las Llamas.

Las excavaciones en Pampa La Cruz se iniciaron el año pasado y fueron financiadas por la National Geographic Society. (Foto: National Geographic)

Haagen Klaus, un profesor de antropología en la George Mason University (Universidad George Mason), ha excavado algunas de las primeras evidencias de sacrificios infantiles en la región, de los siglos X a XII en el sitio de Cerro Cerillos en el Valle de Lambayeque, al norte de Huanchaco. El bioarqueólogo, quien es miembro del proyecto Las Llamas, sugiere que las sociedades a lo largo de la costa del norte de Perú pueden haber recurrido al sacrificio de los niños cuando el de adultos no fue suficiente para ahuyentar las molestias repetidas causadas por El Niño.

“La gente sacrifica aquello que considera más preciado”, explica. Y añade: “Es posible que hayan visto que [el sacrificio de adultos] no era eficaz. Seguía lloviendo. Quizás era necesario pensar en un nuevo tipo de víctima para los sacrificios”.

Los investigadores continúan desentrañando los eventos en Las Llamas, y esperan finalmente explicar por qué y cómo los humanos apelaron a lo sobrenatural en un intento de controlar un mundo natural impredecible.

“Es imposible saberlo sin una máquina del tiempo”, dijo Klaus, y agregó que el descubrimiento de Las Llamas es importante porque se suma a nuestro conocimiento sobre violencia ritual y variaciones de sacrificios de seres humanos en los Andes.

“Existe la idea de que los sacrificios de forma ritual son contractuales, que se realizan para obtener algo de las deidades sobrenaturales. Pero en realidad es un intento mucho más complicado de negociación con esas fuerzas sobrenaturales y su manipulación por parte de los vivos”, adhiere.

Historias futuras de las víctimas del pasado

Ahora, el equipo científico que investiga los sacrificios de Las Llamas está realizando el trabajo meticuloso de descubrir las historias de vida de las víctimas, como quiénes eran y de dónde podrían haber venido.

Aunque es difícil determinar el sexo de acuerdo con los restos esqueléticos de tan corta edad, los análisis preliminares de ADN indican que tanto los niños como las niñas eran víctimas, y el análisis isotópico indica que no todos provenían de poblaciones locales, sino que probablemente eran de diferentes grupos étnicos y regiones del Imperio Chimú.

Las evidencias de modificaciones del cráneo, practicadas en algunas áreas de las tierras altas de esa época, también corroboran la idea de que los niños eran llevados hasta la costa desde áreas alejadas de la influencia chimú.

Desde el descubrimiento en Las Llamas, el equipo de investigación ha encontrado evidencias arqueológicas alrededor de Huanchaco en sitios contemporáneos similares de sacrificios de niños y llamas, que son objeto de investigaciones científicas en curso con el apoyo de National Geographic Society.

“Las Llamas ya es un lugar único en el mundo, y hace que uno se pregunte cuántos otros sitios como este puede haber en el área para futuras investigaciones”, apunta Prieto. “Esto podría tratarse solamente de la punta del iceberg”, concluye.

Fuente: National Geographic, El Comercio

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